By: Darla Asakura
CAPITULO IX
¡QUE SE LEVANTE EL TELÓN!
Anna cerró los ojos, como esperando despertar de un sueño, pero al abrirlos se encontró con lo mismo.
Se dio la vuelta, para encontrarse con los ojos del chico de los cabellos azul celestes...
No lo hagas... Anna!
Repitió el ainu, con el ruego en sus ojos.
Horo... ¿qué haces aquí?
Luego se regañó mentalmente, qué pregunta más estúpida!; obviamente quería impedir su boda. El notario llamó su atención...
Señorita Kyouyamma, por favor...
Anna no dejaba de mirar a Horo-Horo, quién la observaba con angustia...
Sólo un momento.
La rubia se dirigió al notario, excusándose, sin siquiera mirarlo, luego le entregó a Yoh el esfero, éste la miraba extrañado...
Guarda esto... quieres?
Acto seguido comenzó a alejarse de aquel lugar, para llegar donde el desesperado chico le esperaba.
Los ojos de todos los presentes, incluyendo los del notario, siguieron los movimientos de la chica, que llegaba ya junto a Horo-Horo...
Anna?
¿Qué crees que haces, Horo?
Tú, que crees. Vine a impedir que cometas una idiotez, no eres muy buena para eso... Vamonos.
No.
Anna...
Vete tú.
¿Qué estas diciendo?
Qué me quedo. Me voy a casar, Horo... y no hay nada que puedas hacer, te lo dije antes y te lo repito ahora.
¿Con eso?... pero si ni lo conoces.
¿Cómo lo sabes?... No sé como hiciste para llegar hasta aquí, en todo caso agradezco tu interés por mi, pero no lo necesito... Sé perfectamente lo que hago, Horo... ; así que perdiste tu tiempo, no soy una damisela en peligro, que necesita ser salvada... tú lo sabes y yo lo sé. Tomé una decisión y es la correcta. VETE.
La rubia fue ruda, seca, fría y hasta despiadada... era consciente de ello; todo eso le decían los ojos del chico a quién miraba... una persona a la que ella quería y estimaba mucho, y a quién debía alejar, para seguir adelante.
Los ojos de Horo-Horo le decían todo eso y más, cada una de las palabras pronunciadas le herían profundamente y ella lo sabía; le dio la espalda rápidamente, lo hizo porque no quería ver como se desmoronaba frente a sus ojos, aquel muchacho tan fuerte, ese que una vez siendo aun muy joven, abandonó todo y se enfrentó a sus padres tan sólo para ayudar a su pequeña hermana a escapar de un compromiso impuesto que no deseaba, era su mejor amigo casi un hermano y lo estaba matando.
Anna sintió el escozor de las lágrimas en sus ojos, pero las retuvo como pudo; empezó a volver al sitio donde la esperaban para la firma de aquel papel... cuando escuchó nuevamente la voz de Horo..
Intentas decirme que lo amas...
En ese momento lo supo, supo que era lo que tenía que hacer, para eliminar cualquier falsa esperanza que se hubiera creado en la cabeza de su amigo, así que lo hizo, sin volver a darle la cara.
Sí, lo amo.
Afirmó ella con severidad.
No es cierto. Tú, sólo te amas a ti misma; pero aun así... yo, yo no puedo dejar de amarte.
El escuchar estas palabras fue como una puñalada certera para la chica, el joven se dirigió hacia la salida, sin esperar respuesta; Estaba llorando y Anna no podía hacer nada para consolarlo... reinició su marcha al lugar donde todos la esperaban; en su camino, se tropezó con miradas de toda clase... miradas que mostraban insatisfacción, incertidumbre, inseguridad, asombro, indiferencia y hasta odio.
Tomó el esfero que Yoh le tendía y selló con su firma el pacto de unión, luego los testigos y los anillos, porque no hubo beso; ¿Para qué, nadie lo deseaba. Finalmente estaban casados, pero no estaba casada sólo con Yoh, se había casado con toda su familia, había hecho suyos sus problemas y... ahora, tenía que solucionarlos.
"Qué comience la función", pensó la rubia.
