"Onodera-san... ONODERA! es tu turno de pasar al pizarrón, deja de dormir en mi clase"
*Hic*
"Kosaki-chan el pastel está en llamas! Se supone que tenias que cuidarlo!"
*Hic*
"Kosaki! Nosotros tenemos que anotar en la otra portería!... Kosaki estás escuchando?"
*Hic*

Clase tras clase los espasmos resonaron en el aula, al principio Raku había decidido ignorarlos porque pensaba que era lindo y hasta un poco cómico pero ya casi habían terminado el día y el hipo de la chica no parecían tener fin.

Al final el heredero yakuza decidió salir en su ayuda, al parecer la chica se había ocultado, probablemente por la vergüenza, pero por suerte no fue difícil dar con ella, sólo fue cosa de seguir el rebotante sonido de los *Hic*. Encontró a la hermosa chica, sentada en una banca de la azotea, cabizbaja rodeada de una aura triste.

Preocupado se acercó y preguntó "Onodera... te encuentras bien?"

"Ichijou-kun!" la chica salió de su trance depresivo y volteo a ver al chico frente a ella dedicándole una débil sonrisa "Es sobre el hipo verdad? Siento ser una molestia, desde que empezó he estado teniendo un día terrible *Hic*" contesto con un tono triste.

"No digas eso Onodera, no eres una molestia para nadie, es sólo que he estado observándote hoy y uhm..." Raku recordó todas las cosas graciosas que el hipo le ha hecho pasar a la chica y no pudo evitar reírse pero para no herirla desvió la mirada y se cubrió la boca con la mano.

"Te estas riendo verdad Ichijou-kun, te estas riendo! *Hic*" la chica se levantó y lo golpeó de forma juguetona, era tan linda.

Pero era cierto la chica había tenido un día terrible, es como si el hipo le estuviera ocasionando desgracias, había que buscarle una solución y pronto.

Raku continuo "Lo siento, es sólo que... estoy preocupado, no has intentado nada? tomar agua o algo así?"

"Si lo hicimos! Chitoge-chan y Ruri-chan quisieron ayudarme e intentamos varias cosas, tome agua, aguante la respiración, me tape los oídos, pero nada parece funcionar... *Hic*" la chica volvió a sentarse en la banca rodeada de su triste aura.

El paladín Raku no podía quedarse con los brazos cruzados viendo que la chica sufría. Como la estatua de "el pensador" el chico se llevó una mano al mentón y dijo "Déjame ver, tal vez buscando en internet o en la enfermería quizá tengan algo"

"Espera un segundo Ichijou-kun" como por arte de magia Ruri se asomo por detrás del chico.

"Miyamoto!" "Ruri-chan!" la pareja se sobresaltó al escuchar la aguda voz.

"He estado investigando y encontré algunos remedios que podrían ayudar, veamos..." Ruri paso su dedo sobre la pantalla de su celular "Intentemos primero con la risa, dicen que reír lo cura todo pero más importante trabaja músculos del abdomen y el pecho que son los culpables del hipo. Así que adelante Ichijou-kun, tienes que hacerla reír" pronuncio la chica de lentes con su típica cara seria.

"Reír, así de sencillo? espera tengo que hacerlo yo? no creo ser un gran comediante" replicó el chico no muy convencido.

"No es la gran cosa, sólo tienes que hacerle cosquillas. Y será mejor que se apresuren porque también dice aquí que hay una leyenda que dice que si hipas más de 1000 veces morirás sin poder encontrar el amor, triste y amargado"

"Ruri-chan! no hay manera de que eso sea verdad! *Hic*" Onodera la reprendia.

"Miyamoto hacerle cosquillas yo es algo..." el joven se ruborizó un poco "no lo puedes hacer tu?" dijo tímidamente.

"Imposible, No ves que tengo las uñas pintadas, no quiero manchar su ropa" la chica de lentes le mostró las uñas al joven quien no podía notar ver ninguna pintura.

