UN SOLO CORAZON
Mimie Grandchester
CAPITULO TRES– "NOTICIAS Y SECRETOS"
Annie se levanto de la cama y se arreglo rápidamente, la noche pasada le había hecho una carta a Archie para contarle todo lo sucedido desde su llegada a Nueva York. Como estarían separados por dos semanas, ella le escribiría a Lakewood para no extrañarlo tanto y mantenerlo informado de lo que pasaba en su viaje.
Después de escribir la carta a su novio, bajo rápidamente a al lobby y justo en el momento en que dejaba la carta la señorita de la recepción le pregunto.
-¿Es usted la señorita Annie Briter?
Annie se desconcertó y temió saber que era lo que le iba a decir, aunque no estaba muy segura de que fuera él la noche anterior y dijo respirando profundamente.
-Sí, soy yo ¿la puedo ayudar en algo?
-No es nada señorita, solo que ayer le dejaron esta nota y me pidieron se la entregara hoy en la mañana en cuanto la viera.
La recepcionista le dio la nota, Annie la tomo dio las gracias y subió rápidamente a leerla, estaba muy nerviosa cuando entro a su recamara y desdoblo la pequeña nota.
¡Hola Annie!
¡Me da mucho gusto verte bien!, te quisiera pedir un favor, me gustaría que pudiéramos platicar un poco. ¿Podríamos comer juntos? Claro si no es ninguna molestia y no te incomodo.
Si tu respuesta es sí. Te veo en el restaurante del hotel a las 4:00pm.
¡Saludos! Terry G.
Annie acabo de leer la nota justo en el momento en que tocaba a la puerta por segunda vez, el sonido la había hecho reaccionar.
-Annie no me escuchaste
-No, mamá es que estaba en el baño.
-¡Ah! No importa, iremos de compra mientras tu padre está en una reunión, después vendremos aquí a dejar todas las cosas y yo me arreglare para ir a comer con él, para cerrar algunos negocios. Y en la noche iremos los tres a un evento de beneficencia al cual fuimos invitados.
-De acuerdo, ¿entonces comeré sola?
-Sí, espero que no te moleste cariño.
-Por supuesto que no mamá, si te parece bien comeré aquí en el restaurante del hotel.
-Muy bien querida, ¿entonces estas lista para ir a desayunar?
-Si en un momento bajo, nada más me doy otro retoque.
- No tardes, te vemos abajo.
La madre de la chica salió de la habitación, y la morena volvió a leer la nota, estaba decidida, iría a ver a Terry, quería saber que quería o de que le quería hablar. Pero antes de todo esto le mandaría un telegrama a Archibald.
-Buenos días Candy
-Buen día Archie, ya veo que te has levantado temprano.
-Así es y te prepare esto- Archie saco de debajo de una servilleta una deliciosa tarta de naranja.
-¡Oh!, que rico, si quiero- tomo una porción bastante grande, y se lo llevo a la boca, para comenzar a saborearlo, sonreía porque le gustaban mucho los postres -gracias Archie es lo más rico que he comido en el desayuno.
-Me alegro de que te guste, yo lo cocine solo, aunque es una receta de la Tía Abuela, solo que yo la mejore mucho- el castaño sonreía abiertamente y se notaba muy orgulloso de su logro.
Candy hizo un puchero y comento un poco apenada – Es triste que todos los chicos que me han preparado algo de comer lo hagan mejor que yo- el joven comenzó a reír por el comentario de la pecosa.
-Archie no te rías es cierto, tu, Albert, y hasta Terrence cocinan mejor que yo- de repente se quedo callada, no podía dejar de pensar en él y de mencionarlo, eso era algo que en verdad la molestaba, si quería continuar con su vida era el momento de olvidarlo.
El joven al escuchar esto, levanto la mirada y le pregunto con mucho cariño
-¿Aun lo extrañas?
-Sí, pero eso no cambia nada, creo que lo mejor que puedo hacer es olvidarlo y continuar con mi vida, tan feliz como pueda, así como se lo prometí a él y a Sus… a ella-. No pudo decir su nombre, pensó Candy molesta.
-Sabes creo que tienes razón, intenta olvidarlo y con eso no me refiero a que perderás los bonitos momento que compartiste con él, pero así podrás seguir con tu vida.- la tomo de la mano para darle animo.
-Lo intentare y mas que ahora tengo tantos planes en estas fundaciones nuevas- sonrió, como para que Archie viera que estaba mejor, aunque en su mente pensaba –Aunque siempre te amare Terry-.
-Bueno entonces señorita Andrey, quisiera concederme el honor de ir a dar un paseo a caballo por estas hermosas tierras.
