Los personajes no me pertenecen, creación de la gran Rumiko Takahashi.

--

Aún lo recuerdo, el día que te conocí y, sobre todo, el día de nuestro primer beso. Esto pasó hace un poco más de 3 años.

Tenía 23 años y tú 27 cuando sucedió lo que contaré, aún faltaban unos meses para que cumplas 28 años.

Recuerdo que recién había entrado en ese nuevo trabajo y claro, cuando te vi por primera vez, me pusiste nerviosa y no supe cómo reaccionar. Eras guapo, te veías misterioso y eras tan frío. El sitio que me asignaron para sentarme era al lado del tuyo y te dijeron que me enseñarás a hacer un par de cosas en el programa del trabajo.

Inuyasha... tu nombre me gustaba, sentía que quedaba perfectamente contigo. Yo me presenté con un "soy Kagome, pero puedes decirme Kag" se forma torpe y nerviosa.

Yo, como toda joven en su primer día, me esforzaba al máximo en prestar atención a las cosas que me explicabas rápidamente y sin mucho detalle. Gracias al cielo que ya sabía usar un poco de ese programa, pues en la universidad me habían enseñado a usarlo.

Recuerdo que ese día tenías una polera blanca con cierre en medio. Extrañamente, siempre ibas con camisa al trabajo y, conociéndote más ahora, sospecho que el fin de semana previo habrías estado tomando con tus amigos, lo que hizo que esa mañana te levantes rápido y vayas al trabajo aún medio muerto por el fin cansado.

Olías muy bien, un perfume varonil no intenso que era realmente un disfrute el tenerte cerca y explicarme cosas.

Eras seco, inexpresivo y bastante indiferente con lo que me explicabas. Yo era un costal de nervios, olías bien y que me parezcas atractivo solo volvía torpe mi habla y movimientos.

Recuerdo tus ojos pardos, tus facciones serias, tu poca paciencia y tu voz calmada. Estabas bien afeitado, pero sospechaba que tampoco te crecía tanta barba, cosa que hoy ya estoy segura.

Fuiste esa atracción platónica del trabajo por un tiempo, mirándote de reojo, sintiendo admiración por lo bien que hacías todo y lo frío, misterioso y arrogante que te veías. Una debilidad total para mí.

Pasaron los meses, 3 para ser exactos desde que había ingresado a ese trabajo y nuestra gerencia decidió hacer una integración.

Estuvimos distantes todo el tiempo durante esa salida de integración, tú con la mayoría de los chicos y yo, pues con mi grupo de amigas del área. Todo estaba tan tranquilo hasta que decidieron jugar beer pong.

Uno de los jefes compró muchas cervezas y puso los vasos para el beer pong. Jugamos entre todos y poco a poco la gente fue embriagándose más y más. Todos estaban bastante alegres y tomados.

Comenzamos a hacer parejas en el beer pong y extrañamente, tú y yo terminamos en el mismo equipo y, pues, fuimos indestructibles. Todos perdían a nuestro lado. Jugamos un par de veces tú vs yo y fue divertido aunque yo siempre terminaba tomando más que tú.

Salimos de ese local y entre todos nos fuimos a una discoteca del costado de donde estábamos.

No recuerdo mucho de esa disco, probablemente por lo tomada que estaba. Los flashbacks no me hacen recordar todo de ese momento, pero años después me comentaste que esa noche nos pusimos a bailar un momento, tomamos shots de jagger y en un momento volteaste y me dejaste bailando sola, por lo que yo me moleste. Muy probable, conociendo mi impulsividad y mi poca tolerancia a que me dejen ignorada, hiriendo mi orgullo, pero francamente no lo recuerdo. Me comentaste que mientras bailamos, me tomaste de la mano y me hiciste dar una vuelta, la cual la hice lentamente moviendo mis caderas al compás de la música. Me habría gustado recordar nuestra primera canción bailada, pero supongo que no es ya importante.

Salimos de esa discoteca y continuamos la fiesta en casa de una de las chicas de nuestro trabajo. Mi hermano para ese momento me había ido a recoger y lo animaron para que vaya con nosotros a continuar la fiesta en casa de nuestra amiga. En ese lugar recuerdo menos haberme acercado a ti o tú a mí.

Ya siendo cerca de las 2 de las madrugada, tuvimos que salir de la casa de nuestra amiga y extrañamente, la continuamos en casa de mi hermano. Solo éramos una chica más del trabajo, mi hermano, tú y yo.

En la casa de mi hermano, él y nuestra compañera se alejaron, dejándonos solos, según ellos, fueron a preparar comida.

Recuerdo que prendiste varios cigarrillos mientras hablábamos, me invitabas un par de pitadas mientras charlábamos. Hablamos de música, deseos, miedos y trabajo. Recuerdo que me puse a llorar un poco al expresar mis temores y me escuchaste y aconsejaste. Te veías tan maduro y serio.

Había música de fondo de los celulares, bailamos juntos esa noche muchas veces y nos reímos a carcajadas.

Notaba tus expresiones, cuando alzabas la voz un poco al contar algo emocionante para ti y cómo volvías a tomar la postura seria y "cool" que siempre tenías. Era un disfrute máximo observarte hablar.

Notaba tu sonrisa de medio lado, coqueta y sensual. Amaba verte sonreír así y cuando te reías con tu típico "feh" seco. Regresaba a darle pitadas a tu cigarrillo y yo solo comenzaba a sentir cosas por ti.

