"Solo me alegra de que alcanzaremos copias. Había tanta gente que pensé que se iban acabar." comentó Shuu jovialmente, mientras le echaba una mirada a la portada de su nuevo juego.

"A mi me sorprende que Kirisaki-san te dejara venir tan fácilmente Raku-senpai. Después de todo es temporada de exámenes, y vamos a pasar toda la noche en vela jugando." Añadió Hikari, quien era la más reciente incorporación al grupo de juego de este par de amigos.

"No te preocupes, no tiene ni idea. Después de todo, oficialmente" Raku lleno de cinismo, hace un gesto de comillas con los dedos "esta es una sesión de estudio. Ahora apresuremonos, que se va llenar el servidor."

El trío siguió caminando por la acera mientras charlaban alegres por su nueva adquisición. Entonces justo cuando iban a cruzar una avenida, un vehículo se detuvo frente a ellos bruscamente, cortándose el paso.

De carrocería elegante y chasis deportivo, color rojo brillante y vidrios polarizados. Era todo lujo y ostentosidad. Revolucionó su poderoso motor, como león que ruge en la selva.

"Woah! Están viendo esto?" los lentes de Shuu relucieron con asombro, mientras observaba al exótico vehículo.

"Hee, si, lo veo... es un auto." respondió Raku.

"Es bonito… y parece caro." Hikari dijo por su lado.

"Un auto? bonito dices? Es un Aston Martin, que no los conocen!?" vociferó Shuu, casi molesto ante la ignorancia de sus amigos.

En respuesta, Raku meneo la cabeza, mientras que Hikari se encogió de hombros. Era obvio que a ninguno de los dos sabía nada al respecto, ni les interesaba.

"Es una maravilla mecánica! elegante, sofisticado y estiloso. No esas basuras como los Ferraris que manejan los fresas. Es el mismo auto que maneja James Bond. Tal vez hasta venga con lanzacohetes, metralletas y todo. O mejor aún, tal vez lo maneje una guapísima chica Bond!" soltó vehemente. La pasión en sus ojos era casi visible.

Mientras tanto, la ostentosa pieza de ingeniería automovilística no pasó desapercibida por los transeúntes. Después de todo, no todos los días se veía un auto así de elegante transitando por las calles. Rápidamente levantó miradas, e incluso hubieron otros que sacaron el celular y empezaron a tomar video y fotografías.

"No sabía que fueras el tipo de personaje que ama los vehículos." dijo Raku, quien acababa de descubrir una nueva faceta en los gustos de su mejor amigo "En fin. De lo que sí estoy seguro, es que se nota que el dueño es un grosero. Porque el reglamento de tránsito claramente dice, que en zonas de franja verde, solo se pueden estacionar de 8 de la noche a las 6 de la mañana."

"No conoces el nombre del auto más popular del mundo, pero te sabes el reglamento de tránsito de memoria!?"

"Pues claro! Como futuro servidor público es mi deber conocer este tipo de cosas. Aparte de que espero sacarme la licencia un día de estos… solo necesito aprender a manejar. Ahora cuidenme mis cosas, voy a tener una charla con este tipo."

Le paso sus bolsas a Hikari, quien las aceptó, pero no sin antes oponerse.

"Raku-senpai vas en serio? Realmente no creo que sea una buena idea…" su femenino rostro mostró un gesto de preocupación.

Shuu por otro lado, lo aceptó como siempre, así era su amigo. Exhaló largamente. Saco su celular de su bolsillo, y empezó a marcar un misterioso número.

"Tu nunca cambias hermano. Voy a ir llamando a la ambulancia, por si acaso."

"Solo tengan un poco de confianza en mi, esta bien!"

Como siempre, el vigilante de la justicia, Raku, no podía hacer vista gorda a alguien violando la ley. Se subió las mangas para demostrar que iba en serio, y con pasos firmes camino hacia la ventanilla del vehículo, pero justo cuando estaba a un par de pasos, esta empezó a bajar lentamente.

Quedó estupefacto al instante. Tanto su cuerpo como su cerebro se detuvieron completamente, cuando descubrió que Shuu tenía razón. Si había una guapa chica al volante, pero esta era cien veces más peligrosa que el mismo Bond.

Con su larga cabellera rubia y liston rojo, atados en un improvisado chongo. Vestía vaqueros, una blusa desaliñada y unos enormes lentes negros. Un conjunto que le daban un aspecto de diva escondiéndose de paparazzis.

"Oi Kirisaki-san! Bonito auto, me lo prestas?"

"Hola Kirisaki-senpai! Gusto verla."

Asomandose de detrás de Raku, ambos saludaron jovialmente.

"Hey Maiko, Hikari. Gracias. Los molesto un minuto, solo quiero hablar con Raku."

Se inclinó hacia la ventana con la mirada fija en la estatua que en vida solía ser su novio, y con su dedo índice bajo sus gafas, para que el pudiera ver directamente sus furiosos ojos.

"Hi, Darling… de casualidad no se te olvida algo?"

"Chi-Chitoge pero que… o-olvidar…?" farfulló Raku aún atontado por la sorpresa. No esperaba verla aquí, y mucho menos manejando!

Se palpó las bolsas de los pantalones pero ni siquiera sabia que tenia que buscar. Cuando volvió a levantar la mirada, Chitoge alargaba su mano, ofreciéndole su celular olvidado.

"La próxima vez que te escapes a jugar tus juegos con tus amigos, quieres al menos llevarte el celular para poderme comunicarme contigo." de sonrisa forzada y en un tono pasivo agresivo, sonaba irritada.

"S-sí, lo siento" habiendo perdido toda la confianza, inclinó la cabeza y respondió obedientemente en voz baja.

"Bien, te quiero Darling, te veo mañana. Bye, bye. Que se diviertan chicos!" volviendo a su lado amigable, Chitoge se despidió con un gesto de la mano mientras el auto aceleraba, desapareciendo al doblar la esquina.

"Wow! Kirisaki-san se veía tan cool y madura. Y tu aquí desvelándote para jugar videojuegos. Realmente te estás quedando atrás hermano." lo sermoneo Shuu meneando la cabeza, como si él no estuviera haciendo lo mismo.

"Y parece que no la engañaste para nada, Raku-senpai" Hikari por su lado, rió burlón.

"Ya déjenme en paz si!"