Capítulo 3 Los Celos de Papá Kenji
Los minutos fueron transcurriendo hasta sonar el timbre de la puerta, Serena inmediatamente fue abrir, pues estaba segura de quien llamaba era su querido Darién.
-Serena, Buenas Noches- sonrió el pelinegro- ¡Eres hermosa mi princesa!, traje estas flores espero te gusten.
-Darién, muchas gracias- dijo mientras se aproximaba a besar los labios del joven, pero una aguda voz a sus espaldas interrumpió el momento.
- ¡Buenas Noches, Señor! - saludó Kenji con enojo- Es algo tarde para visitar a mi Hija, lo mejor que sea mañana su reunión- afirmó seriamente.
- ¡Papá por favor! - suspiro resignada la rubia- había dicho que Darién venia cenar hoy con nosotros. Mamá dijo que no había problema- Afirmó Seriamente Serena.
- ¡Pues no estaba enterado!, lo siento Conejita- Dijo tiernamente Kenji, mientras acariciaba el cabello de Serena y mirada con soberbia y desprecio a Darién.
- ¡Kenji, deja de mentir ayer te comenté eso! - reprochó Ikuko haciendo su aparición en un lindo y sencillo vestido azul.
- ¡Mamá tal vez estaba distraído! - respondió calmadamente Kenji- Con tanto trabajo esta semana en la empresa tal vez y no preste mucha atención, ¡perdón mi amor! - A lo que Ikuko solo respondió con un suspiro de resignación.
- ¡Darién bienvenido!, sigue por favor.
- ¡Muchas Gracias Sra. Ikuko!, es usted tan amable como siempre
-Darién algo que si te voy a pedir- recriminó Ikuko seriamente- No me vuelvas a decir Señora- afirmó seriamente- Me haces sentir muy vieja, ¡Soy una mamá muy joven y bella!
Al decir esto, todos quedaron con una gota de sudor al estilo de anime, mientras Darién solo sonreía.
-Hola Cuñado, ¿cómo estás?
-Hola Samy, veo que has crecido mucho, ¿cómo te va en el colegio?
-Bien, gracias por preguntar.
-Oye Darién dame tu saco y lo coloco en el armario mientras servimos la cena, dijo Serena dándole una dulce sonrisa, a lo que el Joven respondió entregando su abrigo.
-Bueno ya está todo listo por favor pasen al comedor, enseguida sirvo. Grito Mamá Ikuko desde la cocina- ¡Serena Ven, ayúdame a llevar la Cena al comedor!
-Voy Mamá, Samy por favor ayúdame con el saco de Darién.
-Está bien trae aquí, inútil- respondió rebeldemente Samy mientras le sacaba la lengua a su hermana.
Se encontraban en el comedor cenando. El ambiente era algo pesado, en eso papá Kenji, interrumpe diciendo:
-Darién, así es su nombre joven ¿cierto?
- ¡Si Señor!
- Dime ¿a qué te dedicas?, ¿qué haces para vivir?, ¿Qué intenciones tienes con mi hija? ¿A caso no eres algo mayor para ella?
- ¡Papá por favor! - interrumpió Serena preocupada por Darién debido a que su papá parecía la fiscalía en un interrogatorio- ¡Deja que Darién responda alguna pregunta, al menos!
- ¡No te preocupes Serena, no me molesta! - respondió Tranquilamente Darién-Puedo contestar sin problema.
- ¡Perfecto, porque si usted está saliendo con mi princesa!, necesito comprobar que es un excelente candidato - Afirmó seriamente - Igualmente Darién debe ser capaz de responder por ella sin ninguna necesidad- Serena no solamente es mi hija, ella es mi más preciado tesoro, y no puedo permitir que nada malo suceda.
- ¡No se angustie Sr. Tsukino, ella es lo más importante en mi Vida! - respondió Darién - En cuanto a mi trabajo soy Médico General, en el Hospital de Tokio- agregó - En el momento estoy terminando mi especialización en Cardiología, en la Universidad Central.
