hola, volvi despues de un periodo largo, en el cual me hallaba lleno de trabajos y con falta de inspiración, aunque sea un escrito que ya tengo o tenia, por que sin querer lo borraron aqui en casa,un ratoncito travieso lo hizo. he querido cambiarlo y ponerle mis ideas.
hace dos dias empece de nuevo aprovechando el tiempo y me salio este nuevo capitulo, que quizas les guste o no, todo depende de como lo tomen. mis disculpas por esperar tanto. espero y no se repita, uno nunca sabe que cosas pasaran mañana, sin mas los dejo con la lectura.
.narración.
-diálogos
-pensamientos-
Confusión
kagome se retiraba una lagrima, verlo partir y rechazarlo fue duro, pero no tenia opcion.
-te tengo cariño, me gustas pero no puedo amarte,lo siento eres el hermano de mi hijo... -suspiro tratando de calmar su llanto- ¿cómo podría pensar en ese tipo de relación?... cuando fui tomada por tu padre...-soltando más lágrimas y cayendo de rodillas al suelo, viendo con sus ojos llorosos que el príncipe se iba- lo lamento, perdóname por tratarte asi... todo esto es muy injusto... maldito aquel dia! -grito, pero nadie la oyó, se hallaba en la terraza.
Alcoba de inuyasha:
las horas pasaban y kikyo, encaró a su amado inu...
-al menos debes tratarla, ya sabes que no me gusta que juzgues de esa manera tan precipitada, ¡¿cuando maduras?! -reprocho ante aquellos ojos dorados, que estaban perplejos de ver el enojo de la miko.
-yo... -balbuceo, no hallaba palabras - tu nada inuyasha!, si la ofendes a ella me ofendes a mi, ella tiene parte de mi esencia y estoy muy segura que yo nunca sería lo que tu dices "una regalada"- hablo muy dolida, ella ya no permitiría que aquel inu siguiera ofendiendo a kagome.
-kikyo, perdoname... -apenas pudo formular tal frase, se hallaba asimilando todo lo dicho por ella.
no quiso seguir ante su presencia, se retiró a pensar en cada palabra dicha por su amada compañera.
mientras el inu abandonaba su recamara, saori, salió echando humo del cuarto de Irasue.
pasillos:
- ¡servir a esa humana!-gruñía entre dientes- yo debería estar al servicio de la señora Irasue no de esa -seguía gruñendo mientras avanzaba.
alzando la mirada vio a lo lejos como Inu No se dirigía a la alcoba de su nueva "señora"
aceleró el paso, quería impresionar a su amo y por un momento olvidó su fastidio.
-aunque viendo bien las cosas -pensó- podré ver al amo a diario y tal vez... -formando un ligera sonrisa en su rostro, no es que no lo viera, sino que podría al menos cambiar alguna palabra.
Retomando a inuyasha que ya se había alejado lo suficiente de su parte del palacio, se hallaba meditando lo dicho por su amada compañera, miraba como surcaba aquel río cristalino y como uno que otro pez saltaba...
-si tan solo la vida fuera tan simple... -suspiro y se sentó al pie del río- todo era tan fácil y no había nada que opacara mi felicidad, pero tuvo que aparecer ella y para colmo ser la reencarnación de Kikyo, ¿cómo es posible que justo fuera su reencarnación?
tomó un piedra y la lanzó con fuerza la rio
- solo... que ella -hizo una pausa y se dio cuenta de la gran diferencia entre ambas- ¡por que! -grito de impotencia al saber la respuesta- ¡porque me niegan darme un hijo de la mujer que amo! ¡Kamis, por que! -lanzo un golpe seco en la verde hierba- ella tendrá un hijo de mi padre! -sentía enojo frustración y un toque de celos- ¡nunca tomaré otra mujer!...
los sentimientos del inu eran confusos, no sabía cómo separar aquello, quería vengarse...
-no podre -alzo la vista al cielo- no podre vengarme, no podre hacerlo, porque ella... es parte de kikyo -soltó lentamente aquella frase- lo lamento madre...
