Harry Potter pertenece a JK Rowling.

DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.

Harén de Harry Potter.

Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.

DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.

Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.

Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.

Puede ser un Cross Harry Potter + Marvel o HP + DC

Harry puede ser transportado al universo de estas franquicias, o los héroes pueden ser parte del Mundo Muggle, estando el Mundo Mágico oculto.

Harry será un Rey, (pueden buscar el Fic "Harry Potter El Retorno del Rey" de FXRobalino)

Como un Rey, Harry se fortalece entre más chicas tenga a su lado, y tienen que ser chicas de ambos lados. Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones (de HP), Starfire y Blackfire de DC y Jean Grey y Rouge de Marvel. Cualquier combinación que quieran hacer, estas ocho chicas deben de estar sí o sí, pueden agregar otras chicas si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kryptoniana o Amazona estuviera en la Corte/Harem. Así mismo, no quiero que la Viuda Negra o Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de ellas.

Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que sean deidades súper poderosas, pero están a la par de los héroes. Con un buen entrenamiento, como el de los Aurores, quiero que sean poderosos. (Excluyendo a Harry, quien, al ser un Rey, tiene una inmensa cantidad de magia, y es más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto que el Fénix de Jean, que podrían ser otro Rey, a mi aparecer)

Harry y sus chicas, no pertenecen a ningún grupo. No son parte de S.H.I.E.L.D, no son de H.Y.D.R.A, no pertenecen a los Vengadores, ni a la Liga de la Justicia, ni a ningún otro grupo.

Harry y sus chicas serán neutrales, lucharán contra ambos lados (especialmente, esperamos una paliza para el Capitán América y Superman)

39: Aprendizaje.

Ante los sorprendidos agentes de S.H.I.E.L.D y de H.Y.D.R.A, apareció Steve Rogers, el capitán América, quien parecía aun tener unos 27 años, los agentes de H.Y.D.R.A comenzaron a dispararle, pero él se protegió con su escudo y corrió hacía ellos, los agentes de S.H.I.E.L.D, contraatacaron a los soldados de H.Y.D.R.A, logrando matarlos o herirlos. Una pareja de agentes, de S.H.I.E.L.D, entraron en la base de H.Y.D.R.A, dirigiéndose al laboratorio y rebuscando un poco, logrando encontrar un objeto que estaban buscando con ahínco. No querían de H.Y.D.R.A tuviera ese objeto en su poder, ya habían visto lo que sus balas habían provocado a las improvisadas trincheras, que ellos tuvieron que usar, para defenderse.

― ¿Puedo saber, que buscamos? ―preguntó Steve Rogers, preparado para un ataque.

―H.Y.D.R.A reapareció, hace algunos meses y creemos que están robando tecnología, en busca de construir algo ―dijo una mujer de cabello rojo. ―Este es el laboratorio STAR, un centro de investigación y avance tecnológico.

―Si han abierto fuego contra ustedes, nada más con verlos, significa que no lo hicieron, solo por ser agentes de la ley y el orden ―dijo Steve ―Buscan que ustedes, no alcancen esa tecnología.

―Tiene sentido, capitán, soy Natasha Romanov.

―Steve Rogers ―dijo él, dándole la mano.

―Agente Romanov, lo encontramos ―dijo un agente, el capitán y la espía se acercaron, viendo ante ellos una rara estructura de metal.

Natasha extendió su brazo e hizo algo en su brazalete, un escáner se liberó.

― "No entiendo de qué está compuesto" ―susurró Natasha, mirado unas lecturas en su brazalete, y tecleando algo. ―Tenemos que llevar una muestra con nosotros. Y el Capitán también viene, el comandante Fury querrá verle.

―Entendido ―dijeron los agentes reunidos alrededor de la estructura, mientras sacaban unas extrañas armas y disparaban contra la estructura, a la cual se aferraron dos pequeñas esferas de color azul.

―Carga lista ―dijo uno de los agentes, quien accionó algo en su arma y la esfera se agrandó ―Extrayendo ―accionó nuevamente su arma, y la esfera cayó al suelo, con un sonido sordo, uno de los agentes levantó la esfera ―Muestra recuperada, andando.

Todos salieron del lugar, mientras que otros agentes de S.H.I.E.L.D, pero con trajes de color verde, entraban.

