Los personajes no me pertenecen son propiedad de la gran Rumiko Takahashi.

Antes de iniciar con la lectura quiero recalcar que esta historia no nos pertenece al cien por ciento pues fue elaborada en una dinámica en el grupo de Mundo Fanfics Intense, donde a partir de una imagen y la colaboración de los integrantes del grupo se llegó a este resultado.

Este candente oneshot fue escrito por

Psicggg

Sweetsimphony30

Benani0125

Megami Akane

Kariiim

Así es como les pueden encontrar en la aplicación de Fanfiction..

Sin más preámbulo del dejamos leer.

Martes de encuentros en los pasillos de casa.

Miradas que proyectan sentimientos que ya no pueden ser contenidos. Un roce enciende llamas que llevan a más contactos, las manos exploran, la necesidad de tocar al otro es obvia, brazos, pectorales, son acariciados con urgencia encendiendo la piel a través de la ropa. El perfume del otro embriaga y se busca hasta encontrar el origen de dónde viene la esencia lo que lleva a qué los rostros se encuentren a menos de una hebra de cabello de distancia. La mirada solo se posa en los labios del otro que se encuentran entreabiertos expectantes de quién cruza el límite...

El silencio se hace presente, absortos uno en el otro, las miradas dicen más que mil palabras, cada quien oye sus propios latidos desbocados, la respiración se acelera conforme sienten la respiración tibia pegar contra sus labios. Cada quien disfruta el momento, hundirse en la profundidad de su amor, el contacto puede ser divinamente excitante pero nada se compara a ver el reflejo de un amor intenso y lleno de emoción...

Respiran el sabor del otro en tan íntima cercanía, los suaves labios anhelados que al rozarse provocan escalofríos, ansias de profundizar más, querer más, suspiros surgen entre labios que no quieren separarse pues han demorado tanto para llegar a este momento que no quieren jamás soltarse temiendo abrir los ojos y solo sea un sueño.

Se preguntan si acaso ¿esto es el paraíso? Un roce tímido y lleno de expectación, torpemente inexpertos descubren que el arte de amar no sólo es una bonita palabra sacada de un libro, sino que se debe sentir, gozar, experimentar esas nuevas sensaciones en sus bocas. Porque cada roce es una invitación formal a devorarse, a degustarse en profundidad, mientras él se anima a probar cada rincón con su lengua, ella tímidamente le da el espacio para explorar a sus anchas y sin miramientos. Es su primer beso, ese que nunca se olvida y la emoción embriaga su inexperto corazón llenándolo de sazón y placer...

La ajusta fuertemente a su cuerpo, sus brazos la rodean y ella anhelante de más se deja hacer, prontamente el beso va elevándose de nivel ella jadea y él la alza por las caderas el choque de cuerpos es exquisito, no son dos es una unificación que comenzó con un tímido beso ya no pueden detenerse, ninguno de los dos quiere dar marcha atrás ...

Sin embargo es demasiado tangible para ser un sueño. Las dentelladas, la sensación de la lengua del otro en la propia boca. Pero, él tiene que encorvarse para poder alcanzarla y eso deja un espacio entre sus cuerpos y eso no puede ser. Sin dejar de probarse mutuamente, Ranma va acomodando a ambos para sentarse en la duela del pasillo. La consciencia de Akane solo está enfocada en los labios de su prometido, y ni siquiera se percata que ahora está acomodada entre las piernas de Ranma arrodillada mientras él la pega más a su cuerpo para sentirla plenamente. Aunque este es su primer beso, el instinto o tal vez algo más, provoca que pronto sepan cómo respirar sin estar separados. Cada segundo es valioso, es mucho el tiempo que tienen que recuperar, pues es el inicio de algo nuevo para ellos.

Ella calza perfectamente entre sus piernas, eso lo hace sentir maravillado pues el menudo cuerpo de su prometida es simplemente el acorde perfecto a su melodía, a esas nuevas notas musicales que dejaba el dulce movimiento de labios, un calor abrasador comenzaba a sentir entre sus piernas pero no se detenía allí, sino que subía por su trabajado vientre hasta su pecho. La respiración agitada ante el ejercicio excitante de sus lenguas provocaba que las fuertes manos del chico acariciaran con vehemencia la fina línea de la espalda de su amante. Un leve jadeo de sus labios provocó un respingo suplicante de su glande, definitivamente esto sólo era el comienzo, una dosis peligrosa pero altamente eficaz de placer. Quiso más y antes de que pudiera hacer algo las suaves manos de su amada palparon su fogoso pecho ¿en qué momento desabotono mi camisa? Eso ya no importaba, solo sentir la yema de sus dedos acariciar delicadamente su piel lo volvía loco por ella, loco de amor, loco por poseerla como tantas veces lo soñó...