Alcoba de irasue:
la insoportable de irasue andaba muy contenta, sus motivos eran dos, el primero, que su "obediente hijo" había partido hacia la batalla, el segundo motivo fue la pequeña platica que tuvo con toga la noche anterior, la cual recordaba claramente, mientras se hacia un nuevo peinado...
Flash back:
-toga buenas noches, pasa -invito con un ademan.
-irasue, lo que tengo que encargarte en simple y no hay necesidad que entre -respondio aun parado ante su puerta.
-por favor insisto, que diran los siervos si ven al Gran toga en el pasillo, como cualquiera de ellos, pasa -jalandolo ligeramente del brazo.
saber que contrariar a la que una vez fue su compañera, era un pérdida de tiempo y como él no tenía ni ganas y menos querer perder el tiempo con ella, solo se dejó.
ya ambos sentados, Toga empezo.
-Conozco de tu gran capacidad para manejar el palacio -hablo mientras los ojos de la inu brillaban ante aquellas palabras- he venido a pedirte que retomes aquellos roles, temporalmente hasta que Izayoi venga...
-dudo que la humana vuelva -hablo con una ligera sonrisa de burla- disculpame toga -sujetando una taza de te que habia en la mesita delante de ella- pero lo que tu haz echo... -iba a continuar pero el intervino.
-irasue, no he venido a hablar de esos temas, solo a decirte que retomes las funciones, pero si no las deseas, lo tendrá que hacer otra y ya sabes en quién recaería.
los ojos de irasue brillaban no de enojo sino de burla.
-vaya, crees que ella podrá en su actual situación, no creo que pongas a esa débil a hacer responsabilidades muy "exigentes" ya sabes lidiar con todos "esos" podría perder a...
-solo di que lo haras y cerremos el asunto -escupio las palabras con molestia- o quieres algo a cambio, por que si es asi pierdes el tiempo irasue, el titulo de lady del oeste no volvera a ti...
-No es necesario decirlo, se que le pertenece a otra aunque le quede grande...- ni bien termino aquella oracion, toga la sujetaba del cuello.
-deja de hablar así, de izayoi... irasue podría acabar tu patética vida si quisiera -enterraba las garras en la piel de porcelana de la inu, la cual se teñía de su sangre- solo te mantengo viva por nuestro hijo...
-eso... -decia con dificultad- solo te pido que Sesshomaru sea el heredero.
Ante esto el la solto con fuerza, arrojandola al suelo, donde la inu tosia y trataba de recuperar el aliento.
-ya sabes que sesshomaru es mi heredero, por que tendrias que pedir que el lo sea, si ya lo sabes? -pregunto muy intrigado, loca o no, irasue nunca estaria dudosa de tal tema sin una razón.
-me conformo con saber que no has cambiado de decisión.
toga no insistio y se dirigio a la salida. solo que fue detenido por las palabras de su Ex.
-Retomare las funciones.
Fin del flash back.
- Crees que dejaré pasar esta oportunidad -sonrió retorcidamente, mientras colocaba un bella horquilla en su cabellos- el oeste no tendrá más príncipes -rió sonoramente, mientras sujetaba fuertemente un veneno mortal.
Alcoba de Kagome:
-no es necesario que tenga una mucama mas -mirando a saori- no lo tomes a mal, pero realmente no necesito de tu ayuda.
-lo lamento señora kagome, pero son órdenes de la Señora Irasue.
quería replicar pero toga que se hallaba ahí e intervino.
- es mejor que tengas mas compañia, asi no te aburriras...
kagome le mando una mirada asesina...
-algo en ella no está bien, no me simpatiza, ¿acaso el embarazo me ha vuelto prejuiciosa?-pensaba mientras aún mantenía la mirada sobre Saori.
-está bien -dijo cerrando aquel tema y cambiando al que le interesaba- ¿cuando regresará sesshomaru?...
-salgamos -invito toga, evadiendo la pregunta, se sentía algo incómodo con tal tema.
