Los personajes no los he creado yo, son de S. Meyer, la gran Karen Marie Moning, la serie Moonlight y la gran S. Kenyon
yo solo los mezclo y les doy mi pincelada.
gracias por leerme!
Karen Marie Moning si esto llega a ti POR FAVOR! Dageus se merece otro libro
La verdad sobre el caso Ipanema
POV CARLISLE
Las pautas que decidimos se han ido cumpliendo. Sigo pensando que hay algo que no nos dicen, pero quiero pensar que es por nuestra seguridad o que no pueden o no deben. Todo a su tiempo. Cuando le pregunté a Ethan por qué no me dijo lo que era me respondió lo mismo que yo le hubiera dicho: tengo enemigos y tu ignorancia te protege de ellos.
Los quiloutes quieren participar, han insistido, y en parte tienen razón. Hemos traído a los malos a su territorio, así que después de comer hemos quedado en un claro del bosque.
Un coche se acerca a casa. No lo conozco. Alice me envía un mensaje: ábrele, viene de parte de Ethan. Desde mi ventana veo acercarse por el camino a un escarabajo rosa con una mujer dentro. Para en la puerta y se queda mirando la casa embobada. Llama al timbre.
-Buenas tardes ¿ el doctor Cullen?
-Sí, soy yo.
-Soy Sunshine Black, Ethan dice que tal vez pueda necesitarme esta tarde.
A lo lejos oigo a Edward llegar con el coche y a Bella gritando que no la deje pasar, que es una bruja. Alice no deja de decir que la ha enviado Ethan pero Bella insiste. Prácticamente se baja con el coche en marcha. El resto de mi familia se agrupa a mi alrededor.
-No! ¡Carlisle no la dejes! – me grita Bella histérica – tú bruja si te le acercas te vas a enterar – la toma del brazo y forcejea con ella dejándose llevar la chica.
-Y dale, que no soy una bruja. Bella, por favor, no seas cría y déjate de histerismos – su mirada se queda fija en Edward – pero qué es esto.
-Ni se te ocurra – Bella se planta delante de Edward.
-Madre mía! Tú eres Edward ¿verdad? – se vuelve hacia mi hija – y tú Alice.
-Sunshine, te lo advierto – ella se para ante las palabras de Bella, no sé cómo pero intenta protegerles de la supuesta bruja.
-Bella – la llamo – deja que se explique.
-No les mires – le advierte Bella.
-No puedo evitarlo Bells – umm? Apelativo cariñoso – nunca había visto un hechizo como ese protege toda su aura.
-¿Hechizo?– le pregunta Bella - Espera, ¿has dicho que le ves el aura?
-Para no verlo, con razón el centinela ese llamó a tu hermano, chaval llevas luces de neón al más puro estilo Las Vegas.
-¿Qué quieres decir? – le pregunto.
-Pues que está superprotegido, ¿Acaso no te extrañó que esa gente de Italia no te hiciera nada?
-¿Qué sabes?
-Lo justo y lo necesario. Y no quiero saber qué sois, os advierto.
-Si le ves el aura eso quiere decir – Bella mira a Edward – que tienes alma. Ja! Lo sabía, no tienes razón Edward.
-Sunshine ¿verdad? – esto tengo que aclararlo - ¿Quién eres? Si puedes decirlo.
-Soy una Sidhe Seer y soy la tía de Bill Brody.
-Vaya, sabía de su existencia pero nunca había conocido a ninguna. Y según Ethan como es que puedes ayudarnos.
-Seré una especie de cortina de humo con los chuchos, estarán más preocupados por mí que por vosotros.
-¿Y cómo tienen los demás el aura? – le pregunto
-Bien, supongo. Los únicos diferentes son ellos y usted – dice mirando a Esme.
-Como empieces con las auras violetas, que si la muerte te rodea y bla bla bla me vas a cabrear del todo – Bella sigue nerviosa.
-¡Y tenía razón! – ahora es Sunshine la que está perdiendo los nervios - ¡Acabaste saltando por un precipicio!
