UN SOLO CORAZON
Por: Mimie Grandchester
CAPITULO CINCO – "LA GRAN RECEPCIÓN"
Eran las ocho de la noche en punto, Candy había regresado de todas sus actividades del día. La más cansada y estresante de todas: LA RUEDA DE PRENSA
Durante la sesión, se cuestiono si Candy era hija ilegitima de algún miembro de la familia Andrey, ¿Por qué la adoptaron?, que si Albert se casaría con ella y por eso la adopto, si era por convenio social, y mil preguntas de ese tipo que tenían muy poco que ver con la verdad.
La Tía Abuela, contesto tajantemente que era la presentación de William Albert Andrey y que de su hija Candice White Andrey solo se diría que es una dama digna de llevar el apellido y excelente representante de las mujeres Andrey, sin importar su origen.
Archie y Candy fueron los que se la pasaron peor en la rueda de prensa, les cuestionaban cosas extrañas, que ni ellos habían imaginado nunca, algunas preguntas de ese tipo eran como si Stear se suicidó y por eso uso de escusa la guerra y a Candy le preguntaron que sentía al tener a un padre diez años mayor que ella, a lo que ella respondió.
-Yo no lo he visto como padre, para mi William es el hermano que siempre quise tener, y no le veo nada extraño a nuestra relación y si él es mi tutor. Además, lo quiero mucho y le agradezco todo lo que ha hecho por mí.
-¿Usted si se siente parte de la familia Andrey?
-Albert y Archie son mi familia, no sé si eso es lo que quería escuchar.
Estaba sacando las cosas que compro. Clin dormía tranquilamente en su canasta, mientras Candy pensaba. –Jamás pensé que iban a preguntar cosas tan retorcidas, yo jamás pensé eso, como la gente puede ser tan mala.
Mientras ella le daba vueltas a esa idea alguien llamo a la puerta.
-Adelante- dijo la rubia
Albert entro a su recamara y enseguida entro Archie que tenía una cara de mal humor, después de la rueda de prensa el también se notaba muy intranquilo.
-¿Cómo estas pequeña?- pregunto Albert muy tranquilamente.
Candice como siempre mostro una de sus mejores sonrisas y respondió –Muy bien ¿y ustedes? - quería que ellos estuvieran bien, de todas formas, de ella siempre se hablaba mucho.
Archie fue el que respondió, y su tono de voz se escucho bastante fuerte, eso demostraba que era bastante molesto con lo que se había dicho en la mañana.
-La verdad un poco molesta, esos malditos periodistas solo quieren saber de nuestra vida privada.
-Archie no dejes que te afecten, ellos lo hacen solo para que nos molestemos –dijo la chica para calmar a su primo.
Se hizo un breve silencio roto por Albert que contesto a todo eso.
-Es lo que buscan, creen que yo lo hare muy mal porque soy demasiado joven, no se han puesto a pensar que yo he ido manejando todos los negocios de la familia desde hace bastante tiempo y por supuesto si eso les falla quieren ver que tan revoltosa es mi hijita. Y aparte de todo eso quieren saber que más hicimos para rescatar a Stear de la guerra, porque no se hablo nada de su muerte.
-Pero eso no es justo no somos animales de zoológico para exhibirnos así
-Lo sé pequeña, pero eso es lo que les a trae a la prensa de sociales, y más de nosotros los ricos.
-Pues yo me niego a que traten a la familia de esa manera, te imaginas que mas empezaran a decir de Candy, sin pensar en Annie que también le puede afectar y ella ni siquiera es parte de la familia- dijo Archie ya sin disimular su enojo.
-Chicos la prensa de sociales es eso, nada mas quieren ponernos en evidencia y solo están pendientes de nuestras acciones y movimientos; y más de nuestros errores- dijo Albert muy certeramente –es como la de espectáculos solo nos quieren para satisfacer el morbo de la gente.
No dijeron nada, el castaño solo apretaba los puños por el coraje que sentía, mientras Candy pensaba en la revista que le había aventado Neal Legan, donde se habla de Terry y como lo acribillaban, de la misma forma que hablaban muy mal de Susana Marlow y en eso recordó el articulo donde se hablaba insidiosamente del compromiso entre ella y Neal.
Después de esa pausa donde clara mente cada uno de ellos se sumió en sus pensamientos, Albert les dio una advertencia para que no se confiaran de la prensa.
