Hola a todos. Gracias por leer y seguir esta historia, significa mucho para mí su apoyo. Lamento mucho este capitulo, siento que no quedó tan bueno pero todo tiene un motivo, es para que lo entiendan al siguiente.
Ahora TENGO UNA PREGUNTA.
Me habían comentado por review que quisieran saber la perspectiva de Asami sobre todo esto, ¿Qué les parece? A mi me parece bien, pero ustedes son los que lo leen xD así que si apoyan esto háganmelo saber POR FAVOR en review.
Ahora, contestando a quienes no pude por MP:
Zakuro Hatsune: Descubrí que soy igual de dork que Korra xD luego te diré. Gracias por comentar. Debes decirme qué te pareció este capitulo, por favor.
Zafira Wich: ¿Celos? No sé, puede ser, a lo major, quien sabe XD Espero te guste el cap de hoy.
Los personajes no me pertenecen, la historia sí.
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Para ser sinceras, no sabía siquiera por qué estaba teniendo esta discusión para empezar.
Ahí estaba, vestida de negro en pleno Arco del Triunfo a punto de grabar una escena del video que estaba siendo atrasada por el hecho de estar discutiendo con Asami mientras que los demás chicos de la banda las observaban como si fuera un maldito partido de tenis.
—¡No puedo hacerlo!— Exclamó enredado sus dedos en su cabello con desesperación.
—¡Sí que puedes, Korra!— Le dijo Asami en cambio. Era claro que no iba a cambiar de opinión, pero debía intentarlo. Contó hasta diez mientras trataba de relajar su respiración.
—'Sami, no sé qué mosca rara francesa te haya picado — Comenzó a decir bajando su tono de voz.— , pero no es muy inteligente de tu parte negarte a que un profesional te salve la vida —Hizo comillas con sus dedos.— y en su lugar ponerme a mí que no soy ducha ni para caminar.
—Ya lo hiciste una vez— Señaló la oji verde con un tono amable al ver que Korra había decidido hablar y no gritar.— , además, quien conducirá es un buen stuntman y, si pasa algo, se detendrá a tiempo.— Al ver que definitivamente no iba a ceder, volvió a desesperarse.
—¡Pero es que dos stuntman es mejor que uno!— Miró a su amigo bajista rogando por apoyo.— ¡Mako!— El nombrado pegó un brinco.— ¡Ayúdame en esto!
—Yo también creo que es mejor no arriesgarnos y que el doble de Korra sea quien se encargue.— Sonrió satisfecha por la respuesta del chico de cejas raras, sabía que él estaría de su lado al menos en esto.
—¡Ja!— Exclamó sintiéndose vencedora mientras se cruzaba de brazos.
—Pero les recuerdo a ambos — Comenzó a decir Kuvira decidiendo poner punto final a la conversación.— que el contrato de... Asami...— La peli negra había insistido en que la llamaran por su nombre y, al menos para el resto, era aún raro.— dice que ella puede tomar decisiones sobre el video — Miró a Korra quien tenía nuevamente el ceño fruncido.— , así que no te queda de otra más que callarte y ponerte de hinojos para que puedas reaccionar a tiempo.— Aconsejó. La vocalista miró a la actriz y esta tenía ahora una expresión de ganadora que la hizo gruñir.
¿Por qué hacía esto?, ¿Qué ganaba con exponer su vida de esa forma? Sencillamente no lo entendía.
—Ya que terminaron de... Ponerse de acuerdo será mejor que el resto de los Black tears se metan al auto para comenzar a grabar.— Anunció el director a través del megáfono. Katara, Zuko, Kuvira y Mako comenzaron a caminar hacia un Ford Fiesta negro internándose en el.
Zuko, quien iba a manejar, escuchaba atento las indicaciones del hombre sobre la ruta que este señalaba con su dedo. Cuando estuvieron listos, Zuko avanzó el auto siguiendo el camino de calles cerradas y siendo grabado en el proceso hasta que llegó a una avenida frente al dichoso Arco.
—Lo harás bien, Korra.— La tranquilizó, o al menos trató, Asami.
—Más vale para ti que lo haga.— Refunfuñó.
—¡Entra el stuntman y los maniquíes!— Ordenó el director. De inmediato, la banda salió del auto y, en su lugar, un doble igual a Zuko (incluso con su quemadura) se sentó frente al volante y espero que tres maniquíes vestidos y peinados igual que los de la banda fueran acomodados.—¡Los demás a sus posiciones!— Ordenó. Asami cruzó la calle mientras que Bolin y Korra retrocedían unos metros.
—Suerte, Korra.— Bolin le sonrió tratando de calmarla y, a pesar de que no funcionó, Korra le devolvió el gesto.
—"Es la hora."—Comenzó a decirse en la mente.— "Debo ser rápida... No, VOY a ser rápida. Yo puedo hacerlo. Ya lo hice una vez. Yo puedo hacerlo. Tomar y jalar, tomar y jalar."— Comenzó a practicar el movimiento.— "Tomar y jalar... Tomar y..."
—¡Acción!
—"¡Maldita seas, 'Sami! ¡Si te mueres es por tu culpa!"— Todo el pequeño trabajo de autoconvencerse se había ido directo a la sucia y apestosa mierda. Korra comenzó a sentirse a punto de un ataque y la preocupación de no salvar a Asami empeoraba por cada paso que daba.
Casi al borde del pánico total observó cómo Asami, quien actuaba como una ebria desolada, se acercaba más y más a la calle. En ese momento, la cámara las enfocó a las dos obligándola a poner una expresión serena en el exacto momento en que el director grito auto.
El Ford Fiesta apareció ante sus azules ojos a punto de arrollar a la peli negra. Casi movida por instinto, Korra se alejó rápidamente de Bolin y tomó a Asami del brazo jalándola a tiempo y haciéndola chocar contra su pecho justo como la vez pasada con la pequeña variante de que, esta vez, la había rodeado en un abrazo de forma protectora.
No fue sino hasta que la tuvo entre sus brazos que se permitió relajarse y soltar un suspiro aliviado. Por naturaleza la miró a la cara dispuesta a preguntarle si estaba bien y... No supo que pasó.
Su mirada azul se conectó con la verde de tal forma que, por unos momentos, el mundo a su alrededor se desvaneció en la nada pura. No sabía cuánto tiempo duró, no sabía por qué, no sabía ni su propio nombre. Sólo sabía que esos ojos eran los más lindos que jamás vio. Estaba tan perdida en ese mar verde brillante que, cuando el director gritó corte, se sobresaltó tanto que soltó y se alejó de la actriz como si la hubieran atrapado tomando evidencia importante en un caso de asesinato.
