Capítulo 7 Mágica Primera Vez
En aquella habitación se encontraba una pareja devorándose apasionadamente entre sí. Poco a poco Darién tomó la boca de Serena en un beso ardiente. Sujetó fuertemente a la rubia entre sus brazos; Al mismo tiempo que sus labios se movían sobre ella con desespero. Pero él no quería solo un beso. Deseaba sentir la piel y calor de su cuerpo. Al terminar la batalla de sus lenguas y recobrar el aliento Serena excitada dijo: ¡Darién por favor se amable conmigo!
-Serena-Gimió él enterrando su cara en el espacio formado entre el cuello de ella y su hombro - ¡sabes cómo he pensado en ti! - susurró en una voz ronca- Todo este tiempo, queriéndote sentir así- sonrió- ¡Jamás te lastimaría! ¡Princesa!, ¡Te Amo! - agregó dejando un camino de suaves y finos besos en el cuello de Ella.
- ¡Darién, Te Amo! - dijo débilmente- ¡Quiero ser una contigo mi príncipe! - palabras que hicieron sonreír sensualmente al moreno.
- ¡Tu olor a rosas, me envuelve! - Añadió pasando la lengua por la piel del hombro de ella- ¡Sabes a fresas! - exclamó sensualmente.
- ¡Darién! - gimió Serena al sentir el toque de él sobre su piel.
- ¡Esta noche quiero quemarme en tu piel! -afirmó Darién, después de morder la orilla del oído de Ella. Gesto que hizo estremecer a la rubia y lanzar un pequeño gemido de placer- ¡Justo como ese sonido! ¡Deseo escuchar, esta Noche! - sonrió sensualmente -Quiero escuchar ¿qué deseas Serena? - dijo dejando entre sus brazos el pequeño cuerpo de la rubia. Serena solo sintió una fuerte presión en su vientre señal de la potente erección de él.
-Da ... Darién-Gimió la Rubia tratando de apartarse de él. Algo que él aprovechó para recostar a Serena sobre la cama y acoplar el espacio entre las piernas y las caderas de ella.
- ¡Princesa! Me encanta escuchar mi nombre en tus labios, me encanta y siempre tenerte a mi lado.
- ¡Darién! ¿Qué haces? - preguntó sorprendida por el atrevimiento de él.
- ¡Mi dulce Princesa! Quiero observar tu hermoso cuerpo-aclaró en una sensual sonrisa.
- ¡Darién! Mmm ... Estoy nerviosa- exclamó ella angustiada. Sin embargo, él cobijo el cuerpo de ella indicando seguridad y protección.
- ¿Princesa realmente deseas Hacerlo conmigo? - indagó observando a la chica tendida sobre su cama cubriendo su cuerpo con sus manos.
- ¡Darién! - respondió e hizo una corta pausa mientras se sentaba en la cama para observar el cuerpo de él- ¡Te Amo! - exclamó avergonzada- Pero no sé ¿Qué debo hacer? - pronunció preocupada.
- ¡Mi inocente princesa! - pronunció besando delicadamente los labios de ella- ¡Tranquila solo déjate llevar! - sonrió - ¡Prometo no hacer nada que no te guste o lastime! - afirmó dulcemente.
En cuestión de minutos Darién se encontraba besando el cuello de Serena. Quien correspondió a cada una de las caricias de él. Darién comenzó a estimular los pechos de la rubia, ejerciendo presión sobre las aureolas rosadas y pezones de ella. Serena no lograba comprender como un simple toque generaba esos espasmos tan fuertes en su cuerpo. Darién tenía la necesidad de probar esas blancas montañas.
- ¡Dar ... ien! - exclamó excitada. Al sentir los labios de Él sobre sus pechos - ¡Por favor Darién! - Suplicó con ojos soñadores y lentamente bajaba el pantalón de él. Ya no eran suficientes las caricias, ella necesitaba más.
- ¡Serena! ¡Princesa! - Gimió estimulando el clítoris de la rubia sobre la tela mojada de sus bragas. - ¡Estas tan húmeda! ¡Eres tan deliciosa! - Exclamó en una voz ronca. La Rubia al sentir los dedos de su amado sobre su intimidad solo gemidos de placer invadían sus labios.
- ¡Serena! - llamó él sensualmente- ¡Haré algo más! - Susurró estrechando el cuerpo de la rubia contra él. Lentamente los dedos del Moreno se posicionaron sobre esa última prenda, que cubría el cuerpo de ella. Serena intentó cubrir su anatomía, sin embargo, Darién no tenía intenciones de permitir aquel gesto - ¡Por favor, déjame contemplarte! - exclamó- ¡Mi dulce princesa! - agregó en un suspiro, al mismo tiempo, que uno de sus dedos traviesos, jugaba en la cavidad virginal de ella.
- ¡Dar ... ien! - pronunció excitada.
