Rumores

DISCLAIMER: Los personajes de Ranma ½ son propiedad de Rumiko yo solo los tome prestados para realizar esta historia que si es de mi pertenencia


Capitulo Seis: "Un rival a considerar"

El procesar las palabras de Tendo fue un completó desafío para Ranma, y seguía sin entender como en un tiempo tan cortó de ausencia, se esparciera esa clase de rumores, y aunque hayan trascurrido algunos días seguía sin darle una respuesta al trato ofrecido por la peli azul.

Mentir no era algo que se le daba, según las palabras de su madre era demasiado transparente para hacerlo y por esa razón siempre lo terminaban descubriendo. Con el pasar de los años empezó a recurrir a guardar silencio, el no responder los interrogatorios fue más que beneficioso, este método lo salvó de recibir innumerables palizas de parte de su padre. Pero esto era completamente diferente.

"Todos creen que eres mi novio"

«¡Maldición!»pensó al rememorar esa oración, que era como un maldito eco que no dejaba de repetirse en su cabeza y para aumentar su desconcierto la propuesta que ambos fingieran serlo, ya que eso podría traer beneficios.

Beneficios solo para ella obviamente, porque al tenerlo como pareja y los rumores que circulaban sobre eso reduciría declaraciones amorosas, pero era obvio que la peor parte se la llevaría él por qué se convertiría en el centro de atención de todo joven hormonal resentido que lo desafiaría a lo que sea. Aunque le debía mucho, no estaba seguro de hacerlo.

El sonido de la puerta siendo abierta llamó su atención, pues no esperaba visitas.

—¿Por qué sigues viniendo a este lugar?

Ranma miró con sorpresa la figura de Akane apoyada en el marco de la puerta de entrada de la antigua habitación donde vivía.

—Creí que ya te habías llevado todas tus pertenencias.

Sí, lo había hecho días atrás, pero necesitaba estar solo y pensar con claridad y eso no podía hacerlo en un lugar que no conocía bien que mantenía la esencia de la peli azul, por eso recurrió al único sitio donde tendría algo de privacidad o así lo era en el pasado.

—Necesitaba pensar —musitó apenas antes de mirar por la ventana. Tenía que tomar una decisión con rapidez para darle una respuesta, ya que al día siguiente tenía que regresar al instituto.

Akane lo miró curiosa, sin comprender por qué dudaba tanto, no era por ser egocéntrica, pero más de uno quisiera ocupar su lugar. Tal vez se había equivocado al proponerlo y aunque eran desconocidos y conocer el secreto del pelinegro no era quien, para juzgarlo, ya que en el pasado hizo cosas mucho peores.

—Tengo una duda —habló de imprevisto Ranma rompiendo el silencio entre ellos. Akane solo asintió para que continuara— ¿Cómo descubriste que yo vivía aquí?

Bien, esa pregunta la tomó desprevenida, y debía ser cuidadosa en no delatar a Nabiki.

—Como presidente de primer año tengo acceso a los datos de los alumnos, por si algún incidente ocurre y cuando fui a la dirección que salía en tu ficha no te encontré — mintió—. Todas las mañanas salgo a correr, a veces cambio mi trayecto y te vi por casualidad —miró el techo para no ponerse en evidencia—. Me costó dar con este lugar, cuando escapaste de casa.

Iría al infierno definitivamente con la cantidad de mentiras que salían de su boca, pero prefería hacerlo antes que levantar sospechas.

Suspiró con fuerza y se giró para mirarlo, ser contemplada por esos iris azules la estremecieron, eran tan profundos y limpios que dudaba volver a encontrar una mirada así en lo que le restaba de vida, le recordaba tanto a ella años atrás, esa inocencia que se esfumó de un día para otro. Una sonrisa triste se formó en sus labios, dándose ánimos para hablar.

—No lo hagas —susurró conciliadora—. Mañana voy a cortar con ese rumor de raíz y hablaré con Hinako para que te saque de la obra.

