Todos lo personajes le perteneces a Rumico.

———

Llevaba ya un año trabajando en esa empresa cuando me comentaron que iba a ascender y ser contratada. Hasta este momento, era practicante en esa empresa y cuando terminé la universidad, me dieron contrato.

Con el anuncio de mi contratación, también anunciaron el ascenso de Inuyasha a un puesto más Senior dentro de nuestra misma área.

No me sorprendió que ascendieran a Inuyasha, ya que siempre demostró ser muy inteligente y hábil en lo que hacía.

Su cara seria y lo rápido que hacía todo generaba la sensación de que para él, todo era fácil.

Yo lo admiraba, admiraba que sea tan analítico, inteligente y cumplir con todo. Se daba sus espacios perfectamente entre el trabajo y su vida personal.

Durante todo ese tiempo, nunca conocimos una enamorada de Inuyasha. Siempre se mostraba frío en ese aspecto y suponíamos que era todo un jugador que le gustaba mantener su vida privada en secreto.

La chicas de otras áreas siempre se acercaban coquetamente a pedirle ayuda y él no se inmutaba ni un poco en su expresión. Siempre se mostraba serio (y hasta algo misterioso) con su actuar y más ayudaba como si fuera lo más normal del mundo.

No me malinterpreten, eso solo era en lo profesional. Inuyasha cuando quería fastidiar era de las personas más jodidas del planeta. Te tomaba de punto y hacía que todos alrededor se rían de lo que decía. Era infantil también, y nunca le molestó que yo lo fastidie de gay a veces.

Pasaron los meses y trabajar a su lado se volvió algo normal para mí. Consultarle cosas y saber su opinión era importante para mí. Ya llevábamos más de un año y nueve meses cuando pude conocerlo un poco más.

19/12/18

9:12pm

Me acuerdo que era finales del 2018 cuando mi enamorado de ese momento y yo habíamos terminado. Estuve frustrada por cosas del trabajo y era como las 9:12pm cuando salí de la oficina. Me sentía frustrada y a punto de llorar. Solo faltaba que me digan algo e iba a comenzar a soltar ese mar de lagrimas.

Extrañamente, Inuyasha apareció en la puerta del edificio cuando yo estaba esperando mi taxi. Él había regresado a la oficina a recoger su moto ya que había ido a jugar fútbol después del trabajo con más gente de la oficina.

Me vio y me saludó y siguió caminando para ir al estacionamiento e irse. Extrañamente regresó, supongo que notó mi expresión de tristeza. Yo solo había intentado ocultar mi rostro para que no vea mi pena.

⁃Kag? Estás bien? - dijo Inuyasha con ligera curiosidad o simple amabilidad. Vi que se acercó un poco más y se agachó para ver más directamente mi rostro.

En ese momento no pude aguantar más y solo me puse a llorar. Lloré soltando las lagrimas y noté cómo se puso nervioso al ver que estaba llorando en la puerta del edificio de nuestro trabajo.

⁃Eh... Kag, no llores... vamos, nada puede ser tan grave... tranquila... - y se acercó un poco más a mí. Sentí como dudó pero terminó por abrazarme y dejar que llore en su pecho. Lo sentí sudado y caliente por el deporte que había hecho pero solo me sentí tranquila y reconfortada entre sus brazos.

⁃Solo, solo tuve un mal día, Eri me llamó la atención por un par de cosas que no entregué a tiempo y siento... siento que a veces no se da cuenta de todo lo que sí hago bien y me esfuerzo. - le dije a Inuyasha entre sollozos y ligera timidez de abrir mis pensamientos. Eri era nuestra jefa y era conocida por tener un carácter dominante y algo intenso. No quería contarle para nada que parte de mi tristeza también era por ese lío amoroso que tenía con mi ex. No quería que Inuyasha piense que era patética por llorar por un chico.

⁃Bueno, ya está no? Ya pasó - dijo Inuyasha mientas se alejaba un poco más de mí y observaba mis reacciones - no siempre vas a hacer bien las cosas y mañana es un nuevo día. Ya fue. - me dijo de manera calmada. Me limpié las lagrimas y solo murmuré un "sí..." tímido. Noté que me observaba como sudando y luego prosiguió - eh... mira, no sé si quieras pero... qué te parece si vamos por unas cervezas, hablamos y te distraes, a fin de que dejas todo ya y continúas tranquila. - Inuyasha lo dijo dudoso, sentía que tal vez lo hacía por compromiso pero no tenía por qué hacer eso por mí. Bastaba con lo que me había dicho. Ahí noté que Inuyasha no le gustaba ver llorar a las mujeres.

Me quede pensando y sorprendida. No es que sea amiga de Inuyasha o algo por el estilo pero su gesto significó mucho para mí. Sonreí un poco y asentí con la cabeza y una sonrisa tímida.

