Hola, este fanfic contiene humor negro al igual que algunas escenas románticas y sobrenaturales. Debido a que la autora ha estado vendo el DUB en inglés de Gakko no Kaidan, el canal de youtube shadow759, y Heathers el musical. Si no pueden tolerar algunas cosas políticamente incorrectas y malas palabras, les sugerimos dejar de leer y no comentar. Gracias.
Si hubieras ido a Mobius high en el primero de febrero hubieras visto un montón de alumnos emocionados por el día de karaoke. Cada año, por san Valentín se hacían actividades por catorce días para darle amor a la persona que te gustaba. Era realmente cursi, para ser honesto, Shadow the Hedgehog pasaba así antes, sin embargo, hoy, el erizo escabeche y rojo se subió al escenario. El por que entró a un internado que priorizaba las artes sería un misterio para los demás. Con cada paso su ira crecía, su corazón golpeando contra su pecho con determinación cuando la música inició. Un piano, trompetas, y un ritmo divertido y pegajoso. Iba a cantar: I'm still standing de Elton John para demostrar lo poco que le importaba esta celebración.
De hecho, el solía tener una novia. Ya no, esta canción era su venganza. Él iba a revelarla al mundo: Shade the Echidna. El debió predecirlo antes, la equina naranja se cuidaba bien, tenía agilidad similar a la de Rouge the Bat. Shadow casi soltó una risa al ver a Shade con la cara roja e indignada, lista para golpearlo. Él no iba a tenerle piedad. Ni pensarlo.
Fue entonces cuando vio a la nueva alumna: Amy Rose. Ella apenas había ingresado este semestre. La eriza sakura estaba entre la gente, pero Shadow la podría haber identificado donde fuera. Terca pero dulce, y también algo cursi, el ya se esperaba que ella asistiera a algo como esto. El corazón del erizo oscuro palpitaba de la emoción, solo por ver que él era la causa de su sonrisa. Aunque, acababa de conocerla, Shadow nunca se cansaba de Amy. Lamentablemente él había cometido un terrible error la primera vez que la conoció, uno que jamás se perdonaría, deseaba pedirle perdón a quien podría haber sido su amiga mas reciente, pero la canción se había acabado.
Siendo uno de los populares no era fácil, Shadow corrió la más rápido que pudo entre la gente hacia Amy, pero cuando salió de ese mar apestoso, la suerte no estaba de su lado. La campana sonó y sabía que Amy ya se había ido a clase. Apretó los dientes, molesto que había fallado y con pasos pesados se fue a su salón. Conforme las clases pasaban, su pobre mente no dejaba de pensar en la sonrisa de la chica, eso era un avance, al menos ella o lo ociaba. Ahora que lo pensaba, el le había traído algo, recordaba que ella necesitaba una pluma multicolor porque la suya desapareció.
El revisó su bolsillo, y alli había uno especialmente diseñado, con ayuda de su tío, y tambien tenía el nombre de ella. Estaba hecho con oro rosado y tinta recargable. Quizá esto era la perfecta excusa para pedir perdon. Claro, si podía pasar entre todos estos perdedores. Cada uno ya los había identificado: Pendejo! Marrano! imbécil! Poser! Cuatro-ojos! Microbio! Puto!
Siempre sentía que debía pelear contra su necesidad de quemar todo este basurero llamado escuela. Si no fuera porque el último deseo de María antes de morir, el ni sí quiera estaría alli. De repente se golpeó contra alguien, interrumpiendo sus pensamientos. Estaba satisfecho de saber que esta era Amy Rose. Internamente entró en un pánico. Ella estaba abrazando sus libros con los ojos cerrados con fuerza ¿la lastimó? ¡Por caos, eso sería lo peor! ¡Y hoy! ¡Tenía que ser hoy! Aunque sonara cursi, apenas iba a poder hablarle, pedirle que fuera su pareja de san valentin.
—¡P-Perdón!—eso fue todo lo que dijo—¡Oh, Shadow! ¡Perdón, no te vi!
Shadow, como el caballero que era, la ayudó a levantarse. —Necesitas que te revisen los ojos—quería darse un golpe por decir eso—B-Bueno...¿Estás bien Rose?
—Estoy bien—Amy contestó desempolvando su su falda con una risilla.
