Capítulo 21 El valor de la Unión Renace y Revelar el Poder del Sol

En el Castillo Solaris, las cosas eran extrañas, debido a que los cuerpos de Haruka y Hiroto continuaban moviéndose estrepitosamente, al mismo tiempo miles de guerreros Atlantes llegaron al palacio intentando dar alcance a Haruka, debido a órdenes de la Diosa Anfitrite, Ícaro y el Guerrero Yamabushi Byakko, enfrentaban a cada uno de los lacayos de Anfitrite, evitando su paso a los Dioses Solares, por su parte Selene controlaba el espacio-Tiempo, para facilitar el despertar de sus hermanos. Al mismo tiempo Haruka despertaba lentamente y observa una bella imagen a lo lejos, era una pareja de enamorados.

Cuando estoy contigo crece mi esperanza

Vas alimentando el amor de mi alma

Y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento,

¿Qué será d mí si no te tengo?

- ¡Rodo Te Amo! nunca podré dejar de amarte - Confesaba tiernamente Helios, mientras acariciaba a la linda Ninfa.

-Helios sería tan feliz, si mis padres aceptaran nuestra relación, no quiero seguir ocultando que te Amo- Respondía Rodos con los ojos iluminados.

-No te desesperes mi Ninfa, pronto estaremos Juntos- Sonrió, mientras tomaba la mano de la Joven- ¡Escúchame! hable con Zeus- Ella atentamente observaba- él decidió permitirme utilizar los poderes del sol para iluminar el día, con esto podré volver a ser un Dios y seguro que Poseidón no se interpondrá entre nuestro amor- Dijo depositando un dulce beso en los labios de Rodo.

- ¡Helios eso es maravilloso! verás que pronto podré amarte sin ataduras, y lograré librarme del absurdo compromiso con Ares - Sonrió- ¡Te Amo Helios!

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.

Estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro

No hay nada que cambiar, no hay nada q decir.

Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.

¡Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos

Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir

Me enamoré de ti

Me enamoré de ti

- ¿Michiru y Hiroto? son ellos- Pronunció tenuemente Haruka- Ellos Son Helios y Rodos, así que desde siempre has amado a Michiru querido Hermano, aun no entiendo ¿qué sucedió con ese amor? - pensaba mientras observa la escena de amor.

Aun no recuerdas lo que ocurrió, es momento de refrescar tu memoria- Dijo dulcemente la Diosa Eos a su espalda.

- ¡Diosa Eos! - Exclamó Haruka sorprendida.

- ¡Haruka Tenou! para ser mi reencarnación eres muy débil- reprochó la Diosa –observa bien lo que ocurrió.

Poco a poco la imagen de los dos enamorados se transformaba una horrible masacre, todo el lugar era teñido en sangre y dolor, quedando solamente Helios llorando desconsolado con Rodos sobre sus brazos.

- ¡Ahora sí! Ella no podrá ser mía, tampoco tuya Helios- Sonría maléficamente Ares- Es una lástima porque es una mujer muy sensual. - Agregó con una sonrisa en los labios- No puedo creer que Rodos prefiera a un don nadie en lugar de un Verdadero Dios., ¡como yo, el Gran Ares!

- ¡Ares Maldito!, pagarás esto- reclamó Helios mientras sus vestiduras, se transformaban en una armadura Dorada adornada por pequeños soles y un escudo de batalla en su mano izquierda y una Lanza en su Derecha- ¡Morirás Ares! - Grito mientras atacaba.

- ¡Helios detente! -Grito Eos- Hermano no caigas en su trampa Rodos se encuentra Bien

- ¿De qué hablas Eos? - gritó- ¡Ella está muerta!, él acabo con ella.

- ¡Ares deja de manipular la cabeza de mi hermano! - reclamó – Deja esas estúpidas alucinaciones. No permitiré que hagas daño.

