Harry Potter pertenece a JK Rowling.

DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.

Harén de Harry Potter.

Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.

DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.

Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.

Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.

1.- Puede ser un Cross Harry Potter / Marvel o Harry Potter / DC o DC / Harry Potter / Marvel.

2.- Puede ser un fic donde Harry es transportado al universo de esas franquicias o uno donde el mundo mágico está escondido, pero los Muggles no tienen conocimiento o poder sobre el mundo mágico, es decir la Reina Isabel no puede hacer o cambiar nada de ese gobierno y no es la soberana del mundo mágico.

Así como Furia o Hidra por ejemplo no saben que el mundo mágico existe y no tienen ninguna jurisdicción sobre ellos.

3.- Harry será una potencia de calibre cósmico, porque Harry será un Rey como en el retorno del Rey, creo que una buena comparación seria que un Rey es como el Phoenix que reside dentro de Jean Gray.

Pueden hacer que sea cualquier cosa que quieran, un Dragón, un Tigre, un Basilisco, eso no me importa, pero ya saben más o menos cuales son las cualidades de los Reyes, tiene que ser como en mi historia.

4.- Como Harry es un Rey (Harry Potter y el retorno del Rey por FxRobalino) y es un Cross tiene que tener chicas de ambos lados, Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones del canon de Harry Potter, Starfire y Blackfire de DC Comics y Jean Gray y Rouge de Marvel .

Cualquiera que sea la combinación que hagan estas chicas tienen que estar si o si, de ahí es más si quieres agregar otras chicas háganlo si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kriptoniana o Amazona estuviera en la corte, así como no quiero que la Viuda Negra o la Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de esas chicas.

5.- Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que los hagan deidades superpoderosas, pero están a la par con los héroes.

Me canse de que en cada Cross que leo los héroes son más fuertes que los magos y bla, bla, bla, no digo que todos los magos están al mismo nivel, pero al menos los que supuestamente tienen un entrenamiento bien puesto como los Aurores si quiero que sean poderosos, los demás son civiles y no necesitan ese nivel.

Excluyendo a Harry por su puesto, siendo un Rey en más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto el Fénix dentro de Jean que podría ser otro Rey a mi parecer.

No quiero que los Magos sean menos, controlan una energía que rehace la realidad a su gusto así que espero que sean tomados en cuenta como cualquier héroe o villano, eso también permitiría que en ese mundo haya problemas y todo.

6.- Harry y su grupo, no pertenecen a ningún otro grupo, no pertenecen a SHILD no pertenecen a Hydra, no pertenecen a los Avengers, no pertenecen a La Liga Extraordinaria o la Liga de la Justicia, o cualquier otro de esos grupo.

7.- Quiero que Harry sea un punto medio entre los héroes y los villanos, se peleará y les sacara la P &% $ # a los dos lados, especialmente el Capitán América y Superman, eso dos me caen peor que una patada en la bolas por parte de Hulk.

43: Batalla en el Ministerio.

A la mañana siguiente, se enteraron de que Umbridge y cuatro Aurores, quienes estaban a sus órdenes, habían tratado de sacar (o arrestar), a Hagrid, pero él se había defendido perfectamente bien, había golpeado brutalmente a los Aurores y amenazado a la profesora Umbridge, para que no dijera, ni una palabra.

Cuando comenzó, la nueva semana, se anunció que aquella, sería una semana de receso y a Harry, ese mismo día lunes, una pequeña lechuza, le entregó a Harry, un espejo, envuelto en papel regalo, con una nota.

«Querido Harry, este es un artefacto mágico llamado "Espejo de Doble Vía", cualquier problema que surja, solo sujeta el espejo ante ti, y di mi nombre. ATTE.: Sirius.»

La semana comenzó a ir muy bien, aunque Harry había adquirido las mismas costumbres de estudio de Hermione, cosa que ellos solo podían confiar, en que fuera fruto del amor que se tenían, pues fueron a buscar a algún alumno de sexto año, y a preguntarle un poco, sobre los temas que él tenía.

Ante aquello, el joven de diecisiete años, estaba feliz por Harry y Hermione; y les enseñó los temas, de las asignaturas obligatorias y de las optativas, de sexto y séptimo.

Eso hizo a Harry y Hermione, reunirse varios días, en la biblioteca, a lo cual se les unieron Susan, Padma y Daphne. También se reunieron con ellos Neville, Hannah, Romilda y Luna, pero pronto se dieron cuenta de que estaban muy juntos, y según el Decreto de Enseñanza 24, así que se sentarían en parejas, repasando aquello con lo que se encontrarían en el próximo año, y fueron yendo de una clase a otra, como si todo siguiera su curso ordinario.

Igualmente, Harry acostumbraba a ir a la Sala de Menesteres, para poder idear aquel hechizo que se le había ocurrido. Sabía que se podían inventar hechizos, y solo se necesitaban tres cosas: Intensión, movimiento de varita y un nombre.

Intención: ¿Generar luz?: Lumos, ¿generar una protección?: Protego

En su caso, quería generar: o un golpe, o un revote.

Movimiento de varita: Fue complicado, pero logró sentir familiar, una W.

Nombre... Resiliant.

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Un día, Harry no pudo evitar dormirse en la clase de Historia de la Magia, cuando despertó, se encontraba ante la reina Zorra. ―Hola. ―Saludó el humano― ¿Ocurre algo?

Voldemort, es un maestro en la Legeremancia. La Legeremancia, es el arte de leer la mente. ―Explicó la Kitsune. ―Y ha intentado entrar a tu mente. Despierta y usa aquel espejo que te regaló Sirius para hablarle.

―Entendido ―dijo Harry, mientras cerraba los ojos y despertaba. El chico, viendo que nadie lo miraba, observó en su mochila y sacó el espejo. ― "Sirius Black"

―Ca...

― ¡Shhh! ―dijo rápidamente.

― "¿Estás en una clase?" ―preguntó, sonriente. Esto de hablar durante una clase, le parecía a lo que solían hacer él y James.

― "Sirius, gracias a la Kitsune, he descubierto que Voldemort desea algo de mí" ―susurró Harry― "Ah intentado, implantarme un recuerdo falso, sobre que estás siendo torturado en el Ministerio de Magia, en una habitación subterránea llena de orbes, que brillaban con luz azul"

― "Una habitación subterránea, llena de orbes que brillaban con luz azul" ―repitió Sirius, mientras pensaba. ― "Suena a la Sala de las Profecías, en el Departamento de Misterios, noveno nivel"

― "Por favor, vigila a todo aquel que entre, o salga de Grimmauld Place" ―susurró Harry.

