Harry Potter pertenece a JK Rowling.
DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.
Harén de Harry Potter.
Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.
DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.
Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.
Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.
1.- Puede ser un Cross Harry Potter / Marvel o Harry Potter / DC o DC / Harry Potter / Marvel.
2.- Puede ser un fic donde Harry es transportado al universo de esas franquicias o uno donde el mundo mágico está escondido, pero los Muggles no tienen conocimiento o poder sobre el mundo mágico, es decir la Reina Isabel no puede hacer o cambiar nada de ese gobierno y no es la soberana del mundo mágico.
Así como Furia o Hidra por ejemplo no saben que el mundo mágico existe y no tienen ninguna jurisdicción sobre ellos.
3.- Harry será una potencia de calibre cósmico, porque Harry será un Rey como en el retorno del Rey, creo que una buena comparación seria que un Rey es como el Phoenix que reside dentro de Jean Gray.
Pueden hacer que sea cualquier cosa que quieran, un Dragón, un Tigre, un Basilisco, eso no me importa, pero ya saben más o menos cuales son las cualidades de los Reyes, tiene que ser como en mi historia.
4.- Como Harry es un Rey (Harry Potter y el retorno del Rey por FxRobalino) y es un Cross tiene que tener chicas de ambos lados, Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones del canon de Harry Potter, Starfire y Blackfire de DC Comics y Jean Gray y Rouge de Marvel .
Cualquiera que sea la combinación que hagan estas chicas tienen que estar si o si, de ahí es más si quieres agregar otras chicas háganlo si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kriptoniana o Amazona estuviera en la corte, así como no quiero que la Viuda Negra o la Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de esas chicas.
5.- Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que los hagan deidades superpoderosas, pero están a la par con los héroes.
Me canse de que en cada Cross que leo los héroes son más fuertes que los magos y bla, bla, bla, no digo que todos los magos están al mismo nivel, pero al menos los que supuestamente tienen un entrenamiento bien puesto como los Aurores si quiero que sean poderosos, los demás son civiles y no necesitan ese nivel.
Excluyendo a Harry por su puesto, siendo un Rey en más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto el Fénix dentro de Jean que podría ser otro Rey a mi parecer.
No quiero que los Magos sean menos, controlan una energía que rehace la realidad a su gusto así que espero que sean tomados en cuenta como cualquier héroe o villano, eso también permitiría que en ese mundo haya problemas y todo.
6.- Harry y su grupo, no pertenecen a ningún otro grupo, no pertenecen a SHILD no pertenecen a Hydra, no pertenecen a los Avengers, no pertenecen a La Liga Extraordinaria o la Liga de la Justicia, o cualquier otro de esos grupos.
7.- Quiero que Harry sea un punto medio entre los héroes y los villanos, se peleará y les sacara la P &% $ # a los dos lados, especialmente el Capitán América y Superman, eso dos me caen peor que una patada en las bolas por parte de Hulk.
44: A la Mañana Siguiente
Unos minutos después, estaban el Ministro Fudge, junto a Amelia Bones, quien era la jefa del Departamento de la Aplicación de la Ley Mágica y Rufus Scrimgeour, actual Jefe de la Oficina de Aurores, reunidos con Sirius, Harry, Hermione, Daphne, Pansy, Padma, Susan, Neville y Hannah.
―Harry ―habló el Ministro, con una mirada conciliadora. ―Lamento haberte colocado, en una situación como esta, a lo largo del año, es decir: Sin que ustedes recibieran una adecuada educación en Defensa Contra las Artes Oscuras, pero yo... ―el hombre suspiró ―En verdad... viendo como Dumbledore, tiene tantos puestos en la política, creí que te estaba utilizando, para... realzar su propia fama y carrera.
―Pero usted mismo lo vió ―insistió Susan.
―Sí, señorita Bones. Pero solo vine a saber, sobre su regreso, hace menos de una semana, y sobre sus planes, aunque: parece ser, que nuestros Aurores fueron... ―se mostró nervioso y culpable, pues los agentes habían sido claramente asesinados por los Mortífagos ―bueno...
