todos los personajes son de S. Kenyon, de K.M. Monning y de
yo solo mezclo un poquito sus historias y siento tardar tanto.
DE NUEVO GRACIAS A MIS NUEVAS LECTORAS, A LAS QUE PONÉIS MI HISTORIA EN VUESTROS FAVORITOS Y A QUIEN ESTÁIS SUSCRITAS, LO QUE EMPEZÓ COMO UN ENTRETENIMIENTO, SIN ESPERANZAS DE QUE ALGUIEN LO LEYERA, SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN ALGO MÁS
DE NUEVO, GRACIAS POR LEERME,
CHLOE
Capítulo 24
Conociendo a la familia de la novia
BELLA POV
-Ya has oído las condiciones – le tomo de la mano, quiero incorporarme y no puedo, estoy llena de cables.
-Bella, estás débil.
-Más bien atontada y con sed, dame agua fría por favor - con mucho cuidado me la da con una cañita – gracias.
-De nada – me mira todavía preocupado y nunca a la cara.
-Edward, hiciste lo correcto, no le des más vueltas, estoy viva gracias a ti.
-No, estás en el hospital por mi culpa, empiezo a pensar que mis hermanos tienen razón, mis pensamientos se ofuscan cuando se trata de ti, no razono. Y ahora tu padre nos separa...
-No, no te voy a consentir que digas eso.
-Pero es la verdad.
-¡Edward! Ethan se ha llevado a mis padres para que hablásemos y no quiero discutir contigo, así que vale ya.
-Tienes razón, lo siento.
-Mira el lado positivo de las condiciones, me recogerás y me llevarás a clase, 5 días a la semana – le aprieto la mano – 120 horas para ti solito, 7200 minutos, 400 mil – mi mente no puede, qué me habrán dado?
-432.000 segundos de mi presencia, si mi hermanita querida no decide lo contrario.
-Oyeeeeee, no te metas con Alice, nos hemos hecho muy amigas y no te voy a consentir que te metas con ella, la adoro.
-¿Sabes que ella vio que seríais amigas? No lo entiendo, porque sois la noche y el día.
-Y eso que lees la mente, deberías tenerlo más fácil.
-Pero la tuya no, aunque todo el mundo se empeñe en decirme que eres un libro abierto y Alice no te sigue, no puede, eres impredecible en muchas cosas, por eso no me gusta la idea de dejarte sola los fines de semana.
-Puedes aprovechar para alimentarte hasta saciarte, porque no voy a permitir que te vayas de mi lado ni uno de esos 432.000 segundos – premio! por fin esa sonrisa que tanto me fascina – bueno, quizás algunos de esos minutos humanos.
-¿Sabes qué es lo que más me gusta?
-No, el qué.
-Que voy a estar viéndote dormir todas las noches.
-En Aldury no, estarás alimentándote, prométemelo – Edward sonríe y mira hacia la puerta – qué?
-Es Amanda, viene pensando en su conferencia de esta tarde.
-¿Y qué tal con la familia? - seguro que mal- somos más raritos que vosotros o no?.
-Ha habido de todo, Ethan y Amanda son...maravillosos, y tus tíos, ni te digo, pero los demás...tu padre me odia, tu madre no para de mirarme, Charlie me da miedo y Nico parece que me mete en un scaner continúo.
-Por la conversación que he tenido con mis padres he deducido que Amanda tomó el control de la situación.
-Sí, y daba hasta miedo, me protegía a mí, sobre todo a mí. Alice dijo que estabais por ahí con Amanda y que por eso no cogíais el móvil, y cuando se le insistió un poco más tuvo una visión, fue de lo más extraño, incluso para ella, y de repente dijo "en Stonehenge", y fue como si se calmaran todos los nervios de repente.
-Es que a mi prima le encanta esos sitios, se siente fascinada, una vez estuvo todo un día en el nuestro, sin comer ni beber, es como si se parase el tiempo. ¿Y ella? ¿Dónde estaba realmente?
-No lo sé, pero me dio la sensación que tu hermano, Silvan y su padre lo sabían.
-¿Te dio la sensación?
-Sí, no sé que pasa con tu familia, es como si tuviera que ajustar la radio, tienen interferencias, hay veces que los leo claramente, como ahora con Amanda, está en la puerta hablando con tu madre, pero otras, está a mi lado y nada de nada.
-No pensará, como dice Charlie – no puedo evitar reírme y al hacerlo me duele todo el cuerpo.
