Capítulo 19 Muerte de Hayato
Michiru, preocupada por el retraso de su amiga, decidió buscarla en su camerino. Cuando ingresó encontró hecha un ovillo en la alfombra del suelo a Haruka, sus ojos irritados, hincados y rojizos, señal de un llanto desgarrador. Inmediatamente se acercó hasta ella abrazándola contra su pecho, intentando tranquilizarla.
- ¡Haruka, Linda! - sollozó- ¿Qué sucede? ¿Por qué estas así? - indagó acariciando su espalda. Ella no respondía solamente lloraba incontrolablemente- ¿Por favor Linda, dime que sucedió?
- ¡Michiru, llévame lejos!, donde él no me encuentre- suplicó entre el llanto, aferrando el abrazo entre ellas.
- ¡Tranquila hermosa! ¿Quién es él? - Cuestionó- Es por Seiya que estás así- concluyó, Haruka negó con la cabeza- entonces ¿por qué debemos huir nuevamente? – aclaró tenuemente, frente a su oído.
- ¡Es Hiroto! - gimoteo alarmada.
- ¿Hiroto? ¿Estuvo aquí? - ella asintió- ¿Qué te dijo? – preguntó angustiada.
- ¡continúa culpándome Michiru, de todo! - aclaró- ¡Soy una Asesina! - gritó deshaciendo el abrazado- ¡No quiere verme, me odia!
- ¡No mi niña! - dijo sujetando sus manos- ¡Tu hermano es un idiota y no sabe lo que dice! - exclamó- Vamos a olvidarnos de él-sugirió- No puedes dejarte afectar por las absurdas ideas de Hiroto.
-Michiru, si hubieses observado su rostro- susurró- ¡Me detesta!, en sus ojos veo odio- afirmó- Hiroto nunca, podrá perdonarme por la muerte de Hayato- expresó rompiendo en llanto nuevamente.
- ¡No te preocupes Linda! - acarició su mejilla - Ahora vamos a celebrar tu triunfo, ¡No arruines tu felicidad por él! - sonrió, Haruka asintió- (Hiroto Castilla, algún día pagaras el dolor que causas a tu propia hermana)- pensó.
En una lujosa mansión ubicada a las afueras de la ciudad de Tokio, se hallaba un joven con cabellera rubia como los dorados rayos de sol, sus Orbes esmeraldas estaban marcados por tristeza, dolor y angustia. Hiroto Castilla, un hombre con carácter frio, decidido y responsable, cargaba en sus hombros el peso del dolor al perder un ser querido, por más que intentaba comprender y disculpar a su adorada Hermana gemela, no podía hacerlo.
- ¡Hermana!, ¿Por qué? - Gritó estampando su puño contra la cama- ¿Haruka, por qué? - Los recuerdos llegaron a su mente como reflejos de un tormentoso pasado.
Inicio flashback
- ¿Hermano estás seguro de esto? - indagó, el otro joven asintió- Haruka es una mujer testaruda y difícil de convencer- meditó- Además mi hermana ha sufrido mucho con el amor- explicó melancólicamente.
- ¡Cálmate Hiro! - palmeo suavemente su espalda- ¡Tu hermana es la mujer de mi vida! - Exclamó con una enorme sonrisa- Ella terminara aceptándome en su corazón- suspiró- ella ha sufrido, eso no lo puedo olvidar; Sin embargo, curare todo su dolor - aseguró atando un lindo moño en el arreglo floral de su amada.
- ¡Si tú lo dices! - dijo sarcásticamente- Eso si ten cuidado, Haruka golpea muy fuerte- añadió sonriente.
- ¡No es necesario recordarlo! - sonrió- ¡Esa mujer abofetea con fuerza! - dijo acariciando su mejilla.
-Ese golpe fue por atreverte a besarla sin su consentimiento- aclaró satisfecho.
- ¡Igual no me arrepiento! -Suspiró enamorado- Esta tarde conseguiré que ella acepte ser mi novia- aseguró con el ramo de flores en sus manos. Hiroto solo accedió con una sonrisa.
Fin flashback
- ¡Haruka eres la única culpable de su muerte! - afirmo arrojando el portarretrato con la foto de su hermana y amigo al suelo.
El sonido desatado por el impacto del objeto contra el suelo, preocupó al Sr. Ren Tenou, quien se encontraba leyendo sobre el Gran Premio del Pacífico otorgado al piloto Haruka Tenou, su adorada nieta. Angustiado fue a la habitación de Hiroto, encontrándolo destrozado y llorando como un niño asustado con una fotografía de Haruka Y Hayato.
- ¡Hiroto!, ¿Qué sucede? - indagó afligido.
-Abuelo, ¿Qué haces aquí? - respondió- Deberías estar en el despacho Leyendo- afirmó volteándose para ocultar sus lágrimas.
- ¡Eso estaba haciendo! - exhaló- El escándalo que hiciste termino con mi calma- Dio un hondo respiro- ¿Puedes explicarme qué está sucediendo? - reclamó firme.
- ¡Nada abuelo! - emitió un respiro- Solo tonterías mías- sonrió- Termina de leer tus noticias, iré a darme una ducha.
- ¡Ningún baño! - exclamó exaltado- Ahora mismo, quiero que me expliques ¿por qué motivo Haruka y tu están discutiendo, nuevamente? - investigo fúrico.
- ¡No estamos discutiendo! - respondió- Abuelo leer tanto, afecta tu juicio- añadió sarcásticamente, palmeando la espalda- ¡Me iré a refrescar!, tengo una reunión más tarde en la empresa.
- ¡Hiroto Kano Castilla Tenou, Vuelve aquí! - ordenó señalándolo; Sin embargo, él joven se encerró en la ducha- ¡Por Dios!, este muchacho oculta algo- pensó- Terminaré por averiguar ¿qué sucede con mis Nietos? - afirmó saliendo del recinto.
- ¡Tranquila Haruka!, terminaré con esta idiotez de una vez por todas-afirmó Michiru- dejando un beso en la frente de la joven, al mismo tiempo que abandonaba la habitación. Luego de una pequeña celebración, Haruka cayó rendida por cansancio sobre su cama.
Caída la Noche, Michiru transitaba las congestionadas autopistas de Tokio, llegando a las afueras de la metrópoli hasta La mansión Castilla, antigua vivienda de Haruka, con paso firme abandonó su automóvil estacionándolo a las inmediaciones de la morada. Al llegar a la entrada de la casona, anunció su llegada con el ama de llaves Carlota una Señora de cabellos canos y hermosos ojos cafés.