-¡Fuera! – Bella le abre la puerta del coche –no voy a permitir que sigas aquí ni un minuto más, fueron tus palabras las que casi me encierran en el castillo y no voy a dejar que le hagas lo mismo a los Cullen.
-Sabes una cosa niñata, estoy hasta las narices de ti y de los problemas que estás causando…
-Edward no te metas – le digo mentalmente – creo que esto viene de antes, es algo de ellas. Déjalas discutir, tal vez nos enteremos de algo importante.
-…Te estoy haciendo el favor de tu vida porque Ethan me lo ha pedido y no porque yo quiera ayudarte. Me voy y ahí te la apañes tú con tu hermano – se monta en el coche y lo arranca - pero yo que tú le preguntaría por qué esas tres personas tienen una protección tan fuerte y los demás ninguna.
-Espera, espera, Fres – de nuevo un apelativo íntimo Edward - espera, tal vez me haya pasado ¿Vale? Perdóname, estoy muy nerviosa. Anda baja, entraremos en la casa y hablaremos civilizadamente.
-Deberías hacértelo mirar Bells – Sushine apaga el motor y se baja del coche.
-Adelante Sunshine – la invito a entrar recriminándole a Bella con la mirada.
-Gracias doctor Cullen, iba a esperar a Charlie pero algo le ha entretenido, no tardará.
-Así que eres la tía de Bill – Edward le indica que se siente en el sofá – eso explicaría algunos comportamientos con los quileutes.
-No, no somos muy amigos que digamos.
-Sunshine ¿quieres un té? Esme tiene de esos raros que te gustan. Y hay magdalenas – Sunshine la mira recelosa.
-No vamos envenenando a nadie – le dice Edward.
-Eso díselo a mi gato.
-Yo no maté a tu gato y tengo un informe forense que lo demuestra – todos nos paralizamos ante las palabras de Bella. De pronto se gira hacia Edward – no es lo que piensas.
-¿Y qué estoy pensando? ¿Ahora lees el pensamiento? – le pregunta Edward.
-No, pero puedo explicarlo.
-¿Con un informe forense?
-¿Quieres un cupcake? – le ofrece Bella con una sonrisa -Los ha hecho Esme, no yo.
-Por supuesto, pero el té que me lo haga ella también, por seguridad.
-Sunshine dime una cosa, ¿qué otras dos personas están protegidas?
-Alice y ella – señala a mi esposa.
-¿Esme?
-¿Usted es Esme? Jajajajajaja – se ríe con ganas – debí imaginarlo, Ethan protege todo lo relacionado con su Hanna. Por eso la casa está bien protegida.
-¿La casa también tiene aura?
-No doctor Cullen, pero siento las vibraciones, como con ellos, es como cuando se está cerca de una torreta eléctrica, se oye un zumbido.
-¿Ha sido el Tetraskel?
-Eso parece, pero Alice y Edward tienen un punto diferente – muerde el cupcake y cierra los ojos – mmm por favor señora Cullen, está buenísimo.
-Gracias – le contesta Esme.
-¿Puedo hacerle una pregunta personal señora Cullen? Siento curiosidad por algo.
-Usted dirá.
-¿Por qué Amanda Mackeltar se ha hecho amiga suya?
-¿A qué viene esa pregunta? Nos presentó Hanna.
-¿Por qué le preguntas eso? – la interroga Bella.
-Solo es curiosidad, yo soy muy amiga de tu hermana Madison y no tengo relación con Amanda, es muy rara y mantiene mucho las distancias, en eso estarás de acuerdo conmigo Bella. ¿Cuántas amigas le conoces fuera de tu familia?
-El que sea una persona reservada no significa que sea rara – apostilla Esme ante el silencio de Bella.
-Es solo que me llama la atención que Amanda se haya hecho amiga de alguien especial, llamémoslo así.
-Ya dije que no era buena idea que entraras. – le insinúa Bella – A ver, ¿qué pasa con Amanda?