-La expresión de su cara no dice eso. Alice apenas se separa de ella, está fascinada con ella, dice que va a ser algo así como su hermana mayor y que va a ser la mejor amiga de Esme.
-Pobrecita Esme, como se haga amiga de esas tres brujas. ¿Dónde está? ¿Aquí o en Forks?
-En Forks con Rosalie. Ayer se fueron Emmet y Jasper. Carlisle se ha quedado hasta que despertaras y Alice por mí y porque...ha tenido varias visiones con Amanda, que acaba de salir del ascensor.
-Edward, déjame sola con ella un momento, ¿vale? Quiero saber dónde estaba, solo de pensar que he podido morir por salvarla...
-No se lo ha dicho a nadie.
-A mí me lo dirá – Edward se ríe con ganas – qué pasa?
-Amanda viene a vigilarnos, tu padre le ha impuesto ese castigo y le da mucha vergüenza.
-¿Se puede? - mi prima entreabre la puerta – soy Amanda.
-Amy! - me abraza muy fuerte, miro a Edward y asiente con la cabeza, con una enorme sonrisa saluda a Amanda y sale de la habitación.
-¿Dónde estabas? - le pregunto muy seria.
-¿Y tú? Porque en el apartamento no, desde luego.
-En un hotel – debo mantener más o menos la versión que Alice tiene sobre nosotras, menos mal que a Edward le ha dado tiempo a contármelo.
-Y yo por ahí.
-Por ahí donde – le pregunto muy seria, joder he estado a punto de morir por ella, necesito respuestas – ni si quiera me cogías el móvil, ¿tienes idea de lo preocupada que estaba por ti?
-Vale, te lo digo, pero que no salga de aquí.
-Muy bien, mis labios están sellados – Edward está escuchando así que también se tranquilizará él, pero Amanda hace algo que no me esperaba, mueve los labios, sin voz alguna y dice: en Venecia con un hombre
-Vine en cuanto oí tu mensaje.
-Amy, nadie nos está escuchando, puedes hablar.
-Ya te he dicho todo lo que necesitas saber – termina de decir guiñándome un ojo -no pienses más en lo ocurrido, bastante tienes con tu padre, Charlie y Edward. ¿Has pensado como lo vas a hacer? No podemos protegerlo siempre.
-La chevy sé que ha sido idea tuya, gracias.
-De nada, era una forma elegante de quitarte el terodáctilo
-Hablamos de todo un poco, por la forma que tiene de hablar de la situación generada me da ánimos, Ethan ha sido tajante en ciertos aspectos y Charlie se puso muy ufano cuando le dio la razón. Me ha dado cinco días enteros con Edward, así que los aprovecharé bien, y los fines de semana podré montar a Hypatia mientras él caza, así estará bien alimentado para que el lunes, cuando yo lo abrace pueda besarlo sin restricciones. Y sé que a él le gustará tener su espacio con sus hermanos. Además, como sé que le preocupa mi seguridad, he pensado llevarme a Alice algún que otro fin de semana y aprovechar esa piscina cubierta. Sé que Alice acaba de ver en una visión mi decisión y Edward en la mente de Alice.
-Todo saldrá bien, estoy segura.
-Por la puerta entra Carlisle y Alice, con Edward detrás y una sonrisa un tanto sospechosa que no me gusta un pelo. Oh mierda!
-Alice, no me voy a ir contigo de compras.
-Hola Bella, yo también te echaba de menos – me dice sarcásticamente.
-Así que por eso acabas de poner esa cara de pánico – mi prima Amanda pone los ojos en blanco y se sienta en el sofá – debería decirle a tu padre que el mejor castigo para ti sería que fueras al baile de fin de curso.
-Eso no sucederá, antes me voy de excursión a la montaña – Edward y yo nos miramos recordando el prado pero por el levantamiento de cejas deduzco que a él le encantaría sufrir ese castigo, ayyyyyy mi león masoquista.
-¿Tú? ¿En una montaña? ¿y a pie?, pero si tú odias todo eso, solo te adentras en el bosque sobre Hypatia y cuando vamos todos.
-Eso no es cierto Amanda.
-Sí que lo es.
-Hola Carlisle, me alegra muchísimo verte, y a ti Alice.
-Y a mi verte a ti con ese humor Bella – se acerca y me da un beso en la frente, huele a Edward – sospecho que Alice querrá llevarte de compras.
