Nota del Autor:

Este fanfic hace referencia a toda la historia que se nos muestra en la serie original solo que, con algunos cambios, como lo será la introducción de mi OC y otros que se irán mostrando más adelante. Se que la temática ya ha sido muy usada por eso e agregado algunas otras ideas. También habrá episodios hechos en su totalidad por mí por lo que aquí da comienzo a un largo recorrido.


Me encontraba caminando por un desolado paramo el cual era sometido continuamente a una fuerte nevada, esta me impedía ver con claridad, pero no era necesario para hacerme a la idea de que me encontraba solo, ya había pasado un rato desde que desperté y todavía me hacia una pregunta –¿Cómo acabé aquí? – esa pregunta rondo por mi mente en todo momento.

En eso veo a lo lejos una pequeña luz, con las pocas fuerzas que me quedan me dirijo hacia ella, ya parecía cerca cuando me detengo pues sentía que me seguían, miro a mi alrededor mas no veo nada o eso creía.

–Con que ahí estas pequeño– escucho a la par que siento un escalofrío recorrer mi cuerpo

–¿Quién eres? – Digo a la par que doy la vuelta y ahí es cuando lo veo una enorme figura fantasmal muy similar a los míticos windigos pero era mas grande y también poseía alas y un cuerno cual alicornio.

–Soy el Rey de este lugar que no lo ves– dice a la par que sus ojos brillan, lo cual parecía hacer más fuerte la nevada.

–Basta de juegos y dime ¡¿Quién eres?! y ¡¿Qué quieres de mí?! – le exijo a la vez que trato de arremeter en su contra, pero solo lo atravieso sin hacerle daño.

–Ya te lo dije yo soy el Rey y este es mi reino– pronuncia con su imponente voz mientras voltea a verme.

–¿Y no se supone que un rey debe tener súbditos?

–Así es, todos están aquí con nosotros– responde, sus ojos se iluminan parando así la intensa nevada, para mostrar que el lugar se encontraba repleto por cientos de windigos los que me miraban tan de manera tan fría como la que uno reflejaría después de muerto.

–Y en cuanto a tu otra pregunta– dice llamando otra vez mi atención, solo para ver sus ojos otra vez iluminados, un frio recorre mi cuerpo y siento que ya no me puedo moverme, bajo mi mirada para ver que una capa de hielo me estaba cubriendo.

–Resulta que eres la única amenaza para mi Reino y por eso te debo exterminar– dice mientras la capa de hielo ya había cubierto casi todo mi cuerpo, ya sin poder nada decido aceptar mi destino, cierro mis ojos esperando que acabe.

De la nada una luz resplandece en todo el lugar, por un instante lo único que llego a percibir es el gemido de dolor de los windigos, que cuando abro mis ojos ya habían desaparecido, la capa de hielo que me cubría se había derretido y todo el frio escenario había sido reemplazada por un jardín el cual asemejaba al verdadero paraíso.

–que… ¿Qué paso? – pregunto incrédulo.

–Que bueno que te encuentras bien– se escucha una celestial voz, trato de localizar el origen de esta, topándome con una figura lumínica la cual asemejaba a la de una alicornio.

–¿Tu fuiste quien se deshizo de ellos?

–Así es Wisdom.

–Bueno gracias por eso, pero sabrías ¿Por qué me consideraban una amenaza? – pregunto confundido.

–Si, por la misma razón que traje aquí– contesta calmada.

–¿Y cuál es esa razón?

–Lo sabrás en su momento Wisdom– dice a la vez que se desvanece del lugar.

–No espera– digo tratando de detenerlo, pero ya se había ido, a la par que el hermoso a lugar empieza a desvanecerse lo cual hace que inevitablemente caiga al vacío.

–Noooooo– digo levantándome de la cama, miro a mi alrededor aun con el aliento acelerado.

–So… solo fue un sueño– digo agitado, por un rato trato de calmarme antes de volverme a acostar.

–Tengo que dormir un poco, mañana tendré un largo día– digo antes de poder conciliar el sueño nuevamente y volver a dormir.