Quedamos en que él iría a su casa a bañarse y dejar su moto y yo iría a la mía a cambiarme por algo más cómodo y nos encontraríamos en una hora en un bar por el centro de la ciudad.

Tenía 24 años e Inuyasha 29, extrañamente yo me veía mucho más joven y él, él sí parecía un apuesto chico de 29 años o tal vez algo más por esa confianza que mostraba en su actuar.

Me puse tan nerviosa. No sabía que hacer o qué decir. Solo estaba ahí pensando que iríamos los 2 solos a tomar una cerveza en el centro de la ciudad. Era un miércoles, por lo que los bares cerrarían a media noche al ser día de semana en la zona a donde estábamos yendo. Ese tiempo era suficiente para reírnos un rato y no estar tan cansados para el día siguiente que debíamos ir a la oficina.

Inuyasha me mandó un mensaje diciéndome que estaba listo e iba a salir ya para el bar. Yo pedí un taxi y también me dirigí al lugar de encuentro.

Me había puesto un crop top con flores y algo más largo, por lo que cubría ligeramente mi ombligo, podía pasar como algo más relajado y no coqueto junto a una camisa de franela a cuadros encima y abierta y unos jeans oscuro. Mis labios los pinte color ladrillo y mi ojos tenían un poco de rímel. No quería verme muy producida ni arreglada, bastaba con algo de máscara de pestañas y boca pintada para no verme tan producida ni tan simple.

Me sentía nerviosa, muy nerviosa por estar junto a él tomando en un bar. Me imaginé mil veces en mi mente la posibilidad de preguntarle si recordaba nuestro beso o no y sacarme esa curiosidad de encima. Pensaba muchas cosas que quería hablar con él y qué decirle.

Cuando llegué al bar, lo vi con un polo blanco, unos jeans oscuros y zapatillas. Entramos y buscamos una mesa. Nos sentamos y pedimos un par de cervezas. Para ser exactos, él pidió una botella grande solo y yo una igual.

La noche fue amena, hablamos de música y cosas. Muy poco de amor (más por curiosidad mía de saber más de ese muchacho misterioso que siempre estaba sentado a mi lado pero que sentía que no sabía nada de él y él no me pregunto casi nada de ese aspecto).

Me contó un poco de su papá. Era suizo y vino en un viaje a Japón para conocer la ciudad. Viajó hacia El Monte Fuji y ahí conoció a Isayoi, madre de Inuyasha, quien era la guía de turismo del tour que hizo su padre. Terminaron enamorándose y estando juntos. Pasó los meses y el padre de Inuyasha le pidió a su madre que dejara todo y se vaya con él en un tour por otros países pero Isayoi rechazó la propuesta. Tras un par de discusiones, el papá de Inuyasha se fue y su madre se quedó en Japón. A los meses, Isayoi se enteró que estaba embarazada pero nunca se lo dijo al papá de Inuyasha. Su padre mandaba cartas que su madre nunca respondió hasta que un día dejó de enviarlas. Inuyasha años después, encontró las cartas y decidió escribirle a su padre y luego encontrarse con él cuando ya tenía 18 años en China y conocerse.

Su madre se molestó por esa "traición" pero entendió que Inuyasha quisiera conocer a su padre. Desde ahí, Inuyasha tuvo una gran relación con su padre y todos los años viajaba a suiza a visitarlo. Su padre se volvió a casar y tenía un hermano llamado Sesshomaru con quien se llevaba bien, pero no lo noté tan convencido de eso. Solo indicó que Sesshomaru era un niño engreído que le faltaba madurar y dejar de ser tan orgulloso y distante. Yo me reí con ese comentario ya que Inuyasha parecía ser igual.

Esa noche fue divertida, nos reímos y me relaje mucho. Terminadas 2 botellas cada uno nos regresamos a nuestras casas.

Esa noche fue demasiado especial. Nunca imaginé que Inuyasha llegara a hacer esas cosas por alguien, o por mí.

Sentí que Inuyasha era un buen amigo, solo que no se mostraba realmente con todo el mundo. Sentí que tenía muchas experiencias y era sincero en sus expresiones y sensaciones. El misterio solo incrementaba pero a la vez sentía que me era más fácil leerlo, reconocerlo, entender cómo era.

No me atreví a consultarle si recordaba nuestro primer beso. Sentí que sería extrañamente incómoda la respuesta y solo me acobardé de consultar. Se acordara o no, ya no importaba. Esa noche, Inuyasha había sido un buen amigo, si es que podía aplicar ese término, y me hizo olvidar todas mis preocupaciones.

20/12/18

2:15am

——-

Gracias a las personas que leyeron este fic.

Le he puesto un poco de mí y de las cosas que pienso y siento, pero tiene bastante de ficción. Así que no sé cómo terminará esta historia aún.

Sigan leyendo y déjenme comentarios. Sus comentarios son mi sueldo y motivación de escribir.

Saludos!