-ustedes quédense -ordenó toga, ante el avance de saori y sango, que pretendían seguirlos.
-como ordene -respondieron ambas.
caminaron unos minutos y kagome esperaba una respuesta la cual no llegaba y se aventuro nuevamente a preguntar.
-pregunte si sabes cuando volverá sesshomaru- deteniendo el paso y viendo que el inu la miraba muy intensamente.
-acaba de partir y según el vea como van los asuntos - intensificando su mirada tratando de descubrir la razón de la pregunta- volverá...
-ya veo -respondió la azabache decepcionada por no saber cuándo volvería.
-debe acabar con esos problemas, puede tardar días así como meses, inclusive años si el asunto se sale de las manos...
- ¿años?, ¿acaso no iba por un asunto menor? o sea digo, era una pequeña batalla o ... -respondió consternada, ya saber que estaria sin su amigo, por algunos dias la tenia nerviosa.
-estas tierras se ganaron por esas batallas que se extendieron por años y salieron de esas pequeñas batallas como las que enfrenta mi hijo -recalco- aun asi ten por seguro que regresara...
-debemos volver -hablo la chica del futuro, dandole la espalda a toga.
-hoy la pasare contigo, deseo que eliminemos todo ese odio que no hace bien a nadie y menos a mi hijo -aquellas palabras detuvo a la azabache de su marcha y giro sobre sus talones.
lo miro muy detenidamente queria ser dios por una vez en su vida y saber si su deseo era sincero, aunque asi se oyera
-deseo tanto olvidar todo esto, desearía no estar en esta situación, podría darle una oportunidad. aunque no quiera es el padre... y este niño me recordara la manera tan vil como fui tomada... -debatía en su cabeza, quería ser la de antes de tener fe en las personas, y ser la chica del futuro tan jovial y llena de esperanza.
lo seguía mirando y poner lo dicho por él y sus recuerdos en una balanza no podría ser lo más adecuado, porque era más que seguro que el rencor ganaría, al querer recobrar lo que una vez fue... respondió.
-una vez para mi -dando unos pasos hacia él- fuiste alguien a quien admiras, te respete y valore... -inu no iba a decir algo, pero ella continuó- pero ya sabes lo que ha sucedido perfectamente y siendo así y venciendo el rencor que mi alma alberga y deseando lo mejor para este niño -tocándose el vientre- debo... debo olvidar y mantener una relación civilizada con su padre -viendo aquellos ojos dorados que la veían atentamente- así que creo y espero que esta relación mejore... aunque no seamos amigos tenemos que mantener el respeto.
toga la miraba y veía que aquella jovencita tuvo que madurar abruptamente por lo sucedido y se sintió nuevamente una basura, giro el rostro no podía seguir viéndola...
-por mi cambiemos la pagina y empecemos una mejor relacion...
al escuchar tales palabras penso que su mente le jugaba una mala pasada, pero vio la mirada sincera de la miko.
-entonces ¿aceptas? -pronuncio aun incrédulo.
-debo hacerlo, por el -toco de nuevo su vientre.
toga la llevó a un pequeño kiosco cerca del río donde hace un rato se hallaba inuyasha.
-esta parte del palacio es de la mas tranquila -comentó mientras le señalo el kiosko.
-si, es verdaderamente tranquilo -admiro aquel lugar, aunque se hallara pensando en el príncipe.
-espero poder venir mas seguido contigo y asi dsfrutes del paisaje.
-por cierto... -era inevitable preguntar por la señora del oeste estaba más que avergonzada- no quiero que lo tomes a mal... -trataba de no sentirse apenada.
-anda kagome puedes decirme lo que quieras -animó tratando de capturar su mirada que era esquiva.
-veras, la señora izayoi, ella es una buena mujer y nada de esto debió de pasar, creo que deberias buscarla... se que no te perdonará fácilmente, pero si todo se aclara y encierras a tu bestia -escupió lo ultimo con fastidio- ella podría perdonarte.
verla asi, hizo querer mas a la azabache, ella era un tipo de mujer realmente especial, aunque amara a izayoi no podia negar que kagome era una gran mujer.