-Nada, es solo curiosidad, ya te he dicho. No me cuadra que una persona que no quiere relacionarse con "personas especiales" – Sunshine gesticula los dedos entrecomillando sus palabras – se haya hecho amiga de una. Ella odia todo lo referente al mundo sobrenatural.
-Quizá esté cambiando su visión de las cosas – le dice Bella.
-Bella siento curiosidad sobre tu asesinato gatuno – le pregunta Edward cambiando de tema.
-Fue en una fiesta de cumpleaños…
-Jajajajajaja – Emmet empieza a reírse a carcajadas – lo tuyo son los cumpleaños eh Bella?
-Era el de Melissa y decidió hacer una fiesta en su casa, cocinando ella. Llegué la primera e intenté hacer algo comestible – relata mirando a Sunshine – y para cambiarle el color a vómito le eché lo que yo creía que era colorante alimenticio, cómo iba a imaginar que Melissa guardaría ahí el tinte para sus vaqueros.
-Conociéndola – le dice Esme.
-Pensé que me había pasado con el tabasco porque empezaron a picarme los ojos. Empezamos a comer y al rato fue cuando nos dimos cuenta de que el gato de Sunshine estaba muerto con toda la boca azul. Acabamos todos en urgencias con un lavado de estómago.
-Y dos semanas con la lengua azul – apostilló Susnshine.
-La risa de Emmet pronto fue contagiosa.
-Si era tinte tendría que oler – pregunta Alice.
-Sí que olía, pero como vimos comer a Bella, todos lo hicimos.
-No si al final voy a tener yo la culpa, ya verás.
-Lucrecia Borgia y tú.
-Hola familia! – Charlie entra por la puerta – Fresita cuanto tiempo sin verte – le da un beso en la mejilla – te hacía en Afganistán o en Siria.
-Me voy la semana que viene a Sierra Leona.
-No me digas, pues te estoy buscando un gato negro.
-No te preocupes.
-¿A qué te dedicas qué viajas tanto? – le pregunto a Sunshine.
-Soy enfermera de Médicos sin fronteras.
-Vaya – esta chica acaba de ganar puntos - ¿es tan duro como dicen?
-Lo nuestro es vocacional, nunca tenemos los medios suficientes, y cuando no nos atacan unos nos bombardean otros. No es para gente con familia.
-¿Nos vamos? – pregunta Charlie- Ethan está en el cruce con Malcom y Silvan.
-¿Por qué los llaman Tetraskel si son un Triskel? – ironiza Rosalie saliendo por la puerta.
-A por cierto Bella – Sushine se vuelve hacia ella – me debes dinero.
-¿Yo? ¿de qué?
-Del cumpleaños de Candance.
-¡Candance! – gritan Bella y Alice a la vez.
-Cuando os pille Madison os vais a enterar vosotras dos.
POV Edward
Conocer a Sunshine Black ha sido todo un descubrimiento. Y Bella protegiéndonos.
Su mente no se cierra y puedo leerla claramente. Estaba seriamente preocupada por Bella porque la aprecia de verdad. Cuando Alice llegó a Forks se enteró del cumpleaños de Candance y quiso ir ante la ilusión de la niña por saber que estaba en Escocia. Y la dejaron plantada por salvarme a mí. Tendré que hacerle un regalo.
En la primera negociación con los lobos se mantuvo quieta y segundo plano, pero fue suficiente para intimidarlos. Algo pude vislumbrar cuando conocí a Bill y aquí se ha hecho más que evidente. Le tienen miedo al padre de ella. Le llaman el "Maldito".
Durante un rato pude hablar con ella sobre mi aura y me dejó perplejo por todo lo que puede ver a través de ella. Nos dijo cómo éramos solo con vernos. Lástima que se vaya, parece buena gente.
Como siempre, porque las normas estrictas siguen en pie, Bella debía irse a Aldury. Es viernes.
-Creo que aceptaré tu invitación Carlisle – le dice Ethan guiñándome el ojo. Eso nos dejará un rato más a solas.
-Sentados en el porche la acuno en mi pecho y entrelazo nuestras manos.