Estaba decidida, dejaría el absurdo plan de lado, no arrastraría a Saotome con ella, no era justo. Seguirían viviendo bajo el mismo techo, pero se las apañaría para permanecer el tiempo justo y necesario fuera para no incomodarlo.

—Te esperó en casa —informó al empezar a caminar a la salida.

Ranma siguió cada uno de los movimientos de la chica hasta que desapareció al cruzar la puerta. A pesar de haber sido liberado, por asi decirlo, no se sentía tranquilo y aunque era consciente de que se trataría de una farsa, sabía que no iba a terminar bien y que al final terminaría lastimado.

—Si al menos tuviera una oportunidad —musitó con tristeza, al recordar los gustos de la peli azul.

Porque ya era hora de admitir, que por primera vez le gustaba una mujer y esa era nada más ni menos que Akane Tendo, alguien inalcanzable para él.

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Ya con el uniforme puesto Akane apagó alarma del despertador antes de que empezara sonar, agarró su mochila para salir de su habitación, sin molestarse en ser cuidadosa, ya que no había nadie en la casa, tenía que darse prisa para llegar a las instalaciones sino Nabiki jamás le perdonaría que la dejara esperando.

Al estar a solo algunas calles del lugar, logró divisar a la castaña con los brazos cruzados, apoyada en el portón de la entrada.

—Esperó sea algo importante, no me gusta levantarme tan temprano —fue lo primero que alcanzo a escuchar cuando estuvo a su lado.

—¿Has desayunado? —preguntó de la nada, al ver que la castaña negó siguió hablando— Conozco un lugar no muy lejos de aquí— mencionó al empezar a caminar.

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El sentimiento de dejavu se presentaba de nuevo a medida que avanzaba por el pasillo, pero en esta ocasión no quiso prestarle atención a los murmullos de los estudiantes cuando lo veían. El dolor de cabeza que portaba por la falta de sueño se reflejaba en su humor.

Aunque su cuerpo deseaba un descanso, se rehusó a regresar a la casa a dormir, solo fue de pasada por su uniforme y para su alivio su roomie ya no se encontraba presente, eso atrasaría el momento incomodo entre ellos, preguntándose si ella habría notado su ausencia.

Al doblar el pasillo vio como Hinako batallaba para colgar un afiche en la pizarra de actividades, pero no se sentía con el valor de acercarse y ofrecerle su ayuda y aprovechar la oportunidad de decirle que no participaría en la obra, lo dejaría en manos de Tendo porque, aunque no quisiera aceptarlo, era mejor dejarlo en manos de la peli azul que al ser la presidente su palabra tenía más peso que la de un simple estudiante.

—¡Saotome! —el gritó retumbo en todo el pasillo.

Ranma se giró con molestia para ver como Daisuke venia corriendo a su encuentro, y por la sonrisa que tenía en el rostro seguramente traía algún chisme que quería compartir. Era hasta irónico como este había adquirido las costumbres de su novia.

—Daisuke ...— iba a decir, pero fue cortado por un golpe fuerte en su hombro—¿Qué demonios te pasa? —gruñó masajeando la zona afectada.

—¿Cómo has sido capaz de desperdiciar una oportunidad asi? —cuestionó con incredulidad.

Ranma le lanzó una mirada molesta, incitándolo a que continuara, no estaba de humor para soportar la actitud del castaño. Daisuke iba a continuar, pero la presencia de dos estudiantes que avanzaban por el pasillo llamaron su atención.

—Era obvio que esto sucedería, Tendo se merece a alguien que sí este a su nivel —comentaron con superioridad.

Ante la mención del nombre de la peli azul, Ranma desvió su mirada hasta dar con Ryoga Hibiki quien mantenía una sonrisa en los labios en clara provocación.

—Tienes razón, merece uno que no lloré debajo de las escaleras por ser rechazado—mencionó con sarcasmo ocasionando que la sonrisa de Hibiki desvaneciera, satisfecho con su cometido emprendió la marcha al salón de clases.

A pesar de ser liberado de toda responsabilidad, el sabor amargo de la decepción lo recorría. Akane Tendo había cumplido con su palabra, pero estaba lejos de sentirse aliviado.