-no podria decirte cuando la buscare porque mi cachorro me necesita, pero las cosas con ella no volveran a ser la de antes...
-deberias de intentarlo, aunque se que es dificil perdonar este tipo de sucesos.
-por eso, conozco a izayoi -ya no miraba a la azabache sino el río- ella no me perdonará , ella ya decidió el final de nuestra relación. Nunca me dará una tercera oportunidad.
- ¿tercera?- pregunto alarmada y desconcertada- ¿acaso es la tercera vez en que tu...?
-no miko, no es asi, la primera fue cuando se entero que ya tenia pareja y claro que le explique como era todo este asunto de que fue una boda arreglada...
-la segunda, ¿cuál fue?... -su instinto de curiosidad despertó y queria saber mas sobre toga, ya que se dio cuenta que apenas sabía de él.
-miko, la segunda fue el dia de nuestro enlace, yo había tomado por demás y había perdido mi lucidez así que en medio de mi borrachera mi bestia había tomado el control sobre mí y me termine encamado con... bueno -dijo sin querer dar más detalles- creo que tu tampoco me perdonarias más de dos veces o no?
-no perdonaría más de una vez, y en serio tienes graves problemas con tu bestia, no hay un equilibrio. ya viste los grandes problemas que te ha traído en este caso te aconsejaria que la encierres...- vaya que resultó ser un hombre débil dominado por esa bestia, me calmare sino todo se irá por la borda, si otro fuera la situación me alejaria... que tipo de youkai es este... -pensaba haciendo lo posible de mantener la calma con semejantes confesiones.
-lo hice por un tiempo despues del asunto de la boda -conto nuevamente- pero no me pude enfrentar con el mismo poder que mi bestia me da en las batallas, se esparcio el rumor que ya no era el "gran general inu" y vi como se iban levantando los territorios conquistados y por eso tuve que liberarlo.
-ahora entiendo por que estas seguro que la señora izayoi no te perdonará, al menos pide perdón y traten de mantener un relación civilizada... -cayendo en cuenta de sus palabras, solo le quedo decir- así como estamos tratando de ser civilizados.
la tarde transcurrió, con las historias de toga y una que otra de la miko, que aun no podía sentirse totalmente tranquila y a gusto.
Lejos del palacio:
-seguiras callado -pregunto yako ante un mudo principe.
no habia respuesta.
-sabes que ella nos rechazó ¿verdad?, quien iba a decirlo es muy inteligente, nos evitó un conflicto futuro, con tu padre -seguía hablando sin medir lo que decía- aunque sea nuestra pareja predestinada y también la desee no debería enfrentarme a la bestia de tu padre..
un gruñido hizo callar a yako.
el príncipe del oeste seguía callado todo el transcurso del viaje, deseaba que nadie le dijera nada al menos hasta llegar a aquel lugar, se sentía muy molesto consigo mismo y dolido por haber sido arrojado a la batalla y nada menos por aquella humana que amaba. Aunque también se hallaba preocupado por la seguridad de la misma.
al llegar al lugar, pudo al fin planear lo que seria un ataque relampago. queria irse lo antes posible y cuidar de su amada, aunque ella, no le correspondiera.
-vaya -hablo un adormilado yako- veo que ejecutaras rápidamente todo.
-asi sera -contesto algo mas calmado.
-veo que levantaste la ley del hielo- se mofo la bestia mientras soltaba un bostezo.
-no siempre que quieras hablar, tengo porque contestarte, sabes bien...
-si ya lo sé -interrumpió algo serio- pero es mejor asi, no te parece que debes ser paciente y no un acelerado, has espantado a la humana, debes pensar mejor las acciones que piensas ejecutar.
-no me des sermones, bestia. ademas tu no hiciste nada por detenerme, vaya que eres un inútil -solto ya fastidiado, mientras se recostaba en la cama.
