Capítulo 17 El Secreto de Haruka, Una nueva verdad
Luego de llorar inconsolablemente Haruka, recostó su cuerpo sobre la cama para así poder descansar un momento, sentía su mente explotar a causa de aquellos trágicos recuerdos.
- ¡Maldición! -gritó frustrada- ¿Por qué Hayato? ¿Por qué? –Exclamó entre lágrimas- ¿Por qué aún continúa atormentándome tu recuerdo?
Con estas palabras abandonó rápidamente su habitación, con el corazón herido, avanzó a pasos afanosos hasta llegar al estacionamiento del edifico. Observó encontrando su antigua motocicleta Yamaha R15 azul eléctrico con impresionantes decoraciones y un notorio número 15 a un costado. Esa máquina era fina, elegante y potente para expresar una actitud fuerte, incomprendida y delicada. Subió a su moto, aceleró a fondo y salió del lugar. Las lágrimas inundaban sus cristalinos ojos verdes; Ella deseaba dejar todo ese dolor atrás, Pensó en correr como nunca antes lo hubiese hecho sobre las calles majestuosas de Tokio dejando a su paso una ola de dolor.
Mientras tanto en la fuente de sodas Crown, un grupo de chicas estaban departiendo agradablemente en su mesa, reían sin parar por las ocurrencias de Mina, una linda chica de rubios cabellos y hermosos ojos, simplemente ella es el centro de atención.
- ¡Basta Mina! - Exclamó una de las chicas en tono serio- Ya no somos niñas - con un suspiro señalo los libros que Mina balanceaba torpemente sobre su cabeza.
-Rei deja tu amargura, Mina solo intenta motivarnos antes de nuestra próxima batalla - dijo Lita mientras era abrazada por Andrew quien no podía parar de reír con las ocurrencias de Mina.
-Uff- suspiro Rei, señaló a Mina diciendo - Si contigo estoy a punto de perder la cabeza, no quiero imaginar varias tu aquí - sonrió brevemente.
Si ya con una Mina es suficiente - exclama Serena, aunque ella es nuestra diosa del amor, sabe cómo hacernos felices y sin ella esto sería bastante aburrido. Miren chicos es Amy, señalando hacia la entrada del lugar.
Con una gran sonrisa todos recibieron a ¡Amy!, mientras ella se acercaba a la mesa.
- Hola chicos - Saludo tiernamente.
- Pensamos que no vendrías - exclamó Lita.
Con un poco de molestia - ¿Amy te encuentras bien? - Pregunta con preocupación - No quise dejarte - se corrige - aaaa No quisimos dejarte a sola - Respiro profundamente - ¿Pasó algo? - ella observa confundida - él solo decía frases confusas-. Amy lo abraza fuertemente con sus mejillas sonrojadas, Taiky se puso un poco nervioso, luego cerró sus brazos alrededor de la cintura de ella, en un minuto de silencio Amy susurra - ¡Tranquilo Taiky!, todo está bien, expresando alegría y tranquilidad por tenerlo cerca de nuevo.
- ¡Chicos! exclamó Mina- Recuerden que aún estamos aquí, dijo mientras equilibraba un pilar de libros.
- ¡Mina! - reprendieron todos.
- Ahora que dije- dijo distraídamente, mientras los libros caían por sus lados hacia el suelo.
- ¡Por Dios Mina! - exclamó Rei- ¿Estás bien? Por eso no debes hacer estas cosas- reprendió.
-Lo siento chicos, me distraje un poco- se disculpó.
-Mejor levantemos esto- sugirió Lita.
-Espera Lita te ayudo- dijo Amy, mientras se disponía a ayudar.
-Tranquila Amy, nosotros podemos hacerlo-inhaló- Mejor ve a hablar con Taiky. Él estaba muy preocupado por ti- sonrió- creo que él necesita una explicación- hizo una señal con la mano.
- Recuerda Taiky te encontró llorando en el suelo- susurró Serena. Amy solo asintió.
- ¡Oye Taiky!, porque no llevas a Amy a caminar un rato- sugirió Serena- Mientras los demás nos encargamos del desorden- Aseguró sonriente.
- ¡Si Hermano acompaña a Amy!- apoyó alegremente Seiya, guiñando un ojo a Taiky.
-Pero chicos. Nosotros podemos...
-Nada de peros Amy- intervino Lita- Acompaña a Taiky necesitas relajarte un poco- secundó.
-Amy caminamos un poco – sugirió Taiky en una sonrisa- Los chicos no quieren nuestra ayuda- bromeó.
- ¡Está bien! - respondió Amy saliendo del lugar seguida de Taiky.
El olor de gasolina impregnado en su ropa, Haruka visualizaba las luces de la ciudad desde aquel bello paraje natural, conocido como el Cerro de la ilusión. Un paraíso nativo, donde se respiraba el olor de la madre naturaleza, el color de los árboles y el frio que indicaba la próxima llegada del invierno. Ella estaba en total desolación, sus tersas y blancas mejillas eran bañadas sin parar por cientos de lágrimas; Miles de recuerdos invadieron su mente, marcando aquel trágico indicio de su rebelde pasado.
Inicio del flashback
- ¡Haruka!, es suficiente de esto- reprendió apretando su brazo- Estas muy tomada debemos regresar a casa- ordenó Hiroto con el ceño fruncido.