«Es lo mejor»pensó tratando de convencerse a sí mismo.

No necesitó ser un adivino para saber que el silencio que lo recibió al cruzar la puerta del salón era porque estaba involucrado directamente en el acontecimiento del día, suspiró con fuerza rogando a su mente que le ayudara a poder aguantar lo que quedaba de la extensa jornada escolar.

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Cuando en la mañana solicitó la ayuda de Nabiki para detener los rumores que circulaban en el instituto, había sido demasiado ingenuo de su parte creer que eso cortaría de raíz la situación, lograr convencer a la castaña fue una misión difícil, ya que esta seguía firme en que Saotome era una pieza importante, pero ya había tomado una decisión y eran contadas las veces que se retractaba de ellas.

Su paciencia era nula y al lograr su cometido no se imaginó que solo sería el comienzo de una tortura peor para su cerebro, el cual estaba al límite de colapsar si otra persona se acercaba a ella para disculparse por dejarse llevar por las mentiras que circulaban en los pasillos.

—Tendo, es tu turno —indicó la profesora después de sonar su silbato.

Akane solo asintió al ubicarse frente la viga, pero eran tantas las palabras que giraban en su cabeza que le costaba, si no lograba concentrarse podría llegar a sufrir un accidente.

—Demonios —maldijó entre dientes al casi perder el equilibrio al pisar la colchoneta—. Voy a hacerlo de nuevo —informó al encaminarse al comienzo de la viga.

—No, ve a las duchas. Las nacionales están cerca y no quiero correr el riesgo de que te vayas a lesionar.

Akane la miró sorprendida dispuesta a replicar, pero el gesto serio de la mujer era claro que no estaba dispuesta a ser desobedecida.

—Debe estar incomoda por ser relacionada con un vándalo como Saotome —escuchó el murmullo al pasar.

«Ilusas»pensó a medida que avanzaba a las duchas, ya esta altura no sabía si reír de lo bizarro que resultaba que los demás se apiadaran de su situación, cuando la realidad era diferente ya que ella era igual o incluso peor que Saotome.

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Ranma parpadeaba asombrado ante el interrogatorio al que estaba siendo sometido por sus compañeros, ante la usencia de Hinako, quien andaba ocupada preparando los detalles para las audiciones desató el caos en el salón. Eran tantos los cómo y los por qué, que ya se estaba mareando, sus manos golpearon la mesa ocasionando un silencio grupal. No estaba dispuesto a responder a ellas, porque no le interesaba.

—Solo fueron simples rumores, que a la gente sin una vida propia le gusta regar.

Las palabras de Ranma habían sido bien interpretadas, algunos asentían otros se disculpaban antes de regresar a sus puestos.

—Eso simplemente fue genial—susurró Hiroshi maravillado de la templanza que mantenía el pelinegro. Él en su lugar no habría soportado la presión.

Ranma solo se encogió de hombros, solo esperaba que eso trajera algo de paz, aunque sea en las horas de clases. No le gustaba ser el centro de atención, pero era difícil lidiar con la popularidad sin poder hacer algo para esquivarlo o minimizarlo.

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Akane jugaba con sus dedos pulgares, tratando de contener el nerviosismo ante el silencio de Kasumi Akiyama, sus mejillas se sonrojaron, en un momento de desesperación había recurrido a la única persona que podría ayudarla y si no accedía bien podría escaparse, pero eso traería complicaciones.

—Me estás diciendo que necesitas un permiso para retirarte ¿cierto?

Akane solo asintió con la cabeza, ahora que lo pensaba mejor, fue una idea estúpida recurrir a la ayuda de la Presidente estudiantil.

—¿Es por los rumores que circulan?

Las mejillas de Akane se sonrojaron al saber que las noticias llegaron hasta los oídos de la castaña, pero de verdad estaba llegando a su límite de paciencia y cuando eso sucedía se convertía en alguien muy impulsiva y por ende temía terminar haciendo algo indebido.

—Entiendo, espérame aquí mientras hablo con la enfermera—solicitó antes de abrir la puerta.