― "Avisaré a Lunático y a varios en quienes confío... claramente en esa lista no está Dumbledore" ―susurró Sirius, mientras que terminaban la llamada.

La clase de Historia de la Magia, fue muy lenta, y luego la clase de Transformaciones fue igual, o más lenta.

―Me alegra ver, que casi todos han logrado darles forma a estas rocas, para que sean estatuas de Dragones y: el conjuro Draconifors ―dijo McGonagall sonriente. ―Un trabajo impecable, pueden retirarse. ―Todos recogieron sus cosas, y comenzaron a retirarse ―Potter, Longbottom, Parkinson, Greengrass ―los cuatro se detuvieron. ―No pude evitar notar, que, a lo largo de clase, aunque estaban al pendiente y han realizado perfectamente las transformaciones, sus mentes parecían estar en otro lugar, ¿puedo preguntar sobre eso? ―Harry se giró y todos asintieron. ―Señor Potter, no soy tan tonta, como la profesora Umbridge, quien se creyó que solo es un grupo de estudio, de tres o cuatro alumnos, por favor. Sé que han estado dando clases a sus compañeros, y eso fue demostrado la semana pasada, con perfectos encantamientos, contra-maldiciones y hechizos de TIMO de DCAO ―tomó aire y su tono de voz cambió. ―Por favor, díganme qué está pasando.

―En la hora de Historia de la Magia, me... quedé dormido ―confesó Harry, McGonagall lanzó una risilla, como diciendo "no me sorprende, que se durmiera". ―Y... vi a Sirius siendo torturado por... Quién-Usted-Sabe, pero mis escudos Oclumánticos, se levantaron, resultando obvio que fue un recuerdo falso, y llamé a Sirius, quien se intenta comunicar conmigo, al calentar este espejo, que me mandó ―Harry lo sacó de su bolsillo.

McGonagall asintió. ―Con... con su permiso... Potter, Longbottom, Parkinson... Greengrass ―los miró a todos cuatro. ―Yo... voy... voy a avisar al profesor Dumbledore y...

― ¿A la Orden del Fénix? ―preguntó Parkinson.

―Exactamente ―dijo ella.

Harry abandonó la habitación, detrás de la profesora, se acercaba la hora de la cena, estaba anocheciendo, pero la verdad era, que el estar pensando, los cuatro, en el falso recuerdo, les quitó el hambre.

― ¿Sabes algo más, sobre esa habitación? ―preguntó Neville, quien se veía listo para seguir a Harry, incluso hacía el fin del mundo.

―Sí. Es en el Ministerio de Magia, en el Departamento de Misterios ―dijo Harry.

―Sabes que no te dejaremos ir solo ―dijo repentinamente Daphne.

Harry se giró, tratando de que su rostro mostrara extrañeza, o asombro. ― ¿De qué estás hablando?

Pansy frunció el ceño, causando que Harry tuviera un escalofrío, intentar llevarles la contraria, a cualquiera de las dos Slytherin, era una mala idea. ― ¿Crees que no sabemos, que planeas volar hasta el Ministerio de Magia?

―Iremos contigo ―dijo Neville, apretando fuertemente su varita. ―Y.… y vamos a ir. Sin importar, que creas que nos pondrás en peligro, vamos a ir.

Pronto, vieron correr hacía ellos, a Hermione, Padma, Susan, Nymphadora y Hannah Abbott, la novia de Neville.

―Hola ―habló Hermione. ―Recibimos el aviso de los Galeones falsos, ¿Qué ocurre?

―Harry recibió un ataque Legeremántico de Ryddle ―dijo Daphne. ―Cree estar completamente seguro, de que fue falso.

―Supuestamente, Ryddle tiene a Sirius, en un lugar llamado Sala de las Profecías, contenida en el Departamento de Misterios ―dijo Harry. ―No parece estar solo él, sino que están Malfoy, Bellatrix, Rabastan y Rodolphus Lestrange, había otros... siete Mortífagos, al menos. En el noveno piso.

―Le hemos dicho a la profesora McGonagall, para que ella avise al profesor Dumbledore, y a la Orden del Fénix ―dijo Pansy ―Si es que se llega a dar el caso, de que ser un caso real.

Se miraron entre ellos, y luego a Harry, quien entendió, solo con esa mirada que irían con él.

Tomaron camino hacía el Bosque Prohibido, ingresando en él, sin saber que eran seguidos por Severus, quien mandó un mensaje a Dumbledore, vio a Potter y a sus amigos, usar los Thestrals (Daphne y Pansy subieron a uno, otro fue cabalgado por Neville y Hannah, un tercero por Luna), un hipogrifo (Harry y Hermione), en otro hipogrifo fueron Susan y Nymphadora.

Rápidamente, Severus sacó su espejo, para avisar a Dumbledore, sobre lo que acababan de hacer Potter y sus amigos.

―Entendido, Severus ―dijo Dumbledore. ―Llamaré a varios miembros de la Orden del Fénix. Por favor, ven ahora mismo a mi oficina, usaremos la red Flu, para ir al Ministerio, y auxiliar a los amigos de Harry.

―Sí señor ―dijo Snape, guardando su espejo y usando un hechizo de velocidad, para poder correr, hacía la oficina del director. ―Poner a salvo, al mocoso Potter ―gruñó, enfadado.

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Harry y sus amigos, hicieron una rápida parada en la tienda de artículos de broma, de los hermanos Weasley, comprando varios productos para un combate: sombreros y capas escudo, polvo de oscuridad, y detonadores trampa. Ahora, teniendo conocimiento de aquellos a los que se enfrentarían.

Llegaron al edificio ministerial, siendo guiados por Neville, quien había visitado ese lugar, en verano y recordaba cómo debían de ingresar.

―Es aquí, en esta cabina de teléfono Muggle ―dijo Neville, entrando él primero y luego, haciéndoles una seña, para que entraran, logrando todos ingresar, y teniendo bastante espacio. ―Es un Encantamiento de Expansión Indetectable. Ahora, solo tenemos que marcar... dos, cuatro, cuatro, dos ―contestó y sonó una voz femenina.