-Tengo claro que usted es un hombre dedicado, eso me gusta, y dime ¿cuál es tu propósito con mi Hija?
-Pues Sr. Solo quiero hacerla feliz, y con el permiso de ustedes en un futuro quiero que sea la mujer que acompañe mi camino. - sonrió dulcemente mientras sujetaba la mano de Serena- Lo que más deseo es estar a su lado.
- ¡por ahora, solamente puedo aprobar esta absurda relación! - aclaró seriamente soltando el agarre de la joven pareja- Serena aún es muy joven para casarse, además debe estudiar y ser toda una profesional.
- ¡comprendo Señor Tsukino! - agregó seriamente- Uno de mis intereses es verla convertida en una dama muy exitosa y profesional. Igualmente, Serena es una mujer muy valiente, Hermosa y Solidaria, estoy seguro que logrará todo en la vida, además que contará con mi apoyo.
Al otro lado de la Ciudad, Rei se encontraba contemplando la flama en el fuego sagrado del Templo Hikawa; Mientras Nicolás observaba con dulzura a la mujer que le robaba sus miradas en silencio esperando una oportunidad de valor para confesar sus sentimientos.
- ¡No, eso no puede ser! - Gritó preocupada Rei- ¿Qué es esta oscura presencia? Dios Mío será que nunca dejaremos de pelear- suspiro tristemente la pelinegra.
- ¿Señorita Rei que ocurre? ¿Se encuentra usted bien? - preguntó angustiado Nicolás llegando al lado de ella.
- ¡Nicolás, perdona te molesté! - dijo tiernamente Rei- ¡No te preocupes! - sonrió- Estoy algo cansada y veo sombras extrañas en el fuego sagrado- afirmó - Será mejor que vaya a descansar es algo tarde.
- ¡Claro Señorita Rei no se preocupe ahora mismo le preparo el baño, para que pueda usarlo! - afirmo Nicolás con la cara sonrojada.
- ¡Gracias Nicolás! Eres un excelente ayudante del Templo- respondió tiernamente. - Mi abuelito hizo bien en elegirte, a tu lado me siento segura- agregó mientras le sonreía haciendo que un leve sonrojo en sus mejillas recorriera todo su cuerpo.
En la Galaxia Maldita, los planes de los crueles Zaints se iban ejecutando poco a poco. Dando lugar a un dialogo de batalla entre los Soberanos del lugar.
- ¡Padre esto es una excelente idea! - sonrió siniestramente Blactrix - Esos imbéciles no se darán cuenta que los atacó.
- ¡Si hija Mía! - afirmó entre risas el Rey Aharón- Tu madre además de ser una mujer hermosa es muy inteligente.
- ¿Acaso lo dudaron en algún momento? - respondió una voz sensual a sus espaldas.
- ¡Madre! nada de eso- afirmó sorprendida- solo es increíble tu idea. - ¿cómo se te ocurrió camuflar a algunos Devils entre los Humanos?
-Es sencillo, los Devils, son criaturas nocturnas y sin sentimientos- afirmó seriamente- Además no tienen aura maligna no pueden ser detectados fácilmente, son leales y efectivos en sus misiones- agregó- Es cuestión de tiempo para atrapar a todos los seres humanos que protege esa Princesita de pacotilla, para hacerla pagar poco a poco mi enorme encierro en esa oscura y fría prisión de Hielo, y ustedes en este desolado y maldito planeta.
- ¡Mamá te admiro eres una mujer muy fuerte y segura! - dijo Blactrix-Espero algún día parecerme a ti.
-No te preocupes lo serás, recuerda que por tus venas corre mi sangre y la de tu padre- Aseguró abrazando a su hija- Tu destino es ser la princesa de la Luna, así como yo debí ser reina del Milenio de plata- afirmó observando a su hija a los ojos- Derecho que me fue arrebatado por mi estúpido padre al preferir a esa maga de Serenity, quien ahora está muerta, sin embargo, su familia pagará toda la Humillación que recibimos hace años.