- ¡No! - gritó- suéltame imbécil. ¿Quién te crees? ¿No eres mi Padre? ¿Recuerda que eres el único culpable que él no esté aquí? - reprochó- ¡Lárgate y déjame en paz Hiroto! - gritó, otorgándole una mirada cargada de odio saliendo del lugar.
- ¡Haruka espera! - gritó angustiada Michiru- ¿Pero qué diablos tienes en la cabeza? - preguntó histéricamente al observar a su novio.
- ¡Cálmate Michu! - dijo pausadamente sujetando sus hombros- ¡Déjeme habló ella! me haré cargo- apoyó Hayato con una sonrisa.
- ¡Espera Haya! - llamó- Cuídala por mí por favor, no la dejes sola- suplicó.
- ¡Tranquilízate! ella estará bien, cuidaré de Haruka con mi vida si es necesario- aseguró saliendo como flecha para alcanzarla.
- ¡Maldición! ¿Por qué Papá? ¿Por qué Diablos me hiciste esto? - gritó fúrica, golpeando el capo color azul perlado de su auto Audi R8
- ¡Haru Detente! - llamó- puedes lastimarte- advirtió- ¡Calma estoy contigo Bonita! no pienso dejarte.
- ¡Hayato!, por favor dime que no es cierto; mi padre no puedo hacerme esto- suplicó sujetando sus manos- Dime que esto es mentira- Lloró- él sabe lo importante que es para mí este deporte- sollozó- ¿Por qué Diablos? ¡Maldita Sea! ¡Lo odio es un hipócrita! -exclamó desconsolada.
- ¡Bonita cálmate! por favor- dijo tiernamente abrazándola- Armando, es duro, pero estoy seguro que su decisión es por tu propio bien Haruka- dijo a al odio de ella, mientras acariciaba su espalda- Comprende los padres siempre desean lo mejor para sus hijos- Afirmó.
- ¡Pues no pienso comprender tal ridiculez! - exclamó alarmada- Además si ese tipo- dijo deshaciendo el abrazó y mirando duramente al cielo- quiere alejarme de mi pasión. ¡Te aseguró que nunca lo hará Eso jamás! - gritó, mientras rodeaba su auto para huir de allí.
- ¡Haruka! - gritó- ¿Qué pretendes? - dijo atravesándose en su camino para cortar el paso hacia el vehículo- No puedes manejar así. ¡Estás muy alterada y con algunos tragos en la cabeza! - Exclamó angustiado.
- ¡Fuera de mi Camino Hayato! - gritó.
- ¡No Haruka! - respondió- Bonita no cometas una locura, por favor escucha a tu hermano. Existirá una razón para esa cláusula en el testamento de Armando- rogó- ¡Es tu padre! Nunca haría algo para dañarte.
-No intentes disculparlo Hayato- exclamó con lágrimas en los ojos- Repito ese Señor, No es mi padre- Afirmó con odio- Mi padre, el Sr. Armando Castilla, está muerto.
-Haruka entra en razón, solo es una carrera.
-No es una simple carrera. ¡Es mi vida! - Gritó, llorando sobre el volante del automóvil.
- ¡Bonita cálmate! - mientras se acercaba al auto y se sentaba en el lugar del copiloto- No estás sola. Estoy a tu lado- dijo abrazándola.
- ¿Hayato, por qué? Él me engaño, afirmó apoyarme con mi profesión como corredora profesional, pero no fue así. ¡Nunca confió en mí! - lloró desesperada- Por muchos años oculto que mi familia materna eran pilotos de carrera, ahora que yo quiero serlo me corta las alas.
-Mi linda Haru- acunó su rostro- ¡No llores hermosa! Esas lágrimas no son parte de la Dura Haruka Castilla- sonrió dulcemente- Si quieres correr lo haremos, tienes todo mi apoyo- dijo besando su rostro.
-Hayato, yo no sé ¿qué decir? tú sabes que...
- ¡Haruka no pienso aprovecharme de ti! - afirmó- Tú sabes más que nadie, el amor que siento hacia ti- dijo tenuemente sujetando sus manos- Solo quiero ser tu apoyo. Te Amo Haruka.
-Hayato, el amor, es un sentimiento que no existe para mí- aseguró- Solo me ha traído dolor. Primero mi madre, luego mi padre y...- Dijo con lágrimas en los ojos, mientras su labio inferior templaba.
- ¿Y Shota? - ella lo miro horrorizada- ¿Eso querías decir? - ella asintió- Sé que aún lo amas- agregó- Es momento que olvides ese amargo recuerdo. Shota solo jugó contigo, fue un estúpido en hacerlo- Exhaló- Eras una niña inocente por eso se aprovechó de ti.
- ¡Hayato, basta por favor! -suplicó- No quiero hablar de él.
-Lo siento Bonita- acarició sus manos- El sufrimiento a veces hace parte del amor - aseguró- Pero no por eso debes cerrar tu corazón - aferró a Haruka contra su cuerpo- Haruka Castilla, eres una excelente mujer- sonrió- algo rebelde, distraída, torpe- Suspiró- Sin embargo, el amor de mi Vida mi Linda Haruka- besó su rostro, eliminando todo rastro de lágrimas.