-Solo quiero que tengan cuidado y que no hagan caso de lo que se dice, tampoco se expongan, entendido Candy, se los pido como un favor, no quiero que ninguno el pase mal.
-Si Albert lo hare no me expondré.
-También yo Tío y cuidare de Anne y Candy para que no allá ningún problema.
-Gracias a los dos y bueno es hora de descansar, porque mañana nos espera un largo día. Buenas noches pequeña.
-Buenas noches Candy- también se despidió Archie
-¡Buenas noches a los dos!
Salieron de la recamara, después de eso Candy se acerco a su cama y se sentó, se empezó a quitar las botas que había traído ese día y pensaba en cambiarse de ropa para dormir, cuando en su mente la atravesó un pensamiento –Terry ¿leerás los periódicos que salgan mañana? - suspiro y después se agacho hasta el pie de la cama, ahí había un baúl que se veía antiguo y justo dentro de él se encontraba la revista de Terry que le habían dado en el hogar de Pony.
Pensó que, si Terry leería los periódicos, ella también volvería a leerlos, así los dos compartiría el mismo sentimiento.
Empezó a hojear la revista y a leer alguno que otro artículo, pero siempre se detenía para observar detenidamente las fotos que el artículo incluía de él, en toda la revista solo decía que había retomado su carrera con gran éxito y muy esperado por las fans para cerrar con broche de oro la puesta de Romeo y Julieta, dando a entender que había desaparecido y reaparecido para el final como un acto de publicidad, sin hablar mal de él, también se decía que se había visto varias veces con Eleonor Baker dando a entender que había un lazo muy estrecho entre los dos actores como si fueran madre e hijo, pero la prensa tampoco lo tomaba como burla.
Después de ver una vez más las fotografías de la revista Candy se alegro mucho por él, le intrigaba un poco ver que no se decía nada de Susana, ni de la relación que ellos sostenían, pero estaba más contenta de verlo tan bien y tan exitoso en su carrera, así que cerró la revista, la guardo con todos sus recuerdos, se cambio rápidamente de ropa y se fue a dormir con una sonrisa.
Ha Terry no le había dado tan buenas noticias el doctor, el hecho de que Susana llevara más de seis meses sin moverse y sin acudir a la rehabilitación, había hecho que perdiera movilidad en la otra pierna, los nervios habían perdido sensibilidad y las articulaciones se habían endurecido, lo primero que harían es fortalecerle la otra pierna, para que tuviera mejor apoyo, aunque sería difícil, tal vez hasta imposible por las condiciones de salud en que se encontraba Susana. Ese mismo día le habían detectado la peor de las anemias, ya que la falta de actividad y su estado anímico la hacían que perdiera el apetito y se estaba alimentando muy mal, haciendo que no se recuperara del todo del accidente.
Cuando le dieron el diagnostico, ella se puso a llorar, pues no fue difícil imaginar que podía morir si continuaba así, pidió salir del consultorio del médico y esperara afuera con su madre. En cuanto salió le comenzó a platicar todo lo que decía el doctor y entre sollozos le dijo a su madre que iba a hacer todo lo posible para que nada la apartara de Terry.
El doctor fue muy sincero con el actor, y le dijo que si en un mes Susana no mejoraba le mandaría un estudio de leucemia y le pronosticaría cuanto le quedaba de vida, a la pobre ex actriz.
Eso cambiaba drásticamente sus planes, pues si Susana estaba enferma de muerte, no podría dejarla y si les daban tan malas noticias, esta vez no sabría como negarse a casarse con ella y su madre ejercería mayor presión sobre el, ya que lo forzarían las dos a hacerla feliz por el tiempo que le quedara.
Terry sacudió se paso la mano por la cabeza; decidido a dejar de pensar en lo mal que le había ido con el doctor, y decidió tomar su café, para después irse al teatro. Mientras estaba en la mesa tomo el periódico y comenzó a revisarlo, acababa de dar la vuelta a las páginas justo cuando se quedo en la sección de finanzas, cuando le sorprendió ver una foto bastante grande de Albert y un encabezado gigantesco que decía: "LOS NEGOCIOS Y FINANZAS TIENEN UN NUEVO ROSTRO Y NOMBRE: WILLIAM ALBERT ANDREY", debajo de estos dos se encontraba una nota no muy grande en comparación de la fotografía y el encabezado, pero bastante concreta, Terry rápidamente comenzó a leer las líneas con gran avidez.
