TIJERAS

El gélido viento proveniente de la montaña delataba las fechas, era obvio que estaban en otoño y que antes de lo esperado los azotarían las ventiscas de invierno, por lo que suponía algo ilógico que Gen quisiera recortarse el cabello; tenerlo largo sería de hecho más útil, pues le protegería un poco del frío. Pero Gen quería hacerlo, era un hábito que después de 3700 años, o quizá más, no podía dejar de lado; siempre le había gustado mantener su estilo igual, podría decirse que era hasta más metódico que Senku en ese aspecto.

Creó su imagen para transmitir alegría, emoción, para que todos cayeran en aquel embriagador cuento mientras los devoraba cual carroñero. Cada aspecto de él, desde sus ademanes, su timbre de voz y hasta los colores de su vestimenta habían sido elegidos cuidadosamente para no destruir esa seductora coraza que se empeñaba en vender. Su corte de cabello no era una excepción, siempre había procurado mantenerlo con el mismo estilo y el mismo largo… el mismo color, para que su imagen perdurara; y aunque ahora la mitad de su cabellera se encontrara de un blanco tono, no era excusa para no desear conservar el largo que siempre le había caracterizado. Era cierto que el título de "sucio murciélago mentiroso", con el que todos le reconocían en la antigüedad, se había esfumado; ahora era el confiable mentalista, y ya no tenía necesidad que preservar una imagen, pero le gustaba en demasía la extravagancia de cabello y deseaba mantener su forma, aún si eso fuera un deseo absurdo en aquel mundo de piedra.

—Senku-chan ¿Está Yuzuriha-chan por aquí? Nikki-chan me dijo que había venido a verte— se acercó al joven científico quien junto a Kaseki parecía estar dando filo a los azadones y demás herramientas.

—Ah sí, se fue hace unos minutos, la llamaron por algo acerca del equipo de artesanías

— ¿Es así? Me pregunto si podría alcanzarla

—Ni te molestes en seguirla, se fue con la reportera en el auto, ya deben estar demasiado lejos

—Vaya, que pena— suspiró viendo el probable camino que tomaron las féminas, el destino le estaba diciendo que no era un buen momento para un recorte de cabello. Por mucho que confiara en sus amigos y compañeros, aún había pocas personas a las que Gen les dejaría acercarse con unas tijeras a su cuello, dentro de todas esas personas Ukyo se encontraba lejos con Chrome y Kohaku explorando. Nikki le había rechazado argumentando su torpeza en esos temas, y ahora se acababa de enterar que Yuzuriha se había marchado hace poco —Bueno, no hay mucho que hacer ¿Sabes si volverá?

—Sí, yo supongo que mañana debería estar aquí ¿Necesitabas algo?

—Oh, nada importante Senku-chan, puedo esperar hasta que vuelva

— ¿Entonces es algo que no puedo hacer?

—Bueno— estaba algo nervioso, no esperaba que Senku tuviera tanto interés en un tema tan banal, esperaba que bufara en respuesta o que simplemente lo ignorara —No podría decirte si puedes o no

—No creo que haya cosas que Senku no sepa hacer— repuso Kaseki con alegría mientras se acercaba a los jóvenes y entregaba al científico un par de tijeras aparentemente recién afiladas — ¿Están bien así?

—Si que hay cosas que no sé hacer, no soy un genio o algo por el estilo, solo soy un simple estudiante de instituto— masculló mientras revisaba las tijeras, pronto extendió la mano hacía Gen como esperando que le diera algo, inmediatamente el mago se puso a rebuscar entre sus cosas dándole un pedazo de cuerda y una tela. Senku hizo algunos cortes en estos comprobando la eficacia de la herramienta.

—En realidad no sé si yo podría llamarte un "simple estudiante de instituto"— escuchó reír al joven ante aquella frase.

—Ah, los terminé cortando, espero que no los necesites— refiriéndose a la delgada cuerda y tela que le había entregado antes.

—No te preocupes, necesitabas probar las tijeras de Yuzuriha-chan, está bien, además no son cosas importantes, siempre puedo sacar más del almacén

—Muy bien, entonces puedo tirarlas— las aventó al horno en el que Gen suponía irían a fundir hierro, tal vez para reparar alguna herramienta rota, después de todo los azadones usualmente se desgastaban rápidamente, había personas que no eran muy cuidadosas con las herramientas.