Fin del flashback
- ¿Por qué Hayato? ¿Por qué? - Gritó cayendo al suelo - ¡Maldición Hayato!, prometiste estar a mi lado. ¡No podré perdonarme nunca! - exclamó fúrica golpeando con el puño cerrado el suelo.
Mientras la bella Rubia, intentaba soportar su dolor y mitigar su carga emocional. En el elegante edificio las Sailor Senshi Exteriores, están preocupadas. Michiru estaba desconsolada sin Haruka.
- ¡Calma Michiru! – suplicó Setsuna- ¡Haruka está bien! Ella es fuerte, ahora solo debemos esperar a que aparezca y darle nuestro apoyo- indicó.
- ¡No me pidas calma Setsuna! no puedo hacerlo ahora- lloró- ¡Si a Haruka le ocurre algo malo nunca podré perdonarme! - exclamó- ¿Dios por qué debí mencionar a Hayato? - reprochó- ¡Soy una estúpida!
- ¡Hotaru! Trae un té de Manzanilla para Mamá Michiru- ordenó- ¡Esta muy alterada! - dijo sosteniendo abrazada a la joven peli aguamarina- ¡Corre niña! - Gritó.
- ¡Si mamá Set! Enseguida- respondió saliendo hacia la cocina.
En un tranquilo parque dos jóvenes amigos dialogaban amenamente sobre las ocurrencias de una pequeña y alegre Rubia.
- ¡Es en serio Amy! Mina en ocasiones es exasperante- dio un hondo respiro- Sale con unas ocurrencias- afirmó.
-De eso no tengo duda Taiky- sonrió- Solo a ella se le ocurre comprar unas boletas para cine sin habértelo comentado antes-afirmó eufóricamente.
-Pero eso no fue todo, insistió e insistió por todos medios en que la acompañara- exclamó- Cuando lo único que quería era descansar en mi día libre- Amy sonrió tiernamente.
-Por cierto ¿que habrá hecho con las entradas?
-Según Serena me comentó que intentó venderlas a Lita doblando el precio- afirmó sonriendo
- ¡En serio, es muy elocuente!
- ¡Por Dios, Mina no es nada centrada! - dijo sonriendo, Taiky solo asintió.
- ¡Me encanta cuando sonríes! - suspiró- Tu risa da más color al paisaje; Eres tan adorable y hermosa Amy- afirmó en una tierna mirada cargada de amor.
-Taiky, por favor no te burles de mí- dijo sonrojada como una granada.
-Nunca lo haría- afirmó sujetando sus manos- Amy hay algo que debo preguntarte- dio un hondo respiro- por favor sea sincera conmigo- ella asintió- ¿Richard hizo algo? - ella negó con la cabeza- Entonces, ¿por qué estabas llorando? - ella lo observo petrificada, soltando sus manos del agarre.
- ¿Qué dije? –miro asustado- prometiste decirme la verdad. Por favor Amy dime la razón de tu tristeza- sonrió acunando su rostro.
-Taiky, por favor no quiero hablar de eso ahora-dijo cabizbaja- Son cosas que no entenderías- añadió.
-Tal vez si me explicas lo entenderé- sonrió alzando el rostro de ella- Amy mírame, por favor- suplicó- confía en mí, garantizo que sabré escuchar todo- Ella asintió sonriendo.
- ¡Está Bien tu gana Taiky! -inhaló aire en sus pulmones-Estaba llorando por ti- él la observó preocupado y asustado- Tranquilo, déjame terminar- exhaló- Lo que ocurre es que...
Amy poco a poco fue detallándole los sucesos para superar las duras pruebas de Atenea, logrando así el Cristal Sagrado Griego y su nueva transformación como Sailor Scout, gobernante del Planeta Mercurio. Taiky escuchaba atentamente la explicación e historia.
- ¡Por Dios Amy! - exclamó sorprendido- Jamás imaginé enfrentarme a un Dios, pero Tú lo hiciste y mejor aún saliste victoriosa- aseguró sonriendo.
-Fue duro, sin embargo, lo logré-exhaló- Gracias al apoyo de las chicas enfrenté mis miedos- sonrió tiernamente.
-Amy, no sabía que yo hacía parte de ellos- exclamó- Pensé que te agradaba mi compañía.
-No es eso. Simplemente me aterró la idea de perderte porque tú...
- ¿Yo qué? -preguntó alzando una ceja.
-Eres una persona muy especial para mí- suspiró- además de uno de mis mejores amigos- afirmó.
-Gracias- dijo tristemente.
(Amy Mizuno, eres una cobarde)- reprochó su conciencia.
-Por cierto, Taiky crees que los chicos ya terminaron de recoger el desorden que causo Mina.
-Es lo más probable-dijo cabizbajo- ¿acaso te molesta estar a solas conmigo Amy?
-Ya te dije que no es eso, es solo que- hizo una larga pausa conteniendo el aire- Me gustas- susurró tenuemente.
- ¿Qué dijiste? - preguntó alterado- repítemelo por favor no escuché.
-No solo te decía que espero que Mina no haga más tonterías- sonrió tímidamente, alejándose del él y emprendiendo el camino de regreso.
- ¡Amy, espera! - gritó tomándola por su brazo- Es cierto lo que dijiste. ¿Por qué huyes? - preguntó observándola fijamente a los ojos.
- ¡Taiky por favor regresemos, los chicos deben estar preocupados! - explicó ella intentando aminorar el agarre.
