los personajes son de S. Kenyon, KM Moning y S. Meyer

yo solo los mezclo

Karen! GRACIAS POR BURNED

Capítulo 41.

Lo que se hace por amor...

POV CARLISLE

La alegría se ha instalado en mi hogar. Y espero y deseo que para siempre.

Bella la ha traído. Gracias Bella.

Cada vez me encuentro más cómodo con Ethan. En nuestros ratos libres preparamos su examen de residencia. No quiero que se vaya pero lo hace por su familia y eso para mi es una labor incomiable. Una y otra vez repasamos las posibles preguntas y lo aplicamos a casos reales. Para ser un pequeño hospital comarcal tenemos una gran variedad de casos.

-No sé como podría agradecerte esto Carlisle.

-Tu amistad ya lo hace.

-Parece como si no hubieras tenido muchos amigos.

-Oh ya lo creo que sí y muy buenos. Los sigo teniendo – le miro fijamente – pero ninguno como tú.

-Y si Alice tuviera razón, y si le dijera lo que soy...

-Ya lo sé – me dice tomando su movil – tú solo dejate llevar.

-Ethan...¿Qué haces?

-Hola Fred, necesito para este fin de semana la cabaña 16, completa en principio. La pones a nombre de señor y señora Cullen.

-Ethan no – pero él me levanta la mano en señal de espera.

-El viernes por la tarde estarán allí. Gracias Fred.

-Ethan no creo que sea una buena idea.

-Por supuesto que sí. Necesitas un fin de semana a solas con Esme, lejos de adolescentes. Es una cabaña escondida en uno de los entrantes del lago, tiene su propio embarcadero y un inmenso bosque para perderse. Es una de las que solemos tener para uso propio.

-Conozco vuestro resort, no he estado nunca pero he oído hablar muy bien de él. Gracias Ethan.

-De nada. Si prefieres Mallorca también puedo llamar.

-No no, prefiero el lago escocés.

-Por los chicos no te preocupes, le diré a Charlie que les eche un ojo.

-No será necesario, pero gracias de nuevo.

-Oigo voces conocidas por la ventana abierta. Son Esme y Hanna. ¡Esme en el hospital! Joder con lo mal que lo lleva. Finjo que me levanto a tomar el aire y miro hacia abajo.

-Tenemos visita – le sonrío – voy a por ellas.

-Bajo a encontrarme con Esme, mi olor contrarrestrará el del hospital.

-¿Qué haces aquí? - le dijo en voz baja al darle un beso.

-Me he dado cuenta cuando estaba aquí.

-Hola Carlisle, vengo a decirte que te robo a Esme.

-Oh vaya, una ladrona honrada, estamos en mi despacho, pasad.

Hola tesoro , he invitado a Hanna a Keltar Hall, espero que no te importe.

-¿Este fin de semana? - le pregunta Ethan.

-Sí ¿Por qué?

-No nada, a mi no me importa ¿y a ti Carlisle?

-Bueno yo no sé... - la mirada de suplica de Esme diciendo que si me abruma a veces.

-Hanna quiere mi opinión sobre una parte del castillo que hay que restaurar y me ha pedido ayuda con algunos anticuarios.

-Está bien – miro resignado a Ethan – si tú quieres vamos.

-Tal vez este sería el momento de salir a navegar juntos, donde hay patrón no manda marinero Carlisle.

-Oye... - Hanna se sienta en mi mesa mirando a Ethan - ya que estoy aquí en Forks tal vez podría pasar a por Bella. Hoy tiene gimnasia ¿verdad?

Ethan la mira frunciendo el ceño y le sonríe orgulloso.

Hanna hace lo mismo.

-No tienes remedio Hanna – le dice levantándose y poniendo los brazos en jarras.

-Cómo es lo que dice Chloe – le contesta Hanna guiñando los dos ojos a la vez – qué es más peligroso …

-Si nos disculpáis, mi prometida y yo tenemos que hablar en privado.

Salen al pasillo y aunque hablan en voz baja les oímos.

-Es la excusa perfecta – le dice Hanna.

-Ya había planeado algo – le contesta Ethan.

-Hanna le va a tender una emboscada a Bella, va a probarle un supuesto vestido de dama de honor – me informa Esme - y está compinchada con Alice y Edward.

-El baile de fin de curso.

-Sip.

-A Bella no le va a gustar.

-No te preocupes. Pataleará y Edward le sonreirá. Fin de la pataleta.

-Alice lo ha visto.

-No. Intuición femenina.

