ENTERRANDO EL PASADO

By: Darla Asakura


CAPITULO XIV

"HUYENDO DE LA REALIDAD"

Un ambiente decadente y de total clandestinidad rodeaba aquel bar, la gente en él se miraba una a otra o simplemente perdían su mirada como si fuesen capaces de traer al presente momentos del pasado que quisieran borrar, dicen por ahí como si fuera una especie de adagio popular que "El hombre que en el alcohol trata de ahogar sus penas, termina ahogado en ellas"... todos en ese lugar alejado de la turbulenta sociedad, trataban insistentemente y sin lograrlo de escapar, del sufrimiento y el dolor que amenazaban con acabar poco a poco con sus insignificantes vidas; todos huían, unos del arrepentimiento y otros simplemente de la culpa que los perseguía, que estrujaba sus almas, queriendo convertirlas en nada.

Sírvame otro...

El joven de la barra, levantó su vista del vaso que antes contenía una buena porción de whisky, pero que ahora se hallaba completamente vacío, sólo para pedirle al cantinero que lo sustituyera con otro igual.

No cree que ya ha bebido suficiente?

El cantinero un hombre joven, negro y de estatura media le miraba con interés, y fue ese mismo interés lo que le llevó a atreverse a interrogar al hombre castaño, que de inmediato le dirigió una mirada fría e indiferente.

¿A usted le pagan por aconsejar o por atender a los clientes?

Dijo con acidez y mordacidad, Hao Asakura... mirando fijamente al cantinero, quien tenía un aspecto algo folclórico para el frío país oriental.

Ya veo, problemas de faldas...

Agregó el chico, que no se amedrentó ante la imponencia y superioridad que desplegaba aquel hombre, aun en tragos.

¿Qué come que adivina?

Respondió Hao con cierto recelo y voz helada.

Las mujeres son difíciles, pero son lo mejor que existe en la tierra... sin duda.

El hombre le guiñó el ojo, mientras retiraba el vaso vacío y lo remplazaba por otro, dándole a entender que sabía muy bien de lo que estaba hablando; Hao sonrió por primera vez en la noche, ante el acto de complicidad del simpático cantinero.

Ella no es difícil, es... inquietante.

Respondió el mayor de los Asakura, a la aseveración del hombre detrás de la barra.. con media sonrisa, que reflejaba lo maravillosa que debía ser aquella mujer que le robaba los pensamientos, al tiempo que posaba su vista en el ahora vaso lleno, frente a él.

Conozco dos o tres, que van en esa misma clasificación.

Hao lo miró, con un dejo de incredulidad cruzando sus ojos... para luego tomar el vaso y beber la mitad de su contenido, volviéndolo a colocar en la barra después...

Si?... prueba con la esposa de tu hermano, y verás...

Emitió la frase con cansancio, envuelto en fastidio...

Lo haría, pero soy hijo único.

Dijo el hombre que le miraba con cierta inquietud, al tiempo que Hao tomaba el vaso y vertía el resto de su contenido directamente en su garganta...

¿Me das otro?

El cantinero solo lo miró y luego llenó nuevamente el vaso de whisky.

Aquí tiene. Disculpe la pregunta pero... Si la situación que pinta es real¿No debería estar bien sobrio, para cuando se enfrente a la realidad?

Hao le mantuvo la mirada, sabía que lo que ese hombre decía era lo que realmente tenía que hacer, estar bien sobrio, para cuando el momento de enfrentarse a su hermano menor llegara; el sentimiento de culpabilidad era fuerte, pero aun más fuerte era el profundo dolor que le atormentaba, al no poder tener a esa magnifica mujer... "¿Por qué demonios no pude conocerte antes, en otras circunstancias ya serías mía, Anna". Tomó el nuevo vaso de licor, que minutos atrás el muchacho de grandes ojos negros le había servido, a petición propia... lo bebió de un solo trago, prácticamente sin detenerse a respirar.

Aja... creo que debo aprovechar que puedo permanecer aun en pie, y que no veo doble...

Dijo sacando su billetera y poniéndose en pie, sacó dos billetes de 100 u$... y los colocó frente al muchacho de la barra.

Ten. Búscate otro empleo, no tienes vocación de cantinero... ahuyentas a los clientes.

Eso me han dicho.

Respondió el muchacho con diversión, ante el gesto y las palabras de Hao, palabras que eran muy familiares para él.

Tamao posó las manos en el pecho de su esposo, lentamente y uno a uno fue desabotonando la camisa sin dejar de mirar el impasible verde en sus ojos; Len le sonrió al verla hacer aquello, haciendo que las mejillas se encendieran por el fuego interno que aumentaba él con cada una de sus estudiadas miradas. Esa era la primera vez en muchos años de matrimonio, en que la dulce chica tomaba la iniciativa... la primera en la que buscara su boca con ansiedad, incrementando el enorme deseo que el joven de extraños y penetrantes ojos, ya sentía por ella, y que no le permitía dormir en paz, sabiéndola allí, a su lado...

Observo con emoción cada uno de sus movimientos, le vio subir las manos desde su abdomen, hasta llegar a los hombros masculinos, desde donde deslizó la camisa, dejándola caer. Él solo le miraba embelesado, con sumo interés... "¿Acaso era cierto, al fin podría poseerla en todos los sentidos, al fin podría saciarse de ella, sentir que todos sus pensamientos, sus caricias, sus besos... eran solo para él, sólo para él...

¿Qué te pasa, amor?

Mmmm?

La voz de la mujer de sus sueños lo sacó de su ensimismamiento.

Len... estás como en otro mundo...