"Ruri-chan tu ni si quiera te pintas las uñas! *Hic*"

"Se me antojo un cambio de look así que decidí empezar hoy. Así que deja de perder el tiempo y ve por ella Ichijou" Ruri le dio una palmada en la espalda para darle ánimos.

El chico suspiró profundamente "Bien... si tu estas de acuerdo Onodera?" pregunto con algo de nerviosismo.

"Adelante, confío en ti Ichijou-kun" dijo la chica con una sonrisa que pondría a sus pies el más poderoso de los ejércitos.

"Entonces en donde debería de..." se acercó el joven con los brazos extendidos, moviendo los dedos

"Pareces un pervertido Ichijou..."

"Ruri-chan! Ignorala por favor Ichijou, Intenta en mi espalda" la chica se levantó y se puso de espaldas al chico.

El chico trago saliva y se acercó nerviosamente, su corazón empezó a acelerarse. Con delicadeza pasó sus manos sobre la espalda de la chica, apenas rozando la piel con sus dedos. A esta distancia el chico podía oler el adictivo aroma que desprendía la chica, lo hipnotizaba como una poderosa droga... quería más.

Curiosamente no hubo ninguna risa si no más bien la chica parecía entrada en un estado de calma absoluta, con los ojos relajados disfrutaba de las caricias del chico.

"Y bien cómo te sientes Onodera?" pregunto Raku.

"Aaah~ yo... s-se siente... muy bien... *Hic*" Onodera contestó lentamente viajando en las nubes

Raku y Ruri observaron a la chica con una cara de confusión como de "qué diablos le pasa" y entonces Raku dijo "N-no creo que esto vaya funcionar, alguna otra idea Miyamoto?"

"Veamos..." siguió dedeando su celular "Dice aquí que un masaje sobre la zona del diafragma"

"Diafragma? donde esta eso?" pregunto el chico.

"Está debajo de los pulmones, arriba del estomago, basicamente tienes que masajear su abdomen, y tiene que ser contacto directo, si no, no funcionara"

"Espera esta vez tendrás que hacerlo tu Miyamoto, no ahi manera que yo... la toque de esa manera" el chico se acobardaba.

"Yo no puedo tengo que ir entregar un reporte a la dirección, vuelvo en un rato, tomense su tiempo" Ruri escapó abandonando a la pareja.

"Que piensas Onodera?" Raku volteo a la chica que apenas bajaba de su viaje.

La chica del largo mechón se tomó un pausa para pensarlo y con súbita energía contesto "Hagámoslo"

"En serio?" sorprendido el chico de la temeridad de la chica.

"Si... estoy lista, y por favor... se gentil" dijo con un tono tímido.

La chica se recostó en la banca, cerró los ojos y se levantó lentamente la blusa hasta la altura de las costillas, dejando ver su hermosa piel tersa y rosada. Raku no perdió tiempo en escanear cada detalle del vientre de la chica, desde el lindo y pequeño ombligo hasta las sexys lineas "V" que subían desde su falda. Su corazón empezaba a latir más aprisa, trago saliva y acercó sus dedos lentamente como si estuviera a punto de desactivar una bomba, colocándolos justo donde terminaban las costillas de la chica; al momento de tocar su piel, la chica respondió con un "Kyah" cosa que hizo que los alejara instintivamente.

"Lo siento Onodera" se disculpó asustado.

"No está bien Ichijou, no fue tu culpa, es sólo que me sorprendí, por favor sigue *Hic*"

Una vez más Raku acarició el abdomen de la joven con hipo, su piel era suave y cálida. La chica se estremecía dejando salir microscópicos gemidos de placer, como pidiendo más.

Entonces algo inesperado, un demonio llamado excitación, tomó el control de la mano del adolescente y lo obligó a acariciar el ombligo de la chica, quien una vez más respondió con un ligero gemido. El joven sintió que bien podría acercarse y besar el abdomen de la chica y ella lo aceptaría con gusto pero entonces...

"Y como va el masaje" Ruri volvió.

La voz de Ruri sorprendió a los jóvenes que saltaron del susto "Miyamoto!" "Ruri-chan!" gritaron al mismo tiempo.