- ¡Niña Michiru! - Exclamó alegre, abrazándola- Que alegría volverla a ver- añadió con una sonrisa- ¿Cómo se encuentra mi niña Haruka?
- ¡Ella está bien Nana! - respondió sonriente- Ahora necesito hablar con Hiroto- afirmó con seriedad.
- ¡Mi niña, el niño Hiroto, está en su despacho! - reconoció tristemente- ¡Por el tono de tu voz, aún continúan separados! - ella asintió- ¿Por qué mi Niña si ustedes dos se aman? - indagó preocupada.
-Nana solo puedo decirte, el amor no es suficiente para sostener una relación- confesó nostálgicamente
- Mi Niña, el amor siempre puede superar los obstáculos- afirmó ella con una sonrisa.
- ¡Nana, ojalá tuvieras razón! - suspiró tristemente- debo hablar con él- dijo ingresando al hogar y dirigiéndose a la Oficina.
Al internarse al estudio, visualizó a Hiroto con una mujer sentada sobre sus piernas, en una postura muy comprometedora. Horrorizaba intentó abandonar el lugar, sin embargo, sus piernas no respondían, Michiru estaba petrificada por esa visión. Aquella mujer vestía un cortísimo vestido Rojo entallado a su esbelto cuerpo, resaltando mayormente sus atributos. Mientras Hiroto tenía su camisa desabrochada, su corbata desatada y no calzaba sus zapatos. Ambos se encontraban aferrados a sus cuerpos y gimiendo de placer. Con valor en sus labios pronunció unas cortas oraciones, rompiendo la tensión del momento.
- ¡Hiroto Castillo! - convocó en un chillido, haciendo separar a los amantes.
- ¡Michiru! - exclamó sorprendido- ¿Qué haces aquí? - preguntó intentando cubrir su desnudez, ella lo observaba con odio y dolor.
- ¡Necesito hablar urgentemente con usted! - soltó en una mirada fulminante.
- ¡Michiru linda! - exclamó sonriente- Aun sigues apareciendo donde no te llaman – añadió sarcásticamente la mujer peli roja mientras acomodaba su vestido.
- ¡Erza, porque no me sorprende! Encontrarte a aquí, precisamente en esta situación- agregó con desprecio- Sigues siendo la misma zorra de siempre.
- ¡Cállate, mosca muerta! - alegó con odio- ¡No tienes nada que hacer aquí! ¡Lárgate de mi casa! - advirtió
-Lo siento Querida- sonrió- ¡Por ahora tendrás que soportar mi presencia! - hizo una pausa- ¡Hiroto necesito platicar urgentemente a solas! - aseguró observándolo. Él continuaba en Shock.
- ¡Mi prometido, no tiene nada que hablar contigo Michiru! - concluyó- ¡Márchate o llamó a seguridad para que te corra como la perra que eres! - amenazó.
-La única perra aquí ¡eres tú! - Enfrentó Michiru- Además te guste o no, voy a hablar con tu Prometido- atestiguó con antipatía.
-Él no tiene nada que decirte- dijo observando a su novio- ¡Mi amor córrela como la arrastrada que es! - dijo agarrando del brazo de Hiroto, quien continuaba en schock.
-Erza, tranquila lo que necesito hablar con tu prometido es un asunto familiar nada más- Aclaro.
-No me hagas reír Michiru! - exclamó- Seguro vienes a ofrecértele a Hiroto como lo hiciste en la Universidad- afirmó- Pero en esta ocasión no será suficiente porque Hiroto y Yo nos casaremos y seremos muy felices - sonrió.
- ¡Erza, déjanos solos! - sentenció Hiroto.
- ¡Pero Bebé!, es duro volver a ver a esta zorrita- señaló- ¡Haré esto más fácil para ti! - Expuso soltando el agarre y dirigiendo una mirada de triunfo a Michiru- ¡Linda es hora de Irte!- dijo sujetando a Michiru de su brazo y arrastrándola a la salida.
- ¡Espera Erza! - exclamó Hiroto.
- ¿Que sucede mi amor? - preguntó volteándose a obsérvalo.
-Suelta a Michiru- ordenó- Ella y yo tenemos una conversación pendiente- dijo tranquilamente, Michiru sonrió.
-Amor, ella es una mentirosa igual o peor que Haruka- aseguró corriendo hacia él.
- ¡No me interesa!, hablaré con ella de todas formas- aseguró.
-Hiroto, puede intentar manipularte o engañarte, como lo hizo la vagabunda de tu hermana con Hayato- gritó enojada.
- ¡Cállate Estúpida! - reprendió Michiru abofeteándola- ¡A nosotras nos respetas! -Miró con aborrecimiento a Erza- ¡La única vagabunda aquí eres tú! - concluyó con ira.
- ¡Michiru Kaioh, te arrepentirás de esto! - amenazó agarrándola del cabello- ¡Acabaré contigo Maldita!
- ¡Basta Erza! - gritó- ¡Suéltala de inmediato! - ordenó.
-Bebé, ¿Cómo puedes preocuparte por esa ramera? - cuestionó liberando a la chica- Ella es una Loba que quiso ofenderme -añadió llorando.
- ¡Lo que faltaba! - hizo una pausa- ¡Un teátrico de cuarta! -exclamó sarcásticamente- ¡Erza ten algo de dignidad! - reclamó- Solo vengo a exigirle algo a tu novio, ¡no tengo ningún interés en él!, si es lo que te preocupa- afirmó Michiru.
- ¡Mientes solo deseas meterte en su cama! - reprochó- ¡Eres una cualquiera!
- ¡Erza, fue suficiente déjanos solos! - ordenó Hiroto señalando la puerta. Ella fúrica salió del lugar azotando la puerta.
- ¡Hiroto en serio! - reprochó Michiru- Tantas mujeres en la Tierra y terminaste enredado con eso- añadió con burla señalando hacia la puerta- Como dice el refrán Dios los hace y el Diablos los junta- sonrió sarcásticamente.
-Estoy seguro, que no viste hasta aquí por ella- respondió sentándose en la silla y señalando la otra para ella- ¡Entonces te escucho Michiru Kaioh! - dijo cruzándose de brazos.
-Es muy sencillo- contuvo el aire, por unos segundos - vengo a exigirte que te alejes de Haruka-él miro desconcertado- ¡Haruka sufre cada vez que tu apareces! -meditó- No quiero que lastimes más su corazón con tontas acusaciones.