Natasha atrajo a Steve y a su escuadrón, hasta un lugar donde apareció un avión de color negro, al cual ascendieron, para luego dirigirse hacia el Helitransporte de S.H.I.E.L.D, donde fueron recibidos por María Hill, quien guío al Capitán América, hasta una habitación, donde dos hombres de trajes café le recibieron y, detrás de ellos, tenían una gran biblioteca.

―Capitán ―dijo uno de los hombres. ―Soy Kevin Fidge, y él es Phil Coulson.

―Un placer conocerlos ―dijo el capitán ― ¿Qué desean que lea, en esta biblioteca?

―Esta enciclopedia, capitán ―dijo Coulson, colocándole en frente una enciclopedia, cuyo título era Momentos que cambiaron la historia del planeta. ―Es muy importante.

―Entiendo ―dijo Steve, quien aún estaba un poco confundido, pero no había dudado ni un segundo en auxiliar a sus aparentes aliados, pues reconoció el símbolo de H.Y.D.R.A y no tenía motivos para desconfiar de estas personas, reconocía que la tecnología y arquitectura, eran muy distintas a lo que él recordaba, aun no entendía cómo era posible...

― ¿Qué es lo último que recuerda? ―preguntó Fidge.

―Un asalto contra el castillo de H.Y.D.R.A, el 10 de octubre de 1994...

Recuerdo

Estaba junto a los Comandos Aulladores y los Invasores. Lograron ingresar en la base de H.Y.D.R.A, y enfrentarse a los científicos y soldados de la organización.

El Capitán le hizo frente al Barón Strucker, logrando vencerle (el tipo de ventajas que te otorga, tener un escudo en tus manos)

Bucky Barnes, logró vencer a un villano que se hacía llamar Camaleón y que portaba un traje para mimetizarse con el ambiente, el cual logró golpear a Bucky, e inyectarle un veneno, pero el joven logró vencer al Camaleón, gracias a que aún veía su sombra, se cubrió de los ataques mano a mano de su rival, para luego empujarlo contra una mesa, y el agente de H.Y.D.R.A, le arrojó una bomba de luz, para luego taclear a Bucky e inyectarle más de su veneno, haciendo gritar al joven, pero James Howlett, le quitó de encima del chico y envió al Camaleón, contra un raro arco de piedra, el cual parecía tener una especie de cortina y desapareció en su interior.

Más soldados rasos de H.Y.D.R.A aparecieron y el Barón Strucker trató de escapar, pero el Capitán le dejó inconsciente con un golpe de su escudo.

¡Sigan a Cráneo Rojo! ―pidió Howlett, mientras que se ponía a cubierto y agarraba el arma, de un soldado caído.

Cráneo Rojo, creyó poder escapar en un cohete, pero Bucky y Steve lograron subir a él. Cuando estuvieron por capturar a Cráneo, este se eyectó del cohete, descubriendo Steve que el cohete tenía una cuenta regresiva, el pie de Bucky se atoró en una de las barras de escalera.

¡Cap., estoy atrapado, mi pie...! ―chilló el joven, Steve se acercó a él, momento en el cual recordaría Bucky sobre la bomba, que estaba a punto de estallar. Y tomaría una decisión. ―Cap. Lo siento.

¡No digas eso Bucky, saldremos de aquí, lo prometo! ―Steve se preparaba para dar un golpe con su escudo, para romper el escalón que mantenía a su compañero atrapado.

¡No, me refiero a que lo siento: ¡pero el mundo necesita más al Capitán América, que a Bucky! ―declaró, antes de darle una patada a su compañero, haciéndole caer del cohete, el cual explotó matando al soldado más joven.

Fin del Recuerdo

―Luego de eso... recuerdo un destello de luz azul, y luego aparecí en el muelle, protegiéndome del fuego de H.Y.D.R.A ―declaró Steve.

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Harry se giró, cuando escuchó que le llamaban. ― ¡Harry, hay un problema, ven rápido! ―no tuvo que ir, el propio Neville lo arrastró del brazo, hasta el nuevo Decreto Institucional.

Decreto Institucional #24

Por orden de la Suma Inquisidora: de ahora en adelante quedan disueltas todas las organizaciones y sociedades, todos los clubes y equipos.

