Harry Potter pertenece a JK Rowling.

DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.

Harén de Harry Potter.

Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson y Susan Bones.

DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.

Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.

Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.

Puede ser un Cross Harry Potter + Marvel o HP + DC

Harry puede ser transportado al universo de estas franquicias, o los héroes pueden ser parte del Mundo Muggle, estando el Mundo Mágico oculto.

Harry será un Rey, (pueden buscar el Fic "Harry Potter El Retorno del Rey" de FXRobalino)

Como un Rey, Harry se fortalece entre más chicas tenga a su lado, y tienen que ser chicas de ambos lados. Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones (de HP), Starfire y Blackfire de DC y Jean Grey y Rouge de Marvel. Cualquier combinación que quieran hacer, estas ocho chicas deben de estar sí o sí, pueden agregar otras chicas si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kryptoniana o Amazona estuviera en la Corte/Harem. Así mismo, no quiero que la Viuda Negra o Bruja Escartala estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de ellas.

Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que sean deidades súper poderosas, pero están a la par de los héroes. Con un buen entrenamiento, como el de los Aurores, quiero que sean poderosos. (Excluyendo a Harry, quien, al ser un Rey, tiene una inmensa cantidad de magia, y es más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto que el Fenix de Jean, que podrían ser otro Rey, a mi aparecer)

Harry y sus chicas, no pertenecen a ningún grupo. No son parte de S.H.I.E.L.D, no son de H.Y.D.R.A, no pertenecen a los Vengadores, ni a la Liga de la Justicia, ni a ningún otro grupo.

Harry y sus chicas serán neutrales, lucharán contra ambos lados (especialmente, esperamos una paliza para el Capitán América y Superman)

06: Un error de cálculo.

Jor-El, era un muy científico célebre del planeta Krypton. Él había creado una prisión inter-dimensional, llamada La Zona Fantasma. Y la Familia El, había realizado múltiples cosas bien vistas, para la sociedad Krytoniana: el telescopio, el viaje espacial, vehículos de transporte, entre otros. Pero, cuando Jor-El, trató de advertir al Consejo de Krypton, sobre la destrucción del planeta, (dentro de un año), a causa de la extracción desmedida de minerales subterráneos, el Consejo le explicó, que solo causarían un pánico excesivo, y que (seguramente) sus preocupaciones iban más allá, y que el planeta había sobrevivido por miles de años, así que no había nada de qué preocuparse. Jor-El, fingió aceptar tales palabras.

Habló con su esposa Faora-El, sobre el destino que les deparaba. Sin saber, que su hermana, (Alura-El), madre de la joven Kara, les escuchaba.

Luego de hacer varias pruebas, y fracasar una y otra vez, Jor consiguió dar con una ruta segura para su hijo, misma ruta que su hermana Alura, tomaría y anotaría en su computadora, para que su hija Kara, también escapara del planeta. El plan era, que escaparan hacía la Tierra.

Pero antes de eso, Jor lanzó una sonda de comunicación, a la Tierra.

Sonda que llegó al país de Estados Unidos de América, a Ciudad Gótica. La Sonda fue encontrada por Thomas Wayne, quien, al tocarla, pudo comunicarse telepáticamente con Jor, el cual le preguntó por cómo era la vida en la Tierra.

La tierra no es perfecta. Los humanos, no somos perfectos, y estamos destruyendo la tierra, al igual que ustedes hicieron con Krypton. Sin embargo, en todas partes existen personas buenas, y malas. Y, si puedo encontrarlo, te aseguro, que criaré a Kal, como si fuera mi propio hijo.

Cuando Thomas separó su mano de la sonda, encontró en su mano, un cubo dorado, el cual parecía ser algún tipo de mini-televisor, encontró un mensaje grabado.

Estimado Thomas. Este objeto, es un invento Kryptoniano, llamado Cronoscopio. Permite ver el pasado y el futuro, quiero que usted lo tenga en su posesión, como una muestra, de mi gratitud, hacía usted ―dijo Jor-El.

El Cronoscopio, tiempo después, sería tirado a la basura, por alguno de los empleados de la casa Wayne, quien no sabía lo que era, este sería encontrado por Jonathan Kent y le sería (en el futuro), devuelto a su hijo.

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Las semanas y meses pasaron, noviembre casi estaba terminando.

Dumbledore gimió, ante los últimos hechos: Para él, comenzaba a estar bastante claro que, dos niños como Harry (centrado en sus estudios, −los maestros decían que tenía todo en un Supera Las Expectativas−) y Ron (quien solo buscaba diversión y aventuras), jamás podrían congeniar.