La alzó en vilo y subió las escaleras con dirección a la habitación de su prometida pues aunque por ahora la casa estuviera sola no quería tentar su suerte y alguien llegará a interrumpirlos. Ella tan concentrada estaba en palpar el tórax de su hombre ni siquiera se enteró del traslado, hasta que se sintió ser depositada en el colchón, Ranma la siguió besando mientras sus ahora libres manos la acariciaban con benevolencia casi rezándole a su piel dejando su huella palpable, sus labios se empezaron a recorrer al compás de sus caricias dando besos por todo su rostro, paso a recorrer con su lengua su largo cuello, sus manos paseándose por sus bellas y antojadizas piernas se estaba volviendo loco insistía en que si esto era un sueño no quería despertar jamás.

Con mayor comodidad y con la ventaja de la posición, Akane comenzó a desabotonar la camisa china, hasta que se topó con la cinta negra. Casi como si sus ojos estuvieran en sus dedos, logró deshacer el nudo para poder terminar de abrirle la camisa.

Afortunadamente para ella, ese día, Ranma no llevaba camiseta interior puesta, por lo que sus manos comenzaron a recorrer toda la masculina espalda, sintiendo cada músculo que se tensaba en los movimientos que él hacía para acariciarla. Sentía la piel de su amante arder en sus yemas. Deseando más, ahora ella lo recibía entre sus piernas, incluso sentía su virilidad chocar con su centro. Esto ocasionaba ondas de placer por todo su cuerpo, pero concentrándose en zonas erógenas muy específicas, provocando que se arqueara. Los gemidos de ambos llenaban el cuarto. Las manos de ella se posaron en las nalgas de Ranma para poder apretarlo a su propio cuerpo. Lo necesitaba urgentemente.

El pudor no tenía cupo en esta habitación, las ganas de ser decentes se quedaron en el corredor al momento de comenzar con su ansiado beso, la cordura se perdió y la llama se avivó cuando Ranma acarició sin pudor su respingado trasero y es que la falda que traía su prometida le hizo un gran favor cuando se recorrió hasta sus caderas por causa de tan fervientes caricias –ahh –fue lo que emitió la garganta de Akane y para los oídos de Ranma fue un claro te deseo, soy tuya tómame y es que en la condición que el muchacho se encontraba cualquier indicio de disfrute que manifestará su prometida Ranma lo aprovecharía al máximo.

Ambos estaban excitados jadeantes y hasta cierto punto expectantes de saber qué es lo que vendría, su inexperiencia y torpeza los dominaba al igual que sus más salvajes instintos, ¿Qué podían hacer ellos? Se amaban, pero nunca lo habían aceptado, se deseaban pero jamás se lo gritaron, todo estaba oculto entre aquellas peleas y celos, aquellos insultos eran la careta perfecta para esconder toda aquella pasión y deseo que sentían el uno por el otro.

Ranma estaba totalmente eufórico, degustaba cada centímetro de piel que aquel estorboso vertido le permitía probar. Era verdad que era corto pero el sentir la gruesa tela en sus palmas lo enervaba, sus labios con premura desquiciante veneraban la tersa dermis del femenino cuello de su prometida. Mientras mimaba el cuello de Akane, con sus manos buscaba los botones de la femenina prenda, con destreza desabotono la parte superior dándole facilidad para despojarla de esta.

Una vez fuera la gruesa tela, la chica de melena azulada quedo con la blanca blusa sobre su torso, que terminaba justamente donde la delicada ropa interior daba inicio, Ranma se irguió unos segundos solo para observarle, sus piernas eran hermosas, su cuerpo era exquisito, su rostro era el de un ángel jadeante de placer, placer que él mismo había provocado. La lencería de la mujer era fina, entre encajes y sedas. Era verdad que ya le había visto con menos ropa, pero en esas ocasiones no había tenido el tiempo de delinearla con parsimonia, necesitaba grabar cada detalle, cada minúsculo fragmento de ella, aquellos rincones que no conocía, deleitar su vista con la delicada y menuda silueta que los estorbosos atuendos escondían.

Akane incorporó despacio su anatomía solo para despojarse de la prenda superior, dándole el espectáculo visual más grande que el chico pudiera tener, la menor de las Tendo recostó una vez más su cuerpo sobre la acolchada superficie, observando cada gesto que el inerte y sorprendido hombre hacia ante su acto. Ranma quería pellizcarse Akane no llevaba sostén, sus ojos se anclaron en las cimas rozadas de su amante, las cuales permanecían erguidas, coronando el más dulce manjar que degustaría a placer, que devoraría por cada sueño húmedo y pensamiento erótico que la mujer frente a él protagonizo en sus más escondidos deseos.