-Pero que tenemos aquí- Sonrió- la Bella Diosa Eos defendiendo a este patético Dios, Escucha Helios aléjate de Rodo. ¡Ella será mi mujer! Mejor olvídate de Rodo porque antes de tocar a esa sexy ninfa estarás muerto- Diciendo eso desapareció.

- ¡Maldito Ares!- Grito Helios deshaciendo su armadura- Al mismo tiempo sintió un fuerte golpe en su mejilla Derecha.

- ¿Me quieres Explicar qué pensabas hacer? - reclamó Eos- ¡Estás loco! Si Rodo se enterará de este altercado estaría muy triste y decepcionada de ti Hermano.

- ¿Eos por qué me detuviste? -Reprochó- sabes bien que puedo acabar con ese Dios Patético- agregó Helios sobando su mejilla- Aprende a medir tu fuerza, pareces un hombre - comentario que hizo enfurecer a la Diosa.

-Si serás Idiota, la próxima estarás inconsciente- Sonrió- Recuerda prometimos a Nuestros padres obedecer a Zeus para no tener problemas, ten presente que ya casi no podemos ver a Selene por decisión de Zeus, quien destino que ella sería la Diosa de la Luna- Reveló con tristeza.

- Perdón Eos, pero ese Imbécil siempre saca lo peor de mi- Dijo firmemente- tienes razón, ahora es momento de obedecer a Zeus más adelante ajustaré cuentas con Ares. ¿Qué averiguaste de Rodo?, podré verla hoy en la Fuente Celestial- preguntó esperanzado Helios, pues conocía muy bien la relación de amistad entre su Ninfa y Hermana.

-Tranquilo, ella me aseguró que estará presente a las 8 p.m. sin embargo, no puede quedarse hasta las 12:00 porque debe regresar, Poseidón está de vuelta y desea organizar todo para el enlace de su hija y Ares- Helios hizo una mueca de reproche- Antes de que reclames algo, Rodo me dijo que había hablado con Anfitrite, para convencer entre ambas terminar ese absurdo compromiso.

- ¡Eso es magnificó hermana! -Sonrió Helios mientras abrazaba a su Hermana- Juro por mi orgullo como Dios que Rodo será mi esposa- Eos Sonrió en ocasiones su hermano era como un niño.

Esa misma Noche Rodo y Helios se juraron amor eterno e hicieron el amor como si no existiera el mañana, era su muestra de amor para ambos, estar juntos era el mejor motivo para sonreír. Luego de un tiempo Poseidón aceptó la relación de su Hija Rodo con Helios, ya que el joven Dios Sol salvo su vida en un ataque realizado por Hades para quedarse con Atlantis.

Una tarde mientras Eos visitaba a Rodos en el palacio de Atlantis, escuchó una fuerte discusión entre Anfitrite y Poseidón, debido a que ella reclamaba que él estaba interesado en otra mujer y ella no perdonaría una traición.

- ¡Poseidón acaso me consideras idiota! - reprocho ella- Sé que estás con esa mujerzuela, puedo sentirlo en tu olor, ¡además ya no me tocas, como antes! - gritó.

-Mujer no sé de qué hablas, entiende no tengo a nadie más que tú- respondió dulcemente él- Anfí, sabes que te amo, y soy feliz a tu lado porque debería buscar algo, cuando todo lo que necesito está aquí, a tu lado mi amada Diosa- Sonrió besando a su mujer, al mismo tiempo que entregaba su corazón a la pasión.

Sin embargo, esa discusión era producto de las alucinaciones de Ares solamente quería destruir a Poseidón por terminar el compromiso con Rodo y entregarla a Helios, su orgullo de Dios estaba dolido y pisoteado.