—"¡Mierda!"— Pensó cuando volvió a ser consiente de en dónde estaba y, más importante, qué estaba haciendo ahí.— "Se supone que sólo tenías que salvarla, asegurarse de que estaba bien y seguir caminando..."— Gruñó enojada consigo misma.—"¡La acabas de cagar, Korra!, ¡La cagaste!, ¡Ahora van a tener que repetir la escena!, ¡IDIOTA!"— Se pasó las manos nuevamente por su cabello con molestia, miró a su alrededor y todos estaban mirándola realmente extraño. Sus amigos estaban con la boca abierta incluso. Asami era la única que encontraba tan interesante el piso que ni una mirada le devolvió. Su cabello ya estaba completamente revuelto por tantas veces que se lo estaba desarreglado.
—¡Perfecto!— Exclamó el director desde su silla y con el megáfono como siempre.—¿Lo tienen?, ¡Se queda!— Korra abrió los ojos tanto como pudo sin poder creerse lo que acababa de decir el director. Miró nuevamente a la francesa y estaba tan estupefacta como ella, compartiendo una mirada extrañada con la vocalista. En esos segundos que se distrajo, el director había caminado hacia ella y se había puesto a su lado.—¡Asami!— La llamó usando su ya conocido megáfono destrozándole el tímpano a la pobre morena, quien se alejó unos pasos sobándose el odio. La peli negra comenzó a caminar hacia los dos con una pequeña sonrisa en sus labios.—Chicas, he de admitir...— Habló dejando a un lado su dichoso aparato.— ESTO... Era justamente lo que estaba pensando que hicieran, me alegra mucho que hayan seguido mi visión casi como si estuviéramos... Conectados...— Gesticuló con las manos, extrañando aun más a las dos.— Buen trabajo, a ambas.— Finalizó dejándolas solas y volviendo a gritar órdenes por el altoparlante.
—Korra...— Llamó Asami tímidamente.
—¿Sí?— Ya sabía de qué quería hablar la actriz, pero debía confirmarlo.
—Sobre hace rato...
—¡Lo siento!— La interrumpió.— ¡Cagué la escena por completo y sé lo mucho que te gusta ser perfeccionista con los guiones y las indicaciones y todo eso!, ¡No volverá a pasar!— Le prometió.
—¿Es eso lo único que te preocupa?— La vocalista frunció el ceño curiosa, ¿Qué otra cosa podría preocuparle?
—S-sí...— Le respondió extrañada.—¿De qué si no? Estamos en el set... Trabajando...— Se encogió de hombros.— Es lo lógico, ¿No?
—Sí... Muy lógico.— Suspiró cansada y comenzó a alejarse de ahí. Korra estaba ahora más extrañada, ¿Por qué sonaba Asami como si estuviera decepcionada? Justo iba a preguntar eso cuando la voz de Bolin se escuchó por todo el set.
—¡Hey, Korra!, ¡¿Quién es Catherine Porcher?!— Se podría decir que, en el momento es que escuchó ese nombre, un escalofríos recorrió su espina dorsal y no de una muy buena manera.
—¡¿Qué...?!— ¿Cómo se había enterado Bolin? Bueno, la respuesta a esa pregunta hizo palidecer a la oji azul al ver al baterista enseñando la pequeña tarjeta que le había dado en su gran mano.—¡¿De dónde sacaste eso?!— Preguntó inmediatamente.
—¡De tu pantalón!— El por qué estaba Bolin esculcando su pantalón quedo en segundo término, siendo el primero recuperar esa tarjeta a como de lugar.
—¡Dámelo, tú idiota!— Fue el grito amenazante que Korra soltó antes de echarse a correr tras su oji verde amigo, quien comenzó a hacer lo mismo al verse perseguido.
—¡Zuko!, ¡Zukooooo!— Comenzó a gritar Bolin zigzagueando tratando de burlar a Korra.
—¡Bolin!— Necesitaba que se callara, no debía nadie de sus amigos saber que Catherine le había dado su número.
—¡Zukooooooooo!— Volvió a llamar el buen chico.
—¿Qué pasa?— Por fin Zuko hizo su aparición. Esto estaba mal, muy mal para Korra. Antes de que la oji azul pudiera decir algo, Bolin se le adelantó.
—¡Korra consiguió el número de una tal Catherine Porcher!— Anunció. Ok, ahora con más razón debía alcanzar a su amigo.
—¡Bolin!, ¡Vuelve aquí!— Ordenó, pero la dichosa orden no fue acatada. Zuko se quedó por un tiempo sorprendido antes de hablar.
—Voy por la laptop.— Anunció mientras se iba.
—¡Tú no vas por nada!— Amenazó, pero el oji dorado ya se había ido.—¡Dámelo, Bolin!— Volvió a decir.
—No hasta saber quién es Catherine Porcher.— Dijo mientras trataba de meterse entre las cámaras para perder a Korra, pero no lo logró.
Siempre habían hecho esto, cada vez que conseguía un número los idiotas de sus amigos la buscaban en el ordenador para investigarla. Y no, no era de esas investigaciones para ver si tenía antecedentes penales, sino para avergonzar a Korra tratando de ver que tan potable estaba su conquista.
—¿Quién es Catherine Porcher?— Y, para colmo, tenía que enterarse también Kuvira.
—¡Nadie!— Alcanzó a decir rápidamente la vocalista.
—La chica que le dio su número a Korra.— Le informó el fornido chico cuando pasó cerca de ella. Justo en ese momento, Zuko llegó con la laptop y se sentó en su silla con ella en el regazo.
—Conectado a Google.— Anunció para que le dictaran el nombre.
—¡No te atrevas, Bolin!— Lo amenazó mientras lo apuntaba con el dedo y apresuraba su paso para evitar aquello. Claro que a Bolin le valió un pepino la amenaza.
—¡Catherine Porcher!— Gritó.—¡P-O-R-C-H-E-R!— Deletreó.
—¡BOLIN!— Eso era todo. Su amigo estaba muerto.
—Lo tengo.— El chico de la cicatriz mostró su pulgar en alto dándoles a entender que Korra había fracasado en su misión. Sólo así, Bolin se detuvo.
—A ver, a ver, a ver...— Habló Kuvira para detener esto.—¿Korra consiguió un número?— Preguntó incrédula.
