Los personajes no me pertenecen, son de Rumiko y solo creo historias para entretenerme.
——
6. Impulsos de diciembre, la primera vez
Llevaba ya semanas en el que el ritmo de hablar con Inuyasha, así como las fotos y llamas disminuyeron.
Eran los primeros días de diciembre, Inuyasha y yo hablamos muchas veces de vernos y pasar un rato juntos pero hasta el momento no se había podido llevar a cabo.
Desde que inició la cuarentena, mis padres habían venido a vivir conmigo para acompañarme y no estar sola, por lo que todo ese 2020 lo pasé encerrada y sin mayores visitas. Estarlo para una chica de 26 años volver a vivir con sus padres después de tiempo.
El 7 de diciembre los padres de Kagome comentan que al día siguiente era cumpleaños de la hermana de su papá y que irían a pasar la tarde a su casa. Claro, con su debida distancia social y con lo protocolos y protecciones, ellos irían a almorzar y regresarían en el carro. Kagome debía manejar de regreso para poder traerlos.
Coincidió que el 8 de diciembre Kagome iba a recibir la canasta navideña de su trabajo por delivery, por lo que la noche del 7 planeó poder aprovechar esa única oportunidad para ver a Inuyasha.
Le escribió por WhatsApp.
⁃"Oye, mañana mis padres se irán y estaré toda la mañana y tarde en mi casa sola..." - le envio Kagome el mensaje a Inuyasha
⁃"Vaya, casa sola" - le escribió inuyasha tratando de ser gracioso
⁃"Me preguntaba si querías venir y aprovechar la oportunidad de estar juntos" - le escribió Kagome esperando que entienda mi indirecta.
⁃"Te refieres a sexo?" - recibió como repuesta.
⁃"Sí" - fue lo único que escribió en respuesta.
⁃"Mmmm" - escribió Inuyasha
⁃"Espera, es en serio" - le mandó como mensaje- "te haces de rogar cuando te digo para hacer lo que supuestamente queríamos?" - y le mandó un emoji de la carita rolando los ojos.
⁃"No no, estoy pensando cómo hacer para ir, mañana iba a la clínica a hacerme un chequeo y hoy me desvelaba para terminar chamba, pero si quiero ir" - Mandó Inuyasha como respuesta.
⁃"Seguro?" - le escribió Kagome con inseguridad e impulsividad.
⁃"Obvio, me muero por tenerte entre mis brazos" - fue lo único que recibió de respuesta.
Esa noche, Kagome no pudo dormir mucho, pero aún así lo intentó. Terminó levantándose temprano y avanzando cosas. Era feriado pero aún así quería estar lo más ocupada para no sentirse ansiosa en esperar que Inuyasha llegue.
Sus padres se fueron y le mandó un mensaje de "ya estoy sola" para que Inuyasha pueda venir. Tomó un baño y se cambió para esperarlo.
Se puse un vestido negro entallado y semi transparente, se alineaba perfecto a su figura. Por fotos que le mandó a Inuyasha durante pandemia, sabía que le gustaba ese vestido y esta era la oportunidad para poder estrenarlo, ya que no lo había usado antes al ser tan intrépido y dejaba poco para la imaginación. Quería dejarlo con la boca abierta.
Cuando llegó, le indicó el lugar donde debía estacionar su moto a través de la llamada y fue a abrir la puerta del departamento y esperarlo en la sala para verlo entrar.
Todo fue desde ahí diferente.
8/12/2020
1:03pm
Inuyasha entró a la sala, llevaba un polo de verano, un short y sandalias veraniegas. Tenía un tapabocas en el rostro por la coyuntura en la que estábamos viviendo.
Kagome llevaba un vestido color negro semi transparente, era a rayas, algunas negras, otras traslúcidas, lo que permitía ver totalmente la piel, también llevaba unos tacos negros cerrados de charol que terminaban en punta pero no llegaban a ser unos Stiletos totales. El conjunto negro trasparente era lo suficientemente provocativo e intrépido.
Cuando inuyasha entró, dijo un "hola" simple, dejó sus llaves en la mesita que estaba en la sala y se acercó a saludar a Kagome. Dudó un poco en si darle un beso en la mejilla o en la boca, pero terminó besando sus labios.