-Bella, me gustaría que me dijeras por qué querías suicidarte por mi. Yo no lo merecía, ni lo merezco.
-Edward – ella se gira para hablarme a los ojos – nunca quise suicidarme. Yo solo sentía menos dolor porque te veía.
-¿Me veías?
-Sí. No podía respirar y cuando hacía algo peligroso te veía, solo entonces el dolor se mitigaba.
-No te volveré a dejar. Nunca. Te lo juro. Todo esto es por mi culpa. Carlisle me lo advirtió, Alice me advirtió pero yo estaba ciego Bella, solo quería que fueras feliz.
-Era feliz, todos lo éramos. Y sí, tú tienes la culpa por empeñarte en que sea humana, en no ver que me da igual lo que seas o lo que yo sea, eres muy cabezota Edward Cullen.
-Pero nunca tendrás una vida normal, ni hijos.
-¿En serio? Oh por favor! Mírame, no tengo instinto maternal, ni si quiera tengo una familia normal, lo más normal que tengo ahora mismo en mi vida eres tú.
-Bella necesito tiempo, debes entenderlo, no puedes convertirte al terminar el instituto, podríamos ir a la universidad, a la que tú quieras. Tengo que demostrar que te merezco.
-No.
-Bella, hemos dividido a tu familia, los que no me quieren degollar me quieren despellejar. Y a los pocos que nos apoyan les hemos causado serios problemas. Hanna, Amanda, Ethan… tú no estabas en el consejo la otra noche. Y tu primo Cory va a por Amanda, está convencido de que es una traidora y una…bruja, de las de escoba y caldero, dice que es una hechicera.
-Mi primo Cory es idiota.
-A lo mejor dice la verdad, reconoce que Amanda es un tanto especial y forma parte del Tetraskel.
-Es algo así como su bibliotecaria, te aseguro, que si Amanda fuera bruja o hechicera más de uno no tendría forma humana.
-Cory no la quiere en el consejo, y sé que hay muchos que no la aceptan, es la única mujer.
-Yo tampoco lo entiendo, y Nico tampoco hasta que entró en el consejo. Su visión a cerca de ella ha cambiado. Por eso no me creo que fuera una casualidad el que se encontrara con Esme. Desde que lo supe todo les veo de forma distinta, y me dan miedo Edward. Cada gesto, frase, nunca se han ocultado. Es posible que Amanda tenga algún don, pero no hay mujeres druidas.
-Alice la vio en Río y no dijo nada. Es su incondicional desde que le dio un beso en la mejilla cuando la conoció. ¿Por qué te pareció tan raro?
-Porque ella siempre guarda mucho las distancias, incluso con nuestra familia, por eso no supe qué responder a Sunshine, en realidad somos muy pocas personas las que nos relacionamos con ella íntimamente. Y a Alice la acababa de conocer, o eso quiero creer. Tengo una teoría al respecto.
-Estoy deseando escucharla – le digo con un tímido beso en los labios.
-Ethan sabía desde el primer momento qué erais y solo empezó a controlarme cuando vine a aquí. Mi teoría es que el casi no accidente le puso de los nervios y reunió al Tetraskel para conseguir información sobre vosotros. El punto de acceso fue Esme.
-Pero eso lo pudo haber hecho Ethan con Carlisle. Y Alice habría visto algo.
-Y lo vio, pero no supo interpretarlo.
-Ethan me dejó claro que si hubiera querido hacernos daño nos lo hubiera hecho.
-Ethan sabía donde estábais y mandó a Amanda a buscaros. Si llego a saber que la sexcapada era contigo hubiera ido – empieza a reírse con ganas, es la primera vez que la veo hacerlo desde que he vuelto – lo siento, es que no puedo imaginarte con tanga de leopardo.
-No te voy a preguntar por eso porque sé que es Melissa la que está detrás. En Río de Janeiro vi a Amanda muy distinta, desinhibida, estaba feliz con ese hombre, y aquí parece medir cada palabra, cada gesto. ¿Es posible que la controlen de alguna manera?