"El pasado viernes siete de julio del presente año, se dio a conocer a la prensa, sociedad y mundo financiero, al nuevo patriarca del Clan Andrey quien es ni más ni menos que William Albert Andrey hijo del difunto financista William Andrey que convirtió en multimillonaria a la familia con sus innumerables negocios y acciones. William A. Andrey, para sorpresa de muchos es un excéntrico y joven magnate, dueño en la actualidad de la mayor fortuna de Chicago, uno de los mejores inversionistas en Europa y una de las personas más importantes de E.U. Esperemos lleve bien la economía de su familia y no la derroche como el primogénito de los Leagan, que también pertenece al los Andrey. El mundo financiero se cree que estará muy pendiente de su desempeño."
El actor estaba sorprendido, su amigo Albert era el patriarca de los Andrey, ósea que él había adoptado a Candy, por el asombro se tiro el café encima y dijo en voz alta –¡maldición! Vaya, vaya Annie si que tenía razón, me he sorprendido- siguió ojeando el periódico, mientras intentaba secarse con una servilleta sin despegar los ojos de las paginas, hasta que llego a la sección de sociales, donde encontró justo lo que quería ver.
Ahí estaba Candice, bajando unas escaleras, se veía más grande y ya era toda una mujer, tenía una cintura diminuta y el cabello largo y en el lado izquierdo de la blusa traía el emblema de los Andrey como prendedor, se veía que la foto la había tomado por sorpresa, pero seguía siendo muy hermosa, toda una dama.
Susana estaba viendo el mismo periódico, pero a diferencia de Terry que tenía una cara de sorpresa, pero de alegría, el rostro de Susana reflejaba molestia incluso hasta enojo. Mientras veía muy interesada la fotografía pensaba. –Así que la enfermerita de Terry era una niña rica y de mucha clase-.
Mientras leía se amargaba con sus pensamientos, -Por eso el estaba tan enamorado de ella, pertenecen a la misma clase social, a la que yo pertenecía y a la que ya no pertenezco por culpa del dinero, pero no me explico cómo puede ser esto, la chica pelirroja dijo que era poca cosa, y eso aparentaba si no porque es enfermera y la gente adinerada no trabaja en esas cosas tan vulgares.
Después de meditar eso, comenzó a leer la nota, aunque le temblaban las manos, de lo intranquila que se sentía.
Era la imagen de Candy bajando las escaleras, la misma que había estado observando Terry, el rostro de la pecosa se veía como iluminado, a pesar de que la fotografía era blanco y negro, ella parecía un ángel abajo venia una pequeñísima nota.
"La heredera Andrey entre las chicas más hermosas de la sociedad, a pesar de tener un origen tan misterioso, ella se ha convertido en la chica más codiciada de Chicago, sin decir que de todo Estados Unidos. Candice White Andrey es la chica ideal para cualquier soltero de alta alcurnia y sabemos de ante mano que esta noche en la fiesta de presentación de su poderoso padre William Albert Andrey, será el centro de atención y posiblemente sea la que tenga más ofertas de baile. Esperemos que sea verdad lo que se dice de ella, que no es igual a todas esas niñas ricas y consentidas".
-Así que eres una importante heredera y te gusta exhibirte frente a la alta sociedad de Chicago. Bueno de lo que si estoy segura es que no te hace tan feliz y simplemente porque yo tengo a Terry a mi lado y tu nunca me lo podrás quitar.
El rostro de Susana se veía lleno de odio y envidia, sobre todo porque, aunque no quisiera aceptarlo en el fondo ella sabía que Candy si era diferente a todas las chicas ricas e incluso a ella misma, con buenos sentimientos. Susana se preguntaba como ella podía ser tan linda y tener todo lo que ella misma había soñado hasta se estaba haciendo una celebridad y ni siquiera había luchado por conseguirlo, su mirada se perdió en la alfombra de su habitación mientras ella pensaba, -al salvar a Terry perdí todos mis sueños y deseos, ni siquiera puedo tener el corazón de Terry, aunque jamás te lo dejare, si tú tienes todo lo que yo quería, yo no te dejare nunca lo que tú querías.