No, es qué... no puedo dejar de contemplarte... eres tan preciosa...

La respuesta automática de ella, fue un beso... uno especial, en ese beso se entregó completa y totalmente, y Len sintió como si su corazón acabará de lanzar millones de fuegos artificiales, para celebrarlo... en su honor; al principio fue sólo un roce, un toque de labios.. Pero luego el río de lava, que ya circulaba por sus venas, haciéndolas casi explotar... no le permitió seguir inactivo ante la entrega voluntaria y deseada de su bella y adorable esposa. Intensificó el beso, rodeándola con sus brazos, acercándola a su cuerpo para que ella entendiera, todo lo que provocaba en él; de la boca de Tamao se escapó un gemido, cuando al bajar la mano... pudo sentir la rigidez del miembro viril, mostrando su increíble excitación, el joven Tao se sobresaltó, dejando de besarla de forma inmediata, sorprendido ante la atrevida caricia, que le proporcionaba su mujer...

Ella se alejó un poco, para dirigirle una mirada de fingida inocencia, que luego se fue transformando poco a poco... en una sumamente pícara y lujuriosa.

Demasiada abstinencia?

Dijo la chica de los cabellos rosas y entonces se mordisqueó el labio inferior, como un gesto de provocación extrema.

Len la miró divertido, Tamao estaba enseñándole una parte suya que desconocía; frente a él se hallaba una mujer arrojada, tentadora y fascinante, más sin embargo, aun así... dulce, tierna y cariñosa. "Si, definitivamente estoy perdido".

Eso tiene solución.

Murmuró ronco el chico de ascendencia china, mirándola con pasión.

Ella se alejó un poco más, sentándose en el borde de la cama. Lo miró con el deseo reflejado claramente en sus pupilas...

Estoy esperando...

Dijo tranquila y desafiante, mientras se deleitaba al verlo acercarse, de la misma forma en la que un León se acerca a su presa, al iniciar su cacería...

Los analíticos ojos de una hermosa, pero burlona chica pelirroja no perdían un detalle de los pocos movimientos que realizaba el fuerte y aguerrido joven de cabellos azul celeste, que se suponía debía estar dormido hacía largo rato ya... pero que sólo se mantuvo en silencio en todo ese tiempo.

No puedes dormir?... Llevas horas viendo el techo.

Se atrevió al fin a decir la chica, observándolo aun.

Que observadora.

Horokeu Usui fue cortante, como siempre lo había sido con ella desde que la conoció, aquella mañana. Pero Matilda Matisse no era el tipo de chica que se daba por vencida al primer intento, ni al segundo, ni al tercero, ni al cuarto...

¿Quieres conversar?

Lo invitó dulcemente, dedicándole una de sus sonrisas más amistosas y sinceras.

No contigo.

El apuesto joven le miraba con reticencia, era obvio que no le gustaba estar en aquella situación, mucho menos si todo se lo debía a esa chica que no dejaba de tratar de averiguar, lo que él no estaba dispuesto a decirle.

¿Por qué me odias?... deberías amarme, por salvar tu vida.

Le reprochó tranquilamente la chica al muchacho, con una voz de niña pequeña y mimada.

Que ilusa... yo no te lo pedí.

Fue la respuesta ácida de Horo Horo, quien parecía cansado de tener que escuchar a Matty, sin poder hacer nada para evitarlo.

Que amargado eres, Horokeu!

Agregó con cierto fastidio la pelirroja, volteando los ojos y subiendo los pies al sofá cama que estaba cerca de la ventana, por donde se colaban algunos rayitos de la luna, que ya se hallaba en lo más alto; se abrazó las rodillas con sus brazos y después se acomodó para ver la luna directamente, dejando por primera vez en la noche de observar los movimientos de su hostil huésped.

Amargado?

Repitió él, sorprendido de la facilidad que tenía ella para irritarlo sobremanera... finalmente se dignó a dedicarle una mirada, no entendía como podía afirmar eso si ni lo conocía. Él no era amargado, no siempre.

Sí, amargado. No has hecho más que rabiar y maldecir hasta los rayos de sol, desde que te conocí...

Matty parecía no percatarse de la forma en que Horo la miraba como si fuera un asesino psicópata, acechando a su próxima victima; por supuesto la apariencia no delataba sus verdaderas emociones, ella sólo ignoraba aquella mirada, que sabía perfectamente estaba clavada en su persona... había algo que no encajaba en el perfil de suicida que demostraba Horokeu. Por la actitud del muchacho, lejana y fría, por su gran desprecio hacia la vida, podía apostar la suya, a que el causante de todos esos cambios que adivinaba en él y que le intrigaban tanto, era algún suceso reciente que el chico, aun se negaba a aceptar, muy seguramente relacionado con una mujer.

No es cierto... lo único que realmente me molesta, eres tú. No paras de hablar... bla, bla, bla, bla..., pareces lora mojada. ¿No sabes guardar silencio?...

Ella entrecerró los ojos, la luna le bañaba el rostro resaltando su belleza exótica y dándole un toque de plata a sus rojizos y cortos cabellos; las palabras de él fueron duras, pero ella no se rendiría fácilmente... aunque realmente no entendía porqué sentía la necesidad de seguir indagando sobre el pasado del muchacho de oscuros y profundos ojos, que yacía en su cama y que lo único que realmente deseaba era que lo dejarán en paz. Él inspeccionó a la chica, con mucho más cuidado y tuvo que reconocer que era realmente bella, de una forma única, sus facciones no eran para nada comparables con la perfección que reflejaban las de "Su Anna", quien era poseedora de una belleza clásica como la de una de esas diosas que los griegos antiguos solían adorar, y a quién él adoraba como uno de ellos.. pero si era... "agraciada", debía decirlo de alguna forma, entonces porqué se la recordaba tanto; cada vez que la veía, de inmediato evocaba a Anna, y no entendía la razón... esas dos chicas no podían ser más diferentes, más sin embargo sólo descargaba en Matilda todo el rencor y la rabia, que llevaba dentro, calcinándole el alma y que le había producido el absurdo y repentino matrimonio de la Kyouyamma.