«Bienvenido al Ministerio de Magia, por favor diga su nombre y el motivo de su visita»

―Neville Longbottom, Hannah Abbott, Luna Lovegood, Harry Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass y Pansy Parkinson: Misión de Rescate. ―Pronunció Neville, con seguridad, para luego colgar, sacó del teléfono, unos botones de colocarse en la ropa, con los nombres de todos.

―Harry Potter: Misión de Rescate ―leyó el pelinegro.

Un segundo después, la cabina comenzó a defender hacia el atrio del Ministerio, el pasillo estaba rodeado por chimeneas apagadas que se usaban los empleados para entrar al edificio.

Cuando salieron de la cabina esta volvió a subir, dejándolos parados en medio del pasillo oscuro sin un solo ruido a su alrededor.

Neville lo miró. ―Departamento de Misterio, piso nueve, ¿verdad?

―Sí ―contestó Harry. Neville les hizo un gesto con la mano para que lo siguieran, no había visitado el Departamento de Misterios pero sabia mas o menos como ubicarse en el Ministerio gracias a su visita anterior, así que sabia como llegar aunque nunca hubiera ido antes.

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Al mismo tiempo, en Nueva York, en la Mansión X, se encontraban Charles Xavier y Jean Grey, reunidos en Cerebro, el cual era un dispositivo, que podía amplificar el poder de las ondas cerebrales de los telépatas, con Cerebro y los conocimientos en telepatía que tenía el propio Xavier, pudo ver que eran aquellos sueños, que las últimas semanas, habían estado molestando tanto, a su alumna pelirroja.

―Jean, estos no son sueños ―murmuró el hombre sorprendido. ―Estás contactándote con otra dimensión.

― ¿Otra dimensión? ―preguntó la pelirroja sorprendida.

―Y.… estos Metahumanos, son sencillamente increíbles ―murmuró el profesor, mientras veían la historia del Plutoniano y sus aliados, quienes luego se volverían sus enemigos.

Vieron al Plutoniano destruir el planeta, vieron como el enemigo del Plutoniano estaba enamorado de él y como este fue descubierto poseyendo el cuerpo del antiguo compañero juvenil del Plutoniano, cuyo cuerpo fue asesinado por el Plutoniano, pero el enemigo, se salvó, al transferir su consciencia a otro cuerpo.

Unos alienígenas llegaron a un trato con un miembro del Paradigma y se llevaron al Plutoniano del planeta, colocándolo en un sueño y luego poniéndolo a trabajar para ellos, solo para acabar abandonándolo en un planeta/manicomio, de donde sería salvado y devuelto a la tierra, por el único miembro del Paradigma, que aun confiaba en él, el supuesto hombre más inteligente del planeta.

Lo que ninguno de ellos noto fue como el usar a cerebro para conectar sus mentes con esa otra dimensión estaba repercutiendo en Jean y en la entidad que residía dentro de ella, la pelirroja estaba demasiado concentrada en lo que estaban viendo para notar sus manos encendiéndose en color naranja envueltas en fuego.

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Un grupo de voces susurrantes pronunció el hechizo "Lumos" y comenzaron a avanzar, por el desconocido pasillo, el cual estaba limpio, hasta que encontraron un mapa con el típico "usted está aquí".

Luna estudió el mapa, el cual contaba con fotografías de las puertas. ―De nada nos sirve esto, si no conocemos la puerta...

―Profecías ―señaló Harry ―Puerta de color abana, con una letra P de oro.

―Vamos ―dijo Hermione.

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Al mismo tiempo, habiendo usado otra entrada, ingresaron los miembros de La Orden del Fénix, comenzando a buscar a Harry y a sus amigos.

―Irán directamente a la Sala de Profecías, Albus ―dijo Minerva.

―En ese caso... ―Albus se detuvo ante una pared y, como si fuera el callejón Diagon, comenzó a presionar unos cuantos ladrillos, abriéndose una puerta, que llevaba a unas escaleras descendentes ―Lumos.

―Espero que demos con ellos, antes de que lo hagan los Mortífagos ―rogó Sirius.

―Los encontraremos, y los pondremos a salvo Sirius, ya lo verás ―dijo Remus, colocándole una mano en el hombro al Animago, quien asintió.

―Sirius, Remus ―dijo McGonagall. ―Utilicen su olfato, tal y como yo lo estoy haciendo. ―Ambos asintieron y eso mismo hicieron.

―Derecha ―dijo Remus oliendo, cuando se acabaron las escaleras, se escuchó una puerta ser cerrada, todos los miembros de la Orden de Fénix avanzaron.

Encontraron una puerta con una letra P. Dumbledore abrió los ojos, ante lo que supondría esto.

― "¿Es aquí, Harry?" ―preguntó Neville, mirando los estantes con las esferas llenas de humo, que brillaban con una tenue luz azulada.

― "Sí" ―susurró Harry, mientras avanzaban por los orbes― "Nox" ―y la luz de su varita se apagó.

― "Harry, mira" ―susurró Daphne, apuntando a un orbe en específico.

S.P.T a A.P.W.B.D

Señor Tenebroso.

Y (?) Harry Potter.

― ¿Por qué tiene tu nombre, Harry? ―se preguntó Neville nervioso.

Harry olfateó, había más personas ahí, todas olían bastante mal, sabia instintivamente que eran magos oscuros ― ¡Al suelo! ―ordenó Harry, al instante se lanzaron al piso, luces se hicieron presentes sobre sus cabeza, pero la orden rápida de Harry evito que fueron tocados por ellas, entonces reacciono por instinto, su cuerpo se encendió soltando una ola de plasma que cubrió rápidamente todo el lugar.

El suelo se derritió junto con algunos de los estantes, los orbes de profecías eran mas resistentes pero sin soporte comenzaron a llover sobre ellos.

Los Mortífagos confundidos por lo que había sucedido, algo adoloridos al ser quemados y al mismo tiempo intentando evitar tocar los orbes sabiendo lo peligrosos que eran para cualquiera que no perteneciera a la profecía, gritaron y se dispersaron.

Los jóvenes se levantaron del suelo rápidamente e intentaron ver algo entre todo ese caos – ataquen rápido y no se queden parados, muévanse para confundirlos más, y no intenten usar escudos, estas personas no están intentando dejarlos inconscientes, usaran maldiciones asesinas, lo mejor es no estar en el lugar donde la maldición vaya – ordeno Harry.

El resto del grupo asintió y comenzaron a moverse rápidamente buscando a los Mortífagos, esperando que cambiaran de cazadores a presas.