-Tal vez, tengo entendido que le ofrecieron una plaza en el Trinity College pero al final decidió quedarse en Inverness. Lo que dijo Sunshine es cierto, no le gusta mucho mezclarse en los asuntos de la familia. Hoy se ha negado a venir, no quiere inmiscuirse más de lo necesario.
- Bella! – llama Ethan – es la hora nenita, te espero en el coche.
La beso temiendo que al soltarla se esfume como en un sueño y la llevo de la mano hasta el coche.
Hasta el domingo por la noche mi amor.
Domingo por la mañana y vamos de camino a recoger a Charlie. Sé que ha aceptado mi presencia para recordarme en todo momento los gritos en la noche de Bella y su estado catatónico.
Justo cuando abre la puerta de la casa un olor extraño nos inunda.
Otro vampiro.
Recorremos la casa en un suspiro y no encontramos nada pero al llegar al dormitorio de Bella el olor es más fuerte. Todo está igual. Charlie furioso llama a Ethan. ¿Acaso no estaba la casa protegida?
"Sí", es la respuesta de Ethan, si han podido entrar es por dos razones: la primera es que no han querido hacer daño a nadie, en ningún momento, si no, estaría muerto en el acto. Y segunda, no han puesto guardas específicas para que nosotros entráramos.
Carlisle y Esme que han llegado al minuto de llamarles se hunden al escuchar a Ethan. Viene el Tetraskel a revisar las guardas, y esta vez, hasta que todo termine, ningún vampiro entrará.
Todos acompañamos a Charlie hasta Aldury, Carlisle le ha convencido, si le pasara algo no se lo perdonaría nunca. Charlie acepta a regañadientes pero se niega a ir en el mismo coche que yo, por si le da por despellejarme, dice, pero antes llama a su amigo Sam para decirle que eche un vistazo a la casa y reconozca el olor por si vuelve a aparecer.
-Ethan ha tomado una decisión – dice Alice de camino – va a llamar a uno de los nuestros, a un rastreador.
-Ignoraba que tuviera más amigos como nosotros – dice Carlisle.
-Bella – la he llamado por teléfono – tranquila, no dejaré de hablar contigo en todo el trayecto.
Al llegar a Aldury de nuevo nos hacen pasar por el gran sello ante los ojos atentos de Cían y Dageus esta vez. Y como no, Alice cruza sin pensar directa a Gwen.
-Vamos a la biblioteca, he de deciros algo – Ethan está serio y preocupado.
-¿A quién has llamado? – le pregunta mi padre.
-A Mick St'John, el mejor detective privado, esto se nos escapa de las manos y quiero saber quien ha entrado a la casa de mi hermano.
-¿Es de fiar? – Vuelve a preguntar Carlisle.
-Supongo, es el novio de Beth Turner, pero eso tú ya lo sabes ¿verdad Esme?
-No sabía que era uno de los nuestros – alude mirándole fijamente - ¿Dónde están las brujas? – Esme se levanta en dirección a la puerta.
-En el solárium creo – cuando se va Ethan y Carlisle se sostienen la mirada - ¿Qué? Te dije que no era buena idea.
-Y me sigue pareciendo bien, solo estoy preocupado.
-Bien, entonces voy a llamarle, estaba esperándote – toma el móvil y marca el número de Beth - Beth…- le contesta al tercer tono – Soy Ethan – le pregunta por Hanna – No, ella está bien. Oye, dame el teléfono de Mick necesito pedirle un gran favor, ah pues estupendo. Pásamelo.
Mick tomará el primer avión a Inverness.
POV ESME
Las encuentro en el solárium hablando relajadamente. Entro y me siento.
-¿Quién de las dos me va a contar la verdad sobre Ipanema y por qué Beth está con un vampiro?
-Porque es su novio – dice Hanna.
-Supongo que te debemos una explicación – me dice Amanda.
-Supones bien, porque vaya lío se ha organizado.
-Cuando os fuistéis, Drustan nos obligó a hacer un juramento de sangre. No podíamos ni preguntar por nosotros ni averiguar donde estábais – me dice Amanda.