Claro que sé, pero no quiero. ¿Por qué te desquitas conmigo¿Tanto me parezco a ella?.

Dejó de ver la luna y le miró directamente a los ojos, eran tan misteriosos... le encantaban y no tenía sentido, nunca antes alguien le inquietó de esa manera y jamás se sintió mal, cuando otros... trataban de hallar semejanzas, entre ella y alguien más... quizá porque tenía la seguridad que nunca las encontrarían; pero entonces "¿Por qué?", "¿Por qué debe incomodarme ahora, saber que tú me comparas con otra?; ni siquiera sabía de tu existencia ayer... "

¿A quién?

Él quedó perplejo ante el comentario de la pelirroja, acaso leía el pensamiento... ¿cómo sabía de Anna?.

A la mujer que te hizo perder el gusto por la vida, las ganas de seguir adelante...

Agregó Matty en un tono calmado y seguro, que le molestó mucho más al ainu, como si eso fuese posible.

Deja de tejer marañas en tu cabecita loca, no existe tal mujer...

Aclaró él con voz ronca, trató de retirar la vista del lugar donde ella estaba, pero por alguna razón no pudo dejar de ver sus ojos.

Por supuesto que sí, los hechos son contundentes... por qué otra razón habrías de estar amanecido, en la parte trasera de un bar de mala muerte, hasta las teclas de alcohol y con un odio repentino hacia el mundo y todo lo contenido en él...

Repuso ella con gran convicción, activando así, el gatillo que al chico le hacía perder el control sobre sí mismo.

Podrías callarte... sólo dices estupideces.

Expuso Horo Horo, elevando notablemente el tono de su voz y mostrando en sus ojos aquel brillo que a Matilda, le fascinaba.

Ves, tu reacción sólo lo ratifica.

La voz tranquila de la mujer joven, sólo lo exasperó más.. a tal grado que se perdió en los gritos que comenzó a proferir el chico del norte.

CALLATE, No quiero oírte!; CALLATE!

Sé que tengo la razón...

Insistió ella, manteniéndose más calmada de lo que es humanamente posible.

NO, no siempre tienes la razón, Anna!

Horo Horo no pudo más, temblaba visiblemente y se irguió , sin notar siquiera el nombre que erróneamente, había emitido en su última oración; Matty lo vio prácticamente arrojarse fuera de la cama, también notó que gracias al esfuerzo sobrehumano que el terco chico de cabellos azules, había realizado esa tarde... no tenía las fuerzas necesarias para mantenerse en pie, mucho menos para irse del apartamento, lo cual parecía ser su intención.

¿Adónde vas?.. Estás muy débil, aun!

Preguntó ella al observar la escena, levantándose enseguida para acercarse a él.

A cualquier lugar, donde no tenga que escucharte... Nunca más!

Horo intentó ponerse de pie en vano, sus piernas no le respondieron y cayó aparatosamente, llevándose consigo la mesita de noche, con todo y lámpara.

Así no llegarás ni a la puerta.

Ella se acercó más a él, quiso ayudarlo pero Horo no se lo permitió, estaba enloquecido y Matty temió que pudiera hacerse daño.

Me arrastraré si es caso, con tal de alejarme de ti... Pequeña Bruja roja!

Gritó ante el gesto de ayuda que ella le mostró, por lo que Matilda se detuvo en seco, había odio en sus ojos.

Ok, tú ganas... Me callo. Vuelve a la cama, a ver.. Déjame..

Ella volvió a acercarse para ayudarlo a levantarse, pero él nuevamente rechazó su ayuda, con un grito que la heló.

YO PUEDO SOLO!

Horo finalmente se puso en pie como pudo, aferrándose fuertemente al cubre lecho y volviendo con dificultad a la cama.

Está bien, está bien... pero no te alteres, sí?

Ella trató de calmarlo, dejándolo sólo... veía fuego en sus ojos, y nunca antes se había paralizado con un grito.

Ya me voy, ves?... Tranquilo.

Salió lentamente de la habitación y cerró la puerta, oyendo como en medio de jadeos, Horo volvía a la cama.

Conque Anna... parece ser el nombre de moda, aunque... tal vez...

Se apoyó de espaldas, en la puerta cerrada... más al minuto de hacerlo, cambió de parecer y se dirigió al desván, cuya entrada era casi invisible... y le servía al tiempo de guarida. Allí había ocultado las cosas que le pertenecían al joven, sabiendo que él trataría de hallarlas, para poder irse, sin dejar pista alguna... sí, era cierto, Horo estaba débil, y no podía moverse mucho... pero si había algo que aquel chico poseía además de un espíritu indomable, era determinación.

Revisó nuevamente la billetera de Horokeu, en busca de algún indicio, que le ayudará a despejar las dudas que habían surgido al escuchar ese nombre de la boca del muchacho, a quién le había salvado la vida y lo encontró.

Sabía que había visto ese nombre en algún lado... ¿así qué tú eres la que causa tanto alboroto?.. Ah... Chica?