―Al parecer el Ministro a estado en contacto con agencias especiales del lado Muggle ―explicó Amelia mientras revisaba los papeles e informes que se le había entregado sobre los cargos hacia Lucius Malfoy ―La mujer que vieron hace poco, es una Vampiresa llamada Mina Murray, parte de la MI6 al parecer una agencia "policial" que se hace cargo de los sobrenatural en el mundo Muggle, pero no son los únicos que han estado metiendo sus narices en nuestros asuntos, gracias a Lucius.
El Ministro frunció el ceño, se veía verdaderamente enfadado, casi que a punto de explotar. ―Lucius Malfoy, ha estado asesinando a Muggles que tienen mucho dinero, y quedándose con sus fortunas. Esto llamó la atención de S.H.I.E.L.D, una agencia muy secreta que recibe órdenes de la O.N.U. y de la división sobrenatural del MI6, es posible, que todo esto ponga en peligro el Estatuto Internacional del Secreto.
Se había escondido por razón bastante específicas, el que ahora parte de su mundo estuviera trabajando en el mundo Muggle dejaba bastante en claro que no siempre podrían esconderse detrás del Estatuto y sus barreras.
―Lucius será interrogado bajo Veritaserum, veamos que nos dice, una vez que tenga todo lo que necesito se lo enviara a juicio frente al Wizengamot y… algunos invitados más ―siguió Amelia, no le gustaba tener que traer agentes de agencias que de las que ni siquiera ella tenia conocimiento, pero esperaba que eso tranquilizara a los Muggles, no tenían manera de apresar a Lucius de todas maneras y estaba segura que Azkaban era la mejor prisión del mundo, mágico o Muggle.
Aun así, tendría que comenzar a aplicar medidas más rigurosas en Azkaban, especialmente ahora que los Dementores estaban del lado de Voldemort.
― ¿Puedes contarnos que es lo que sucedió Harry? ―pidió Fudge aun nervioso, las cosas estaban moviéndose demasiado rápido y estaba seguro que Harry seria la punta de lanza, eso sin contar con la impresionante muestra de poder por parte del chico.
―Por supuesto, Ministro, Madame Bones, Señor Scrimgeour ―dijo Harry. ―Verán: Luego de esta semana de TIMOS, me sentía muy cansado, especialmente, porque la noche de antes de ayer, tuvimos el TIMO de Astronomía y.… bueno... el cansancio no me permitió emplear mi Oclumancia.
» Mis escudos Oclumánticos se fueron a la basura, y Ryddle me hizo ver una escena, donde me hizo creer que Sirius estaba siendo torturado. ―explicó Harry. ―Sirius me había regalado un espejo de doble vía, para poder comunicarme con él, y eso hice, él dijo que avisaría a varios conocidos suyos, planeando contraatacar a los Mortífagos y obtener lo que fuera que ellos estuvieran buscando. Con Madame Umbridge a cargo en Hogwarts todas las comunicaciones tenían que pasar por ella, no podíamos contactar a nadie, así que le dimos un aviso disfrazado a la profesora McGonagall, sin saber si nos creería o no. Afortunadamente, tengo a cinco chicas que me han robado el corazón, y que pudieron ver a través de la trampa de Ryddle. Sabíamos que había algo que quería Ryddle, en la sala de las Profecías, y que solo yo podía darle. ―Ni Fudge, ni tampoco Bones, se atrevieron a interrumpirle.
― ¿Cómo volaron hasta aquí? ―preguntó Madame Bones, la intriga la estaba casi matando.
―Con los Thestrals y los Hipogrifos del Bosque Prohibido ―dijo Neville. Los adultos asintieron, para que continuaran la historia. ―Yo ya había venido, hace un año con mi abuela, así que sabía cómo usar la cabina/elevador.
―Ryddle fue muy... explicito, sobre a donde teníamos que ir, sobre lo que él quería: una Profecía ―Harry se sacó uno de sus anillos y lo dejó en la mesa, susurró el hechizo y la esfera volvió a su forma normal.
―Minerva estará feliz, al ver una transfiguración tan precisa como esta ―murmuró Amelia.