- ¿Por qué me haces sufrir así? - respiró pesadamente- No entiendes que me lastima tu inseguridad- dijo observándola, mientras abrazaba su cuerpo al de ella- Amy Mizuno yo...- No pudo completar la oración porque su necesidad de besarla fue mayor. Taiky toco los dulces y cálidos labios de Amy en un apasionado y sincero beso. Ella algo nerviosa correspondió el beso, entregando al sabor de sus labios y la calidez de su corazón.
-Amy, lo siento no quise hacerlo sin...
No logró concluir la frase, porque nuevamente sus labios fueron succionados por el calor de su amada en un beso cálido, tierno y apasionado. No muy lejos de ese lugar sus amigos observaban maravillados la escena con una tierna sonrisa en sus labios.
- ¡Se los dije! La gran Mina Aino jamás se equivoca en cosas del amor- afirmó llevando su mano al pecho- Esos tortolos por fin están junticos- dijo con ojitos soñadores.
-Qué alegría por fin podrán ser felices- apoyó sonriendo Lita, abrazada a Serena, quien intentaba contener las lágrimas por el romántico momento.
-Ya era hora, esos dos pueden ser muy inteligentes- exclamó- Pero demasiado lentos para el amor- aseguró Seiya.
- ¡Seiya! - reprendieron todos.
-Amy la verdad es que también me gustas - hizo una larga pausa- Quiero pedirte formalmente que seamos novios. Claro si me aceptas- dijo acunando el rostro de ella.
-Taiky no sabes lo feliz que soy. Y por supuesto que acepto. Quiero estar junto a ti- dijo con los ojos aguados y una gran sonrisa, él simplemente otorgó otro beso en sus labios mientras estrechaba a la chica junto a su cuerpo.
- ¡Me haces el hombre más feliz! - exclamó ilusionado- ¡Ahora si me permite mi Linda muñequita volveré a besarla como los novios que somos! Afirmado uniendo sus labios en un intenso y apasionado beso, demostrando el amor reprimido que guardaban en sus corazones.
- ¡Bueno chicos! Lo mejor es irnos y dejarlos solos- dijo seriamente Yaten.
-Yo no pienso moverme de aquí- Afirmó Mina cruzándose de brazos- Esto está muy interesante esos dos- señaló- se ven tan tiernos y soñadores.
-Mina no seas imprudente vamos- dijo Lita arrastrándola hacia el corredor para avanzar por otro camino.
- Pero yo...
-Ya Mina nada de peros... vamos a darles su espacio - Reprendió Rei sonriente.
Minutos después los chicos abandonaban el lugar dejando a la joven pareja atrás. Serena había optado por enviarle un mensaje a Amy, avisándole que se había retirado del Crown y se encontrarían mañana en la universidad para dialogar sobre su cita con Taiky.
Las horas avanzaban sin tener ninguna noticia de Haruka, Michiru angustiada no sabía a quién recurrir para localizarla, estaba desesperada y la culpabilidad bombardeaba su mente sin descanso.
- ¿Haruka Dónde estás? - exclamó angustiada- ¿Por qué no respondes ese maldito celular?
- ¡Michiru debemos pensar claramente! estoy segura que ella está bien- aseguró Setsuna.
- Setsuna, no puedo pensar en otra cosa- exhaló- ¡Estoy desesperada! ¡Esta maldita angustia acabará conmigo!
- ¡Tranquila mi niña! -hizo una pausa- Haruka aparecerá muy pronto.
-Dios ayúdame - dijo tristemente- intentaré llamar a los hospitales si alguien con las características de ella ha aparecido en este lugar.
-No crees que es algo exagerado de tu parte Mamá Michi. ¡Papá Haru está bien y volverá con nosotras! - dijo dulcemente Hotaru- Vamos a prepararle un delicioso café para cuando llegue, además de recibirla con una cálida sonrisa.
- ¡Hotaru!, tiene razón. Vamos hacer café- apoyó Setsuna.
- ¡Sí! Estoy de acuerdo-Sonrió- ¡Vamos a hacerle un exquisito café! -dijo melancólicamente.
El inicio de la noche traiga una fría neblina al paisaje. Haruka recorría las calles a toda velocidad regreso a su casa. Luego horas reflexionando en aquel lugar, decidió realizar un viejo recorrido hacia el Cementerio Central.
Un lugar que hace mucho tiempo no visitaba, después de unos minutos, aparcó su motocicleta en la entrada del panteón; Su mirada perdida y corazón acelerado, recorrió los pasillos del campo santo, buscando una tumba conocida. Poco a poco, visualizó a lo lejos en unas letras doradas impresas sobre una lápida recostada sobre el verde prado del lugar, anunciando lo siguiente:
¡Amado y dulce Hijo!, siempre recordaremos tus acciones y vivirás en nuestros corazones. ¡Te amamos! tu familia y amigos
Hayato Ishiguro Izumi
Nació: enero 16 de 1988
Murió: junio 08 de 2010
- ¡Mi querido Hayato!, cuanto tiempo sin venir a visitarte- dijo dulcemente, acariciando las letras en la lápida- ¿Hayato por qué? ¿Por qué me abandonaste? - reprochó con los ojos aguados.