Hao estudió el semblante de los novios, su hermano no era el mismo... había cambiado, algo le ocurrió y el tenía la plena seguridad de que Jeanne era la responsable; Yoh tenía una actitud distante, fría e indiferente... sus ojos siempre tranquilos, alegres y despreocupados, se mantenían sin ninguna especie de emoción. Todo lo anterior sumado a la manera en que se hallaba vestido, lo asemejaban demasiado y sin querer a su hermano mayor; pero Hao sabía perfectamente que aquello no fue hecho a propósito, Yoh no lo estaba imitando... simplemente dejaba ver como se sentía, porque él era muy transparente.
Y Anna... ella estaba despampanante, sí, esa era la palabra... "despampanante"; aunque no estaba arreglada como la clásica novia, llevaba el cabello rubio recogido en un moño alto y vestía unos pantalones más bien holgados con aberturas laterales desde las rodillas... Además una blusa que dejaba ver la totalidad de sus bellos hombros, sus accesorios eran una hermosa diadema de cristales que le adornaban el hermoso cabello largo, una gargantilla y pendientes en el mismo material; los velos que se encontraban superpuestos por encima del pantalón, le daban a la novia un porte muy chic y no dejaban de ondearse de un lado a otro con el viento, sin restarle un mínimo de elegancia a esa mujer tan linda... que debía admitir daba la impresión de haber emergido de una botella, igualando la majestuosidad de una genio, debido a aquel estilo árabe... que en ese día, lucía. Sin embargo, respetó el color blanco, que la hacía resaltar, contrastando extrañamente, con el duelo que representaba, el negro que usaba el novio.
Para nadie resultó un misterio que la visita inesperada del joven desconocido en la ceremonia, no había hecho dudar a Anna, en cuanto a la decisión de casarse con Yoh, pero tampoco que había influido de una forma u otra en su actitud; porque un dejo de preocupación se dejaba entrever en esas perlas negras que la chica tenía por ojos.
Hao seguía observando a la pareja de recién casados, quienes no se dignaban ni a mirarse y la curiosidad de conocer la identidad del muchacho de cabellos azules que se atrevió a contradecir a la decidida rubia, era creciente en él... ¿Quién podría ser¿Un amante, un novio celoso¿Su hermano?... pero debía ser alguien importante en la vida de la chica.. o de lo contrario, estaba seguro de que ella, no se hubiese molestado en hablar con él, menos tendría la mortificación y culpabilidad... que podían adivinarse fácilmente en su actitud.
¡ya lo averiguaré, se prometió el moreno y guapo, hermano del novio.
Anna se percató del escrutinio a que estaba siendo sometida, por parte de su apuesto cuñado y también lo observó, aunque sólo fuera por un instante... conocía más a Hao, que a su propio esposo, él la miraba con intensidad... y por alguna razón desconocida, aquello le gustaba. Poseía un magnetismo gigantesco y ella se sentía como una pequeña niña frente al mostrador de una dulcería, pues no podía quitarle los ojos de encima; así que como pudo, giró los talones... para evitar tentaciones y en el intento de escapar de esa mirada, que le revolvía las emociones chocó con alguien que estaba tras ella... el golpe fue leve, pero con todo y eso, dio un traspiés y realmente creyó que caería pero unos brazos fuertes y morenos impidieron que eso sucediera.
Ha... Hao.
No pudo evitar que sus labios pronunciaran... el nombre del joven que aun estaba en sus pensamientos, pero al ver el vendaje en uno de los brazos que todavía la sujetaban, se arrepintió de inmediato y se mordió el labio inferior... debido a la frustración.
Creo que te equivocaste de novio.
Murmuró Yoh con sarcasmo.
Anna se soltó de forma rápida y brusca, y alzó la vista para enfrentar a su esposo, quién era más alto que ella. Ante el gesto de rechazo, de su ahora esposa... Yoh sonrió, con la sonrisa más hipnotizante y cínica que puedan imaginar... Anna quería replicar, decirle algo, pero sus labios no se movían.. estaba paralizada viendo esa sonrisa en la boca del chico, que le miraba con un odio inimaginable... si no lo estuviese viendo con sus propios ojos, no lo hubiese creído; como podía alguien cambiar tan radicalmente... en sólo unas cuantas horas. Sus ojos, que antes eran tan inocentes e ingenuos, como los de un ángel... ese día y en ese momento, habían sido transformados por aquel odio remarcado, en los de un demonio soñando.