Daphne continuó la historia, en retrospectiva. ―Previendo, que pudiera ser una trampa, fuimos al Callejón Diagon, donde Fred y George Weasley, han abierto una tienda de bromas, y tomamos algunos de sus inventos: sombreros y capas escudo, polvo de oscuridad y detonadores trampa.
Amelia estaba bastante interesada en estos artículos, Susan ya le había informado un poco sobre cómo funcionaban, así que les hizo un gesto para que continuaran.
―Encontramos la habitación y la profecía. Los Mortífagos se desilusionaron, creyeron tenernos rodeados, Harry lanzó un ataque de plasma que destrozo gran parte del sector y nos separamos para no ser presa fácil ―dijo Neville algo nervioso ―mientras corríamos un Mortífago fue golpeado por una profecía… quedo un poco…
Amelia, Rufus y Fudge sabían exactamente cuáles eran los resultados de que alguien no nombrado en la profecía tocara el orbe, se volvían completamente locos, peor que eso en verdad, eran inservibles, no podían hacer absolutamente nada.
―Neville logró atacar a Bellatrix con un Depulso y salimos de la Sala de las profecías ―continuo Hannah, Rufus y Amelia ya tenían el informe preliminar sobre lo que les había pasado a algunos así que sabían sobre la dolorosa muerte de la Lestrange. ―En la sala central nos separamos.
―Nosotras fuimos a esa habitación del portal ―dijo Pansy.
― ¿Habitación del Portal? ―preguntaron los adultos.
―La habitación con el arco de piedra y la tela negra, que está rodeada por un anfiteatro y llena de bancos, descubrimos que se trata de un portal. ―Dijo Daphne.
Ambos adultos abrieron los ojos, al descubrir de qué estaban hablando los jóvenes. ― ¿Qué hicieron allí? ―preguntó Fudge.
Harry miró a la tía de su novia. ―Nos escondimos de dos Mortífagos, Daphne le cubrió la cabeza con calabazas y Pansy los empujo.
―Tía, lamentamos si fuimos cómplices del escape de Jugson y Macnair ―dijo Susan apenada.
― "Ese es... el Velo de la Muerte, todo aquel que caiga allí, morirá" ―susurró Fudge, con los ojos abiertos, mientras Amelia jadeaba por otras razones, Macnair era el verdugo del Ministerio ¿acaso tenían infiltrados? Rufus les pidió suavemente que continuaran.
―Nosotros entramos a esa cámara con la pecera llena de cerebros, los usamos más como una distracción, pero al parecer son bastante peligrosos ―siguió Hermione ―Mientras los Mortífagos peleaban con los Cerebros usamos un Incendio para… ―Amelia y Rufus asintieron mientras escribían todo lo que se les decía, desde que Albus había subido a su… pedestal después de la guerra contra Grindelwald, se habían prohibido los hechizos o ataques letales, hacia los magos oscuros. Aun así, esto era matar o morir, no podían culpar a los chicos por atacar a matar, cuando los Mortífagos hacían lo mismo.
―Yo entré en la Cámara con los relojes y ese cristal lleno de arena ―siguió Padma viendo que ninguno de los adultos decía nada ―Me defendí de Dolohov, pero no necesité de ataques fuertes, porque de algún modo… regresó a ser un bebé.
―Esa es la Cámara del Tiempo ―explicó Amelia ―Esas arenas controlan el tiempo mismo, sin cuidado y sin usar magia específica, mientras más te acerques a ese cristal más retrocede el tiempo, algunas veces corre hacia delante, te volverás viejo. ―Todos, especialmente Hermione, Daphne y Padma estaban bastante interesados con todo eso, pero tenían que continuar.
Harry finalizó la historia. ―Queríamos seguir a Malfoy, pero antes de eso Dumbledore, Sirius y algunas personas más, nos alcanzaron, así que subimos hacia el atrio y fue cuando llego Voldemort, no estaba contento, supongo que sabía que sus seguidores estaban muriendo.
―Dumbledore intento que entrara en razón ―se burló Daphne virando los ojos. ―Como si se pudiera razonar con un hombre como Ryddle.