Ya siendo tarde, probablemente 5am, todos se fueron a acostar. En un sillón se acostó nuestra compañera de trabajo y probablemente tú te ibas a echar en otro, yo me había sentado en el suelo cuando todos estaba diciendo que iban a dormir pero ahí me jalaste para sentarme a tu lado en el mueble y me abrazaste. Te apoyabas en mí y cerraste los ojos, por lo que te dije que te recuestes y te dejaba dormir.

Me tomaste de la mano e impediste que me aleje, me dijiste "échate a mi lado", lo cual me tomo fría y solo dije "ya" con una sonrisa nerviosa en mi rostro.

Me eché a tu lado y te di la espalda para ponernos a dormir. Fue imposible poder cerrar los ojos. Para ser sincera, era la primera vez que dormía al lado de un chico y, sobre todo, que esté abrazándome mientras dormíamos.

Escuche que hiciste un sonido en la noche y me volteé a verte para saber si estabas bien. En ese momento, tu abrazo se intensificó y en medio de la oscuridad, sentí como te acercaste a mí y diste un beso a mis labios. Sentí tu respiración sobre la mía y cómo presionabas tus labios contra los míos, sentí como profundizaste un poco más el beso con ese tacto salvaje y tosco, deseoso de más.

Repentinamente te alejaste otra vez y seguiste durmiendo. Yo me quede expectante y confundida. Esa noche no pude pegar más los ojos.

Creo que pasó media hora más o una hora y te sentí temblar entre nuestro abrazo. Tuve miedo, pues no sabía si estaba convulsionando por el alcohol o era frío. Veía cómo tiritabas a mi lado y sabía que mi cuerpo no iba a ser suficiente para darte calor.

Me paré rápidamente y fui a tomar una frazada de la cama de visitas de la casa de mi hermano. Regresé al sofá donde estábamos recostados y te puse la frazada encima. Pegué mi cuerpo al tuyo y te abrace un poco más para que entres en calor rápido. Después de unos minutos dejaste de temblar y pude tratar de dormir sin mucho éxito.

Pasó una hora más o dos y sentí como te paraste del sofá. Fingí que me despertaba un poco y me dijiste que ya te ibas. Te miré y solo te dije "dale". Pusiste tu mano sobre mi cabeza y saliste por la puerta de la casa.

Tomé la frazada que había usado para abrigarte, me envolví en ella y fui a recostarme sobre la cama extra en el cuarto de mi hermano.

Esperé ese día que me escribas por mensaje para entender todo lo que había pasado esa noche, esa conexión que tuvimos y para no estar raros los siguientes días en la oficina que estaríamos uno al lado del otro.

No me escribiste.

Mi impulsividad no me permitió seguir sin saber de ti y te escribí casi al final del día y te pregunté si estabas bien.

Me comentaste que estabas muerto, que habías ido a jugar fútbol y que no recordabas nada de la noche anterior. Yo solo te respondí riéndome y te dije que había sido una noche entretenida.

Los siguientes días, meses y fácil años en la oficina se volvieron extraños. Yo me ponía torpe al hablarte, tartamudeaba cuando te hablaba y evitaba mirarte directamente, aún si solo estábamos hablando los dos.

Nunca me preguntaste por qué actuaba así. Yo pensaba que solo querías fingir que nada pasaba. Pensaba que creías que era una niña tonta e impulsiva, torpe y algo ñoña. Yo opté por tratarte como si fueras un chico cualquiera a pesar de hablarte torpemente o burlarme de los músculos que tenías, pues tenías el cuerpo muy marcado por el ejercicio y el gym que hacías. Me programé para verte poco atractivo y fastidiarte de gay por, la verdad, no sé por qué. Te golpeaba en los brazos con un puñete ligero y decía que tenías tumores en los brazos. Tú me decías "chico chica" después de cortarme el cabello y fastidiarme de friki por mis gustos por los videojuegos.

El año de nuestro primer beso terminé estando con alguien con quien estuve un año y al cual conociste, lo que hizo que se vuelva más fácil el trato contigo y dejando atrás ese primer beso que nos dimos. Conociste a este chico que fue mi primer amor y supiste la historia que tuve con él, que hasta este año me volviste a preguntar sobre mi primer amor, lo cual te respondí "no revivas a los muertos, por favor" y nos reímos.

Este año, en plena cuarentena, cuando comenzamos a hablar nuevamente después de haber cambiado de trabajo ambos, me comentaste en una de nuestras primeras desveladas tomando por videollamada que no sabías si esa noche del beso realmente había pasado "que nos besamos". Que siempre pensaste que había sido una alucinación o un sueño y que ahora entendías que si fue verdad, el porqué de mis reacciones posteriores en el trabajo contigo. Entendiste el porqué evitaba mirarte o me ponía nerviosa al hablarte y entendiste lo idiota que habías sido por no hablar o consultarme si esa noche fue o no real. Yo me reí. Después de esa noche de confesiones este agosto nos volvimos más cómplices, más unidos, más amigos.

Ese fue, probablemente, el primer capítulo de nuestra no muy amplia historia, pero que poco a poco iré contando.

--

Notas de la autora:

Hola, quería subir esta historia que vine redactando en mi blog y que hoy me muero por desarrollar.

Tendrá romance, no sé si será drama o tendrá final feliz, aún lo estoy averiguando pero creo que me inclino a algo muy real.

Espero les guste y me dejen un comentario.

Saludos!