—Lo dices como si nunca lo hubiera hecho.— Refunfuñó Korra caminando hacia su travieso amigo y dándole un puñetazo en el brazo que ciertamente iba a dejar un gran y doloroso moretón por mucho tiempo.
—¡Auch!
—Sí, pero no de una fgancesa.— Señaló el guitarrista antes de dirigir de nuevo su dorada mirada hacia el aparato con el ceño fruncido.— Maldito internet de mierda.— Se quejó.
—Conseguí el de 'Sami, ¿No?— Dijo como si fuera lo más obvio.
—Pero ese no vale porque es tu amiga.— Replicó Bolin con un gracioso puchero.
—Pues Catherine es amiga de 'Sami, ¿Cierto?— Quiso buscar el apoyo de la actriz rogando porque esta vez sí le ayudara.
—Oui —Afirmó ella.— , es una ex compañera del internado.— Les informó.
—¡Y vaya qué compañera!— Exclamó Zuko llamando la atención de todos. Bolin y Kuvira rápidamente se acercaron a la laptop y quedaron bastante sorprendidos.
—¡Tanta carne y yo chimuelo!— Piropeó Bolin sin importarle nada que haya otra gente presente.
—Yo sí me comía esa torta.— Dijo Kuvira también. Korra frunció el ceño bastante disgustada.
—¿Quisieran, por favor, dejar de lanzar piropos como camioneros?— Les reclamó.
—¿De qué me perdí?— Korra dio gracias a Raava por mandar a la voz de la razón del grupo: A Katara.
—¡Ellos se comen con la mirada a una amiga de 'Sami vía online!— Los acusó señalándolos con el dedo.
—Ooooh...— Habló travieso Zuko — Pero no es cualquier amiga. Es la amiga que le dio su número a Korra.— El oji dorado movió sus cejas juguetonamente.
—Chicos, dice aquí que es bailarina profesional...— Kuvira señaló la pantalla con su dedo.— Y hay un video.
—¿Bailarina?— Bolin observó sorprendido la pantalla al igual que los otros dos.— ¡Esa es mi Korra!— Exclamó fingiendo que se limpiaba una lágrima de orgullo. Korra estaba a punto de intervenir pero, gracias a Katara, no fue necesario.
—Oigan, ya basta.— Comenzó a decir.— Dejen en paz a la cita...
—No es mi cita.
—... A la no cita de Korra.— Con una sonrisa satisfecha, la vocalista observó cómo su amiga oji azul comenzaba a caminar hacia la laptop, de la cual ya salía música, dispuesta a regañar a esos tres.— Respeten su derecho a querer privacidad en... ¡Santas nutrias!, ¡A eso le llamo yo ser flexible!— Y ahí se fue su esperanza.
—¡Katara!... ¡Ugh!...— A estas alturas, sólo había una persona que podría ayudarla.—'Sami, ¿Podrías echarme una mano aquí?
—Oui... Pero primero dime... ¿Planeabas llamarla?— En cuanto aquella pregunta escapó de los rojos labios de Asami, todas las miradas de los presentes se posaron en Korra.
—No.— Negó rápidamente... Tal vez demasiado.
—¡¿No?!— Exclamaron todos al unísono, incluso Katara.
—¡No!... Bueno... Tal vez...— Sí, tal vez lo planeo por unos segundos.— ¡Pero decidí que no!— Añadió.
—¿Donde la conociste?— Se interesó Zuko.
—En la playa.— Le respondió.
—¿Qué cree que le haya gustado a Catherine sobre Korra, Asami?— Aunque la pregunta de Katara fue completa y totalmente inocente, la forma en que la francesa de ojos jade alzó la ceja no lo fue.
—¿Conociendo a Catherine?— Preguntó con un tono mordaz en su voz mientras que caminaba con paso firme hacía la vocalista.—Seguro fue esto...— Sin que Korra se lo viera venir, Asami tomó sus brazos y los dobló para que sus músculos quedaran expuestos, acto seguido, los apretó. Ese movimiento sonrojó demasiado a la vocalista.
—Ow.— Exclamó de sorpresa.
—... Y esto...— Sintió las uñas largas de Asami arañar levemente su espalda y en ese momento agradeció dos cosas: 1.- Llevaba una chamarra de cuero gruesa así que seguramente no sintió las cicatrices. 2.- Que nadie pareció notar el ligero temblor de sus piernas.
—Woah...— Fue lo único capaz de decir.
—... Pero definitivamente esto.— Si lo anterior había logrado hacerla sentir más que un simple choque de electricidad, sentir cómo las manos blancas y suaves de la peli negra se introducían por debajo de su blusa negra de algodón y comenzaban a acariciar sus duros pero sensibles abdominales la obligaron a morderse el labio para no soltar un suspiro.
—O-oooye...— Su voz salió como un murmullo débil, sintiendo su cara (Y de paso su cuerpo) comenzar a calentarse, lamentando el momento en que Asami se alejó.
—Perfecto — La voz de Zuko la trajo de vuelta al mundo.— , sexo casual.— Señaló, haciendo que la vocalista frunciera el ceño.
—Chicos, por favor.— Comenzó a decir sintiéndose repentinamente irritada y, aunque no lo iba a admitir, necesitada del toque de aquella suave piel blanca.—Si la llamo o no es muy mi problema. Ahora cierra esa laptop antes de que la cierre yo con la ayuda de tu raya en el trasero.— Ante la amenaza, Zuko rápidamente cerró la laptop aún sorprendido por las palabras de Korra.
Justo en ese instante, el Sr. Roku así como el Sr. Varrick se acercaron al grupo seguidos por Mako, quien traía una bolsa de bebidas para los chicos.
—Me alegra que estén todos ya reunidos.— Comenzó a decir el manager de la banda al darse cuenta de que todos, incluso Asami, estaban ahí.— Tengo noticias.— Anunció.
—Entonces yo debería...— La actriz hizo el intento por irse, pero su propio manager se lo impidió.
—No, Asami. Esto también tiene que ver con tu persona.— Señaló Varrick.
—¿De qué se trata?— Preguntó Katara.
—Tenemos un evento al cual asistir.— Comenzó explicando el Sr. Roku.— Va a haber un desfile de modas que mostrará los diseños de Alban Delacroix.— Anunció.— Después de eso, va a tener lugar un baile de máscaras para celebrarlo.
—¿Es un baile formal?— Preguntó Kuvira.
—Sí, así es.— Respondió el Sr. Roku. Todos comenzaron a protestar, al ser jóvenes todos y viviendo la vida que tenían, definitivamente no eran del tipo de bailes formales.