Matilda le hablaba a la fotografía de una joven rubia, muy bonita, de ojos profundamente negros... en cuya, esquina inferior se hallaba escrito a mano y en trazos regulares... "Para mi querido Horo, recuérdame siempre, yo nunca te olvido... Kyouyamma Anna".

Para causar tantos problemas debes de ser muy especial, además de bonita...

Dijo tranquilamente, guardando la foto en su lugar...

Hasta que al fin das la cara, hermanito!

La voz de Yoh retumbó dentro de las cuatro paredes de la habitación, que ocupara su hermano gemelo.

Yoh?... ¿Me equivoqué de habitación?

Preguntó un Hao, algo confundido, dando un vistazo a su alrededor, lo último que pensó fue que su mente era macabra, por jugar así con sus revueltas emociones.

No, estás justo donde debes estar, Hao.

La voz del menor de los gemelos, se elevó nuevamente llenando el cuarto con su fría imponencia; miró a su hermano con un brillo burlón bailando en sus ojos, Hao no sabía porque los cambios tan impredecibles de su hermano, le molestaban tanto... una cosa era lo que su tono de voz y sus palabras daban a entender, y otra muy diferente era lo que sus ojos reflejaban.

¿Qué haces aquí, Yoh?... No se supone que deberías estar en tu cuarto, haciéndole el amor a tu esposa. Oh, lo siento, Casi olvido que no sabes como hacer gozar a una mujer como Anna.

Las palabras escaparon de la boca del muchacho moreno de cabellos largos, sin darle importancia a su significado real, estaba celoso; sí, estaba celoso, pues Anna, no era su mujer y no hallaba una razón de suficiente peso, para la decisión tomada por la chica, de quedarse al lado de su "débil" hermanito. Sabía que estaba mal, Yoh era su hermano y por supuesto que lo quería, pero la necesidad de hacerle sentir y ver que su esposa lo prefería a él, dominó su ser en ese mismo instante. La actitud de su hermanito le desagradaba, exageradamente.

Eso ni tú mismo te lo crees, Hao.

La tranquilidad en la voz de Yoh Asakura era sorprendente, sabía a la perfección lo que su hermano pretendía con eso; quería mostrarle que seguía siendo superior a él, en todo aspecto... lo cual, realmente nunca fue cierto, sólo que la pasividad inmersa en el carácter del chico de cabellos cortos, primaba aun, sobre su sentido de la competencia.

Has hablado con ella, recientemente; porque quizá mientras tú te embriagabas, Anna se divertía con alguien más...

Le comentó en el mismo tono, a su hermano. Dejando que el gusanito de la duda se colara en la mente de éste, sabiendo que así, lograba más que agrediéndolo, ya fuese verbal o físicamente.

Insinúas que tú y ella... No es verdad.

Los ojos de Hao cambiaron, por un momento la duda lo volvió loco, pero no se movió del lugar donde se encontraba, cuando notó la presencia de su hermano Yoh en su recamara.

Sabes... a lo mejor tienes razón y no es cierto, pero quien quita y sí; mientras Anna siga siendo MI esposa, siempre deberás contemplar la posibilidad de que probablemente, también sea mi mujer...

Yoh supo, cuando vio la expresión de los ojos de su hermano, a quién conocía como a sí mismo, que había logrado su cometido. Se quedó pensativo por un momento... hasta que las palabras de Hao llegaron a sus oídos, con cierto dejo de cinismo latente en ellas.

A eso viniste, a intentar darme celos en venganza por lo de esta tarde... Si, es así, déjame decirte que pierdes tu tiempo, pues aunque sé que estuvo mal, no me arrepiento de absolutamente nada.

La verdad, nada de lo dicho por su gemelo sorprendió, al aparentemente tranquilo muchacho. Era obvio que su hermano no se arrepentía, de nada; ya lo sabía, mucho antes de que su hermano expusiera sus ideas, traduciéndolas en palabras.

Ah sí?

Repuso él, retando a Hao con su penetrante mirada.

Sí. Tocar su piel, besar sus labios... es una experiencia que no cambiaría por nada.

Hao habló disfrutando cada palabra, como si estuviera reviviendo lo sucedido, aquella tarde

Bien por ti. Pero te equivocas, no vine ni a tratar de darte celos, ni mucho menos a reclamarte que trataras de llevártela a la cama.

Entonces?

Se aventuró a preguntar Hao, "¿Qué rayos quieres de mi, Yoh?", pensó.

Vine a devolverte algo, que olvidaste.

Se acercó lentamente, con seguridad y tranquilidad en cada paso; mientras su hermano no dejaba de observar la mirada clara de desafío, en sus ojos.

¿Qué?

Habló firmemente, el mayor de los Asakura. Pero no esperaba la respuesta que su hermano le dio, con un solo golpe, arremetió contra él, enviándolo directo a la pared... por supuesto utilizó su brazo derecho, ya que el izquierdo aun lo llevaba vendado, por los golpes que él mismo se ocasionó.

Esto.

La mirada en sus pupilas y sus gestos tranquilos, no cambiaron en ni un solo segundo; y Hao, no tuvo tiempo de reaccionar ante el ataque certero de su hermano.

¿Estás demente o qué te pasa?... No que no te importaba?

Gritó Hao, reponiéndose del golpe y de la sorpresa; al tiempo que se limpiaba un hilillo rojo que brotaba de su boca.

Y no me importa. No me interesa que quieras con Anna, pero si hay algo que no soporto, es que te las vengas a tirar de digno, cuando de santo no tienes un pelo, Hao.

Respondió el otro moreno, con voz grave y firme. Para luego, salir de aquel lugar, sin más.

