Hola chicos, volví después de mucho tiempo con un nuevo one-shot. Estuve muy ocupada por estar estudiando para los exámenes para entrar en la universidad, de hecho mañana me dan los resultados y bueno me pusé a terminar historias que tenía pendientes para pasar el nerviosismo. Deseenme suerte, falta unos meses para que entre a la u así que me dedicare a terminar mis historias publicadas :)

Hoy les vengo con un one shot que tiene un toque de Nalu y posiblemente sea en lo que me de una idea para empezar un fanfic con más cápitulos.

Espero que les guste :)

Aclaración: Fairy Tail no me pertenece ni sus personajes, pertenece a su creador Hiro Mashima

Loke se había enamorado de su rubia amiga a la dulce edad de 16 años si bien al principio era una compañera de clases más, a lo largo del tiempo se convirtió en la luz que ilumino su oscura vida. El peli naranjo quién estaba hundido hasta el cuello de problemas fue salvado por Lucy Heartfilia, una chica que no le importó su pasado ni su situación familiar.
Sin siquiera conocerse cercanamente, aquella rubia había arriesgado su vida para salvarlo a él de sus perseguidores. Loke estaba peligrosamente relacionado con una de las mafias más peligrosas de Magnolia, su pasado vandálico lo perseguía y había llegado para matarlo. Pero momentos antes de verse golpeado hasta la muerte, una cabellera rubia llegó a su rescate con la policía detrás. No sabe cómo se enteró ni como lo logró, Lucy se encargó de todo, lo ayudo a solucionar todos sus problemas, lo apoyo en el juicio y le dio trabajo en la mansión Heartfilia. Todo esto sin mencionar alguna palabra a los demás, el secreto del peli naranjo se convirtio en el secreto de los dos.

Loke ya no tenía necesidad de vivir escondido con un gran miedo que lo ahogaba por las noches sufriendo un grn insomnio. Loke al fin era libre, libre de culpa y ataduras, su pasado ya no era una cadena que tenía que arrastrar diariamente. Y todo esto fue gracias a Lucy, la chica de grandes ojos café que se convirtió en su benefactora y su fiel amiga. La chica se había ganado la lealtad del felino chico y si era necesario él la protegería hasta la muerte como el principe de brillante armadura que su apariencia retrataba.

Loke Celestial inevitablemente cayó enamorado de Lucy.

Pero la princesa esta vez no estaba destinada para el principe.

Gray siempre había construido un muro de hielo a su alrededor, manteniendo su interior seguro y protegido del daño que otros podían causarle. Claro que tenía grandes amigos pero aún así no podía evitar construir estas paredes que lo alejaban de los demás, aunque Erza y Natsu (sus mejores amigos) con el paso del tiempo y con esfuerzos habían logrado ganarse el corazón del frío chico. Para todos los demás era alguien distante, reservado y agradable, una versión de sí mismo que usaba para no ser dañado, ya que no quería estar involucrado emocionalmente con nadie. Su pasado ya había hecho estragos suficientes con la muerte de sus padres biológicos y su mecanismo de defensa concluyo en encerrar su corazón en una caja de hielo.

Gray estaba agradecido por sus únicos amigos cercanos y su madre adoptiva Ur, eran las únicas personas con quién podía ser él mismo, sin barreras y demostrarles sus emociones sin miedo. Con ellos estaba satisfecho, no creía que encontraría otra persona en quien confiar, alguien más que pudiera ganarse un lugar en su frío corazón.
Pero eso cambiaría cuando en su clase llegó la chica nueva, a primera vista no le encontró nada especial: rubia y de ojos café, admitía que era bastante linda pero la creía superficial.
Lucy se había hecho amiga rápidamente de Natsu, su mejor amigo y sin que el pelinegro se diese cuenta se había hecho paso en el grupo que compartía con sus amigos.

Conocer a Lucy fue derribar todas sus prejuicios, la chica se había deslizado alegremente y cálidamente a los corazones de cada uno de sus amigos, ahora era parte de ellos y las barreras que Gray había formado también se empezaban a derrumbar.
La rubia era una persona sincera que confiaba profundamente y demostraba sus emociones abiertamente, exactamente lo contrario a él y quizás eso es lo que hizo que derritiera sus barreras tan rápido.
Su sonrisa cálida y esos grandes ojos chocolates estaban tan llenos de aceptación y cariño que conseguían hacerlo sentir cálido por dentro. Lucy era alguien con quien podía hablar, no juzgaba y sobre todo comprendía sin necesidad de hablar, ella se hizo su amiga poco a poco, haciendose parte de sus mejores amigos, ella logró ganarse su corazón.
Aunque Lucy solía pasar mucho tiempo con el peli rosado, el tiempo que pasaba con Gray no era poco y él agradecía cada segundo que compartían juntos.