—¿Qué sentido tiene invitar a una banda de rock alternativo a eventos formales?— Zuko fue el encargado de expresar la pregunta que todos los Black tears tenían en la mente.
—Ahí está el error.— Varrick fue el que tomó la palabra esta vez.— Sólo fue Asami la invitada. Ustedes se encargarán de hacer la cosa.— Todos los chicos pusieron caras confusas.
— A lo que Varrick se refiere —Roku dijo.— es que ustedes fueron requeridos para tocar en la pasarela.
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Rodaron un par de escenas más antes de dar el día de rodaje por terminado, ya que después fueron a la ya acostumbrada bodega para seguir ensayando por un rato más las canciones que iban a tocar en la pasarela, un par de horas después se pusieron de acuerdo para pedir comida china, así que ahí estaban, sentados sobre los sillones comiendo mientras que Bolin, Zuko y Mako interrogaban a la ya harta Korra sobre el tema llamado Catherine Porcher.
—...Y entonces me dio su número.— Había decidido contarles todos y cada uno de los detalles de aquel día con la esperanza de que la dejaran de molestar.— Eso fue todo, ¿Contentos?
—Bastante.— Le respondió Bolin satisfecho... Al menos por ahora.
—Deberías ya hacer tu movimiento, Korra.— Le sugirió el oji dorado sonriendo pícaramente.— ¿Necesitas consejos para terminar de conquistarla y llevártela a la cama?— Aquel comentario tuvo el efecto de sonrojar a las tres chicas presentes y hacer que Korra comenzara a ahogarse con su arroz frito.
—¡Qué desagradable, Zuko!— Exclamó Katara viendo como el de la cicatriz se encogía de hombros despreocupado.
—No, muchas gracias...— Dijo con voz rasposa la vocalista antes de tomar agua para que el resto de comida pasara correctamente.—Pero eso no es lo importante aquí.— Comenzó a decir para cambiar ya de tema.—¿Vamos a tener que ir en parejas a la dichosa mascarada o algo?
—Podemos ir todos juntos como siempre.— Les sugirió la oji azul tecladista.
—Conmigo no vayan a contar.— Protestó de inmediato Zuko.— Yo ya tengo a una francesa con la cual ir.— Avisó.
—¡No es justo!— Exclamó el baterista.— ¿Por qué sólo Korra y Zuko tienen suerte con las francesas?— Puso un tierno puchero berrinchudo mientras apoyaba su mejilla sobre su mano decaído.
—¿Por qué no invitas a Catherine, Korra?— De no haber sido porque lo vio y escuchó en vivo y en directo, no se hubiera creído que fue Mako quien le sugirió eso.—Sería una buena oportunidad para conocerse.
—"O alejarme de 'Sami"— Completó Korra en su cerebro mientras veía al bajista con los ojos entrecerrados. Estaba segura de que esa era la razón, pero necesitaba confirmar.— No, en ese caso preferiría invitar a 'Sami... Digo, ella y yo somos cercanas pero me falta conocerla más, ¿No? —¡Bingo! La cara que se esperaba fue la cara que obtuvo. Notó cómo el oji ámbar iba a protestar, pero se le adelantó.— Aunque creo que sería conveniente no ir en parejas...— Añadió.— Ya sabes que los medios lo alteran todo.— Usualmente no se preocupaba en nada por ello, pero tampoco quería una pelea con Mako.
—Oye, Ko... ¿Pero al menos sabes bailar vals?— Y esa pregunta viniendo de los labios de Kuvira la hicieron recordar por qué jamás había salido a un baile con Yue antes.
—Mierda...— Masculló más para sí misma que para nadie. Korra siempre tuvo dos pies izquierdos, era pésima para bailar cosas cuyo ritmo no fuera el de su propia música.—¿Y ahora qué se supone que voy a hacer?— Ninguno de sus amigos le iban a enseñar, ya lo habían intentado una vez y habían decidido jamás, JAMÁS, tratar de enseñarle otra vez.
—Podrías pedirle a Asami que te enseñe.— Por muy irónico que el comentario de Mako sonó, resultó ser una muy buena idea para la vocalista.
—Ya mismo la llamo.— Fue lo último que lograron escuchar de ella antes de que sus pies la llevaran rápidamente a la esquina opuesta del lugar mientras buscaba el contacto en su celular. Una vez estuvo lejos y había encontrado lo que buscaba, su dedo apretó el botón de llamar para posteriormente llevarse el celular a su oído.
Esperó un tono... Dos tonos... Tres tono... Y el sonido de alguien contestando la hizo sonreír.—Hola, ¿'Sami?— Habló ella primero.
—Bonsoir.— Aquella sedosa y seductora voz que la actriz tenía por naturaleza se dejó escuchar y Korra se puso instantáneamente nerviosa, recordando como aquellas manos se sentían sobre su morena piel del abdomen.
—Eh... Hola.—Al parecer, la oji verde notó aquel tono nervioso porque su risa melodiosa se dejó oír.
—Bonsoir.— Repitió también.
—¿Qué haces?— Le preguntó mientras comenzaba a hacer círculos con su pie y miraba atenta como eso pasaba.
—Acabo de salir de una junta con los productores de la película que filmaré en Cuidad República.— Le dijo.
—¿Entonces ya es oficial?— Preguntó animada.
—Sí, completamente oficial.— Le aseguró.
—¡Eso es genial!— Festejó cerrando el puño alegre.—Te va a encantar Ciudad República... Claro que lo ibas a ver de todas formas por el video pero ahora tendrás más tiempo para conocerla.
—Pero sin un buen guía no podré conocer lo mejor que tiene para ofrecer.— Inquirió juguetona Asami.
—Por eso no te preocupes.— Le indicó.—Yo seré tu guía personal.— Añadió mientras se tocaba el pecho con el pulgar para señalarse aun a pesar de que no la estaba viendo.
—Oh, merci...— Korra sonrió, le gustaba jugar así con Asami aunque no sabía distinguir qué clase de juego era.— Pero dudo mucho que me hayas llamado para ofrecerte a ser mi guía personal.— Dijo con conocimiento.— Dime, ¿A qué se debe el gusto?— La morena se mordió el labio.
—Pu-pues... La verdad... Quería pedirte un favor.— Confesó aún con la mirada en su pie.
—Si está en mis manos, lo haré.— Se relajó un poco al escuchar esas palabras.
—¡Genial!— Exclamó nerviosa.— Eh... Bueno... Quería saber si de casualidad... Aunque no sería casualidad porque te lo estoy pidiendo... Sería más bien posibilidad o así y...— Nuevamente, la risa de Asami la interrumpió poniendo todavía más en vergüenza a la pobre oji azul, quien pensaba que de seguro la francesa creía que era una tarada.