Harry era... como una versión Gender Blender de Lily, pero con cabello negro y lentes.

Esta personalidad de Harry, −seguramente enseñando lo que causaron los Dursley−, le hacía temer, por el futuro del mundo. ¿Y si Harry seguía las reglas, al punto de jamás pasearse por el Corredor del Tercer Piso?, ¿le serviría de algo La Capa de Invisibilidad, se pasearía por el colegio con ella, a altas horas de la noche, como lo hacía James y los Merodeadores?

Aquella preocupación, había llegado a él, desde el primer día.

Entonces, un día cualquiera, una luz de esperanza brilló, para Dumbledore. Si bien, entre sus planes estaba, el que Harry se casara (a futuro) con Ginevra Weasley, (con tal de que la familia Weasley, pudieran salir de aquella pobreza que los llevaba caracterizando, desde hace dos generaciones), el hecho de que Harry fuera amigo, de unas chicas tan amantes de las aventuras, como Susan Bones y Pansy Parkinson, pronto lograrían que Harry encontrara el Espejo de Oesed.

Aunque, quizás, el descubrimiento del Espejo, se daría demasiado rápido, ¿o acaso ya era, demasiado tarde?, no lograba definirlo.

Y así fue: el Gryffindor, la Hufflepuff y la Slytherin, lo encontraron un atardecer, el día 30 de noviembre, a las 18:57, el Espejo de Oesed, fue descubierto por Harry, Susan y Pansy.

Por desgracia para su plan (y para su felicidad, de que Harry hubiera finalmente, descubierto el espejo), cayó en la cuenta, de que Harry, aun no sabía nada sobre Nicholas Flamel, ni sobre La Piedra Filosofal.

Quizás, ni supiera de Voldemort, en la nuca de Quirrell, y que este estaba buscando la piedra, (supo, gracias a Hagrid, quien estaba realizando incursiones en El Bosque Prohibido), que algo, (o alguien), había estado matando unicornios. Ese era Quirrell, quien los mataba, para prolongar la vida de Voldemort, en su nuca, hasta que dieran con la Piedra.

¿Qué debería hacer?

Sintió, como si cayera en un muy profundo agujero, del cual no veía cómo podía salir.

Suspiró, mientras masajeaba sus sienes.

Tomó una decisión desesperada, pues así mismo era su situación, y fue a su armario de ingredientes de pociones personal. Comenzó a extraer diversos ingredientes, viendo que le faltaban un par de ellos, no se hizo problema y abandonó su cómoda oficina, descendiendo por las escaleras, siguió descendiendo, más y más, se cruzó con algunos alumnos, a los cuales saludó, y, tras casi dos horas, llegó hasta la oficina de Severus, en las Mazmorras.

― ¿Qué se le ofrece, director? ―preguntó Severus.

―Buenas tardes, Severus. Necesito algunos pétalos de Chasquichirrido. Los otros ingredientes, ya los tengo, y un caldero me está esperando ―dijo con calma, Severus lo miró por algunos minutos, antes de levantarse e ir por lo que le pidió su jefe, volvió con una decena de pétalos violetas, pero el director, solo tomó cuatro, agradeció y se los llevó consigo, salió de las mazmorras, ignorando las palabras de los hijos de los Mortífagos, saludó, a medida que ascendía, hasta llegar a su oficina, empleando un hechizo de velocidad.

Su pulso de calmó, al ver que la poción estaba de un color malva, añadió los pétalos, una cantidad descomunal de humo verde, salió de la poción, abrió una ventana, mientras tosía, y agitaba la varita, cinco veces en el sentido de las agujas del reloj. La dejó reposar, pasaron una, dos, tres... el tiempo se alargaba, para él.

Se sintió humillado, de tener que recurrir a un truco tan burdo como aquel. Se preguntó, si realmente Harry merecía, el que le prestara tanta atención.

A la mañana siguiente, un rumor comenzó a recorrer el colegio: un chico de Gryffindor, quien decía llamarse Wulfric, llegó, con la historia sobre que, en el colegio había un artefacto que podía generar oro, en el pasillo prohibido y que alguien había querido robarlo, que, por eso había sido el asunto del Trol.

Aquello, hizo que Harry, Hermione y Susan, notaran dos cosas, pero no podían hablarlo así sin más.

Acordaron verse en la Biblioteca, y hacer las tareas que tenían.

