Capítulo 2

Revisó su reloj por tercera vez, el vuelo ya había demorado, Leon debió haber llegado hacía 30 minutos pero aún nada, comenzaba a desesperarse un poco.

Después de otros 10 minutos vocearon que el vuelo que esperaba estaba por arribar. Los pasajeros salieron del túnel comenzando a buscar a sus amigos y familiares, finalmente encontró a Leon entre la multitud, alzó la mano para que pudiera verla y se dirigió a ella.

— ¡Vaya cambio! Casi no te reconozco. Te ves bien

— ¿De verdad? Ehm… gracias— dijo un poco avergonzada

— Disculpa la demora Lena, el vuelo se retrasó por culpa de un sujeto que estaba molestando a una chica y se armó un caos.

— Llevo casi una hora esperando, debes compensarlo— dijo divertida

— Bueno, te invito a comer, dicen que hay buenos restaurantes aquí en el aeropuerto.

— He escuchado lo mismo.

— Entonces acompáñame por la maleta de bodega y vamos a buscar uno.

— Hecho— ayudó al rubio con su maleta de mano para que él pudiera buscar la de bodega sin que le estorbara. Mientras esperaba unos metros atrás le miraba con discreción, no había cambiado nada, ella en cambio se había cortado un poco el cabello y teñido de rojo, enredó sus dedos en las puntas y comenzó a jugar con nerviosismo recordando el cumplido que le hizo a su nuevo look.

— Listo, podemos irnos— su voz tranquila la sacó de sus cavilaciones

— Bien, entonces vamos— en el camino de buscar un lugar dónde comer, platicaron acerca del vuelo y trataron de ponerse al día con sus vidas. Demoraron poco en elegir un restaurante, entraron y pidieron mesa.

Estaban en vísperas de San Valentín así que todo lo que veían eran regalos y decoraciones alusivas a la festividad, el restaurante no era la excepción, corazones, globos de color rojo y adornos con la imagen del clásico Cúpido atiborraban el lugar hasta donde la vista podía alcanzar.

— ¿Harás algo especial en San Valentín?

— Seguramente pasarla en casa arreglando la gotera de mi lavamanos.

— Qué romántico— bromeó Leon

— Jaja dime amargada si gustas pero ese día es como cualquier otro.

— Déjame adivinar, sólo es un día de consumismo masivo.

— ¡Para nada! No soy de esas extremistas que culpan de todo al capitalismo, pero sí soy de la idea de que se debe mostrar amor todos los días y no sólo una vez al año. Nunca sabes cuándo será el último— terminó la frase clavando su mirada en la madera barnizada de la mesa mientras un aire de nostalgia le acompañaba a dibujar una sonrisa triste

— Helena…. Lo de tu hermana no fue tu culpa— colocó su mano sobre el dorso de la contraria

— Lo sé Leon, por fin lo entendí y lo superé.

— ¿De verdad?

— Sí, al llegar aquí me di cuenta que no podía vivir más con esos demonios y el constante tormento de aquella tragedia, estoy tomando terapia desde que llegué.

— Estoy orgulloso de ti, me alegra mucho escuchar que has soltado esa culpa que te carcomía, es una tristeza que tuvieras que mudarte cientos de kilómetros para entenderlo. Yo pude ayudarte.

— No estaba preparada para enfrentarlo ni quería obligarte a llevar una pelea que no era tuya.

— No ibas a obligarme, yo quería hacerlo.

— ¿Por qué tendrías que hacerlo?

— Porque así te demostraría lo importante que eres para mí— Helena supo que era el momento de aclarar su mente, ella sabía de sobra que estaba enamorada de él y eso era lo de menos, lo importante era descubrir si era correspondida.

Un pequeño silencio se apoderó de la situación haciendo sentir a Leon un poco incómodo y creyendo que había metido la pata.

— Lo siento, hablé de más.

— No, me has dado pauta para que aclaremos algo.