-Alice...- la abrazo como puedo – Alice...- mis ojos apenas si pueden contener una lágrima, debía decirle tantas cosas, pedir tantas disculpas.
-Suena el móvil de Amanda y empieza a buscarlo por su bolso, no lo encuentra, saca objetos que lleva, decide vaciarlo sobre el sofá y allí está por fin, a la segunda llamada.
-Si? hola Takeshi, estoy con Bella, ha despertado, sí está bien, espera que salgo.
-Amanda sale por la puerta y Carlisle también me pone al día de todo, de lo bien que se han portado mis padres con él, que no con Edward porque le culpan de todo.
-Pero ahora lo importante es que te repongas – me dice Carlisle - así que descansa, esta tarde Esme y los demás querrán hablar contigo.
-Yo de ti me aprovechaba Bella – dice Alice – tienes a todos a tu servicio, y tu familia es genial, rarita incluso para mi, pero genial. Anoche en el apartamento me estuve fijando en Nico, tenéis incluso los mismos gestos, es increíble.
-Sí, la verdad es que nos parecemos mucho, ¿me das agua Alice? - me encuentro mareada y no sé si debería decirlo con Edward aquí delante.
-Es normal que tengas sed – dice Carlisle – son los restos de anestesia, ¿sientes como si tuvieras la boca pegalosa y la garganta reseca?
-Sí, ¿es así como os sentís vosotros cuando tenéis sed? - se oye proveniente de Edward un resoplido sarcástico y de Alice una risita, pero el único que me responde con naturalidad es el padre de mi novio.
-Algo así, solo que quema.
-Carlisle, estoy un poco mareada, ¿es por la anestesia también?
-Eso es por la sangre que te han puesto, de todas formas también puede ser por falta de azúcar, tal vez sería conveniente que bebieras algo dulce, si te apetece.
-¿Algo dulce como un croissant de chocolate? - Alice se echa a reír a carcajadas y mira a Edward que se pone muy serio.
-Bella, algo de beber sería mejor, agua con azúcar, sería lo idóneo,verdad papá?
-Ummm ese papá ha sonado adulador, me parece que Carlisle ha intuido la visión de Alice.
-Ejem, en realidad no hay nada que impida el que ingiera sólidos, y si le apetece comer es buena señal, pero que muy buena, Edward, hijo. Si el cuerpo le pide este tipo de comida es porque su estómago es capaz de digerirlo. - Carlisle me guiña un ojo y mi sonrisa se agranda.
-Anda, Edward, sé un buen novio y tráeme uno, de chocolate.
-Encontrarás unos deliciosos en una manzana al sur – Alice lo tiene todo pensado, como siempre.
-Sigo diciendo que estás muy débil para comer esas cosas.
-No Edward – le contesta Alice - tú quieres que ella esté débil para así poder sentirte tú mal, pero ella está bien, se recupera muy rápido, lo que pasa es que tú siempre necesitas una excusa para sentirte desgraciado.
-Además, yo te he alimentado a ti, es justo que tú ahora me alimentes a mí, a ti te gusta mi sangre y a mi los croissants de chocolate, yo no veo nada mal en ello.
-Sigues sin ser consciente Bella de lo que ha pasado – pero coge su chaqueta y se dirige a la puerta – se te olvida lo que soy y eso no es bueno.
-No se me olvida, Edward, simplemente que le doy más importancia a lo que significas para mi.
-Touché hermanito.
-No te preocupes Bella, lo que le hace falta a mi hijo es despejarse un poco, no se ha separado de ti ni un momento.
-Y será bueno que llegue con los dulces en la mano cuando estén aquí tus padres, debe hacerles ver que te cuida, no te preocupes, solo tienen el susto, pero todo se arreglará, lo he visto.
-Entonces me quedo más tranquila, lo he visto muy histérico.
-Acostumbrate, él es así, a veces más, a veces menos, y con lo que respecta a ti se multiplica, así que...tus padres vuelven.
-¿Cómo está mi niña? - mi padre se acerca y me coge de la mano, verme despierta y sonriendo le hace feliz y se le nota, le brillan esos ojos plateados tan bonitos que tiene.
-¿Y mamá?
-Hablando en la puerta con Amy y Chloe.