—Korra...— La invitó a continuar hablando pero de forma más clara y calmada.
—Oh, sí. Claro... — Exhaló aire por su nariz.— ¿Podrías enseñarme a bailar?— Aquello pareció sorprender a la francesa al otro lado de la línea.
—¿Bailar?— Preguntó como para reafirmar que escuchó bien.
—Sí, por-por la mascarada...—Torció la boca y se sobó el cuello de la parte de atrás.—No sé bailar y no quisiera hacer el ridículo.
—Ya veo.
—¿Entonces me ayudarás?
—¿Por qué no se lo pides a Catherine?— ¿Catherine?, ¿Qué tenía que ver Catherine ahí? Decir que la mención de ese nombre no la extrañó sería una mentira y más por el raro tinte de su voz.
—¿Catherine?— Frunció el ceño antes de que se le prendiera el foco.—¡Ay!, ¡Cierto! Ella es bailarina profesional...— Se dijo pensativa, olvidándose de quién estaba en la línea aún.
—Así es, ¿Quieres su número? Ah, olvidé que ya lo tienes, ¿Eso sería todo?— La prisa que dejaba entrever que tenía Asami la descolocó bastante.
—Sí... No, ¡No!— Se corrigió.
—¿No?
—No. Mira... No...— No sabía si decir esto o no, tal vez la francesa le tenía aprecio a su amiga y tal vez era por eso que siempre que la mencionaba se enojaba.— No quiero que sea Catherine quien me enseñe.— Dijo sinceramente.
—¿Por qué?— Korra comenzó a pensar en cómo darse a entender correctamente.
—Porque... Yo... Tengola impresión de que, si la llamo, practicar baile sería la último que haríamos.— Y añadió una risa nerviosa, pero no oyó otra risa cómplice, sólo un profundo y raro silencio.
—... Oh.— Fue lo único que salió de la voz de Asami casi como un susurro y entonces comprendió lo que dijo... Sonaba de otra manera en su cabeza.
—¡No!, ¡No me refiero a...!, ¡No es lo que...!— Tenía la necesidad de hacer que Asami sacara esa extraña idea de su cabeza a como diera lugar, pero al verse incapaz, suspiró frustrada.—¿Me podrías enseñar tú, por favor?— No le importó si sonaba a ruego, ya de todos modos su imagen con la francesa estaba pisoteada.
—¿Y creías por un segundo que yo sabía bailar?— Y entonces, al menos en la mente de Korra, todo se ajustó con un clic.
—Ooh...— Exclamó en comprensión antes de decir lo siguiente como si fuera un secreto.—¿Es que tú tampoco sabes?
—¡Claro que sí!— Al parecer, la pregunta la ofendió.— Te espero en mi casa todas las noches a las 20:00 y no te preocupes por Monsieur Roku— Korra abrió los ojos sabiendo que estaba a punto de señalar ese problema— , yo me encargo de todo, ¿Está bien para ti?
—Sí-¡Sí!... Muchas gracias.— Estaba más que sorprendida por cómo la conversación se había vuelto tan tensa.
—Voy a colgar.— Y justo como lo dijo, terminó la llamada. Korra se quedó estática... Le había... ¿Le había colgado Asami?... Miró la pantalla de su celular para verificarlo y sí... Le había colgado.
—Sí, claro... Au Revoir, Korra.— Masculló irónicamente para sí misma sintiéndose como una gran idiota.
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Y ahí estaba Korra; al día siguiente, en la noche, después de una larga sesión de rodajes y ensayos, frente a la puerta de la casa de Asami.
El chofer estaba dentro del honda estacionado a un lado de la cerca de metal y ella estaba simplemente parada ahí, mirando el reloj y haciendo una cuenta regresiva en su mente mientras observaba las manecillas avanzar, había llegado con exactos dos minutos de anticipación y eso, para ella, era algo bueno.
Su mano izquierda mantenía un ramo de panda lilies oculto en su espalda, había estado repasando una y otra vez lo dicho en la conversación telefónica que habían sostenido y llegó a dos conclusiones: La primera era que había sido culpa suya el que Asami se enojara y la segunda era que odiaba que la actriz estuviera enojada con ella así que iba a arreglar las cosas.
—"5... 4... 3... 2... 1..."— Alzó la mano y la mirada dispuesta a tocar aquel blanco timbre cuando la puerta se abrió a media acción dejando ver a aquella hermosa francesa quien miraba a Korra divertida, al ver la mirada extrañada de Korra, se apresuró a explicar.
—Te vi desde las ventanas laterales.— Señaló las ventanas a lado de la puerta.—Eres muy puntual, Korra.— Halagó, pero la morena simplemente se limitó a asentir sin decir una palabra. Si bien, había notado que, al parecer, todo volvía a como antes, aún se sentía algo cohibida por la conversación de teléfono.— Adelante, pasa.— La invitó, observando como la chica le sonreía de lado antes de entrar a la casa.
Era obvio que Asami se había preparado para su llegada; traía un leotardo de danza negro que se le ajustaba bastante bien a su cuerpo y una falda corta roja. Un trueno cayó afuera de repente, haciendo que Korra brincara de la sorpresa.
—Mal clima, ¿Eh?— La francesa volvió a hacer el intento por entablar una conversación con una inusualmente callada vocalista.
—Decía en las noticias que iba a seguir así por un tiempo...— Habló por primera vez.— O, al menos, eso entendí yo de los dibujitos.— Admitió, y es que no era su culpa que no pudieran ser capaces de poner subtítulos del reporte del clima en algún idioma que no fuera francés. La actriz comenzó a reír.
—¿Lista para iniciar?— Quiso saber.
—Sí... Pero... Pero antes...
—¿Qué pasa?
—Hay algo que quisiera...— Genial, otra vez esa mirada de Asami y otra vez esa desconexión con su cerebro causada por la misma.—Bueno... Yo... "Sólo dale las malditas flores"— Pensó harta de sí misma.—"Vamos, Korra... No es tan difícil"
—Tú...— La incitó a hablar. ¡¿Por qué todo con Asami era tan difícil?! No es como si fuera la gran cosa, sólo era un "Te pido disculpas por la llamada de ayer, actúe como imbécil y traje unas flores como muestra de paz", sólo era eso, lo había practicado varias veces. Era el colmo que no pudiera.
