Levi removió el auricular de su oído al escuchar el peculiar sonido de su alarma. La noche anterior la habia programado. Se levantó de la cama cuidadosamente para no despertar a su pareja. Aunque, esta estaba lo suficientemente cansada como para dormir un par de horas más.
Anoche, Mikasa llegó tarde del hospital, todo para tener el día de su cumpleaños libre. Sólo le dijo un "Hola" junto a un pequeño pico en los labios para después lanzarse sobre la cama y caer profundamente dormida.
Se colocó sus pantuflas, fue al baño y lavó su rostro y dientes. Después bajó para dirigirse a la cocina, ya ahí puso manos a la obra. Buscó en Google "English breakfast" que consistía en; jugo de naranja, cereal, frutas frescas, tocino, huevos, salchichas, tostadas con mermelada yuna taza de té. Todo un desayuno completo. Días atrás escuchó a Mikasa decirle a Sasha que vio una imagen en Pinterest y le pareció apetecible así que ¿por qué no intentarlo?
Tuvo algunos problemas en el proceso por algunas cosas que se caían. Temia despertarla pero ella parecía estar demasiado agotada, debido a que en ningún momento bajó a averiguar. Colocó el plato en la mesa y en un pequeño florero colocó una flor.
"Espero y le guste" pensó nervioso.
Oyó unos pasos bajando por las escaleras y se encontró a Henry junto a Hanae con unos obsequios en sus manos.
—Tenemos todo listo, papá —anunció Henry.
—Bien, esperen aquí en lo que despierto a mamá —los niños asintieron y él se aproximó a subir las escaleras.
Abrió la puerta y subió a la cama colocandose a su lado, Mikasa dormía dándole la espalda a su lugar. Un beso en la mejilla, una caricia en la cintura y un travieso apretón en uno de sus pechos, fueron suficientes para que la joven mujer comenzara a moverse.
—Despierta, floja —susurró cerca de su oído. Mikasa poco a poco fue abriendo sus ojos y girandose quedando boca arriba— . Ya es de día, cumpleañera —dijo dedicándole una sonrisa mostrando sus dientes. Mikasa devolvió el gesto y se acurrucó en su pecho pasando uno de sus brazos alrededor de su cintura, abrazandolo.
—Es temprano aún. Cinco minutos más.
—Vamos, los niños y yo te preparamos una sorpresa.
Tal y como imaginó, Mikasa se levantó rápidamente de la cama y salió de la habitación dejándolo atrás. Levi no pudo reprimir una sonrisa socarrona.
Después de degustar el delicioso desayuno, decidieron ir a la playa y hospedarse en una de las cabañas que ahí se encontraban. Levi no era muy fanático de ir debido a que la arena le incomodaba, pero a Mikasa le encantaba. Era su cumpleaños, así que cumplir sus caprichos de vez en cuando no era mala idea.
Mientras él manejaba, los niños se encontraban en el asiento de atrás; Hanae y Henry jugaban con la tablet mientras que Nao dormía, a ella no le gustaba levantarse temprano. Mikasa se encontraba en su celular respondiendo mensajes de felicitaciones y riendo por las cosas que enviaban sus compañeros en el grupo del trabajo ¿cómo ese video de ella y Sasha bailando Gangman style en los primeros semestres de la universidad seguía existiendo?
— ¿Estas seguro que no quieres entrar? —Levi negó— Esta bien.
Ella se levantó y se dirigió a la orilla del mar junto a sus hijos. Mikasa tenia colocado la parte superior del traje de baño, un short con los botones sin abrochar y su largo cabello atado. Levi tenía su camisa manga corta desabotonada, una bermuda y gafas de sol. Mientras Mikasa jugaba con los niños, él estaba dentro de una carpa acostado sobre una manta.
Al ver a su esposo, a Mikasa se le ocurrió una idea maliciosa.
—Niños, acérquense —obedecieron—. ¿Qué tal si le hacemos una pequeña broma a papá? —esta vez asintieron emocionados— Hana dame tu cubeta, por favor —la niña se la ofreció. Se dirigió al mar y la llenó de agua. A pasos sigilosos se acercó a su pareja y al estar frente a él, volteó la cubeta ocasionando que el líquido salado le cayera encima.
Levi se sobre exaltó removiendose y quitando sus gafas de sol. Mikasa y los niños rieron a carcajadas.
Mikasa al ver la frívola mirada que le lanzó, emprendió huida cuando él empezó a perseguirla. Los niños reían y gritaban. Para su mala suerte, la alcanzó y la colgó en su hombro tal saco de papas mientras se dirigía al mar.
— ¡Levi, no lo hagas por favor! —suplicaba entre risas y golpes en la espalda— Perdóname.
Él solo la ignoró con una sonrisa ladina.
—Niños —llamó su atención—, esto pasa cuando le hacen bromas pesadas a papá.
Acto seguido, la dejo caer al mar provocando grandes carcajadas en sus hijos.
— ¿Ya están dormidos? —Mikasa asintió cerrando cuidadosamente la puerta de la cabaña— Vamos.
Entrelazaron sus manos y caminaron hacia la orilla del mar sintiendo la brisa alborotando sus cabellos.
—Gracias por lo de hoy, extrañaba venir a este lugar.
—Todo por tu cumpleaños —giró a verla a los ojos—. Feliz cumpleaños, preciosa.
Mikasa susurró un pequeño "gracias" mientras escondía sus mejillas sonrojadas en el calido abrazo que le brindó.
Editado: 05/06/20