Yoh se dirigía a su nueva recamara de recién casado, con andar seguro, odió a su hermano, por su cinismo y frialdad, mas sin embargo, tenía que reconocer, que él tenía razón... que hombre en sus cabales, se arrepentiría por tratar de ganar el corazón de una mujer como Anna, ella consistía en un reto supremo. Unos ruidos, interesantes... como de voces y jadeos o jaloneos, llamaron su total atención, haciéndole retroceder un poco; provenían de la habitación que compartían Tamao y su primo, "Estarán peleándose otra vez", pensó el joven... "tal vez sería bueno, intervenir... sólo por hoy". Pero al acercarse más, pudo comprobar que su primera impresión, fue errónea; una sonrisa de placer y diversión, se dibujó en su rostro, al detenerse justo frente a la puerta de los esposos Tao. "Eso es, ya era hora de que alguien al menos, encontrara la felicidad en esta casa"... suspiró Yoh, dándose vuelta para así, retomar su camino.

Aun estás despierta, me estabas esperando?

Dijo él cuando al abrir la puerta se dio de frente con Anna, que se veía algo pensativa, mirando a la nada.

No, es que tengo insomnio...

Respondió ella, con tranquilidad aparente.

Por lo de tú amigo?

Le interrogó nuevamente él, y se sentó a su lado, en la cama.

Sí.

Afirmó ella, con un dejo de tristeza asomándosele en la voz.

Lo quieres mucho, verdad?

Él la miró, su rostro mostraba angustia y preocupación... tanto, que él sintió deseos de protegerla; pero sabía que no debía demostrarle debilidad o terminaría haciendo todo lo que ella quisiera.

Mucho...

El susurro de ella, estaba cargado de amor, cariño y mucha nostalgia. En verdad quería al muchacho de cabellos azules que se había presentado en su boda, pero lo que su esposo no terminaba de procesar, era porque eso le preocupaba a él.

Anna...?

Preguntó mirando al frente.

Mande...

Dijo ella, automáticamente, a lo que él sonrió.

Creo que deberías darle unos días libres a Len.

Y eso?... ¿lo ves muy agotado?

Anna no dejaba de creer que aunque a veces Len Tao, podía ser sumamente autoritario y arrogante, era un hombre trabajador y maravilloso... y a pesar de la pequeña discusión que sostuvieron ese día, durante el desayuno, le agradaba mucho y jamás podría verlo como el sinvergüenza traidor que osó robarle la novia a su supuesto mejor amigo.

Después de esta noche, lo va a estar.

Yoh sonrió al imaginar lo que debían estar haciendo esos dos.

¿Cómo así?

Preguntó Anna, con interés, al ver el rostro de satisfacción de su esposo.

Pues... cuando venía para acá, pasé por su habitación y escuché unos ruidos, que hace rato no escuchaba...

Contestó él con picardía.

¿Piensas que hicieron las paces?...

Anna lo miró con naturalidad, la tranquilidad de Yoh le calmaba los nervios... y de verdad, le daba mucho gusto por Len y Tamao; siempre pensó que Tamao era la culpable de todas sus desgracias, pero ahora que la conoció al fin, personalmente... ya no estaba tan segura, de hecho, ya no estaba segura de nada... y eso era raro, muy raro.

Sí, y están en plena luna de miel... Eso, o la está matando.

Agregó Yoh, mostrando una mirada dulce e inocente, que a Anna le hizo soltar una risita traviesa.

Me parece bien, darles un chance... pero alguien tendrá que reemplazar a Len.

Dijo ella, cuando al fin pudo contenerse.

Para eso tienes a Hao, él puede cubrirlo.

Yoh habló con resolución.

Estaba pensando en ti...

La chica de cabellos rubios, se volteó para mirarlo y lo señaló con el dedo índice.

En mí?.. No.

Se negó de inmediato, el muchacho castaño.

¿Por qué?

Preguntó incrédula, Anna.

Yo no sé de eso, Anna...

Tengo entendido que estudiaste Administración.

Así es, pero... no tengo experiencia; ni siquiera sabría por donde empezar...

Se explicó el moreno, pues la rubia no dejaba de interrogarlo y su mirada era bastante difícil de ignorar.

Bueno, ya es hora que aprendas... al final de cuentas, Asakura & Asoc., También es tuyo.

Le dijo Anna, quien estaba segura de que él, podía ser lo que quisiera, pero que hacía falta quien le diera un empujoncito.

Si lo pones así, está bien... acepto.

Resolvió finalmente Yoh, tenía que ceder en algo... además Anna, parecía tener mucha fé en él, al menos debía intentarlo. Agregó mientras se quitaba los pantalones, para meterse en la cama.

Bueno, entonces mañana me acompañarás a la empresa.

La rubia de ojos negros no pudo evitar observar las morenas piernas de su esposo.

Pensé que ibas a poner la denuncia, mañana temprano.

El moreno recordó la conversación que Anna había sostenido con su amiga, y la miró inquisitivo.

Ya hablé con Marco de eso.

Anna se obligó a apartar la vista, para que su esposo no se percatara de su inspección y decidió imitarlo, se subió a la cama y ocupó su lugar, luego de apagar la luz.

Y en qué momento?

En el lapso de tiempo, en el que desapareciste... por cierto¿Qué hacías del otro lado de la casa?

La duda le carcomía el alma, desde el momento en que el muchacho había salido de allí.

Ya te lo dije, fui a poner algunas cosas en su lugar...

Declaró él, con cierto fastidio, que se notaba en su voz.

Viste a Hao?

Está bien, lo aceptó... esa era la pregunta que realmente ella quería hacerle a su esposo, desde que este regresó de su paseo de media noche.