- ¿Acusaciones tontas? - vociferó golpeando el escritorio- ¡Haruka es una asesina!, Ella es la única responsable de todo- hizo una larga pausa- Maldigo la hora en que se cruzó en el camino de Hayato- afirmó con rencor-Haruka, solo utilizó a mi amigo para beneficio propio y luego traicionó su amor- aseguró.
- ¡Hiroto, eso no es cierto! - contradijo- Ella lo amaba, jamás traicionaría su amor- pronunció con los ojos vidriosos- Nunca imaginé escucharte hablar así de tu hermana- reprochó con decepción-No eres el mismo Hiroto que una vez ame- añadió con melancolía, dirigiéndose a la salida.
- ¡Alto ahí Michiru! - dijo sujetándola de los brazos- Haruka está loca-hizo una pausa- No puedes seguir a su lado, puede lastimarte- advirtió.
- ¿Qué estás diciendo? Él loco aquí eres tú- señaló soltándose del agarre- ¡Haruka es mi amiga, voy a apoyarla en todo!, ¡algo que tú! como su familia no has hecho- reprochó.
- ¡Michiru, no quiero que estés cerca de ella! - aseguró- ¡Haruka es una asesina! - Michiru sin poder contener su furia, cacheteo su mejilla con fuerza.
- ¡Eso fue para que respetes a tu hermana! -Explicó- ¿Por qué no puedes ver más allá de tu nariz? Haruka es inocente de tus acusaciones.
- ¿Inocente? Ella no conoce el significado de esa palabra- Expuso- No me interesa nada que tenga que ver con ella. ¡Para mi está muerta! -añadió.
-Entonces explícame ¿por qué motivos fuiste a buscarla hoy? - cuestionó.
-Lo hice por el abuelo. ¡Él solicito verla, solo por eso! -Respondió.
- ¡Perfecto!, cuando tu abuelo necesite verla. ¡Te entenderás conmigo, a Haruka déjala tranquila! - alegó- ¡Ahora me voy, no soporto estar aquí! - dijo sujetando el pómulo de la puerta.
- ¡Michiru! -llamó, ella se giró- ¡Te Extraño mi bella Ninfa! - afirmó abrazándola y acariciando su rostro.
Por unos Segundos parecía que el tiempo y espacio transcurriera lentamente y solo existieran ellos dos. Hechizado por la belleza de su Sirena, estrecho su cuerpo con el suyo, aferrando su cintura en sus brazos, al mismo tiempo que un intento desesperado beso tiernamente sus labios. Ella anhelaba tanto el sabor de su boca, sin importarle se dejó llenar por múltiples emociones y sensaciones. Con ese beso, poco a poco la conexión de sus labios fue separándose, quedando solo enormes recuerdos de un pasado que los unió y separó al mismo tiempo.
- ¡Idiota! - dijo abofeteando su otra mejilla- Nunca más en tu vida me vuelvas a tocar- reprochó- ¡Te odio Hiroto Castilla!
-Dirás lo que quieras; Sin embargo, tus labios dicen lo contrario- respondió con una enorme sonrisa- ¡Michiru aún me amas!, tu cuerpo tiembla en mis manos- aseguró sujetando su cintura- ¿Por qué quieres separarnos?
- ¿Separarnos? Te aclaró que la relación que existió entre nosotros tú acabaste con ella, cuando abandonaste a tu hermana a su desdicha- reprochó.
- ¡Michiru Te Amo!, ¡te Necesito! -afirmó besando nuevamente sus labios. Ella no correspondió solo mordió el labio inferior de él.
-Hiroto, no eres nadie para besarme-enfrentó.
- ¡Soy el hombre que amas, Michiru! - increpó- ¡No quiero perderte, entiéndelo! - suplicó entre lágrimas.
- ¡cállate! entre nosotros no existe nada más- dio un largo respiro-además, ¡Vas a casarte con Erza! ¿Cómo puedes decirme Te Amo? - reprochó - ¡No seas sínico!, el amor que dices tenerme no existe- concluyó con ira.
- ¡Michiru escúchame!, ¡Te amo, pero debo casarme con ella! -Michiru derramó una solitaria lagrima- ¡Erza está embarazada no puedo abandonarla! dame una oportunidad no puedo perderte- suplicó.
- ¡Basta Hiroto! - exclamó inquietada- No pienso convertirme en una amante más-aseguró- cásate con Erza, ese bebé no tiene culpa de tus errores- afirmó saliendo como alma que lleva el diablo.
- ¡Michiruuuuuuuuuuuuuuuu! -Gritó desesperado cayendo al suelo.
En la tranquilidad de su auto Michiru descargo todo su dolor. Pensando en su amado Hiroto y el calor de sus labios.
- ¡Eres una tonta!, porque respondiste su beso. Él no te ama, ahora será padre- reprochó su conciencia-Tendrá un hijo al lado de esa arpía- suspiró entre lágrimas.
- ¿Mi niña estas bien? - cuestión Carlota observándola. Michiru asintió- Mi niña estas muy nerviosa ¿Qué ocurre? ¿Qué te hizo el Niño Hiroto? - hizo una pausa- Si te hizo algo, ahora mismo hago que se retracte-amenazó.
- ¡Nana, se casará! – pronunció entre lágrimas- ¡Lo perdí para siempre nana!, ¡Lo perdí! - exclamó en lamentos.
- ¡Mi niña! - susurró, abrazándola- ¡Tranquila, el niño Hiroto te ama solo a ti! - afirmó con una sonrisa- Solo está cometiendo un error.
- ¡No nana, Hiroto no me ama! - exclamó limpiando sus lágrimas- ¡Solo jugó conmigo!
- ¡Mi niña no digas eso!, Él joven solo ama a la Niña Michiru- suspiró- He sido testigo del dolor de mi niño, por tu partida mi niña- Exhaló- Hiroto tomaba y tomaba, cayó en la bebida y alcohol- Michiru se sorprendió- Mi niña, Él duró tres años en terapia por eso.
- ¡Nana, no sabía eso!
-Después de su regreso, no fue el mismo - Meditó- Era solitario, frio y rencoroso. Un día tuvo una recaída, pretexto que esa mujer aprovecho para meterse en sus cobijas- suspiró- Ahora esa arpía dice estar embarazada. El Joven Hiroto decidió casarse, porque ella amenazó con alejarlo de su hijo si no lleva a cabo sus nupcias.