Cuando pudieron salir del tumulto de personas, y reunirse en una mesa de la biblioteca, tocaron los temas, que querían tocar.

― "El Profesor Snape, estaba cojeando" ―susurró Susan.

― "Además de eso: el Profesor Quirrell se veía más delgado y pálido" ―dijo Hermione.

― "Algo muy extraño, está pasando en el colegio" ―susurró Susan, ambas chicas volvieron su cabeza, hacía Harry, quien no decía nada, él estaba centrado en su deber de Historia de la Magia.

― "Estaba pensando en seguir al profesor Snape, hay algo raro en él" ―susurró.

― "Si Snape está haciendo algo malo, y te descubre, sería peligroso" ―susurró Hermione― "Les apuesto, que estaba cojeando, porque fue al tercer piso"

Hedwig llegó, lanzó su ululato y Madame Prince les dirigió una mirada a los tres, pero la lechuza, pasó olímpicamente de la mujer, se posó en el hombro de su dueño, y el estudio siguió.

Viendo que había algo extraño, Harry decidió que se aventuraría a seguir a Snape, pero Hermione le recordó que eso podría ser peligroso, así que, conversándolo los tres (y gracias al aporte de Daphne), decidieron que lo haría la mascota de Harry: Hedwig, la cual era más que solo una simple lechuza.

Gracias a que Hedwig y la chica Bones conocían clave morse, podrían comunicarse mutuamente, este dato dejó a Harry asombrado, mucho más, de lo que esperaría asombrarse. Susan explicó que seguramente Hedwig, fuera una lechuza de guerra.

Gracias a la lechuza de blanco plumaje, descubrieron que Quirrell hablaba con alguien, a quien llamaba "Amo", y que planeaba robar aquello que estaba resguardando el Cerbero, que había una trampilla, y trampas colocadas por los profesores, para proteger esa cosa valiosa, que ese extraño alumno mencionó.

Hermione, se comenzó a encerrar, en la biblioteca, día tras día, cosa que llamó la atención, no solo de Harry y Susan, sino también de Daphne.

Daphne, se había hecho amiga, de los otros tres, pero por un motivo bastante curioso, pero no por eso, era algo que ellos no hubieran deseado, en realidad, era bueno, el que fueran tan cercanos.

Recuerdo

Debo decirle, Potter, ―el apellido salió con algo de dificultad, de la garganta del profesor Snape el cual agarró su varita, y la agitó, una campana se escuchó, y de una puerta salieron una chica rubia, a la cual Harry ya conocía, y a una chica, la cual debería de ir en quinto, la cual tenía el cabello negro y ojos azules. ―Confiaré en que su compañera: la señorita Greengrass, y la señorita Bluechild, puedan auxiliarle un poco, en mi clase no le va mal, pero, aun así, tiene algunos problemas, los cuales, si bien por ahora no parecen generar problemas, quizás a futuro si lo sean.

Gracias por ayudarme, profesor ―dijo Harry, dándole un apretón de manos.

Fin del Recuerdo

Gracias a las horas de apoyo de pociones, Harry mejoró rápidamente, más bien gracias a Daphne, aunque la chica Bluechild no generaba un problema, ella estaba muy dispuesta, a ayudar a Harry y lo demostró. Esto, mantuvo a Harry distraído, mientras que Susan y Hermione, prácticamente se subían por las paredes, al querer descubrir, que era eso que se ocultaba.

Hermione tardaría casi una semana en teorizar que aquella cosa, bien podría ser un artefacto llamado Piedra Filosofal, no le fue fácil dar con él, tuvo que escabullirse en La Sección Prohibida, dando con un libro en Arameo Antiguo, Hermione había leído un encantamiento, llamado Lingua Familia (Lenguaje Familiar), el cual transcribía cualquier dialecto, a uno dominado por el usuario, así mismo lo había transcrito en su propio cuaderno, después de esto, se aseguró (tardando casi tres días), en poder dar con que Daphne, Susan y Harry, estuvieran a la misma hora y lugar, así mismo, Padma Patil, estaba en una mesa muy cercana, y Hermione, no era que hablara mucho en susurros. ―La Piedra Filosofal, es un artefacto mágico, que podía transformar la plata en oro, daba paso al elixir de la vida y curar enfermedades. Se decía que muchos magos, lo habían buscado, pero jamás pudieron encontrarlo, excepto un mago llamado Nicholas Flamel. En aquel libro que la chica estuvo buscando, decía que muchos, lo habían intentado y fracasado: Jabir Ibn Hayyan, Ibn Sina, Alberto Magno, incluso Paracelso, había fracasado.