-Avec plaisir, solo iré a cambiarme de ropa, para la ocasión, como toda una dama, estas clases si están dando resultado. - le guiño un ojo al castaño.
Archie entre risas le contesta a la pecosa - ¿Cuáles lecciones las de francés o las de modales?
-Las de francés, las otras… creo que nunca resultaran- y con una sonrisita picara se marcho de la habitación.
-Espero que al señor Andrey le guste el detalle de las mancuernillas, grabadas con su nombre- decía Jane Briter mientras acomodaba unas cosas nuevas en el closet de su recamara del hotel.
-Son muy bellas- dijo Annie un poco distraída al ver que ya eran las 3:30 de la tarde. Se preocupo porque en media hora vería a Terry y su madre no se marchaba.
- ¡Hay Annie! me preocupé mucho cuando no te vi, y como fuiste a la oficina de telégrafos sin avisarme, creí que algo malo le había pasado a Archibald.
-No es nada malo, solo lo extraño y quería saber cómo se encuentran él y Candy.
A la señora Briter no le gustaba para nada que Archie y Candy estuvieran solos en la mansión de Lakewood, que tal si pasaba algo entre ellos que dejara en mal a su querida hija, así que no le molesto que su hija fuera al correo, hasta le pareció una buena idea que le mandara un telegrama.
-Que bueno hija, eso es ser una buena novia, así te convertirás en la mejor esposa que el necesita.
Annie se ruborizo y contesto tímidamente –si eso espero, pero ¿ya viste la hora?, papá debe estar desesperado porque la comida es a las 4:00, y no vayan a llegar tarde.
-No claro que no, bueno nos vemos en el evento, pasamos por ti a las 7:30, ¿está bien?, bueno cuídate y por favor ponte muy elegante, que vean que la heredera Briter, es superior a muchas chicas de este lugar.
Y así salió la señora, muy orgullosa de cómo había criado a su hija, para que brillara en la alta sociedad.
Los jóvenes Andrey iban llegando a la casa, ya habían dejado los caballos en el establo y se notaban muy contentos, aunque un poco cansados por el ejercicio.
Archie entre resoplidos le comento a Candy:
-Muy bonito el caballo que te regalo Albert por tu cumpleaños.
-Si me gusto mucho hasta el nombre es bonito, Teodoro. - comento y pensó para sus adentros, bueno, aunque sea así recordare a Terry.
-No quiero molestarte, pero creo que se parece a la Yegua de Terry, la que tenía en el colegio, solo que este es macho y muy bonito blanco de garbo y muy inteligente, un poco rebelde, pero agradable. Es mas es como describir al mismo duquesito.
-Archie, por favor no seas así- hizo un puchero, pero al final sonrió.
-Es broma, solo quiero ayudarte a olvidarlo porque soy tu primo y tú amigo-. Él le sonrió dulcemente.
Mientras caminaban en la entrada pudieron ver que estaba el mayor domo, esperándolos.
-¿Qué sucederá porque estará Max en la entrada?- la joven lo dijo con un tono que denotaba preocupación en su voz.
-No te angusties, seguro es algo sin importancia.
Los chicos llegaron a la entrada de la mansión, y el viejo mayor domo se dirige a Archie.
-Señor Cornwell, llego un telegrama para usted de la señorita Briter.
- ¡ah! Ya veo lo esperaba, muchas gracias Max, puedes retirarte, lo leeré en el despacho de mi tío- lo dijo tranquilamente.
El mayor domo se retiro y los dejo que siguieran caminando a la entrada. Candy se veía tensa y por fin le pregunto a Archie.
- ¿Estará bien Annie?
-Si no te preocupes, le pedí que me avisara en cuanto estuviera instalada, seguro que pensó que así sería más rápido. Bueno iré a leer el telegrama, ¿nos vemos para la comida?
-Si claro mientras iré a descansar y a ducharme, porque parece que dormí en el establo- le serró un ojo a Archie y se marcho a su habitación.
Archie sonrió y se metió al despacho, en cuanto estuvo ahí dentro se sentó en la silla de piel que estaba detrás del escritorio de caoba y se dispuso a abrir el sobre rápidamente. Donde sus ojos leyeron.
¡Querido Archie!
Me encuentro bien, estamos en el hotel Royal, N.Y. me encanta y te extraño mucho. Vi a Terry, me invito a comer, quiere que hablemos, te contare después.
Te quiere Annie.
Archie se quedo atónito, no sabía que pensar sobre que Terry quería hablar con Annie y lo más seguro es que era sobre Candy. –Que querrá ese tipo con mi prima, no podrá dejarla en paz, ya la ha hecho sufrir mucho- su mirada se veía perdida en algún punto de la ventana- ¿Qué hare, se lo diré a Candy?