«Benditos beneficios»pensó aliviada al estar en soledad dentro del salón estudiantil.

Sus manos temblaban al leer la nota en sus manos, sin poderse contener envolvió en un abrazo efusivo a la castaña, si elegir estuviera en sus manos, definitivamente sería a alguien como Akiyama.

Al salir del salón se encontró que Nabiki estaba parada esperándola.

—¿A dónde vas? —cuestionó.

—A quitarme de encima las ganas de asesinar a alguien —respondió con una sonrisa resplandeciente.

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No era ni medio día, y las cosas solo parecían empeorar a cada momento, como ahora que al abrir su casillero varias notas cayeron al suelo, sin poder creer lo que decían estas.

—Creo que ya no te consideran un rival —meditó Daisuke a su lado al leer que todos decían lo mismo "desafío cancelado"—. Ya que, no les des importancia.

Ranma pensaba todo lo contrario, el que se retractaran era un golpe para su orgullo, al no considerarlo importante.

—Ya en las estatales les demostraras tu nivel —animó conciliador Hiroshi.

Ranma solo asintió, pero por dentro seguía molesto. Sin contar que la ausencia de la peli azul aumentaba su molestia. Además, para las competencias faltaban un par de meses y de acuerdo a las palabras del profesor tendría que participar en diferentes disciplinas, tendría que aprovechar el tiempo antes de que esto sucediera, ya que si no era cuidadoso en su trabajo podría obtener alguna marca que lo dejara en evidencia.

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Dentro de esa antigua habitación lo único que se escuchaba era la combinación de la respiración agitada y del balanceo de la cadena del saco de boxeo, después de recibir el impacto constante de sus paños y patadas. Agotada por el esfuerzo recostó su cuerpo sobre la superficie, exhalando un suspiro de alivio gracias al cambio de temperatura.

—Me extrañó que me pidieras venir aquí.

Akane miró con una sonrisa a Tofu que estaba parado a su lado observándola. Ya le parecía extraño el que no hiciera acto de presencia.

—Necesitaba descargar energías —musitó cerrando sus ojos dejando que la pesadez empezara a afectar a sus músculos.

—Ya lo creo, llevas horas aquí adentro, pero sigo pensando que este lugar no es nada a comparación del Dojo.

Akane hizo una mueca ante la mención de ese lugar, no existía punto de comparación sin contar que no lo pisaba hace años, algo irónico siendo que estaba ubicado en el mismo terreno de su propiedad, eran tantos los recuerdos que la embargaban al ingresar que se le hacía insoportable permanecer más de unos minutos.

—¿Puedo pasar la noche en tu casa? —cambio de tema.

La sorpresa reflejada en el rostro del galeno casi la hace de arrepentirse de haberlo solicitado, el sentir la mirada profunda solo empeoró la situación, ya que solo la miraba asi cuando trataba de analizarla.

—Por supuesto—concedió después de unos minutos que fueron una eternidad para la peli azul—. Aunque, va a ser extraño el no rememorar viejos tiempos, cuando sabía curar tus heridas.

Akane sonreía agradecida por contar incondicionalmente con la ayuda de Tofu, necesitaba algo de paz para que su cordura regresará, tenía que seguir enfrentando la realidad.

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Si alguien tuviera que catalogar la personalidad de Saotome, solo diría que siempre parecía estar molesto con todo su alrededor y por esa razón hasta la fecha nunca lo habían visto ni hacer una mueca que se acerque a lo que podría considerarse una sonrisa.

Pero esa mañana en particular ver al pelinegro apoyado cerca de la entrada era el centro de atención de cada alumno que ingresaba, ya que su ceño fruncido y brazos cruzados los intimidaba.

Ranma bufó por lo bajo al escuchar los murmullos sobre su persona, su estado anímico no estaba en las mejores condiciones, el dolor de cabeza que sentía junto al desvelo que pasó en la noche, pero al ver al culpable de su malestar cruzar por el portón de la entrada solo aumentó su enojo.