—¡Ten!— Sin ya saber qué hacer, simplemente sacó las flores de donde las tenía ocultas con un movimiento brusco sorprendiendo bastante a la oji verde.
—Korra...— Susurró ésta al ver aquel ramo de panda lilies.
—So-son para ti.— Ni siquiera se atrevía a mirarla a la cara para no mostrarle aquel sonrojo que había aparecido en sus mejillas.— Yo... Eh...— Se sobó el cuello.— Fui muy idiota ayer por teléfono y... Bueno... Debía disculparme de alguna forma, ¿No?— Soltó una risa nasal y se encogió de hombros.
—Korra, yo...— Pero antes de que llegara a completar la frase, la vocalista siguió hablando.
—Sólo... Tómalas, ¿Vale?— Pidió al notar que aquel ramo seguía en sus manos.— Es un tanto vergonzoso.
—No debiste...— Comenzó a decir aun a pesar de estar recibiendo las flores con delicadeza.— He estado analizando las cosas y fue mi culpa desde el inicio.— Señaló, haciendo que la rockera la mirara.
—¿Tú culpa?— ¿Escuchó bien?
—Sí, mi culpa. —Reiteró.— Yo inicié todo, trayendo a Catherine a colación cuando no tenía nada que ver ahí.
—Nada de nada.— Le confirmó la oji azul.— ¿Por qué te molesta tanto que yo me relacione con Catherine?— Esa pregunta detuvo cualquier clase de movimiento por parte de la francesa y, como si eso fuera poco, un leve pero notorio sonrojo se instaló en su blanca piel. Y entonces Korra creyó entender.
—Ya entiendo...— La cara que puso Asami fue un poema.— ¡Ya entiendo!, ¡Todo es tan claro ahora!
—Korra, permite que te explique...— Se apresuró a decir la actriz.
—¡Soy tan idiota!— Lo era. Todo tenía sentido ahora en su cabeza, al menos para ella.— ¡Tienes sentimientos por Catherine!— Señaló como si hubiera resuelto un misterio.
—... ¿Qué?— Los ojos de la francesa se abrieron de la impresión.— ¡Por supuesto que no tengo sentimientos por Catherine!— Fue su respuesta inmediata, casi como si la hubiesen insultado. Ah, pero la vocalista se creía una experta en reconocer cuando a alguien le gusta alguien y a una experta es imposible engañarla.
—'Sami... Puedes confiar en mí.— Le amonestó.— No le diré nada a nadie, de verdad.— Lo último que quería es que la tomara por alguien chismoso.— Es más, te aseguro que no quiero nada con Catherine.— Aclaró.
—Pero, Korra... Es que yo no...— Y ella misma se detuvo a media explicación. Suspiró.— ¿Qué te parece si te adelantas al estudio mientras yo voy a ponerlas en agua?— Levantó levemente las flores para señalarlas.
—Claro.— Le sonrió satisfecha.— ¿Por dónde queda?
—Por aquel pasillo, al fondo. Puerta derecha.— Indicó mientras señalaba un pasillo a lado de las escaleras.
—Entonces ahí te espero.— Justo estaba a punto de dirigirse al estudio cuando la peli azabache la sostuvo de la muñeca, tirando un poco para hacerla regresarse unos cuantos pasos. Tomándola nuevamente por sorpresa, Asami había plantado un rápido pero bien puesto beso en la mejilla de la morena.
—Merci por las flores, Korra.— Le agradeció, para después acercarse a su oído y susurrar.— Pero te aseguro que no tengo sentimientos por mi prima.— Y en ese instante, mientras Asami se alejaba, Korra descubrió lo que realmente era sentirse idiota.
Mientras hacía su camino hacia el dichoso estudio, iba hundida en sus pensamientos. ¡Era su prima!, ¡Su prima!, ¡Con razón hasta parecía ofendida con la insinuación!... Aunque... Según el dicho... A la prima se le arrima, ¿No?... Justo con ese pensamiento, el recuerdo de su prima Eska (la cual conoció por primera vez a los 13 años) le vino a la mente... ¡Ew, no! La imagen mental de ella dándole amor a su prima le dio un escalofríos tan fuerte que le hizo sacudirse varias veces con horror.
Por fin dio con la dichosa puerta, a simple vista era un poco gruesa, como las puertas de los baños en los centros comerciales allá en Ciudad República. Sin mucho esfuerzo, la vocalista la empuja para poder pasar, su sorpresa fue grande al encontrar un estudio de danza con todas las letras. El piso era de madera clara, había barras de metal y un espejo grande que abarcaba toda una pared, las cuales estaban pintadas de un rojo pastel. Korra dio unos pasos y quedó sorprendida por la buena acústica que el lugar parecía tener. Una sonrisa se formó en sus labios y soltó un pequeño La para ver que tal. Al adorar por completo lo que escuchó, siguió probando la acústica pero ahora con un pedazo de canción que su padre solía escuchar.
Oh I, I just died in your arms tonight
It must have been something you said
I just died in your arms tonight...
En ese momento, la puerta se abrió dejando ver a Asami, quien había escuchado la última parte de la canción al abrir la puerta.
—Suena bien.— Dijo.
—Bastante, tienes un buen lugar aquí.— Señaló. —Por cierto, ¿También practicas baile?— Era más que obvio, pero estaba impresionada.
—Me gusta el ballet.— Afirmó cerrando la puerta tras de sí y caminando unos pasos.
—Wow.— La imagen mental que Korra consiguió al imaginarse a Asami bailando ballet fue mágica.—¿Qué más puedes hacer? Eres actriz, bailarina, buena en castillos de arena...— Enumeró causando la risa de la francesa en lo último que dijo.
—También pinto, toco el piano y un poco el arpa.— Añadió sonriente.
—¿Tocas el arpa?— Según tenía entendido Korra, aquel era uno de los instrumentos más difíciles de aprender. Un sólo pensamiento cruzó su mente.—"'Sami es increíble."
—Sólo un poco. Como actriz debes de tener varias facetas — Comenzó a explicar.— , es por eso que aprendí de todo un poco, para... ¿Cómo dijiste? Poder patearle el trasero a cualquiera en cualquier cosa.— Añadió.
—¿Y cantas?
—No tanto como tú.
—Pero cantas.— Afirmó más que preguntar.
—Sí.— La sonrisa de la rockera se ensanchó.
—¡Canta algo!— Le pidió de inmediato, deseosa de escuchar cómo sonaba aquella seductora voz natural de la actriz en una melodía.
—No.
—¡Por favor!— Juntó sus manos para rogarle.