Después de eso se guardo el telegrama en su chaqueta y se acomodo, después pensó en voz alta.
-Esperare a que me cuente Annie de que hablaron, mientras no diré nada, porque no puedo hacerla sufrir más, nunca me lo perdonaría si le pasara algo- después se levanto y salió del despacho.
Terry estaba muy impaciente, no sabía si llegaría su invitada y cuando ya faltaban cinco minutos para las 4:00pm, pensó en que no sabía para que la había invitado y un segundo después se pregunto qué hacia el ahí. Pensó en levantarse e irse de ahí, pero justo cuando ya iba a hacerlo una joven de ojos azules, cabello negro y vestido amarillo claro, entro en el restaurante y se acerco al capitán para preguntar algo que él no podía escuchar pero que sabía sin duda que era.
El capitán le mostro donde se encontraba el joven y la escolto hasta su lugar, Terry se levanto como acto de caballerosidad y cuando la chica estuvo sentada el hizo lo mismo y el capitán se retiro.
Annie se notaba un poco nerviosa y le dijo a Terry tímidamente.
-Hola Terrence ¿Cuánto tiempo sin vernos? - la chica le extendió la mano para saludarlo.
El joven que también estaba muy nervioso, pero logro disimularlo muy bien por sus dotes de actor le dio un beso en la mano y le dijo: -Hola señorita Britter, si hace tanto ya de eso, desde que fue la obra a beneficencia en Chicago. ¿Recuerda?
-Claro, actuaste excelente como rey de Francia, pero por favor llámame Annie recuerda que fuimos compañeros en el San Pablo.
-Gracias por el cumplido y aceptare llamarte Annie si tú me llamas Terry- la morena le sonrió dando a entender que estaba de acuerdo, así el actor continuo -¿y cómo se encuentra tu novio Archie? ¿supongo que siguen juntos?
-Sí, estamos juntos y con nuevos planes, está muy bien, ahora estudia Relaciones Comerciales en la universidad de Chicago, para cuando tenga que tomar su cargo en los negocios de los Andrey.
-Muy interesante, no creí que se fuera a dedicar a los negocios familiares.
-Pues tiene que, ya que es un Andrey aunque no tenga el apellido en primer lugar, además Candy no creo que quiera ni pueda aunque sea la heredera de la familia, nunca la dejarían por ser mujer- Annie se cubrió la boca con las manos al darse cuenta que pronuncio el nombre de su amiga tan casualmente.
Se hizo un silencio incomodo, Terry no se esperaba que se hablara tan pronto de su pecosa, Annie al ver la reacción de Terry, dijo para aligerar la tensión.
-Y me alegro de que Archie se haga cargo, ya que no creo que a Neal le interese y por la fama que tiene podría llevar a la familia a la quiebra.
-Si me lo imagino- solo lo dijo por decir algo, después trago saliva y pregunto - ¿Cómo está Candy?
Annie se ruborizo y tardo en contestar, pensaba en mentirle, pero no lo hizo al ver la mirada entristecida de Terry.
-Está mejor, intentando seguir con su vida, y tratando de cumplir la promesa que te hizo antes de irse de aquí.
-Me alegra escuchar eso, yo también estoy intentando hacer lo mismo, pero por más que lo hago no puedo, todavía me duele mucho lo que paso.
-¿Por eso te fuiste del lado de Susana Marlow? Perdona ser tan directa, pero…
-Veo que ya no eres tan tímida a cómo te recordaba, - Terry sonrió de medio lado al ver la actitud de Annie- para serte sincero si, no soportaba estar con ella, sabiendo que había perdido a la persona más importante en mi vida por su culpa, ahora estoy intentando ser tolerante y amistoso con ella porque aunque no la ame, no quiere decir que no esté agradecido con lo que ella hizo por mí y la visito dos veces a la semana, además de estar al pendiente de lo que necesita respecto a su salud, pero no la amo y nunca la amare. Solo me he enamorado una vez y creo que tú ya sabes de quien, si no hubieras aceptado comer conmigo hoy.
Al escuchar la confesión de Terry, Annie se animo a contarle algunas cosas de su amiga, que mostraban que todavía no lo había olvidado.
-Cuando desapareciste del teatro, Candy estaba realmente preocupada por ti y no sabía qué hacer, la notábamos triste, aunque nunca nos lo dijo, y las cosas empeoraron cuando Stear murió, la tía abuela la culpo a ella.
- Si leí los periódicos, lamento mucho lo de Stear, y sobre todo lo lamento por Archie, ellos dos eran muy unidos. Pero no entiendo porque culparon a Candy por el infortunio, si ella no estaba cuando él se fue a la guerra.