-no me ofendas, porque este inútil hará que acabes con esta absurda batalla en un par de horas y corras donde kagome - hablo con bastante orgullo de si mismo- asi que te conviene no hacerme enfadar y quedarme viendo como pierdes la lucha, sesshomaru.
-estas seguro que tu eres la bestia que deberia tener, creo que se equivocaron al asignarte, presumido y arrogante...
-me parece que te viste en el espejo y por otro lado, creo que nadie te soportaria a excepcion de la humana -clavo tales palabras como dardos, dando de lleno en el orgullo del principe.
-es mejor que te calles yako -respondio enojado, y fue lo ultimo que dijo hasta el dia siguiente.
EL palacio del oeste:
inuyasha ya había asimilado mejor las cosas y pensaba en dar una oportunidad a la humana. A pesar de ser un terco y tener la actitud de un adolescente sabía que su amada mujer siempre tenía razón, así que se dispuso a ir por donde la azabache y quedarse en plan de observar.
ahí la vio, acompañada de sus asistentes, sango y saori, esta última atrajo su atención, sabía lo recelosa que podía ser aquella youkai. volvió a fijar su vista en la humana, lucía un bello kimono de color celeste cielo con ligeros estampados dorados en forma de mariposa y su peinado era una coleta alta y había algunos mechones sueltos que caían en forma de cascada en su bello rostro. aquel rostro que por primera vez se detenía a observar detalladamente, y fue ahí que vio el parecido.
-kikyo es serena y ella es jovial, kikyo no ríe tan sonoramente -al observar como la azabache reía con energía ante una ocurrencia de sango- ella es más baja y camina despreocupadamente, mientras que kikyo siempre camina elegantemente... -comenzó a compararlas pero todo era superficial, no podría saber si por dentro eran igual de distintas o parecidas.
-es todo por hoy, no deseo seguir observandola- se dijo mientras caminaba en sentido contrario.
solo que un grito llamó su atención.
-¡Señora! -grito alarmada sango- ¡señora que sucede! -grito al ver como gemía de dolor la azabache.
-¡señora kagome! -grito por apariencia saori.
-¡auxilio ayuda! -grito sango- ¡ayudennos!
-que dolor!-gritó la miko tocándose el vientre.
inuyasha se acercó apresuradamente y alzo a kagome en un impulso.
-deberias cuidarte mas, humana -refunfuño mientras avanzaba con ella en brazos- ¿crees que es un embarazo ordinario? -reprocho
-¿de donde salió? -pensó en medio del dolor y sintiendo uno nuevo, provocando que retorciera el haori del inu y provocando que ella se le acercara mas- que dolor, hijo -pensó preocupada.
-Saori, ve a traer a mi padre y manden por la chamán -ordenó mientras seguía su rumbo.
no necesito contestar y salió rauda a lo que el inu había dicho.
-hijo, mi hijo -sollozaba la miko- no quiero que nada le pase.
-calmate nada le va a pasar -trato de calmarla- respira.
-gracias... gracias por ayudarme... yo no... -decia aun desconcertada por la accion del ojidorado.
-daselas a kikyo- justo en ese momento entro a la alcoba de kagome, dejandola en la cama.
- ¿kikyo? -se preguntó extrañada relajando el rostro puesto que el dolor bajaba su intensidad- ella... -pero fue sacada de sus pensamientos.
- parece que ya se está pasando el dolor -hablo inuyasha obteniendo la mirada de la azabache.
-si, asi es, siento que ya se está pasando -tocando su pequeño vientre- me has sido de ayuda hoy...
ya no pudo continuar por que el gran toga había entrado seguido de la chaman.
- kagome! -grito asustado- ¿estas bien?, ¿que te ocurrió?... tu -mirando con temor a su hijo.
-yo...-dijo con dificultad inuyasha.
-creia que odiabas a kagome -mirandolo con sorpresa.
-padre, bueno veras -rayos debo explicarme bien...