— ¿De qué se trata?— preguntó confundido

— ¿En qué momento dejamos de ser compañeros?— levantó el rostro clavando sus ojos en los de su acompañante, le mostraban duda, incertidumbre, Kennedy comprendió de inmediato el nuevo rumbo de la conversación ya que si ella no tomaba la iniciativa él lo haría, después de todo a eso había ido — ¿Fue el día de mi renuncia?— él sonrió con elocuencia

— No, fue mucho antes pero veo que lo olvidaste.

— ¿Entonces cuándo?

— Se dividió en 2 ocasiones, la primera fue en agosto, durante la prueba de submarinismo y la otra en octubre, después de que te encontré en aquel bar,

— Su comida está lista— dijo el mesero sirviendo los platos, mientras comían Helena se dedicó a tratar de recordar aquellas ocasiones.

*1er Flash Back*

No había pasado mucho de su última misión, esta se complicó llevando a la agente Harper y al agente Kennedy a lidiar con más problemas de los que tenían contemplados, Leon se veía repuesto pero Helena no podía decir lo mismo, sus brazos y piernas aún dolían y mostraban algunos moratones en su piel. Cuando se dirigía a su despacho Hunnigan se atravesó para informarle que debía presentarse en el patio de entrenamiento.

Esperaba que fuera un día tranquilo pero al recibir esa orden por parte de sus superiores cayó en la cuenta de que no lo sería, dio vuelta y dirigió sus pasos a donde era solicitada. El resto de compañeros agentes llegaron junto con ella al patio, una vez reunidos su superior habló.

Buenos días agentes, sé que se están preguntando para qué los trajimos aquí, pues verán, la agencia siempre se ha caracterizado por tener a los mejores elementos, estos son entrenados constantemente para mantenerse siempre en óptimas condiciones y por ello es que los hemos reunido esta mañana aquí. Como se darán cuenta frente a ustedes se encuentra un circuito estratégicamente montado para mostrar sus habilidades en el menor tiempo posibletodos se consternaron, algunos se miraron unos a otros, otros empezaron a hablar y los más optimistas festejaron por la prueba, Helena no fue una de ellas, su cuerpo exigía descanso y el circuito gritaba esfuerzo. El circuito se encuentra dividido en 3 etapas, la primera es una prueba de lucha, la segunda es de velocidad y la tercera de nado. Pasarán en parejas conforme los vaya llamando.

Olivia Hamilton y Jackson Jonascuando pasaron al frente comenzaron a sacar sus armas pero el jefe los detuvo Olvidé mencionar que todo será con equipo incluído, Recuerden que tanto los comunicadores como los PDA son resistentes al agua así que de eso no se preocupen. Un agente de la DSO debe estar preparado para cualquier situación sin importar las condiciones ni lo que lleve encimaHunnigan se acercó y les entregó el equipo con el que se preparan cuando salen a misiones.

Lo que faltabaAlegó Harper

Deben completar el circuito completo en menos de 10 minutos y llegar juntos a la metatodos daban su mayor esfuerzo, algunos no cumplerion con el tiempo contemplado y fueron castigados, Helena empezó a pensar que ella también sería, la pelea era lo de menos pero la prueba acuática le traería problemas, sus brazos y piernas dolían aún y no sabía si le ayudarían a nadar bien. Hunnigan se mantenía al lado del jefe cronometrando el tiempo de sus compañeros y anotándolos en la bitácora.

Las parejas fueron pasando una a una hasta que llegó el turno de Helena

Siguiente equipo Leon Scott Kennedy y Helena Harpersuspiró con pesadez y se abrió paso entre los demás

¿Lista para esto?

Sinceramente no pero ni hablarse colocaron el equipo que Ingrid les entregó, fueron a la línea de salida y al escuchar la sirena comenzaron.

Apenas corrieron medio metro Helena fue emboscada, a pesar de haber sido tomada por sorpresa se pudo liberar con ayuda de Leon continuando con el circuito, atravesaron sin problema la segunda etapa, al llegar a la alberca se detuvieron frente a una mesa que decía "Misión", sacaron una hoja del sobre que descansaba ahí.

