CAPÍTULO 1
LA RUPTURA
—Creo que lo mejor sería que nos demos un tiempo.
Esas palabras habían salido de su boca y el mundo pareció detenerse, fragmentarse y dividirse en un tiempo antes de esas palabras, un tiempo hermoso y brillante que ahora se volvía abruptamente descolorido y ponzoñoso luego de que esas palabras tan desconcertantes fueron pronunciadas.
Eran las seis de la mañana, hasta hacía una hora atrás habían estado viendo caricaturas en la televisión y se habían recostado para dormir de una vez. Theodore tenía insomnio y generalmente Luna lo acompañaba en sus desvelos, miraban televisión casi hasta el amanecer y ella hacía un aromático té que lo bebía en la cama al mismo tiempo que acariciaba la cabeza de Theodore hasta que se durmiera… habían estado haciendo eso en ese preciso momento.
Él abrió los ojos lentamente y levantó el rostro para mirar hacia luna. Ella aún tenía la taza de té en la mano y le miraba con el mismo afecto de siempre, pero como había pasado desde hacía algún tiempo, ya no le sonreía mientras lo hacía.
— ¿Qué?
Luna suspiro y se sentó en la cama, se estiró para dejar la taza de té en una mesita al lado de la cama y volvió a mirarle a la cara. Theodore también se había sentado. En la televisión, la Pantera rosa hacía algo, pero solo le llegaba la clásica música de su caminata.
—Dije que creo que deberíamos darnos un tiempo —dijo Luna otra vez.
Theodore frunció el ceño. ¿Cómo podía decir eso tan calmadamente? Aunque claro, después de todo, era Luna. Le había preguntado que dijo y ella simplemente lo repitió. Pero no por eso no se sentía como un cuchillo enterrándose en su maldito hígado. De hecho, era como si un agujero negro se estuviera tragando su estómago.
Se llevó ambas manos a los ojos para frotarlos, estaban comenzando a arderle. Esto no podía estar pasando
— Estás diciendo que deberíamos… —murmuró— Espera ¿Qué?
Ella se llevó un mechón de cabello rubio detrás de la oreja— Darnos un tiempo —dijo ella de nuevo.
El estómago de Theodore fue consumido. Sudor frío le recorrió la espalda ¿Qué estaba pasando?
— ¿Estás terminando conmigo? —Dijo mirándose las manos— ¿Hice algo mal?
—Claro que no —dijo ella— pero… ¿realmente te parece que todo está bien?
—¡Si! —dijo él rápidamente, la urgencia en su voz.
Luna solo suspiro y también se miró las manos, pero luego volvió a enfrentarlo— Theo… sabes que eso no es cierto.
Pero Theodore no la escuchaba completamente, pues la sangre comenzó a golpearle los oídos. Por un instante creyó que estaba soñando… no, teniendo una pesadilla, producto de su insomnio, incluso disimuladamente se pellizco el interior de la palma de su mano. Nada paso, Luna seguía frente suyo, con la mirada triste y la voz firme, hablando de las cosas que a ella le parecía que no estaban bien.
—Podemos… podemos trabajar en eso —dijo intentando alcanzar una de sus manos.
Ella no se apartó y Theodore creyó que eso era bueno. Pero entonces, Luna comenzó a llorar.
—Ya hemos trabajado en esto —contestó ella— y solo seguimos dando vueltas en la misma situación, tú lo sabes.
—Pero… si lo intentamos de nuevo…
—Theo… —dijo ella con la voz rota y sujetándole con fuerza las manos— Estoy cansada. Te amo, pero estoy tan cansada...
Y Theodore no pudo contra esas palabras. Luna dijo más cosas, pero él solo escuchaba y no sentía. Era como si se hubiera anestesiado a sí mismo, como si todo fuera ajeno y su corazón no se estuviera despedazando. Incluso ayudó a Luna a empacar una pequeña maleta con la que iba a abandonarlo.
Eran las ocho de la mañana cuando, luego del llanto y con el taxi dando pitidos abajo, Luna le miró a los ojos de nuevo, sus ojos hinchados de tanto llorar. Ella no quiso que él bajara a despedirla, así que ese adiós se lo dieron en la puerta del departamento.
Se dieron un abrazo que Theodore se forzó a no alargar, ni siquiera le acarició el cabello, como solía hacer siempre. Algo le decía que si lo hacía, no la dejaría ir y eso sería peor. Porque ella quería irse.
—Nos vemos —dijo ella sonriéndole con tristeza.
—Nos vemos —contestó él.
Ella desapareció detrás de la puerta. Theodore se quedó allí de pie, con la frente contra la madera hasta que escuchó como el ascensor llegaba y se iba, teniendo la certeza de que un pedazo de él se iba con Luna en esa pequeña maleta.
Hola, aquí de vuelta con un nuevo fic.
Pero este es un tantito más especial porque participa en "Reto (Des)Amor", del grupo "Archivo Theomione", en facebook.
El reto consiste en que haremos historias, OS, Two o short fic, con la pareja Theomione, pero en una batalla de Team, el #TeamHappyEnding y #TeamBadEnding; que como sus nombres indican... las historias tendran uno de estos dos finales: Uno feliz o uno malo.
Con el titulo de este fic, seguramente ustedes ya imaginan más o menos como irá esta historia :3
Gracias por leer!
