Disclaimer: Los personajes utilizados son propiedad de Masashi Kishimoto así como todo al Universo Naruto se refiere, la historia es de mi autoría.

Esta historia la escribo sin fines de lucro única y exclusivamente por mi amor a la lectura y escritura, pero sobre todo para ti.

No seas cabrón y no hagas plagio.

ACLARACIÓN: Esta historia es parte de "Voice for you" actividad de San Valentín organizada por ShikaTema: Hojas de Arena. La canción elegida fue: "Drowning" by Backstreet Boys"

ACLARACIÓN DOS: Este fic se centra en el libro La Nube que Flota en el Silencio de la Oscuridad/Konoha Hiden (Anime)

Disfruten de la lectura

Kyrie HawkTem


Drowning


Nota: POV de Shikamaru

Han pasado ya varios meses desde que tuve el valor de pedirle una cita, hemos tenido varias citas más y aun así soy incapaz de ser claro con ella y peor aún, me es difícil ser más expresivo y dejarle en claro lo que me hace sentir. Sus palabras aún retumban en mi cabeza, estoy seguro de que ella se siente igual que yo, pero no sabe como mostrarlo tampoco.

¡Eres el hombre que diferencié del resto! ¡Vine a salvarte! Deja de quejarte y agradéceme.

Su sonrisa, brillante como el fuego del desierto, aclaró mi corazón.

Diablos, qué problemático.

El aire fresco del bosque acaricia mi cara, venir acá sólo para pensar en esto es inusual de mí. Sí, me gusta la calma que el bosque del clan Nara me ofrece, pero siento que estoy huyendo de algo a lo que no me he enfrentado aun, como un niño pequeño. La sombra que el enorme roble me ofrece es fresca y el olor a humedad por la temporada de lluvias es reconfortante para mí.

A lo lejos puedo ver a dos machos peleando por el favor de una hembra, el choque de ambas cornamentas retumba con fuerza, ojalá fuera así de fácil.

Estoy seguro de que sigue enfadado conmigo por lo que pasó la última vez, estoy seguro de haberle dicho ¿verdad? ¿Qué debería hacer?

Necesito un cigarrillo con urgencia. Reviso en mi chaleco y saco la cajetilla, algo maltratada, pero los cigarrillos parecer servibles, ha pasado mucho desde la última vez que fumé uno. Lo enciendo y a la primera calada puedo sentir como mi cuerpo se relaja, sé que es un autoengaño, pero me calma.

Estoy seguro de que si lo pienso unos minutos algo se me ocurrirá, sólo tengo que poner la mente en blanco y visualizar los panoramas, si puedo hacerlo para una misión puedo hacerlo para encontrar una manera nada problemática que me ayude…

Un suspiro involuntario se sale de mis labios a la par que cierro los ojos.

Escenarios, diálogos, probabilidades, prueba y error.

Tsk. Nada…

—Viejo, esto es difícil, necesito tu consejo—mi espalda choca con el tronco del árbol—¿Qué debo hacer?

Desearía que estuvieras aquí, aunque sea para reñirme por no comportarme como un hombre…

La tarde comienza a caer, debo volver a casa, mamá debe estar esperándome para la cena. Esta vez elijo tomar el camino largo, tal vez si me pongo en movimiento pueda aclararme un poco y llegar a una conclusión.

El canal está un poco concurrido para la hora que es, el crepúsculo está cayendo ya, el cielo se ha llenado con colores cálidos naranjas y amarillos. Desvío la mirada del cielo y al bajarla la veo a la lejanía ¿ella estaba en Konoha yo no lo sabía? Debía ser una visita extraoficial. Me detengo, ella no me ha visto.

—Hola. Ella evade mi mirada, parece apenada y sorprendida.

—Perdón por lo del otro día.

—No—continúa con su camino—Lo mismo digo.

Mierda, se va. Necesito que se detenga… ¡Piensa en algo!

—¿Quieres ir a cenar? —Funciona, funciona, funciona

—Qué remedio…

¡Funcionó!