-¿Estás bien Esme?

-Va y viene. Ahora estoy bien. No te preocupes.

-Llamaré a Charlie. Espero que Malcom pueda. Si Amanda estuviera aquí.

-Deja a Amanda, la forzáis mucho.

-Vete ya y ten cuidado. ¿Os quedáis en casa de Amanda?

-Sí. Ya tengo la llave.

-Muy bien, la digna esposa de un Keltar – la besa.

-Esme me voy. Hasta el viernes Carlisle. Trae salvavidas.

-Espera, yo también me voy, tengo cosas que hacer en casa. He venido en el captiva de Bella – le dice a Ethan – te veo en casa cariño – me da un beso de despedida.

-Muy bien.

-¿Llamo para el siguiente fin de semana?

-Por favor.

POV BELLA

El final del curso se acerca y con él llega el baile. Sé que Edward quiere ir y no sabe cómo sacar el tema. Últimamente habla mucho sobre los excitados que están todos por el final del curso y lo monotemáticos que están. Yo finjo no enterarme. Mis padres quieren que nos vayamos todos unos días a Mallorca ante de la boda de Ethan y la verdad es que tengo unas ganas terribles de ir.

Las cosas han dado un giro muy positivo en las últimas semanas. Carlisle y Esme suelen quedar a menudo con mi hermano y Hanna. Emmet y Charlie se han hecho muy amigos.

-Bella – su voz cuando me llama es maravillosa – ahí está Hanna.

-¿Qué haces aquí?

-Necesito tu ayuda. Tú conoces Keltar Hall mejor que yo. ¿Me ayudarás?

-Claro, tú dirás.

-Verás, quiero comprar algo para mi habitación, ya sabes, poner algo nuestro que perdure por todas esas cosas del laird y todo eso. Esme me ha hablado de un anticuario. He pensado que tal vez me ayudarías a encontrar el mueble ideal.

-¿Yo? Más bien Esme sería la ideal o cualquiera de la familia.

-Sí claro, a las dos horas ya lo sabría Ethan. Y tú sabes guardar muy bien un secreto. Y ya no hacemos nada juntas Bella, ahora todo es Edward Cullen, te sale la edwarditis por las orejas.

-Y él tiene bellitis – dice Rosalie.

-Dosificáos, que el mundo no se acaba mañana.

-Bella – Edward me toma las manos – Hanna tiene razón, siento que no estás lo suficiente con tu familia.

-Ni tú con la tuya Edward – comenta Jasper.

-Supongo que tenéis razón. Está bien, después de clase iremos.

-Mejor ahora. Te he eximido de gimnasia.

-¿Por qué? - no me fío.

-Bella – Alice se pone al lado de Hanna – solo quiere hacer algo contigo.

-Alice – le digo en voz baja – nunca te fíes de las brujas de Eastweek.

-Ohh Bella – Hanna aparenta indignación – primero estoy sola y segundo la única bruja que hay aquí es tu prima.

-Está bien, iré – recojo mi chaqueta y me levanto a darle un beso en la mejilla a Edward - Sé que es una trampa – le digo en voz baja.

-Pasadlo bien – la sonrisa de Edward me confirma las sospechas.

Me di cuenta de la treta cuando aparcó frente el atelier de su vestido de novia. El watsap a Edward fue claro y conciso: ja ja ja.

Después del vestido malva, Hanna empezó con que si uno azul me sentaría mejor, que si como hermana pequeña que era podría llevar uno diferente... Así que no sé exactamente con qué vestido iré exactamente a la boda, el malva es más medieval y el azul más corte imperio. En una cosa tenía razón, hacía tiempo que no teníamos un día juntas y ha estado bien. Hemos dormido en casa de Amanda.

El próximo fin de semana vuelven todos a Aldury.

De vez en cuando me gusta venir a cocinar a la mansión Cullen. Esme tiene una cocina gourmet y a Edward le gusta que lo haga. Siempre le tengo de pinche excepto hoy, ha ido a no sé donde con Jasper.

Cuando he llegado hace un rato a la mansión esperaba que estuviera Alice, había quedado con ella, pero al llegar he recibido un watsap diciendo que ha tenido que salir. Un sonriente Emmet me ha abierto la puerta y una espeluznante Rosalie me ha recibido.

-Ahhh lo siento Emmet, será mejor que me vaya.

-¿Por qué? - pregunta Emmet.

-No creo que sea muy buena idea.

-Haces bien en tenernos miedo – me dice Rosalie desde la escalera.