Harry siguió con la historia, aunque también estaba divertido por eso ultimo ―La pelea comenzó, y en medio de eso, llegaron ustedes ―murmuró algo cansado ―Tengo que confesar que… ver a Voldemort, bueno me puso un poco furioso. ―Sus novias y amigos fueron los únicos que entendieron exactamente a que se refería, pero Fudge y Rufus podían empatizar, después de todo el hombre había matado a sus padres y al parecer lo estaba cazando.
―La población, necesita saber sobre esto Cornelius ―dijo Amelia ahora mirando al Ministro, quería especialmente dejar en claro que Harry no era un mentiroso o estaba mal de la cabeza, como se pasó diciendo por un año El Profeta.
―Estamos de acuerdo, Amelia ―dijo Fudge nervioso ―Debemos... el público debe de saber lo que ha ocurrido, hay que informarles que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, está de regreso.
―Podríamos emplear mi Pensadero, Ministro Fudge ―se apresuró a auxiliar Scrimgeour.
―Ministro ―dijo Sirius ―Creería yo, que necesitamos más seguridad en el edificio Ministerial. Seis jóvenes de quince años, varios Mortífagos y el mismísimo Ryddle, ingresaron...
―Estamos de acuerdo, Sirius ―respondió Fudge aún más nervioso. ―Que alguien por favor, cite a los editores del Profeta y del Quisquilloso, siendo este último quien publicó una entrevista, con el señor Potter. Una clara verdad, que yo me negué a ver. ―Sirius se ofreció a mandar los mensajes. ―Por favor, Rufus, lleva...
― ¿Quiere usted, que yo traslade mi Pensadero, a la Sala de Entrevistas? ―dijo un sonriente Rufus, a lo cual este asintió. ―De inmediato.
-/-/-/-/-
En una habitación bastante elegante se estaba efectuando otra Reunión, en este caso el Primer Ministro de Inglaterra, un hombre afroamericano con un parche en el ojo derecho, y vestía con una gabardina, una camisa de color negro y un pantalón del mismo color, por ultimo, el otro hombre era alto, de cabello castaño y ojos azules, tenía un esmoquin negro, con una corbata roja.
―Los cargos y pruebas que tenemos sobre Lucius Malfoy, fueron entregados al Ministerio Mágico Ingles, y Amelia Bones me aseguró que Lucius no verá la luz del día, nuevamente ―dijo el Primer Ministro.
Fury no estaba contento, existía un mundo aparte del que él no tenía conocimiento, no tenía jurisdicción y más importante: no tenía información, un montón de magos eran un peligro para la seguridad mundial, ni siquiera sabía que podían o no hacer, por cómo se imaginaba la magia, ellos podrían reescribir la realidad a su antojo, eran extremadamente peligrosos, pero ni siquiera la O.N.U. tenia poder sobre ellos.
―Según tengo entendido este hombre ya había seguido a un… mago oscuro hace quince años y salió libre por alguna razón ―se quejó Fury cruzando sus brazos. ― ¿Qué seguridad tenemos de que no hará lo mismo?
―Amelia me dio algo de información sobre la última guerra que tuvieron contra Ryddle ―explicó el Primer Ministro. ―Al parecer Ryddle y sus hombres estaban bastante infiltrados en el Ministerio y no había oposición en verdad, a menos que contemos a Albus Dumbledore.
―No es que ahora haya cambiado ¿o sí? ―cuestionó M, mucho más tranquilo que Fury pero aún preocupado, especialmente porque él se hacía cargo de los sobrenatural.
El Primer Ministro, John Major, tomó la palabra. ―Puede que sigan teniendo tontos como Ministros ―él podía atestiguar que Fudge era un imbécil egocéntrico, y no quería hablar de su subsecretaria ―Pero ahora tenemos un poderoso aliado de ese lado: Amelia Bones, es una mujer de fuertes principios y muy justa, de hecho puede que te lleves bien con ella Fury, aunque no tiene tu paranoia, siempre ha peleado por lo que es justo y correcto, como cabeza de la fuerza policial del Mundo Mágico Inglés y, aún más importante: con el apoyo de Harry Potter, tanto ella como yo, estamos seguros de que podrán hacer avanzar al mundo Mágico y ella cumplirá con su palabra en cuestión de Lucius Malfoy.
