Cuando la azabache llegó al salón de la clase 1-A, estaba vacío, era lo que tenía salir tan temprano de casa para verle la cara lo menos posible a su padrastro.

Se sentó en una de las últimas filas, recargó su cabeza en el pupitre y se quedó dormida, como solía hacer incluso en secundaria.

Se despertó exactamente cuando el profesor llegó pero antes de enderezarse, se aseguró de no haber babeado sobre su banca pues conocía su tendencia a babear cuando dormía.

—Soy su profesor de aula, Aizawa Shota —se presentó el mayor—, es un placer —entonces, buscó algo en su sacó de dormir y cuando lo encontró, se los enseñó, era el uniforme deportivo de la UA—. Sé que es repentino pero pónganse esto y vamos al campo.


—¿Una prueba de evaluación de quirks? —preguntó todo el grupo en conjunto, 20 personas en total.

—¿Qué hay de la ceremonia de ingreso? ¿La orientación? —preguntó Uraraka Ochaco.

—Si van a volverse héroes, no tienen tiempo para ese tipo de eventos inútiles —respondió Aizawa—. UA es una escuela irrestricta en cuanto a sus tradiciones, así como los profesores lleven a cabo sus clases. Ustedes llevan haciendo eso desde la escuela, ¿no? Pruebas físicas donde no les permiten usar sus habilidades, el país usa datos tomados de los estudiantes sin utilizar sus quirks, eso no es racional —volteó hacia un rubio cenizo de ojos rojos que estaba parado a un lado de Percy—. Bakugo, terminaste primero en el examen práctico, ¿no? —la azabache tomó más atención en el chico a su lado al oír aquello, ella en realidad no había revisado el puesto en el que había terminado, aunque suponía que su padrastro si lo había hecho—. En la escuela, ¿cuál fue tu mejor resultado en el lanzamiento de softball?

—67 metros —contestó Katsuki, Percy no tenía idea de cuál había sido su mejor resultado.

—Entonces, intenta hacerlo con tu quirk —le dijo Aizawa.

Todos observaron atentamente al rubio, quien ya se estaba preparando para lanzar.

Mientras la lanzaba, la de ojos verdes no pudo evitar notar que el de ojos rojos gritó "¡Muere!" mientras lanzaba la bola, cosa que más que asustarla, le hizo gracia.

—Conoce tu máximo primero —volvió a hablar Aizawa, mirando el celular que tenía en la mano mientras esperaba a que la pelota tocara el suelo—. Es la forma más racional de la base de un héroe —entonces, les mostró la pantalla donde se leía "705. 2 m"

Al instante, todos los estudiantes comenzaron a emocionarse y Percy no se quedaba atrás.

—"Parece divertido", ¿eh? —dijo Aizawa, llamando su atención otra vez—. Tienen tres años para convertirse en héroes, ¿tendrán esa actitud todo el tiempo? Bien, quien quede en el último lugar en todas las pruebas, será juzgado por no tener potencial y será castigado con expulsión. ¡Bienvenidos al curso de héroes de la UA!


Las pruebas fueron fáciles para ella y su quirk, estaba acostumbrada a entrenar de esa manera y podía notarse.
En parte por voluntad propia y en parte porque su padre la obligaba a siempre hacerlo, no creía recordar un solo día de descanso desde que su madre había muerto.
Esta vez su elemento había sido la electricidad, aunque decidió no usarlo durante las primeras pruebas para que le durara un poco más en las últimas.

Para la última prueba, el lanzamiento de pelota, solo tuvo que cargar su brazo de energía y lanzar la pelota con toda la fuerza que tuviera, que a decir verdad, ya era bastante sin usar su quirk.
Aizawa-sensei le mostró la pantalla de su celular, donde podía leerse que la distancia recorrida habían sido 316 metros, y para ella estaba bien.