El beso era un poco descoordinado, pero bastante impetuoso, lo que causó riza entre ellos. Fue un roce de labios y mordidas ligeras. Inuyasha terminó mordiendo un poco los labios de Kagome para que ella pueda abrir más su boca e introducir su lengua.
Las manos de Kagome acariciaban el rostro de Inuyasha mientras recibía sus besos, las manos de Inuyasha estaban en las caderas de la muchacha, pegándola a su cuerpo.
Kagome se sentía muy nerviosa que no paraba de reírse tímidamente.
Al final, se separaron y se vieron el rostro unos instantes, se sonrieron e Inuyasha dijo un "Feh" resoplando un poco y bajando la vista. Luego volvió a mirar a Kagome.
⁃me puedes prestar un rato tu baño? Necesito entrar - indicó Inuyasha con un tono simple.
⁃Sí, claro, pero subamos -dijo Kagome mientras lo tomaba de la mano y comenzaba a caminar.
Subieron las gradas e Inuyasha bromeó sobre lo "arreglada" que estaba Kagome, ya que él siempre la veía con ropa de oficina bastante simple, unas blusas o camisas a cuadros, unos jeans o pantalones no ajustados y nada de maquillaje en el rostro. Kagome no llevaba maquillaje esta vez, pero estaba con una ropa bastante atrevida para lo que Inuyasha estaba acostumbrado en verla.
Al terminar de subir las gradas, Kagome le indicio donde estaba el baño e Inuyasha entró y cerró la puerta. Kagome fue a su cuarto que estaba al lado del baño, se quitó los tacos y esperó sentada y nerviosa en la cama.
Inuyasha salió y vio a Kagome, se acercó y dejó las cosas que estaban en su bolsillo en el escritorio que estaba al lado de la cama de Kagome. Se quitó las sandalias y se semi recostó al lado de Kagome en la cama.
Comenzaron de hablar de cosas triviales, pero Kagome cada vez se acercaba más y más. Daba pequeños besitos en los labios de Inuyasha hasta que él la tomó por el cuello y profundizó el beso.
Inuyasha se puso sobre Kagome y mientras la besaba, tocaba sus pechos que estaban aún cubiertos por el vestido. Inuyasha fue quitándose el polo y Kagome acarició un poco ese pecho bastante trabajado pero no exageradamente musculoso.
Kagome sentía que inuyasha se había adelgazado esta cuarentena, pero lo veía perfecto para ella, para sus gusto. Tenía unos fuertes brazos marcados, un pecho definido y no demasiado musculoso.
Inuyasha jaló un poco a Kagome que seguía semi recostada en la cama y comenzó a bajarle el cierre del vestido hasta quitárselo.
Prosiguieron los besos y las caricias. Inuyasha comenzó a dar besos a los pechos de Kagome y a jugar con ellos. Su lengua pasaba alrededor de esas esferas.
⁃no son tan pequeñas como pensabas, no? - dijo Kagome en tono juguentón.
⁃Gracias a los dioses! Son perfectas - dijo Inuyasha mientras las acariciaba y seguía lamiéndolas. Kagome solo se rió ante su comentario y continuaron besándose.
Las caricias continuaron, Kagome se paró un poco y comenzó a besar el pecho de inuyasha y a desabotonar el short que llevaba puesto. Inuyasha terminó de quitárselo y la ropa interior, por la que Kagome hizo lo mismo.
Comenzaron a jugar. Ambos de provocaban más y más, los besos y las caricias eran semi insoportables al no sentirse unidos uno junto al otro. Los meses de cuarentena y abstinencia tampoco habían ayudado.
Inuyasha metía sus dedos en Kagome y cuando la sintió lo suficientemente húmeda, la recostó en la cama y comenzó a entrar en ella.
Kagome estaba totalmente nerviosa. Tenía esa sensación de que debían usar condones pero sentir a Inuyasha con su sexo, tan caliente y duro que era irresistible en ese momento.
Inuyasha comenzó a embestir a Kagome y verla disfrutar hasta que ella reaccionó y entre jadeos dijo "el condón, el condón".
Inuyasha procedió a ponerse el condón y volver a entrar en Kagome.
Estuvieron un rato disfrutando hasta que Inuyasha pidió parar. Cuando la hizo, se quitó el condón y fue a lavarse rápidamente.