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El Plutoniano, logró volver a la tierra, gracias a una maquina tele-transportadora, donde comenzaron a destruir el planeta, y en una base secreta, una pareja de criaturas extrañas, fueron liberados.

China y Japón tenían el conocimiento de esas criaturas, los habían sellado sin tener ningún conocimiento sobre lo que eran, pero en su desesperación las liberaron para enfrentarse al Plutoniano. Las criaturas eran mucho mas fuertes que el Plutoniano logrando apresarlo, dejándolo a vagar en el fin de los tiempos, donde no había nada mas que vacío sin fin, pero cuando todo parecía solucionado aparecieron Qubit y Max Damage para sacar al Plutoniano de su prisión una vez más.

Una vez en la tierra, Qubit procedió a explicar su plan para salvar a la tierra de una muerte segura por radiación, una radiación que se había utilizado para contener a las dos criaturas extrañas que pudieron vencer al Plutoniano.

Qubit logro obtener la ayuda del Plutoniano ofreciéndole una segunda oportunidad para redimirse, para volverse el héroe una vez más.

Eso enojo a su compañero momentáneo y villano reformado, Max, pero a Qubit no le importaba con tal de que lograra solucionar el problema de la radiación increíblemente potente que soltaron en el planeta.

Al mismo tiempo se podía ver a dos héroes más, dos héroes y un fantasma, el hombre de cabello negro pertenecía a un raza de humano evolucionada que había vivido por unos dos mil de años, llamado Gilgamos.

La siguiente era una mujer llamada Keiko que procedía de una familia capas de hacer realidad a los fantasmas de las historias, y gracias a ella el fantasma a su lado estaba presente, Scylla, muerto hace poco y en una relación sentimental con Keiko.

Los tres buscaban unas semillas que Gilgamos aseguraba podía salvar el planeta.

Mientras seguían viendo todo eso suceder la conexión de Jean con ese universo seguía aumentando, la criatura dentro de ella, una criatura de la que Jean aun no tenia mucho conocimiento estaba comenzando a despertar ya que su fuerza, su unión con Jean estaba siendo utilizada para poder ver lo que estaba sucediendo en ese otro universo.

Pero ni Jean ni Xavier se dieron cuenta de nada a pesar de que estelas de fuego estaban comenzando a desprenderse lenta y efímeramente del cuerpo de la pelirroja, estaban demasiado concentrados en los acontecimientos en un universo que normalmente no podrían ver gracias a las separaciones entre universos, gracias a fuerzas mucho mayores a cualquier cosa que pudiera entender, comprender.

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― ¡Por aquí! ―gritó una voz masculina.

― ¿El profesor Lupin? ―se preguntó Hannah confundida.

En ese momento Lucius, Rabastan y otros dos Mortífagos con máscaras doblaron por una de las estanterías y los apuntaron con sus varitas ― Potter ―gruñó un malherido Malfoy.

―Hola, Malfoy ―dijo Harry, mientras que, en su mano derecha, aparecía una llama. ―Si te mueves, me encargaré de quemarte hasta las cenizas.

―Entréganos la profecía, Potter ―gruñó Rabastan Lestrange.

―Y tus amigos no sufrirán daño ―dijo otro Mortífago.

― ¿De qué hablas? ―preguntó Harry.

―Habla de la cosa con tu nombre, y el alias ―dijo Pansy sonriente, apuntándole a Malfoy a un ojo.

Las cosas siguieron complicándose cuando más Mortífagos aparecieron por otro lado, aunque también estaban heridos ― ¡Entrega la profecía Potter, o vamos a torturarlos! ― dijo Bellatrix, apuntando a Hannah.

¡Expelliarmus! ―exclamó Neville.

Bellatrix se burló del moreno apartando la maldición con facilidad ―Tu rostro me suena... ¡Oh, pero si es el hijo de Franky!

―Torturaste a mis padres, zorra ―gruñó Neville.

Hermione soltó dos Detonadores trampa que se dispararon hacia los lados sin ser notados por los Mortífagos, después de unos segundos causaron un estruendo que llamo la atención de los magos oscuros.

– ¡Bombarda! – gritó Daphne, una explosión sacudió a todos cuando el suelo reventó con violencia mandando escombros por todos lados.

― Salgamos de aquí ―ordenó Hermione.

Harry empujo sus manos hacia donde hacia estado y una barrera de viento se creó enseguida y avanzo hacia sus perseguidores, siendo un Rey tenía la magia suficiente para mandar a volar a los Mortífagos hacia atrás y de paso también derrumbo algunos estantes más.

Los Mortífagos gritaron protegiéndose de los orbes como podían, especialmente cuando el suelo ya no era liso y estaba lleno de escombros que los hacia tropezar, uno de ellos cayo al suelo cuando un profecía se rompió en su cabeza, comenzó a balbucear enseguida.

― ¡Vamos, Harry! ―chilló Hermione, mientras que el pelinegro, corría detrás de su novia.

― "Izquierda, hacía la salida" ―susurró Harry y todos obedecieron, menos Hannah y Neville, quienes se ocultaron entre los estantes cerca a la entrada.

― ¡Atrápenlos! ―ordenó Lucius, los que aun podían se pusieron de pie y comenzaron a perseguir a los jóvenes.

¡Lumos Máximos! ―exclamaron Neville y Hannah, encegueciendo a los Mortífagos.

Neville aprovecho eso y lanzo un maldición que apreso a Bellatrix, cadenas se levantaron del suelo apresando a la mujer loca ―Torturaste a mis padres... ―se acercó lentamente a ella el deseo de venganza siendo su principal motivación.

― ¡Neville cuidado! ―chilló Hannah, al ver a un Mortífago acercándose a su novio por un lado, creo un escudo como pudo frente a Neville, la maldición reboto hacia su creador, la sangre salpico por todos lados cuando todo su brazo se hizo pedazos.

Neville le agradeció a su novia antes de enfocarse una vez más en la loca. Bellatrix era una poderosa bruja por mas loca que estuviera, se soltó de las cadenas e intento atacar a Neville.

El chico logro tirarse al suelo dejando pasar la maldición verde por encima suyo, levanto como pudo su varita hacia donde estaba la bruja y gritó – ¡Depulso!

El hechizo repulsor golpeo a la bruja en el estómago, por lo general solo empujaría cualquier cosa en la que se usara, pero en este caso estaba demasiado cerca y la adrenalina estaba haciendo que Neville usara mas poder del que usaría normalmente.