Aizawa miró a la chica de ojos verdes regresar con su compañeros, pero sin entablar conversación con nadie, en su hoja de datos tenía información sobre su quirk y a decir verdad, pensaba que era uno demasiado inestable, no tener la opción de elegir el elemento que podía ser capaz de usar era demasiado peligroso, por lo menos desde su punto de vista.
La miró un segundo más, una pequeña parte de su mente sentía que la conocía de antes, y para ser honestos, la chica saltaba a la vista ya de por si, sin siquiera saber su nombre, podías saber que tenía ascendencia norteamericana y tenía unos ojos verdes únicos, así que no creía estar confundiéndola, pero por ahora, no sabía de donde la había podido conocer.

—Bien, diré rápidamente los resultados —dijo él una vez que terminaron todas las pruebas—. El total es la marca que obtuvieron en cada prueba, es una perdida de tiempo decirlas, así que les mostraré todos los resultados de una vez —Percy miró los resultados y se sorprendió al encontrarse en el cuarto lugar pues pensaba que lo había hecho peor, no le dió tiempo siquiera de ver quien sería el expulsado último lugar pues Aizawa quitó los resultados—. Por cierto, estaba mintiendo sobre la expulsión, era una decepción racional que haría que utilizaran sus Particularidades al límite.

—Era algo obvio si lo pensabas —dijo Momo, a unos metros de Percy, quien se encontraba sintiéndose un poco idiota pues ella no se había dado cuenta.

—Con esto, terminamos —dijo Aizawa, una vez que los más torpes salieron de su sorpresa—. Hay folletos con el plan de estudios y eso en el salón de clases cuando regresen, mírenlos.

Por ser el primer día, salieron pronto de clases.

Percy llevaba la nariz metida en el folleto que Aizawa había mencionado, tenía el ceño fruncido tratando de descifrar lo que ahí decía.
No era un secreto que sufría de dislexia, por lo que leer le costaba horrores.

Iba tan distraída tratando de leer eso que sin querer chocó con alguien.

—Lo siento —dijo ella, automáticamente y sin siquiera ver a la cara de la persona. Levantó la vista del folleto en sus manos para encontrarse con dos ojos de colores diferentes viéndola sin emoción, o tal vez un poco de sorpresa, Percy no era muy buena en eso. ¿Cuál era su nombre?, se preguntó ella, viendo al chico con cabello blanco y pelirrojo, parte de ella no podía creerse que no se había aprendido su nombre al tener una apariencia tan única.

El asintió, dió media vuelta y siguió caminando. Ella vió su espalda alejarse por unos segundos antes de regresar a su lectura.

Ella tenía la facilidad de hacer amigos, pero no quería hacerlos, no por ahora. Gabe era un hombre que si se enteraba tenía un amigo, haría lo posible por hacer que no volviera a hablar con esa persona, quería que se concentrara en ser una heroína y Percy sospechaba que también quería que fuera tan infeliz como él lo era.


Al día siguiente, llegó tan temprano como el día anterior, pero esta vez había traído una liga para distraerse mientras comenzaban las clases, la estiraba, hacia formas con sus dedos y la soltaba, aquello pudieron ser horas y horas de diversión, hasta que las clases comenzaron.

El chico de ojos dispar se sentaba a su lado, cosa de la que no se había dado cuenta ayer.

Todoroki Shoto miró por un momento a la chica de ojos verdes jugar con una liga antes de tomar asiento a su lado, no tardó en darse cuenta de que la chica tenía un problema de hiperactividad al notar que movía uno de sus pies incontrolablemente, al mismo tiempo que seguía jugando con esas ligas. Ella parecía no darse cuenta del movimiento de su pierna y si lo hacía no intentaba mantenerse quieta a voluntad.
No le dió más de cinco segundos de su atención mientras esperaba a que su profesor llegara.

Para Percy, las clases de inglés eran fáciles, después de todo, sus dos padres eran norteamericanos y había crecido hablando el japonés y el inglés, aunque claro, la escritura y lectura eran lo difícil, por lo menos para ella. Su profesor de esa materia era Present Mic, quien siempre le daba la palabra cuándo los demás no estaban seguros de qué responder.