Si se desea rearmar una organización, sociedad, club o equipo, este tendrá que pasar por la autorización de la Suma Inquisidora, Dolores Umbridge.

― ¿Cómo saber, quien lo hizo? ―preguntó Neville, antes de sentir una mano en su hombro. ― ¡Hermione, tenemos un...!

―Tranquilo Neville ―dijo Hermione, con calma. ― ¿Recuerdas el pergamino que todos firmamos? ―el chico rubio asintió varias veces, estaba nervioso. ―Vamos a continuar y, en cuanto al soplón... este tendrá un par de meses angustiosos, en cuanto a su apariencia personal. ―Neville suspiró y se removió un poco incómodo, para luego retirarse del lugar.

La clase de Pociones, daría inicio en algunos minutos, todos ingresaron al salón de clases. ―Como todos pueden apreciar, hoy tenemos una invitada ―todos giraron al cabeza, en dirección a donde miraba el profesor Snape. ―Greengrass, ¿Qué es la Solución Fortificante?

―Aumenta la fuerza del bebedor ―dijo Daphne.

―Potter con Greengrass, Weasley con Crabbe, Malfoy con Patil, Longbottom con... Zabini ―comenzó Snape a nombrar las parejas. Todos, menos Harry y Daphne, estaban enfadados, o asqueados, con su emparejamiento. ―Vuestras mezclas de la última clase, están tal y como las dejaron, por favor: continúen ―dijo Snape.

―Bueno, parece que los alumnos están avanzados para el curso que hacen ―comentó Umbridge con brusquedad. ―Aunque no estoy segura de que sea conveniente enseñarles a preparar una poción como la solución fortificante ―Snape le dio la espalda, y luego tomó asiento, escribiendo algo en un pergamino, ignorando a la mujer. ―Dígame: ¿Hace cuánto enseña en Hogwarts? ―preguntó, con la pluma apoyada en el pergamino.

―Catorce años.

―Usted ha querido tener el puesto de maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras, ¿no es verdad?

―Sí.

― ¿Sabe el motivo, por el cual el profesor Dumbledore, se niega a darle esa materia?

―Tendrá que preguntárselo a él.

― ¿Cree que quizás sea, por haber sido usted un Mortífago?

Toda la clase miró al profesor Snape.

Harry y Daphne, finalizaron su poción, antes de hacer lo mismo que todos los demás: mirar fijamente a Snape. Prácticamente nadie allí, sabía tal cosa de Snape.

Snape solo se encogió de hombros, murmurando un "es posible".

Según supo Harry, por Padma, pues su hermana Parvati estaba en la clase de Adivinación, la maestra Trelawney se mostró furiosa y grosera, pero no con ellos, sino que estaba enfadada por el periodo de prueba en el cual le colocó Umbridge.

Llegaron a la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, donde la profesora tenía un rostro serio e incluso, se mostraba con el ceño fruncido.

―Buenas... tardes... ―gruñó.

―Buenas tardes, profesora Umbridge ―contestaron todos, mientras veían a la mujer, en su asiento, con la espalda completamente recta y apoyada contra el espaldar de la silla. Más de uno, creyó que la quebraría.

―Por... favor... lean el tercer capítulo... ―estaba muy, pero muy enfadada. ―en...

― "En silencio" ―susurró Harry, mientras que todos comenzaban a leer, solo para encontrar un trozo de pergamino, junto a él. Extrañado, lo abrió para leerlo: «Tengo algo muy útil, para las clases de Defensa, no tendrás que hacerlo todo tú solo» sonrió, ante la nota. Se giró levemente y vio a Hermione, guiñarle el ojo.

En la clase de Encantamientos, cada uno recibió una rana y debían de aplicar el hechizo Silencius y el hechizo Accio, sobre la rana para que no escapara. Acababan de ver, como el profesor Flitwick se mostraba tan antipático como el profesor Snape y tan peligroso, como la profesora McGonagall, si la hacían enfadar, sin importarle en lo más mínimo las preguntas y prestando atención a las ranas que croaban, sin cesar, en las mesas de sus alumnos.