- ¡Serena, estás muy mojada! - exclamo excitado. Ella solo asintió, en señal de afirmación- ¿Quieres que continúe? - Preguntó
- ¡Sí, por favor! - respondió débilmente -Darién continuó su trabajo hasta que un fuerte espasmo indicó que ella se encontraba lista para él.
- ¡Dios esto es maravilloso! - exclamó en un grito ahogado Serena- ¡Darién eres injusto! - reprochó.
- ¿Por qué dices eso princesa? - preguntó perplejo él.
-La única desnuda aquí ¡soy yo! - respondió ella sensualmente.
- ¡Eso lo puedo solucionar! - afirmó Darién en una sonrisa quitando su bóxer y dejando al descubierto su virilidad en alto.
- ¡Darién es enorme! - exclamó sorprendida.
- ¡No te preocupes seré cuidadoso! - pronunció dulcemente - ¡Serena Te amo! - Añadido sobre ella.
En ese momento sus intimidades se unieron causando la ruptura de la barrera virginal de Serena. Quien en ese momento dejó rodar unas pequeñas lágrimas por sus mejillas.
- ¿Princesa te encuentras bien? - Preguntó angustiado, ella solo asintió - ¡Tranquila pronto pasará el dolor! - aseguró al besar los labios de ella. Quien se aferraba a él por su espalda.
- ¿Se siente bien? - preguntó al oído de ella. Ella dio su consentimiento para iniciar el movimiento de las caderas dando inicio a la danza del amor. Para generar mayor seguridad del acto sexual Serena envolvió el cuerpo de Darién con sus piernas.
- ¡Mi amor no puedo más! – Gimió exhausta - ¡En cualquier momento puedo llegar! - él solo sonrió-
- ¡Serena mi vida! ¡Lleguemos juntos! - afirmó entre embestidas fuertes. Ambos llenos de placer, fueron alcanzados por un orgasmo arrasador. Quedando abrazados bajo las Sabanas testigos de su entrega de amor.
- ¡Esto fue maravillo princesa! - exclamó en una sonrisa, al mismo tiempo que salía de ella. - ¿Tienes frio? - preguntó, y ella asintió - Entonces cubrió ambos cuerpos con las mantas y lentamente ambos cayeron rendidos en los brazos de Morfeo.
Cuando ella despertó, sintió una leve presión sobre su cintura. Era su príncipe quien dormía plácidamente en sus brazos. En una voz susurrante Serena dijo:
- ¡Mi príncipe! Creo que debemos irnos- dijo con una caricia al cabello de él.
- ¡Por favor cinco minutos más! - exclamó entre sueños- ¡Princesa! quiero tenerte así siempre- dijo medio dormido.
- ¡Vamos mi vida! El doctor Chiba debe salir a laborar-pronunció Ella entre risas y besos.
- ¡Serena te amo! - dijo él besando los labios de ella.
Un acogedor silencio invadió el lugar. La pareja se contemplaba entre sí; Sin embargo, Darién añadió seriamente:
- ¡Serena! - llamó - ¡Lo que acabo de suceder es increíble! - afirmó - Quiero pedirte algo muy importante - Palabras que provocaron incertidumbre en la Rubia al ver la expresión de seriedad en el rostro de Él. Por un momento Serena pensó: ¿Será que hice algo mal? O ¿tal vez está arrepentido? Peor aún creyó que Darién se iría de su lado al obtener lo que deseaba. Hasta que una cálida mano sobre su rostro, disipó todas sus dudas.
- ¡Serena mi amor! ¿Estás bien? ¿te lastime? Ella negó con la cabeza, luego de una sincera sonrisa.
-Mi amor agradezco tanto permitirme ser el primer hombre en tu vida- dijo con orgullo Darién -Por este motivo quiero pedirte que seas mi esposa- agregó una cajita de terciopelo roja sobre las manos ella- ¡Ábrela es para ti! - Ella abrió el singular obsequio observando en su interior un anillo de compromiso en oro blanco, con un cuarzo rosado, y destellos de diamantes incrustados sobre las orillas del anillo.
- ¡Darién es muy hermoso! - exclamó entre lágrimas
- ¿Princesa no estás feliz? ¡No llores, por favor! Si quieres podemos buscar otro anillo que te guste más, yo...- suplicó Darién sujetando el rostro de ella.
- ¡Darién! – Interrumpió Ella - ¡Sí quiero ser tu esposa! - respondió segura en un abrazo y apasionado beso.
- ¡Te amo! ¡Te amo! - dijo Darién al colocar con delicadeza el anillo en el dedo anular izquierdo de ella - ¡Mañana hablaremos con tus padres! - agregó seriamente y luego con un beso y acaricia en el cuello de ella despertaron sensaciones de pasión sobre los cuerpos de ambos amantes, cerrando con ella la propuesta de amor de esa noche
