No creo que esto sea mala idea, más bien espero que esta salida juntos refuerce esa amistad que se rompió hace un par de años por estupideces y malos entendidos. Si, sin querer y sin conciencia, le rompí el corazón a mi mejor amigo.

No me gusta recordar esa época, ya que todo paso para mal y yo también resulte lastimada. Con el corazón roto, llena de vergüenza. Mas bien no vale la pena recordar en estos momentos a el causante de tal desdicha.

El hombre que camina a mi lado y me ofrece su brazo para llevarme como todo un caballero es el Sasuke que yo conozco. Aprecio su fino rostro y la seriedad en él no tiene perdón de dios, lo hace ver demasiado guapo, lleno de una autoridad que desea en tu vida y esperas todos los días observar. No es tan malo como aparenta, no al menos que este muy enojado.

Como espero de él, hablo muy poco en todo el camino, señal de que hay una ruptura en nuestra confianza.

Bebo de mi copa mitras los escucho hablar y negocias, Sasuke siempre hablando con todo el conocimiento. Toda su experiencia la posee sin atraso, pues el siempre se ha representado solo. No se la razón, pero se nota que lo puede hacer bien sin el más mínimo problema.

—¿Sakura Haruno? es tu nombre — menciona uno de ellos.

—Si — sonrió mostrándome amable. Ya me había presentado.

Sasuke y el tipo llamado Usui guardan silencio ante la interrupción del rubio Kazuki.

—Tu nombre me era muy familiar, y ahora entiendo por qué — me sentí nerviosa. Rogué que no fuera uno de los tantos tipos con los que he salido—. Sales en los medios, eres la presidenta de la casa de modas Uchiha — mi alma descanso tranquila.

—Si —confirma—. Yo soy la encargada de manejar esa empresa.

—He escuchado que ha tenido una buna racha desde que tu estas al frente — jamás escuche que escribieran algo bueno de mí.

La mayoría de las personas de este planeta me conoce como el amante del señor Madara Uchiha por escalar de mi puesto de secretaria a presidenta de la compañía. Algo que pasa casi nunca.

Lo que los malditos medios no saben es la jodida clausula del testamento. Que me obliga a vivir con tres nietos varones del anciano Uchiha.

—¿Gracias? —Dije ante mi nulo conocimiento del tema. Como dije, jamás he leído un artículo donde se expresen bien de mí.

La revista mas amarillista que se refiero a mi como la zorra Uchiha no se ha disculpado conmigo ya pesar de que los abogados de la empresa quieren ejecutar una demanda en su contra por difamación, me he negado hacer caso a las sucias palabras que me son etiqueta .

El rubio Kazuki bebe de su vaso lleno de cerveza, la termina de un solo trago. Su rostro tiene toda la pinta de estar ebrio.

—También se dice, que eras la amante del viejo — lo miro con pena por ser uno de los tantos descerebrados que opinan sin saber.

—No fui su amante — no sé por qué lo intento — son solo chismes.

—Si como no — se pone de pie tirando cosas de la mesa, confirmando que se cae de borracho—. Las mujeres son capaces de dar el culo por millones de pesos. En tu caso, una empresa millonaria.

No se las demás mujeres, pero en mi caso, no seria capaz de dar mi tesorito por dinero, puedo pasar por la cama de muchos hombres, pero es por decisión propia y por mero placer. Disfruto de mi sexualidad como se me da la gana.

No puedo tomar las palabras de un borracho tan apecho porque me sentiría estúpida. Es como pelear con un niño de dos años.

Todo lo que noto de este incomodo momento con las mirada intensas de todo, los jodidos murmullos que odio con el alma. Y por supuesto la mirada llena de fuego que Sasuke posa sobre Kazuki.

—Vamos perra — continua — inclínate ante mi — toca esa parte privada de su cuerpo —... y te daré una buena cantidad de dinero.

Sasuke esta dispuesto a ponerse de pie, pero dejo caer mi mano en su pierna dando a entender que no lo haga. Clava su mirada en la mía y niego con discreción.

—Lo siento señor Kazuki, no suelo metro porquerías a mi boca. Además, con lo imbécil que es, solo puede aspirar a meter un consolado en aquel lugar donde no le da el sol. Por qué dudo que una mujer se atreva a probar la porquería diminuta que cuelga en medio de sus piernas.