Candy estaba admirándose en el espejo de su recamara, su arreglo de esa noche había quedado excepcionalmente perfecto, traía puesto un vestido verde esmeralda, estaba hecho de satín, le recordaba al que había usado en su fiesta de bienvenida cuando era pequeña, solo que este ya era de una dama y estaba bordado con pedrería negra, en lo bajo de la falda y en las mangas, que con la luz destellaban un poco, el cabello lo traía recogido en un rodete en lo alto de la cabeza, adornado con unas plumas negras y unas piedras negras que contrastaban muy bien con su cabello rubio dorado.
Alrededor del talle traía un listón ancho que le resaltaba su diminuta cintura, haciendo que la cadera se definiera más con la caída de la falda y el escote era bastante atrevido ya que mostraba hasta sus hombros, nunca había usado un vestido así y por primera vez vio que ya era toda una mujer, el escote revelaba un busto muy bien desarrollado y en general la definición de su fina silueta la hacía verse tanto hermosa como sexy.
Su piel era muy blanca y cremosa, su rostro se veía más grande y Dorothy le había atenuado un poco las pecas con polvo de arroz, dándole así un alo angelical, retoco sus labios con un bálsamo, hasta resaltar sus labios color carmesí, que tenían el hermoso color de una fresa madura y ella se roció con un poco de perfume francés, regalo de Annie que tenía unas notas de jazmín.
Todos sus accesorios eran de color negro como las piedrecillas bordadas de su vestido y el tocado de su cabello, las zapatillas eran de raso negro la hacía lucir más alta y femenina, los aretes negros y el collar eran un regalo de Archie para el evento y para terminar con el encanto de la hermosa chica sus guantes negros completaban el atuendo.
En ese momento Annie toco para ver si la rubia estaba lista, iba acompañada de Archie que traía un traje negro y corbata azul eléctrico, como el color del vestido de su novia, que hacia juego con sus hermosos ojos azules.
Sus accesorios de ella también eran negros, traía un moño sobre la nuca que estaba adornado con diminutos brillitos, sus guantes eran negros y en el collar llevaba la insignia de los Briter, sus aretes eran de obsidiana un regalo muy costoso de su novio y la falda del vestido tenia brillitos, ella parecía toda una princesita salida un cuento.
-¿Podemos pasar, ya estas lista Candy?
Desde dentro se escucho la voz de la enfermera
-Si adelante solo me estoy dando los últimos retoques- cuando estaban entrando ella se colgaba el broche de la familia donde estaba el escote.
La pareja entro y se asombraron de lo bella que se veía la rubia.
-Te ves hermosa Candy- dijo Annie muy contenta.
-Soberbiamente encantadora, como cuando éramos niños- dijo Archie y le sonrió
-Cállense o me van avergonzar, la verdad es que siento el vestido muy destapado.
-Pero que dices, está perfecto, el diseñador que lo allá hecho se desmayaría de lo bien que se te ve.
-Annie basta o me voy a sonrojar- un leve color salió en las mejillas de Candy.
Los tres comenzaron a reír fuertemente, pero en ese momento Archie reviso su reloj y paro de reír diciéndoles a las dos señoritas.
-Bien señoritas, vayamos a la fiesta que esperan por nosotros- extendió los dos brazos para que ellas se tomaran de cada uno y después de eso comento –Todos los hombres de la fiesta y en especial Neal Legan me envidiaran por las dos bellezas que me acompañan.
-¡oh! Archie, eres tan vanidoso- después de eso se fueron riendo rumbo a las escaleras.
Bajaron por la escalinata de la mansión, con todas las miradas sobre ellos, cuando llegaron abajo, cada uno hicieron sus respectivas reverencias y saludos. Inmediatamente tomaron sus lugares asignados. Algunos reporteros que tenían la exclusiva no dejaban de tomarles fotos a los Andrey y otros reporteros hacían breves entrevistas para no incomodar a los invitados.
El tan esperado momento llego y la tía abuela se levanto de su asiento, para presentar a Albert.
-Muy buenas noches tengan todos los invitados, el motivo de esta celebración es presentar como cabeza de la familia y líder de todo el clan Andrey a mi sobrino William Albert Andrey.
Todo mundo aplaudió y Albert saludo a todos con la mano, después de unos segundos la tía abuela hizo que callaran todos para continuar con su discurso.
-El es ahora quien tendrá total control sobre las finanzas y negocios de la familia, así mismo como de la familia, pero no crean que me retirare, yo seguiré siendo la matriarca y terminare con mi labor de educar para la sociedad a mis cuatro sobrinos. Bueno démosle la bienvenida a William y espero que disfruten de la velada.