—Entonces— interrumpió sus pensamientos, pronto le dirigió una mirada inquisitiva pidiéndole continuar — ¿Qué necesitabas?

— ¿Serio-En? — Ah, otra vez estaba nervioso, pero ¿Cómo no estarlo? Si aquel chico desinteresado de cualquier cosa que no fuera ciencia le estaba preguntando por sus necesidades, suspiró tratando de averiguar si era correcto mencionar el corte de cabello —Solo quería ver si Yuzuriha-chan podría recortarme el cabello, está más largo de lo que me gustaría, sé que no es momento de pensar en esas cosas tan triviales y-

—Yo puedo hacerlo— el científico interrumpió su discurso ¿Acaso había escuchado bien? Seguro que tenía los nervios plasmados en el rostro, puesto que el semblante de Ishigami indicaba que se estaba arrepintiendo de haberse ofrecido — ¿Prefieres a Yuzuriha?

— ¡No es eso! En realidad…— paró en seco ¿Qué le diría? ¿Qué desde un principio había pensado en pedírselo, pero se retractó creyendo que lo rechazaría? No, le dolería en el orgullo admitirlo —En realidad, creí que no sabrías como hacerlo, no quiero que mi cabeza termine como tus experimentos fallidos

—Kukuku, incluso el cortar cabello es una ciencia— mentira, aunque sí era un trabajo que requería conocimientos y habilidad, no era como para que Senku le llamara ciencia. Gen notaba la mentira en su voz sin ningún esfuerzo, tampoco es como si se esforzara por ocultarlo ¿Acaso trataba de ser gracioso? No, Senku sabía ser divertido cuando se lo proponía, no intentaría dar un mal chiste como ese ¿Entonces por qué? —No terminarás peor que mis primeros intentos de vidrio— le sonrió con maldad y entonces Gen lo entendió todo ¿Siempre fueron tan orgullosos? Se rio con ironía, punto menos para el mentalista por darse cuenta tan tarde, supuso que adquirió una rara expresión en cuanto oyó al científico carraspear para hablar con una voz más tranquila —Tranquilo, sé hacerlo decentemente— la nostalgia que se asomó en el mirar de aquellos ojos carmín le quitó toda duda y simplemente aceptó con una burla.

Ambos se despidieron de Kaseki para acercarse, con un banco y algunas telas extra tomadas rápidamente del almacén, a la sombra de un árbol; parecía un buen lugar para llevar a cabo la tarea, tranquilo y sin distracciones. Ishigami rápidamente colocó una pequeña tela en el suelo, calculando donde sería que caería el cabello, por su parte Gen se aseguraba una tela en su espalda para evitar que el cabello cortado cayera entre sus ropas.

—Pareces todo un profesional, Senku-chan— rio melosamente viendo al científico preparar la peineta y las tijeras para su labor — ¿Lo harás con las preciadas tijeras de Yuzuriha-chan? ¿No se enfadará?

—Me gustaría probarlas, después de todo son las tijeras que usa para recortarse el cabello, es mejor usarlas en el material adecuado en vez de solo un par de cuerdas

—Pensé que eran las tijeras que usa para su costura

—No, esas son tan importantes que apenas las afilé se las llevó consigo— ambos rieron ante la imagen mental de la castaña en modo Berserk; pronto el científico ya se encontraba peinando el cabello bicolor, deshaciendo cualquier nudo que pudiera haber antes de comenzar a cortar, dándose cuenta de lo sedoso que era el cabello del mentalista… bastante sorprendente tomando en cuenta que se encontraban en la edad de piedra.

—No parece que estés nervioso por hacerlo— canturreó alegre mientras trataba de ocultar su propio nerviosismo al sentir los dedos del científico rozar la piel de su nuca ¿Sería por el contraste entre el calor de su piel y la frialdad de la contraria? Por supuesto que no, además las yemas de los dedos de Senku estaban tibias, tan cálidas que era reconfortante el tacto; pero iba a optar por la respuesta del cambio de temperaturas, su orgullo se lo pedía a gritos.