Kagome se quedó perpleja. No entendía que pasaba
⁃lo siento, no aguantaba más - dijo Inuyahsa cuando regresó a la cama junto a ella - descansemos un rato para volver a retomarlo.
⁃Qué pasó? - dijo Kagome con evidente cara de curiosidad. Se sentía rara de que Inuyasha haya cortado todo a la mitad.
⁃La alergia, te dije hace tiempo - dijo inuyasha jurando de que Kagome sabía de que hablaba.
⁃Eres alérgico al condón? - dijo Kagome sintiéndose golpeada por el destino. Su primer sexo en 11 meses y es con una persona alérgica al látex. - pensé que no eras alérgico a nada y no sabía lo del condón - dijo de forma directa y sintiéndose frustrada por las sensaciones a medias que había tenido. Inuyasha se rio de la actitud infantil de la muchachas y observó sus pucheros.
⁃Claro, te dije una noche - dijo Inuyasha, lo que Kagome dijo un simple "no, sino lo recordaría" - bueno, podemos continuar pero con pequeños recesos.
Se quedaron hablando en cama desnudos, por momentos se acercaban y se abrazan un poco, también trataron de dormir pero para ambos fue imposible.
Kagome se acercó y comenzó a provocar a Inuyahsa, lo que hizo que vuelvan al juego.
Esta vez, comenzaron con mayor fuerza y más deseo. Las embestidas se hicieron más fuertes con cada instante que pasaba. Kagome pidió poder hacerlo de perrito e Inuyasha con una sonrisa continuó dando lo mejor de sí.
Kagome ya estaba perdida en sus emociones y sensaciones cuando Inuyasha salió de ella y le dijo que debía continuar con condón.
Ambos maldecieron que no puedan disfrutar al 100% esa primera vez y se prometieron muchas veces más donde compensen lo que estaba pasando.
Al ponerse nuevamente el condón no dudaron tanto por la alergia, por lo que nuevamente no llegaron a terminar.
Se separaron. Inuyasha fue a lavarse y al regresar, solo se recostaron y charlaron.
Ambos se prometieron poder disfrutarse como se debía. Kagome dijo que podía comenzar a cuidarse pero sabiendo que estaban con toda la pandemia, también tenían que ser realistas de que esta oportunidad no se iba a repetir en mucho tiempo.
Comenzaron a cambiarse porque Kagome ya tenía que ir a la reunión en casa de su tía e ir a recoger a sus padres. Al terminar de alistarse, volvieron a besarse y a jugar un poco en la cama con ropa. Estaban a punto de volver a desvestirse pero el celular de Kagome comenzó a soñar.
Era momento de irse. Kagome pidió su Uber.
Kagome se puso un labial mate rojo en los labios antes de salir y ambos bajaron las gradas juntos.
Inuyasha le dio un beso bastante apasionado a Kagome cuando ambos estaban en la moto del muchacho. Al separarse, kagome se rio al ver las marcas del labial rojo en la boca de Inuyasha y el solo soltó un "feh" en respuesta cuando ella con sus dedos trataba de limpiar el labial.
Ambos se pusieron nuevamente la mascarilla y se alejaron. Kagome avanzó un par de pasos y volteó a regresar a darle un abrazo a Inuyasha por la espalda. Junto al abrazo dijo "disculpa por ser tan empalagosa" pero Inuyasha no dijo nada y la dejó ser.
Kagome se subió a su Uber y ambos se fueron.
Hablaron un poco más ese día, nada muy importante. Inuyasha le contó que la llanta de su moto estaba baja luego del encuentro en su casa y que fue a llenar el aire a la llanta y comer algo en las tiendas de las gasolineras.
Esa primera vez era bastante extraña y no tan de cuento de hadas, pero Kagome estaba feliz, feliz por todo lo que sentía al estar cerca de él y que a pesar de no haber sido perfecto, esa bastante bueno lo que habían vivido.
La sonrisa no se la podría borrar nadie...
Eso significaba que, estaba enamorada...?
——- hechos y pensamientos desde la perspectiva y mente de Kagome ——-
Te vi entrar por la puerta. Dios, sudé en frío.
Estabas ahí, parado y cerraste la puerta, te quedaste mirándome quieto y sorprendido por el vestido que llevaba puesto y lo nerviosa que me veía.