―Bien, más de la mitad ha logrado silenciar a sus ranas, buen trabajo ―dijo el profesor Flitwick satisfecho, ante los avances de los alumnos, antes de agitar su varita y las ranas desaparecieron, siendo reemplazadas por cuervos enjaulados, que comenzaban a graznar fuertemente. Nuevamente, el hechizo Silencius, comenzó a volar por la habitación, mientras que un calmado Filius contestaba a las preguntas, ahora a gritos, de Dolores.

Cosa que hizo sonreír a los alumnos de alegría.

Cuando la clase terminó, se encontraron con unas Hermione y Susan, quienes caminaban con un aire preocupado.

―Chicas... ―habló Harry, haciéndolas chillar, claramente estaban pensando en sus cosas. ― ¿Tienen alguna idea, de cuando será la primera clase?

―Tengo algo especial, Harry ―dijo Hermione sonriente y enseñándole un libro de caratula celeste, con letras rojas: «Hechizos y Runas muy útiles del siglo XIV», la chica castaña, aun con la sonrisa en sus labios caminó alejándose de sus amigos ―Accio: Capa de Invisibilidad ―la capa apareció sobre la cabeza de la castaña y ella desapareció. Harry y Susan se miraron, sentían que estaban ganando una batalla, se besaron suavemente, se encogieron de hombros y decidieron aproximarse al bosque prohibido, a mirar a los animales que habitaban el bosque.

Esa sería una interesante, pero también curiosa, muy curiosa cita.

En unos cuantos de los falsos galeones, los miembros de la A.D.C.A.O, apareció la fecha de la clase y a donde dirigirse: El día sábado, debían de ir a un Salón que encontrarían vacío en el tercer piso, el salón 308. Harry había decidido que solo un puñado recibirían la primera clase, y sabía de los dos hechizos que les enseñaría

―Señor Potter ―dijo repentinamente la profesora McGonagall, reuniéndose con Harry.

―Buenas tardes, profesora McGonagall, ¿sucede algo?

Minerva asintió, miró a Harry fijamente, sin que ninguno de los dos parpadeara, hasta que la mujer de negros cabellos dejó salir el aire que tenía en sus pulmones. ―El director desea que usted me cuente, señor Potter... ―la mujer miró de un lado a otro, antes se acercarse al joven y hablarle al oído. ― "Si usted, tenido sueños, con respecto a Aquel-Que-NO-Debe-Ser-Nombrado"

―No profesora. No he tenido sueños, con respecto a Ryddle ―aseguró Harry. ― ¿No podría el Profesor Dumbledore simplemente entrar en mi mente?

La mujer le miró con una clara mueca de sorpresa, en su rostro. ― ¿Acaso usted está insinuando que el profesor Dumbledore, ha usado Legeremancia?

―Luego de lo ocurrido, en la Cámara de los Secretos, los intentos del profesor Dumbledore y el profesor Snape, por entrar en mi mente han sido... bastantes. Suficientes, para provocarme una y mil migrañas ―confesó Harry, provocando que la mujer le mirara con los ojos muy abiertos. ―El verano de 1993, cuando comencé a vivir en la Casa Black, le caí muy bien a una mujer llamada Alison Black, esposa de Sebastián Black, quien se ofreció a enseñarme Oclumancia, junto a ella, su esposo, y una mujer llamada Kendra Black, entre los tres no solo me enseñaron a vaciar mi mente, sino a crear escudos Oclumánticos y a generar un Paisaje Mental. ―Minerva se veía asombrada, y también orgullosa, hasta que pareció recordar que casi un noventa y nueve de entre todos los miembros de la casa Black, fueron a Slytherin. ―Ignoro que busca el Profesor Dumbledore, conmigo, pero... ―detrás de Minerva, estaba el profesor Dumbledore con la varita desenfundada, Harry rápidamente recuperó la suya y apuntó, por un espacio reducido, entre el brazo y el torso de su profesora― ¡Expelliarmus! ―rápidamente, la mujer se giró y vio al profesor Dumbledore, siendo desarmado por Harry Potter. Al ver la varita caída, supo que el hombre había querido hacer algo.

Dumbledore vio asombrado, como Potter lo había visto y lo había desarmado. Él había instruido a Minerva, para que le preguntara a Harry, si había estado teniendo sueños sobre Voldemort, al parecer no los había estado teniendo, cosa que solo provocaría que sus planes, fueran unos tres o incluso, cinco pasos atrás. Así que intentó verlo él mismo, pero el joven Potter lo desarmó.