El día que se dio cuenta de que la rubia se había adueñadode su corazón fue un día de clases, normal para otros pero para él no, era el cumpleaños de su madre biológica, nadie lo sabía, nunca pensó que era algo que debía mencionar.
Su ánimo era caótico por dentro. Aún después de tantos años la pérdida se sentía tan intensa como el primer día y aún así mantuvo su fachada: el chico frío pero cool.
Era una de esas tardes donde sus amigos no se encontraban a la vista, cada uno haciendo sus tareas del día o participando en actividades extracurriculares. Se sentía solo a pesar de que estarrodeado de gente, estudiantes que asistian a su misma escuela pero no eran sus amigos.

Fue a sentarse un rato en el jardín de la escuela, sus amigos aún no aparecían y se hundió en sus depresivos pensamientos. En ese momento donde sus pensamientos alcazaban la emoción más oscura y triste, fue cuando llegó. La rubia tal cual un ángel llegó de la nada y se sentó tranquilamente a su lado.
No le dirigio la palabra, no le impuso preguntas, su mirada se dirigia por el paisaje. Solo estaba allí a su lado, sentada, haciendole compañia.
Estuvieron sentados allí durante mucho tiempo, la campana sonó y ninguno se dirigió a clases, ella no dio indicio de querer irse.
Ella sabía que algo estaba mal, que algo lo perturbaba, sabía que Gray tenía dolor pero no sabia porque. Reconociendo esto, el pelinegro solmente podia agradecer su presencia en el interior de su pecho.
Ambos se quedaron observando el paisaje, sin necesidad de intercambiar palabras entre ellos. Lucy lo entendía y Gray ya no se sentía solo. Sin preguntas y sin hablar la rubia había entrado a su corazón.

Esa tare Gray Fullbuster cayó enamorado de Lucy.

Deseo profundamente haber sido quien la conocio primero, pero lamentablemente el destino no quiso darle una oportunidad.

Sting admiraba a su senpai del club de basquetbol, aún cuando solo tenían diferencia de un año de edad, el rubio idolatraba a Natsu y lo teníac como su modelo a seguir.
El peli rosado se había ganado al rubio con su calidez y su forma de ser, tanto dentro como fuera de la cancha, Natsu-san (como Sting solía llamarlo) era una persona alegre, gracio e idiota pero cuando era necesario podía ser más serio y terco que nadie, si la situación lo ameritaba Natsu podía derribar todo lo que le impidiera lograr su objetivo. Era aquel tipo de personas que hacian lo que fuese para proteger y ayudar a sus amigos. Por lo que Sting quería ser como él.