-Inuyasha me ayudo, me trajo a la alcoba y ordenó por tu presencia y la de ella -indicó.
el inu mayor no pregunto mas y vio como la chaman revisaba a la chica del futuro y despues de unos minutos informo.
-el cachorro esta bien- hablo seria con cierto asco de revisar a la humana- pero siendo su madre una humana y aparte que es un ser que tiene poderes espirituales a veces le es difícil controlar su poder un desequilibrio seria mortal, estoy segura que hace pocas horas tuvo fuertes sobresaltos provocando tal desequilibrio y esto afectó al cachorro el cual lidio con la energía y en su afán de protegerse produjo esos dolores que se repetirán, recomiendo el reposo absoluto y que evite cualquier emoción fuerte, sea discusiones o alegrías, su vida pende de un hilo si no la sabemos cuidar y también la del futuro príncipe, amo.
-yo solo me reía... -solto kagome frustrada- ¿tampoco puedo eso? me resulta tan rídiculo
-me parece que no comprende hu.. señora kagome -corrigió la chamán- pero ese cambio de emociones rompe su concentración y como dije fueron por algunos sucesos que usted tuvo recién que se manifiestan con ese pequeño evento el de "reírse". debe mantener encerrado su poder espiritual, no creo que quiera asesinar a su hijo por su negligencia.
tales palabras la dejaron en blanco a la miko que no había pensado sobre esos cambios.
-kagome debes soportarlo hasta que nazco nuestro cachorro -rogo toga ya sentado al lado de la miko.
inuyasha solo veía aquel cuadro aun le producía molestia ver a su padre con ella, recordó a su madre traicionada y solo salio sin decir mas.
-es por el bien de mi hijo -soltando un fuerte suspiro- debere de obedecer.
vio que inuyasha se retiraba sin decir nada, aun quería saber qué cosa pudo decirle kikyo, para que el no la insultara como aquella vez.
-quizás le contó sobre que soy su reencarnación -se dijo mientras observaba como la chaman salía y toga aun estaba sentado al lado suyo.
-ya me siento bien, deberias seguir con tus deberes -trataba de no ser grosera- saori y sango me cuidaran.
toga la observo, sabía que lo echaban de manera cortés, no podía esperar que ella cambiara tanto de buenas a primeras, así que evito darle un disgusto y se levantó.
-volvere al medio dia, por favor cuidense -saliendo de la alcoba.
-vaya que susto me has dado -hablo al fin sango- no te volveré ha contar nada gracioso- se sentía culpable.
- no es tu culpa es como explicó, fueron tantos eventos -suspiro recordando a Sesshomaru y aquel beso que ahora le hacia temblar -no te sientas culpable.
-mi señora -habló saori fingiendo preocupación- no me habría perdonado si algo malo le ocurriera, sentí que me iba a morir...
-no saori, no digas eso -mirando como saori se postraba ante ella- levántate no hagas eso...
-¡acepte esta reverencia como mi disculpa o mandeme castigar, mi señora!.-gritó con fingida voz de culpa -detente eso no es necesario, ya entendia que te preocupaste -observando la reverencia.
-ya basta saori, sabes bien que han prohibido a la señora kagome cambio de emociones, ¿recuerdas?-reprocho tomándola del brazo.
-lo siento, en verdad -aun mirando el suelo.
-maldita humana todo lo que tengo que humillarme por ordenes de la señora irasue, ojala se muriera ese bastardo, asi te irías-en eso detuvo sus pensamientos- ¡pero claro como no sé me ocurrio!, debe morir y seria mejor si la madre también lo hace -sus ojos brillaron ante la idea y pensaba en que darle para no levantar sospechas- disfruta a tu cachorro mientras puedas...
en eso alguien llamaba a la puerta de kagome.
-señora kikyo, buenos días -saludo sango, invitando a pasar.
-buenos dias-dando pasos hacia dentro de la alcoba y fijando su vista en kagome.
-buenos dias kagome -viendo que ella trataba incorporarse la detuvo-no es necesario que te levantes, si deseas vuelvo mas tarde.