La música comenzó a tocar y Albert tomo a Candy para abrir el baile, después de unos minutos donde todos los miraban con admiración, el resto de la familia se unió a la danza y unos minutos después toda la crema innata de Chicago bailaba mientras era la hora de la cena.
Archie y Annie bailaban cerca de Albert y Candy, un momento después y justo cuando había acabado el vals, un joven se acerco a pedir permiso para bailar con la hija del señor Andrey.
-Buenas noches tengan todos- era un tipo buenmozo y elegante, con refinados modales le extendió la mano a Albert y le dijo –Señor Andrey mis felicitaciones.
Albert se la tomo y le contesto – ¡Muchas gracias!
-Me concedería una pieza de baile con su distinguida hija- hizo un sobre salto muy fingido y continuo –disculpen por mi descuido no me he presentado, mi nombre es Christopher Carter, el hijo de uno de los accionistas de la banca Andrey
Archie extendió la mano, estaba muy serio se notaba que no confiaba en ese sujeto Christopher así que continuo. –Mucho gusto Christopher, yo soy Archibald Cornwell y ella es mi novia Annie Briter y mi prima por supuesto Candice Andrey, es un gusto que nos acompañe a mí y a mi familia y hubiera sido todo un placer que trajera con usted a la señorita Anderson, tengo entendido que es su prometida-.
Christopher se desconcertó al oír eso, claramente las intenciones que tenía sobre Candy no eran las mejores y no le gusto saber que Archibald estaba al corriente de su vida.
-Si claro, pero ella está de viaje en este momento
-Qué pena- dijo Candy
-No se preocupe, ella está muy contenta en Paris y llega en un par de semanas- después de eso volteo a ver a Albert y le dijo –entonces ¿me concede un baile con la señorita?
-Si la señorita quiere, no veo ningún problema- Albert hablo muy seguro sabía bien como era Candy.
-Pues solo una pieza y solo es para no desairarlo, ya que debería respetar el lugar de su prometida, que espero me la presente en cuanto regrese de su viaje.
La música volvió a tocar y ellos se dirigieron para bailar, todas las miradas estaban sobre ellos. Incluso Elisa no les quitaba los ojos de encima, se veía llena de celos hacia Candy porque tenía toda la atención y eso si que la enfermaba de celos. Después de que termino la canción Candy regreso con Albert y sus amigos.
Elisa se acerco a Christopher, que era el chico más guapo de la fiesta, se presento con el cómo Elisa Legan Andrey, al escuchar el apellido le puso más interés, ya que se dio cuenta que la heredera de la familia no era tonta y ya no accedería a su compañía.
Se adueñaron de la pista de baile y llamaban mucho la atención, sobre todo por el atuendo extra moderno de la pelirroja, Candice y Annie eran las únicas que no le prestaban atención.
Las chicas bailaron cenaron y se divirtieron, a pesar de que a Candy la molestaban constantemente para que aceptara la compañía de los solteros más jóvenes y no jóvenes, de la noche.
Después de un rato y ya pasado de las doce de la noche Elisa y su nuevo amigo habían desaparecido, los Briter decidieron retirarse y Candy pidió ir a su habitación y un par de horas más tarde la presentación había llegado a su fin.
Candice no se había dormido estaba recostada en su cama con su camisón de lino, revisando sus más preciados recuerdos, que para ella eran un tesoro. Empezó a hojear otra vez la revista de Terry y leyó un mini articulo donde decía que no se había comprometido con ella, nadie estaba seguro de la relación que sostenían, pero el si estaba al pendiente de ella y de su salud.
No había leído toda la revista como debía, solo se dedicaba a ver las fotografías, hasta que esa noche se sintió muy sola y deseo estar con Terry nuevamente, fue una noche y una velada que lo extraño tanto, y más por los constantes halagos de los jóvenes millonarios de Chicago, al leer la revista y encontrar esa breve nota se sintió mucho mejor.
-Creo que no dejare de leer lo que haga en su vida, es la única forma en que te tengo cerca Terry- le dijo a una de las fotos que tenia la revista donde Terry salía como Hamlet.
Después de eso se durmió, para salir al día siguiente muy temprano a buscar las revistas que tuvieran algo del hombre que tanto amaba.