Esa misma noche mostro una imagen desagradable para la Diosa del Mar, donde ella observaba el engaño de su amado Poseidón con Eos una de las Diosas más jóvenes y virginales del Olimpo. Estas visiones contaminaron el dulce corazón de la Diosa, quien dolida y desesperada ordeno la muerte de Eos. Helios quien se enteró de la venganza y bajeza de Ares decidió proteger a su hermana, sin embargo, jamás pensó que debía luchar contra su propia Mujer, Rodo quién era manipulada por Kalhias un sirviente de Ares peleo contra él por destruir a Eos. Quien sorprendida y aterrada por la situación decidió entregar su vida a cambio de liberar a Rodo y Anfitrite del poder de Ares, realizó un pacto con Hades para entregarle su alma con el fin de evitar un desastre mayor. Hades había aceptado debido a que esa era única manera de tener el control del Olimpo.

Helios y Rodo lloraron sin consuelo al descubrir la verdad, sin embargo, Ares aprovechó el momento de debilidad de Helios para atacar y acabar con esa patica historia de amor. Helios fue más poderoso y logro vencerlo, Hecho que disgustó bastante a Zeus, quien ordenó inmediatamente aplicar el sellar del silencio en los poderes de Helios como Dios.

Eres lo que yo más quiero, lo que yo he soñado amar
Eres mi rayo de luz a cada mañana
Y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento,
¿Qué será d mí si no te tengo?

Al mismo tiempo Hades hacía la Vida de Eos insoportable, era una miseria vivir con él, solamente utilizaba su cuerpo como él deseaba nunca podría escapar de allí, sin embargo, era feliz al recordar que gracias a ese sacrificó su hermano y Rodo estaban vivos y podían ser felices, ella desconocía totalmente que Helios se había convertido en Humano por voluntad de Zeus y Rodo, decidió acompañarlo hasta la muerte porque su amor era más fuerte que la voluntad de Zeus y Poseidón.

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.
Estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro
No hay nada que cambiar, no hay nada que decir
Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.
Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos
Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir

Me enamoré de ti

Hiroto despertaba observando todo a su alrededor recordaba su vida como Dios Helios y el amor por sus hermanas, Selene quien se encontraba agotada intentando detener al enemigo en compañía de Ícaro y Byakko, observan con asombro el despertar del Dios Sol, Helios iluminó el lugar con su báculo Solar y cada uno de los Guerreros caían inconscientes a sus pies.

- ¡Hermano has regresado! - exclamó Selene mientras lo abrazaba, con lágrimas en los ojos.

- ¡Mi pequeña Selene!, Eres tan bella como recordaba - sonrió deshaciendo el abrazó- Escucha Selene, es momento de luchar por liberar este mundo de la oscuridad como Dioses de Luz que somos debemos proteger a todos-ella solamente asintió.

- ¡Bombón! - Exclamó Seiya, quien recibió una mirada de reproche por parte de Hiroto- ¿Qué pasará con Haruka? Acaso ella...

-Tranquilo Seiya, ella está bien- Selene sonrió, gesto que disgustó a un más a su sobreprotector hermano- Helios necesito tu ayuda para poder despertar a Eos.

- ¡Entendido Selene!, sin embargo, quien este Joven Guerrero que pregunta con tanta insistencia y familiaridad por vuestra hermana.

-Helios, Seiya es una persona muy importante para Eos- Sonrió pícaramente, mientras guiñaba el ojo izquierdo a Seiya.

- Entonces despertemos a Eos, es momento de hablar con ella- dijo Hiroto con melancolía.

Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío.
Estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro
No hay nada que cambiar, no hay nada que decir
Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío.
Ay! cuanto te amo, "corazón salvaje" pierdo los sentidos
Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir
Si no estás conmigo, me muero de frío
No hay nada que cambiar, no hay nada que fingir,
Me enamoré de ti
Me enamoré de ti

Mientras tanto Haruka estaba sumergida en un espacio oscuro donde solamente escuchaba una risa burlona que decía:

- ¡Mi querida Eos eres una estúpida!, te sacrificaste por ellos quienes se olvidaron de ti.

- ¿Quién eres?, ¿Quién anda allí? ¡No seas cobarde, muéstrate!