El director suspiró y levantó la varita, se acercó a ellos y enseñó la varita al joven señor Potter, quien le miró extrañado.

―Dime, Potter ¿conoces la leyenda de los Tres Hermanos? ―preguntó el profesor, fue la profesora McGonagall, quien enseñaría ante Harry, un libro, cuya portada decía «Cuentos de Beedle el Bardo», abrió el libro enseñándole la octava y última historia "Los Tres Hermanos", Harry la leyó, era corta.

― ¿Dice usted, que esta es la varita del hermano mayor y que yo tengo la capa del hermano menor? ―preguntó Harry, sorprendido.

―Así es, señor Potter ―dijo Dumbledore. ―En la antigüedad, desde que la varita fue arrebatada a Antioch Peverell, pasó de una persona a otra. Algunas veces el dueño fue asesinado, en otras... ―el profesor le enseñó una sonrisa ―Fue desarmado y la varita obedecía al asesino o al vencedor.

― ¿Es que acaso la varita, tiene una fibra de Corazón de Dragón? ―preguntó Harry, sonriente y acariciando la curiosa varita.

Dumbledore le enseñó una sonrisa. ―No. Tiene de hecho, un pelo de cola de Thestral.

―Entonces, profesor: ¿Qué deseaba preguntarme? ―preguntó Harry, mientras usaba su varita, para transformar la de Sauco en un anillo, el cual dejó en su dedo derecho, junto al de la casa Potter, el profesor Dumbledore agitó su mano y en el anillo/varita, apareció un símbolo extraño: dentro de un triángulo había una pequeña esfera y esta era partida por la mitad por una línea vertical.

―Señor Potter, ¿ha tenido usted sueños extraños, con respecto a Voldemort? ―preguntó Dumbledore, a lo cual Harry le miró con una mueca de extrañeza y desconfianza, contestando negativamente. ― ¿Algo extraño, le ha pasado mientras estaba en casa de Sirius, o ha sentido algo, o a tenido algún sueño extraño?

― ¿Puede usted darme un ejemplo, de lo que busca profesor? ―pidió Harry.

―Como ya lo dije: buscaba sueños, con respecto a Voldemort, o que se encontrara con pensamientos ajenos a usted ―dijo Dumbledore, para luego suspirar e indicarles a ambos que le acompañaran, hasta su oficina. Para pasar por la gárgola, usó la palabra "Caramelo de Limón", llegando a la oficina. ―Verá, señor Potter... esto, planeaba decírselo a futuro, pero... viendo que usted descubrió el secreto del diario de Ryddle en segundo año y.… sabe sobre los Horrocruxes, habiendo destruido uno en la casa de Sirius, me parece que lo mejor, es decírselo ahora. ―Tomó aire, Harry y McGonagall, se preguntaron qué les diría. ―La cicatriz, se mostró... abierta e incurable, durante sus primeros doce años, ¿recuerda usted, como esta solía estar siempre roja? ―Harry asintió. ―Usted mismo, ha visto lo que son los Horrocruxes: objetos o personas, en las cuales se encierra una parte del alma, lo cual permite a la persona, ser virtualmente inmortal.

―Seis han sido destruidos: el diario de Ryddle, la copa de Hufflepuff, el guardapelo de Slytherin, la diadema de Ravenclaw, un anillo en casa de la familia materna de Ryddle... y yo.

―Luego de que el último Horrocrux sea destruido, entonces será posible matar a Voldemort, incluso con un puñal Muggle, o con un arma Muggle ―especificó Dumbledore, haciendo que los ojos de Harry y McGonagall se abrieran. ―Quería comprobar, si aún existía una conexión entre usted y Voldemort. O si Voldemort era capaz de entrar en tu mente, con Legeremancia.

―Sé cómo se siente la Legeremancia y.… creo que tengo buenos escudos de Oclumancia. ―Dijo Harry.

―Por favor: comente a la profesora McGonagall, cualquier cosa extraña, con la cual llegue a soñar ―rogó el profesor Dumbledore.

―Está bien profesor. Yo comentaré mis sueños a la profesora McGonagall, y ella se los comentará a usted ―dijo Harry.

―El nivel de Legeremancia de Voldemort, es tan alto, que incluso puede... generar sueños, en las personas ―dijo Dumbledore.