-No te puedes hacer una idea de cómo estaba Bella, catatónica – sigue contándome Hanna – Grace no podía hacer nada y los hechizos fracasaban en ella. Cuando apareció el otro y casi mata a Bella Ethan encontró la salida que estaba buscando. El objetivo no era Bella, sois vosotros.
-¿Qué? – me quedo de piedra al escuchar eso.
-Ese tipo se unió a tus amigas de Alaska para sonsacar información. Llamé a Beth y Mick os localizó en Atica.
-Mick St'John es el mejor detective vampírico que hay – sonríe Amanda – os localizó, supo que viajaríais a Río de Janeiro, pirateó vuestro teléfono y allí que me fui yo.
-Bella tenía razón, tú lo sabías Amanda.
-No, no lo sabía.
-Fui yo quien llamó a Lor para que se la llevara – me confiesa Hanna – el plan original era llevarse a Bella pero Melissa lo fastidió todo con sus bromas y sus tonterías con el sexo y el carnaval.
-¿La sexcapada era para ella y Edward? Jajajajaja – me río con ganas – Mi hijo nunca habría aceptado. Y aparecimos nosotros en vez de Bella.
-Sí – me confirma Hanna – tú debías ser el detonante del regreso. Te encuentras con Amanda y por casualidad te enteras que algo pasa con Bella.
-Te pusiste a llorar cuando nos fuimos.
-Sabía que podías oírme Esme. Y resultó. A las dos horas vi a Edward en el vestíbulo. De ahí a que me siguiera todo fue un paso.
-Él está convencido de que no le viste– pero Amanda solo se encoge de hombros – sin embargo Alice te vio ¿Cómo?
-No te lo puedo decir.
-Lor es un druida ¿verdad?
-Algo así.
-Y por eso no gusta mucho por aquí.
-Algo así – me vuelve a decir Amanda.
-¿Podemos confiar en el novio de Beth? Todavía no me lo creo.
-Es de fiar no te preocupes y es estupendo. Beth es su compañera con eso te lo digo todo. Bebe sangre humana que compra a un amigo suyo, también vampiro, que trabaja en la morgue de un hospital.
-¿Le conoces?
-Sí.
-Os acercasteis a mi sabiendo lo que era y no os daba miedo.
-Oh sí que nos daba – me asegura Hanna – después del casi no accidente Ethan puso en marcha toda la maquinaria Keltar. ¿No te extrañaba que cuando estabas con nosotras nunca tenías sed de sangre?
-Esme, lo que Alice vio en Londres no fue al vampiro malo con Bella, fue a mí en un salón de espejos de un palacio del siglo XVIII. En Venecia. En el mercado negro de subastas puedes encontrar de todo. Allí se subastaba un libro que hablaba de Carlisle, el stregone benifici y de los Volturis. Allí coincidí con un ejemplar, vamos a llamarlo así, que quería ese libro. Pero al final me lo llevé yo. Ese ejemplar es el mejor amigo de Mick.
-El ejemplar no es de fiar.
-Bueno, digamos que lo es si se sale con la suya. La cuestión es que el mundo es un pañuelo. Josep Kostan adora a Beth y acabé mandándole una copia del libro, pero ahora cada vez que voy a una subasta ahí está él pujando por lo que yo pujo.
-Eres toda una caja de sorpresas Amanda – le digo – el otro día conocí a Sunshine Black y me preguntó como es que eras mi amiga.
-Ah claro. Ni me gustan que piensen por mi ni que me elijan a mis amistades intimas.
-¿Aun quieres ser amiga nuestra Esme? – me pregunta Hanna.
-Absolutamente sí.- oigo a Carlisle llamándome – quieren que vayamos.
-Esme – Hanna se para con su mano en el picaporte de la puerta – hicimos el juramento de protegernos. Y es lo que hemos hecho. Podíamos proteger a Bella, pero no podíamos proteger a tu familia si no sabíamos donde estabais. ¿Lo entiendes?
-Os juro que me beberé la sangre del que se atreva a tocaros un pelo.