—Bueno, solía hacerlo bastante seguido, ya es algo común

— ¿Enserio? ¿Pero cómo o por qué? ¿Eras aprendiz o algo así? — las vastas habilidades de Ishigami eran incuestionables, pero seguía sorprendiéndolo con su dominio en áreas que no se acercaban al ámbito académico que debía estar estudiando en sus épocas de preparatoria. Es decir, había cocinado ramen, incluso estaba aprendiendo con François a hornear un buen pan, y ahora venía a decirle que incluso sabía algo de estilismo ¿Cuándo sería el día en que dejara de maravillarse con todos los saberes de Senku?

—Byakuya era algo tacaño en ciertas cosas, ir a un estilista era una de ellas, así que entre nosotros nos recortábamos el cabello cuando crecía de más— era triste saber que cada uno de sus conocimientos venían ligados al recuerdo de su padre, pero se sentía agradecido por todo el apoyo que aquel hombre le había brindado; incluso ahora le había regalado una excusa para estar tan cerca del mentalista… aunque su orgullo no le permitiera admitir en voz alta lo mucho que le gustaba su compañía.

—Entonces harás un estupendo trabajo con mi cabello— y tampoco le permitía agradecerle a Gen por ser tan amable con sus sentimientos y tratarlo con tanto tacto en ese tipo de temas, pero para eso existían las acciones, así que se encargaría de darle un buen corte de cabello, o al menos no arruinarlo demasiado.

—Claro, aunque aquí también aplica el prueba y error— rio ante su propio comentario, escuchando el llanto exagerado del mayor, debía admitir que tenía un don para actuar tan mal. El tranquilo arrullar del viento y la cálida voz de Gen mientras conversaban lo hacía sentir tan bien, que no se dio cuenta cuando terminó el trabajo y ahora se encontraba recostado en el pasto con Asagiri sentado a su lado, mientras alababa el buen recorte que le había dado.

—Lo has hecho tan bien ¿Qué te parece renunciar a la ciencia y convertirte en mi estilista personal?

—No digas idioteces, jamás haría eso

—No tienes idea de lo que te pierdes

— ¿De un berrinchudo perfeccionista que no puede cambiar el estilo de su cabello?

—Lo dice el chico con cabeza de lechuga ¿Me pregunto si acaso las aves harán su nido en tu cabello?

— ¿Cuándo has visto a un ave anidar en un vegetal?

— ¿Verdad? — rio ante la posibilidad de ver al joven peleando con aves que intentaran anidar en su cabello —Ah, pero realmente haz hecho tan buen trabajo, ni mi estilista en el antiguo mundo era tan bueno— no solía mentirle a Senku, pero algo tan pequeño solo para halagarlo estaría bien ¿No?

—Exageras como siempre, pero puedes buscarme la próxima vez que quieras un recorte— decidido, mentirle en cosas pequeñas a Senku no estaba mal, su sonrisa era demasiado bonita como para desperdiciar aquel don que tenía con las palabras.

—Sí, Senku-chan— se recostó a un lado suyo, dejando caer su cabeza en el pecho del científico, sacándole un quejido de paso.

—Quítate, tu cabeza pesa

—Estoy dormido~

—Deja de ser tan molesto y quítate— Senku dirigió su vista al mentalista, percatándose que efectivamente parecía haberse quedado dormido, sonrió para sí. Estaría bien descansar un poco en compañía del bicolor, después de todo hacía rato que no se veían más que para dormir y últimamente había días en que incluso ni en esos momentos coincidían ¿Hacía cuantos días no compartía habitación con Gen? Olvidó el momento en el que empezó a dormir en el trabajo, sin tener la oportunidad de ver al mentalista antes de cerrar los ojos por el cansancio… estaba bien admitir para sí que extrañaba aquellas noches junto al mago, en las que entre bromas acomodaban sus camas y charlaban sobre las estrellas antes de quedarse dormidos.

Gen abrió de a poco los ojos, procurando no ser descubierto y celebró en cuanto comprobó que el joven científico había caído dormido, se levantó cuidadosamente para volver a sentarse al lado del joven y contemplar su rostro, se veía tan cansado ¿Hacía cuanto que no dormía adecuadamente? Acomodó gentilmente algunos mechones sueltos del cabello del contrario.

—Supongo que mentirte y fingir de vez en cuando no es tan malo— sonrió enternecido al ver como Senku se acurrucaba más cerca de él —Después de todo, soy el mejor mentiroso del mundo~

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Lamento que este cap sea más corto que el anterior ;-;