―Entonces, lo comentaré a la profesora McGonagall ―dijo Harry. Ante aquello, el profesor Dumbledore sonrió, se veía más calmado. Como si un gran peso o responsabilidad, acabara de serle retirado de sus ya viejos y muy cansados hombros.

Dumbledore se aproximó a la chimenea, tomó algo de polvos Flu. ― ¡Callejón Diagon! ―Y desapareció en un cumulo de llamas verdes. El hombre, iba con destino a la tienda de Ollivander, necesitaba de una nueva varita.

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Dos días después, Hermione y Daphne, habían dado con un hechizo, en ese libro que Hermione sacó de la Biblioteca de la Sabiduría, a la cual aparentemente, solo esa joven mujer llamada Eva y ella, tenían acceso, encontró este libro y junto a Daphne, fueron hasta la Casa de los Gritos, usaron un hechizo, para agrandar la casa por dentro, pero por fuera seguían viéndose igual, así mismo, solo con runas y hechizos del libro «Hechizos y Runas muy útiles del siglo XIV», amueblaron y acondicionaron todo, para las sesiones de entrenamiento y colocaron runas de silencio y privacidad.

En el Galeón, apareció un mensaje: «Día Sábado, encontrarán al Sauce Boxeador completamente quieto, hay una abertura, úsenla», duró solo unos pocos minutos, pero pronto todos supieron a donde ir.

Y así fue: el día sábado, con solo seis alumnos, quienes encontraron la Casa de los Gritos, y a Harry y Hermione, como los maestros.

―Dos hechizos para comenzar... ―Harry apuntó al suelo. ― ¡Accio: maniquíes de prácticas! ―del suelo, surgieron dos maniquíes de prácticas con varitas y todo. ―El Expelliarmus...

―Vamos, hombre: ¿realmente esperas que el Expelliarmus nos salve, en un combate contra Quién-Tu-Sabes? ―dijo Zacharias Smith.

―Si no crees, pregúntale a mi tía: Amelia Bones. Ese hechizo le ha salvado, en múltiples ocasiones. ―Dijo Susan, defendiendo a su novio.

―Zacharias, atácame con el... Petrificus y yo con el Expelliarmus ―dijo Harry ―Veamos, quien es más rápido.

Zacharias asintió ante la idea y desenfundó su varita, ambos se saludaron. ― ¡Petri...!

¡Expelliarmus! ―exclamó Harry, reteniendo gran parte de su magia, en su cuerpo, logrando que solo la varita de Zacharias saliera volando.

Todos asintieron y se hicieron en parejas, desarmándose, primero uno y luego otro. ―Fred vs George: usarán Desmaius y Rennervate sobre el otro. Hermione vs Ginny: Depulso, por favor muéstrenme sus brazos ―ambas así lo hicieron y Harry les colocó unas runas en sus brazos. ―Son para que no salgan volando. Luna vs Romilda: Congela. ―Los seis le miraron, y se agruparon. ―El Expelliarmus lo tienen más que perfecto, por eso usarán estos otros hechizos. La gran mayoría, recibirá hechizos para el TIMO.

―Y otros, recibiremos hechizos para... combatir realmente a las Fuerzas Oscuras ―dijo Hannah Abott, quien no notaba como Lavender Brown, estaba muriéndose de celos, por verla de novia con un chico que le gusta (Neville).

¡Expelliarmus! ―chilló Lavender, celosa.

¡Protego! ―exclamó Hannah, girando sobre sí misma y activando el hechizo escudo.

Luego de la clase, Hermione y Harry, colocaron runas, que reforzaran la estructura de la casa. Harry cambió la madera que componía el interior de la casa, por cemento (cosa que no le resultó fácil, por más magia que él poseyera), aquella acción de concentrarse tanto, le cansó en extremo.

Aprenderían a defenderse, justo ante las narices de Umbridge.

Los días de entrenamiento se alternaban, entre: lugares de entrenamiento (o pasadizo del salón 316 –donde tendría que estar la piedra filosofal, canónicamente–, casa de los gritos, Cámara de los Secretos –Luna y Hannah la limpiaron y amueblaron–, o Sala de Menesteres –este lo descubrieron, gracias a Dobby–)

En las siguientes clases de Autentica Defensa Contra las Artes Oscuras.