No¿Por qué?... ¿Quieres que te lo llame?

Indagó él, con un destello de burla en los ojos cafés, que Anna no podía ver por la oscuridad que reinaba en el cuarto...

Yoh...

Anna dijo su nombre con un tono, que reflejaba desaprobación.

Es una broma, hasta mañana.

Él se acomodó en la cama, dándole la espalda a su esposa, esbozando una sonrisa maliciosa.

No me gustan esa clase de bromas...

Respondió Anna seriamente.

Está bien, no las vuelvo a hacer, duérmete ya.

Hasta mañana.

Suspiró resignada la mujer de cabellos rubios.

... Cuando bajaron al comedor, para desayunar, al día siguiente... ni Len ni Hao bajaban aun, por lo que Anna le comunicó a Jun, sobre las pequeñas vacaciones que le fueron concedidas al chico de ojos verdes, por petición de su adorable esposo; para que no se apareciera por la oficina, ni por equivocación.

Al llegar a la empresa, todos los miraban... la pareja que hacían esos dos, era agradable y atrayente, pero era fuera de lo común ver a Yoh Asakura, aparecerse por allí.

Buenos días.

Yoh y Anna hablaron al unísono.

Buenos días, señor Yoh... señorita Anna.

La secretaria de Len, les respondió alegremente, pero algo intrigada por la presencia de Yoh.

Señorita Anna?

Repitió él burlonamente, a lo que Anna sonrió sin decir palabra y luego se dirigió a la secretaria.

El señor Len, no vendrá hoy... Yoh lo reemplazará; Por favor, lo pone al tanto.

Por supuesto, por aquí.. Señor Yoh.

La mujer pareció sorprenderse ante la situación, pero obedeció al instante, las órdenes de Anna.

Dentro de un rato paso, para ver como vas... voy a atender el otro asunto que tengo pendiente.

Esta vez, la rubia le habló a su esposo, quien ya se disponía a seguir a la secretaria de Len.

Ok, nos vemos.

Se despidió con un ademán de su mano, y luego alcanzó a la mujer que le guiaba dentro de la oficina.

El celular de Anna, comenzó a timbrar... justo en el momento en que pretendía emprender el camino a la oficina que le habían asignado. Contestó, sin dejar de caminar...

Pilika... No, aun no, voy en camino, para ver al abogado.

No te preocupes, yo te llamo.

Trató de calmar a su amiga, ella sabía que si no le daba noticias pronto, Pilika olvidaría su resolución de esperar en casa y tomaría el primer vuelo a Japón.

Te mantendré al tanto, lo prometo. Cuídate, adiós.

Colgó y guardó el móvil, justo cuando llegaba frente al escritorio de su secretaria.

Buenas.. El señor Di Carlo no ha llegado?

Saludó a su secretaria, quién lucía una de sus sonrisas de comercial de pasta de dientes, "Dios¿Por qué siempre me tocan las locas, acaso es un requisito?", pensó divertida, la rubia.

Buenos días, señora... No, aun no llega. La que si lleva un buen rato esperándola, es una muchacha.

Respondió la mujer y volvió a esbozar su sonrisa acostumbrada.

Una muchacha?

Anna repitió perpleja, nadie sabía que estaba en Japón... "¿Quién podrá ser, las pocas amigas que tenía aquí, ya ni las recuerdo y es imposible que ellas me recuerden a mí... y Pilika, está en Italia."

Sí, allí está...

Le señaló la secretaría, al ver su confusión.

Buenas, me dijeron que me estaba esperando...

Anna no dudó para acercarse y hablarle a la chica que se hallaba sentada en la sala de espera, de espaldas a su oficina, quién se puso de pie, inmediatamente escuchó su voz.

Wow, eres mucho más bonita en persona, que en foto, Annita!

La reacción de la chica era intrigante, parecía como si tratara de captar hasta el más mínimo detalle de su persona; como si no creyera, el estar frente a frente con ella.

La conozco?

Preguntó la elegante y formal rubia, lo que al parecer le causó gracia a su distinguida visitante.

No, pero yo a ti sí... Yo soy Matilda Matisse, es un placer conocerte al fin, Kyouyamma Anna.


NOTAS DE LA AUTORA

OK, SE QUE DIJE QUE ACTUALIZARÍA RÁPIDO, PERO SUFRÍ UNA REPENTINA FALTA DE CONCENTRACIÓN, Y NUEVAMENTE HICE UN ESFUERZO PORQUE YA ME CONVENCIERON PARA PUBLICAR ESTE CAPÍTULO, CON ÉL QUE LES CONFIESO QUEDÉ MEDIO FRUSTRADA... "PERDÍ LA INSPIRACIÓN, NO PUEDO CREERLO...".

Agradecimientos especiales a mi discípula JOJO, por hacer la tarea...

Bueno, pero aunque yo no quedé contenta con esta continuación, espero que a ustedes si les guste y me dejen un review, please!.

Gothic-Punki: Ok, hermanita linda... sé que me he demorado un millón de años, pero de verdad se me fue la inspiración, pero bueno... espero que este cap. Sea de tu agrado, no me escriben... ni nada, creo que ya me olvidaron, malas... en fin, sí, de hecho la relación de Yoh y Anna mejoro mucho en el cap. Ant. Y ya casi no pelean, pero vamos a ver que pasa... Hao apareció poco, porque se fue a tomar... (Alcohólico, le he dicho mil veces, que no debe andar por esos bares del centro, pero no me hace caso, tendré que amarrarlo otra vez)... Bueno, recuerda que te quiero mucho, me saludas a la Sol y le mandas muchos besos de mi parte. Sayonara... te cuidas.