- ¡Es una Bruja! - exclamó- Manipuló las cosas a su antojo- Carlota asintió- Nana ¿Por qué no me comentaste el problema del alcohol de Hiroto? Cada vez que llamaba para preguntar por el abuelo Ren– indagó desconcertada.
- ¡Mi niña! - suspiró- En una ocasión intenté hablarte de Hiroto- hizo una pausa- Pero tú me cortaste el tema de inmediato, diciendo que ¡No querías saber nada de él!, porque te lastimaba- ella miró asombrada- Por ese motivo, nunca más volví a mencionarlo.
- ¡Nana, soy una tonta! - gimió entre lágrimas- Por mi culpa Hiroto, destruyo su vida ¡Ahora debo perderlo para siempre, será de ella finalmente! - exclamó aferrada al pecho de Carlota.
- ¡No mi niña, aún pueden ser felices! -respondió aprisionando el abrazo- ¡Él te ama, nunca ha dejado de hacerlo! Ese bebé puede contar con su padre. Hiroto es muy responsable, esa mujer solo utiliza esa excusa para...
- ¡No nana, eso ya nunca podrá ser! - dio un hondo respiro- Hiroto será padre y no pienso separar a un hijo de un padre- afirmó con melancolía- ¡Debo regresar, Haruka estará preocupa por mí! - sonrió- ¡Cuídate mucho Nana, y por favor defiende a Hiroto de esa Arpía! - añadió en un abrazo-Prométeme que no permitirás que Él recaiga en ese vicio- ella asintió- Cualquier novedad me contactas.
Ellas se fundieron en un caloroso y tierno abrazo. Al poco tiempo Michiru inició el recorrido hacia el departamento que compartía con sus amigas y compañeras de batalla.
- ¿Sirena, ¿dónde estabas? - exclamó Haruka, tras el ingreso de Michiru.
- ¡Haruka, me asustaste! Pensé que estabas descansando- añadió dejando su bolso en el sofá.
-Bien dicho estaba durmiendo, aun esperó tu respuesta- dijo seriamente.
-Estaba dando un paseo, necesitaba distraerme- mintió tranquilamente.
- ¡No me mientas! - exclamó- Marqué a tu móvil, numerosas veces y no obtuve respuesta- respondió- Dime en este momento ¿Dónde estabas? - Cuestionó cruzándose de brazos, mientras se sentaba en el sofá.
- Estaba en un paseo- respondió evadiendo la mirada de Haruka.
- ¡Michiru Kaioh! - increpó- Quiero la verdad, o tendré que preguntarle a Nana Carlota- ella palideció- ¡Entonces sí fuiste a la mansión! - concluyó firme, observando a la chica.
- ¡Está bien, si fui! - Respondió- Antes de tus reclamos, solo fui a exigirle a tu Hermano que dejé de molestarte- afirmó.
- ¡No debiste hacerlo! ¡El problema es entre Hiroto y yo! - Añadió alzando la voz.
- ¡No estoy de acuerdo en eso! - Protestó- No quiero verte hundida en la depresión nuevamente, ¡menos por el idiota ese! - afirmó con dolor- Haruka no puedes engañarme, conozco cuando daño te hace su presencia y comentarios dolientes que realiza Hiroto.
- ¡Sirena, agradezco tu preocupación! - afirmó abrazándola- Sin embargo, debes comprender que es inevitable cruzarme con él- ella miró indecisa- Debo aceptar que ese idiota es mi hermano- aseguró en una carcajada- ¿Dime se atrevió a hacerte algo? - Ella negó- ¡En ese caso, lo mejor es no volverlo a ver! ¡Igualmente para Hiroto estoy muerta! - Esbozo una sonrisa.
- ¿Al abuelo Ren, también piensas alejarlo de tu vida Haruka? - añadió angustiada.
- ¡Claro que no!, mi abuelo es otro tema- sonrió- hace poco hablé con él y lo invité a cenar el próximo Fin de semana- afirmó con una sonrisa- ¿Sirena me ayudarás a preparar una deliciosa la cena? - ella asintió- Ahora vamos a la cama, fue un día pesado para ambas- dijo abrazándola.
Al día siguiente, Haruka despertó con una melancolía en su interior. Debido a que hoy estaba cumpliendo 5 años de fallecido su amado Hayato. Sin hacer demasiado ruido, organizó su maleta escondida debajo de la cama, con un poco de ropa y unas zapatillas. Salió sigilosamente abandonando la vivienda. Ubicó su motocicleta en el estacionamiento y emprendió el camino hacia en Cementerio Central.
Esa Mañana Seiya, sacudió sus cobijas levantándose con brusquedad. Ansioso por volver a ver a su adorado tormento, Después de varios Días observándola y cuidando desde lejos, analizó que el mejor momento es enfrentar la situación y exigir una explicación sobre su comportamiento. Día a Día soñaba con estrecharla en sus fuertes brazos y degustar sus afrodisiacos y sexuales labios.
- ¡Haruka, mi linda Tigresa hoy descubriré los secretos de tu corazón! - afirmó cerrando la puerta del apartamento.
En el Cementerio Central de Tokio, se visualizaba una bella rubia con su cabello suelto, ondeando por el viento. Ella llevaba un hermoso vestido blanco decorado con una cinta celeste sobre la cintura, sujetado en un enorme rodete a su costado derecho, ese vestido caído a la altura de las rodillas en corte envase, al final llevaba incrustados pequeños cuarzos azules formando flores silvestres. Haruka estaba sexualmente y angelical. El atuendo era completado por un par de zapatos con tacón de aguja perlados sujetados a los tobillos por un lazo.
En ese momento Haruka, parecía otra mujer. Solo en esta ocasión había adoptado un vestido como su atuendo principal, debido a que volvería a reencontrase con el amor de su vida, al acercarse a la tumba de su querido Hayato, recostó las rosas blancas en la lápida dijo:
- ¡Mi querido Hayato!, ¡te extraño tanto! - sonrió- Desearía devolver el tiempo para estar a tu lado- Suspiró- No sabes todos estos años sin ti, son un tormento. Extraño tus besos, tus caricias, pero principalmente tu compañía- añadió con lágrimas en los ojos, mientras rompía en llanto.
Lejos de ese lugar se encontraba un alto y apuesto joven observando la tristeza de aquella bella mujer. Hiroto, no podía creer el dolor que demostraba su hermana frente a la tumba de su adorado amigo; Su corazón indicaba que debía estar con ella apoyándola en este horrible martirio, sin embargo, su orgullo insistía en castigarla y despreciarla por su traición.