-No os tengo miedo – le confirmo – es solo la incomodidad Rosalie. Sé que no te gusto y no tenemos por qué soportarnos si no está Edward delante.

-Muy bien, adiós – se despide.

-¡No! - discrepa Emmet – pasa Bella. Tengo entendido que venías a cocinar con Alice, si quieres yo puedo ser tu pinche hasta que llegue Romeo.

-No sé... - observo la carita de inocente que está poniendo – muy bien, acepto.

-Gracias Bella por la confianza.

-A los cinco minutos tengo a Emmet con delantal y gorro de cocinero delante de mí.

-Sí chef, a sus órdenes chef.

-Emmet ¿me voy a arrepentir de esto?

-Probablemente sí – me dice Rosalie sentada en la mesa de la cocina.

-A los diez minutos ya estaba arrepentida.

-Muy bien Emmet, ahora asustamos la pasta.

-Uhhhhhh – le grita al bol de pasta poniendo caretos.

Los tres rompemos a reír a carcajadas.

15 minutos más tarde seguimos sin parar de reír.

-Para Emmet, por favor, me duele la cara – le digo.

Al momento unas manos frías se posan en mi rostro.

-¿Qué te duele? - me apremia Edward.

-La cara de tanto reírme – le contesto.

-¿Esto te calmaría? - me da un tierno beso en cada mejilla.

-Me parece a mi que al que hemos asustado ha sido a Romeo ¿Eh Pitigüini?

-Bella! - Alice aparece como una exhalación por el balcón de la cocina – Nico te va a llamar. Le dirás que sí porque todo irá bien. Lo he visto.

-¿Nico? Qué le pasa a Nico – suena el móvil – Dime Nico – quiere pedir una cabaña para todos este finde – define todos – incluye los Cullen – ya veremos, ¿te ha dado permiso papá? ¡pero tú en qué universo paralelo vives? ¿Con Charlie?

-Di que sí – Alice me lo pide en voz baja – por fi... todo irá bien, te lo prometo.

-No te digo nada Nico, ya hablaré esta noche con Charlie.

-Dime una cosa – Rosalie se planta enfrente mía - ¿acaso no somos buenos para ir a una de las cabañas del complejo turístico de tu familia?

-Rosalie …. - Edward se interpone entre nosotras.

-Edward está bien, no se trata de eso Rosalie, se trata de que se van a meter en una misma cabaña durante 48 horas Emmet , Nico y Duncan. Y eso puede explotar.

-Nico! qué pasa! - Nico ha llamado a Emmet por teléfono – por supuesto que quiero ir, si no viene ella que no venga, no la necesitamos para nada. Sabes, siempre he querido comprarme un catamarán, sé navegar.

-Yo no me hago responsable – digo levantando las manos.

-Bella... - Edward me toma de las manos – venimos de hablar con Charlie, ha sido idea suya.

-Jasper los controlarás ¿Verdad?

-Por supuesto Bella.

-Car..Carlisle! - subo a su despacho.

-Dime Bella ¿en qué puedo ayudarte?

-¿Hay algún tipo de valium vampírico?

-Hasta donde yo se no, ¿quieres uno para ti?.

-No es mala idea.

POV ROSALIE

Nunca voy a reconocer que Bella tenía razón.

El viernes por la tarde salimos en dos coches hacia el lago escocés. Charlie engaña en las distancias cortas, es maravilloso.

Aquí no seré tu hermano pesado – le dijo a Bella – pero como vea esa mano fuera de lugar volveré a serlo.

-Charlie soy un caballero – le contestó Edward.

-Sí sí, pero cuando estás en un porche de noche te revolucionas.

Las risas no se hicieron esperar.

Charlie había elegido una cabaña con cocina y había dispuesto lo suficiente para el desayuno. Lo demás ya se iría viendo por el camino.

Otra cosa que no voy a reconocer es que me estoy volviendo Keltariana.

Y Bella ha estado a la altura. Al principio creí que se trataba de nosotros como vampiros pero tras la escapada de los chicos al pueblo me tuve que morder la lengua.

Fueron a dar una vuelta y volvieron con zapatillas de andar por casa con forma de animales y que al andar rugían. Emmet llegó con osos en los pies, Jasper con elefantes, Nico con leones, Charlie con ranas, Duncan con tigres y Edward...con ovejas.

Se les rió la gracia, pero 24h más tarde nos tirábamos de los pelos, y a ellos seguía haciéndoles gracia?

Duncan y Nico habían cruzado el lago en catamarán y me sorprendió averiguar lo bien que Bella sabe nadar.