"Está planeando mi ruina"... se dijo Anna, en su interior... y entonces al fin recuperó la voz, que antes se negó a salir...
Mírame bonito o no me mires.
Está bien.
Dijo el chico castaño, dándose vuelta y cambiando de rumbo...
De nada.
¿Qué?
Eso fue un gracias, no?
El chico continúo su camino y se sentó al lado de su madre, Anna lo observó alejarse con fijeza... ¿Ese era Yoh?.
Eliza, Fausto y Marco se acercaron a ella, no la felicitaron, pero si le desearon que le fuera bien, en ese viaje que acababa de emprender.
Kanna, el ama de llaves apareció repentinamente y le comunicó a Tamao, que podían pasar a la mesa...
Todos se dispusieron a seguir a la chica rosa, que estaba muy bonita ese día... todos menos Anna, a quién le timbraba el celular y en ese momento, se detenía a contestarlo.
Hola... Pilika.
Felicidades.
Sí, claro...
Nunca está demás... felicitar a una novia.
Tú sabes perfectamente, que es una boda forzada... así qué...
Y él... ¿Cómo estÿ
¿Quién?
Pues tu esposo.
Diferente.
¿Diferente?
Mmm es que no te he contado, él era... ah, mmm.
Lindo?
Ah… pues…sí. Pero evolucionó... tiene pinta de... bad boy... cómo su hermano.
¿Tiene un hermano?
Si, gemelo.
Mmmm entiendo. No te casaste con el hermano... porque tiene pinta de chico malo, así que elegiste al más manejable... y te salió el tiro por la culata, verdad amiga?
No, no es así. ¿por qué todo el mundo piensa eso?.., ya me están hartando.
Explotó la chica rubia, contra su amiga peliazul.
Uy, cálmate Anna... sólo fue un comentario...
Guardó silencio por un momento y Anna supo que algo le preocupaba.
¿Qué pasa... Pili?
Nada. Es... Horo, yo ... no sé de él, desde ayer... y...
Pilika sonaba muy nerviosa y bastante preocupada por el paradero de su hermano.
Horo-Horo vino a Japón...
¿Estás segura, no me digas qué... fue a armar tropel en tu boda.
Dijo Pilika con cansancio, sabía que así era... porque otra razón, iba a ir él a Japón.
Sí, aquí se apareció...
Te dije, que no me dijeras... ¿Está bien?
La preocupación en la voz de Pilika subió de tono, al decir las dos ultimas palabras.
Pues... no lo sé. Pili... tuve que mentirle.
Anna dudó un momento, pero luego le termino confesando aquello a su amiga.
¿Con respecto a qué?
Le dije que amaba a Yoh... no quiero que sufra más, es mejor que no se haga ilusiones.
La muchacha vestida de blanco, habló con suavidad y una nota de nostalgia y tristeza se dejo entrever en su voz.
Fue lo mejor, Annita. No te preocupes... yo sostendré tu mentira, cuando mi hermano vuelva.
Gracias...
Bueno pues, trata de no maltratar mucho a esa familia... y ten cuidado.
Lo tendré... cuídame mucho a Horo; Pilika, por favor.
Desde luego que lo haré... adiós Annita.
Adiós.
Luego de que Anna hubo entrado al comedor, cenaron tranquilamente, sosteniendo de vez en cuando una que otra conversación, medianamente cordial... los temas variaban, de la salud de Keiko pasaron a hablar acerca de los negocios de los Asakura; Jun sonreía con satisfacción, en los ojos de Keiko se veía cierta preocupación y algo de arrepentimiento, pues ella no quería ver sufriendo al menor de sus hijos, Tamao estaba atenta a los movimientos del chico castaño, a quién había vendado la noche anterior y de vez en vez, miraba a la novia... ¿Qué iba a ser de esos dos, de ahora en adelante?; mientras que Len, Hao y Anna, discutían sobre las mejores estrategias para llevar a cabo... ciertos negocios.
