Harry Potter pertenece a JK Rowling.
DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.
Harén de Harry Potter.
Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.
DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.
Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.
Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.
Puede ser un Cross Harry Potter + Marvel o HP + DC
Harry puede ser transportado al universo de estas franquicias, o los héroes pueden ser parte del Mundo Muggle, estando el Mundo Mágico oculto.
Harry será un Rey, (pueden buscar el Fic "Harry Potter El Retorno del Rey" de FXRobalino)
Como un Rey, Harry se fortalece entre más chicas tenga a su lado, y tienen que ser chicas de ambos lados. Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones (de HP), Starfire y Blackfire de DC y Jean Grey y Rouge de Marvel. Cualquier combinación que quieran hacer, estas ocho chicas deben de estar sí o sí, pueden agregar otras chicas si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kryptoniana o Amazona estuviera en la Corte/Harem. Así mismo, no quiero que la Viuda Negra o Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de ellas.
Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que sean deidades súper poderosas, pero están a la par de los héroes. Con un buen entrenamiento, como el de los Aurores, quiero que sean poderosos. (Excluyendo a Harry, quien, al ser un Rey, tiene una inmensa cantidad de magia, y es más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto que el Fénix de Jean, que podrían ser otro Rey, a mi aparecer)
Harry y sus chicas, no pertenecen a ningún grupo. No son parte de S.H.I.E.L.D, no son de H.Y.D.R.A, no pertenecen a los Vengadores, ni a la Liga de la Justicia, ni a ningún otro grupo.
Harry y sus chicas serán neutrales, lucharán contra ambos lados (especialmente, esperamos una paliza para el Capitán América y Superman)
21.
Nathaniel Essex, había extendido su esperanza de vida desde el siglo XIX, hasta límites insospechados. Era un científico quien se obsesionó con la teoría evolutiva de Charles Darwin y un vampiro que aterrorizó Londres, pero al cual le fue imposible encontrar al no-muerto.
Gracias a años de estudio, creyó encontrar el gen que liberaba las habilidades súper humanas, en las personas, y lo llamó "Gen Essex", pero sus teorías fueron ridiculizadas por la comunidad científica, pasando él al aislamiento casi total de su persona.
Pero se obsesionó, con comprobar que sus palabras eran reales, descubriendo la existencia de la magia, entre los años 1838 y 1842, comenzó entonces a reunir varios elementos mágicos de distintos puntos de Europa y África, o los fue robando de algunos arqueólogos.
Uno de los primeros objetos que llegó a sus manos, fue una diminuta roca roja con la cual borraba los recuerdos de las personas, y solo tuvo que colocarlo en una piedra, para luego borrar los días o meses o incluso años de búsquedas de los arqueólogos, dando él con cada uno de esos artefactos, hasta que logró dar con dos objetos de valor incalculable: Una corona que le permitía el control de distintos objetos, y un collar que le permitía regenerarse, o regenerar a las personas, cuando los juntó, y después de recitar una palabra en una lengua muerta del África oriental, pudo incluso viajar en el tiempo, habilidad que utilizó, para secuestrar niños Metahumanos o niños Mutantes, que le interesaban, para luego llevárselos a un lugar lejano y a una época tan lejana, como le era posible, gracias al poder de la corona, antes de que el dolor de cabeza, le dejara al borde del desmayo; así, tomó muestras del material genético de los niños, y los trasladó a su cuerpo, pero solo pudo contener cuatro habilidades: Proyección de energía aturdidora, telequinesis, telepatía y fuerza sobrehumana.
Con el pasar del tiempo, fue reclutando mutantes o Metahumanos, con el objetivo de crearse un ejército, y algún día dominar el mundo.
Pero, muy pronto, y gracias a su telepatía, descubrió que podía proyectar una forma astral, en compañía de su mente, solo por algunos instantes. Gracias a esa habilidad, él pudo visitar otras dimensiones, como Asgard o el Olimpo.
Recientemente, su búsqueda de material genético, en los cementerios se vio en grandes problemas, por un sujeto inmortal, un tirador, una vampiresa y dos extrañas guerreras.
Debía de tener más cuidado, pero, por otro lado, podría seguir estudiando a ciertas personas, movió su mano derecha, aparentemente al aire, permitiéndose ver una especie de pantalla ante él, en la cual ahora se veía a dos hermanos. Hermanos mutantes, quienes eran alumnos en una academia de entrenamiento para mutantes, y en la cual se los veía entrenar, mientras usaban sus habilidades: uno de ellos arrojaba energía desde su pecho y el otro desde sus ojos, usando para esto un visor especial.
