Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment

Capítulo 4

—Lo siento.

—No lo sientas. Tu reacción es perfectamente normal. Soy médico, tu Médico. Mi nombre es George Cassidy. ¿Cuál es el tuyo?

—¿Qué?

—¿cuál es tu nombre?

El muchacho movió confundido la cabeza y miró hacia la pared blanca. Luego se volvió y sus ojos se detuvieron en los del doctor

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Gabriel Agreste carraspeó con fastidio. Por mucho que su asistente gritara, lo que acaba de pasar no iba a deshacerse.

—No ha sido por culpa del destino, ha sido su culpa, …suya y mía. ¡NOSOTROS SOMOS CULPABLES DE LO QUE LE HAYA PASADO!

—Sé que mi hijo es importante para ti, Nathalie…cálmate, parece que has perdido la razón.

—Mi razón se fue con él.

—No hables así. Adrien está bien, estoy seguro

Sentía la necesidad de convencerse de aquello.

Giró la cabeza para mirarla.

—Olvídalo, ¿quieres? solo está molesto y necesita un tiempo para pensar las cosas… volverá pronto a buscarnos. Somos la única familia que tiene.

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—Te lo he dicho, muchacho. Te llevará tiempo. Cuanto más te desesperes, cuanto más te atormentes, peor será.

—¿Está seguro?

—Por lo general es así, puede tardar un poco, puedo darle claves para que sea lo más pronto posible.

El muchacho asintió. Necesitaba pensar que el doctor tenía razón.

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Viperion estaba demasiado cansado.

Prácticamente se dejó caer sobre el techo del primer edificio que encontró con las luces apagadas

Su respiración, lenta y entrecortada, mezclada con jadeos era una clara muestra del nivel de cansancio que experimentaba.

Sus ojos escocían, quemaban y ardían.

Dolía.

Le dolía todo el cuerpo, y a la vez, se sentía bien el dolor.

Era lo que se merecía.

—"Luka, …prométeme que la cuidarás"

Sentía que su vida ya no tenía valor, porque había fallado en su propósito y no la había protegido, no la había salvado, ni cuidado. No había evitado su sufrimiento.

—"Ella te eligió a ti…. "

Era como si el universo se riera en su cara.

—"Yo debo volver a la mansión… "

Toda la noche había corrido por los techos de la ciudad, recordando.

Recordando, y sintiéndose culpable, más y más, conforme avanzaban las horas.

Culpa que no lo dejó tomar en cuenta los pitidos de la pulsera que le gritaban que no tenía la suficiente energía para llegar a la siguiente cornisa.

Empezó a caer

Su cuerpo no respondía, no sentía sus miembros

Una lagrima solitaria salió de sus ojos.

Cerró los ojos preparándose para lo inevitable

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De pronto sintió algo potente que golpeando con fuerza contra su pecho

Ryuko lo había visto caer, y sin dudarlo lo siguió en su caída, alcanzándolo y apresándolo en un abrazo casi asfixiante.

Empezó a sentir una calidez demasiado necesitada.

Sollozó en su oído, y enterró el rostro en el cuello de la heroína, quien lo apretó contra su pecho. Ambos terminaron por aterrizar en un techo cercano.

Luka se dejó caer al piso, tras perder la fuerza de sus piernas.

—…llevamos horas buscándolo…todo es inútil…. Me hizo prometer cuidarla…pero ¿cómo puedo hacerlo? ... ¡NO PUEDO NI VERLA A LA CARA!

Ryko lo miró molesta, si buscaba empatía o consuelo no iba a conseguirlo en ella, no en ese momento, ni con la actitud derrotada

—¿Cómo puedes ser alguien tan idiota y molesto? ... ¿prometiste cuidarla?, …solo hazlo, no te rindas, ni busques excusas—Recriminó Ryuko apuntándole con su arma. —… ¡UN HOMBRE DE HONOR CUMPLE SUS PROMESAS!