―El único que lo había logrado, era Nicholas Flamel ―concretó Harry, las chicas lo miraron ―Muchos nombres, han acabado por llegar al Mundo Muggle. Merlín y Flamel, son considerados solo como... meras leyendas, así como los unicornios, dragones, entre otras muchas criaturas. ―Pero, encontrar información básica sobre la Piedra fue lo fácil. Como bien Harry, descubriría después, encontrar información de Flamel, era incluso más difícil, que encontrar información de la propia Piedra.

Por no decir, que el supuesto alumno, había desaparecido ese mismo día.

Pero, las cosas fueron mal.

Muy mal, para los planes de Dumbledore, pues en los días siguientes, cuando finalmente las suaves alarmas, de que alguien, siendo este Harry, él había perdido un curioso concurso, de preguntas y respuestas, con unas traviesas Susan y Daphne.

Recuerdo

¿Cuál fue el mago del siglo XV, que deseaba crear un colegio solo de Sangre Pura? ―preguntó Daphne, con una sonrisa en el rostro. Sus amigos le miraron, con la intensión de decirle "¿en serio, nos preguntas esto?"

Salazar Slytherin ―dijeron el Gryffindor y la Hufflepuff.

Fue el turno de Harry. ― ¿Qué se necesita, para tener como núcleo de tu varita, un pelo de sirena?

Susan alzó la mano. ―Que la sirena, lo regale.

Dime tres formas, de respirar bajo, el agua, Harry ―aventó Susan.

Branquialgas, Transformación parcial en una criatura marina y hechizo Casco-Burbuja ―contestó Harry ―Daphne, ¿Cómo se le llama a un hijo de magos, que no puede hacer magia?

Squibb ―dijo ella, con una sonrisa ―Susan, ¿Cómo derrotas a la planta Lazo del Diablo? ―Susan se quedó pensándolo, unos instantes. ―La profesora lo dijo, en la clase de hace dos días.

Con la luz ―dijo Susan. ―Harry, ¿si no tengo una poción a la mano, como más salvaré alguien, que ha sido envenenado? ―Harry o pensó, pero no llegaba a su mente.

¡Con un Bezoar, Harry! ―casi chilló Daphne ―Lo dijo el profesor Snape, en la primera clase.

Perdón ―gimió él, agachando la cabeza, y mirando hacia arriba, o más específicamente, a las dos chicas, las cuales lo abrazaron, y le hicieron cosquillas, mientras se reían los tres, pues Harry contraatacó. ― ¿Saben cuan genial, sería tener la Piedra Filosofal?

¿Para ser inmortal, para obtener la juventud eterna, o el oro? ―preguntó Susan.

Creo que... el simple hecho, de llegar a tenerla en tu poder, sería... increíble. O eso quiero creer.

Fin del Recuerdo

Harry había ingresado en la habitación del espejo, sonaron las alarmas, Albus creyó que todo estaba en su lugar, así que las desactivó y se encaminó hacía la sala, pero al llegar, Harry ya no estaba.

La piedra tampoco, pues lo comprobó casi inmediatamente.

El espejo había hecho su magia, sin que Albus lo supiera. Harry, al comienzo, había visto a sus padres, luego había recordado la existencia de la Piedra Filosofal, y el rumor de que tal artefacto, estaba en el colegio, solo con recordarla, sus padres fueron reemplazados por su reflejo, el cual le entregó la piedra. Pues él no quería usarla, de haber sido así, se hubiera visto realizando el elixir de la vida eterna, o se hubiera visto, transformando las cosas en oro.

El encantamiento Homo Revelio, solo le indicó a Albus, que alguien, había estado en la habitación, pero eso fue todo. No le dijo quien, había estado allí. Descartó a Quirrell, por la inactividad, de la alarma de Magia Negra.

― ¿Quién demonios estuvo aquí? ―se preguntó enfadado. Pues no había encontrado... Agitó su varita, en busca de la firma mágica, de la persona, solo para encontrarse, con que la magia de la persona era inmensa, lo suficientemente grande, como para mandarlo a volar, causando que colisionara, contra un montón de escritorios viejos, y apilados, en la parte trasera de la habitación, causándole un gran dolor en la espalda. ― ¿Qué...? ¿Qué ha sido eso? ―se preguntó aturdido, mientras trataba de ponerse de pie, sin encontrar un punto de apoyo. ―Magia Resonante, pero... ¿Por qué?, ¿Cómo? Y... ¿Quién?, ¿Quién puede tener, un Núcleo Mágico tan grande? ―se preguntó aun aturdido, viendo ahora dos problemas ante sí. ―La Piedra ha desaparecido, y hay alguien, con un núcleo mágico muy grande. ¿Un Arcanista?