―Alex y Scott Summers... ―pensó Nathaniel, mirando imágenes de los hermanos.
-/-/-/-/-
Estados Unidos: Nueva York; Annandale-on-Hudson.
La puerta de la casa, se abrió apenas un poco, y una mujer se asomó. ― ¿Sí, ¿qué necesita? ―preguntó desde el otro lado.
―Es un placer, señora. Mi nombre es Charles Xavier ―dijo el hombre, el cual era calvo, caucásico y de ojos negros, llevaba un traje de color negro y estaba en una silla de ruedas. El hombre sacó un folleto de entre sus ropas, y lo entregó a la mujer. ―Soy el fundador de un internado educativo, tenemos todos los permisos del Ministerio de Educación, así mismo, tenemos contactos con el director de la prestigiosa secundaria Bayville, y estamos interesados en auxiliar a su hija, y aceptarla en ambas instituciones ―la mujer miró mejor y notó que en realidad eran dos folletos, se daba información sobre los campus y las materias, a los ojos de una mujer no experta, como la madre de Jean, parecía ser una buena opción, la mujer abrió la puerta, permitiendo al hombre entrarse, llamó a su hija y a su esposo, ella resumió la información, padre e hija, miraron todo, solo entonces notaron a un hombre joven de cabello castaño.
―Profesor ―dijo el joven, quien abrió un portafolios, entregándole una carpeta, la cual fue entregada a los padres.
―Gracias, Hank ―dijo Xavier, quien entregó la carpeta a los padres de la chica, quienes lo miraban todo, sumamente interesados en lo que decían los documentos y en las fotografías.
―El director Bradley estuvo de acuerdo, con tener una reunión, con el profesor Xavier, y le comunicó sobre los cinco mejores alumnos de Bayville, su hija fue la elegida, para este programa de... llamémosle: educación doble ―explicó.
Luego de dos semanas, Jean Grey fue llevada por sus padres a una gran mansión, ubicada en el Condado de Westchester, específicamente junto al lago Graymalkin, junto a las rejas frontales, había un letrero que rezaba «Escuela Xavier, para jóvenes talentos», al ingresar en la casa, se encontró con un pequeño grupo de personas: Hank McBoy se cubrió de pelaje azul. Un chico de cabello castaño quien usaba unos lentes rojos llamado Scott Summers. Un chico rubio de ojos castaños llamado Alex Summers. Una mujer afroamericana de cabello blanco, de la misma edad que Hank, ella se llamaba Ororo Munroe.
Cada uno de ellos se presentó. La chica, algo cohibida, dijo que su nombre era Jean Grey.
-/-/-/-/-
Amelia Bones, levantó su varita, cuando sintió una presencia cerca suyo. Ser atacada, cuando estaba por entrar en su hogar, era algo que ella ya se esperaba. Pero liberó un Lumus Solem, con el objetivo de ver (y deslumbrar) a su indeseado inquilino, quien resultó ser nada más, ni nada menos que Sirius Orión Black.
― ¡Ah, Amelia, apaga eso! ―gruñó el hombre largos cabellos hasta los codos y barba estilo Dumbledore, quien estaba sumamente sucio, esa túnica estaba bastante limpia, el hombre se tapaba los ojos con una mano y en la otra empuñaba una jaula con una rata, la cual chillaba enloquecida.
―Sirius ―gruñó la mujer.
―Me alegro de verte, Amelia ―dijo Sirius, dejando la jaula en el suelo y acercándose a ella, sonriendo de felicidad y abriendo los brazos.
Amelia, era mucho más que solo la líder del Departamento de Seguridad Mágica, era una Auror del más alto calibre, pero obviamente Sirius, no estaba viendo eso, él estaba viendo a aquella bella chica de cabellos castaños, aquella Prefecta la cual volvió loca, una y otra vez, con sus travesuras, al escabullirse de uno y mil castigos. Aun recordaba, cuando le pidió salir con él, pero ella lo rechazó, incluso cuando él le preparó un pastel de chocolate (que Remus se comió). ― ¡Incarcerous! ―exclamó Amelia, pero no apuntó al cuerpo, para atarle los brazos, sino a los pies, haciéndolo tropezar y llevarse un fuerte golpe, en la nariz.
― ¡Auch! ―se quejó― ¿Era eso necesario?
― ¿Qué demonios quieres en MI casa, Black?