La ropa se hizo pedazos y un enorme hematoma apareció en el estomago de la bruja, algunos de sus órganos fueron destrozados, Bellatrix jadeo por unos momentos intentando poner aire en sus pulmones, pero su cuerpo estaba fallando rápidamente.

Era una muerte agónica y bastante horrible, pero Neville sabia que era necesario, quizá de esta manera muchos otros no sufrirían lo que él había sufrido.

Se levanto algo tambaleante, y casi cae cuando Hannah lo abrazo, miraron a los lados esperando no ver más Mortífagos, tenían suerte no había más enemigos de momento.

― ¡Por aquí! ―dijo Harry, llamando a Hannah y Neville, cruzando entre todos por un par de puertas.

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Qubit le dio indicaciones rápidamente al Plutoniano y comenzaron a efectuar sus planes para deshacerse de la radiación que contenía a los padres del rubio.

El cielo se estaba tornando rápidamente rosa por la misma, una muestra bastante clara del peligro que corrían en ese momento, aun así el Plutoniano realizaba sus tareas con desgano y poniendo al limite su promesa de matar a más personas

Cuando todo estaba hecho y no funciono Qubit investigo aún más profundamente para saber como estaba formada esa radiación, pero el único de sus creadores que aun estaba con vida no era otro que Modeus, el peor villano que había enfrentado el Plutoniano y el único que estuvo cerca de matarlo, si no fuera porque estaba enamorado de él.

― ¿Tony que hiciste con él? ―preguntó Qubit regresándolo a ver.

―Lo deje contigo en ese cuerpo robótico suyo, en el planeta prisión ―respondió el rubio rápidamente y bastante molesto, aun intentaba leer los pensamientos de su ex amigo.

―Justo antes de que escaparas con ese portal, el cuerpo robótico se desmoronó ―explico Qubit frunciendo el ceño― ¡Modeus puede trasferir su conciencia a otros cuerpos Tony! O se suicidó cuando lo rechazaste o escapo contigo en el cuerpo de uno de los prófugos que trajiste.

Tony frunció el ceño también, antes de comenzar a analizar todo lo que había ocurrido en ese tiempo, recordó que el telépata Burrows se suicidó, se volvió loco por sus pensamientos… pero, Cutter, Cutter había estado a su lado en ese momento, entonces… no se volvió loco por sus pensamientos sino los de ella.

―Está en el cuerpo de Cutter ―jadeó el Plutoniano antes de darse la vuelta y salir disparado hacia el cielo a toda velocidad.

Mientras Jean y Xavier veían todo eso con atención de repente Cerebro… cobro vida y las imágenes se detuvieron, todo el panorama cambio, Jean por primera vez noto como sus poderes estaban comenzando a descontrolarse.

Apretó las manos intentando controlarlos, pero no estaba funcionando, de hecho, cuando intento contenerlos dentro de ella un pulso enorme de fuerza telequinética y fuego se esparció por la… habitación, las imágenes se desdibujaron por un segundo antes de volver a formarse, pero ahora estaban frente a la morena, Bette Noir, y la aliada del Plutoniano Cutter.

Sus poderes siguieron aumentando empujando a Xavier lejos, mientras este intentaba como podía ayudar a su alumna, pero nunca se había encontrado con algo tan poderoso.

Vio en su mente una inmensa criatura, sus plumas brillaban como el fuego y cuando se… extendió, pudo ver a una enorme ave.

Un nuevo pulso y se encontraron nuevamente en ese otro universo, pero ahora en lugar de verlas como si fueran imágenes en una televisión estaban allí, no como espíritus, no como fantasmas, pero estaban allí de algún modo, Xavier se movió por el tejado destrozado y su silla translucida empujó un pedazo de escombro.

―… lava y repite ―Xavier regreso a ver a la pareja de mujeres en el tejado, no podía sentir a Jean, pero estaba seguro que estaba allí, en algún lado agazapada y lista para actuar como si algo de lo que estaba ocurriendo resonara con ella ― ¿Quieres ser la siguiente en el ciclo?, hazlo, yo me retiro.

Xavier intento decir algo, viendo como la morena estaba a punto de lanzarse del edificio, pero su voz no salió. La que si actuó fue Cutter que atrapo a la morena de la ropa. ―No ―gruñó la extraña mujer ―No después de haber llegado tan lejos, él confía en ti, él te desea, eres el vehículo perfecto para finalmente hacerlo mío.

Los ojos de Cutter brillaron de un blanco azulado extraño, Bette y Xavier supieron enseguida quien era y que es lo que estaba haciendo.

Xavier llevo sus manos a sus cienes intentando ayudar, pero como con su voz no podía hacer nada, como si no existiera. ―Claro, estoy aquí como… invitado, no pertenezco, no existo en este universo, no puedo hacer nada ―pensó Xavier.

―Modeus ―jadeó Bette.

La luz en sus ojos se intensifico y pareció salir disparada desde Cutter hacia Bette, estaba por tirar el cuerpo de Cutter, en el cual ahora estaba la mente de Bette, estaba a punto de arrojarla por el precipicio, y fue en ese momento que Modeus sintió que algo no estaba bien, de repente se escucho el canto de un pájaro, resonó en sus oídos y se esparció por todo el planeta.

Modeus se dio la vuelta y vio un ave gigante aparecer de repente en el cielo, los rascacielos se quedaban pequeños a su lado y había algo a su alrededor, era una… presencia que parecía empequeñecerlo a todo, abrió los ojos cuando el ave volvió a… cantar.

Agito sus alas y una cúpula translucida que brillaba de un naranja suave como el fuego se expandió a su alrededor.

El suelo, cientos de metros debajo, se derritió incluso antes de ser tocada por la barrera, todas las ventanas en cientos de kilómetros a la redonda explotaron enseguida y luego la cúpula creció como la onda expansiva de una bomba.

Los alcanzo en un fracción de segundos mandando a Bette y Modeus de regreso a la azotea, pero no fue lo único que sucedió, Modeus sintió su conexión psiónica tenue con el cuerpo de Bette romperse como un frágil cristal frente a una bola de demolición de tamaño planetario.

Sus conciencias fueron devueltas a sus cuerpos, Bette jadeo y se llevó las manos enseguida al rostro para comprobar que estaba en su cuerpo una vez más.