A la hora del almuerzo, Percy miraba las mesas sin estar segura de donde sentarse.
Entonces, vió a Todoroki, quien se encontraba comiendo soba.
Parece un chico tranquilo, si me siento con él no me veo obligada a hablar de nada, fue su razonamiento, por lo que comenzó a dirigirse hasta él, hasta que una mano y una voz en un tono bastante alto la detuvieron.

—¡Oye, Jackson! —prácticamente grito en su oído un rubio de ojos rojos—. Siéntate conmigo.

No fue una petición o una pregunta, fue una orden.

—¿De verdad tengo qué? —preguntó ella, apunto de hacer un puchero.

El chico de ojos rojos apuntó a la silla frente a él, Percy suspiró y le hizo caso, en parte curiosa por el comportamiento del chico.

—Tenía ganas de conocer al segundo lugar en el examen de admisión práctico —soltó Bakugo, sin más y Percy casi se atraganta con el jugo de manzana al que le había dado un trago. ¿Fui el segundo lugar?, se preguntó, realmente sorprendida—. Y preguntarle cuál es su meta.

Percy no lo sabía, pero la diferencia entre sus puntajes había sido de solo un punto, había sido por eso que Bakugo tenía curiosidad.

—¿Por qué no me dices cuál es tu meta? —le preguntó ella a él, inocentemente.

Bakugo golpeó la palma de su mano contra la mesa y Percy tuvo que agradecer que no usó su quirk pues probablemente se hubieran quedado sin mesa.

—¡Estoy aquí para ser el número uno! —soltó él y Percy alejó su charola de comida lejos de él.

—Yo estoy aquí... —comenzó Percy, mirando el techo y pensando en una respuesta—, porque quiero ayudar a la gente.

Bakugo la miró, incrédulo.

—¿Y ya?

—Y ya.

—Entonces supongo que no eres competencia —dijo él, más para si mismo que para ella—, está bien, puedes sentarte conmigo.

—Pero yo no pedí sent...

—Cállate antes de que me arrepienta.

Percy boqueó, pero prefirió no decir nada.
El chico parecía impulsivo y también bastante agresivo, si habían sido el primer y el segundo lugar entonces su diferencia de poder tal vez no era tan grande, por lo que el chico no tendría reservas en atacarla en alguna otra clase que les permitiera usar sus quirks, eso si ella decidía ser grosera con él en ese momento.

Mejor quedamos bien, pensó ella, mientras comenzaba a comer su comida.


Estudios fundamentales sobre héroes era la clase que Percy más había estado esperando, y podía verse pues su emoción había aumentado su energía al doble, por lo que ahora movía sus dos pies al estar sentada.

—¡Yo estoy entrando por la puerta como una persona normal! —dijo All Might, entrando al salón de clases.

La emoción de Percy no era solo porque el héroe número uno y Símbolo de la Paz era su profesor, era por la clase en si, estaba ansiosa por ver que tipo de cosas les enseñarían.

Casi todos los estudiantes en el salón se encontraban murmurando sobre el héroe rubio, emocionados, sorprendidos.

—Yo daré Estudios fundamentales sobre héroes —les dijo All Might—. Así que será una forma diferente de cómo aprender lo básico de ser uno. ¡Vayamos directo al grano! Esto es lo que harán hoy... ¡Entrenamiento de combate! —Percy ya se encontraba prácticamente saltando en su lugar, ganándose la mirada de reojo de Todoroki, a quien le fue imposible ignorar ese comportamiento aunque frente a él se encontrara la representación de su meta—. ¡Y para eso están estos! —dijo él, apuntando a una de las paredes del aula—. Trajes hechos basados en el registro de sus quirks y peticiones que enviaron antes de que la escuela iniciara. ¡Después de cambiarse, vayan a la Zona de Pruebas!