Los tres varones que estaban en mi mesa se quedaron atónitos ante mi vulgar respuesta. Era algo que tenía que decir, porque se que cuando este en mi cama a punto de dormir me recriminare por no decir lo que pienso, por mas vulgar que sea. Creo que ya he callado ante tantos insulto, no puedo tolerar uno más en mi propia cara.

Agarro mi pequeña bolsa y salgo de la mirada de todos los presentes. Es tan incomodo que todos me vena salir.

Mis pasos son firmes y antes de salir del restaurante escucho como Sasuke le propina un golpe que lo arroja contra una mesa. No me digno a voltear, Sasuke sabe lo que hace.

El aire fresco impacta en mi cara y el resto de piel que queda expuesta gracias al vestido blanco que elegí para esta ocasión especial. Y digo especial porque después de mucho años debería tener una noche con Sasuke, después de romper con nuestra a mistad saldríamos juntos como antes.

No espere que mi horrible reputación saliera a flote en lo que se supone que es una cena de negocios seria y muy profesional.

El sonido de mis zapatos y los coches pasando a mi derecha me hacen consciente de que estoy en la calle, porque nada más me interesa en estos momentos. Solo quiero salir de aquí, irme a casa y ocultarme debajo de mi saba de cerditos.

Todo un año soportando ser etiquetada con palabras obscenas, soportando que hablan mal de mi madre y de mi hermana por un puesto que yo jamás pedí. He tratado de ser fuerte todo este tiempo, pero siempre hay un límite.

He callado siempre queriendo ser prudente por la familia Uchiha, por la señora Uchiha que no merece mas que mis respetos. Y a pesar de que mi silencio siempre ha estado presente, los medios no dejan de lado el tema.

—Sakura ...— Sasuke me jala del brazo y giro. Encuentra una Sakura rota y con los ojos al borde del llanto—. Estas temblando.

—Estoy bien — recobro la compostura que el esta ha acostumbrado a ver — no debiste pegarle.

—No neguemos que se lo merecía — deja en libertad mi brazo.

—¿Qué hay de tu contrato?

—Lo mande a la mierda.

—Lo siento — expreso sincera.

—Los hermanos Uchiha siempre defenderemos tu reputación. Lo hemos hecho desde que llegaste a nuestra casa.

—¿De verdad? —Me sorprende — ¿Por qué?

—Es una reglas entre hermanos. Tu no estas sola, nos tienes a nosotros tres — su seriedad de la tanto realismo que me creo todo.

—No sé qué decir ...

—Solo acércate a nosotros cuando lo necesites — responde.

Me cuesta asimilar todo lo que sale de su sexi boca, yo no creo posible que después de un año entero viviendo bajo el mismo techo ahora les de por proteger mi reputación, si pocas veces no dirigimos la palabra.

Sumida de lleno en mis pensamiento no noto nada de lo que esta pasando a mi alrededor.

Sasuke de la nada me sujeta de los hombros y me hace girar rápido cuando el ruido de un arma de fuego me hace reaccionar con horro a lo que esta pasando.

Sasuke se queda inmóvil con sus manos aun sobre mis hombros.

Detrás de él a unos cuantos paso se posa un hombre encapuchado aun apuntando el arma contra nosotros.

—Déjalo caer — ordena.

Sasuke tose un poco y sangre brota de su boca. No me atrevo a dejarlo, pero un tiro mas en su espalda podría causar la muerte.

Trato se soportar su enorme peso, mi mano descansa en su nuca y poco a poco su enorme cuerpo toca el suelo. Mantiene sus ojos abiertos, pero no dice nada y eso me aterra.

Mis lágrimas caen en su rostro. Acaricio su mejilla y no reacciona.

—Sasuke, por favor — suplico — no me hagas esto, no lo hagas.

Soy separada de su cuerpo y me hace levantar con prisa y muy tosco. Mis pies se lastiman gracias a los zapatos altos que uso. Aprieta su mano con fuerza en mi brazo y duele.

La capucha que cubre su rostro no me deja identificarlo y se que posiblemente se trate de un secuestro.

—A las putas siempre les va mal — susurra en mi oído provocando asco — tener en tus manos dinero que no te pertenece te llevara a la muerte. No lo olvides — el arma presiono mi abdomen.