-buenos dias kikyo, no es necesario que te retires, ya estaba aburrida de estar echada.
-oí lo que sucedió -tomando asiento y viendo como kagome tambien lo hacia- deberas tener mas cuidado.
-si asi es, ahora debo reprimir las emociones -soltando un bufido.
-mi señora iré por algo de beber -interrumpió saori, retirándose en el acto.
continuo con su charla ambas...
-creo que esto te ayudara -sacando un amuleto- canaliza las emociones y transmite calma, te sera muy util.
-gracias, pero creo...
-kagome te lo doy porque quiero que tengas a tu cachorro, yo no puedo tener hijos- pronuncio tal frase con dolor de recordar su cruel realidad- pero me queda el consuelo que mi reencarnación, si gozare de esa dicha.
-kikyo... lamento oír eso, no tengo palabras para...-decía con tristeza por aquella mujer que era distinta y sin aquel rencor.
-no es necesario que me consueles, ya asumi esta realidad hace 50 años -dijo recordando aquel dia, en que una chaman le informo sobre que era estéril.
Despacho de toga:
-amo -chillo jaken- llego noticias del joven amo sesshomaru- entregando rápidamente la misiva.
-veamos -apenas dijo, mientras leia rápidamente el corto texto- excelente-dijo con una gran sonrisa.
-¿que dice el joven amo? -quiso saber el kappa.
-informa que hoy atacara a los rebeldes y que será una victoria segura y tras eso regresará a palacio.
-vaya el joven es muy eficiente, sabe lidiar con estos asuntos, sin duda es un digno heredero -hablaba alegre.
-¿averiguaste sobre el encargo?
-por supuesto amo, la señora izayoi se halla a 3 dias de aqui en un pequeño valle, esta muy triste... -seguía hablando, pero ya no fue escuchado, ya que toga solo pensaba que nunca mereció a tan buena mujer como su compañera, la había echo sufrir miserablemente.
-lleva esto a Izayoi -entrego un pergamino- llevalo tu mismo y trae una respuesta.
-como usted ordene, amo.
pasaban las horas en aquel palacio y Irasue hacia y deshacia en palacio a su antojo, todos sabían que el amo había facultado a Irasue a tomar las responsabilidades que en antaño le pertenecieron, nadie confrontaba o resistía a sus ordenes, no era la humana izayoi a la cual podían discutir o desobedecer, porque si lo hacían era seguro que morirían en manos de la "señora Irasue".
-vaya todo ha estado de cabeza desde que deje de mandar en palacio -hablo algo disgustada- pero sepan que las cosas serán como antes, cuando era la Lady, así que si no quieren perder sus cabezas o en peor de los casos terminar pulverizados, hagan bien todo lo que les ordene.
-si, ama -respondieron al unisono todos aquellos youkais que temblaban de miedo.
después de aquello todos se dispersaron a realizar sus funciones con cabalidad.
aprovechando que todos estaban ocupados, fue por las cocinas a "revisar" el orden y vio que una bandeja estaba lista, era una infusión con dos tasas, vio cerca a Saori y asumió que tal bandeja era para kagome. no lo pensó dos veces y vació el contenido del potente veneno en la infusión, solo afectaría a kagome y su cachorro, no podría afectar a kikyo, ya que ella no estaba embarazada.
surco un sonrisa de satisfacción al ver como llevaba a cabo su maldad. decidió retirarse y que nadie la vea, de esa forma no verse involucrada en tal asunto.
-maldita hoy morirás, sino fueras humana y no tuvieras un hijo de toga, no me habría metido contigo...-pensó mientras vio a saori llevar la bandeja y en ella la mas pura maldad.
alcoba de kagome:
-entonces- dijo sorprendida kikyo- me revivió esa bruja urasue y me alimentaba de almas -dijo sorprendida.
-es mejor que ya no sepas mas...