― ¿Qué tiene que ver el niño, en todo esto? ―preguntó Fury aun frunciendo el ceño, pero incluso él no se metería con niños para participar en guerras.
―No es solo un niño, Fury ―replicó el Primer Ministro. ―Es el heredero de la familia Potter, que ha existido desde antes de que los países comenzaran a formarse, diablos su familia es increíblemente antigua. ―M se atoró con su té, mientras Fury levantaba una ceja ―Eso, y que al parecer es bastante famoso, bueno: tiene mucho poder en el Mundo Mágico Inglés y su voz será escuchada, será seguido.
― ¿Famoso? ―preguntó M, elevando una ceja.
El Primer Ministro sonrió, Amelia había anticipado vuestra incredulidad, así que le dio un poco de información sobre el chico, de qué familia venía y porqué era famoso ―Al parecer es el único sobreviviente de una maldición prohibida, la llaman la Maldición Asesina, y ya se imaginarán que es lo que hace, nadie ha vivido después de recibirla, nadie excepto él.
Fury se crispó aún más, al parecer, los magos podían matar con el movimiento de sus manos, eso no era bueno, pero lo agregaría a su información sobre el Mundo Mágico, también agregaría a Potter y su aparente inmunidad a la muerte ¿quizá era como Mina Murray? Gruñó, necesitaba más información.
―Entonces ¿estamos seguros de que Lucius Malfoy terminara en prisión? ―cuestiono M regresando al tema de interés.
El Primer Ministro, asintió ―En una prisión, pero de que, se podrían imaginar.
―Bueno entonces parece que este caso está cerrado ―siguió M, levantándose elegantemente ―Gracias por el té y por confiarnos esta información, Major, estuvo delicioso, regresare al trabajo. ―El Primer Ministro asintió como despedida, Fury hizo lo mismo: dio media vuelta y salió de la oficina del hombre, Coulson y María Hill lo esperaban afuera, se colocaron a sus lados y empezaron a salir del edificio, tenían mucho que hacer, especialmente ahora que sabían existía todo un mundo separado del que conocían, esto sería un dolor de cabeza.
/-/-/-/-/
Pasaron casi dos horas, hasta que se reunieron, en una larga mesa como entrevistas: Harry, Hermione, Pansy, Daphne, Susan, Luna, Neville y Hannah, Sirius, Amelia, Rufus y el Ministro Fudge, junto al Pensadero de Scrimgeour.
Ante a ellos, estaban Barnabas Cuffe, editor de El Profeta, y Xenophilus Lovegood, editor de El Quisquilloso. Dumbledore, llegó, también con bastante retraso.
―Esta conferencia de prensa que estamos realizando, es para confirmar los rumores, que se han estado dando en las últimas semanas ―dijo Fudge, quien estaba esforzándose por parece seguro de sí mismo. ―Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, efectivamente fue resucitado, en un ritual de Magia Oscura, el año pasado, cuando, en la última etapa del Torneo de los Tres Magos, el señor Potter, fue secuestrado por obra de la Copa del Torneo, que fue convertida en un Traslador.
―Señor Fudge, ¿puede explicarnos, sobre los rumores de una batalla librada anoche, aquí mismo, en el Ministerio de Magia? ―preguntó Barnabas Cuffe.
―Harry, por favor ―dijo Fudge, a lo cual el joven se acercó a Amelia, quien le ofreció una sonrisa.
―Harry, recuerda lo que pasó y lo explicaremos, ¿entendido? ―dijo Amelia, Harry asintió y cerró los ojos, todos vieron como una hebra plateada, salía de la mente de Harry y era colocada en una especie de plato. ―Esto, damas y caballeros de la Prensa, es un Pensadero, nos permitirá ver los recuerdos del señor Potter. ―Amelia y Rufus agrandaron la imagen.
―Este, es el cementerio de Little Hangleton, donde fui llevado por la Copa Traslador, aquí se puede ver como Crabbe Sr., realizó un ritual, el cual le devolvió... ―los periodistas lanzaron gritos de asombro, al ver a Voldemort resucitar, vieron a Harry enfrentarle y arrojar aquellas esferas de plasma.
― ¿Qué hechizo fue ese, señor Potter? ―preguntó Cuffe.