Se vuelve hacia los Cullen y constato un hecho, con ellos se muestra cordial, eso es bueno, al menos para mi. Mi padre le pregunta sobre mi, que cómo me ha visto, y todo se va relajando poco a poco. Alice y yo hablamos de lo que haremos cuando volvamos, no hace falta decirle la discusión que previamente ha tenido lugar en esta habitación, cuando mi madre quería que yo volviera a Aldury. Y Charlie, pobrecillo, ha sido la cabeza de turco, mi padre lo culpaba por no saber cuidarme, menos mal que Ethan, que siempre sabe qué decir ha salido en defensa suya. Nico ha sido el único que se ha percatado que acababa de salir del coma inducido. Lo peor ha sido el interrogatorio, que si donde estaba, con quien estaba, que como se me ocurre venirme con Alice a Londres, que si había tenido algún problema con Edward, que por qué no había ido a Aldury, y lo que más me ha costado responder, qué hacía el doctor Cullen y Edward aquí. Me he dejado guiar por mi intuición y he dicho que Alice necesitaba alejarse, que por eso Edward y yo habíamos discutido en la puerta de Charlie, porque estaba ayudando a su hermana y no podía decir nada. Ahora sé que Amy y Alice habían dejado entrever esa opción, pero sin decir nada en concreto, sin confirmar nada. Alice me dice que en el apartamento, Amy había decidido dejar esa opción en el aire, algo propio de mi, y que ella había asumido el control de la situación.
Ahora todo ha pasado, los nervios han quedado atrás, solo queda recuperarme, cosa que hago muy rápido, solo hay que ver mi historial, y volver poco a poco a la normalidad
-¿Y sabes lo más extraño?- dice Alice en voz baja, todavía no me atrevo a incorporarme, así que se sienta a mi lado y apoya su barbilla en la cabecera – que Amanda, en ningún momento ha preguntado.
-Porque tengo la sensación que nos está utilizando como excusa, no te puedo decir donde ha estado, pero somos su tapadera – le digo levantado las cejas a la vez que me sonrojo.
-Ohhhh ese rubor es que hay algún chico de por medio ¿verdad?
-Nooooooo – me contradigo moviendo la cabeza afirmativamente.
-Toc toc ¿Se puede? ¿Es aquí donde ha despertado la Bella Durmiente?
-¡Aquí! Soy yo, esperaba que el principe azul me despertara con un beso pero sospecho que lo que traes detrás escondido es posible que también me guste.
-¡tachan!
-Me muestra la bandeja envuelta y Alice prepara la mesilla para intentar incorporarme, mi madre y mi hermano me sientan. Abro la caja y...
-¡croissants de chocolate! - pobrecillo Edward – cómo sabías que...¿te has encontrado con Edward?
-Porque son tus favoritos y esto siempre te sube la moral, y no, no me he encontrado a Edward.
-Lo he mandado a por unos de estos – le digo con la boca llena.
-Este mediodía te harán unos análisis, si todo está bien te quitarán todos los cables que llevas.
-Eres mi héroe.
-Lo sé.
-Bueno – dice mi padre - como veo que estás lo suficientemente bien para engullir chocolate, hablaremos de algo que quiero que hagas por el clan, es lo menos.
-Por favor, Carlisle, necesitamos hablar con Bella – mi madre está seria, mal asunto.
-Tía Gwen, no creo que sea bueno …
-Amanda, vamos a buscar a papá.
Todos salen menos Ethan y Charlie, no me gusta.
EDWARD POV
Tengo que dejar de martirizarme, quizás sea cierto lo que dice Nico, que su hermana tropieza en la raya de un lápiz, incluso me animado a comprobarlo. En cuanto puedo ver la mente de Alice me quedo parado al ver los dichosos croissants de Ethan. Veo a todo el mundo salir. Algo pasa. Al abrirse el ascensor veo a mi padre y a Amanda, se despiden hasta la tarde, mi padre quiere ir a su conferencia después de recoger a Esme en el aeropuerto, por lo visto en vez de llamar se va a presentar en persona.
Cuando llego a la puerta de la habitación puedo leer claramente las mentes de los Keltar, por primera vez en mi vida, nitidamente. En sus mentes aparece Bella con un vestido medieval montada a caballo y lo único que sale de la boca de mi novia es un NO ROTUNDO.
A los dos segundos saltan las alarmas y la enfermera y el médico entran disparados a la habitación.
Las pulsaciones de Bella se han disparado.
Bella estará pocos días en el hospital, lo suficiente para que ciertos personajes aparezcan en escena, os prometo que serán escenas divertidas, al menos para Edward, aunque no tanto para Bella