Modeus… él no tenía cuerpo, había estado pasando su conciencia de cuerpo en cuerpo y había habitado tanto tiempo el cuerpo de Samsara que su conciencia no tenia un cuerpo al cual regresar, su mente fue lanzada por todo el planeta en busca de alguien en quien pudiera vivir.

El cuerpo de Cutter por el contrario murió lentamente, la mujer como tal había muerto después de que Modeus la sacara de su cuerpo, su cuerpo sin su conciencia no vivió mucho más.

El ave que iluminaba el cielo como si fuera el sol volvió a cantar y comenzó a desaparecer, Xavier a un lado de Bette miraba todo con la boca abierta, de algún modo Jean… había logrado traspasar las barreras de los universos y había cambiado algo de este lado, no sabía que traería este cambio, si seria bueno o malo, pero lo había hecho inconscientemente.

Las imágenes comenzaron a desdibujarse una vez más, y Xavier sintió cuando fue arrastrado de regreso a su cuerpo en la habitación de Cerebro en Nueva York, pero aun cuando regresaron Cerebro aun les mostraba lo que estaba ocurriendo en ese otro universo, solo que Jean ahora estaba a su lado suspendida en el cielo con un aura naranja a su alrededor y completamente inconsciente.

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Harry, Hermione y Susan, abrieron rápidamente una de las puertas que rodeaban el salón central del Departamento de Misterios, la puerta daba a una habitación con una pecera con un líquido verde brillante y repleta de… cerebros.

― ¿Qué es esto? ―preguntó Susan, mirando la horrenda pecera repleta de cerebros.

― Sala del Pensamiento ―dijo Hermione. ―Encontré un libro en la biblioteca que hablaba sobre esto ―explicó, Susan y Harry sabían a qué biblioteca se refería así que solo asintieron. ―Se aferran a las cosas con esos tentáculos y pueden volver locas a las personas imprimiendo los pensamientos físicos que contienen en las personas.

―Podemos usarlos ―dijo Harry ―Levítenlos con cuidado y prepárense.

Wingardium Leviosa ―murmuraron ambas chicas, dos cerebros flotaron lentamente desde la pecera… desenrollando imágenes como el rollo de una cámara fotográfica solo que mucho más… real.

Cuando la puerta se abrió, los tres atacaron con un Lumos, comprobando que eran dos Mortífagos, los hermanos Lestrange, más específicamente, arrojándoles los Cerebros encima, haciéndolos caer al suelo, los cerebros se desenredaron los tentáculos rápidamente y se enrollaron alrededor de los cuellos de los hermanos Lestrange, quienes comenzaron a luchar por sus vidas.

¡Incendio! ―exclamó Susan sin darles tiempo de nada más, las llamas se aferraron a las ropas de los hermanos Lestrange y se extendieron rápidamente.

Ahora intentando liberarse de los Cerebros y apagar el fuego, en cuestión de minutos ambos estaban siendo cocinados vivos junto con los tentáculos que los ahogaban. Susan respiraba rápidamente por haber sido la causante de la muerte de hombres, pero sabia en que se estaban metiendo, su tía le había explicado las cosas que se hacia para mantener a los civiles seguros.

No era diferente, solo que ella aun no era una Auror, aun así estaban peleando por sus vidas en ese lugar.

―Buen trabajo, amiga ―dijo Hermione, mientras que salían de allí e iban a buscar a Padma, Pansy y Daphne, ingresando en otra habitación, la cual tenía unos escalones y unos asientos, había un camino y un arco de piedra con una extraña cortina negra hecha jirones como humo que se agitaba suavemente por un viento inexistente.

Harry miró el arco confundido al escuchar voces viniendo de ahí, susurros que no decían nada y todo al mismo tiempo.

― "Aquí estamos" ―susurró Pansy. Los tres asintieron y fueron hacía los costados, justo cuando ingresaban dos personas.

―Estoy seguro, de que vi entrar aquí a varias de las putas de Potter, Macnair ―dijo Jugson, ambos empleaban el Lumos, para caminar, hasta encontrarse de frente, con el arco de piedra. ― ¿Qué es esto? ―preguntó, mirando el arco.

Macnair sabía lo que era, trabajaba como el verdugo del Ministerio después de todo, la habitación fría, con una atmosfera etérea y amenazante ―Jugson no lo toque…

― "Melofors" ―susurró Daphne, causando que las cabezas de ambos Mortífagos fueran encerradas en calabazas, ambas chicas se colocaron ante ambos.

¡Depulso! ― gritó Pansy, ambos Mortífagos estaban demasiado cerca del Arco, el hechizo de la Slytherin los mando hacia la cortina negra rápidamente, esta pareció moverse como si estuviera intentando sostenerlos, cuando tocaron la cortina ambos suspiraron y fue como su sus cuerpo se volvieran parte de la cortina, desaparecieron sin dejar rastro.

En otra habitación, la Cámara del Tiempo, la habitación estaba iluminada mayormente por un enorme frasco de cristal en forma de campana que parecía contener… arena, arena dorada.

Padma estaba esquivando los hechizos de Antonin Dolohov y respondía cada tanto, usando cada uno de sus hechizos con el máximo de eficiencia.

También ayudaba que Antonin no se diera cuenta que cuanto mas se acercaba al vidrio como campana su edad iba retrocediendo, dentro de poco ya no era un adulto sino un niño que parecía recién ingresar a Hogwarts y siguió regresando a su niñez rápidamente.

Padma dejo de atacar cuando estaba claro que Antonin volvía a ser un bebé, no sabia si era reversible pero los Aurores se encargarían de él una vez llegaran.

Salió de la cámara y se dirigió rápidamente hacia donde sentía a sus compañeros de vinculo, miró alrededor de la Cámara y se encamino hacia donde sus compañeros estaban reunidos.

― ¿Alguien sabe, que es ese arco de piedra? ―preguntó Daphne.

―Ese es... ―murmuró Luna. ―Es llamado Velo de la Muerte. Esta es la Cámara de la Muerte, todo aquel que cruce ese arco...

―Solo queda Malfoy ―dijo Harry, dándose la vuelta, no le importaba que fuera siempre y cuando los Mortífagos estuvieran muertos.

Pero antes de que pudieran seguir al último Mortífago, miembros de la Orden del Fénix los alcanzaron, habían encontrado a un Mortífago loco y babeando el suelo de la Sala de Profecía, casi en la salida encontraron a Bellatrix con sus órganos internos destrozados.