No espero un segundo más aquellos hermosos montes lo incitaban a probar de ellos, lo invitaban a explorar aquellos virginales caminos que ningún otro hombre había conocido, Ranma Saotome sería el primero y el único que la conocería de esa manera. Sus ásperas manos atestiguaron la sedosidad de la blanquecina piel, la peliazul sintió el temblor de las palmas de Ranma sobre su pecho, estaba nervioso, le miró con ternura mientras posicionaba su pequeña mano sobre la del azabache como un gesto de aprobación que el muchacho entendió a la perfección.

Se lanzó a sus pechos como cual infante hambriento necesitado de alimento, estaba nervioso y ansioso en la misma medida, besaba, chupaba, acariciaba y mordía con una lentitud que desesperaba, pues las sensaciones que provocaba en Akane jamás ella las había experimentado, quería pedirle que se detuviera pero de su boca solo salían quejidos y suspiros –ahhh… mmm… ohhh… -Akane solo cerró los ojos y se dejó llevar, Ranma estaba perdido en su mundo de caramelo y él quería más, alzó la vista mientras aún tenía un pezón atrapado en su boca y Akane pudo observar como el color en los ojos de su prometido eran más obscuros pues el deseo estaba reflejado en ellos, Ranma introdujo su mano derecha entre la única prenda que aún portaba Akane y su piel esa piel que ahora se sentía tan húmeda que fue tan fácil deslizarse entre sus labios inferiores

- ahhh! –Gimió fuerte Akane. Ella no podía dejar de mirar a su prometido y es que esa imagen que Ranma le brindaba era inimaginable, Ranma con su camisa roja totalmente desabrochada su pantalón chino muy suelto de la cintura encima de ella prácticamente desnuda, Ranma amasando su seno derecho con la mano izquierda con su boca devoraba el seno izquierdo y su mano derecha estaba totalmente pérdida entre su intimidad que jamás nadie había tocado, Ranma la miraba a los ojos y ella termino de perderse en sus más secretos deseos y es que no podría ser tan malo dejarse llevar al fin de cuentas era su prometido, el hombre a quien ella amaba en secreto pero lo amaba estaban destinados y la mente de la chica se apagó, sus manos pasaron a participar ávidamente, quien decía que Akane era lenta ja, que equivocados estaban pues sus manos se deslizaban por la dermis de Ranma con tal facilidad, incluso rapidez sus piernas se enredaban en la cintura del chico de una manera que le invitaba a hundirse en ella, invitándolo a adentrarse a lo más profundo de su ser, en un instante Ranma ya no tenía camisa, su pantalón estaba en algún lugar de la habitación, él hundía sus dedos en su prometida y ella le arrancaba los boxers a él, su miembro viril tan alzado, tan orgulloso, Ranma dejo las atenciones a sus pechos para con sus manos deslizar la única pieza que portaba Akane. Lentamente saco la minúscula prenda de sus piernas, verla totalmente desnuda lo excitó aún más, su miembro empezó a llorar de la emoción, dolía de ver tanta belleza, el azabache se lanzó a su intimidad deteniéndose de sus caderas, Akane solo atino a curvar su espalda al sentir de lleno el rostro de su prometido entre sus piernas, esa lengua que la degustaba con hambre, esa necesidad que expresaba el rostro de Akane relataba un poema pues le estaban presentando la gloria...

Los dedos de Akane se enredaron en el cabello de su prometido. Comenzó como un impulso, una necesidad de sentir algo en sus manos, y las de Ranma estaban ocupadas sosteniendo sus caderas en el lugar. ¿En qué momento comenzó a moverlas? No lo sabía, y tampoco le importaba, sus caderas iniciaron un delicioso vaivén donde provocaba profundas las caricias que Ranma hacía con su lengua.

Comenzó a mover los dedos, era extraño pero necesitaba hacer algo. Lo que estaba pasando entre sus piernas la tenía como en trance. Cuando volvió a la realidad se encontró tirando de la cabellera de su prometido.

¿Le dolería? Abrió los ojos para verle y si Ranma sentía la más mínima incomodidad, no lo demostraba. Estaba concentrado en su labor, moviendo su lengua a momentos más rápido o más lento, con más presión o más ligero, probando lamidas más largas o más cortas, atento a las reacciones que conseguía en el cuerpo de la mujer que amaba.

Definitivamente la maldición tenía su lado provechoso pensó cuando minutos atrás vio en primer plano ese pequeño botoncito rosa que se encargaría de hacer gozar a como diera lugar.

Tomó nota de cuándo la sentía apretar las piernas, cuándo gemía más fuerte, y cuando la sintió aferrarse a su melena y apretarlo contra ella, se dio cuenta que era tiempo de detener la explotación. Akane estaba cerca y él no pensaba hacerla esperar.