- ¿Haruka, por qué aun con los años no puedo odiarte completamente? - exclamó alterado- A pesar del tiempo tu traición me persigue, prometí odiarte y despreciarte por engañar a Hayato, simplemente no puedo hacerlo ¿por qué? Gritó entre lamentos, cayendo al suelo. Inmediatamente sintió una dulce y cálida mano apoyada en su hombro, además de una melodiosa voz interrumpiendo sus pensamientos y dolor.
- ¡Hiroto!, ¿por qué continuas con este absurdo? - preguntó lentamente Michiru- Puedes observar a tu hermana como sufre, eso quiere decir que amó a Hayato- él visualizó a Haruka adornando la tumba de su amigo-Haruka, lleva años viniendo a este lugar para tratar de ser feliz con el recuerdo de Hayato- hizo una pausa- ¿Acaso tu hermana no merece tu perdón? -Cuestionó con una mirada firme.
-Michiru, no puedes entenderme- exclamó revolviendo sus rubios cabellos- Nadie podrá hacerlo, no debí venir a ver a Hayato-exhaló- Regresaré cuando ella no esté aquí-afirmó iniciando su camino; Sin embargo, una mano corto su paso.
-Hiroto, no puedes seguir huyendo a tu destino, Haruka es tu hermana-explicó con ojos vidriosos- Ella necesita al hermano dulce, cariñoso y sobreprotector que eres. No al Hiroto insensible, frio y arrogante. ¿Por qué insistes en odiarla? ¿Cuál fue el error que cometió para ganarse tu desprecio y repudio? - indagó entre sollozos.
-Michiru, por favor esto es algo que no te compete- afirmó, apartándola del camino- Haruka, está muerta para mí- sentenció- Ella es la única culpable de la muerte de Hayato.
- ¿A qué refieres con eso?
-Por culpa de Haruka, mi amigo murió en ese accidente automovilístico- explicó con odio- El último suspiro de vida de Hayato fue por ella. Hayato murió pensando que todo fue una mentira, cuando todas las pruebas eran ciertas- reprochó.
-No comprende cuales son las pruebas y actos que acusan a Haruka- hizo una pausa- Sin embargo, confió ciegamente en ella, Haruka adoraba a Hayato, lo amaba con todo su ser. Observa el dolor que refleja en este momento- señaló a la rubia- piensas que esto puede ser teatro, dudas que tu hermana pueda amar así a Hayato- afirmó.
-Michiru, ella puede manipularnos a todos- expuso- Veo que contigo no tiene problemas, ¡pero no jugará conmigo, eso nunca! - sentenció.
-Por Dios Hiroto, Haruka jamás engañaría a alguien porque dudas de ella- suspiró- Haruka es inocente de todos los falsos que han levantado contra ella- afirmó- Además todos estos años, he estado a su lado sufriendo con su dolor, Ella no gozaría engañándome como afirmas- golpeó el pecho del Joven- ¡Piensas que el intento de suicidio nuevamente de ella fue una farsa! - afirmó- Es la tercera vez que ella atenta contra su vida.
-Tal vez es mejor que Haruka esté muera y con eso enterramos el pasado - explicó.
- ¡No puedo creerlo lo que dices! Quieres asegurarme que prefieres ver muerta a tu hermana, antes de otorgarle tu perdón- reprochó- ¡Hiroto Castilla, eres un idiota! - golpeó su pecho con odio.
- ¡Basta Michiru! -detuvo el reprocho- Aquí la única idiota eres tú, por confiar en alguien como Haruka - Sujeto con dolor las muñecas de la joven- Me iré, es una pérdida de tiempo aclarar algo contigo- respondió soltando el agarre y plantando un beso en la comisura de los labios de ella- Cuídate mucho Michiru- añadió con dulzura. Ella solo gritó Idiota, mientras veía alejar a su amado.
Haruka continuaba con su dolor, sin percatarse que una esfera de energía se dirigía sobre ella; Sin embargo, cuando visualizó el ataque, era demasiado tarde, el impacto fue brutal y doloroso, dejándola inconsciente. Michiru, desde lejos visualizó lo sucedido y corrió a auxiliarla.
- ¡Harukaaaaaaaaaaaaa! -exclamó, zarandeando a la joven.
- ¡Vaya!, pero que tenemos aquí- dijo sarcásticamente entre risas- Si son nada más y nada menos que La bella Princesa Eos y su lacaya Rodos- Sonrió- Esto no puede ser mejor mi ama, me dará una enorme recompensa por sus cabezas- afirmó con una sonrisa siniestra. El enemigo era monstruo con cuerpo humano, cabeza y cola de cocodrilo Marino, en su mano derecha sujetaba un escudo negro con el símbolo de Anfitrite.
- ¿Quiénes eres? - gritó Michiru- ¿Por qué ese símbolo en el su escudo es familiar para mí? - cuestionó mentalmente Michiru.
-Soy Wani, Muerte Marina, uno de los Generales de los cuatro puntos marinos. Miembro del Escuadrón Real Marino de Atlas, protector de la Diosa Anfitrite- Sonrió- Vengo a liquidar a todos los Traidores.
- ¿Traidores? - reprochó.
- ¡Tu madre! Envía sentencia de muerte sobre Eos y Poseidón por su engaño amoroso. Tal vez la insignia de tu madre es familiar para ti Michiru Kaioh- sonrió siniestramente- eres la reencarnación de Rodos.
- ¿Rodos? -cuestionó intranquila.
Aquel ensordecedor sonido, hizo regresar a Hiroto angustiado por la seguridad de Michiru y Haruka. Él observó a lo lejos el estado de su hermana angustiado corrió a auxiliarla. Ante sus ojos visualizó la transformación de Michiru como la Sailor Senshi, guardiana del planeta Neptuno.
- ¡Pues eso, veremos! - respondió - ¡Por el poder del Planeta Neptuno Transformación! - gritó- Ahora enfrentarás el poder del mar- sonrió- Maremoto de Neptuno-atacó, el monstruo evadió el ataque cubriéndose con su escudo.
- ¡No estuvo mal! -sonrió- Veamos si puedes resistir esto- Colmillo letal- envió el ataque impactando a la joven guerrera en su brazo izquierdo, cortando su carnet, en instantes- ¡eso fue mi saludo ahora verás la despedida! -sonrió- ¡Esfera Maldita aniquila! - gritó.