-Lo sé pero la tía abuela es así y se deja influenciar mucho por los Leagan, aunque Candy lo ha tomado con calma, Paty fue la que se puso muy mal, todos tratamos de ayudarla y ahora está en Florida con su abuela, creo que pudimos hacer más por ella, pero en ese momento Albert también desapareció y todos nos preocupamos más por Candy que se sentía devastada.
- Como me hubiera gustado estar ahí para consolarla, pero no sabía que Albert se había ido, cuando la vi…- Terry se quedo callado, pero pensó en ya contarle todo a Annie. Si quería acercarse de nuevo a Candy, sabía que tenía que ser sincero, así que continúo. –Es que cuando desaparecí, fui a Chicago, no quería continuar aquí, quería ver que estaba igual de triste que yo y así acercarme a ella sin culpas.
-Lo entiendo, ella paso algo igual, solo que se refugió en el trabajo, hasta que la despidieron del hospital.
-Sí, cuando Albert me llevo a verla estaba en una cliniquita, y me dijo que ella seguía con su camino, me avergoncé de mi mismo quería hablarle, pero no quería que sintiera pena por mí, así que regrese a aquí y retome mi carrera en el teatro.
-Me da gusto, porque cuando ella se entero se angustio mucho, solo que no quería que nosotros nos diéramos cuenta, hace dos meses que no lee ni revistas ni periódicos. - se quedaron callados un momento en lo que revisaban los menús.
A la chica ya se le había ido el hombre y Terry comía muy poco, así que como lo más que quería era saber de Candy, decidió nada mas pedir algo de beber. El mesero se acerco a tomar la orden y Annie dijo que no tenía hambre así que Terry pidió dos limonadas, hasta que Terry rompió el silencio otra vez, después de que llevaran las bebidas.
-Leí, por ahí que se va a casar ¿es verdad?
-¡Oh no!, claro que no, fue una treta de Neal y Elisa, un día hasta la secuestro el perverso de Neal, por suerte Candy escapo tirándose al lago y después encontró a Albert quien la ayudo.
-En serio hizo eso, es un desgraciado y ella es muy valiente, ninguna chica se tiraría, así como así al lago- dijo molesto el actor.
-Así es, después engatusaron a la Tía abuela Elroy. Para que hiciera público el compromiso, pero después ella fue a ver al Tío abuelo y le dijo que ella es libre de hacer lo que quiera.
-Así que por fin ya conoció al Tío abuelo, me alegro por ella, y espero que no la regañe por todas sus travesuras.
-No, en verdad la quiere mucho y ahora si ya no hay secretos.
-¿Y cómo es él?, también me dejaron con la duda, cuando los conocí en Londres creyeron que era yo, pero debe ser un viejo rico y cascarrabias como la tía.
-Te sorprenderás mucho, pero eso no lo puedo decir, en menos de un mes te podrás enterar por medio de las noticias.
-Estaré esperando entonces.
Tomaron sus limonadas y luego Terry continuo.
-Annie me gustaría confesarte algo y espero no me lo tomes a mal.
-Tú dirás Terry.
-Yo estoy muy enamorado de Candy, no importa lo que haga no puedo olvidarla y de un tiempo acá, me he dado cuenta que la verdad es que no quiero olvidarme de ella. Quiero recuperarla, la forma en que se fue de aquí no fue la mejor, yo no sabía ni que hacer, lo último que quería era perderla, además se precipito al tomar una decisión por los tres, no digo que ella sea la culpable, también es mi culpa por no hablar y aclarar todo desde que sucedió el accidente. Mi vida con Susana es un martirio, trato de ser su amigo pero ella quiere más de mi, hay días en que simplemente no la soporto.
-Pero no sé cómo ayudarte- dijo Annie tristemente, al no saber qué podía hacer.
-solo ayúdame a que Candy siga feliz pero que no me olvide por completo, no sé bien cuanto tiempo me va a llevar, pero en cuanto Susana inicie la terapia y la note más recuperada, yo la dejara, ella podrá continuar sola.
-Pero ¿Cómo hago eso?
-Tú solo has que se encuentre contenta, que continúe bien, solo mantenme informado de su estado de ánimo, bueno si llega a cambiar y yo te avisare cando sea momento de ir a Chicago a reconquistarla.
-Si yo hare lo que me pides, lo prometo.
Así termino la plática, después darse sus direcciones, se despidieron y cada quien regreso a sus ocupaciones.
Ella le contaría a Archie todo lo que hablaron y no sabía si decirle a Candy, pero hasta no consultar con su novio no diría nada.
Terry mientras convencería a Susana de hacer todo lo que necesitara para que fuera independiente otra vez y lo dejara libre y en paz. Lo que si sabía era que jamás se casaría con ella, la única que quería como esposa era Candy y si no era ella, no sería nadie.