*Hic*

"Supongo que tampoco funcionó" Ruri se ajustó sus lentes, suspiro y dijo "No nos queda alternativa, el último remedio es el abrazo. Consiste en que una persona sana, abrace a la persona quien sufre una enfermedad, el contacto que provoca el abrazo imparte una energía vital capaz de curar o aliviar el malestar."

"No hay manera de que eso funcione! de donde rayos sacaste eso!?" "Ruri-chan!" una vez más gritaron al mismo tiempo.

"Esta justo aqui" Ruri le mostro el celular al joven.

Raku ojeo la pantalla "Oh~, está diciendo la verdad, y supongo que tu no puedes abrazarla?"

"De hecho esas hamburguesas que me comí en el almuerzo parece que me estan cayendo mal, hace rato que me duele el estómago" dijo Ruri frotándose el estómago "tendré que ir a la enfermería, te lo dejo a ti Ichijou-kun, buena suerte!" escapó dejando a la pareja sola.

No hubo palabra alguna, la pareja se vio fijamente a los ojos por unos momentos, observandose con timidez como diciendo: "si ya hicimos esas tonterías antes qué más da un abrazo". Finalmente Raku extendió sus brazos y Onodera los aceptó tímidamente, abrazándose con fuerza.

Onodera pasó de un estado de nerviosismo a una paz total, su corazón necesitaba ese abrazo, cerró los ojos y descansó su rostro sobre el pecho del chico, escuchando el latir de su corazón, suspiró de felicidad.

Raku podía sentir su cálido aliento, el calor de su cuerpo, oler su perfume... la sensación estaba causando estragos en su cuerpo de adolescente.

Y entonces *BOOM* tan fuerte como una explosión que resonó en toda la escuela, era la puerta de la azotea que se abría de golpe debido a una patada de cierta persona.

"Ch-chi-chitoge!" tartamudeo Raku al ver al demonio.

El mundo a su alrededor perdió el color, todo lo que podía ver eran los ojos rojos llenos de furia de la rubia que se acercaba lentamente. Sus mechones rosas se habían convertido en fuego y apretaba los puños con una fuerza que de un puñetazo podría poner a Japón en órbita.

Cada paso que daba mandaba una onda de choque que hacía que la escuela entera retumbara, los vidrios vibraban con violencia, se activaron las alarmas de los autos, los pájaros en los árboles volaron asustados, los animales del refugio aullaban como si el mundo se fuera acabar.

Raku nunca había visto a la rubia tan furiosa, era como ver al diablo con tus propios ojos. Pero eso no hizo que se separara de Onodera, algo dentro de él le decía que debía protegerla. De hecho todo lo contrario, la abrazo aun más fuerte como si fuera el último momento de sus vidas.

Raku volteo a ver una última vez a Onodera quien descansaba cómodamente en el pecho del joven, ni siquiera notando que se acercaba el apocalipsis.

Einstein tenía razón, el tiempo es relativo al observador, cuando vez a la muerte acercarse a ti de esa manera el tiempo se detiene, tu vida entera pasa frente a tus ojos en un instante. Y en ese momento entendió que este sería su fin, pero todo estaba bien, el chico estaba dispuesto a sufrir, a morir por amor, por la elección correcta. Cerró sus ojos y...

"Y?"

"Uh?" con miedo el chico abrió con lentamente sus ojos, dejando ver a una rubia totalmente calmada con las manos a la cintura, esperando una respuesta.

"Como esta?" pregunto la rubia.

"Cómo es que sigo con vida..." dijo atónito el chico.

"Idiota, puedo golpearte si así lo quieres" Suspiro y continuo "Estaba tratando de asustarlos... Ruri-chan me explico la situación, crees que no note que estaba teniendo un día terrible? Ruri y yo tratamos de ayudarla temprano pero nada daba resultado... y bien? Como esta?"

Raku observó a la chica en sus brazos que dormía plácidamente "Parece que se quedó dormida" se separó de ella, tomó sus piernas y la cargó como una princesa "voy a llevarla a la enfermería para que descan- *Hic*... oh mierda".