—¡ah, si no es la nueva!—Shade, tenía que ser la puta esa.—¿Que haces con esta Shady?
—No me llames así—contestó el erizo.
—¡El no quiere hablarte!—defendió Amy—¿Por qué te contestaría? ¿Que derecho tienes de cuestionar a mi amigo?
—Primera, es mio.
—No—respondió Shadow con una mirada asesina que fue ignorada por la equidna.
—Segunda—ella sonrió de forma altanera y puso su dedo en la nariz de Amy—Tienes una espenilla.
Su grupito se rio con ella, Shadow solo tomó la mano de Amy y la alejó de alli.
—¿Quien era?
—Shade, mi ex-novia, la estrella del equipo de volleybol
—¿Qué no es como ser la Chao mas grande?—preguntó ella.
—Si—respondió asintiendo con una ligera sonrisa—Para tí Rose—le entregó la pluma, ella la miró facinada—Pe-P...
—¡Gracias Shadow! ¡Esto era lo que necesitaba para completar mis útiles!—dijo ella sonriendo.—No necesitas decirlo, te perdono.
Shadow nodded silently with his hands in his jacket, he was about to sit in his place, wanting it to be as far away from his frienemy: Sonic. It was disgusting to see him talking nonsense with his mouth full of chilidog. Oh, how Shadow would like to rip the vocal cords of the blue hedgehog.
—¡No entiendo cual es su problema!—la voz de Amy interrumpió sus pensamientos, estaba placenteramente sorprendido al ver que ella lo estaba siguiendo—Son como las piedras del mar, nadie las puede molestar, nadie las agrede, haría todo por ser así.
—¿Cómo quíen? ¿la perra?—preguntó Shadow haciendo señas hacia Shade y su grupito.
—Pues, digo, ¿por qué no? Iba a ver si podían ser mis amigas o algo—dijo la eriza rosa sentándose con el.
—No te atrevas. No vale la pena.
—¡Caos! ¡No tengo tiempo libre gracias a ti! ¡Aqui esta tu estúpida pizza con un retrato perfecto de María hecho con queso!—interrumpió Silver the Hedgehog dejando una caja en la mesa con una expresion irritada.
—Lllegaste tarde de nuevo.
—¿Silver? ¿Conoces a Shadow?—Silver volteó hacia Amy con una sonrisa.
—¡Somos compas desde que usabamos pañales!
—No me llames asi.—Dijo Shadow con una mirada asesina haciz el erizo plateado.
—Ya veo, ¿me das?— preguntó emocionada.
—Claro.
—¿Por que a ella si le das, pero no a mí?
—Porque ella no es molesta.
—Como sea—Silver se veía decaído mientras Amy comía un pedazo de la pizza. Una gata morada que estaba sentada en esa mesa alzó la voz.
—Sebes, tu show te volvió famoso—dijo sin mucha importancia.
—Cállate Blaze.
—Así que tu eres Blaze—dijo AMy sonriendo—¡Silver habló mucho de tí en clase!
—Ah, si, somos amigos de la infancia—dijo con calma—Por cierto, si te sientas con nosotros, te dejaran en paz.
—No lo creo, Shade ya me quiere muerta por hablarle a Shadow.
—Pero esa no es la razón—dijo Blaze—Después de todo, ustedes se besaron en la fiesta de año nuevo que la escuela preparo para todos, incluyendo nuevos ingresos.
—¡Espera! ¿Qué?—Silver estaba sorprendido—¿Por qué no me dijeron nada?
—Mira cabeza de cánnabis—dijo Shadow irritado—Mi vida es mía y nada que te importe.
—Ok, caos.
—Amy, ¿verdad—Amy asintió hacia Blaze—Mira, quizá no entendemos que se sienten las amenazas que están hechas para lastimar tus sentimientos, pero vamos a ayudarte a mantenerte de pie, solo mira a Shadow.
—Si...—Amy sonrió un poco—Por cierto, Shadow ¿Me puedes acompañar a mi habitación?
—Eso sería una buena idea, incluso podríamos tomar turnos en acompañarla a su habitación, no solo porque le cuesta trabajo ver, pero porque hay gente que querría andar molestándola— aconsejó Blaze sabiamente.
—Sería un placer.
—¡Gracias!