A la mañana siguiente, Harry enseñó la piedra filosofal a sus amigas, las cuales prometieron mantenerlo, en secreto.

Ante un contratiempo como este, y sabiendo que debía de acorralar a su alumno descarriado, −debía de acabar con él, ahora que tenía la oportunidad−, decidió usar sus conocimientos en transformación, agarró una mundana piedra, gracias a Bathsheda Babbling, (la maestra de runas), agregaron las runas de Poder y Fijación, las cuales alimentarían la ilusión, por unos dos meses extra, y luego, Albus la transformó en una réplica de la Piedra Filosofal, para después encerrarla en el espejo, el cual se volvió como gelatina balística. Gelatina balística plateada, fría y fue colocada en una especie de superficie, al extraer la mano, el espejo volvió a ser sólido.

Albus suspiró, mientras pensaba en lo que podría haber sido, y no fue. No entendía, como era posible, que ese año electivo, justamente el año electivo en el cual, Harry Potter, el Salvador del Mundo Mágico, se había reintegrado a este, sus planes comenzaban a ir tan mal.

Esperaba tener mejores oportunidades, para poder enrumbar a Harry para el próximo año.

Pero ahora, había algo más, que requería de su atención: El único (y último) partido de Quidditch de la temporada.

Albus esperaba, poder añadir a Harry al equipo, para el próximo año (siempre y cuando, el chico quisiera y siempre y cuando, los genes de James estuvieran presentes en él).

Oliver Wood se mantuvo en la portería, y, una de las Cazadoras de Gryffindor, Alicia Spinnet, se haría cargo de tomar el rol de buscadora.

― ¡Y la Quaffle es atrapada por Angelina Johnson de Gryffindor! ―dijo un emocionado y sonriente Lee Jordan, quien hacía de comentarista, junto a la profesora McGonagall― ¡un buen pase a Alicia Spinnet, la cual, aprovechando su rol secundario, como buscadora, esquiva a los Cazadores de Slytherin Flint y a Montague, la Bludger es golpeada por Montague para apalear a Spinnet, pero esta es rechazada por Fred Weasley! ―Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff, celebraron los primeros diez puntos de Gryffindor. ― ¡Montague recupera la Quaffle, la pasa a Flint, Flint la devuelve a Montague, para así esquivar a Spinnet, pero Bell aparece por debajo de Flint, atrapando la Quaffle y pasando a Spinnet, la cual vuela y esquiva a los bateadores de Slytherin, los cuales reciben cada uno, una Bludger! ―narraba Jordan― ¡No es falta, dice la entrenadora Hooch, el juego sigue!, ¡Spinnet marca nuevamente, al parecer Katie Bell, ha visto la Snitch y ha ido por ella, siendo seguida de cerca (y solo gracias a este aviso), por Higgs, se acercan al aro de Gryffindor, siendo esquivados por Wood, falta para ambos equipos: el motivo es que Bell y Higgs literalmente atravesaron el aro derecho de Gryffindor, se anula el robo de la Quaffle de Pucey a Johnson!

― ¡Harry, mira allí! ―decía Hermione, emocionada, mientras señalaba un lugar, el cual Harry miraba gracias a unos binoculares, los cuales originalmente, eran un libro, ahora transformado.

―El Quidditch es increíble ―decía Harry, mirando de un lado a otro, con una sonrisa― ¡Cuidado! ―abrazó a Hermione y prácticamente se lanzó sobre ella, cuando Katie perseguía a Montague, casi a ras de las escaleras, donde estaba ubicado Gryffindor.

― ¡Maldito par de locos! ―chilló Hermione aún más despeinada, de lo que había estado en toda su vida.