El ataque iba dirigido a Sailor Neptune, sería un golpe certero para ocasionar una muerte segura; sin embargo, el impacto nunca llegó. Algo se atravesó en su camino, lentamente Michiru abrió sus ojos descubriendo a Hiroto en medio de ella y wani.
- ¡Hirotooooooooooo! - gritó angustiada Michiru, al observar a su amado, sujetando su costado derecho, intentando contener la hemorragia.
- ¡Michiru, huye no puedes ganarle sola! -gritó- Huye me encargaré de darte tiempo, llévate a Haruka- afirmó con una dulce sonrisa- ¡Maldito monstruo, ahora verás! Nunca perdonaré que intentaras asesinar a la mujer que amo- gritó.
Michiru observaba desde una distancia prudente el combate entre él y ese horrible ser. No comprendía el poder que protegía a Hiroto; Sin embargo, no podía arriesgarse a perderlo. Avanzó hacia el campo de batalla, dispuesta a ayudar a su Amado.
- ¡Reflejo submarino! -Atacó enviando al monstruo sobre el suelo, en un enorme agujero- Hiroto, llévate a Haruka, estaré bien- sonrió- Si mi madre ha enviado a matarnos no será tan fácil hacerlo- afirmó.
-Michiru, no puedes luchar sola, es peligroso puedes morir-aseguró- abrazándola.
-Tranquilo Hiroto, no moriré sin pelear, ¡acabaré con él! Cuida a Haruka hasta que regrese- Añadió besando dulcemente los labios del joven.
- ¡Vaya que dulce se ven! - sonrió- Sin embargo, ¡no tendré piedad, morirán todos juntos!
- Acabaré contigo. ¡Maremoto de Neptuno! - contraataco
- ¡Tonta, este será tu fin! -gritó evadiendo el impacto- ¡Bomba Submarina destruye! -
El impacto fue directo sobre la Senshi, quien cayó al suelo inmediatamente. Michiru Utilizando sus últimas energías resguardo a Haruka y Hiroto en las Burbujas de aire para proteger sus cuerpos de un segundo ataque.
- ¡Michiru, déjame salir! - gritó Hiroto, golpeando la burbuja- No quiero perderte, ¡Te Amo!
Haruka, recobró el conocimiento, después de escuchar el gritó angustiado de su hermano. Lentamente Visualizó el campo de batalla, encontrando a su adorada amiga con un hilo de sangre sobre su brazo.
- ¡Neptune Libérame! -gritó- Puedo ayudarte contra ese animal.
-Haruka, no puedo hacerlo, debes vivir y cuidar de nuestra princesa- sonrió- Monstruo prepárate no permitiré que lastimes a mis seres queridos- añadió concentrando una gran cantidad de energía sobre sus manos- ¡Neptuno dame tu poder para destruir a este enemigo, ¡Bomba de Neptuno!
- ¡Alto Neptune, no lo hagas! - gritó interrumpiendo Haruka.
- ¡Destruye! (Siempre te amaré mi amado Proteo)- pensó, mientras dirigía el ataque hacia wani.
En ese momento se observó una luminosa y brillante luz aguamarina, que cubría el lugar. Mientras poco a poco la figura de la guerrera de Neptuno desaparecía con el destello del ataque.
- ¡Michiru, nooooooooooo! - gritó cayendo sobre sus rodillas Hiroto.
- ¡Neptune!, ¿Por qué hiciste esa estupidez? - reprochó Haruka, golpeando el suelo, mientras lagrimas inundaban sus ojos, Haruka abrió sus ojos observando el enorme abismo ocasionado por la autodestrucción de su amiga, sin poder contener su llanto, gritó: ¡Michiruuuuuuuuuuuuuuuu!
- ¿Haruka, estas bien? - preguntó Seiya, llegando con ella.
- ¿Seiya qué haces aquí? - añadió.
-Escuche el ataque intenté ayudar; Sin embargo, llegue tarde- exclamó- ¿Dónde está Michiru?
-Ella esta... No logró terminar la frase porque el llanto de Hiroto interrumpió.
- ¿Hiroto te encuentras bien? - preguntó abrazándolo por la espalda, intentando consolar a su hermano.
- ¿Haruka por qué ella? ¿Por qué Michiru? - añadió entre lágrimas aferrado al pecho de su hermana.
- ¿Haruka qué sucede? ¿Dónde se encuentra Michiru? Acaso ella está-Preguntó Seiya cubriendo sus labios. Ella simplemente asintió confirmando el descenso de su amiga.
- ¿Quién diablos eres? - reclamó Hiroto, observando al joven azabache- Si pensaste ayudar, ¿por qué motivo no llegaste antes? -añadió sujetándolo por el cuello-Tal vez ella estaría viva sin la hubieses ayudado- reprocho- ¡Ahora Michiru, está muerta! - afirmó en llanto, Seiya observaba petrificado por la reacción de aquel joven que aferraba su camisa en un intento desesperado por contener su dolor.
- ¡Hiroto suéltalo! -solicitó Haruka sujetando el brazo de su hermano- Seiya es un gran amigo nuestro- Hiroto analizó al joven de pies a cabeza- Seiya intento ayudarla, Pero Michiru, tenía otros planes- meditó- En este momento deberías estar agradecido con ella porque salvo nuestras vidas- afirmo con dolor- él asintió y soltó a Seiya.
- ¿Haruka que Sucedió? -preguntó Seiya alarmado.
-Ella se sacrificó por protegernos. -Respondió aferrándose al pecho de Seiya, algo que no pasó desapercibido por Hiroto, quien cargaba una mirada de odio hacia ellos-No puede ayudarla- añadió en lágrimas- Por mi culpa ella está muerta- él acarició su espalda, negando con la cabeza esa afirmación- Siempre las personas que amo mueren, debes alejarte de mi lado, no quiero ocurra lo mismo contigo.
- ¡No digas tonterías Haruka, no pienso abandonarte, eso jamás! -afirmó con una sonrisa.
-Bueno al menos en esta ocasión aceptas tu culpa- reprochó Hiroto, llamando la atención de la pareja-Ahora más que nunca estás muerta para mí- dijo firmemente- Nuevamente me arrebataste a la mujer que amo, pero esta vez es para siempre. ¡Te Odio Haruka! - añadió con un grito de desprecio.
