—Veamos una pelicula de carreras.
—No, de princesas.
—Carreras.
—Princesas.
— ¡Carreras!
— ¡Princesa!
—Yo hable primero, Hanae.
— ¡No, Henry!
Mikasa salió de la cocina con una pequeña sonrisa. En sus manos sostenia dos grandes bowls llenos de palomitas.
—Ya basta, niños. No tienen porqué discutir —ambos guardaron silencio—. Papá llamó diciendo que llegara un poco tarde hoy. Así que mientras lo esperamos, tendremos tiempo suficiente para ver ambas.
Los niños asintieron.
—Pero, ¿Cual veremos primero, mamá? —preguntó Henry.
—Eso no sera problema —respondió sacando una moneda del bolsillo trasero de su short— .Henry escoge, ¿cara o cruz?
—Cruz
—Entonces Hana seras 'cara'. Lanzare la moneda y dependiendo del lado que salga sabremos que pelicula ver ¿entendido?
—Entendido —respondieron al unísono.
Mikasa lanzó la moneda. Luego de que esta cayera y ella la atrapara, la colocó en su muñeca.
—Y el resultado es...
Los niños hicieron un pequeño redoble en la mesa que estaba frente al sillon.
—¡Cruz!
Al oir el resultado, Henry saltó emocionado, Hanae hizo un pequeño puchero. Mikasa al ver el gesto de su hija le acarició el cabello.
—Cuando termine la pelicula de Henry, veremos la que tu quieras. Asi que no pongas esa cara, cariño. —la niña asintió junto una ligera sonrisa.
Luego de preparar todo, Mikasa se sentó en el sofa junto a Nao (Quien anteriormente estaba en el suelo coloreando sin prestarle atención a la discusión de sus hermanos mayores). Hanae y Henry se sentaron sobre unos cojines en el piso junto a uno de los bowl de palomitas. Mikasa presionó "Play" a la pelicula mientras llevaba palomitas en su boca.
Esa seria una noche larga de películas.
—¿Te falta mucho para terminar el reporte, Levi? —preguntó curiosa Hange entrando a la oficina del recién nombrado.
—No, ya me falta poco —respondió él concentrado en su computadora— ¿Por qué sigues aquí, Hange? Ya es tarde.
—Lo mismo te quería decir yo. Fácilmente podrías terminarlo mañana. El jefe dijo que tendrías plazo hasta al medio dia.
—No vendre mañana a la oficina solo por un reporte. Lo terminare hoy, se lo enviare por correo y así tendre el dia libre.
Hange asintió. Se quedó observando detalladamente la oficina de su mejor amigo; Era amplia, limpia y tenia poca decoración. Se acercó a un estante y notó que habían tres fotografías que no había visto antes. Una era de él acompañado de su esposa y sus tres hijos en lo que parecía ser un viaje al extranjero, la otra era de su madre y la última era de ellos dos junto a su mejor amigo Erwin en la noche de graduación.
—Tú familia ha crecido mucho —comentó de repente tomando la foto donde aparecían los cinco integrantes de la familia Ackerman—. Nunca pense que terminarás así.
— ¿A que te refieres?—preguntó confuso mientras verificaba si había errores en su informe ya finalizado.
—Antes decías que el matrimonio no te importaba, y en la universidad no mostraste interés en muchas chicas. Admito que en el fondo creí que serias un solteron amargado (más de lo que eres) con siete gatos...
Levi la fulminó con la mirada.
—Pero mirate ahora —continuó—; casado con una linda chica, con unos adorables niños y un trabajo en ascenso. La vida si que da sorpresas, ¿no lo crees? —volvió a colocar la foto en su sitio.
Levi luego de terminar de guardar su reporte y enviarlo a su jefe, apagó su computadora. Se estiró haciendo que sus huesos tronacen por el hecho de estar sentando en la misma posición por mucho tiempo. Se levantó y se sirvió un poco de whisky con hielo. Le ofreció un poco a hange y esta aceptó.
—No ha sido fácil, créeme. Ahora estamos en un momento en el que tenemos un buen equilibrio ,pero años atrás no fue así.
—Si, lo se. Recuerdo que el papá de Mikasa te odiaba —soltó una risita para después tomar un sorbo de su bebida.
—No me odiaba. Simplemente estaba preocupado de que abandonara a Mikasa.
—Pero no lo hiciste.
—Nunca lo haría.