Han pasado unas horas desde que comenzó esta cita improvisada, sé que ha venido aquí por una diligencia que tenía Gaara, una reunión con los Kage sobre la boda de Naruto, como pensé algo extraoficial a las reuniones que se daban normalmente, aun así, Kakashi debió decirme algo, podría haber estado preparado para este encuentro.

—Ya es tarde—dice ella sacándome de mi mente y pensamientos—Debería irme ya…

—Espera—la tomo del brazo y ella me mira sorprendida.

Malditos instintos me hacen actuar como un idiota.

—Aún no es tan tarde… Quiero decir—me rasco la nuca, los nervios me producen picazón—Podemos ir a otro lado.

—¿A qué te refieres? —bufó—No quiero más malentendidos como el de la otra vez…

Verla ponerse colorada me da cierta tranquilidad, me relaja saber que está igual o más nerviosa que yo.

—A caminar—contesto—Bueno, hay algo que quiero hablar contigo, en privado.

—Va… Vale.

Le indico con la cabeza que me siga, el silencio entre ambos es cómodo, pero siento la necesidad de hablar.

—Oye, lamento el malentendido—le digo mirándola de reojo esperando su reacción.

—No, yo soy quién lo lamenta, no debía actuar así.

—No finjas que lo sientes—sonrío—sé que no eres así, además fue mi error.

El silencio vuelve, mierda. La escucho suspirar.

—¿A dónde vamos? —me pregunta.

—A un lugar privado—si Ino y Chouji creyeron que no me di cuenta de su presencia es porque no saben la que les espera—Bueno, ya has estado ahí antes.

—¿En serio? —su cara de concentración lo es todo para mí, me hace sonreír.

—¿Quieres adivinar?

—Prefiero la sorpresa—me sonríe y mi mundo se ilumina, si tan solo ella lo supiera.

Le devuelvo la sonrisa y continuamos caminando hacia nuestro destino. Ahora mismo la noche ha caído, pero la luz de la luna ayuda bastante. A lo lejos se pueden ver pequeñas luces sobrevolando la zona a una altura media.

—¿Qué es eso? —me pregunta curiosa—Las luces de allá.

—Son luciérnagas—respondo—¿No las habías visto?

—De todos los viajes que he tenido no, prefiero la altura de un árbol para reposar en caso de no haber una posada cerca. Además, en Suna no hay tal cosa. Desde aquí parecen mosquitos con luces.

—Pues son escarabajos, no sabría decirte cómo es que producen esa luz, pero parece ser un mecanismo de defensa porque sus huevecillos también brillan.

—Vaya…estamos en la reserva de tu clan ¿verdad?

—Sí que la recuerdas.

—Hemos entrenado aquí algunas veces, me gusta este lugar.

—Menos mal acerté.

Llegamos al prado donde había estado meditando horas atrás y le indico que se siente a mi lado, ella lo hace y trato de acercarme lo más posible a ella sin incomodarla.

—¿Qué querías hablar conmigo? —su voz es casi como un susurro, como si no quisiera que la escuchara.

—¿Cuántas citas hemos tenido?

—Han sido varias… ¿Por qué?

—Porque en ninguna te he dado un beso.

—Ah… Yo…bueno, no es como que seamos una pareja ¿sabes?

—¿No quieres que lo seamos?

—¿El qué? —su nerviosismo me da valentía.

—Que seamos pareja.

—¿Tú… Tútutu tú quieres?

—¿Tú no?

—Yo…—esconde su mirada.

—Mira, esto que estoy a punto de hacer es algo completamente nuevo para mí.

Ella me mira incrédula. Es ahora o nunca.

—Tengo cero romanticismo recorriendo por mis venas y es por eso que necesito de toda tu atención, es posible que esto no vuelva a suceder—me aseguro que nuestras miradas están a la par—Tienes que saber que no veo una vida sin ti.

Trago saliva. Ella se queda quieta, pero no deja de mirarme ¿es mi imaginación o luce relajada?

—Sé que he sido un cobarde, un vago y de más, pero tú me has dado seguridad, has confiado en mí cuando pocos se atrevieron a hacerlo, has visto mi lado más oscuro y aun así sigues aquí. Y siendo sinceros nadie va a salvarme el trasero como lo has hecho tú.