Al ser tan fan del chico pelirosado fue inevitable tener curiosidad por la chica rubia que era sumamente cercana a su senpai. A simple vista y desde su punto de vista, solo podía decir que era una chica bonita y bastante tranquila, completamente distinta a comparación del pelirosado, un chico bastante bromista y alborotador.
Sting en un comienzo imagino que podría era su novia pero después de hacer sus investigaciones ¿Quién podría ser tan especial como para hacer que Natsu Dragneel cayera enamorado de ella? descubrió que no era así, eran mejores amigos y su nombre era Lucy.
Esto no lo sorprendio puesto que Natsu a pesar de ser considerado entre los chicos más guapos de la escuela, nunca se le habia visto interesado en tener novia.
Sting sintió una curiosidad más grande ante el hecho de que fueran mejores amigos, la rubia tenía que ser muy interesante para ser la mejor amiga de su senpai.
Así que decidió conocer a la rubia, después admitiria que fue una decisión impulsiva y sin mucho pensamiento detrás. Pero al final de todo se alegro de haberla tomado.
Sus principales motivos fueron la curiosidad y querer aprender más de Natsu. Sin mucho esfuerzo fue posible obtener la oportunidad de acercarse a ella, despues de todo la chica podía considerarse como una mariposa social.
Utilizando su necesidad de estudiar como excusa (algo que no era realmente mentira, el rubio tenía malas calificaciones) decidió pedirle ayuda a la rubia mayor. Se había enterado por Yukino, una compañera de clases, que Lucy-san (como decidio llamarla) era muy inteligente y en ocasiones le daba tutoría para ciertas materias que no eran el fuerte de la peliblanca.
Un tiempo después gracias a la ayuda de Yukino, Sting consiguio encontrarse con Lucy para la primera de lo que serían sus múltiples tutorías en el futuro.
Aquel día no solo estudio y aprendió lo suficiente como para sacar una de sus mejores calificaciones en todo el año. Sting tuvo la oportunidad de conocer a Lucy quien eventualmente se convirtió en una gran amiga para él. Su nueva senpai era inteligente, diligente y tenía una infinita paciencia para enseñarle.
Su personalidad a pesar de ser más tranquila y racional que la de su senpai varón. Resultaba ser muy parecida a la de Natsu, Sting descubrió que la rubia era dedicada, sumamente terca, con un gran espíritu optimista y una intensa determinación de proteger a sus amigos, exactamente como la del pelirosa. Lucy no solo era sumamente amable y divertida, era toda una experiencia ser su amigo, sus sentimientos se veían directamente en sus expresiones y siempre llevaba una gran sonrisa, tenía el don de hacer feliz a los demás.
Lucy nunca tuvo problemas en conversar con Sting sobre las cualidades del pelirosa cuando se enteró de la gran admiración que el rubio le profesaba. Con el tiempo su relación creció más y más, haciéndose grandes amigos y pasando el rato sin necidad de usar la excusa de las tutorías. Sting aprendió que la rubia tenía una gran facilidad para hacer amigos y desarrolló una admiración por la rubia parecida a la que tenía por el peli rosado.
Sin embargo con el tiempo empezó a ver una gran diferencia, con cada sonrisa que la rubia le mostraba, el rubio menor podía sentir su estómago revoloteando con mariposas. La admiración se había transformado en algo más, Sting había entregado su corazón a las manos de su senpai.

Lo peor de todo es que el rubio sabía que no tenía oportunidad, no cuando el corazón de la rubia anhelaba a un pelirosado.

Sting Eucliffe estaba enamorado de Lucy pero ella amaba a alguien más.

Lucy Heartfilia estaba enamorada de su mejor amigo. Era un hecho que sabían perfectamente tres corazones rotos: Loke, Gray y Sting.

Para los muchachos no fue difícil darse cuenta, al observar atentamente a la chica, resultaba en algo obvio, Lucy estaba loca por Natsu. Ambos pasaban prácticamente todo el tiempo juntos y raramente veías a uno sin el otro.
Si te dedicabas el tiempo suficiene podías distinguir como Lucy observaba con ojos llenos de amor al ojos jade y le dedicaba toda su atención, al entrar en una habitación sus ojos buscaban inmediatamente al chico de pelo rosado. Y Natsu no se quedaba para nada atrás, era sobreprotector con la rubia y su insistencia para estar junto a ella delataba sus sentimientos.

Los chicos sabían que Lucy merecía ser feliz y por ello cada uno decidió olvidarla, cada muchacho en su soledad se sanó su corazón roto, enterrando el secreto de su amor por la de ojos chocolate con el fin de hacer lo mejor para ella.
El tiempo pasó y cada uno de ellos fue sanando, dejando ir algo que era un amor imposible y en el camino se encontraron con personas especiales. Loke conoció a Aries, Gray fue encontrado por Juvia y Sting se acercó a Yukino. Ahora tenían su propio amor correspondido, Lucy quedo atrás, un fantasma de un amor que solo evocaba un sentimiento de cariño. Ellos siempre tendrían un lugar en sus corazones para ella, le debían mucho y sobre todo eran sus amigos.

Por eso fue que en el momento que vieron a Natsu Dragneel llegar, decidio cada uno en su mente que iba a darle la paliza de su vida. Pues el chico no había tenido mejor acción que llegar tomado de la mano con Lisanna y gritar fuertemente que eran novios frente a toda la escuela (e indudablemente Lucy) rompiendo su corazón en pedazos.

Natsu era el idiota más denso que podría existir en Fairy Tail y los tres chicos solo tenían ganas de golpearlo.

Gracias por leer, espero que les haya gustado :) Recuerden dejar una review y comentar cosntructivamente.

Días para escribir una historia y minutos para dejar un comentario :) no sean tímidos.