-eso ya no sucederá no tienes por que sentirte mal este es un nuevo presente para todos, no te sientas apenada por contarmelo, sabes que yo te lo pedi
-es cierto que es un nuevo presente, pero nadie me quiatra todo lo que vivi en ese pasado tan distinto y menos nadie me devolvera la pureza que perdí -respondio dolida.
-aun no me hago la idea de todo esto a veces creo que sigo en una pesadilla y que pronto sonara el reloj y veré a mi madre- pensaba, tratando de calmarse y dándose cuenta como el amuleto de kikyo trabajaba, se sintió relajada al poco tiempo.
-mi señora, ya he vuelto -entro saori con la bandeja- le traje una infusión de manzanilla para que se relaje.
-Gracias saori -viendo como la youkai servia muy sonriente
dio a cada una la infusion y vio como la miko futurista saboreaba la bebida y pedia mas.
-realmente me siento muy sedienta -esbozo una sonrisa.
-esta infusión es muy buena para tu actual estado -agregó kikyo, mientras terminaba de beber.
ninguna pudo imaginar que lo que tomaban acabaria con una vida y pondria a alguien en aprietos muy serios.
-¡Señora kagome! -entro Sango muy feliz- ya han recibido noticias del príncipe.
-yo me retiro, vendre mas tarde kagome -se levanto con elegancia y se retiro.
-cuéntame las noticias, rápido -apremio la miko.
-no dice cuando, pero si es seguro que pretende acabar rápidamente a los rebeldes y volver.
la miko la vio decepcionada, al parecer era muy ingenua en pensar que habria una fecha dicha para la vuelta de sesshomaru.
-creo que he empezado a amarlo sin siquiera pensarlo, me siento sola sin él, pero me siento feliz con el cerca, he sido una ciega... pero desde cuando ocurrió-se cuestiono- fue aquel dia... -recordó en como aquel "adonis" la rescato.
-kagome -llamo toga que estaba parado en la puerta observando lo absorta que estaba y no había reparado en su presencia.
-Buenas tardes -saludo tratando de recobrar sus sentidos, después de aquel descubrimiento.
-me gustaría llevarte a dar una vuelta, pero por órdenes de ya sabes quien, debes guardar reposo -jalandola del brazo y sentandola en la cama.
solto un fuerte suspiro y se echo...
-me preguntaba si podrías prestarme un pergamino...
-¿sabes leer?- mas que una pregunta fue una sorpresa.
-por supuesto, que lo hago y ahora volviendo al tema, me podrías prestar o no, un pergamino- se sintió ofendida por la pregunta.
adivinando toga el cambio de humor de la azabache prosiguió.
-claro no hay problema, lo traeré más tarde y por cierto los humanos de esta epoca la mayoria no sabe leer y pensé que en el futuro sigue igual- tratando de calmarla.
-tienes que saber que en el futuro la mayoría de humanos saben leer y que los youkais no existen y si hay alguno debe estar bien camuflado.
-vaya si que las cosas son diferentes y dime algún tema en especial...
-había uno sobre el origen de la perla de shikon...
-ah, aquel que te llamo la atención -obteniendo la mirada de sorpresa de la miko- no me mires asi, vi que le diste tu atención pero no lo tomaste.
-veo que eres muy observador... - tratando de sentarse, le enfermaba permanecer en cama más de lo debido.
-alto no puedes hacer esfuerzos, kagome -viendo la mirada de rendición en ella.
-me cuesta trabajo y me estoy aburriendo...
-iré por los pergaminos, solo si prometes seguir echada -dijo algo divertido.
-esta bien lo prometo, anda y traelos que me aburro... -dando un resoplido.
Toga fue por los pergaminos y trajo muchos y kagome preguntaba cada vez que no entendía algo, estuvieron así por gran parte de la tarde y entrada la noche y vio como kagome batallaba por no dormirse, pero fue vencida por el sueño.
la acomodo y recogió todos los pergaminos y salio sin hacer ruido...
pero de pasaron algunas horas y el caos reino en todo el palacio, los gritos de tortura inundaron cada rincón...
Continuara...