Al fondo de la piscina se encuentra un maletín, su misión es encontrarlo y entregarlo ¡Pero cuidado! No será tan fácil como parece, mantengan los ojos bien abiertosexplicó Leon

Ni hablar, andandocaminaron a la orilla de la alberca, se prepararon y a la cuenta de tres se zambulleron.

Quien haya construido todo eso se las arregló para que el fondo fuera oscuro, encendieron las lámparas de sus comunicadores para no perderse y encontrar el objetivo, tenían permitido salir a tomar aire sólo 3 ocasiones, Helena subió usando su primera vez, regresó y a pocos metros de ella algo plateado brilló de su lámpara, bajó emocionada por terminar la misión, tomó el maletín y se dispuso a subir, una vez fuera empezó a nadar pero de repente algo la tomó del pie sumergiéndola de nuevo, la luz se apagó, dio inicio a un forcejeo por tratar de liberarse

— ¡Helena!tomó una bocanada de aire y volvió para salvarla. Ella mientras tanto seguía peleando por zafarse, seguramente Leon ya estaba avanzado, el poco aire que había logrado tomar se acababa y la desesperación de sus pulmones por respirar se manifestó. Abrió la boca dejando entrar agua a su interior, Leon logró encontrarla, con el cuchillo cortó la cuerda que la jalaba hacia el fondo, la sujetó por la cintura acercandola y juntando sus labios pasándole oxígeno, no obstante, aún después de ya tener un poco más de aire Leon se separó varios segundos después.

Lograron pasar la prueba por apenas 15 segundos de sobra.

*Fin del Flash Back*

— El circuito de velocidad ¿No es así?

— Es correcto. El segundo fue más adelante— Helena tomó un sorbo de su vaso luego intentó recordar

*2do Flash back*

La noche era lluviosa, fin de semana y la chica estaba de licencia, se acercaban la fechas más difíciles para ella pues en pocos días era el cumpleaños de Deborah y aún no soportaba su ausencia, llevaba 3 días bebiendo sin parar, gastando su sueldo en bares y uber para evitar un accidente, podía desear morir y la opción de matarse comenzaba a verse bastante tentadora, no obstante un accidente automovilístico podía involucrar a más personas inocentes y era lo que menos quería.

Bebió de golpe su martini dejando el vaso vacío a su lado, la botella reposaba a su derecha así se evitaba tener que pedir trago tras trago.

Esperó un poco para volver a llenar su vaso, un sujeto a lo lejos llevaba tiempo observándola, ella simplemente lo ignoraba esperando que eso lo ahuyentaría pero no fue así, luego de 30 minutos de estarla contemplando el tipo tomó el valor para levantarse de su lugar y dirigirse a su mesa.

Buenas noches linda ¿Está ocupado?

Lárgate y no me quites el tiempo.

Wow, chica difícil ¿Eh? Me gustan las de tu tipo.

Pero los de tu tipo a mí no, así que largorepitió con firmeza y hostilidad dando otro sorbo a su vaso

Vamos linda, no seas tan dura, te prometo que conmigo la vas a pasar bien.

¿No escuchaste lo que dijo? No quiere nada contigo, lárgate.

— ¿Y quién demonios eres tú?

Su guardaespaldas, así que largomostró rápidamente su arma de soslayo con sólo levantar un poco su chamarra de piel, suficiente para que el tipo se retirara de la mesa, tomó la chaqueta que reposaba en el respaldo echándola a los hombros de la chica, sujetó su brazo y la levantó Nos vamos ahoradejó varios billetes de 100 dólares sobre la mesa y subieron al auto de Leon, arrancó y pisó el acelerador a fondo.

¿Cómo mierda diste conmigo?

¿Olvidas que tenemos a una maestra de las telecomunicaciones como amiga?