Yoh seguía ausente... y aunque los demás disimulaban excelente, Tamao no era la única que estaba pendiente de él. Al terminar de cenar, los pocos invitados se despidieron, así que Anna decidió irse a descansar...
Perdón...
Dígame señora...
Kanna, cierto?. Podrías indicarme... ¿Cuál es la habitación...?
¿Qué compartirá con el señor Yoh?. Sígame, por favor... yo la llevo.
Gracias, eres muy amable...
Ese es mi trabajo, señora. Por aquí...
Kanna la llevó a una de las habitaciones del ala sur-oriental, de la mansión. Esta se hallaba un poco deshabitada... pero tenía un estilo muy propio, diferente al del resto de la casa y Anna, pudo descubrir qué entre las habitaciones que la circundaban habían también, un saloncito de estar, un pequeño estudio, un baño... y hasta un comedor privado, todo independiente; Kanna le mostró aquellas habitaciones, con aire servicial... y por ultimo, la que sería su recamara de casada, en donde ya estaba su equipaje ordenado, todo en su lugar... la rubia de ojos negros sonrió, era inmensa, elegante y muy lujosa.
¿Está algo apartada del resto de la casa, no?
No se preocupe por eso, señora Anna... hay timbres para llamar al servicio y además... la casa tiene una línea interna, así que podrá solicitar cualquier cosa, con sólo levantar el teléfono y oprimir la tecla 1.
¿De quién fue ésta idea?
Preguntó Anna con mucho interés... pues aquello era muy poco convencional.
El difunto señor Yohmei, fue quién decidió remodelar esta ala que nadie utilizaba, hace poco más de un año... y hacerla independiente; pero fue el señor Len, quién dio la orden de preparar todo este ala, para usted y el señor Yoh...
Debió sospechar, que Len tendría una idea como esa...
Para que tengamos... algo de privacidad.
Su esposo estaba recostado en el marco de la puerta abierta, con los brazos cruzados y una mirada oscura, dirigida a ella.
Permiso.
Kanna desapareció, a la velocidad del rayo... escabulléndose por la puerta abierta; Anna miró a la chica de cabello azul y luego a su esposo, sin decir palabra. Él entró y cerró la puerta...
Len pensó en todo... no quiere que tus gritos de placer, se extiendan por toda la casa; así que... nos mantendrá algo... apartados de los demás...
Anna respondió al tono de mofa, usado por su marido; con hielo seco.
Y... ¿Qué te hace pensar, que si grito sería por placer?
Tienes razón, eso no va a suceder; aun si deseara consumar este matrimonio, por más experto que sea... me sería imposible llegar a calentar un témpano de hielo... como lo eres tú.
Anna lo miró con cinismo y burla, brillando en sus negras pupilas.
WOW, te tienes mucha fé... y yo que pensaba que eras... débil de carácter y bajo de autoestima.
Él la miraba fieramente...
Sí, soy muy bueno, excelente... me atrevería a decir qué de los mejores amantes que existen; lástima que nunca podrás comprobarlo, puesto que nunca le haría el amor una mujer como tú...
AY, Si tú!... Yoh, el súper hombre en acción.
Volvió a mofarse Anna.
Sí, tal vez...
La voz del chico castaño cambió y le llegó directamente al cerebro... ¿No supo cómo, pero él acortó la distancia que los separaba, tan rápido que ni siquiera pudo verlo y acercó peligrosamente su rostro al suyo... a pocos milímetros... la observaba de manera extraña, insistente, sus ojos nuevamente dejaron de mostrar sus emociones; ella no se movió, sencillamente no podía, aunque la había tomado por sorpresa, ella debía mantenerse soberbiamente calmada, por lo menos en apariencia, por supuesto... pero ante todo digna.
Él bajó la mirada a los labios de la rubia, los contempló por un segundo, antes de comenzar a bajar poco a poco al cabeza... parecía, no... ¿Dios, iba a besarla?; sus labios casi alcanzaban los suyos, Anna se sintió mareada y embriagada por el aroma que expedía su moreno esposo, una ola cálida empezó a subir por sus venas... y fue incapaz de procesar nada, lo único en lo que pensaba era que muy pronto, su boca iba a ser asaltada por la de Yoh... y entonces él se detuvo, exageradamente cerca...
