"Raku!"

El grito pertenecía a Chitoge, quien asustada veía a su frijol entrar al aula hecho un desastre; con el labio inferior rojo e hinchado, un arañazo fresco cruzando su mejilla derecha y un enorme moretón que le cubría el ojo izquierdo. Sus ropas estaban arrugadas y sucias, que parecía que le hubieran arrastrado por toda la escuela.

Él quedó paralizado al verla. Justo la persona que menos quería ver en ese momento. Por un segundo pensó que tal vez aún podría correr en dirección contraria y perderse en los pasillos de la escuela; pero en su estado actual y contra Chitoge, no llegaría muy lejos.

De inmediato la rubia se le hecho encima y con sus azules ojos llenos de preocupación empezó a examinar las heridas. Respiro aliviada al ver que sus heridas no eran tan graves, sólo algunos rasguños y moretones.

"Que te paso? Y esas golpes!?"

"Ehm… no fue nada, lo que pasa es que… me caí por las escaleras, si eso" fue su vacilante y poco convincente respuesta.

"Serás idiota… ven aca" entre quejidos de dolor, Chitoge lo tomó de la mano y lo arrastró por los pasillos de la escuela.

Lo llevó hasta la enfermería, y cómo las clases ya habían terminado se encontraba vacía. Entraron y Chitoge le ordenó que se sentara en la cama mientras ella buscaba algo con que remendarlo.

"Ya hace como una hora que se fueron todos, por que no te has ido a casa?"

"Estaba preocupada. Desapareciste y te saltaste las tres últimas clases; llame a tu celular pero no contestaste y como tu maleta seguía en tu escritorio, sabía que aún estabas en la escuela"

El demacrado yakuza se quedó en silencio. Lo que sucedió en realidad era que había estado escondido en la azotea esperando a que las clases terminaran y todos se fueran a casa, y así poder pasar a recoger sus cosas. No quería ser visto en tan deprimente estado.

Chitoge esculco algunas gavetas hasta encontrar gasas, algodón y una botella de alcohol. Se paró frente a él y empezó a tratarlo.

"Y ahora me vas a decir que fue lo que realmente te paso?"

"Ya te dije que rodé por las escaleras" contestó, después en un tono juguetón continuó hablando "Fue increíble debiste haberlo visto yo-"

"Raku!" interrumpió Chitoge con severidad, molesta por la obvia mentira. Luego en un tono de reprimenda, continuo "Mi familia está llena de mafiosos, veo esta clase de heridas todo el tiempo. Tal vez Kosaki se crea tus mentiras, pero yo se que esos golpes no son por una caída. Ahora dime, con quien te peleaste?"

A Chitoge no se le pasaba nada. Acorralado no tuvo más opción que decir la verdad.

"Verás…" Raku inspiró profundamente antes de enfrentarse a ella "supongo que no tiene remedio. Shuu y yo descubrimos a un tipo de tercero vendiendo fotografías… indecentes. No del tipo artístico como las de Shuu donde muestra su belleza y lindura, si no tomas pervertidas como de ropa interior y bueno… ya te imaginas el resto"

"Así que fuiste y te liaste a golpes? Y que paso con ese sermón de no rebajarme a su nivel que me diste en nuestra primera cita?"

"No lo que pasa es que, fui a discutir el asunto civilizadamente pero-aaayyy! duele!"

"Deja de lloriquear, sólo es alcohol"

"Lo que pasa es que quiso chantajearme para que le consiguiera fotografías de ti y las chicas… y pues bueno, antes de que me diera cuenta ya le había estrellado la cámara en la cabeza"

"Y por que te estabas ocultando? Pudiste habernos avisado o a Tsugumi, ya sabes que ella es quien se encarga de estos asuntos"

"Yo… yo sólo… escucha, sólo no quería que me vieras en este estado, esta bien? es patetico…"

Chitoge con delicadeza tomó su cabeza y la envolvió en un abrazo contra su pecho. Raku respondió tomándola por la cintura y atrayéndola hacia él con fuerza. El calor de su cuerpo, su rico perfume, la sensación de sus pechos… era todo lo que necesitaba para sanar.

"Tonto… no me vuelvas a preocuparme así"

"Si… lo lamento…"

Y esto puso fin al asunto por hoy. Al día siguiente al llegar a la escuela, la pareja se encontró con la sorpresa de que el pervertido fotógrafo había sido suspendido (con amenaza de expulsión). Al parecer una denuncia anónima puso fin a sus fechorías. En el receso; Chitoge, Raku y Shuu se reunieron para discutir el tema pero resulta que ninguno de los tres había denunciado nada. Al final del día la identidad del denunciante quedó en el anonimato.