El traje de Percy no era demasiado, si tuviera que compararlo con otro tipo de prenda sería un traje de surfista, de calzado llevaba unas botas que se ajustaban a sus pies y piernas a la perfección y que si habían seguido las indicaciones escritas...
Dio un golpe en el suelo con la punta de su pie izquierdo, y un pequeño "clic" pudo escucharse, las suela de su bota se escondió, permitiéndole ser libre de tocar el suelo con la planta de su pie. Volvió a hacer lo mismo y su pie se vió nuevamente protegido por la suela de la bota.

Su traje tenía algunos diseños de líneas curvas en color azul, su color favorito, aquello resaltando sus curvas. También llevaba un antifaz negro, sencillo.
Su cabello, como siempre, iba en una trenza que le llegaba por lo menos a la cintura.

Aunque su traje no era lo que le interesaba del todo, era la vara de metal en su mano derecha. Era de más de un metro y medio de longitud y lo suficientemente ancha como para que sus dedos medio y pulgar se tocaran cuando la tomaba, tenía dos botones y estaba ansiosa por apretarlos, pero no lo haría hasta que activara su quirk.

—¡Ahora, es tiempo del combate de entrenamiento! —les dijo All Might.

—¡Sensei! —dijo un chico, al que Percy no podía verle el rostro, pero creía que era el chico que siempre le estaba ordenando al resto sentarse y respetar las instalaciones del colegio, hacía muchos gestos con sus manos y su tono siempre era demasiado serio, pero Percy no podía recordar su nombre del todo—. Este es el centro de batalla del examen de entrada, entonces, ¿tendremos batallas urbanas de nuevo?

—¡No, iremos adelante dos pasos! —le respondió All Might—. La mayoría de las veces, pelear con villanos tiene lugar afuera pero si miras los números totales, villanos atroces aparecen dentro de edificios —Percy alejó las pocas memorias que tenía del ataque en su departamento la noche que murió su madre. Su labio inferior tembló y su puño se cerró con más fuerza alrededor de la vara de metal—. Encarcelamiento, arrestos en hogares, y demás. En esta sociedad llena de héroes, ¡los verdaderos villanos se ocultan inteligentemente entre las sombras! Para esta clase serán divididos en villanos y héroes, y pelearán batallas internas 2 contra 2.

—¿Sin entrenamiento básico? —preguntó ¿Tsuyu? Ese creía Percy que era su nombre.

—¡Esta es una batalla real para entender lo básico! —le respondió All Might, y Percy aún no entendía como es que todo lo que decía podía tener tanta emoción.

Varios estudiantes comenzaron a preguntar cosas al mismo tiempo, pero Percy no pudo procesar ni una de ellas, si era algo importante ya se enteraría por lo que diría All Might a continuación.

¿Percy conocía a su compañero? Absolutamente no.
Después de que All Might les dijera en qué consistía el ejercicio, buscó a la persona que tenía la misma letra que ella, entonces encontrándose con un chico vestido completamente de amarillo.

Los primeros equipos en pelear fueron anunciados, y Percy solo vió como las cuatro personas envueltas en aquello se quedaban mientras el resto iba a la sala de vigilancia.
Reconoció los cabellos rubios de Bakugo y se debatió entre qué hacer, ¿eran amigos? No estaba segura, no había tenido ningún amigo desde que su madre había muerto por lo que había olvidado lo que era tener ese tipo de relación. Al final, se encogió de hombros y decidió seguir su instinto.

—¡Oye, Katsuki, suerte! —le gritó al de ojos rojos, quien se dió la vuelta y la miró con el ceño fruncido.

—¡No necesito suerte, Jackson! —le gritó el rubio.

Percy le sonrió, sin verse perturbada en lo absoluto por su grito o por la agresividad en su mirada.

Izuku miró a la chica de ojos verdes, recordaba haberla visto un par de veces pero no había intercambiado palabras con ella, pero aún así, no pudo evitar mirarla con sorpresa al ver lo normal que trataba a Bakugo, no lucía ni un poco intimidada.

La azabache se echó a correr detrás de sus compañeros después de regalarle una sonrisa a Bakugo, y a Midoriya también pues él aún mantenía su atención en ella.