Y, para tener a Umbridge vigilada, Pansy se encargó de ser la líder del grupo, luego de decirle algo a Umbridge, algo que dejó a la mujer temerosa de lo que la casa Parkinson pudiera hacerle, ella misma escogió a los miembros, cosa que enervó a Draco Malfoy, quien veía caminar de arriba hasta abajo a Pansy, Daphne y Millicent, siendo que la última se unió cuando Pansy dijo que podría auxiliarla, con consejos para poder enamorar a la persona que le gustaba.

Pero Draco tomó a Gregory Goyle y Vincent Crabbe, para formar su propia Inquisición y mantener a Umbridge informada de los movimientos de Pansy y Daphne, pues era de conocimiento público, que ambas tenían una relación sentimental con Harry Potter, siendo este último el actual enemigo del Ministerio y el motivo por el cual Dolores estaba dando clases en Hogwarts.

En los meses siguientes, si bien Dumbledore evitó que Trelawney tuviera que irse del castillo (pues la mujer carecía de un hogar), no evitó que fuera despedida por Umbridge, pero velozmente, el director y la subdirectora, contraatacaron a Umbridge contratando a Firenze el centauro, como profesor de Adivinación.

Así mismo, en las clases de la ADCAO, los que iban más avanzados, aprendieron el Finite Incantatem (también llamado Encantamiento General de Contrahechizos) y la Bombarda y su contraparte: Bombarda Máxima.

Al tiempo que Umbridge y la brigada de Draco Malfoy, no lograban dar con los alumnos rebeldes.

A causa de que carecía del trozo de alma de Voldemort, desde su segundo año y gracias a la Oclumancia que otorgaba el ser un rey, así como su propio estudio en tal arte, Harry no pudo ver a la serpiente de Voldemort, por medio del enlace de alma/legeremántica.

Ni pudo advertir a Ron, ni a nadie, sobre el ataque de la serpiente Nagini a Arthur Weasley, en la Sala de Profecías, donde el pobre hombre murió envenenado.

Tampoco lo descubrió Dumbledore, quien estaba atento, ante cualquier posible alarma por parte de Harry Potter.

Una alarma que jamás llegó.

A la mañana siguiente, aparecería en El Profeta.

«Empleado del Ministerio, es encontrado muerto en una sala de máxima seguridad»

Los Weasley, tuvieron que ir a San Mungo, cuando Dumbledore les contó lo ocurrido.

Más de un miembro de la ADCAO, creyó escuchar claramente a la profesora Umbridge decir: "Un traidor de la sangre menos, en el mundo".

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Ni S.H.I.E.L.D, ni tampoco el MI6, ni el Ministerio de Magia, se imaginaron que contarían con la ayuda del Dr. Destino, ni con la ayuda del reciente alumno de la Ancestral: el Dr. Strange, pero allí estaban ambos, empleando su propia y curiosa magia, y dejándoles ver a los representantes de los tres grupos (Ministerio, MI6 y S.H.I.E.L.D), por medio de un portal/visor, donde estaban los Mortífagos reunidos, y sobre sus conversaciones, de las cuales Amelia Bones tomó nota, junto al actual jefe de la Oficina de Aurores: Rufus Scrimgeour, junto a ellos estaban los miembros de la Liga de los Hombres Extraordinarios.

―Entonces: Ryddle desea que sus terroristas roben un orbe el cual contiene una profecía, ubicada en la Sala de Profecías, del Ministerio de Magia ―dijo M.

―Ministro, puedo tener a los Aurores preparados, y en lugares estratégicos, una semana antes del 17 de junio ―aseguró Rufus ―No será extraño, tener Aurores patrullando o caminando con sus ropas civiles, en el Ministerio, ni siquiera si es de noche.

―Rufus, quiero que te reúnas con Madame Bones, los quiero a ambos, como punta de lanza, no solo de este contraataque contra los Mortífagos, sino también como los rostros de la justicia de la Inglaterra Mágica ―dijo un nervioso Fudge. ―No podemos movernos políticamente, si no logramos demostrarlo, ante todos. Debemos demostrar, que Ryddle está nuevamente vivo, y que está tratando de dañar a la población. Les daré la razón al joven Potter y a Dumbledore... ―Rufus asintió.