Onodera cerró la cortina con un movimiento errático. Gemía de preocupación, no podía contener los nervios.
"Ch-chitoge-chan, el te-teatro ya está lleno…" farfullo temblorosa.
"Haber déjame ver-Whoa!" apenas se asomó detrás de la cortina y de inmediato soltó un grito de asombro al ver al inmenso mar de gente.
El teatro estaba repleto; ninguna butaca libre hasta donde se podía ver. Con gente parada hasta en los pasillos y el vestíbulo. Alumnos de otras escuelas, otakus cargando banderines con las imágenes de ambas, hombres trajeados (probablemente representando compañías Idol). Y por supuesto que no podía faltar, sentados en primera fila: por un lado la banda del Beehive, liderados por Claude; y del otro el clan de los yakuzas Shuuei, con Ryuu a la cabeza. Todos visiblemente excitados, con cámaras o smartphone en mano. Nadie se quería perder el concierto.
"Como puede ser que se llenara tan pronto?" preguntó con evidente sorpresa.
"Qué hacemos? Estoy muy nerviosa."
La tensión era palpable en el ambiente. Nunca se hubieran imaginado que lo que empezó como una tonta broma, acabará haciéndose realidad.
Cuando llegó el día de elegir qué actividad hacer para el festival cultural; Gorisawa, quien es parte del club de música, propuso un dueto entre las dos chicas más populares de la clase; muy al estilo de las idols, qué son tan populares hoy en día. Su club ayudaria con la música y la coreografía, y Chitoge y Kosaki prestaran su talento para la presentación. Ellas no se lo tomaron en serio, pero rápidamente el interés creció en la clase. Al final la votación fue unánime. Al principio se mostraron reacias, pero gracias al apoyo de la clase y a unas palabras de aliento de cierto yakuza, se convencieron.
"Calmate Ko-kosaki-chan, hemos trabajado muy duro para esto. E-estaremos bien." respondió con una risilla temblorosa y llena de nervios, tratando de sonar confidente. Ni ella se lo creía.
"No se si pueda hacerlo… después de todo, yo sólo soy una torpe chica que trabaja en una dulcería. No creo estar hecha para esto del canto y baile… todos están esperando tanto de nosotras" se dejó caer en una silla con aspecto abrumado. Se acercó la mano a la boca con intención de morderse las uñas, pero torpemente fue a notar que no podía, debido a los guantes de su lindo conjunto.
"No te desanimes. Por ahora cálmate y respira. Ven, hagámoslo juntas."
"D-de acuerdo."
"Toma mi mano y cierra los ojos. Tranquilizate. Lei sobre esto en la internet así que debe funcionar. Inhala profundamente y exhala lentamente. Inhala profundamente y exhala lentamente"
Las chicas siguieron haciendo vigorosas respiraciones varias veces más. Para segundos después, darse cuenta que no servía de nada y volvieron a explotar en un tsunami de nervios.
"Tal como lo pensé es imposible, imposible! Chitoge-chan, no puedo hacerlo."
En ese instante, sus lamentaciones fueron interrumpidas por la voz de su yakuza favorito.
"Oi ahi estan, Chitoge! Kosaki!"
"Raku!" ambas exclamaron sorprendidas. Sus rostros se iluminaron de alegría al verle, y la tensión que sentían bajo de golpe.
Apenas lo habían visto estos últimos días. Haru y Hikari lo habían secuestrado para que les ayudará en su puesto de comida. Y siendo que en la clase pusieron a todos los varones a hacer trabajo pesado. El pobre hombre andaba de un lado para otro. Y ellas con tanta práctica; que si no era de coreografía, era de canto. Sus horarios nunca coincidian.
"Hey como se sienten? Afuera todos están muy excitados por verlas actuar, están listas?" las saludo con una afable sonrisa.
"Frijol que haces aquí? Sólo nos vas hacer sentir más nerviosas!"
"Que grosera, y eso que vine para darles mi apoyo-Whoa! Kosaki… ese vestido." fue en este momento cuando Raku reparo en Kosaki y su lindo conjunto de idol.
Quedó boquiabierto, cautivado por su belleza. Trago saliva y sintió una creciente y extraña emoción dentro de él.
Empezando con un top blanco que llevaba atado bajo el pecho dejando, al descubierto su estómago, terso y liso. Una diminuta falda color azul cielo que destacaba sus delgadas y seductoras piernas al desnudo. Y un chaleco azul que parecía de adorno, porque apenas cubría su curvilínea silueta. Era como la versión atrevida del uniforme escolar. Increíblemente encantador y sensual a la vez.
Onodera sintió los ojos índigo de Raku recorriendo cada una de sus facciones, lo que sólo hizo que su nerviosismo aumentara.
"Te ves… increíble. Realmente pareces una idol." declaró saliendo de su ensoñación.