No muy lejos del lugar un joven de cabellos azabaches atados en una coleta observaba tristemente la escena de Haruka. Pensativo, sobre el comportamiento de ella. Un paseo nocturno por la ciudad resultó convirtiéndose en una ardua escapada, debido al acoso de sus Fans. Razón por la cual termino ingresando al campo Santo donde estaba Haruka.
- ¡Haruka existe una parte frágil en ti! - exclamó – Debió ser una persona muy querida para ti- susurro Seiya.
- ¿Hayato por qué? - gritó histéricamente- ¡Maldición! - golpeó el suelo- ¿por qué? Mi amado Hayato- lloró desconsoladamente en posición fetal aferrada a la lápida.
Seiya angustiado, no soportó más el dolor representado en esa dura y fría mujer, que en este momento parecía un frágil y asustado ángel arrojado sobre esa lápida como una piltrafa humana. Sin poder evitarlo corrió hasta ella sujetándola por los brazos.
- ¡Haruka! - susurró abrazándola contra su cuerpo- ¡Tranquila estoy contigo!
- ¿Kou qué diablos haces aquí? - exclamó entre lágrimas- ¡Vete!, en este momento no quiero discutir contigo- dijo firmemente deshaciendo el abrazo.
- ¡Haruka! No estoy aquí para eso - dijo dulcemente intentando abrazarla nuevamente- Puedo imaginar el dolor que sientes. Sin embargo, debes continuar con tu vida.
- ¡Cállate Kou! -Gritó- Nadie puede opinar sobre un dolor, que no siente- reprochó- Nunca entenderás que es vivir con la culpa de ¡perder a quien amas! - exclamó corriendo hacia el horizonte.
- ¡Haruka, Espera! No puedes huir de tus problemas, si te sientes culpable de algo enfréntalo, no seas cobarde- Dijo firmemente sujetando el brazo de ella- No pienso dejarte ir en esas condiciones.
- ¡Ya te dije suéltame Kou! - gritó- ¡Veté! ¡Lárgate!, no necesito a nadie y ¡menos tu lástima! - dijo.
- ¡Por Dios Mujer!, no es lastima lo que siento por ti es...- exhaló- Me preocupo por ti-dijo aferrándola más a su cuerpo- ¡Haruka! Confía en mí, déjame ayudarte- suplicó, observándola dulcemente a los ojos.
- ¡Kou suéltame! ¡Déjame ir! -susurró frente a su rostro.
Seiya, observó las lágrimas que corrían libremente sobre las blancas mejillas de la rubia. Sin pensarlo acunó el rostro de ella sobre sus manos, contemplándola con dulzura. En cuestión de segundos sus labios se posaron sobre los de Haruka, besándola con ternura, pasión y entrega para transmitir la paz que ella necesitaba, en ese angustioso momento. Anhelaba que el tiempo detuviera su avance y solo existieran ellos dos en ese momento.
- ¡Haruka! Discúlpame no quise aprovecharme-exhaló- No pude evitarlo, necesitaba tus labios- Sonrió- ¡Haruka Me gustas! - sonrió- No sé ¿cómo paso? pero no dejo de pensarte ni un segundo.
- ¡Kou! - susurró- ¡Esto no puede ser! ¡Déjame! - gritó al mismo tiempo que salió corriendo del lugar después de cachetear al cantante por su imprudencia.
Seiya intentó seguirla sin éxito, cuando visualizó a Haruka, ella había subido en su motocicleta a toda Velocidad, dejándolo con el corazón en la mano.
- ¡Harukaaaaaaaaaaaaa!- Gritó desgarradoramente cayendo arrodillado al suelo, mientras la lluvia cubría su ropa, mezclándose con sus lágrimas.
Observo el vacío de las calles, Seiya avanzaba lentamente hacia su hogar, donde era esperado por sus hermanos. No podía dejar de pensar en Haruka, en su angustia, dolor y melancolía; Deseaba ser él, su apoyo. Ella había huido, luego de confesarle sus sentimientos. Había actuado como un adolescente, Simplemente verla indefensa y triste, acongojaba su corazón, con la sola idea de salir y estrecharla entre sus brazos; terminó su recorrido llegando al lujoso departamento que compartía con sus hermanos; como un alma autónoma siguió su trayecto hacia su habitación sin saludar a nadie. Solo deseaba tranquilidad.
- ¡Haruka! - exclamó con los ojos llorosos- ¿Por qué huyes de mí? - gritó mentalmente-Te necesito a mi lado- dijo tenuemente dejando caer el peso de su cuerpo sobre su almohada.
Al mismo tiempo en una zona residencial, fue escuchado el azote de una puerta anunciando el ingreso de Haruka. Acto que intranquilizó a las Sailor Senshi Outer. Michiru fue la primera en cruzar el umbral hacia la sala, encontrando consigo una horrible visión. Frente a ella, y con la cabeza apoyada en sus rodillas, estaba Haruka sentada con frustración y dolor en el mullido sillón marrón.
- ¡Haruka! - Exclamó avanzando hasta ella- Gracias al cielo estas aquí- añadió aferrándola en su pecho- Mi pequeña, por favor no llores- suplicó acariciando su rostro- ¡Perdóname! Fui una idiota por mencionártelo. ¡Mírame! No puedes seguir así- afirmó- Te estas lastimando.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué ese ruido? - dijo Hotaru, llegando al lugar- ¡Mamá Michí!, ¿Papá Haru está bien? - Preguntó angustiada al observar las lágrimas y el estado de su padre.
