Sus ojos se abrieron de golpe. Con el cabello enmarañado y saliva aun escurriendo por su boca. El chico se incorporó en la cama de la enorme habitación que yacía en la penumbra, sólo bañada por la tenue luz que desprendía la pantalla de la laptop a su lado.
'Me quede dormido' pensó mientras se limpiaba la saliva con el dorso de la mano y miraba a su alrededor con gesto desorientado.
No tenía la menor idea de la hora, lo último que recordaba era estar viendo esa aburrida película romantica.
Estiró su brazo y alcanzó su celular del buró junto a la cama, presiono uno de los botones y la pantalla se iluminó, 11:45 pm mostraron los pixeles.
"Mierda, ya es tarde" musitó.
A su lado durmiendo sobre su brazo, una hermosa rubia de mechas rosas ronroneaba como gatito. Los dos estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro y sus labios casi estaban tocándose.
Preocupado por su salud, el chico jalo la manta que tenía a sus pies y la cubrió protegiéndola del frío.
'Será mejor que me vaya'
Y es que el joven yakuza siempre era bienvenido en la mansión de los Kirisaki, pero aún así pasar la noche a escondidas en la habitación de la chica era temerario. Si alguien del clan o peor aún, el guardaespaldas cuatroojos se enteraban de tal situación, se armaría una buena. En el mejor de los casos unos cuantos moretones, en el peor, la ciudad destruida.
Raku contempló un momento más la belleza de su inocente y pura apariencia, no parecía la temperamental gorila de la que se había enamorado. Después, cuidadosamente se levantó de la cama para no despertarla pero entonces... un grillete. Un grillete apretaba su muñeca, imposibilitandolo de escapar.
Decir que era un grillete era algo exagerado, en realidad era la mano de la rubia quien apretaba la muñeca del chico aprisionandolo a su lado, pero con la tremenda fuerza que tenía no había mucha diferencia. El chico forcejeo intentando liberarse pero la mano de la chica no cedía, de hecho parecía que lo apretaba aún más, su mano estaba empezando a perder circulación.
Para este momento el joven ya sabía más o menos qué era lo que estaba ocurriendo...
"Chitoge... estas despierta verdad?" clavó su mirada en el rostro de la rubia esperando alguna clase de señal.
"..." no hubo respuesta.
"Sabes lo que pasara si me encuentran aquí?"
"..." silencio absoluto.
Sin escapatoria, suspiro el aire de la derrota.
"Cielos, esta bien tu ganas… pero si nos descubren será mejor que te hagas responsable"
Sin opción el chico volvió a la cama y se recostó junto a la rubia, quien rápidamente volvió a acurrucarse en el pecho del joven.
"Buenas noches tramposa"