Minamo: Pues me alegro que te gustara el cap. Y al parecer todos están de acuerdo en que Len y Tamao, ya debían tener acción...jaja; Yoh es lindo, sí... aunque no entiendo porque a todos les dio por reconocerlo más con este cap. Gracias por tus comentarios... y por la espera. Sayonara, cuídate... besos...

Love Hao: Me alegro que no te decepcionaras de mí, tú me caes rebién, me pareces súper linda y ojalá pronto podamos conocernos más... te pareció lindo yoh (a todos... increíble), bueno la verdad sí es lindo, siempre... gracias por tu apoyo, y la verdad si me costó cierto trabajo ese cap. Como también este, pero los he hecho porque sé que les gusta y no quiero fallarles... y otra vez gracias. Muchos besos y te estoy cuidando a tu hermanita, eh... Ja ne.

Leticia Margoth: Mi inspiración te da las gracias, porque no ha estado en sus mejores días y se escapó de la casa un buen rato, estamos haciendo las paces, porque yo sin ella no puedo vivir... Sí, es triste lo que le sucede al pobre de Yoh, quien además de una familia loca, un hermano que le lleva la delantera en todo, tuvo la mala suerte de toparse con la estúpida de Jeanne en su vida, para crearle ilusiones y luego dejarlo ahí solito, pobrecito, y ahora Anna, en fin... ya vendrán cosas mejores para él... creo que también para Hao, y para Len y para todos, pero primero... habrá algo de sufrimiento también, pobrecitos todos, cayeron en mis manos... les cayó la roya, jaja. Bueno, gracias por todo tu apoyo, lo de Tamao y len, fue bien lindo... discúlpame por actualizar tan tarde, pero no fui yo, fue mi inspiración... no me quiere, snif!. Bye... cuídate.

Ire yamichii: Oh, muchas gracias, bueno ahí vamos, se hace lo que se puede... a mi me gustan muchas parejas, pero en este fic, me parece que Len y Tamao, hacen una pareja bonita, tranquila y con altibajos, por las diferencias en sus personalidades, que resaltan mucho; me alegra que te guste, y debo confesarte que puse una escena de ellos por ti, jaja... bueno, realmente en este capitulo quería hacer un lemmon kawaii, jeje... pero hubieron fallas de origen, me dejaron sola trabajando en esto... y pues, este es el resultado mediocre de mi trabajo al solitario. Igual espero que te guste, porque si no, me pongo a llorar... cuídate y mucho, y sayonara.

Hanna Asakura: Te parece lindo el anterior cap. Bueno, pues me alegra porque si hice un buen esfuerzo, porque no sabía si les iba a gustar, pero estoy encantada con el resultado. Bien, espero que este también te guste, aunque me demoré mil años haciéndolo, y creo que también me quedó algo largo, parece que entre más me demoro, más largos me salen los capítulos. Espero tu review, gracias por tus comentarios, son importantes para mí... cuídate y Sayonara.

TamaoRaven: Hola, pues bienvenida a mi fic, te gusta la parte de LenXTamao?... jeje, pues a mi también, por eso los puse. Sí, Horo no debía morir, para él hay algo reservado, su destino está escrito ya... es que en este fic, todos tienen historias independientes y algo complicadas, pero eso es lo que le da sabor a la historia. Yo también pienso que en este fic, Anna hace mejor pareja con un Asakura, vamos a ver cual... (No me mates Maeda, pero es verdad...); en lo de Hao y Anna, nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar... pero en mis fics, creo que siempre hay algo, aunque esa no sea la pareja oficial, a mi me encanta... ese chico está ... Wow!. En fin, eres la primera que me habla de que le ha gustado la actitud y personalidad de Matty, a mí me encanta y por eso decidí incluirla, sí, es medio "rebelde" (Y soy rebelde, cuando te quiero hasta rabiar..., lalalala...), bueno tengo que decirte que por lo menos, que habrá LisergXPilika, para que sepas que él va a seguir en la historia, además tiene que solucionar sus problemas con las señoras Asakura y Tao. Gracias por leer mi fanfic, pero la inspiración se escapo, Bueno, no importa... aquí esta la continuación. Lo de tu fanfic, suena interesante, espero verlo pronto publicado, para poder leerlo... será todo un enredo?... qué bien!. Muchas gracias, espero que sea de tu agrado este capitulo, cuídate, besos y mucha suerte... sayonara.

Priss: Hola, como vas?... Te gusto, eso es lo mejor de todo, cuando a uno le dicen, me gusto y la gente se emociona, jaja... sí, me imagino que tienes muchas ganas con esa pareja, la verdad yo tengo mis dudas, pequeñitas... Interesante, que te inclines hacia el YohXAnna, jaja... es cierto, aquí forman una pareja muy interesante, a mi también me gusta, y sí, de vez en cuando me leo un YohxAnna, pero debe tener una buena trama. Jaja.

Me gustó mucho lo prometido, y es muy bueno que me tengas en cuenta, por lo menos para mí. En lo que se refiere a tu lado oscuro, creo que todos tenemos uno propio. Muajajajaja, amiga me despido, ya sabes cuentas conmigo para lo que sea, besos y sayonara.

Kirlatan: Gracias por leer mi fic, la historia tendrá un final, lo prometo; pero no por ahora, jaja. De veras, me alegra que sea una de tus favoritas, y bueno... lo siento, por hacerte esperar tanto, yo pensé que no iba a tardar pero uno nunca sabe. Espero no tardarme tanto, para la próxima y no te me mueras. Cuídate mucho y sayonara.