- ¡Tranquila princesa! -sonrió- Ella está bien. Solo necesita desahogar su tristeza, puedes traerme un té de manzanilla para papá Haru- solicitó amablemente.
-Enseguida Mamá Michi- dijo dirigiéndose a la cocina.
- ¡Michiru, iré a ayudar a mi pequeña! - dijo tenuemente Setsuna desde el pasillo- Si necesitas algo, no dudes en buscarme- añadió saliendo, Michiru solo asintió.
- ¡Haruka!, mi bonita y pequeña. No estás sola, ¡nunca más lo estarás! - reafirmó en un abrazo.
- ¡Michiru, lo engañé! - dijo entre lágrimas.
- ¿A quién engañaste mi niña? - indagó soltando poco a poco el abrazo.
- ¡A Hayato! No pude detenerme- hizo una pausa- Kou me beso y yo correspondí ese beso- aseguró melancólicamente.
- ¿Hablas de Seiya? - dijo apoyando sus manos en los hombros de ella. Haruka asintió- No te sientas culpable, ¡tú amas a Seiya!, Hayato es feliz al ver que rehaces tu vida -afirmó tiernamente acariciando su mejilla izquierda- Hayato no quiere que tengas un luto perpetuo.
- ¡No Michiru! - gritó- ¡Eso no puede ser! - exclamó pesadamente- Nosotros... bueno... Simplemente no hay nosotros ¡Mi corazón solo ama a Hayato Ishiguro Izumi! - aseguró- ¡Ningún otro hombre ocupará su lugar!
-Mi niña, Hayato fue tu pasado - hizo un hondo respiro-Él solo desearía tu felicidad, y eso es Seiya Kou para ti.
-Pero Michiru, esto es imposible... Porque...
- ¡Mamá Michi!, ¡aquí está el Té de manzanilla!, para papá Haru- dijo Hotaru interrumpiendo con una sonrisa, mientras extendía el pocillo.
-Gracias- sonrió, recibiendo la taza- ¡Haruka por favor bebe! Te hará bien- dijo ofreciendo el contenido a la rubia.
- ¡Michiru no quiero nada! - dijo retirando la vasija con la mano- No tengo ganas de nada- dio un hondo respiro- ¡Solo deseo morirme! Como debió ocurrir esa maldita Noche- añadió con lágrimas en los ojos.
- ¡No digas idioteces! -reprendió Michiru- Mi pequeña estoy contigo, como siempre - dijo abrazándola- ¡ahora tomate el Té! Lo preparó Hotaru para ti- añadió extendiendo el recipiente.
- ¡Bien lo haré!, solo porque mi pequeña princesa fue quien lo preparó para mí- dijo sonriéndole a Hotaru.
Mientras el cansancio y sueño iba venciendo a Haruka. Sin darse cuenta ella se había quedado dormida sobre los brazos de Michiru. Quien, al observar y sentir la respiración pausada de su amiga, solicitó ayuda de Setsuna para llevarla a su habitación, para proporcionarle un mejor descanso, luego de esa dura jornada emocional.
- ¡Michiru Jamás imaginé observar esa debilidad en Haruka! - exclamó tenuemente- Ella siempre ha demostrado ser una mujer fuerte y dura- añadió.
-Setsuna, ésta mujer que vez aquí- señaló- ¡Es la verdadera Haruka!- dijo saliendo de la Habitación- Haruka es un ser sensible y delicado, solamente se esconde tras una resistente coraza, para evitar mostrar sus emociones- suspiró- sin embargo, alguien logró atravesar sus murallas para acercarse a la verdadera Haruka Tenou- añadió con melancolía- Solo deseo que mi niña sea feliz-dio un hondo respiro- Ahora vamos a dormir, ¡estoy agotada!- Setsuna asintió dirigiéndose cada uno a sus dormitorios.
El Sol filtrándose por la ventana de la habitación, lastimaba los bellos orbes zafiros, haciéndolo remover en su cama. Levemente fue incorporándose en su lecho, observando a su alrededor, mientras miles de recuerdos se colaban en sus pensamientos, como aquel beso con su bella Rubia de ojos verdes.
- ¡Haruka, No pienso rendirme! - exclamó levantándose de la cama- ¡Haré que olvides ese doloroso recuerdo! Con ese firme pensamiento, ingresó al baño para dar inicio a un gran día, porque lucharía por el amor de su vida.
Al Otro lado de la ciudad, Haruka aferraba contra su pecho a la almohada, como si su vida dependiera de ello.
- ¡Haruka linda! - Llamó desde el exterior de la puerta una sonriente Michiru- Mi niña levántate hoy iremos de compras, por el uniforme de Hotaru-aseguró.
- ¡Michiru, no tengo ánimos! –Respondió- Vallan ustedes con la Chiqui, me daré una larga ducha, para relajarme y tal vez descanse un rato más.
- ¡Ok Linda!, ¿Quieres algo para desayunar? - indagó.
- ¡Tranquila Sirena, estaré bien! Diviértanse por mí.
Con esas palabras Michiru se dirigió a la sala con una sonrisa pensando que era cuestión de tiempo, para que ella aceptara sus sentimientos hacia Seiya.
- ¿Y Haruka? - preguntó Setsuna a su espalda.