—He dicho que no.— Volvió a decir.— Y no estamos aquí por eso, estamos aquí para que te enseñe a bailar vals.— Sentenció.
—Ugh, de acuerdo.— Bufó la oji azul.
—Los modales en cualquier lugar, e incluso en el baile, son sumamente importantes.— Comenzó a decir acercándose a Korra.
—¿Osea que me vas a enseñar primero a usar todos esos tenedores y cucharas?— Preguntó medio en broma y medio en serio. Asami comenzó a reír.
—No.— Respondió.— Pero, para mostrártelo, debo saber qué prefieres.— Añadió.— ¿Quieres dirigir el baile o que te dirijan?— La respuesta de la morena no tardó en llegar.
—Dirigir.— Le dijo a Asami.— No suelo invitar a citas o a bailar a chicas más masculinas que yo.— Confesó. Y es que, para ella, sería raro ya que ella también solía ser un tanto masculina de vez en vez.
—¿Por qué no?— Preguntó la oji verde.
—No lo sé, no son mi tipo.— Se limitó a decir ello con un encogimiento de hombros.— Kuvira dice que soy lo equivalente a un niño pequeño en cierto punto en lo que a chicas respecta.— Y es que decía que actuaba exactamente igual que un niño pequeño cuando le gusta alguien, se ponía nerviosa, decía incoherencias, actuaba raro y muchas cosas más. Nuevamente, la peli negra le dio una de esas sonrisas que sólo a ella le daba.
—Muy bien.— Dijo entre risas.— Como tu vas a hacer el... Niño pequeño —Se burló un poco.— vas a tener que aplicar tus modales y sacar a bailar a las mesdemoiselles.— Comenzó a explicar mientras tomaba uno de los bancos en la esquina y lo acomodaba en medio de la pared.— Imagina que ya estamos en la mascarada, invítame a bailar.
—¿Qué?
—Que me invites a bailar.—Repitió sentándose en el mismo banco que ella misma acomodó.
—Eh...— Korra se encogió de brazos.— Ok...— La vocalista se acercó a ella un tanto dudosa y levemente nerviosa, miró a Asami por unos segundos y carraspeó la garganta.—¿Quieres bailar?— Preguntó mientras señalaba tras ella sobre el hombro.
—No.— Los ojos de la vocalista se abrieron, ¿Le rechazó la invitación?, ¿Para qué le hacía sacarla a bailar si se va a negar?
—¿Por qué no?— Le preguntó confundida.
—Tu invitación sonó forzada e insegura.— Señaló.— Era como si no quisieras realmente hacerlo. Debes sonar acérrima, irradiar confianza y determinación. Trata de nuevo y se más elocuente esta vez.
—De acuerdo.— Korra retrocedió unos pasos mientras inhalaba y exhalaba, movió un poco los brazos y dio la vuelta para dirigirse nuevamente hacia Asami.—Disculpe, ¿Le gustaría bailar?
—Me halaga su invitación, pero voy a tener que declinarla.— La cara de la rockera fue un poema.
—¿Qué?, ¿Por qué?— Gesticuló su confusión con las manos.—¿Qué hice mal esta vez?— Preguntó.
—No lo hiciste mal.— Ahora menos lo entendía.— Pero tampoco lo hiciste ideal.— Se levantó del banco y puso ambas manos sobre los hombros de la vocalista.—Korra, estamos hablando de que tratarás de invitar a chicas francesas o, como mínimo, bastante creídas por una y otra razón. Necesitas esforzarte más, ¿De acuerdo?— La oji azul bufó.
—Bien, de acuerdo.—Mientras que la francesa volvía a tomar asiento, la morena volvía a caminar unos cuantos pasos mientras trataba de pensar en cómo podría lograr que la actriz aceptara su invitación. Con una ligera idea en mente, hizo su camino de vuelta a ella.—Disculpe, bella dama...— Comenzó Korra mirándola directamente a los ojos y con una de sus mejores sonrisas.— ¿Me concedería el honor de disfrutar esta pieza con usted?— Decir que se sentía rara era poco, nunca había usado esas palabras en una oración de esa forma y rogaba por todos los espíritus que esta vez lo hubiera hecho bien. Tal confirmación le llegó cuando la oji verde tomó la mano que le había tendido.
—Será un placer.
—¡Seeh!, ¡Al fin!— Exclamó la rockera feliz por haberlo logrado.—¡Soy genial!
—Aún no comenzamos a practicar.— Le recordó Asami causando que la oji azul se pusiera sería de inmediato.
—Cierto, comencemos de una buena vez.— Le dijo mientras la llevaba de la mano hacia el centro de la habitación.
—Esto es relativamente sencillo — Comenzó a decir la peli negra.— , lo que tienes que hacer es colocar tu mano... — Asami tomó la mano izquierda de Korra y la posicionó delicadamente en su espalda, justo donde iniciaba la curvatura.— Aquí.
—Lo tengo.— La morena mantenía el ceño fruncido, no por que le desagradara estar haciendo esto, sino por concentración. Quería que le saliera perfecto y más aún cuando su profesora era Asami.
—Yo debo poner mi mano aquí.— Volvió a decir mientras sujetaba con delicadeza el costado del hombro de la vocalista.— Ahora toma mi mano.— Le indicó, a lo que Korra rápidamente lo hizo.— Postura recta y el brazo ligeramente doblado, de esta forma.— Pronto, ambas ya estaban en posición idónea para comenzar.
—Esto es genial — Tomó el habla la vocalista.— , desearía que alguien nos tomaran una foto. Apuesto que lucimos bastante bien juntas.— Añadió con una sonrisa tan inocente como su comentario, si hubiera estado prestando atención, hubiera notado el rápido sonrojo que cruzó las blancas mejillas de Asami así como también lo veloz que fue al tratar de reprimirlo.
—Sí, bueno... Vamos a comenzar.— Cambió de tema.—¿Estás lista?
—Eso creo.— Respondió.
—Muy bien, comenzaremos a practicar sin música.— Le dijo.— Cuando ya manejes los pasos básicos comenzaremos a incluirla, ¿Está bien eso?
—Usted es la maestra, Madame Sato.— Señaló ansiosa por iniciar.
—Bon... Aquí vamos.— Asami dio el primer paso (Literalmente), y Korra dirigió casi de inmediato su mirada hacia los pies de ambas para poder observar cómo se hacia.—Un, deux, trois... Un, deux, trois...— Korra escuchaba contar a la oji verde mientras estaba atenta a los movimientos de sus pies. Si era sincera, no lo hacía tan mal. En ese momento, siente como la peli negra retira su mano de su brazo para tomar su barbilla y levantarle la cara.—Elcontacto visual es muy importante, Korra.— Le informó mirándola directamente a sus azules ojos.