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Estaba de pie en lo alto de un edificio. Podía ver toda la ciudad iluminada, de noche, con la luna llena en lo alto del cielo despejado.

Estaba tranquilo, pero también con una emoción indescriptible, una sensación de libertad.

Escuchaba las sirenas de la policía y algunos gritos que venían desde el suelo.

¡HORA DE TRABAJAR!

Empezó a correr hacia la orilla y de la nada, saltó hacia abajo.

Al saltar, despertó. Había sido un sueño. Estaba sobresaltado, con la respiración agitada. El sueño que había tenido lo sentía muy real, y lo había dejado confundido.

¿Qué fue eso? ¿Dónde estaba?...

Miró en torno confirmando que aún se encontraba en la habitación del hospital

Un sueño… sólo un sueño extraño…

Parpadeó, aún confundido como cada vez que despertaba del sueño inducido por los analgésicos y sedantes que se le administraban.

Volvió a cerrarlos por un momento, para que su mente y su cuerpo se ajustaran de nuevo a esa realidad a la que aún no se acostumbraba del todo.

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Al día siguiente el Doctor Cassidy comenzó con una serie de pruebas físicas para evaluar el cuerpo de su joven paciente.

Las pruebas fueron muy favorables. Finalmente, horas después, el doctor empezó a hacerle preguntas para evaluar nuevamente su estado mental. La conversación se extendió por muchos minutos, hasta que el doctor salió a hablar con el Tte. Raincomprix, que había aprovechado su descanso para nuevamente darse una vuelta por el hospital.

—Físicamente está bien, tiene la presión normal y buenos…no, ¡EXCELENTES REFLEJOS!

—Realmente no es necesario que permanezca internado. Pero después de hablar un rato con él, puedo asegurar que tiene amnesia temporal retrógrada. No recuerda nada personal nombre, edad, familiares, estudios, nada…Le haremos unas tomografías y escáner del cerebro para evaluar la situación.

—No recuerda nada. ¿Es eso posible? ¿Va a poder recuperar su memoria?

—De momento no puedo asegurarlo, pero es posible. Una parte es debido a la lesión en el cerebro, pero otra es por el shock que causó el accidente. No sabemos si podrá recuperar su memoria. Hay casos que no recuerdan, como personas que sí lo logran. También depende de lo que veremos en los exámenes.

El Tte. Raincomprix al escuchar esto sintió que su corazón se oprimía. Ese día estaba lleno de noticias malas.

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Hay noticias que uno desearía no dar.

Rena Rouge aprieta entre sus dedos el pequeño objeto.

Observa a la heroína, quien está de espaldas contemplando en silencio la bulliciosa ciudad.

—Ladybug —le llama, intentando contener las emociones

Ladybug se da vuelta; una mueca de angustia desdibuja su rostro y sus ojos lloran sin derramar lágrimas.

Está preocupada, pues desde hace varias horas Tikki intenta rastrear la energía de Plagg

No lo encuentro, no lo siento por ningún lado…Plagg…ya no está…¡CHAT NOIR YA NO ESTÁ!….

Las palabras resuenan resuenan en sus oídos, retumban en su mente y taladran el corazón de la muchacha.

No lo cree. No puede creer tal estupidez.

No, esto no está pasando.

— Ladybug...

Rena Rouge ha vuelto a llamarla sacándola de la dolorosa introspección.

La mira, el castaño de sus ojos oscureciéndose, y finas lágrimas recorriendo sus mejillas, cruza la distancia que las separa, con suavidad toma una de sus manos y deposita en ella la joya encontrada por los bomberos entre las ruinas de la mansión Agreste.

—¡NO!

— lo…siento…

—¡NO!

—…había….

"Hay mucha sangre…lo siento, quien estuvo en este lugar…", se lo habían dicho y lo había visto, pero no quería repetirlo.