―No fue un hechizo, señor Cuffe, soy un Mago Elemental, y lo que acaba de ver, es algo a lo que yo llamo Forma de la Magia. Seguramente conocerá usted, las leyendas sobre magos capaces de realizar magia dependiendo de un elemento de la naturaleza. ―Todos comenzaron a escribir. ―En mi caso, soy un mago de Plasma, la fusión aparente, (pues no me consta), del fuego y el rayo. Descubrí estas habilidades, cuando finalicé mi segundo año, pero solo pude comenzar a practicarlas, cuando me mudé al hogar de mi padrino, Sirius Black. Para mí, arrojar plasma y darle una forma definida, es tan fácil como respirar y por eso pude hacerlo.
―Caballeros, estamos en una guerra contra los Mortífagos, y la información de que el Señor Potter, es un Mago Elemental de Plasma, no debe ser de conocimiento público, pues podría llegar a oídos de su líder ―dijo rápidamente los periodistas eliminaron la información, mientras reescribían unas cuantas palabras, seguramente solo mencionando la derrota del cementerio. Fudge suspiró y dio un paso al frente. ―Por mi culpa, es que estamos en esta posición. Yo... me negué a creer al señor Potter y al profesor Dumbledore, sobre el regreso de Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado. Y la noche de ayer, vi hasta donde llegaron mis actos.
―Mi Oclumancia es alta, y eso evitó que Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, pudiera dar con su objetivo, al menos temporalmente. ―dijo Harry. ―Él quería dar con una profecía, la cual fue realizada meses antes de mi nacimiento. En aquella profecía, se decía que alguien podría matarle y que esa persona, nació en 1980 ―resumió. ―Pero: viendo que su gran deseo, implicaría infiltrarse en el Ministerio, siendo que es una regla conocida, que solo los implicados en las Profecías, pueden agarrarlas, entonces eso hubiera hecho que su deseo de permanecer oculto, se fuera al drenaje.
―Señor Potter ―dijo un hombre de cabello rubio. ―Xenofilius Lovegood, para El Quisquilloso, ¿dice usted, que fue engañado mediante Legeremancia, para venir ha este lugar?
―No, no del todo, cuando me desperté, tras ver ese ataque Legeremántico, me comuniqué con mi padrino, Sirius Black, comprobando que estaba sano y salvo, le conté todo, y luego se lo conté a la Profesora Minerva McGonagall ―contó Harry, mientras hacía señas a Scrimgeour, para que extrajera otra memoria. ―Una vez que sabía que Sirius estaba bien, y que no estaba siendo torturado, planeamos una emboscada para los seguidores de Voldemort.
― ¡Bellatrix Lestrange! ―dijo un asombrado Barnabas, al ver la imagen en el Pensadero, a la cual le siguieron otras imágenes, rostros de otros Mortífagos.
― ¡Rabastan y Rodolphus Lestrange! ―dijo Xenophilus sorprendido, sin poderlo evitar.
Mientras que iban apareciendo más Mortífagos, por el recuerdo de Harry, siendo todos ellos reconocidos, por los presentes.
―Les tendimos una trampa, recuperamos la profecía y nos libramos de ellos ―resumió Harry, enseñando todo lo que hicieron en contra de los Mortífagos. El propio Scrimgeour estaba considerando a Potter, para Auror de alto rango. Las imágenes pasaron rápidamente, y los reporteros pudieron ver las peleas de los Adolescentes contras los Mortífagos, hasta que llegó el momento en que apareció Voldemort, y su pelear contra Dumbledore y Harry ―Por favor, cuando se escriba sobre esta noche, no escriban que Harry Potter hizo esto, o lo otro. Hermione Granger, Pansy Parkinson, Daphne Greengrass, Padma Patil, Susan Bones, Neville Longbottom, Hannah Abbott y Luna Lovegood, todos ellos son mis amigos, y luchamos juntos contra los Mortífagos, para abrirnos paso y pusimos a salvo la Profecía. Así mismo, debo de decirle al Ministro, que él se equivocó este año, al mandarnos a su secretaria: Madame Umbridge, quien no nos enseñó hechizos en este año, en el cual ella estuvo a cargo de la materia de DCAO, solo fue una clase teórica. Pero no puedo culparlo, pues yo no contaba con pruebas físicas, del regreso de Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado.