-Querida Mía, sigues tan hermosa como la misma Aurora- dijo un joven muy apuesto, con cabello negro, y ojos azules como el mar en la tranquilidad de la noche- ¡Eos porque estás Triste! Sabes ahora que decidiste sacrificar tu vida por ellos, me encargaré de ti- Sonrió con malicia- Seguiremos siendo amantes, ¡eres una delicia!, ahora dame un beso- ordenó

- ¿Quién eres? - preguntó perpleja Haruka. – ¡Deja de decir idioteces! - gritó

-Ya te olvidaste de mí- Sonrió- ¡Querida Mía, soy yo Titono, tu dulce guerrero!

-No trates de engañarme- reprochó- Tú no eres él- ¿Quién Eres?

- ¡No logré engañarte! - sonrió burlonamente, al mismo tiempo que la apariencia del Joven cambió, dando paso a un viejo con piel demacrada, cubierto por una Sotana y acompañado de una pierna rota infectada.

- ¡Eres tú! - exclamó horrorizada Haruka.

-Vaya ahora si me recuerdas- sonrió, mientras intentaba acariciar la cara de la Diosa- No seas esquiva ahora me perteneces Eos, ¡Nadie vendrá a salvarte! - gritó-Si Afrodita no fue mía, ¡tú mi bella Eos lo serás!

- ¡Nunca seré Tuya! -gritó Eos- Mi alma y Cuerpo pertenecen a Hades, por el trato que hice- respondió con melancolía Eos.

-Eos por eso te dije ¡eres una estúpida! - ella lo miraba sin comprender- Hades aceptó entregarte a mi si construía un arma para derribar a Zeus- Este mundo y todo lo que amas morirá- Eos cayó derrotada sobre sus rodillas- sin embargo, ¡siempre me tendrás a mí! – Sonrió- La guerra que se avecina no tiene solución y tu amado Titono no podrá salvarte, ¡lo mejor es que seas mía Eos! -exclamó con una sonrisa. – ¡Ahora estaremos Juntos! - exclamó en euforia Hefesto al mismo tiempo que acariciaba la espalda de la Joven.

En castillo Solaris, Seiya, Hiroto y Serena observaban con horror como el cuerpo de Haruka se cubría de llagas sangrantes, mientras ella permanecía inmóvil encima de la estatua de Eos.

- ¿Serena qué diablos sucede? - exclamó angustiado Seiya. - No puedo permitir que esto ocurra- respondió al mismo tiempo que intentaba acercarse a Haruka.

- ¡Alto Seiya, si tocas a Esos morirás! - gritó Hiroto en su forma de Helios- Temía que Hefesto intentará acercase a ella, veo que no me equivoque- exclamó, al mismo tiempo que envolvía en un aura dorada a Haruka, haciéndola descender hasta un borde de la fuente donde quedó acostada boca arriba, mientras era observada con preocupación por Serena y Seiya.

- ¡Helios!, no podemos dejar que Hefesto intente llevársela como hace tiempo- dijo con lágrimas en los ojos Serena, quien había perdido su transformación debido a la poca energía que poseía.

- ¡Tranquila Selene! Recuperemos a nuestra hermana- sonrió – Hablaré con Hades, él tiene en su poder el maná de la Vida algo que servirá para despertar a Eos y sanar su cuerpo.

-Helios sabes bien que Hades, nunca entregará algo si no obtiene nada a cambio- respondió ella mientras observaba a Haruka- Además, si se entera que recuperaste tu fuerza como Dios, es capaz de matarte hermano, Él odia la Luz sus dominios siempre serán la oscuridad.

- ¡Es un riesgo que debo correr! - dijo decidido Helios- Eos es mi hermana y debo hacer cualquier cosa por ella, así como ella lo hizo tiempo atrás- agrego mientras acariciaba la mejilla izquierda de Serena.

- ¡Espera Helios! - gritó Seiya- Yo hablaré con Hades, es mi deber- exclamó.

- ¡Por favor Humano no digas imposibles! - exclamó- ¿Qué relación tiene un simple mortal con mi bella hermana? - preguntó enojado.