Ella se lanza a mí, eso no me lo esperaba. Abro los brazos y piernas para recibirla, dejo que se acomode, tal vez no sea buena idea pues mi corazón está latiendo a mil por hora y lo notará.

—Continúa.

—Y no necesito que nadie más lo haga, sólo tú. Me has visto caer y me has ayudado a levantarme, mujer no sé en qué momento te has convertido en el aire que respiro, aunque a veces me dejas sin aliento, pero está bien.

Tras decir esto siento como tiembla contra mi cuerpo ¿hice algo malo?

—Shikamaru…

La miro y juro que su mirada es diferente a otras que he visto en ella antes, es una completamente nueva, me transmite una paz y una calidez.

Es perfecta.

No puedo más, inclino mi cabeza y ella parece leer mi pensamiento y mi lenguaje corporal, gracias al cielo, sus manos se deslizaron por mi cuello. Apretando suavemente su garganta con los pulgares echo su cabeza hacia atrás. Sentí la presión de sus labios contra los míos, con tal fuerza que impedí salir lo que fuera que estuviera a punto de decirme. Sus manos bajaron hasta mis hombros, rozaron mis brazos y se posaron en mi región lumbar. Sentí ligeros escalofríos de pánico y placer.

—¿Por qué me dices todo esto? —suspira separando sus labios de los míos, pero conservando el abrazo—No es justo.

—La vida no es justa.

Nuestras miradas se unen.

—¿Quieres que responda tu pregunta de hace rato con palabras o quieres que te lo responda de otra manera?

—Mejor yo te la contesto a ti—sonrío y ella se pone más roja de lo que ya está.

Vuelvo a inclinarme hacia ella y la beso con suavidad. Un jadeo involuntario sale de nuestros labios, me deja perplejo, pero no quiero detenerme, cierro mis ojos y siento como se cómo se apoya en mi pecho dejándose llevar, siento un hormigueo en mi cuerpo y estoy seguro de que mi pecho va a explotar.

—Sé que esto sobra ahora, pero la respuesta es sí.

—Genial.

—¿Por qué todo está dando vueltas? —su mirada choca con la mía, nunca me pareció más hermosa.

—Puedo decir que causas el mismo efecto en mí desde que te conocí—dejo caer mi frente contra la suya, ella ríe por el contacto o tal vez por mi comentario, quién sabe.

—¿Cómo llegaste a esta conclusión?

—He estado pensando muchos días y horas cómo decírtelo sin que me mandes a volar.

—¿Desde cuándo sientes esto?

—No sabría decírtelo, no sé cómo pasó, tal vez cuando rompiste el genjutsu en aquella ocasión. Aclaraste más que mi juicio, también aclaraste mi corazón.

—Y acabas de decir que eres cero romántico…

—Bueno, sólo estoy siendo sincero. Pero ¿tú sientes lo mismo?

—Sí… La manera en cómo me di cuenta no fue nada ortodoxa.

—¿Cómo fue?

—Tal vez algún día te lo diga, hoy no—su semblante pasa de calidez a fastidio, no me dan ganas de insistir.

—Temari.

—Dime—su mirada vuelve a ser cálida otra vez.

—Volvamos a tener una cita pronto.

La forma de su reacción es tan adorable que no puedo resistirme y vuelvo a besarla, ahora mismo sólo pienso en disfrutar en este momento, luego podré aguantar la bronca que me espera cuando regrese a casa por ausentarme sin avisar…


This is the end…jajaja perdón estaba escuchando Skyfall de Adele justo ahora.

Estoy entrando en un colapso, estoy a unas horas de quedar fuera por ser una procrastinadora de mierda que deja todo al último, sin presión no es mejor hahahaha

MENTIRAS, QUIERO MIMIR AHORA.

Yo sé que probablemente quedó muy pinches cursi, pero señores ando en modo cursi sorry, es lo que hay.

Espero que les guste, los leo en comentarios *muack*

¡Feliz día del amorsh y la amistad, shikatemienses!

Gracias por leer x2

Kyrie