—…las huellas…. —tragó saliva y empezó a temblar —…el daño en el lugar…yo….

¿cómo podía explicárselo? ¿si ella misma no podía entenderlo?

—El comandante de los bomberos, la policía. Ya rastrearon….

—¡NO! —Grita la joven —Chat es fuerte, ¡ÉL ES FUERTE! ... ¡NO PUEDE…NO ESTÁ…!

Ladybug se derrumbó a sus pies

—¡CHAAAT!

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"Te está llamando"

Despertó, sus ojos se abrieron con susto incorporándose rápidamente.

"Te está llamando"

La cabeza le daba vueltas. Casi sin notarlo desprendió los sensores que aún estaban conectados a su cuerpo. Ignorando los sonidos de alarma

"Te está llamando"

Caminó hacia la puerta, abriéndola y saliendo dispuesto a dejar el hospital.

El estruendo de una lejana tormenta volvió a oírse y creyó oír nuevamente esa voz

"Te está llamando…sufre…regresa con ella"

¿Estaba volviéndose loco?

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Abrió la puerta que daba hacia la terraza del hospital.

"Te está llamando…regresa con ella…"

El viento soplaba fuerte esa noche. A sus pies pudo ver como las personas caminaban sin rumbo alguno, o simplemente regresaban a casa con sus seres queridos, quienes siempre les esperarían y se alegrarían por la llegada de esa persona en especial. Todas y cada una de esas personas caminaban a paso rápido, buscando huir y resguardarse de la lluvia que amenazaba con comenzar a caer. Todos ajenos a lo que pasa en las alturas, o más específicamente; a lo que pasa en la parte más alta del Saint Catherine.

Ahí, donde un chico confundido miraba hacia abajo con una letanía en su mente.

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— …ella está sufriendo…regresa con ella…— Murmuró al viento.

No había sido fácil llegar al lugar sin ser detectado, o al menos eso creía.

— Chico, ¿qué haces aquí? — Preguntó el Tte. Raincomprix, mirándolo con aprensión.

— Me necesita…— Murmuró. — … no debería estar aquí…ella me está buscando…

El oficial suspiró audiblemente.

— No, no deberías estar aquí — Informó. Su voz intentaba sonar tranquila y relajada.

Parecía que el chico simplemente se había desconectado de la realidad. Estaba de pie en el borde de la azotea, completamente inmóvil y con la mirada perdida. Roger Raincomprix, se percató de que el pijama del muchacho estaba totalmente empapado, dándole a entender que todo el tiempo en que lo habían buscado por todo el hospital había estado en la terraza.

Trato de guardar silencio y simplemente le tomó de los hombros y lo llevó hacia interior. No podía dejarle ahí, no en el estado en el que estaba. El muchacho no protestó en ningún momento.

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Sin Chat, Ladybug no era nadie, no era nada. Sin Chat su vida no tenía sentido alguno. Y, realmente, ¿lo tendría? Todo lo bueno de Ladybug se lo debía a Chat, toda la esperanza y fe que podía tener en sí misma y en los demás, se la daba él. Sin él, simplemente nada tenía sentido, ni su vida misma. Ladybug tenía a Chat, y Chat tenía a Ladybug. La pérdida de alguno de los dos, era realmente la pérdida de ambos. Y Ladybug sollozó, sólo unos segundos antes de que la oscuridad le atrapara por completo. Chat era su luz, sin Chat no había nada que brillara dentro de ella.

Se sentía tan sola.

Si Chat estaba muerto, ella también lo estaría.

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Las horas pasaron y tanto Roger como el doctor Cassidy, se mantuvieron junto a él, cuidándole y tratando de que dijera algo, pero perdieron el tiempo, pues el muchacho simplemente se había quedado sentado en la cama, viendo fijamente hacia la ventana.