-No asistirá, se encuentra algo cansada- respondió.
- ¡Mamá Michi!, ¿Papá no vendrá con nosotras?
-Mi Hot- meditó- ella está algo cansada, dijo que se daría una ducha relajante, y luego dormiría un rato más-Sonrió.
- yo quería ir con papá- hizo un puchero- Tal vez si voy a buscarla, pueda convencerla- dijo dirigiéndose hacia la habitación de Haruka.
-Alto Ahí, Hotaru- gritó Michiru, haciendo girar a la pequeña sobre sus talones, quedando estática frente su mirada - Haruka dijo que quería descansar, así que respeta su decisión- afirmó- Más adelante iremos las cuatro- sonrió- Hotaru asintió.
- ¡Iré a avisarle a Mamá Setsuna!, para salir las tres y conseguirle un delicioso flan de frambuesa a papá Haru - sonrió corriendo hacia al segundo piso, desapareciendo sobre las escaleras.
-Esta niña, es tan dulce-suspiró- Me recuerda tanto a mi amado Hiroto. ¿Qué estarás haciendo ahora? Ha pasado tanto tiempo sin saber noticias de ti- dio un hondo respiro- ¿Todavía te acordarás de mí?, o ¿Quizás ya me olvidaste? Desearía tanto saber de ti mi amado. Por ahora me conformo en ver tus mismos ojos en mi querida Haruka- suspiró- Cuidaré de ella, como lo aseguré esa última vez que nos vimos.
Inicio de Flashbacks
-Hiroto- susurró- Por fin viniste a verla- dijo con ojos iluminados- sabía que no podías abandonarla, ¡es tu hermana y la adoras! - indicó abrazándolo.
- ¡No Michiru!, esa mujer- señaló, deshaciendo el abrazo, dio un hondo respiro- La única Hermana que tuve, en esta vida se llamó Haruka Hikari Castilla Tenou, ella murió el mismo día que enterré a mi amigo Hayato- dijo frívolamente.
- ¡Por Dios Hiroto!, ¿Qué estás diciendo? ¿Te estás escuchando? - exhaló el aire contenido en sus pulmones- ¡Actúas como un imbécil!, ¿Cómo puedes abandonarla a su suerte? Acaso no piensas en los sentimientos de tu hermana- hizo una pausa- cuando Haruka conozca la difícil noticia sobre la muerte de Hayato- exclamó angustiada-Te imaginas como se sentirá, al despertar del coma, con esa cruel realidad.
- ¡No me interesa! - exclamó con desinterés- ¡Esa mujer! - señaló con odio- Es la culpable de la muerte de mi mejor amigo- añadió con rencor- ¡Nunca perdonaré sus idioteces!, ella murió para mí. ¡No tengo Familia a mi lado! - meditó- ¡excepto a ti, mi hermosa Pegeas! - exclamó dulcemente, acariciando el rostro de ella- Lo único que necesito es tenerte junto a mí- dijo tenuemente sonriéndole.
- ¡Hiroto, mi amado Proteo! - Sonrió con ternura, disfrutando la caricia- Sabes que mi corazón te pertenecerá por siempre; Pero no puedo abandonar a Haruka- suspiró- Ella me necesita.
- ¿Acaso yo no Michiru? - pregunto alarmado- ¿Es tan poco tu amor?, ¡Que prefieres a esa imbécil! Antes que tu futuro esposo-hizo una pausa- Mi ninfa, escúchame solo quiero alejarte de esa maldita mujer. Ella solo es una zo...
No concluyó la frase, porque el impacto de la cacheteada, otorgada por Michiru, golpeó con fuerza en su mejilla derecha, volteando su rostro hacia el mismo lado. Por primera vez, su dulce Sirena lo observaba con dolor, desconcierto y algo de odio; No con una mirada transparente, pura y llena de amor. Armándose de valor enfrentó ese frío vistazo diciendo:
- ¡Michiru!, ¿Te has vuelto loca? - dijo sujetándola por los brazos.
- ¡Tal vez si! - respondió con dolor- ¡En fijarme en alguien como tú! - reprochó señalándolo- ¡Eres un imbécil Hiroto Kano Castillo Tenou! - gritó alterada- Escúchame ahora tú a mí- ordenó- Nunca permitiré que lastimes a Haruka, ¡Ella es mi mejor amiga y tu hermana! - chilló fúrica- ¡Ahora veté, no quiero saber nada más de ti! - dijo tajantemente.
- ¿Michiru, hablas en serio? - preguntó asombrado- No puedes interponer a esa mujer entre nosotros- Sollozó- ¡Yo te Amo! ¡Eres mi Vida! -exclamó melancólicamente.
-Si de verdad entendieras ¿Qué es el amor?, apoyarías a tu hermana- él rodo los ojos blancamente- Ella necesita de ti, eres su hermano ¡La única familia que tiene! -reprochó- ¡Haruka te adora! -gritó.
- ¡No, Michiru!, si de verdad me apreciará como dices-respiró hondamente- Ella me hubiese obedecido, y no llevado la contraria, como lo hizo- añadió- ¡Hayato estaría vivo! ¡Haruka es una asesina! - soltó mordazmente.
- Esa asesina, como dices llamarla es tu hermana-exhaló- Desconozco el hombre que eres ahora- añadió con lágrimas en los ojos- No pienso compartir mi vida, con un ser tan cruel e inhumano como tú.