Hasta mejor que Hao.
Le susurró el resto de la oración que había dejado inconclusa, cuando se acercó a ella; con los ojos fijos en los suyos y con una sonrisa burlona dibujada en los labios... y dio dos pasos hacia atrás , alejándose de ella.
Lo dicho... te tienes mucha fé.
Le espetó, Anna rápidamente... él suspiró, entrecerró los ojos y respondió...
Como te dije antes, te quedarás sin averiguarlo...
Dijo quedo y luego elevó un poco más la voz, para proseguir...
Y yo me quedaré sin poder comprobar, si como sospechó... eres una bruja FRÍGIDA y FRUSTRADA SEXUALMENTE.
Estas palabras llegaron a los oídos de Anna atropelladamente, de quién se apoderó una furia incontenible; dando los pasos que le separaban de su recién adquirido esposo... le dio a éste senda cachetadota... con toda la fuerza que su cuerpo tenía.
Yoh quedó con la cabeza hacia un lado, después del golpe y sus ojos perdieron el color por un instante, cuando volvió a ver a su esposa, reconoció el fuego en sus ojos.
Anna le increpó, de frente.
No le permito a nadie que se exprese de mi, en esos términos... estoy muy por encima de ti... Yoh Asakura..., y de cualquier mujerzuela con la que te hayas revolcado.
No lo vuelvas a hacer... porque no respondo.
Esa fue la respuesta del chico, con un gran odio a muerte para con la rubia; e inmediatamente salió de aquella habitación, azotando la puerta con una fuerza sobrenatural.
Notas de la Autora
Gothic-punki: voy lo más rápido que puedo, "hermanita"; oye, que le pasa a mi sol, que no quiere salir...
Dile que no se tire, porque yo estoy bien lejos... como para atraparla... además...me tiene triste, porque me ha abandonado, Snif!
Bueno, por lo menos... me quedas tú...
cuidate y no te me pierdas...
ahí voy!
Vale9315: Hola... bueno, hago lo que puedo... pero Yoh todavía está enamorado de Jeanne y Anna pues a ella le gusta Hao, y Lizerg aun le da vueltas por la cabeza... y lo del viejo, su nombre es Yohmei y hizo lo que hizo, para salvar a su familia de la autodestrucción..., aquí está la continuación, Gracias por tu review... es muy importante para mi saber lo que piensan...
cuidate y chaito.
Priss: Estás disculpada, siempre y cuando no vuelva a suceder...
se quequieres que ella se quede con Hao, tú te quedarías con Hao y yo me quedaría con Hao; veamos que hace Anna.
Sí, gracias por leer mis otros fics... me honras y te confieso que este también es mi favorito, pues es mi primer fic y lo adoro, para mi es el mejor... pero por alguna razón no ha tenido tanta acogida cómo"el amor se refleja en los ojos", que con sólo tres cap., lleva ya más de 20 reviews...
bueno, es mio también, así que yo estoy FELIZ. gracias por tus comentarios, si es algo dificil incluir a todos los personajes, pero ahí voy y creo que harán acto de presencia otros más... las chicas del trío de la flor, para completarlo... JIJI y creo que también chocolove, peero al final... si todo sigue como va, por supuesto.
PRISS me está felicitando, YIUUJU, no en serio, gracias; tú, si que eres de las mejores autoras, y si de mi depende seguirás leyendo más historias mias... gracias por seguir esta hasta el final, es fascinante.
Cuidate y sayonara...
PD: cuando tengas tiempo, mandame un mail, Si?
Leticia Margoth: Leti... muchas, muchas, muchas pero muchas gracias...
de verdad me alegra que te guste... si, me encanta el misterio y el suspenso... y bueno, todos los personajes tienen su historia aparte...
Gracias por todo... y cuidate, sayonara.
Gracias a todos aquellos que siguen este fic, espero que este Capitulo les guste, y me dejen un review... los quiero...
Este capitulo va dedicado a mi desaparecida hermana... SOL, te kero... cuidate y portate bien.
Besshos.
Darla Asakura.