El primer enfrentamiento había sido increíble, Percy no podía creer aún que Bakugo había perdido y se recordó a si misma no decir nada al respecto cuando el rubio llegara.

¿Y el actuar de Midoriya? Había volado la mente de Percy por completo, era un chico inteligente, no le faltaban agallas y cuando aprendiera a controlar su quirk por completo sería imparable.

Claro que Bakugo no se había quedado atrás, tenía un quirk poderoso y también era inteligente, así que Percy entendió por completo el hecho de que haya quedado en primer lugar en el examen de ingreso.

El segundo combate, no fue tan sorprendente, lo único que realmente le interesó a Percy fue el gran poder de Todoroki, el chico que se sentaba a su lado.
Pudo cubrir superficialmente todo un edificio de hielo y aquello era algo, y no fue una sorpresa que su equipo resultara siendo el vencedor.

Los turnos siguieron pasando hasta que por fin fue su turno.

—¡Esforcémonos, Jackson! —le dijo Rikido Sato, su compañero.

—Puedes llamarme Percy —le dijo ella, con una sonrisa amable.

Su rol era villanos y cuando estuvieron junto al arma que tenían que cuidar, fue que ella tronó sus dedos.

Extendió su mano y probó su quirk, sus manos no habían cambiado, por lo que supo que no era tierra. Un pequeño remolino se creó en la palma de su mano y suspiró al momento en el que lo disipaba.

Supongo que no tendré la oportunidad de probar los botones, pensó ella viendo la vara de metal en su mano.

Pasaron tres minutos y no había señal de nadie.

—Yo seré la distracción —le dijo Percy a Rikido, su compañero—. Tu te quedas cuidando esta cosa en caso de que alguno de los dos logré pasar por mi, ¿te parece bien?

Rikido asintió, era un plan muy sencillo y muchas cosas podían ir mal, pero era lo mejor que tenían.

Percy salió de la habitación en la que se encontraban.

Se suponía que tenían que pensar como villanos, pero parecía que ninguno de ellos dos podía ponerse en el papel propiamente.

Percy paseó por los pasillos, con suma cautela. Y entonces, por fin se encontró con ellos, que iban juntos.

Bueno, por lo menos me hicieron más fácil encontrarlos a ambos, pensó Percy, mientras llenaba sus pulmones de aire y soplaba para sorpresa no solo de sus contrincantes, si no del resto de sus compañeros de clase, quienes recordaban que la habían visto usar un quirk de electricidad el día anterior.
Por lo menos Denki se sentía un poco mejor consigo mismo, pues se había sentido un poco mal al saber que no era el único con ese quirk dentro de ese curso.

Mina Ashido y Yuga Aoyama salieron volando hacia atrás por el pasillo, hasta que impactaron contra una de las paredes.
Cuando se recompusieron del golpe, Percy ya había desaparecido de su campo de visión. Los dos actuando el papel de héroes se separaron la izquierda y la derecha, buscando en los pasillos y en las habitaciones, creyendo que tenían más probabilidad de atrapar a uno de los villanos entre los dos.

Yuga fue el primero en encontrar a Percy, escondida en una de las habitaciones vacías.

—¡La tengo! —dijo él, lanzando su rayo por el estómago para mantenerla dentro del cuarto pues él se encontraba aún en la puerta del mismo.

Nadie se esperó su próximo movimiento, la chica no se hizo a un lado para esquivar el rayo, ella saltó, se balanceó en el marco de la puerta y salió al pasillo. Con gran flexibilidad, dió una patada en el aire a cada uno de ellos en la espalda, empujándolos hacia los cuartos que estaban encarando.
Cerró las puertas de ambos, para obtener más tiempo.

Mina y Yuga volvieron a reunirse en el pasillo, aturdidos, miraron alrededor, buscando otra vez por la azabache.

—Tal vez deberíamos separ... —comenzó a decir Mina, antes de que se escuchara un ruido a su derecha, llamando la atención de ambos.

Era la vara de metal de Percy, que había caído al suelo, ¿de arriba?