En el momento que Mikasa quedó embarazada de Henry solo tenía veintiún años y Levi veintiocho. Cuando él se enteró, estuvo sorprendido mas no enojado o algo por el estilo. Estaba enamorado de Mikasa y no estaría nada mal formar una familia con ella. Sin embargo, ella estaba nerviosa. Tenía muchas inseguridades respecto a la maternidad además de que sentía que era muy joven. Levi al notar eso, la calmó y aseguro que no estaría sola y saldrían adelante juntos. Eso hizo a Mikasa suspirar aliviada.
La reacción de los padres de Mikasa no fue la mejor. La de la madre fue silenciosa mientras que la del padre fue una que no se tenia palabras para describirse. Varios dias pasaron y el hombre no dejaba que Levi se acercara a la casa para ver a su hija, hasta que este último se cansó y decidió hablar con él.
El hombre accedió y ambos se sinceraron. El primero dijo que Mikasa que era lo más importante en su vida, que era su princesa y no quería verla sufrir por nada del mundo. El segundo dijo que trabajaría duro para salir adelante con ella y el bebé que venia en camino.
Levi en ese entonces tenia un trabajo, (que era la empresa donde trabaja actualmente) pero no ganaba lo suficiente en ese tiempo. Con trabajo duro y dedicación pudo ir ascendiendo de puesto mientras que Mikasa trabajaba con diferentes turnos en un hospital como enfermera.
Vivieron en un apartamento pequeño un año y medio, incluso había ocasiones que no tenían suficiente dinero para pagarlo. Levi en un momento creyó que Mikasa se alejaría de él y buscaria a alguien mucho mejor, que le brindara mayor comodidad. Pero no lo hizo. Nunca lo dejó solo y siempre estuvo a su lado brindandole apoyo a pesar de la difícil situación. En ese momento, Levi supo que esa era la mujer con la que quería pasar el resto de su vida.
—Han pasado por tanto —la voz Hange sacó a Levi de sus cavilaciones— Pero me alegro que ahora estén bien.
—Si —concordó.
Hablaron un rato hasta que el celular de Hange sonó. Era un mensaje de su novio, Moblit.
—Ya Moblit se desocupo —dijo dirigiendose a la puerta—. ¿Nos acompañas?
—Mejor vayanse, debo recoger mis cosas y arreglar un poco —la mujer asintió y desapareció tras la puerta.
Al terminar de acomodar todo y tomar su maletin, llaves y saco, salió rumbo al estacionamiento.
Ya adentro de su auto, encendió el celular para ver la hora. Once y media de la noche.
"Que tarde" pensó. "Ya deben estar dormidos"
Mientras manejaba se sumergió nuevamente en recuerdos del pasado donde estaba empezando con Mikasa. Si que habían pasado por muchas dificultades.
"¿Como es que siempre estuvo a mi lado?"
Al llegar a casa, sacó las llaves que siempre llevaba consigo para casos de emergencia (aka cuando llegaba tarde para no desvelar a Mikasa)
Entró y se llevó una sorpresa. Sus tres hijos durmiendo; dos en el piso sobre un montón de cojines y palomitas regadas por el piso y otro en el sofa sobre el regazo de su madre. Una sonrisa ladina se dibujó en su rostro al ver tal escena. Hange tenia razón, la vida si que es impredecible.
Antes odiaba a los niños, les parecia ruidosos y unos dolores de cabeza,ahora sus hijos son su razón de vivir. Antes no le importaba mucho tener una pareja, le parecía algo incluso irrelevante, ahora Mikasa es su esposa. Antes se imaginaba en un futuro viviendo en un apartamento y trabajando para mantenerse a si mismo, ahora vive en una casa grande y trabajando (junto a su esposa) para mantener a sus hijos.
Suspiró, dejo su saco en el perchero y el maletin es un silla junto a las llaves. Se acercó y se agachó para tomar en sus brazos primero a Henry para llevarlo a su habitación, cubrirlo con sus sabanas mientras susurraba unas "buenas noches" y apagaba la luz de su habitación. Hizo el mismo procedimiento con Hanae y con Nao quien quito cuidadosamente del regazo de Mikasa.
A esta última la cargo al estilo nupcial. La acostó suavemente en la cama, le dio un ligero beso en la frente y susurró un pequeño:
"Gracias"
Acto seguido, salió de la habitación. Podría estar algo cansado, pero ese desorden no se iba a limpiar solo.
Editado: 03/06/20