Se concentró en el movimiento que sintió, la había hecho gozar más con esas últimas caricias que con el resto del acto. Se felicitó mentalmente cuando Akane comenzó a tensar las piernas. Fue aumentando la velocidad a media que la sentía moverse y retorcerse. Tuvo que cruzar uno de sus brazos sobre su pelvis para mantenerla en su lugar, y no le tuvo piedad cuando la escuchó comenzar a gritar. Arremetió contra su botón de placer hasta que los músculos de sus piernas amenazaron con ahorcarlo y, juraría que los gritos de Akane se escucharon por todo Nerima.

Su ego estaba por los cielos. Casi no podía creer lo que había logrado.

Mientras Akane se relajaba y su respiración volvía a la normalidad dejando atrás los últimos espasmos del orgasmo, Ranma acariciaba con la lengua la hinchada vulva y clítoris de su amada con tanta ternura que Akane se encontró preguntándose dónde había estado oculto ese lado de su prometido.

El miembro de Ranma que se manifestaba sumamente rígido en ese momento dolía por tanta tensión soportada, jamás imagino qué su prometida podría verse tan deseable tan apetecible y comestible, ni en sus más oscuros sueños húmedos la disfruto así, ahora estaba seguro que esto no era un sueño, era real, tan real como que Akane era suya, se posicionó entre las piernas de una Akane rendida en el placer y de una sola estocada entró en ella, tan estrecha, tan dolorosa; estuvo quieto en su interior por unos instantes los ojos de Akane le expresaron la incomodidad que le hizo sentir, bajó un poco para besar su boca, besos tiernos, besos dulces, tomo sus manos entrelazando los dedos y las llevo sobre la cabeza de Akane, ambos cuerpos embonaban a la perfección, comenzó con movimientos lentos sintiendo esa calidez que Akane le estaba compartiendo, la miraba tan bella y se lamentaba internamente todo el tiempo perdido -oh cuanto habían dejado pasar –con cada fricción el disfrute iba en aumento y con ello la velocidad –ahh - gemidos y pujidos inundaban sus oídos, sonidos cargados de pasión, Akane aferraba con sus piernas la cintura de Ranma y él lo agradecía; pues con esa proximidad la sentía en totalidad, sus curvas de mujer no guardaron secretos para él, sus duros pechos que botaban y se juntaban a su fuerte tórax lo estaban volviendo loco, estocadas más fuertes, más duras y profundas, su miembro gritaba de la felicidad en el interior de Akane y Akane se retorcía por el placer entre sus brazos...

El climax llegó para ambos, por segunda vez para ella. Su simiente derramada en su interior la estremeció en todo su ser. Siendo su primera vez y totalmente extasiada, por un atisbo que todavía le quedaba de conciencia, pudo capturar la sensación del momento para ser recordado el resto de su vida. La dermis de ambos estaba erizada por completo. El corazón de ella galopaba frenéticamente que creía que iba a explotar por las dos explosiones orgásmicas tan cercanas, la una de la otra, pero la resolución comenzaba a provocar que su ritmo cardiaco y respiración poco a poco comenzara a regularizarse.

Mucho tiempo de deseo contenido, y ciertamente los momentos de autocomplacencia que cada uno llegó a realizar, ni siquiera hacían justicia a estos pocos minutos de entrega total con el otro. Ranma seguía encima de ella, tratando de no dejar caer todo su peso. Akane lo abrazaba para tener mayor contacto de su piel barnizada con sudor, ella comenzó a hacerse a un lado de la cama para brindarle el espacio de descanso que necesitaban, y aunque la separación de sus intimidades fue inevitable, continuaron abrazados, y mirándose. Sus ojos desbordaban una mezcla de felicidad e incertidumbre por el gran paso que dieron, pero algo quedaba en el aire, algo que todavía no había sido mencionado durante este momento de unión, y aunque tácito tal vez había que afianzarlo con dos palabras, muy sencillas y que estaban en la mente de los dos.

-Te amo... –Fue lo que salió de los labios de Ranma, y otra ola de emoción llenó por completo a Akane. Nada en el mundo empañaría este momento de felicidad completa, ni siquiera él, ni su bocaza.

-Yo también te amo, Ranma.

Correspondiendo mutuamente a sus palabras y sentimientos lo que venga después lo enfrentarían juntos, de ahora en adelante.

Fin

¿Que les parecio? espero haya sido de su agrado, ya que los escritores se esforzaron por juntar sus talentos y darnos esta bella historia. Gracias infinitas una vez más a los que participaron en esta dinámica y gracias a ustedes lectores que nos siguen y se unen a nuestras lecturas. Esperamos sus comentarios y de parte de las personas que administramos mundo Fanfics ryi simplemente les podemos decir

Gracias Totales.