- ¡Eso piensas de mí! - respondió alzando la voz- genial, ¡Michiru kaioh, esto termina aquí y ahora! - aseguró.
-Perfecto, Joven Castilla-respondió débilmente- No tiene ¿por qué preocuparse?, puede continuar con su vida. No pienso rogarle por otra oportunidad-indicó seriamente- ¡Solo desearía que cambiarás esa actitud, con ella! - suplicó-No tuvo culpa de los hechos. Ellos solamente estaban...
- ¡No la disculpes! - Reprochó- Ella es la principal culpable y asesina. No pienso retractarme de mi decisión- aseguró dirigiéndose a la salida de la habitación- Espero seas muy feliz Michiru, Adiós para siempre Señorita kaioh-respondió seguramente.
- ¡Hiroto! - susurró entre lágrimas- Hasta siempre amado mío- dijo melancólicamente, observando la silueta de él salir por la puerta- Tranquila mi Pequeña Haru, ¡cuidare de ti, Nunca más estarás sola! - añadió plantando un tierno beso en la frente de la Rubia, quien se encontraba inconsciente y conectada a diversos monitores y aparatos médicos, que vigilaban sus signos vitales.
Fin de Flashbacks.
- ¡Mi amado Proteo! - suspiró tristemente- ¿Por qué dejas que tu orgullo continúe separándonos? - preguntó mentalmente.
- ¡Listo Mamá Michi! -exclamó sonriente Hotaru, bajando las escaleras, acompañada de Setsuna- Podemos irnos, para terminar temprano con esas compras-afirmó- Quiero acompañar y mimar a Papá Haru, cuando regresemos- añadió tiernamente. ¡Está algo triste!
- ¡Así será Chiqui! -afirmo sonriente- Cuando regresemos, prometo traerle un delicioso flan de frambuesa. ¡Que tú puedes escoger, Princesa!
Las tres Chicas abandonaron el lugar, dirigiéndose hacia el Centro Comercial Haukity. Un lugar maravilloso y encantador para realizar sus actividades.
Por otro lado, Seiya terminaba de arreglarse, observándose al espejo. Vestía un pantalón jean desgastado en azul claro, entubado a sus largas piernas; Además de una camisa negra con finas líneas blancas en diagonales, resaltando su abdomen fornido y trabajado, completando el atuendo calzaba unas zapatillas Nike anchas, en color azul oscuro con suela amarilla. Un vestuario que lo hacía lucir muy varonil y sexy.
- ¡Haruka! ¡No pienso alejarme de ti! - aseguró frente el espejo- En esta ocasión mi ¡linda Haru serás toda mía! - Exclamó.
Al mismo tiempo la bella rubia recordaba el apasionado y dulce beso, otorgado por aquel cantante. Con una enorme Sonrisa reflejada en su rostro anhelaba compartir nuevamente la dulzura y calidez de sus labios sobre los suyos.
- ¡Por Dios! Debo alejarte de mi mente Seiya Kou- Exclamó enojada - No puedo amarte, este absurdo sentimiento solo me ha traído tantas desdichas- sollozó conteniendo las lágrimas.
En ese preciso momento, sonó el timbre sacándola instantáneamente de su meditación. Tomó su salida de baño color azul, para cubrir su desnudez, mientras se dirigía hacia la puerta.
- ¡Vaya Sirena!, otra vez dejaste las llaves - Exclamó en torno burlón- ¿Sirena, Estas ahí? - preguntó abriendo la puerta; Sin embargo, fue mayor su sorpresa al ver frente a ella a Seiya recargado sobre el marco de la puerta, Quien avanzó hacia ella sujetándola por la cintura.
- ¡Eres más hermosa que la misma Diosa Artemisa! - sonrió de medio lado- ¡Mi Bella Haruka!, ¡Mi dulce amor! No pienso alejarme de tu lado- acarició su rostro- ¡Haruka, pienso luchar por ti! - aseguró besando sus labios- Ella simplemente se dejó llevar por el momento, correspondiendo fielmente.
- Por más que digas odiarme Haruka- dijo afianzando el agarre sobre la cintura- ¡Tu cuerpo clama a gritos el mío! - aseguró uniendo sus labios nuevamente- ¡Te deseo Haruka! - gritó rompiendo el beso.
- ¡Kou! Yo...- susurró tenuemente.
- ¡Mi apellido en tus labios se escucha hermoso! Aunque deseo es escuchar mi nombre ¡Me enloqueces Haruka! -afirmó acariciando su rostro- ¡Te necesito, a mi lado! - dijo soltando el nudo de la bata.
- ¡Seiya!, déjame ir- dijo intentando cubrir su desnudez- ¡Aléjate de mí! - gritó- ¡Te exijo que te marches, de mi casa inmediatamente! - afirmó.
- ¡Ya te dije que no pienso, dejarte escapar este vez! -afirmó sujetando nuevamente su cintura- ¡Haruka Tenou, eres mía! - dijo firmemente besando su cuello, y recostándola sobre el sofá- ¡Haré que olvides tus fantasmas! - aseguró besándola apasionadamente.
- ¡Seiya!, por favor solo ámame- Suplicó, besando ardientemente sus labios- ¡Demuéstrame nuevamente que es estar viva! - exclamó excitada.