Anna Kyouyamma A.: Ay! Gracias… eres muy amable; sí, es cierto dicen que lo de Anna y Yoh, es bonito... jaja. Bien, a mí me gusta este fic, y espero sinceramente que a ustedes también, por eso me alegra que te parezca lindo, gracias. Lamentablemente, no creo poder proporcionarte nada, para contribuir al altar... jeje, que no me merezco.. (Uy, que humilde soy... jeje); yo adoro a Hao y quiero a Yoh, ya no quiero que sufran, pobres!. Gracias por todos tus comentarios y tu apoyo, me gusta que me escriban, porque a mí me gusta mucho escribir... muchas gracias, y no te preocupes, que de genio, poeta y loco, todos tenemos un poco!... cuídate, muchos besos... sayonara.

Maeda Ai: bien, sí es que Annita quiere mucho al chico blue, y cuando dijo que es el hombre que más le importa, lo dijo en serio. Horo Horo tiene un papel determinante en la trama, será causa de celos y envidias, de ahora en adelante... espero que eso te guste. Cuídate mucho, y creo que necesito leer una que otra historia tuya, para eso de los lemmons, estoy fallando. Sayonara.

Kami Hao: Hola JoJo, me encanta que al fin te dignes a leer el fic, sabía que te gustaría... lo sabía. Debes ir tomando notas, jaja (saca tu cuaderno). Anna es fría y de temple, es una chica que ha sufrido mucho, la pérdida de sus padres, el supuesto engaño de su prometido y su soledad, la hicieron volverse un témpano, aunque también tiene un lado muy humano, reflejado en sus recuerdos de infancia y en su amistad con los hermanos Usui; te doy la razón, es algo confuso... pero sí hay una explicación, que se sabrá más adelante y será la misma Anna, quién la dé a conocer, no te preocupes, tengo todo fríamente calculado... pues sí, me encanta el suspenso y el drama, soy culpable, jaja... Yo que Elisa también le meto la mano y luego pregunto... jeje, soy mala; Sí, Hao es el mejor... siempre, a yoh se le va a quitar lo nice pronto, jeje y Jeanne, es una golfa de lo peor, la odio... pero Hao también, chévere, no; Anna sabe como controlar, esa es su especialidad, Hao es duro y algo seco, pero eso va a cambiar... y otra vez, tienes razón, Jeanne es una boba, cabeza hueca... en fin, la odio; Bien, si se complicó un poco, pero es que ella tiene una misión, salvar al patojito ese de la bruja, go Anna, yo te apoyo; Bueno, con tamao la cosa es a otro ritmo, ella adora a su esposo, sabe que le hizo daño y por eso es que se aguanta, si se enfrentó a Anna, pues porque no quiere que Yoh sufra lo mismo que Len y ella; Pues, a mi no me gusta que él sufra, pero era necesario, tenía que deshacerme de la descerebrada de la Jeanne, ya dije que la odio, pobre Yoh, sé que a ti te gusta que sufra, pero pobecito... y Anna, se casó y dejó sufriendo a mi Horito lindo, en serio, él si que no se lo merecía, Anna Mala; Yoh sufre y yo rediseñe el significado del dolor y la furia por él, Horo sabía que no podía hacer nada, a menos que la secuestrara y de todas formas, ella se escaparía y volvería a Japón a casarse con Yoh, porque como es terca la condenada... tomar, chupar, beber... como quieran llamarlo, es un medio de escape, pero lamentablemente no sirvió de mucho; de verdad, me alegra que te guste.. jaja. Yo soy la única que le encuentra los defectos, no puede ser... si tiene miles, sí hubo un cambio en Yoh... me gusta más así, a ti, no?... yo decido la pareja, ese es mi dilema; Hao si tiene celos, pero no es muy expresivo, en cuanto a Pilika, pues si creo que tendrá que ver con Liserg; Yoh está desesperado, pobrecito... en su familia, todos tienen sus propios intereses y nadie vela por los otros, eso es lo malo, lo que tiene que lidiar Annita y tú crees que no se debió casar con él, sino con Hao... porque simplemente lo adoras, sé más objetiva JoJo; Anna se lució con esa escenita, como me dijo tu hermanita... a lo "mujer fatal", pero es Anna... puede hacer lo que sea, jaja... estuvo bueno, lástima que se los pillaron, antes que ocurriera algo más... pero fue para que Yoh, se embejucara... todo tiene un objetivo... Len piensa que su esposa no lo quiere, y ahora está tratando de dejarla ser feliz, ignorando que su felicidad es él, que ironía!; bueno ya te he escrito mucho, vaya... me voy a meter en problemas, ni a mis hermanas les escribo tanto (Por favor, no me maten, por favor, no... no, no!; Hao, defiéndeme... Gothic, es en serio... baja la cadena, tranquila... shshhh!). para terminar de revisar la tarea, te diré: Yoh está un poco celoso, tal vez, no sé...Hao está bebiendo en un bar, su hermano si lo quiere, Yoh tiene sus razones para pensar lo peor... y todo tiene una solución, ya lo verás. Len es duro, pero Tamao lo ablanda, jaja... Mujeres al poder! Y cumpliste, y te quiero, y muchísimas, muchísimas gracias, por hacer todo esto, por creer en mí y por ayudarme a seguir adelante. Un Hurra por mi discípula number one... y por Hao y por mi obra maestra. Gracias... daikii so much, besos.

Gracias a todos por la larga espera, los quiero mucho y que Dios los bendiga.

Darla Asakura.