Hunnigan es una soplona.

¿Qué diablos pasa contigo, Helena? ¿Para esto pediste licencia? ¿Para perderte en el alcohol?

Métete en tus propios asuntoscontestó despectiva mirando por la ventana

Este es mi asunto, eres mi compañera.

¡Pero no mi padre, así que déjame en paz!— espetó con furia

En cuestión de minutos llegaron a la casa del agente, las placas de su auto ayudaron a que a pesar de haber rebasado el límite de velocidad la policía no le detuviera. Bajó primero, caminó a la casa para abrir la puerta, regresó al auto abriendo la puerta del copiloto sacando a Helena en sus brazos, cargándola cual novia y cerrando la puerta detrás de él. La colocó en el sofá y la miró a los ojos.

¡No voy a dejarte hasta que estés mejor! Joder Helena estás echando a perder tu vida, eres más que esto, más que una chica perdida en la bebida.

Por favor, son mis vacaciones y las usó como yo deseé.

Llevas 3 días bebiendo sin control, no soy médico pero estoy seguro que estás al borde de una severa congestión alcohólica ¿Sabes lo que significa?— los labios de la castaña se curvaron en una sonrisa burlona

Por supuesto que sí, estaré un paso más cerca de la muerte— respondió sin tacto desesperando a Leon quien azotó su mano en la mejilla de la castaña propinándole una buena bofetada dejándola verdaderamente sorprendida

¡Maldita sea, reacciona ya! — gritó iracundo sacudiéndola por los hombros mientras sus ojos se inundaban de lágrimas — ¡Entiende de una puta vez que no estás sola, me tienes a mí para servirte como soporte! Escúchame bien, no eres la única responsable ni la única que siente culpable de todo lo sucedido, yo colaboré en la muerte de tu hermana por no haberme dado cuenta desde un principio que el enemigo estaba en nuestras filas, yo también cargo con el peso de ello pero morir o ahogarnos en el alcohol no servirá de nada, no la traerá de vuelta ni regresará el tiempo para evitar la tragedia….— las lágrimas surgieron tomando el control del rubio impidiéndole que pudiera continuar. Parecía desahogar finalmente algo que llevaba guardando desde hacía mucho tiempo y las acciones autodestructivas de Helena empeoraba su situación.

Ella lo observaba consternada sin poder darle crédito a lo que veía, su cerebro estaba muy alcoholizado para poder procesar todo de forma correcta, luego de unos minutos Leon pudo recuperar un poco la compostura

No sé qué haría si te llego a perder— murmuró con un hilo de voz al tiempo que acariciaba su mejilla enrojecida por el golpe dado, el impulso básico de besarlo se apoderó de su juicio al cual terminó cediendo, acortó la distancia entre ambos tomando posesión de sus labios, Harper cerró los ojos sintiendo el calor de la mano de su compañero y su respiración chocar contra su rostro, no tardó para dejarse llevar por esa agradable sensación dejando que la lengua del agente entrara a su boca, el fuerte olor del alcohol inundó sus fosas nasales y el sabor amargo se coló a su boca. La situación se fue elevando, el calor de ambos comenzaba a desbordarse y el deseo de tener más cerca al otro se volvía más y más una necesidad. Leon la recostó con suavidad en el sofá colocándose encima de ella, sin embargo una pizca de cordura picó su cerebro.

Se detuvo de golpe pero a ella no le importó, su poco raciocinio le indicó que Leon era demasiado prudente como para abusar de estado etílico, en su lugar sólo le sonrió con unas cuantas lágrimas en sus ojos

Ven, vamos a que descanses— volvió a tomarla en brazos y la llevó a su cama, la depositó y arropó. En cuestión de minutos cayó profundamente dormida

*Fin del Flash Back*

— Así que… ahí empezó todo.

— Corrige, terminó todo.