Imposible no sentir miedo.

Dos impactos fueron puestos en mi abdomen, el aliento abandono por unos segundos mi ser. El dolor recorrió rápido por mi cuerpo.

Enseguida mis piernas temblando, no quiero resistirme a mantenerme de pie, mi cuerpo iba lentamente hacia atrás, pero es sujeto lo evito.

—¿Qué pasa si un tiro llega a tu cerebro?

—No ...— encañono mi cabeza. Cerré los ojos esperando mi muerte.

Flote en el aire y no quise mirar. El impacto de mi cuerpo cayendo al suelo no fue nada a comparación a las heridas de mi abdomen. No quise despertar, me quedé con la mente en blanco esperando mi muerte.

—No me dejes ...— fue lo ultimo que escuche en un susurro que desapareció en el aire.


—Tuvo suerte — escucho a lo lejos una voz masculina que no reconozco.

—Pero ella estará bien ¿Verdad? —Mi madre. Esa es la voz de mi madre.

—Esta estable —sigo el timbre de su voz y logro ubicar a ambos al pie de la cama donde mi cuerpo descansa.

Estoy completamente aturdida, la pesadez en mis ojos es molesta gracias a que tengo mucho sueño. No logro sentir mis piernas y no entiendo por que estoy en este lugar.

—Mamá — susurro con dificultad.

—Sakura — no duda en mirarme y en un parpadeo su cálida mano alcanza mi mejilla — ¿Cómo te sientes?

Con dificultad enfoco su rostro, las mechas de su cabello caen sobre el aire. Me concentro en sus ojos, lloroso y con ojeras.

-¿Que Paso? —El tipo que hablaba con mi madre se acerca y revisa mis ojos encegueciéndome con una luz muy potente.

—¿Esta bien doctor? —Mi madre me da la respuesta a la pregunta que jamás formule.

—Todavía se encuentra débil por los sedantes, poco a poco recuperara la cordura.

Sedantes ...

La palabra retumba en mi cabeza por alguna razón. Se que estoy en un hospital, pero aún no se la razón, hasta que poco a poco los flashes en mi cabeza me remontan a ese momento.

—Sasuke — susurro con la boca seca — ¿Cómo esta Sasuke?

Las lágrimas se acumulan en mis ojos y la desesperación llena mi ser. Yo recuerdo en el estado en que él quedo. No reaccionó a mi voz, quedo tirado sobre la banqueta desangrándose por la espalda.

—Él está estable pero igualmente delicado, como tu querida. Tranquila Sakura — mamá lo intenta, pero no puedo evitar no llorar—. Ambos saldrán de esta.

Todo ocurrió de un momento a otro, el miedo a perder la vida me rodeo. Sentí un miedo atroz mientras el arma apuntaba sobre mi cuerpo y con el miedo latente de perder a Sasuke.

Solo espero que ese maldito ladrón se haya llevado todo y jamás se vuelva a cruzar por nuestro camino. Esto fue demasiado solo para robarnos algunas cosas y un poco de dinero. ¿Qué tan desesperado puede estar una persona para llegar a tanto?

—¡Sakura! —El estruendo de la puerta abriéndose y la voz de Ino me hacen abrir los ojos asustada—. Por dios, mírate.

—Disculpe señorita. ¿Podría bajar la voz? —Pregunta el docto lleno de amabilidad.

—Ustedes cayese. ¿Acaso no ve como esta por culpa de un maldito ladrón? Dime como era ese ladito, Sakura. Conozco gente que conoce gente y te aseguro que lo pagara — su absurda idea me causa risa y mucho dolor.

—Esta vez te falle Ino, no vi al ladrón, cubría su rostro.

—Cobarde de mierda — ella me causa risa, pero realmente está molesta—. No puedo creer que este aquí. Me doy cuenta que jamás te vi en una cama de hospital — admite con tristeza.

—Mamá y el médico — señalo —dicen que estoy bien.

—¿Usted es el medico? —Pregunta apenas. Le creo si dice que no lo había notado.

—Si señorita — admite con una sonrisa.

—Ay lo siento mucho, no me di cuenta. Creí que era el viejo Uchiha. En disculpa le invito un café — mamá y yo sonreímos.

—No puedo estoy en servicio — rechaza con pena.