—Tenemos que hablar —exigió al pararse enfrente de Akane deteniendo su avance.

—¿Qué haces? —cuestionó entre dientes al escuchar como varios murmullos empezaron—. Estoy apurada, hablaremos después —se disculpó con una sonrisa incomoda, dando un paso al costado para rodearlo y seguir su camino.

Ranma al intuir la causa del comportamiento defensivo de la peli azul, se vio obligado a actuar de acuerdo a lo que él consideraba correcto. La comprendía, pero con la molestia que sentía no le quedaba más opción.

—No, hablaremos en este momento.

Akane vio en cámara lenta como Ranma sujetaba su mano y la arrastraba por los pasillos, se concentró en mirar el contacto entre ellos, tratando de ignorar los murmullos y las miradas de todos.

Al llegar a la azotea tuvo que cerrar sus ojos con fuerza al recibir de lleno la luz del sol contra su rostro, sin esperar se deshizo del agarre.

—Acabas de entender la gran idiotez que cometiste —señaló con su mano la puerta—. Todo mi esfuerzo para que deshacer los malditos rumores, acaban de irse a la basura.

Ranma dio un paso atrás al escuchar los reclamos de Akane, toda la valentía que tenía al verla se esfumó con rapidez. Aunque era consiente que esta estaba enojada con justa razón, ya estaba cansado de no saber qué era lo que quería, esto no era una película, claro que no, era la vida real.

—No me dejaste otra opción —rebatió con cansancio— ¿Por qué no eres directa y sincera de una buena vez?

—¿A qué te refieres? —cuestionó con curiosidad.

—Te molesta mi presencia, por eso me iré de tu casa —aclaró con una mueca irónica, las pocas pertenencias que poseía ya estaban empacadas listas para recogerlas cuando saliera del instituto.

—Yo nunca dije que te fueras.

—No con palabras, pero tu comportamiento si lo hace. Me has estado esquivando desde que me negué a formar parte de tu plan… Ni siquiera llegaste a dormir anoche, creí que te había sucedido algo.

Akane miraba avergonzada al pelinegro, asimilando las palabras que acaba de decir nuevamente en su interior crecía ese sentimiento que solo con él podía experimentar, el de la culpa. Si, se sentía totalmente culpable al comprender que todas las decisiones que tomaba terminaban siendo equivocadas, de una u otra manera lo terminaba afectando. Decirle la verdad estaba fuera de ello, así que recurrió a la única opción que tenía.

—Trabajo— murmuró despacio esquivando la mirada del pelinegro

—¿Trabajas?

—Obviamente, ¿cómo crees que puedo pagar las cuentas? —comentó molesta.

—¿En que lo haces? —preguntó más tranquilo.

«Golpeando a gente mala e irónicamente es algo que me resulta divertido ya que me ayuda a olvidar toda la mierda en mi vida» pensó con amargura Akane.

—Tengo un trabajo en una estación de servicio, no es la gran cosa.

Ranma solo asintió incomodo, la respuesta de la peli azul tenía sentido y para ser sincero no había pensado en esa posibilidad. La realidad otra vez le golpeaba recordándole que ellos eran dos desconocidos. Sin contar que ella si tenía un trabajo decente, muy diferente de él que, aunque le pagaban bien, no era el ambiente más adecuado de acuerdo a la crianza que recibió de su madre, quien seguramente se sentiría decepcionada de ver en lo que estaba convirtiendo.

—Lo siento —musitó avergonzado al comprender su error.

—Ya lo hecho, hecho esta—comentó Akane al girarse y abrir la puerta—. Buscaré una forma de solucionarlo, me tengo que ir a Dirección.

«Voy a terminar por volverme loco» pensó con resignación al apoyar su espalda contra la reja, tendría que aprender a controlar que sus sentimientos no salieran a flote y quedar en evidencia.

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Para cuando sonó la última campanada Ranma se sorprendió al ver como varios grupos de alumnas permanecían en la entrada de sus salones, bufó por lo bajo al notar como cuchicheaban entre ellas.