— ¿A qué te refieres?— preguntó consternada

— Terminó la relación estrictamente laboral que manteníamos, atravesé la delgada línea que separaba una interacción de trabajo de una más personal— Leon esperó paciente la respuesta de su acompañante pero esta demoró mucho, le miró y notó algo de molestia en ella, su cuerpo parecía tenso y sus ojos miraban fijamente su plato con comida a medio terminar — ¿Estás bien?

— ¿Por qué?... ¿Por qué nunca dijiste nada?

— No quería que creyeras que me aproveché de ti, sabes la fama de casanova que me caracteriza y no quería que te sintieras como alguna más que pasó por mi lista.

— Pudiste haber hablado conmigo. Si supiste que habías atravesado la delgada línea de nuestra relación laboral ¿Por qué no terminaste de dar el paso?

— No sabía que me estabas esperando— contestó con arrepentimiento a lo que Helena respondió con una fuerte y sarcástica carcajada

— Leon por favor, eres experto en el flirteo ¿No sentiste el nerviosismo ante la descarada cercanía al caer a las cloacas saliendo del campus? ¿Me vas a decir que no notaste mi voz de resignación al decirte que fueras tras "ella" en China? No eres tonto, querido Leon, pero tu obsesiva aferración a esa mujer de rasgos asiáticos es tan….Tan….— un calor interno se fue apoderando de su cuerpo con rapidez luego que un latigazo eléctrico atravesara su espalda, estaba muy molesta — Disculpa, debo ir al tocador. Ahora vuelvo— se levantó en un segundo alejándose de la mesa, preguntó por el baño de damas y una ahí se encerró en el cubículo, estando sola dejó salir su ansiedad iniciando ejercicios de respiración para poderse calmar, sí, estaba furiosa y necesitaba calmarse.

Cuando volvió a la agencia a trabajar, dedicó un poco de su tiempo a investigar a la famosa mujer de rojo, leyó sobre sus hazañas como mercenaria, sus trabajos como doble agente, leyó el informe hecho por Leon de su misión en España y también la de Eslavia del Este,no se estaba definido a qué bando pertenecía pero la B.S.A.A y la Interpool ofrecía mucho dinero por su captura.. Ella al igual que Leon, los hermanos Redfield y Jill Valentine eran sobrevivientes de la tragedia de Raccoon City por lo que dedujo que su intermitente relación llevaba años. Leon era un hombre justiciero y honesto ¿Qué demonios le había visto a esa asesina? ¿Cómo pudo enamorarse de ella? Inevitablemente la maldita comparación se hizo presente y por supuesto que la hizo enfurecer.

— Vaya Leon, tu especialidad es meter la pata con las mujeres— se recriminó, a los pocos minutos Lena regresó

— Lo siento.

— También yo, sé que debí decirte algo antes de que te fueras, soy un idiota.

— De eso no cabe duda pero ya no vale la pena afligirnos por lo que pasó o no pasó, ahora queda saber qué se hará a partir de hoy— vio al rubio ponerse de pie y sentarse a su lado, llevó su mano a su mentón para atraerla más y poder besarla

— Podríamos recuperar el tiempo perdido.

— No quiero que hagas esto por lástima o para reemplazar a Ada.

— Como dijiste el día que renunciaste, nadie sabe en realidad qué es lo que tiene hasta que enfrenta el miedo de perderlo para siempre, lo que me unía a Ada era la emoción de nuestros encuentros ocasionales, la adrenalina que implicaba romper las reglas, debíamos acabarnos el uno al otro y aún así nos perdonábamos la vida, lo nuestro fue destinado a ser sólo eso, fugaz y efímero. Contigo… Hay algo más, una verdadera conexión y lo supe en el circuito de nado, cuando te vi ser arrastrada de nuevo al fondo.

— Si me entero que vuelves a toparte aunque sea por accidente con esa mujer, te mato— una pequeña risa escapó de él

— Con esas advertencias, no me arriesgaré— Harper se vio hipnotizada por esa risa y esos ojos azules como el cielo, cediendo a sus deseos de besarlo.