―Espera, Amelia, deja que te explique ―rogó Sirius, mientras era apuntado al cuello por una varita cuya punta brillaba en color rojo. ―La rata. Es la rata, puedo probarlo. Solo... solo necesito, que me dejes encantarlo con el Animagus Revelio, eso es todo Amelia.
Viendo que Sirius estaba atado, se levantó, con un hechizo no-verbal, hizo desaparecer la botella y la rata trató de escapar. ―Animagus Revelio ―la rata quedó suspendida en el aire, mientras que su cuerpo se ensanchaba y alargada, lo mismo con sus patas, su cola desapareció, un humano surgió, uno bajo y gordito, con una capa ya muy vieja y negra, la coronilla era calva, el cabello que tenía en los costados de la cabeza, era castaño pálido. Amelia se horrorizo― ¡PETER! ―El Animago trató de hablar, de defenderse, pero rápidamente, Amelia lo atacó con el Desmaius. ―Sirius... ¿en qué pensabas, al allanar mi casa?
Sirius se puso algo nervioso. ―Bu... bueno, pues... Pensaba que...
―Así que, en resumen, ¿creíste algo tipo: "Tengo al auténtico culpable, aunque solo mi amigo y yo sabemos que es el culpable, así que como lo tengo, soy inocente, porque este sujeto está vivo, y como soy inocente, voy a meterme al hogar de mi amiga, la cual es la líder del Departamento de Seguridad Mágica, que es además una Auror de rango SS y que masacró a once Mortífagos ella sola en la última guerra, y como claramente sé que soy inocente, ¿ella lo creerá nada más mirarme a los ojos"? ―preguntó Amelia.
―Sí ―resumió Sirius, dándole una sonrisa.
Amelia suspiró. ―En serio Sirius, no dejas de meter la pata, una y otra vez.
― ¿Perdón? ―fue todo lo que se le ocurrió decir.
―Mañana, nos presentaremos ante el Wizengamot, para que tengas un juicio justo. Si Peter está vivo y... ―Amelia agitó su varita, la manga de Peter fue arremangada.
―Estás uniendo los puntos rápidamente, Amelia. Eso me gusta. ―Felicitó Sirius. Amelia asintió, mientras veía la marca Mortífaga, en el brazo de Peter Pettigrew.
― ¿Quién diría, que la más tonta y aparentemente inocente de entre todos los miembros del colegio Hogwarts, acabaría siendo un Mortífago? ―pensó Amelia.
―Amelia ―habló Sirius, sacándola de sus calibraciones, pero ella lo ignoró y le colocó grilletes a Peter, para luego grabarlos con runas. Amelia, aparentemente ignoró al prófugo y ascendió por las escaleras de su hogar― ¡Amelia!, ¿A dónde vas?
―A mi estudio ―explicó ella. ―Vamos a llamar a una reunión del Wizengamot, para la Sala del Juicio ―ya en el segundo piso, giraron a la derecha y fueron hasta un par de puertas dobles, abriéndolas y Amelia rápidamente, se sentó en su silla, sacando un pergamino, un pote de tinta y una pluma, comenzando a escribir una carta. ―Sirius, entiende que tendremos que realizar un nuevo interrogatorio, con el Veritaserum.
―Jamás recibí un juicio por Veritaserum, a pesar de que Crouch me lo aseguró. Para cuando quise darme cuenta, me habían atacado por la espalda con un Desmaius y, cuando recuperé la consciencia, estaba encerrado en Azkaban ―explicó Sirius.
Amelia lo miró fijamente, mientras se levantaba, ya con la carta escrita y salía de la oficina, siendo seguida por Sirius, hasta el ático, donde despertó a una lechuza y la mandó con la carta. ―Bien, ve a dormir. En dos días, tendremos un juicio en el cual (espero), podremos esclarecer todo esto. ―Sirius asintió y utilizó la habitación de huéspedes.