Tú, tan relajado y veraniego, te sacaste la mascarilla y te fuiste acercando poco a poco. Dudaste un momento si darme un beso en la mejilla o en la boca pero fuiste directo a mis labios.
Descoordinados, totalmente descoordinados.
Nuestros labios inquietos e impetuosos no cogían ritmo. Algo más ansiosos, no sabíamos que más hacer aparte de reírnos torpemente y seguir besándonos.
Eran meses de estar sin un contacto diferente por este tiempo de covid. La pandemia obviamente había generado tanta ansiedad en mí que no podía dejar de tocar tu rostro mientras te besaba.
Nos separamos, me pediste el baño y te indiqué para subir al segundo piso.
Bromeaste sobre lo producida que estaba y trataste de romper el hielo.
Saliste del baño y me viste sentada en mi cama. Te sentaste a mi lado y comenzamos a hablar.
Mientras hablábamos, fui acercándome a ti para poder besarte una vez más. Entre mi torpeza y mi nerviosismo no sabía si estaba haciendo bien las cosas, pero tus besos más impetuosos hicieron que me deje llevar.
Dominaste toda la situación controlaste todo. Quería que te pierdas como yo pero entendía que la situación era complicada por el miedo de que vengas mis padres de la nada y el hecho de que yo tenía que salir a recogerlos en unas horas.
Nos debimos más tiempo, más placer, más sonrisas y más besos.
Aún así, todo fue... lindo.
A pesar de todos los inconvenientes que pudieron surgir, faltaba más tiempo. Quería que estemos solos en cama todo posible y habría deseado estar más preparados para todo, pero no fue el caso.
Nos reímos, jugamos, nos vestimos, nos dimos más besos aún con ropa. Llamadas de mi padre diciendo que ya vaya no permitieron que sigamos besándonos y divirtiéndonos, pero a pesar de todo, estaba feliz de tenerte ahí.
Bajamos, nos despedimos con un beso. Yo en mi impulsividad regresé solo para darte un abrazo torpe y volví a irme.
Al llegar a casa de mi tía, me escribiste para preguntarme si estaba bien. Me contaste que te habían bajado la llanta de la moto en mi casa , lo cual me sorprendió, y me comentaste que fuiste a comprar.
En la noche me comentaste una historia de insta, por lo que supongo que también para ti, todo esto fue interesante.
Y es algo que tengo miedo.
Sentí que para una primera vez, no fue extraordinaria pero fue genial a pesar de todo. La primera vez que nos conocíamos así.
Tengo miedo de comenzar a sentir. A sentir más de lo que ya siento. Tengo miedo de comenzar a enamorarme, ya que tienes demasiado de lo que me gusta y busco de una pareja.
Tengo miedo de parecer chinchosa y hartante con mi melosidad y mi ganas de querer más de ti. Tú aceptabas mis abrazos y muchos me los devolvías a pesar de tu frialdad. Recibiste cada cosa que te di sin objetar.
Sé que pronto te vas, sé que en un tiempo más estarás lejos de mí y sé que es complicado que estemos jugando con fuego, sobre todo conociéndome y que es muy probable que termine sintiendo cosas por ti.
Por ello, por todo ello, creo que me alejaré. Tomare mi distancia y dejaré que tú me busques cuando quieras saber de mí o verme. Apagaré cada sensación generada con tal de seguir pegada a la realidad.
Siento que podrías ser una droga, tan adictiva que no podré controlarme.
—— fin de los hechos y pensamientos de Kagome—-
———
Hola! Este capítulo, los pensamientos de Kagome, estaban escritos desde diciembre! Pero aún no tenía todo el hilo para subirlo. Tenía que llegar al contexto que estamos ahora y estoy feliz con lo que ha llegado.
Y no, no es el típico sexo que sale perfecto! No llegan al clímax juntos y no es todo de fantasía. Quise hacerlo real, pero aún así, bonito para ambos.
Espero que les guste, con esa promesa de que ambos se deben más placer, yo siento que recién puede venirse lo bueno... o quien sabe, pues inuyasha se va, no? Y Kagome ya piensa que debe alejarse antes de caer totalmente perdida en sentimientos por él y luego sufrir.
Estaré a la espera de sus comentario!
DarkA.
