Sé que muy probablemente tendré amenazas de muerte por este fic pero si al contrario lo que tiene es depresión o ideas suicidas no dude en contactarme, no puedo permitir que me mates pero puedo agendarle una cita en mi consultorio Psicológico.

Este fic participa en el reto #voiceforyou de la página de Facebook: Shikatema Hojas de arena. La canción se llama Pieces de mi perdición y dueños de mis quincenas L'Arc en Ciel


Recuerdos en el tiempo

Verte dormir ha sido una de mis actividades favoritas desde que comenzamos a estar juntos, claro eso tú no lo sabes porque si así fuera seguramente me reclamarías por ello. Nunca te ha gustado que los demás te vean vulnerable y al dormir bajas la guardia, por eso mismo detestarías saber cuánto me gusta verte hacerlo. La sombra que proporciona el cinamomo es perfecta para ello, aun no puedo creer que me convencieras de colocar uno en el jardín, ni que descubrieras usos convenientes para el cuándo todos nos recordaba lo peligroso que era, pero testaruda como eres no paraste hasta que lograr tu cometido y ahora puedes dormitar en su sombra mientras una pequeña juega a tu alrededor.

Hubo un tiempo en que las lágrimas borraron tu sonrisa, fueron tiempos difíciles tuvimos pérdidas que creí que iban a destruirnos, momentos en que ya no hallaba como continuar y me preguntaba ¿así era como debía suceder? ¿había tomado las decisiones correctas? no me mal interpretes simplemente es un poco extraño como sucedieron las cosas yo esperaba casarme con una mujer promedio, ni demasiado bella ni demasiado fea, y eres hermosa en todos los sentidos. Obtener un trabajo mediano en vez de ser uno los más altos cargos de la aldea y tener dos hijos, de todo solo lo último fue lo que cumplí, aunque no como lo planee.

Durante mucho tiempo fuimos una familia de tres, vimos crecer a nuestro hijo y los días en que era un pequeño bebe que apenas podía balbucear se quedaron atrás hace mucho, ahora es todo un shinobi que se enfrenta a la vida como tú y yo lo hicimos en su momento y aunque el mundo nunca será un lugar seguro al menos sabemos que su vida será un poco menos problemática que la nuestra, solo podemos ver al futuro soñando cada noche con lo que puede ser. El nacimiento de nuestra pequeña fue inesperado, justo cuando nos habíamos rendido y creímos que no veríamos de nuevo un retoño nacido de nuestro amor, llego a completar nuestra felicidad a recordarnos que sin importar lo doloroso que resulte vivir siempre habrá un resquicio de luz colándose por lo huecos en la más absoluta oscuridad

—Mamá— la escucho llamarte, abres los ojos y mientras te levantas revuelves sus cabellos, ella ríe y entran a casa sin notar mi presencia, corre inmediatamente hacia la fotografía que está sobre aquel mueble en la sala, a sus 5 años apenas puede alcanzarla poniéndose de puntas, pero la toma en sus pequeñas manos y corre hacia ti que te encuentras en el comedor, la recibes y al mirarla tus ojos se iluminan haciendo aflorar una sonrisa en tus labios —¿Cuándo regresara nii-san? — pregunta al mismo tiempo que colocas la fotografía en lugar vacío a su lado

—Pronto, se marchó hace solo unos días no debes ser tan apresurada, un ninja debe ser paciente— respondes en tono de reproche, pero ella solo te mira antes de agregar —Yo cuidare de mamá cuando sea un ninja tan fuerte como papá y nii-san—

Sus palabras arrancan una armoniosa carcajada de tus labios, y hacen que una enorme sonrisa se forme en mi rostro es normal que piense que necesites protección, ella no conoce a la kunoichi mas aterradora. Toda su vida has sido la embajadora de Suna la representante del kazekage o como a ella solía llamarlo el tío con los ojitos de mami, te ha visto haciendo misiones diplomáticas y haciendo temblar a Shikadai o a mi cuando nos exponemos innecesariamente… siendo una madre. Te mira ofendida por la risa y constato que, aunque tiene mis ojos es igual a ti fuerte y decidida

—Perdona no debí reírme— dices cuando notas la forma en que te mira —Tienes razón pronto Shikadai va a enamorarse y formar su propia familia, así que tendrás que cuidar a tu anciana madre hasta que hagas lo mismo— añades con un ligero tono de diversión que sólo logro indignarla mas

—Yo siempre voy a cuidar de mamá, aunque me case— te reprocha y una risa ahogada se escucha viviendo de la misma dirección en que me escondo.

—¿Quién te dio permiso para casarte pequeñaja? — se escuchó mientras nuestro hijo de 17 años aparecía solo para tumbarse en el sillón y cerrar los ojos —Apenas entraste a la academia, así que no deberías hablar de cosas que no entiendes— regaña desde ese lugar, logrando que mi rubia favorita, se dirija a toda velocidad hasta allí, al llegar se sienta sobre su pecho obligándole a mirarla, marrón y aquamarina se encuentran listos para el combate recordándome la primera vez que cruzamos miradas de verdad, justo en medio de los exámenes chunin. Sin embargo, la batalla no se lleva a cabo, con un par de palabras terminas con sus intenciones

Es entonces cuando salgo sigilosamente de mi escondite y me desplazo hasta el jardín donde estabas hace un momento, un poco más allá me esperan con una sonrisa de burla en el rostro

—Sabes que no pueden verte ¿cierto? — es lo primero que escucho de aquel hombre que me dio todo y sabe cómo otorgarme un punto de equilibrio en los peores momentos

—Vamos papá, ¿me vas a decir que no hiciste lo mismo? — le cuestiono mientras él sonríe —Yo quería despedirme de tu madre, poder decirle adiós, aunque ella no me escuchara. No estaba preocupado por ustedes— me debate mientras el da otra mirada a mi familia y sonríe de manera tierna —Siempre quisimos darte un hermano o hermana, supongo que no fuimos tan valientes como ustedes…—

—No fuimos valientes, solo muy afortunados… Temari perdió tres embarazos antes de que pudiéramos tenerla… nunca se lo dijimos a nadie — le explico mientras poso mi mirada en el mismo lugar que él —¿Alguna vez te acostumbras a no poder estar con ellos? — pregunte de pronto —Lo siento, pregunta tonta, es solo que si yo estuviera en su lugar no podría soportarlo, no sabría cómo criar a dos hijos sin ella. De ambos ella siempre ha sido la fuerte— agregué después de unos segundos

Vi a mi padre sonreír por un momento —Un hombre rara vez tiene esa fortaleza es por eso que las mujeres nos hacen mejores— luego coloco su mano sobre mi hombro y lo apretó suavemente —Tuviste una vida digna amaste y te amaron, protegiste al rey y enseñaste como protegerlo, dejaste un legado. No necesitas atormentarte pensando que no eres fuerte, tu fortaleza está en esos dos niños que siempre estarán orgullosos de ser tus hijos— levanté la vista y nuestras miradas se chocan y comprendo de lo que habla. Tal vez ya no pueda tocarlos, ni ellos verme o escucharme, pero el amor que les tengo eso nunca cambiara, la sonrisa sarcástica, dulce, tierna y apasionada de mi mujer siempre estará conmigo. Ellos estarán bien y yo podré seguir adelante a aquel lugar donde los esperare hasta el momento en que nos reencontremos llegue.


Bueno lo único que puedo añadir es ¡no me arrepiento de nada! Ya saben las cartas bombas amenazas de muerte y demás serán bien recibidas solo recuerden antes de enviarlas tomen un chocolate especial de la caja que se encuentra a su derecha bueno nos vemos pronto