―Pucey recupera la Quaffle, esquiva la Bludger de... uno de los hermanos Weasley, pasa la Quaffle a Flint, Flint esquiva a Johnson y a Spinnet, quienes vuelan cabeza a cabeza, encerrando a Flint, pero era una distracción, para que Bell tocara la Quaffle, y esta cayera, siendo agarrada por Johnson, quien estaba esperando esa jugada, ahora Spinnet vuelve a volar junto a Higgs, zigzaguean, mientras siguen la Snitch, Higgs alarga el brazo, Spinnet frena y vuela en picada, una Bludger golpea la escoba de Higgs, Spinnet busca la Snitch, mientras Johnson arrebata la Bludger a Pucey, y se la lleva, volando en línea recta, hacía arriba, ¡los estoy perdiendo de vista!, ¡La Bludger golpea a Bletchley, por no estar prestando atención, es Johnson, Johnson vuelve al campo de juego, y anota!, ¡Spinnet busca la Snitch, volando nuevamente junto a Higgs, quien ahora se ve más retraído... SPINNET ATRAPA LA SNITCH, GRYFFINDOR GANA POR 190 PUNTOS!

Diciembre pasó con lentitud, y resultó ser muy agradable, el no tener más clases, y el que se pudieran relajar un poco.

Harry y Hermione, seguían recibiendo sus clases sobre la sociedad mágica, por parte de Susan, Daphne y Pansy. Así mismo, ellos cinco, seguían reuniéndose para estudiar, (cosa que molestaba profundamente a Ronald Weasley, quien decía que las vacaciones estaban muy cerca y, que dejaran de estudiar), aunque... no es que hubiera sido así de amable.

Recuerdo

¡Harry, amigo! ―decía Ronald, sonriéndole como un idiota― ¿Qué te parecería ir a jugar una partida de Snap explosivo o Gobstones?, puedo enseñarte, pues claramente no tendrás mucho conocimiento en juegos mágicos, por haber vivido con esos Muggles, ¿no?

No puedo. Haré los trabajos de... ―miró por encima sus libros ―Defensa Contra las Artes Oscuras, Pociones y Encantamientos. Deberías de ponerte a estudiar tú también, Weasley. Ahora, con tu permiso, debo de encontrarme con Hermione, Susan, Daphne, Pansy y Neville, en la biblioteca ―y se alejó, sin ver la máscara de enfado, que se pintó en el rostro de Weasley.

¿Por qué mi madre quiere que me haga amigo de este tonto? ―se preguntó enfadado, mientras lo veía salir de la Sala Común. ― ¿Quién piensa en estudiar con chicas y luego en divertirse?, es un idiota.

Fin del Recuerdo

Los días, se volvían más fríos, el paisaje nevado, resultaba ser verdaderamente precioso. Harry escribió una carta, para Ragnok, para que él le hiciera el favor, de extraer algo de dinero de cualquiera de sus cámaras, comprara algunos obsequios y los enviara a ciertas personas.

Había enviado a la profesora McGonagall, un juego de té.

Mandó a que alguien consiguiera un libro de pociones, para el profesor Snape.

Un collar y aretes a juego, para cada una de sus amigas.

La mañana de navidad, fue aún mejor: a los pies de las camas de todos, estaban los regalos.

Veinte peniques de sus tíos.

Una flauta hecha por Hagrid.

Intentando que Harry, se hiciera amigo de Ron; Molly le tejió un jersey, de color verde con una letra H.

Hermione le envió un paquete de dulces.

Daphne le envió una pluma de escribir, la cual fue de una Thunderbird.

La profesora McGonagall, le envió un prototipo de una escoba llamada Nimbus 2000.

Susan le envió un pocillo con la temática de un león.

Albus, movido por algún tipo de fuerza superior, envió a Harry, La Capa de Invisibilidad, que había pertenecido, en un pasado sumamente remoto a Ignotus Peverell, y que pasó del hijo de este, a su nieta y a los miembros de su familia, de una mano a otro, hasta que fueron conocidos bajo el apellido Potter, su último portador, fue James Potter, padre del joven, y ahora lo era de él.

El fin de año los acechó ágilmente, no tuvieron problemas con los exámenes, Hermione, Daphne y Padma Patil se repartieron las primeras posiciones. Esa misma tarde/noche, La Copa de la Casa, sería entregada a Hufflepuff.

Aquella noche, cerca de la media noche, los cuatro Jefes de Casa, y el director, acorralaron a Quirinus Quirrell, en la sala del espejo, donde no había ninguna Piedra Filosofal, (y para enfado de Albus, este no logró encontrar a quien la había tomado en su poder). Entre todos los maestros, lograron detener a Quirrell, pero sería Snape quien lo asesinaría, permitiendo el escape del alma de Voldemort.

Dumbledore suspiró, mientras rogaba a cualquier deidad que estuviera allá arriba, para que el próximo año, Harry fuera más... amable, y no tan cerrado, a su círculo de amigos.