DISCLAIMER: Harry Potter pertenece a J. K. Rowling
Este fic participa en el reto "Amistad random" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Beteado por Milenrrama. Gracias :)
Tercera Generación. James Sirius y Scorpius Malfoy.
alianza
Se sentó delante de su retrato. Severus Snape, ya acostumbrado a las visitas del chico, que se ponía a hacer deberes delante de él, no se movió. Su semblante de piel ceniza y sus ojos negros seguían mirando el vuelo de los pájaros detrás de las ventanas, más libres de lo que era él mismo.
Reconoció los pasos que señalaban a una nueva persona en aquel pasillo. Amagó la sonrisa ladeada que se formaba en su rostro cada vez que lo veía aparecer, tan parecido a su abuelo. La primera vez que aquel niño de pelo castaño y sonrisa burlona se había situado delante de él había querido salir del lienzo que lo atrapaba para echarlo de allí a patadas. Solamente después de que el chico hablara durante veinte minutos, con energía y espontaneidad, se dio cuenta de que se parecía increíblemente a Lily Evans.
El niño rubio se apartó un poco de donde se había sentado para dejarle sitio al otro. Si le preguntaban al ex director qué sabía de aquella extraña amistad, seguramente les respondería que a ambos niños les gustaban las pociones, aunque debería decir que ambos acudieron a él para encontrar respuestas. Respuestas de un pasado demasiado oscuro que sus padres no habían podido afrontar; respuestas que él les había brindado.
Scorpius Malfoy había aparecido un miércoles de octubre de su primer año cogiendo a la curiosidad de una mano y al miedo de la otra. Quería saber el porqué del extraño comportamiento que todo el mundo tenía a su alrededor, tan hostiles e insultantes a su persona. Pensó que Snape sería el único que podría responder. La sorpresa había sido para el rubio que, al llegar a la localización del retrato del famoso director, se encontró al hermano de su mejor amigo hablando del trabajo que debía entregar en Pociones como si hablase con un viejo amigo. No había tenido más remedio que aceptar que sus conversaciones serían siempre de tres personas. Severus Snape se enorgullecía al decir que la tutela de aquellos chicos recaía en su persona.
James Sirius se sentó al lado de Scorpius y le empezó a contar un problema que había surgido en el equipo de quidditch. Al parecer, la capitana había entrado en cólera después de que en un ejercicio uno de los novatos se equivocara. El viejo director sabía que pronto tendría lugar el primer partido de Quidditch del año, fecha que James Sirius no se olvidaba de recordarle. El Scorpius solamente murmuró algo que no pudo escuchar cuando el otro terminó, arrancándole una carcajada al mayor de los Potter.
Severus Snape sonrió; se enorgullecía al saber que había hecho que el pasado forjase nuevas alianzas.
Muchas gracias por leer :)