Un fin de semana intenso plasmado en nuestras cámaras. Hay algunas que son irrepetibles.

Bella... es justo decir que se desvivió por nosotros, atenta a cualquier detalle. Incluso conmigo. Tal vez ya sea hora de darle una oportunidad.

POV BELLA

-Oye Edward... ¿Tú no me debes un paseo?

-¿Quieres pasear? ¿Adonde?

-Dijiste...cuando decidiste ser inteligente y hablarme … - su sonrisa me desarma – me invitaste a un paseo... ¿recuerdas?

-Cierto. Paseo que nunca dimos. ¿Qué te parece si lo hacemos esta tarde? No me importa conducir.

-No puedo decir que me voy a Edimburgo una tarde y los fines de semana he de ir a Aldury. Había pensado en Port Angeles.

-Conozco una qué está muy bien y en el centro hay una pequeña, antigua. Te gustará. Después de clase te llevo a casa, te cambias y nos vamos.

-Llamaré a Charlie – a los dos segundos me contesta – Charlie, esta tarde iré a Port Angeles con Edward – me suelta toda la charla de hermano mayor – solo voy a comprar un par de libros – su risa traspasa el movil.

Después de una magnífica compra acabamos dando un paseo descalzos por la playa. Él no deja de hacerme fotos con su movil. Risas y arrumacos solo se detienen para reponer fuerzas en la terraza del restaurante.

De regreso a su casa, me lleva por la parte de atrás, por el jardín de Esme.

-Bella...

-Dime Edward

-¿Quieres ir al baile?

-¿Contigo?

-¿Con quien si no?

-No

-¿Por qué no? Dame una muy buena razón – está muy serio. Sé que lo desea con todo su corazón.

-Mírame, soy una patosa, me caería y acabaríamos en el hospital.

-No te voy a dejar caer. Te lo prometo.

-¿Y si nos vamos por ahí?

-No. Bella cariño sabes que quiero ir al baile.

-Dame tú una buena razón por la que quieres ir.

-Es la primera vez que quiero llevar a una chica al baile. Nunca he ido a ninguno.

-¿Ni cuando eras humano?

-Asistí con mis padres a varios bailes, pero no de secundaria, no me interesaban, yo solo quería alistarme en el ejército en cuanto cumpliera los 18.

-Tendría que ir a Aldury a por un vestido – una sonrisa pícara y a la vez inocente aparece en su rostro – no hace falta ¿Verdad?- niega con la cabeza - Ya ha ido Alice – vuelve a negar con la cabeza.

-Ahora vuelvo.

En un suspiro sube a su habitación y trae una caja.

-Abrela – me pide entusiasmado.

-A ver a ver... - destapo con cuidado el papel blanco y allí está el vestido – eres increíble, debí imaginármelo, es tu color favorito.

-Y tengo entendido que te encantó, empiezo a creer que eso de ir de compras es solo una pantomima.

-Vaya una bruja. Te has ido al lado oscuro Edward. Y si Hanna ha sido tu cómplice mi hermano también.

-Solo le dije que me gustaba el azul índigo.

-Me lo hizo probar. Dijo que era un vestido especial para un día especial y yo confiada a que era para la boda.

-¿Qué puedo decir? Soy su cuñadito. Me tiene por el pequeño y tengo más años que todos juntos.

-Si bueno, ya no puedo llamar necrófila a Amanda.

-Entonces a qué hora te recojo mañana.

-No sé, Alice...

-Ya lo he pensado todo – Alice aparece en un suspiro – el cuartel general lo instalaré en tu casa, así no nos molestarán. A las 09:00 en punto estaré en tu casa – y conforme viene se va.

-Es tu amiga del alma.

Y de pronto caigo en la cuenta.

-Alice!

-Si ?

-Nada de tacón.

-Aguafiestas.

-Alice no. Me caeré. Sin tacones ya soy torpe pues imagina con ellos.

-Uno chiquitito.

Ni qué decir de la fiesta. Fue maravillosa.

Al llegar a casa, Charlie me estaba esperando.

-Si está viva!

-Charlie … no sigas.

-Has sentado un grave precedente que papá aprovechará Pitigüini.

-Jo jo jo.

-¿Has disfrutado?

-Muchísimo. Pero no se lo digas a Edward o tendré que ir a todas las fiestas. Buenas noches Charlie.

-Qué descanses Bells.

Al abrir la puerta de mi habitación me encuentro a Edward.

-Así que muchísimo.