- ¡Helios tranquilízate!, Seiya es un guerrero de alto nivel, uno de los protectores de este planeta- respondió dulcemente Serena- él ama a Haruka y es capaz de todo por ella.

- ¿Amor?, Selene no digas tonterías que puede saber un humano de eso- reprocho con despreció Helios.

- ¡Hermano por favor!, deja de lado esa sobreprotección hacia Eos- sonrió Serena.

- ¡Escuchen Helios y Selene! - gritó Seiya- No me rendiré jamás, deseo que Haruka regresé a nuestro lado y haré lo que sea, acabaré los obstáculos y superaré pruebas con tal de estar con ella- agregó mientras utilizaba su sable y rasgaba el espacio Tiempo para ubicar a Hades, lo que no tenían claro es que esto no era más que una prueba de Helios y Selene para confirmar el amor que profesaba por su hermana Eos.

Al mismo tiempo Seiya desaparecía Selene y Helios observaban el cuerpo inerte de Haruka con la esperanza en el joven guerrero para recuperar el alma y corazón de Eos, de las manos del tártaro.

- ¿Selena realmente confías en ese joven? - preguntaba Helios.

- ¡Así es Hermano! - exclamó con una sonrisa- Seiya, recuperará a nuestra Hermana.

Mientras tanto en la Ciudad de Tokio exactamente en el templo Hikawa, los guerreros Yamabushi y las Chicas se encontraba dialogando sobre la estrategia de pelea para derrotar a los enemigos.

-Rei con el poder de las visiones, que tienes por mérito de Ares ¿podemos localizar el enemigo cierto? - indagó Lita.

-Lita no estoy segura, aun no puedo controlar estas visiones- respondió ella- Además cada vez que intentó consultar algo al fuego sagrado aparece la Imagen de Serena envuelta en lágrimas.

- Por ahora lo mejor es seguir averiguando sobre el enemigo- afirmo Mina.

-Es cierto además aún quedan varias pruebas más por superar, para obtener los cristales griegos de Saturn, Plut, Neptune y Uranus- afirmo Taiky.

- Lo extraño es que Serena y las otras chicas no han llegado- exclamó Amy- Ojalá se encuentran Bien- todos asintieron esperando lo mismo.

Seiya sin pensarlo dos veces llegó al Inframundo, luego de destruir a miles de monstros y demonios, solamente tenía en mente lograr salvar a su amada Haruka. Hasta que llegó al palacio de Hades donde fue recibido por el mismo Dios, quien dijo:

- ¡Esto si es una novedad! - sonrió Hades- Un Humano en mis dominios, ¿Qué deseas mortal aquí?

-Hades, quiero hacer un trato - exclamó Seiya.

- ¡Que puede tener un Humano para complacer un Dios como yo! - respondió altaneramente.

- ¡ofrezco mi alma, a cambio del Maná de la Vida! -respondió con seguridad.

-Una vida a cambio del Mana celestial- dijo - (existirá algún truco en este trato) pensó- ¿por qué deseas el Maná?

-Deseo salvar a la mujer que amo- respondió- Ella es presa de Hefesto.

- ¿Te refieres a Eos? - Seiya Asintió- ¡Ahora comprendo todo! - exclamó Hades- Escucha Humano, te daré el maná si recuperas mi cetro, debido a que fue robado por Hefesto.

- ¿Qué piensas hacer con ese cetro Hades? - Preguntó Seiya.

- ¡Tranquilo Humano! - Solamente deseo recuperar el control sobre el inframundo, debido a que sin mi cetro es imposible que las almas condenadas retornen al limbo que están destinados- respondió calmadamente Hades- No tengo ningún interés adicional.

- ¿Cómo sé que dices la Verdad?, y no es uno de tus trucos...

- para ganarme tu confianza daré a mi más fiel sirviente- respondió Hades – ¡Cerbero! - Gritó, poco a poco aparecía ante la vista de Seiya un imponente can salvaje con tres cabezas y ojos rojos.