"De verdad? Gracias... Raku." una leve sonrisa se dibujó en sus labios y con un gesto tímido, jugueteo con su largo mechón.
Su conjunto de idol, ese gesto y su sonrisa, fueron un combo mortal para Raku; cayó de rodilla al suelo, apretándose el pecho, estrujando su corazón que había sido perforado por su lindura.
Chitoge carraspeó sonoramente. Al parecer, se habían olvidado que ella estaba justo al lado durante su romántica conversación.
"Qué crees que le dices a Kosaki cuando tienes a tu novia al lado, tu frijol pervertido." resopló con los brazos en jarras "Ha! incluso cuando yo estoy vistiendo lo mismo…"
Raku rió para sí mismo y le rodó los ojos a su novia.
"Que no me soltaste un tortazo ayer cuando te dije lo hermosa que te veías?"
Efectivamente, Chitoge no se aguanto las ganas y le había presumido su atuendo en el momento que se lo dieron.
"Eh? Si pero… e-es que es obvio que… como mi no-novio siempre debes de…" actuo dócil y tímidamente jugó con sus dedos. Lo que duró poco porque súbitamente explotó ferozmente y añadió "Sabes que olvidalo! no es como si quisiera escuchar tus halagos."
"Te ves increíblemente hermosa Chitoge." soltó el hombre con toda naturalidad.
"Estúpido frijol..." a pesar de sus palabras hostiles, había una aura de lindura a su alrededor.
Mientras tanto, Raku noto a Kosaki, que no dejaba de caminar de un lado a otro, frotándose nerviosamente las manos. Parecía estar al borde del colapso mental.
"Kosaki? Tienes mala cara, te sientes mal?"
"No, no. Es sólo que estoy algo nerviosa" se apresuró a decir "La presión es muy grande y tengo miedo de hacerlo mal..."
"Hmm ya veo… Haber, tengo una idea. Déjame tu mano"
"Eh? Mi mano?"
"Si, lo que pasa es que se de un hechizo que te ayudará. Sólo tienes que escribir la palabra confianza tres veces en la palma de tu mano, y eso debería disminuir la tensión."
"He-hechizo?"
"Mira se hace así."
Delicadamente, Raku se dio el lujo de tomar su mano. Onodera no pudo evitar soltar un leve gemido. Alargó sus dedos hacia la palma de su mano, y sintió como la recorrían formando letras durante segundos que le parecieron eternos. El calor invadió su cuerpo, la cabeza le daba vueltas, y el corazón se le subió a la garganta. El hechizo funcionaba pero no de la manera en que Raku pensaba.
"Listo, ahora deberías estar bien… eh? Kosaki? Tu rostro esta muy rojo, sera que no funcionó?"
"No no para nada, estoy bien!" rápidamente se giró sobre sus talones, rompiendo contacto visual con el joven. No quería que viera su boba sonrisa de enamorada, atascada en un rictus que le duraría una vida entera.
"Eeeh~, así que algo como eso existe..." soltó Chitoge, quien observaba de brazos cruzados y cabeza ladeada, evidentemente incrédula.
"Que no me crees?" preguntó, luego añadió más en tono juguetón "O Chitoge, será acaso que tu también estás nerviosa?"
"Que no de ninguna manera. No es como si-"
"Vamos vamos, déjame hacerlo, te ayudará. Lo prometo."
"Oye espera, qué crees que hac-" pero antes de poder hacer nada, Raku apresó su mano tiernamente, y con su dedo índice, empezó a escribir las susodichas letras. Inmediatamente, una dulce sensación recorrió todo su cuerpo haciendo que se le enchinara la piel. Todo lo que salió de sus labios fue una risilla tonta llena de placer. El problema era que el cosquilleo poco tenía que ver con la alegría y mucho con otra clase de excitación.
"Te estoy diciendo que te detengas idiota!" vociferó fiera y de un agresivo manotazo, se vio obligada a poner fin a sus caricias "Que no ves que ahora no es el tiempo ni el lugar!" el corazón le palpitaba como loca y estaba a sólo un roce de saltarle encima.
Raku, con la densidad de un hoyo negro, no se entera del poder que tiene sobre estas dos chicas.
"Última llamada: A continuación tenemos a Onodera Kosaki y Kirisaki Chitoge." resonó la monótona voz por la megafonía de la escuela.
"Vamos, esa es su llamada." les dice con una sonrisa alentadora.
"Raku. Gracias por el hechizo, me siento mucho mejor. Yo... daré mi mejor esfuerzo."
"Gracias Darling… creo que a mi también me ayudo un poco. Vamos Kosaki-chan. Asegurate de vernos he!"
Con una actitud mucho más relajada y con unos ojos que rebosaban algo que a Raku le pareció gratitud, ambas se despidieron.
"Suerte."
Y así, juntas subieron al escenario, donde fueron recibidas por una gran ovación por parte del público.