Korra comienza a preocuparse un poco, se sentía extraña teniendo a Asami así de cerca, la clase de extraña donde tus latidos aumentan su ritmo y tú comienzas a sentirte estúpida lo cual era malo porque estaba bailando y en cualquier momento podrías meter la pata... Literalmente.
—Relájate, Korra.— Al parecer, su nerviosismo era más que evidente.
—Uh... Uh-Huh...— Asintió muy poco convencida y bastante nerviosa. Una linda y peculiar sonrisa se formó en aquellos rojos labios y aquello causó un sonrojo en su cara, su cerebro comenzó a reproducir la forma en que se sintió desaparecer al mirar aquellos ojos que la miraban justo ahora y esa electricidad que recorrió su espina dorsal cuando las manos de la peli negra acariciaron sus brazos, su espalda y su abdomen. Pensando en todo esto, su cara se volvía de un rojo aun más brillante y propició a que lo que se fuera a dar se diera. El primer pisotón.
—Ouch.
—¡Disculpa!— Se alejó rápidamente de ella y comenzó a gesticular con las manos—¡Lo siento!, ¡De verdad lo siento!
—No te preocupes.— Trató de relajarla.— No pasa nada, esto es lo más común que sucede cuando se está aprendiendo a bailar.— Con dulzura, la llamó con un movimiento de su mano.— Ven, sigamos practicando.— La oji azul asintió aún apenada y caminó hacia la francesa para continuar practicando.
Pasaron toda la hora bailando en el gran estudio sin más música que el sonido torpe y pesado de los pies de Korra, las indicaciones de Asami y alguno que otro quejido de dolor por los pisotones y las disculpas de Korra que los seguían.
—¡No otra vez!, ¡Discúlpame, 'Sami!— Exclamó enterrando sus dedos en su cabello al notar que volvió a pisar a la actriz.
—Creo que es todo por hoy.— Se limitó a decir con una sonrisa aún amable mientras veía la hora.
—De verdad, de verdad, lo siento.— Imploró Korra, debía admitir que Asami le tenía más paciencia que incluso Bolin y era por eso que no iba a tentar a la suerte e iba a suplicar si es necesario para que Asami no dejara de enseñarle.
—Relájate, Korra.— Ya había perdido la cuenta de las veces en que esas palabras fueron pronunciadas a lo largo de la noche.—Lo has hecho bastante bien para ser el primer día.— Aseguró sonriéndole ampliamente.—Yo le di el doble de pisotones a mi instructor cuando apenas aprendía.— Korra no podía imaginarse a aquella peli negra pisando a alguien en algún baile.
—¿Quién te enseñó?— Le preguntó curiosa.
—Fue mi padre.— Respondió con una mueca de alegría en su rostro, seguramente lo quiere bastante. Ambas comenzaron a salir del estudio, platicando sobre el baile y algunos consejos que Asami le daba para que pudiera aplicar en la clase que seguía, mientras, Korra escuchaba atenta y hacía una nota mental de practicar un poco a solas antes de cada clase para poder mejorar e impresionar a Asa...
—"¿Impresionar a 'Sami?"— Se encontró pensando.—"No, lo haces para no hacer el ridículo en la mascarada... Nada más."— Era extraño cómo su mentalidad cambiaba estando alrededor de la francesa. La oji verde le causaba cosas que usualmente no pasaban, ese hormigueo cada vez que se tocaban, esos sonrojos esporádicos cuando la halagaba o le sonreía y esa inseguridad sobre su talento haciéndola practicar el doble de duro que usualmente. Todo era tan raro, pero Korra siempre se lo atribuía a el status de la actriz ahí en Francia.
—¿Me estás escuchando?— La voz divertida por parte de Asami la sacó de los pensamientos cuyo tema era... Irónicamente, Asami.
—¿Eh?... Sí, sí.— Se apresuró a decir.
—Entonces te parece bien, supongo.— La oji jade de mordió el labio traviesa.
—Sí, muy bien.— Volvió a afirmar distrayéndose levemente por aquel acto de la peli negra.
—Perfecto, entonces comerás caracoles en salsa con nosotros mañana.—Le dijo seriamente. La cara de Korra fue épica.
—¿Qu...?, ¡¿Qué?!— Logró decir. La idea de comer caracoles comenzaba a revolver su estomago, la risa que soltó la francesa la confundió por unos segundos antes de captar que era una broma.—Muy graciosa.— Recriminó cruzándose de brazos y con un molesto gesto.
—Es tu culpa, eso te pasa por no ponerme atención.— Señaló.
—¡Korra!— Antes de que la nombrada pudiera replicar, la voz de Gu en se dejó escuchar.—¿Qué haces aquí?
—Vino a que le diera unas clases de baile.— Le respondió la oji verde.
—¿Es en serio?— Le preguntó el pre-adolescente a la rockera.
—Síp, lo es.
—Mi mère es la mejor del mundo.— Comentó orgulloso de los dotes artísticos de su madre.
—Vaya que sí.— Concordó la morena mirando sonriente a la francesa, quien se sonrojó levemente.
—¿Te quedas a cenar?— Le preguntó Asami mientras acomodaba uno de sus mechones sueltos tras su oreja.
—Eh... No, muchas gracias.— Se negó mientras se sobaba la nuca.— Quedé de cenar con los chicos en el hotel.— Les explicó. El oji azul se mostró un poco decepcionado, pero no dijo nada.—Pero mañana con gusto acepto la invitación.
—De acuerdo.— Dijo él más animado.— Nos vemos mañana, Korra.
—Hasta mañana, Gu en.
—Te acompaño a la puerta.— Se ofreció Asami.
—Sí, muchas gracias.— Las dos dirigieron sus pasos hacia la gran puerta que daba acceso a esa mini mansión, la cual fue abierta por la blanca y suave mano de la actriz.—Bueno... hasta mañana, 'Sami.
—Hasta mañana, Korra.— La rockera se quedó un rato en el porche mientras veía al honda azul estacionar justo frente a la reja negra.
—Adiós.— Nuevamente, justo cuando iba a avanzar fue detenida para recibir uno de los que comenzaban a ser acostumbrados besos de despedida, el cual Korra recibió gustosa antes de echarse a correr para subir al auto e irse de ahí con una gran sonrisa y el labial de Asami marcado en su mejilla.