Ella se fue, Silver siendo quien se fue con ella, tenían las mismas clases, asi que no había necesidad de preocuparse, además él y Amy eran como hermanos. Cuando las clases acabaron Silver acompañó a Amy hasta que llegaron con Shadow.
—¿No vienes con nosotros?—preguntó Amy.
—No, ¡Yo me voy a largar antes del atardecer!—dijo Silver. —En ese lado asustan.
—Permite que la estudiante número uno e investigadora Psíquica en entrenamiento explique.
—¡Puta madre Blaze! ¡Deja de hacer eso!— gritó Shadow al oír la voz de la gata y abrazando a Amy de forma sobreprotectora.
—Perdón, no los asustamos mucho, ¿verdad?—dijo otra voz. Shadow se estaba hartando de esto.
—¿¡Qué quieres cabeza hueca!?
—No, está bien —dijo Amy soltándo a Shadow intentando mediar la situación.—¡Por cierto, soy Amy Rose!
—¿Rose?
—Está en la clase de Silver— explicó Blaze —Vámonos.
—Yo...
—Tu vienes también—Shadow iba a hacer que Silver sufriera, y si asustándolo hasta que se mojara los pantalones ayudaba, lo iba a hacer.
—No te preocupes Amy, todos estaremos contigo— dijo Blaze con una pequeña sonrisa.
—¡Que valientes son! ¡Gracias!
—Awww...¡Gracias!—dijeron Silver y Knuckles al mismo tiempo.
—¿HanaceptadoaTikalcomonuestraseñoraysalvación?
—Nadie se quiere unir a tu secta—dijo Shadow. Caminaron atravéz de pasillos solitarios hacia las habitaciones.
—¡Yo solo quería que ella obtuviera la salvación y supiera el sacrificio de Tikal por nosotros contra Caos!—justificó Knuckles. —Desde que yo lo hice obtuve la bendición de la sensibilidad de los poseídos. Incluso puedo sentir que este lugar esta lleno de energía de caos oscuro. ¡De hecho, puedo sentir algo muy malo ahora!
En ese momento rodearon una esquina y vieron tres cosas gigantescas peludas gruñéndoles. Todos soltaron un grito, haciendo que las criaturas se quedaran heladas, Amy solo volteó hacia la ventana. Shadow notó que la luna estaba llena ¿por qué parecía importarle a Amy?
—Está bien, no los vamos a lastimar— dijo Amy calmada.
—¿Qué verga estás haciendo?—murmuró/gritó Silver.
—Espera, está funcionando—susurró Blaze. Shadow solo apretó la mandíbula.
—¿Nos dejan pasar, por favor?—Shadow estaba listo para atacar, cuando los vio levantarse, aunque, en vez de lanzarse encima solo salieron corriendo.
—¡Bien hecho! ¡Ha pasado tiempo desde que vi un domador de caos oscuro!—dijo Knuckles sonriendo ampliamente.
—¡No finjas, tu también te orinabas del miedo!— dijo Silver riendo.
—¡P-Pues! Y-Yo sabía que nuestra señora Tikal nos iba a salvar, y mira, convirtió a Amy en una domadora.
—Necesito investigar más.
—¡Ya lárguense!—Shadow estába demasiado irritado, los otros tres asintieron y dejaron a ambos erizos solos.
—Te debo mucho Shadow—Dijo Amy tímidamente. —Digo, y causé que cortaras con tu novia...
—No es tu culpa... Yo estába ebrio, y deí controlarme más.—suspiró Shadow.
—Ha pasado mucho tiempo desde la fista, ¿no?
—No quiero hablar de eso...—le pidió Shadow. —¿Cómo supiste que hacer con esos monstruos?
—No es la primera vez que los veo. Cuando era pequeña los conocí. Eran mis amigos—ella contestó, no parecía querer decir más sobre el tema. Shadow se preguntaba si les prometió no hacerlo —Por cierto, perdón por volver al tema de la fiesta, pero... el beso, digo, el que me diste cuando andabas ebrio, fue un accidente... pero para mi...—Amy solo sacudió la cabeza—Olvídalo, estoy cansada.
Shadow quería hacer más preguntas, pero ella ya había entrado a su habitación. Solo le quedó suspirar.
"Si tan solo supieras que por ti sigo de pie"