Era de madrugada, el Tte. Raincomprix debía irse, pero simplemente no quería hacerlo. Un par de palabras por parte del doctor Cassidy lo convencieron de que podía irse tranquilo, que él cuidaría del chico.

Roger se despidió, tenía en casa una hija que lo estaría esperándolo.

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Se encontraba en su habitación, tenía el corazón desgarrado y sus ojos estaban bañados en lágrimas

Horas de estar mirando el reloj

Un suave carraspeo llamó su atención. Marinette viró despacio. Casi podía adivinar de quien se trataba

Por unos segundos reinó un incómodo silencio, ya que ninguno de los dos sabía qué decir. Marinette sujetaba el oscuro anillo con marca de gato en un puño crispado, como si temiera que alguien se lo fuera a arrebatar. Era lo único que habían podido encontrar, un anillo sin poder.

La transformación de Luka cedió y se dejó caer sentado a su lado manteniendo el silencio.

Parecía tranquilo. Cansado por la incesante búsqueda, pero tranquilo.

Y eso la molestó

—Quiero estar sola

—Sé lo que se sientes…sé lo que es perder a alguien importante

Luka entendía.

La tristeza no siempre se refleja en derramar miles de lágrimas y gritar.

El dolor de ella no se veía porque solo lo guardaba para ella, en su interior.

Se mostraba fuerte, no reflejando su pesar, aunque por dentro su corazón estaba hecho polvo.

Sin mencionar ninguna palabra, se acercó más, atreviéndose a estar su lado sin importarle sus deseos de que la dejasen sola.

Ella no objetó y, sin pensarlo, se lanzó a los brazos del muchacho. Dejando salir en sus lágrimas todo el dolor que amenazaba con destruirla

Luka la envolvió en sus brazos sin decir una sola palabra, ahí estaba él para ella, y si era necesario así sería hasta el final de su vida, nunca la dejaría sola.

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"Un desastre de grandes proporciones se ha abatido sobre la familia Agreste. Un incendio en la mansión que, según se cree, se originó en los sótanos, se extendió por todo el lugar ocasionando múltiples explosiones que han arrasado con gran parte del lugar…"

"…. la mayor inquietud está centrada en la desaparición de Adrien Agreste."

Apagó el televisor con furia. Los estudiantes del Françoise Dupont tenían el resto de la semana libre.

Era de esperarse después de los acontecimientos.

Lila Rossi encendió el reproductor de su cuarto, escuchar música para tratar de pensar siempre resultaba.

¿En que lío se había metido?

Y no solo eso; el cargo de conciencia que cargaba en sus hombros era bastante pesado.

Lo que más la atormentaba era la aparente incapacidad de la policía, bomberos y los "héroes de París" en encontrar a Adrien

—No pueden encontrar al chico más conocido de Paris…¡TODOS SON UNOS IDIOTAS!

Cerró los ojos y rememoró lo ocurrido

Un resplandor verde tan brillante como el sol…el cuerpo de Chat saliendo de los escombros…elevándose y

—¡QUÉ DIABLOS!

Apagó el reproductor, salió de su departamento y bajó rápidamente por las escaleras. Antes de darse cuenta se encontraba en la calle. Vio un taxi acercándose y le hizo una señal para que parase.

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Notas

Hola, me tardé

Es que estoy hasta el cuello con obligaciones.

Solo espero sigan la historia y comenten para tratar de mejorar

Gracias a

Dessirenya Gracias, los comentarios de alguien que también escribe son un gran aliento. Sobre todo de alguien que puede hacer aflorar tantas emociones

Mary un gusto volver a leer tus comentarios

Manu, si me falta Shippuden, tarea pendiente. En cuanto tenga tiempo vuelvo al anime y el manga. Por el momento estoy enfrascada en Conan Case closed.

MonkeySD que puedo decir, gracias por apoyarme desde el primer momento. Y espero leer pronto más de la historia que escribes. Me dejaste picada.

Gracias a todos y nos leemos en la próxima