—Lo siento —susurró alguien detrás de ellos.

Percy le dió un golpe en la sien a Mina, aturdiéndola. Yuga parpadeó, estuvo seguro de que eso fue todo pero entonces Percy tenía el final de su capa en una de sus manos, y una de sus manos tomaba la suya fuertemente. Lo giró en su eje, haciendo que se enredara en su propia capa y entonces tiró con todas sus fuerzas, haciéndolo girar, pero esta vez por si solo.
Y todo hubiera estado bien si hubiera sido solo eso, pero no fue así, Percy creó un remolino en miniatura en su mano y lo sopló para que llegara a él, el aire le hizo girar más y sin querer, Yuga usó su rayo.

Percy tuvo menos de un segundo para reaccionar, tomando a Mina de la cintura y saltando hacia la pared, sopló el aire que guardaba en sus pulmones contra el suelo, para así mantenerse pegada a la pared.

Los tiempos de reacción de esa chica son mejores que los de cualquier otro estudiante que haya visto hasta ahora, incluso mejor que el de varios héroes profesionales, pensó All Might, viendo las pantallas. La manera en la que se movía, en la que pensaba y peleaba denotaban que eran habilidades natas, tenía un instinto de batalla listo en todo momento, y aunque las notas de Aizawa decían que su quirk era un poco desastroso pues nunca podría decidir que elemento usar durante ciertas situaciones, pero su mente era versátil y le ayudaba a adaptarse a la situación, fuera la que fuera. También tenía un gran sentido del bien, pues sin dudarlo había tomado a la que era su contrincante y la había sacado del rango de ataque del rayo de Yuga.

Perceia Jackson sin duda alguna tuvo una gran impresión en su profesor y en el resto de sus compañeros que se encontraban viéndola. Cuando Yuga se detuvo, Percy dejó de soplar y cayó al suelo, soltando a Mina y saltando lejos de ella, pues incluso aunque casi su completa atención había estado en el rubio lanzando rayos a lo loco, había notado como la de piel rosada había sacado la cinta blanca y tal vez planeaba atraparla con ella ahora que estaba atrapada.

Yuga sabía que ya no era un problema pues se encontraba tirado en el suelo, con aspecto de querer vomitar.

Pateó su vara de metal y la tomó al aire, poniéndose en posición de pelea.

Mina se sentía un tanto nerviosa, aquella chica estaba en un nivel muy diferente pero tampoco se iba a dar por vencida, por lo que se lanzó al ataqué, secretando ácido no corrosivo por sus pies para moverse con más rapidez, en una mano llevaba la cinta, lista para usarla cuando tuviera su oportunidad.
La cosa era que, Percy también corrió hacia ella, con una sonrisa en su rostro, cuando estaban a menos de dos metros de distancia, Mina se preparó para tomarla, un brazo, una pierna, lo que fuera. Tenía que ser más rápida que aquella fiera.
Percy sonreía por una sola razón.

Supongo que al final si podré utilizar esto, pensó ella, al tiempo que apretaba los dos botones de su vara y llevaba uno de los extremos hasta su boca.

Sopló, haciendo que el agua que residía dentro del tubo saltara directamente al rostro de Mina.

Había pedido eso, sabiendo que una de sus habilidades podía ser controlar el agua, sabía que no siempre estaría en un lugar con agua, por lo que pensaba llevar la suya a donde fuera.

Mina perdió el equilibrio y la visión, permitiéndole a Percy pasar entre sus piernas para esquivar el impacto entre su dos cuerpos y usando el ácido no corrosivo que había secretado por sus pies a su favor.

Utilizó su vara para ayudar a detenerse y entonces, sopló a espaldas de Mina, haciendo que su velocidad incrementara hasta que chocó con la pared al final del pasillo, de cara.

Aún quedaban 7 minutos en el reloj, pero ninguno de los héroes parecía estar por levantarse pronto.

—G-gana el equipo de los villanos —dijo All Might por el comunicador, apenas saliendo de su sorpresa.