-Ahora acompaña este joven hasta las profundidades del tártaro.

- ¡Ahora si nos entendemos Hades! - sonrió Seiya mientras montaba en el lomo de Cerbero.

-Escucha Mortal si intentas traicionarme, ¡acabaré contigo! - amenazó Hades.

- ¡Entiendo Hades!, esa misma amenaza aplica para usted- Respondió Seiya Seriamente-No me importaría acabar con un Dios -agrego.

Al mismo Tiempo Hefesto tenía encerrada a Haruka en una pequeña habitación con la finalidad de hacerla suya; Sin embargo, el destino para la reencarnación de la Diosa EOS era caprichoso.

- ¡Haruka Tenou! - dijo la Diosa Eos apareciendo- ¿Acaso piensas rendirte así? - reprochó enojada.

-Escucha Diosa Eos: si está es una prueba tuya, ¡no pienso rendirme! - respondió desafiante.

-Es momento de utilizar tu poder como Sailor Senshi- respondió con una sonrisa.

-Por el poder el planeta Urano transformación- gritó Haruka, sin embargo, no logro su cometido- ¿Qué sucede?

-Sorprendida mi Querida Eos, déjame decirte que tus poderes como Sailor no Funcionan aquí- sonrió Hefesto ingresando a la habitación- Es mejor que aceptes tu destino, de este modo no sufrirás más - dijo el Hombre mientras acariciaba las piernas de la Joven Guerrera.

- ¿Hefesto qué obtienes con esto? - reprochó Haruka alejándose de él.

- ¡Eos, si eres mía!, no mataré al joven que intenta ingresar a este lugar.

- ¿Qué dices? - dijo sorprendida.

- ¡Humano! - Gritó- ¡Aléjate de este lugar o encontrarás la muerte! - gritó Hefesto.

- ¡No pienso detenerme aquí! - Respondió Seiya, mientras Haruka sentía su corazón latir a mil por hora- ¡Haruka es mía! nadie tocará uno de sus sedosos cabellos porque lo pagará con su vida- afirmó Seiya rompiendo la puerta en Dos.

- ¡Seiya! ¿Qué haces aquí? - Exclamó preocupada Haruka- ¿Por qué Cerbero está contigo?

- ¡Entonces Hades decidió traicionarme! - Exclamó furioso Hefesto- No se puede esperar mucho de una rata como él.

- ¡No me interesa que asuntos tengas con Hades! - gritó Seiya- ¡Haruka regresará conmigo!, ¡Maldito Monstruo!

- ¡Insolente!, Acaso piensas que puedes derrotarme - sonrió- solo porque Cerbero está de lado.

La batalla inició con un fuerte golpe en el suelo. En ese momento Seiya utilizó su Sable para invocar una corriente de Aire con la intención de proteger a Haruka de cualquier daño ocasionado con el combate.

- ¡Eso fue muy amable! - carcajeo Hefesto- Sin embargo, debes cuidar de ti- dijo atacando con un torbellino de fuego que envió a Seiya y Cerbero por los aires.

- ¡Seiyaaaaaaaaaa! - gritó angustiada Haruka, mientras intentaba acercarse a él.

- ¡Eos! ya te dije entrégate a mí y dejaré que viva ese humano- dijo Hefesto mientras la sujetaba de su brazo izquierdo.

- Muy bien si eso deseas entonces yo...

- ¡Haruka, no digas idioteces! - reprochó Seiya enojada- ¡Tonta estoy bien! - gritó- ¡Maldito! el poder del tigre está sobre mí- Kōtta tora no tsume, Una fuerte corriente de aire congelado invadió el lugar destruyendo todo a su paso e impactando fuertemente a Hefesto, quien resistió el ataque con una carcajada.

- ¡No estuvo mal niño Bonito!, Vamos si puedes detener esto- ¡Ki ni naru hi ga kowareru! - atacó con una poderosa bola de fuego, dejando un hilo de sangre en el brazo derecho de Seiya.