-Mira imbécil, no pienso dejar que lastimes a Haruka- advirtió- Mejor aléjate de mí vista o no respondo por mis actos.
-No me hagas reír idiota- sonrió- ¿Qué puede hacer un estúpido como tú? - golpeo su pecho. Seiya levanto su puño e impacto de frente con el rostro de Hiroto.
-Eso fue solo una advertencia- hizo una pausa-No permitiré que lastimes a Haruka, como lo hiciste con Michiru, ¡Eres un completo imbécil! Decías amarla, pero preferiste más tu estúpido orgullo que la compañía de tu hermana y mujer.
- ¡Cállate, no sabes nada al respecto! - gritó-Michiru es el amor de mi vida, Haruka solo es una maldición en mi familia - reprochó sobando su labio inferior.
-No admitiré que te expreses así de Haruka- dijo sujetándolo del cuello, elevándolo unos centímetros del suelo- Ahora mismo te disculparás con ella- afirmó forzando el agarre.
- ¡Seiya, déjalo! -Ordenó entre lágrimas Haruka- Hiroto, puede creer lo que desee- hizo una pausa- llevo años intentando pedir su perdón, por algo que aun no comprendo.
-No tienes que suplicar perdón de nadie, mi dulce Reina- dijo tiernamente Seiya, sujetando el rostro de ella- Este imbécil que tienes como hermano, no merece tenerte como su hermana.
-Ahora comprendo- aplaudió con sarcasmo- Por este sujeto, olvidaste a Hayato-sonrió- Hermana poco a poco muestras tu verdadera cara. Eres una...
-Basta imbécil, te lo advertí- gritó Seiya golpeando nuevamente su rostro- ¡Respeta a Haruka!
-Haruka, lograste engañarlo como hiciste con Hayato- respondió con odio- me imagino que lo llevarás a tu cama antes de abandonarlo- reprochó.
-Hiroto, no entiendo porque me dices eso-respondió con dolor- ¡Hermano, tú más que nadie conocías la importancia de Hayato en mi vida! -aseguró-Por qué me causas tanto dolor.
-Eres la culpable Haruka, tú engañaste a Hayato- hizo una pausa- Por tus artimañas, mi amigo murió en ese maldito accidente- afirmó- Aun recuerdo sus últimas palabras.
Inicio del Flashbacks
- ¡Hayato tranquilo, hermano esto debe ser una confusión! - afirmó- estoy seguro que Haruka, no te engañaría- añadió sujetando su hombro.
- ¡Basta Hiroto! - reprochó - ¡Haruka, es una zorra! - afirmó soltando el agarre- Ella y Shota me engañaron.
-Hermano, estoy seguro que eso no es cierto-hizo una pausa- Debe ser un malentendido.
- ¡Malentendido esto! - dijo entregándole un sobre a Hiroto- Observa por ti mismo como tu adorada hermanita jugo conmigo- afirmó- Lo peor es que ella no es capaz de decírmelo a la cara, sobre la relación a escondidas que tiene con ese imbécil-Hizo una pausa-Ella siempre ha amado a ese estúpido.
-Esto no puede ser cierto- afirmó observando las fotografías- ¡Esto es un montaje!, no puedes creer en estas ridiculeces- añadió- Es necesario aclarar este error con Haruka, ella tiene derecho a defenderse.
-Muy bien hablaré con ella- dijo tranquilamente.
Después de unos minutos Haruka y Michiru, llegaron a la recepción. Ambas vestían hermosos vestidos de Seda en tonos dorados y turquesas, ubicaron la a mesa, donde se encontraban los chicos, con el fin de celebrar el triunfo de la Haruka.
- ¡Michiru, mi amada Sirena! - suspiró besando dulcemente sus labios- Esta noche estas más bella que la misma Afrodita- ella sonrojó sus mejillas- ¿Vamos a bailar? - ella asintió dejando solos a Haruka y Hayato.
-Hayato, no piensas decirme nada por este atuendo- sonrió- Michiru paso horas arreglándome para ti- añadió en un abrazo.
- Pues estas muy bonita- respondió sin interés - ¿Segura que es para mí el arreglo? - cuestionó con odio, mirándola a los ojos.
- ¿Qué ocurre? Si estas molesto por la demora- hizo una pausa- Puedo explicarlo, Michiru insistió en maquillarme y pues la verdad el tiempo...
-No es eso, Tigresa- sonrió- Haruka necesito aclarar algo contigo urgentemente- dijo seriamente.
-Hayato, ¿qué ocurre? - preguntó angustiada.
Hayato, entregó el sobre, ella observó minuciosamente el contenido, sorprendida exclamó:
- ¿De dónde sacaste esas fotos? - preguntó angustiada.
-La pregunta correcta sería "¿Qué clase de relación tienes con Shota?"- indagó con desprecio- Haruka no puedo creer que me engañaras con él. ¿Por qué Haruka? ¿Por qué con ese imbécil? Si te amo- añadió levantándose de su silla.
- ¡Hayato, esto no es cierto! - Contradijo- escúchame por favor- suplicó sujetando el brazo de él-Entre Shota y yo no existe nada.
-Entonces esas fotos ¿qué son? - reprochó interrumpiéndola.
- ¡Hayato, escúchame! - dijo entre lágrimas- Déjame explicarte toda la verdad-añadió firmemente- Hablaremos en el jardín, para que nadie pueda interrumpirnos- Él asintió.
Al llegar al jardín, Haruka detalló el motivo por el cual se encontraba con Shota. Hayato, fúrico reprochó porque ella no confió en él para ayudarla a enfrentarse a ese imbécil.
- ¿Haruka, por qué no confiaste en mí? Eres mi mujer, si ese imbécil estaba amenazándote mi deber es protegerte- afirmó sujetando su rostro.
-Mi dulce Hayato, No era necesario que discutas con él- afirmó abrazándolo- Aclaré todo, Shota sabe que eres mi novio y futuro esposo. Además, fue advertido para que deje en paz a mi familia o terminará en una cárcel, por hostigamiento.
-Haruka, es necesario levantar una denuncia con la policía, para evitar que Shota se acerque nuevamente a ti- sentenció- ¡Escúchame Linda no permitiré que ese imbécil te lastime!
- ¡Mi amor tranquilo, estaré bien! - respondió besando sus labios-Pero si es una orden de alejamiento, te hará feliz, entonces mañana mismo coloco el denuncio.
Al mismo tiempo Hiroto y Michiru, observaban alegremente a la pareja, sonriéndose mutuamente por la reconciliación de sus amigos.
