Debería empezar desde el principio de todo,
mi nombre es Issei.
Issei Hyodou.
Un humano normal y corriente, pero tengo un mal genio que nunca pude explicar, además de que tengo la mala costumbre de romper cosas cuando estoy aburrido.
Soy estudiante de la academia Kuoh, miembro de segundo año y el apodado La Bestia de Kuoh, por siempre meterme en problemas con matones y abusones que siempre intentan pasarse de listos conmigo o con mis compañeros y compañeras.
Pero empecemos por los eventos en que recordé mi vida pasada y en cómo me volví un demonio.
Todo empezó un día normal el Kuoh, habían acabado las clases y estaba volviendo a mi casa tranquilamente, hasta que me paré en un puente que separaba unía la ciudad a los dos lados del río.
Me quedé mirando la puesta de sol.
Sin notar que alguien estaba acercándose atrás de mí.
¿Di-Disculpa? - pude escuchar una voz detrás de mí, preguntándome.
Girándome, me asombre al ver a una chica de cabello negro azabache, ojos púrpuras, vestida .con unas ropas de una academia que no podía identificar, una falda de color verde con una línea amarillenta recorriéndolo de forma horizontal, y una chaqueta de color granate con una placa en forma de P en la zona izquierda.
¿Puedo ayudarte en algo? - le pregunté a la chica notando que tenía un rubor en sus mejillas
¿Tu eres Issei Hyodou? - me preguntó ella, pero no sabía cómo podía saber mi nombre, si nunca la conocí y ni le reconocía la cara.
¿Cómo sabes mi nombre?- pregunte con ligera sospecha, para que ella se sonrojara un poco más
Mi nombre es Yuuma Amano - se presentó la chica - y conozco tu nombre porque me gustas y me gustaría pedirte una cita.
Eso me dejó ligeramente descolocado, nunca me espere que una chica se me confesará
Yo acepte ligeramente confundido y en asombro por las palabras que dijo la chica.
Y siendo sincero, debería haber dicho que no es el momento.
Y mi vida cambio con una siempre frase
¿Morirías por mí?