Encontraron dos cuerpos calcinados y con dos Cerebros envueltos en sus cuellos, en otra habitación, también a un bebé en la Cámara del Tiempo ―Cachorro ―dijo Sirius caminando hacia su ahijado con una sonrisa.

Ya sabía que ellos estarían allí y conociendo a Harry sabía que los Mortífagos no saldrían bien librados, estaba en lo cierto.

Dumbledore comenzó a reprenderlos por haber matado a los Mortífagos mientras subían hacia el atrio del Ministerio, fue en ese momento que Voldemort se hizo presente con un gruñido había sentido a sus seguidores morir por medio de la marca.

Estaba furioso cuando llego y miró a todos los presentes que ya se estaban preparando para la lucha. ―Entrégame esa profecía, Potter ―ordenó Voldemort, quien surgió de un raro remolino.

Harry no respondió, no le sonrió, frente a el estaba el asesino de sus padres, sus instintos comenzaron a hacerse cargo, la Kitsune en su cabeza rugía y se agitaba sedienta de sangre.

―Se acabo Tom ―dijo Dumbledore intentando liderar todo este problema. ―Tus seguidores están muertos, te estas quedando sin ayuda, esto no tiene que complicarse más, no tiene por qué haber más muertes de las que ya hay.

― ¡Silencio, Dumbledore! ―chilló un Voldemort realmente enojado ―Hoy me desharé de ambos... ¡AVADA KEDRAVRA!

¡Resiliant! ―exclamó Harry, una especie de escudo más similar a un espejo, pero de color rojo se formó ante él, el chorro de luz verde del Avada Kedavra, golpeó el hechizo inventado por Harry, antes de ser redirigido contra el propio Mago Oscuro, a quien le bastó con girar su muñeca, ara alejar la maldición lejos de él y se volvió a atacar una vez más, tuvo que alejarse cuando una esfera de plasma se le vino encima.

La Orden, Harry y su grupo se dispersaron rápidamente sabiendo que no podían estar parados en un solo sitio, Dumbledore por el contario enfrentó a Voldemort, dando como resultado una muestra bastante impresionante de luces, explosiones y magia que comenzó poco a poco a destrozar el atrio.

― ¡Por Merlín! ―chilló Fudge incrédulo, ante lo que veían sus ojos, al ver a Dumbledore y Voldemort enfrentándose.

El resto de personas que siguieron llegando por las chimeneas también gritaron al ver a Voldemort de nuevo entre los vivos, pero tuvieron que buscar cobertura cuando Harry volvió a aparecer atacando al mago oscuro con ferocidad, pareciendo mas al Rey en el que se convertirá que a un mago.

La Estatua del atrio fue destrozada por el plasma de Harry cuando Voldemort se hizo a un lado para evitar una muerte dolorosa.

Voldemort gruñó con molestia al saber que su tapadera había sido descubierta, movió su mano creando una barrera cuando miles de murciélagos comenzaron a llenar el atrio.

― ¡Mi Señor! ―gritó Lucius corriendo a su lado.

― ¡¿Qué demonios es esto?! ―preguntó Voldemort defendiéndose, al mismo tiempo de cientos de murciélagos, de Dumbledore y de Potter.

El Ministro Fudge sabía quién era, ella era la única con permiso de entrar al Ministerio, los demás eran Muggles que no tenia ese permiso incluso si tuvieran algún tipo de poder especial, como los señores Grey y Quartermain, y esas dos señoritas que le daban escalofríos.

― ¡Suficiente! ―gritó Voldemort cruzando sus brazos y al abrirlos creo una onda expansiva de magia pura.

Mina tuvo que reformarse para no salir lastimada, pero aun así derrapo unos cuantos metros y le sangraba una ceja y un labio― "Es fuerte" ―susurró mas para ella que para los que la rodeaban.

―Esto no ha acabado Potter ―gruñó Voldemort mirando al adolescente y listo para Aparecerse.

Harry no estaba dispuesto a dejarlo ir, un látigo de plasma se formo en su mano y se estiro hacia Voldemort, que le sonrió con desprecio y desapareció con lo justo, Malfoy no tu esa suerte, el látigo se enrosco sobre su pierna derecha y la corto al mismo tiempo que cauterizaba la herida.

Amelia Bones llego con algunos Aurores en ese momento, molesta porque el Ministro no la hubiera dejado desplegar sus fuerzas antes. ―Apresen a Malfoy y llévenlo a las celdas, necesitamos información, quiero que lo interroguen con Veritaserum.

Mina se acercó rápidamente. ―Soy miembro de la MI6 este hombre tiene varios cargos en su contra necesito llevármelo.

―No tengo idea que es la MI6 y no me importa ―respondió Amelia, sabia mucho sobre el gobierno Muggle y esta MI6 no era una organización con la que hubiera trabajado antes ―Yo soy la cabeza de la DALM, el señor Malfoy será interrogado y apresado, si tiene cargos contra él, que el Primer Ministro Muggle me los haga llegar y se los adjuntara.

Al mismo tiempo en otras parte del atrio ya se estaban formando grupos y conversaciones sobre lo ocurrido, especialmente por parte de los periódicos que tenían su primera plana lista para imprimir.

― ¡Señor, ese era El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado! ―dijo un Auror.

―Lo sé. ―Dijo Fudge nervioso y con las manos sudadas, preocupado por lo que esto significaba, todo el año calumniando a Harry y que ahora se demuestre que tenía la razón no era bueno para su campaña ―Señor Potter, si me acompaña a mi oficina para conversar sobre todo esto.

Harry no tenia el temperamento para soportar las babosadas de Fudge, pero Daphne y Pansy eran Slytherin y estaban acostumbradas a esto.

―Claro Ministro ―respondió Daphne en lugar de su novio― siempre y cuando nosotras también podamos ir― hablaba mas de ellas como novias de Harry, pero si el resto del grupo quería venir podía hacerlo si quería.

―Claro, claro no tengo problema con que todos nos acompañen, por favor síganme a mi oficina ―pidió Fudge ―Que alguien pida a Madame Bones, venir conmigo.

―Ministro ―dijo Dumbledore. ―Sin lugar a dudas, esta ha sido una noche difícil para el señor Potter y sus amigos.