-Gracias a Dios Hayato, entro en razón- afirmó abrazándola- Mi amigo, en ocasiones es muy terco.
-Por algo es tu mejor amigo- sonrió- Ustedes dos son muy obstinados. ¡Me alegra saber que mi Haru, es feliz!
- ¡Si, ellos merecen serlo! - añadió besándola.
Fin del Flashbacks
-Hiroto, explícame porque me acusas de su muerte- contradijo en llanto- Eres mi hermano y Hayato, era mi novio, el amor de vida- afirmó- Como puedes creer que sería capaz de engañarlo- gritó.
-Haruka, tengo fotos tuyas con Shota- vociferó- Ustedes lo traicionaban eres una...
-No te atrevas a insultarla, ¡porque no lo permitiré! - sentenció Seiya.
- ¡Esas fotos son falsas! - afirmó Haruka, interrumpiendo la discusión de los hombres-cuantas veces debo decirte que fue un montaje que hizo Shota y la arpía de Erza para acabar mi relación con Hayato.
- ¡No soy estúpido, Haruka! - sentenció- ¡Hayato, murió por ti en ese automóvil! - dijo revolviendo su cabello- Tal vez si ustedes nunca se hubieran conocido, él y Michiru estarían vivos- afirmo sujetándola del brazo- Haruka eres una desgracia para mi familia, no comprendo porque continuas aquí con tu inmoral vida- reprochó- Cuando debiste morir, en lugar de Hayato- afirmó.
- ¡Suéltala imbécil! -gritó Seiya golpeando a Hiroto por la espalda.
- ¡Déjalo Seiya! Hiroto me odia, eso no va a cambiar- afirmó Haruka entre lágrimas- Mejor vámonos, intentaré convencer a Setsuna para que me permita regresar en el tiempo y salvar a Michiru.
- ¡Haruka, estás loca! - exclamó asombrado- Entiende que no puedes alterar el pasado, además si te encuentras con tu yo pasado, puedes dejar de existir en ambos mundos- afirmó.
-No importa lo que ocurra conmigo, solo quiero salvar a Michiru- sentenció- Ella no debía morir aquí. Ese maldito monstruo venia por mí.
- Haruka, porque no comprendes que puede ser un suicidio, esa idea- afirmo, sujetándola por los brazos- ¡No quiero perderte Haruka! - Dijo con los ojos cristalizados.
-Tranquilo Kou, no me ocurrirá nada- sonrió- Volveremos a Discutir como siempre- respondió, acariciando su rostro.
-Que tiernos, me provocan nauseas- comentó Hiroto
- ¡Tú aléjate de Haruka! - advirtió
- ¡No te tengo miedo Retrógrado! -Sonrió- Solo eres la próxima marioneta de ella.
- ¡Cállate Helios! - gritó una voz, resonando en el lugar-Aun con el tiempo sigues actuando como un completo idiota- regaño.
- ¿Quién eres? ¿Cómo te atreves a confundirme con ese tal Helios?
- ¡Por Zeus!, estos chicos nunca cambiaran- exclamó- Me presentaré ante ustedes, altezas- hizo una referencia- Soy Ícaro, su más fiel servidor mi Querido Amo Astro. El joven, se visualizaba con un par de alas doradas, cabellos rubios y ojos azul cielo. Su atuendo era completado por una túnica corta en color blanco.
- ¿Amo?, ¿Astro? - preguntó perplejo.
-Por favor Ícaro, si es tu verdadero nombre- hizo una pausa- ¿Qué deseas en este planeta? - afirmó Haruka.
- ¡Linda Eos, te olvidaste de mí! - sonrió dulcemente- Siempre serás igual de distraída. Aun así, continuas tan hermosa como la misma aurora, ¡adoro tu nueva aparecía en este mundo, eres Digna hija de mi Señora Thea! - afirmó, besando su mano caballerosamente.
-Oye cretino, ella es mía- afirmo Seiya sujetándola posesivamente por la cintura a Haruka- No me interesa quien eres o que quieres, pero aléjate de Haruka- advirtió.
- ¡Calma Tigre! -hizo una pausa- Solo vengo a entregar esto- dijo enseñando un pequeño cofre dorado con el sello solar dibujado al frente.
- ¿Qué es eso? - preguntó alarmada Haruka.
- ¡Es la forma de recuperar su memoria perdida! - explicó- El cofre de la Luz de Atlas, es el tesoro familiar de la Diosa Thea -hizo una pausa- ¡Tu adorada madre! - argumento señalando a Hiroto y Haruka. Ellos observaron extrañados el cofre.
-Haruka, cada vez tienes una vida más loca e inmoral, mejor me voy- afirmo Hiroto.
-Alto Hiroto- gritó Serena llegando al lugar, convertida en la Diosa Selene.
- ¿Quieres eres?
-Hiroto Castilla o mejor dicho Hermano Helios- sonrió observando el rubor en las mejillas del rubio-Es momento de despertar como el Dios Astro Helios y tu Haruka como Diosa Eos- respondió-Ícaro, es bueno volverte a verte- sonrió saludando.
- ¡Cabeza de bombón!, ¿qué haces aquí? – indagó sorprendida Haruka.
- ¡Bombón!, ¿Conoces a ese sujetó? - preguntó Seiya, señalando al joven alado.
- ¡Tranquilo Seiya! Ícaro es uno de los guardaespaldas de nuestros padres- Sonrió- Haruka y Hiroto, es momento de descubrir su destino-afirmó.
- ¿Quién eres? Y ¿A qué te refieres? - indagó Hiroto intranquilo.
-Hiroto Castilla, es un placer volverte a Ver- sonrió dulcemente- Veo que no recuerdas a tu hermana Selene-dijo tiernamente.
- ¿Selene? - repitió perplejo la pregunta.
- ¡Cabeza de bombón, creo que estas equivocada! Hiroto no conoce tu pasado-meditó- Además no entiendo ¿qué relación existe entre Selene y nosotros?
-Ya conocerás la realidad-sonrió- ¡Ícaro puedes llevarnos a todos a Solaris! -solicitó tiernamente, él asintió-Es el momento de revelar la verdad- afirmó Serena.
¿Cuál será la verdad que afirma Serena? ¿Hiroto en realidad es un Dios? ¿Cómo fue realmente la muerte de Hayato?
No se pierdan el próximo capítulo: El reencuentro Del Sol, la Verdad de los hijos de Hiperón.