«Aquí vamos de nuevo» pensó con aburrimiento, pues era algo predecible que algo así sucediera después del espectáculo que protagonizó debido a su comportamiento impulsivo.

Ingresar a su aula fue incomodo, ya que sus compañeras no querían cederle el paso, las miró con molestia, tendría que basarse en los rumores que circulaban sobre él. Satisfecho comprobó cómo estas se alejaban de la entrada asustadas ante la mirada intimidante que les lanzó.

Ignorando las miradas del resto de los estudiantes de su salón, avanzó hasta el final donde Daisuke y Hiroshi conversaban entretenidamente.

—Por fin te dignas a iluminarnos con tu presencia, Saotome— soltó con molestia Daisuke.

Ranma levantó una de sus cejas mirando con sorpresa al castaño, era la primera vez que le contestaba de esa manera. Interrogante buscó la mirada de Hiroshi tratando de que diera una respuesta.

El cuchicheo de sus compañeras a medida que ingresaban atrajo su atención. A su lado Daisuke soltó una maldición entre dientes.

—A sus lugares —Hinako indicó al ingresar por la puerta.

Siguiendo lo solicitado Ranma se ubicó en su puesto, esa mañana la mujer parecía más emocionada de lo acostumbrado y después de que rechazó participar en la obra no tentaría su suerte y que esta se desquitara con él.

—Hoy tenemos un nuevo ingresó —anunció al mirar la puerta en señal de que alguien entrara.

La primera en ingresar fue Akane Tendo esa era una de las responsabilidades que debía cumplir como presidente, atrás de ella una figura masculina la seguía.

—Mi nombre es Mikado Sanzenin, esperó que nos llevemos bien.

Ranma escuchó como Daisuke a su lado soltaba un "idiota" entre dientes, al ver como las mujeres suspiraban emocionadas ante el chico nuevo. Algo en su interior lo estremeció al ver como Hinako no le quitaba la mirada de encima.

Empuñó sus manos con fuerza, sin llegar a tratar a Mikado, ya le caía mal, era más instintivo que otra cosa, pero algo en su cabeza le decía que ese sujeto iba a ser un terrible dolor de cabeza a futuro para él.

Continuara…


¡Hola! primero que todo queria pedir disculpas por no responder los comentarios, así que ahora voy a aprovechar y responder los que enviaron en ambos capitulos, los que tienen cuenta lo responderé por privado.

Sussy: Mil disculpas por demorarame en actualizar tanto. No, Shampoo no es la mujer que sale al final solo te diré que es alguien importante en la vida de Ranma y que le traera dolores de cabeza a futuro.

Ruth: Gracias por comentar cada capitulo. Me gusta escribir de una Akane que no depende de nadie y no sea la damisela en problemas.

Mei:Y habrá mas a futuro esta historia va a ser bastante extensa y se que no tengo perdon por no actualizar en mucho tiempo, pero como siempre digo no pienso abandonar ninguna. Sobre tus interrogantes si es Nodoka con quien hablo Ranma, pero no es Shampoo. ¡Gracias por comentar!

Akai-Saotome : espero de corazón que la actualizacion sea de tu agrado, gracias por darme algunos minutos de tu tiempo para leer la historia.

NK: ¡Perdon!, entiendo que estes molesto/a y acepto el regaño que me dejaste en el comentario

Desde ya quiero agradecerles a los que la colocaron en sus favoritos. Ya saben si tienen alguna pregunta sobre la historia con gusto trataré de responderles. Tambien me gustaria saber sus teorias.

Apareció Mikado, se que no es algo esperado pero como saben siempre trato de utilizar otros personajes de Ranma, por eso no uso a Shinnosuke, además el fue uno de los primeros personajes que marcó en algo el anime.

Quiero agradecer a Sheila por que como siempre me brinda su ayuda incondicional y si no fuera por ella estaría en graves problemas.

A me olvidaba de avisar" SIN TI" , lo voy a actualizar el martes sin falta. Sigo sorprendida por el recibiento que tuvo el primer capitulo.

Al no tener nada más que decir me despido, deseandoles que tengan un lindo día.