―Sí, pero hay algunas cosas que deben hacerse ―dijo Fudge, liderando a los adolescentes que no le hacían mucho caso a Dumbledore y alejándolos del atrio, era momento de atar cabos sueltos y ver si podía hacer algo para mantener su puesto.

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Xavier intento apagar Cerebro pero la maquina estaba funcionando mas con el poder de Jean que el suyo, tendría que seguir viendo lo que sucedía hasta que Jean recobrara la conciencia o este… sueño… estas imágenes terminen de contar su historia.

Lo mas extraño es que las imágenes ahora estaban algo desenfocadas y por un momento hubo dos historias diferentes.

En la primero el Plutoniano salía disparado del edifico en el que estaba con Qubit hasta alcanzar a una Bette sonriente pero con sus ojos brillando en ese blanco azulado que indicaba era Modeus en ese cuerpo.

Pero esas pronto desaparecieron para dar lugar a otras ahora si enfocándose correctamente.

El Plutoniano y Qubit eran alcanzados también por la onda anaranjada y eran mandados a volar, luego pasaron a Gilgamos, Keiko y Scylla en un desierto discutiendo los pros y contras de plantas las semillas del árbol de vida.

Pero de repente también fueron alcanzados por la onda, las semillas en las manos de Gilgamos fueron evaporadas.

Fueron levantados por el aire, dieron vueltas por un momento sin saber donde estaba el cielo y donde la tierra, pero de repente la onda dejo de expandirse y en su lugar regreso de golpe hacia el punto donde se inició, llevando consigo a todos.

Varios miles de personas, el Plutoniano, Qubit, Gilgamos, Keiko, todos fueron jalados hasta la ciudad destrozada en la que estaba Bette viendo todo con un asombro palpable, especialmente cuando… esto, sea lo que sea estaba jalando y empujando al Plutoniano como si fuera un mero juguete.

Cuando todo se detuvo y pudieron recuperar sus cojinetes, y ponerse de pie las personas normales comenzaron a gritar aterrorizadas por encontrarse en el mismo sitio que el Plutoniano.

Qubit estaba intentando entender que es lo que había ocurrido, Keiko estaba lista para pelear contra Tony.

Pero fue Gilgamos el que se quejó primero― ¡No, no maldición! ―gritó el cielo con fiereza― ¡Estaba tan cerca, tan cerca!

Tony reconoció fácilmente a quien pertenecía ahora esa voz ―Modeus ―gruñó molesto, busco rápidamente a Bette encontrándola sobre el único edificio que aun continuaba en pie después… esa extraña onda.

Keiko jadeó y se alejó rápidamente de Gilgamos, especialmente porque sus ojos brillaban, esos definitivamente eran los ojos de Modeus, ese ya no era el Gil que conocían, fue una suerte que se hubiera alejado ya que el Plutoniano ataco a Gilgamos, ni bien confirmó que Bette estaba bien.

Gilgamos era inmortal, técnicamente, tenia una fuerza sobrehumana, pero eso no era suficiente para soportar el ataque del Plutoniano, sus puños hicieron pedazos ese cuerpo, pero él ya estaba en busca de un nuevo recipiente.

Los únicos adecuados que tenia al alcance eran Qubit y Bette, no estaba dispuesto a intentarlo de nuevo con la morena, no tenia idea de que había pasado cuando lo intento pero no creía poder sobrevivir a algo como eso una segunda vez.

Qubit entonces, estaba riéndose seguro de que ganaría a como diera lugar cuando notó que estaba encerrado en una jaula, no, más que una jaula era un cubo.

Entonces las imágenes pasaron increíblemente rápido, Qubit obteniendo la información de la radiación, desde la conciencia de Modeus y pensando en un plan perfecto para salvar a la tierra, el Plutoniano enojándose al saber que el plan de enviarlo al pasado era mentira.

Qubit demostrando era un hombre inteligente, sumamente inteligente y aterrador, al ofrecerle una segunda oportunidad pero no volviendo al pasado.

Entonces las cosas se pudieron físicas cuando el Plutoniano se enojó, aunque Xavier pensaba mas en un berrinche de un niño caprichoso, Qubit lo trató como el niño ignorante que era, pero aun tomó en cuenta lo poderoso que era Tony y no se arriesgó colocando la única bala y lo único que podía matarlo en el corazón del rubio.

No tuvo mas remedio que aceptar lo que le ofrecían, fue a ver a Bette que con la cuidadosa explicación y gran exigencia de Qubit, creó un espacio de gravedad deformada.

El único capaz de cargarla era Tony y era la suficientemente poderosa para atraer la radiación y salvar el planeta.

Keiko, Bette y Qubit los únicos que quedaban del Paradigma vieron al Plutoniano despegar hacia el cielo cargando la gravedad y a recorrer el planeta entero que ahora poseía un cielo rojo.

Solo tuvieron que esperar unos minutos para que el cielo comience a cambiar una vez más, el rojo comenzó poco a poco a desaparecer, cambiando a rosa, luego a un blanco rosáceo, y luego empezaron a ver el cielo azul una vez más, Qubit creo rápidamente una máquina para ver cómo estaba la radiación y sonrió, estaba funcionando.

De repente el Plutoniano regreso hacia ellos tan rápido que no podía esquivarlo, pero o su puntería estaba fallando o algo más, porque Tony paso por encima de ellos y se estrelló con el suelo.

Cuando se acercaron Tony era viejo, respiraba con dificultad, el Plutoniano podía ser poderoso, pero no era adecuado para contener ese tipo de radiación, una radiación diseñada para contener algo aún más fuerte.

Pero aun así Qubit decidió cumplir su promesa, no como Tony lo esperaba, lo convirtieron una vez más en energía y las dispersaron por el universo.

Xavier esperaba que todo acabara allí, pero entonces alguien más apareció, usaba un traje azul oscuro, un casco extraño, pero tenia una sonrisa que le causo escalofríos, mucho más que el Plutoniano.

Las imágenes comenzaron a entrecortarse, como cuando la Tv tenia mala señal, lo ultimo que alcanzo a ver fue como apresaba a las dos mujeres antes de que todo se volviera oscuro como… si ese universo hubiera desaparecido por completo.

Por fin Cerebro se apagó, jadeo sintiéndose como si hubiera estado en el gimnasio por semanas sin descanso.

Lo ultimo que pudo hacer, fue pedir a Ororo que los ayudara por medio de telepatía, entonces estaba tan inconsciente como Jean ahora acostada en medio del pasillo que daba a Cerebro.