—No, no hay nada de eso — lo toma del brazo y lo hace salir de la habitación. Invade los oídos del medico con muchas palabras que me cuesta entender.

Ella es una bomba de emociones, jamás se sabe con qué locura saldrá y alguna vez no logro descifrar si habla en serio o solo es broma. Es la mejor amiga que jamás pedí.

—¿En serio iba a contratar a alguien para buscar al ladrón?

—Creo que si mamá — mi madre niega con una sonrisa en lo labios.

—Saldré un momento a comer algo. Me siento mas tranquila al verte despierta. ¿Te importa si me voy? ¿O necesitas algo?

—No, ve — ella besa mi frente y sale de la habitación.

El silencio en la habitación se posa sobre mi como una rica manta suave y delicada a la piel.

Cierro de nuevo los ojos y trato de que ese silencio me arrulle. Mi cuerpo pide el descanso forzado y si ese me ayudara a despertar mejor lo tengo que hacer.

No me dejes ...

Abro los ojos de golpe y veo al señor Uchiha mirándome con desdén y con poca amabilidad.

—Señor ... —levanta su mano ordenando que no hable. Obedezco.

—Les he advertido a mis hijos una y otra vez que mantengan la distancia de tu asquerosa persona — no le agrado y eso quedo claro—. Tu vida corre peligro y lastimosamente arrastraste al idiota de Sasuke. Espero con esto les quede claro que no deben tener ningún tipo de contacto contigo. Y solo para que lo sepas, te culpo de todo esto.

—¿El que me hayan asaltado no es culpa del ladrón por cobarde, si no de mi por ser la victima? —Expresa indignada.

Lo que menos quiero justo ahora es pelear por idioteces, pero no puedo permitir que me acusen de algo que no es mi culpa. No me gusta quedar como la sumisa y tonta ante los Uchiha, menos ante Fugaku Uchiha. Una peona que no merece mi respeto y aun así lo intento por mi educación.

—Es tu culpa por ser el amante de mi padre. Una fortuna cae sobre tu cabeza y eso muchas personas lo saben. No dudo que en cualquier momento te maten de un tiro.

¿Después de un jodido años manejando la fortuna Uchiha, los ladrones decidieron que soy un blanco fácil y rápido? ¿Por qué atacarme cuando es obvio que no llevo los millones en mi bolsa? ¿Y que, si me matan, el dinero no aparecer en su cuenta mágicamente? Al menos que el que me mate sea de la familia Uchiha, en automático la fortuna pasaría al hijo mayor del señor Madara.

—Usted ...— sonríe.

—No tienes pruebas — expone con cinismo.

—Esta bien quiere matarme. ¿Por qué no lo hace ahora que puede? Y lo mas atroz. ¿Por qué quiso matar a Sasuke, a su hijo menor?

—Yo jamás dije que quise matarte — no confiesa directamente y ahora quiere retractarse—. Es todo lo contrario, espero que te recuperes pronto — en ese momento la puerta se abre otra vez.

Ambos miramos en esa dirección, Shisui se sorprende de ver a su padre aquí.

—Que gusto que estés bien, Sakura. La familia Uchiha rezara por tu pronta salud — maldito vejete.

Mi vida siempre ha corrido peligro y hasta ahora es que me entero. Supuse que la familia está molesta, sobre todo el viejo, pero confieso que no imagine que atentara contra mi vida.

Ahora se que debo caminar con mucho cuidado, hasta que los dos años restantes terminen.

—¿Te estaba molestando? —Pregunta una ve que su padre sale de aquí.

—No — miento—. Ya lo escuchaste, solo esta preocupado por mi salud.

Si, porque espera que muera para tener la herencia en sus manos.

—Tal vez no debería decirte esto ahora, pero se esta investigando el caso. La policía cree que es un atentado directo, solo que no sabe si es en tu contra, o contra Sasuke.

—¿Por qué suponen eso?

—Por que no les robaron nada. Disculpa de nuevo, se que acabas de despertar, pero no creí prudente asustar a tu madre con esto.

—Gracias Shisui, por favor que mi madre y mi hermana queden fuera de esto.

—Así será — sonríe.

—¿Cómo esta Sasuke?

—Ya despertó.

Tomo la respuesta de Shisui como una confirmación sobre la buena salud de Sasuke. Me alegra que no lo hayan matado por mi culpa.