-/-/-/-/-
Los estudiantes de Hogwarts, despertaron con una noticia otorgada por El Profeta Vespertino: «Sirius Black recibirá un juicio justo, el día 23 de Julio»
―Imposible ―pensó un asombrado y algo asustado Dumbledore, al leer la noticia, realizó un hechizo no-verbal y sin varita, llamado Consecutus, el cual le daría la ubicación de Sirius Black. Pero fue increíble, el no encontrarlo. ― ¿Qué diablos...? ―se preguntó extrañado, empuñó entonces La Varita de Saúco. ― "Consecutus Sirius Black" ―susurró, mientras que una luz blanca diminuta, pasaba a ras de suelo, bajo las mesas y piernas de los estudiantes, antes de salir de Hogwarts. ― ¿Acaso Sirius, ha dado con Peter? ―se preguntó, deseaba preguntarles a los fantasmas y cuadros, pero no podía formular la pregunta, ni siquiera en clave, debido a la presencia de los alumnos reunidos allí. Tuvo que esperar, a que finalizara el desayuno e iniciaran las clases, motivo por el cual, extrajo de su bolsillo su reloj de doce manecillas, pero se le hizo eterna la espera. Cuando los alumnos acabaron su desayuno, y se dirigieron a las clases, Albus se puso de pie, y entrevistó a varios cuadros, quienes le confirmaron que un raro perro negro había estado yendo de un lado a otro.
La Dama Gorda, confirmó que vio un destello y no recordaba más, Albus frunció el ceño, pensando en un hechizo Confundus, o algo similar, durante el almuerzo, una agotada Minerva iría a hablarle, sobre que Ronald Weasley, había estado gritando a Harry Potter, por la desaparición de su rata, creyéndolo culpable, así como a los gatos de Lavender Brown y Hermione Granger.
Albus no podía hacer, ni decir nada. Solo podía esperar al Juicio de Sirius, mientras se preguntaba qué haría exactamente.
Harry no podía abandonar el hogar de sus tíos, debido a las Barreras de Sangre que él mismo levantó hace ya trece años. Así mismo, sabía que los Dursley odiaban todo cuanto tuviera que ver con la magia, y que estarían dispuestos y muy contentos, de deshacerse de Harry, si es que Sirius acababa obteniendo la custodia.
Frunció los labios, sin saber qué hacer con exactitud: Tenía que mantener la idea de ser el Líder de la Luz, su fachada de abuelo para acercarse a los alumnos, tenía que demostrar (con hechos), lo que podía hacer la luz, tenía que poner en práctica lo que él mismo predicaba, sobre otorgar Segundas Oportunidades. Pero: muy especialmente, tendría que dejar a ir a Harry, con Sirius, debido a que no había logrado hacer todo cuanto él mismo había deseado, hace ya trece años.
Su mente se perdió en un recuerdo lejano, o más bien: en una serie de recuerdos, del pasado.
Recordó cuando Trelawney, le contó sobre aquel que derrotaría a Voldemort.
Recordó cuando contactó con los Potter y Longbottom.
Recordó que fue Lily quien arrojó el Fidelio en su hogar... Al comienzo Sirius sería el Guardián del Secreto, pero entonces Peter, el compañero miedoso de James, Sirius y Remus, apareció, argumentando que él sería un mejor Guardián, pues nadie lo buscaría. La protección funcionó por más de diez meses, para que luego Voldemort descubriera a los Potter, James y Lily fueron asesinados, solo quedando Harry.
― ¿Cómo pudo sobrevivir Harry? ―se preguntó― ¿Qué le permitió realmente sobrevivir a la Maldición Asesina? ―Si era aquel relámpago en la frente de Harry lo que lo marcaba como el destinado a vencer a Voldemort, entonces necesitaba saberlo, ¿pero, ¿cómo?, ¿Cuál era la mejor opción?, ¿debía enseñarle a Harry los recuerdos sobre la familia de Tom?, ¿debía acercarse a él, para pedirle ayuda en ubicar los Horrocrux?, ¿informarle sobre...? ―El sacrificio de Lily... ―su mente viajó más atrás, mucho más atrás, pero su mente ya no era lo mismo. Así que se acercó a su armario, extrajo de él un plato cóncavo, que tenía varias runas en la parte externa e interna, lo colocó en su escritorio, extrajo su varita de entre sus ropas, la acercó a su sien y extrajo el recuerdo en cuestión, dejándolo en el interior del Pensadero, luego, tocó algunas runas con su varita y sumergió la cabeza.
Cuando Albus Dumbledore (el Albus de 1980) llegó a la casa de los Potter, ascendió por las escaleras, hasta la habitación de Harry, y empleó un hechizo, para ver lo que ocurrió: vio como si Tom y Lily estuvieran dibujados en tiza, vio lo que pasó, vio el sacrificio de Lily, y supo que eso permitió la supervivencia de Harry, pero no lo vio como era verdaderamente, no vio el ritual que inconsciente (o quizás consciente y activamente) llevó a cabo Lily.
Solo ahora lo veía.
El ritual del sacrificio: Dar su vida, por otra y acabar con una vida.