- ¡Por el poder del planeta Urano transformación! - Gritó Haruka- ¡Maldición! ¿Por qué no puede transformarme?

-Insistes en pelear contra mí Eos. Por proteger ese humano- gritó Hefesto- ¿cómo puedes arriesgarte por él? - reprochó sujetándola de los brazos, mientras sacudía el cuerpo de Haruka.

- ¡Suéltala Imbécil! - gritó Seiya-Haruka aléjate es una pelea entre hombres- añadió- ¡vine a salvarte! Y eso haré tonta.

-Puedes aquí: el único que está recibiendo una paliza ¡eres tú Kou! - reprochó- ¡Recuerdo que eso me corresponde a mí! – sonrió en burla.

- ¡Ya basta!, acabaré con este de una vez- gritó Hefesto- ¡Eos!, luego de acabar con el guerrero, ¡serás mía! - Chō onsoku no, Humano Barré el lugar con tus huesos ¡Humano insolente! - gritó Hefesto lanzando el ataque.

- ¡Seiya cuidado! - gritó angustiada Haruka.

(Muy bien es mi última oportunidad, ya casi no tengo energía, Byakko, tenía razón, llegar al Inframundo es peligroso) pensaba Seiya al recordar la conversación con su Dios Guardián Byakko, creador de Viento y Rayo.

- Reitō RAY- Gritó Seiya- Mientras un fuerte Rayo impacto contra el ataque de Hefesto derrumbando al Dios. Al mismo tiempo Seiya Caía al suelo.

- ¡Seiya! - Gritó Haruka, corriendo a su lado sujetando la cabeza de Seiya en su Regazo- ¡Seiya reacciona! ¡No puedes morirte aquí inútil!, piensas dejarme sola- reprochaba ella mientras gruesas lagrimas recorrían sus ojos cristalinos.

- ¡Diosa Eos, por favor Sálvalo! - Suplicó Haruka.

-Haruka, no puedo hacerlo- dijo tristemente la Diosa- Recuerda ambas somos una- sonrió- ¡Si quieres salvarlo, debes hacerlo Tú! - afirmó con una dulce sonrisa.

- ¿Yo?, no puedo-Respondió- Siempre lastimo a las personas que amo- reprochó Haruka- Cada persona que me ama o amo termina muerta, ¡maldigo la hora en que nací! - gritó histérica.

- ¡Tenoh!, no digas idioteces-Dijo débilmente Seiya- Si no te hubiera conocido no me había enamorado nuevamente- Rebeló Seiya en una Sonrisa.

- ¡Seiya, perdóname! Soy débil no puedo salvarte- Añadió en Lagrimas- Utilizaré el maná para que puedas salir de aquí- dijo dulcemente Haruka mientras tomó el jarrón ofrecido por la Diosa Eos.

- ¡Tonta! - gritó- No entiendes que no puedo irme de aquí sin ti- reprochó Seiya mientras sujetaba su pecho, al mismo tiempo que un grito de dolor invadió el lugar, Haruka horrorizada solamente decidió abrazarlo con más fuerza.

- ¡Eos, es un placer conocerte! - dijo una voz aguda, en la habitación.

-Así que al final decides mostrarte Byakko- dijo Eos, mientras un imponente Tigre blanco hacia su aparición.

- ¿Quién Eres? - indagó Haruka- ¿Acaso puedes salvar a Seiya?

- ¡Haruka Tenoh! -Mencionó- Comprendo porque Mi Portador te Ama con locura, aún a costa de su propia Vida- dijo dulcemente Byakko- Escucha Haruka: La única forma de salvar a Seiya Es entregando aquello que anhela el corazón de Ambos-Respondió- ¡tú como su alma gemela conocerás la respuesta!

- ¿corazón? No entiendo, por favor díganme que debo hacer- dijo Haruka, sin embargo, ambos Seres Místicos había desaparecido- (Por favor Dios dame la Sabiduría, no quiero que Seiya Muera) pensaba Haruka mientras observa a Seiya inconsciente.