El político suspiró. ―No puedo culpar a Harry Potter y a sus amigos, por las muertes de Dolohov, Jugson, Nott, ni de los tres Lestrange. ―dijo el Ministro Fudge. ―los Mortífagos atacan a matar y no hay opción mas que hacer lo mismo. Así mismo, supieron defenderse perfectamente, a pesar de que yo me negué a que recibieran clases de Defensa Contra las Artes Oscuras, este año. ―extendió su mano hacía ellos. ―Estos jóvenes han demostrado el mejor rostro de la justicia y del nunca rendirse.
-/-/-/-/-
Los ocho jóvenes, fueron escoltados por la propia Amelia y dos Aurores de su entera confianza: Roodwood y Shacklebolt.
―Gracias por tomarse el tiempo, de traernos hasta aquí, tía ―dijo Susan sonriente.
―De nada, cariño ―dijo Amelia, mirando fijamente a su sobrina. ―Mañana, finaliza este año académico, quiero que estés atenta, pues voy a colocar protecciones, alrededor de la mansión, así que te enviaré una carta.
―Teme usted, que los Mortífagos puedan atacar su hogar, ¿no es verdad? ―dijo Hermione, asombrando a la mujer, quien asintió, y volvió a mirar a su sobrina.
―Te enviaré como usar el Flu, para que vengas a la Casa Solariega de los Bones, aquí mismo en Escocia ―dijo Amelia.
―Entiendo, tía ―aseguró Susan, mientras sentía la mano de Harry, pasar alrededor su cintura.
―Yo la cuido ―aseguró.
―Sé que así será, Harry ―dijo Amelia, sonriéndoles – y ya hablare contigo sobre esa barrera mágica tuya – Harry le sonrió y asintió.
Los jóvenes, entraron en el castillo, y se separaron, para ir a sus respectivas Salas Comunes.
―Baratijas ―dijo Neville, ingresando en la Sala Común de Gryffindor. ―Vaya noche, ¿no crees, Harry? ―pero no recibió respuesta― ¿Harry? ―miró alrededor y lanzó una risilla.
El joven Rey, de negros cabellos y ojos verdes, fue asaltado por su querida maestra de Runas, quien se lo llevó de la mano, ascendiendo por las escaleras, hasta el Cuadro de Barnabas el Chiflado, donde ya estaba allí, la puerta de la Sala de Menesteres.
― "Debiste de haberme, pedido ayuda" ―susurró Nymphadora, mientras mordía suavemente, el lóbulo del pelinegro.
― "Perdón por eso, pero no esperé que Pansy tuviera a la mano, su moneda de estudios, de Defensa Contra las Artes Oscuras. Así fue como las chicas, junto a Neville y su novia, descubrieron mis intenciones" ―susurró él. Cuando la puerta se abrió, él ya estaba siendo besado, solo un instante después, al mirar hacia el frente, los verdes ojos, del pelinegro se abrieron, al encontrarse ante Hermione, Padma, Susan, Daphne y Pansy, todas en ropa interior. ― "Esta madrugada, no voy a poder dormir, al parecer." ―Sonrió. Vaya que disfrutaría de este triunfo, aunque esta haya sido la batalla que daba inicio a la Segunda Guerra Mágica. Disfrutaría así mismo, de este premio.
Cuando Harry y las chicas despertaron, a la mañana siguiente, pidieron a la Sala de Menesteres una ducha, pero en cambio, recibieron una especie de piscina, no les importó mucho y se sumergieron en las aguas, las cuales estaban perfumadas y así mismo lo estaban ellos.
Al salir de las aguas, vieron sus uniformes planchados, así que se vistieron con ellos, a pesar de ser sábado.
Harry agarró la profecía y se la quedó mirando, solo tuvo que imbuirle un poco de magia y enseguida una imagen se elevó sobre ellos dejándolos parados en una habitación diferente, con la profesora Trelawney frente a ellos.
«El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca..., Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida...»
Bastó con pensarlo, para ser provisto de una pluma, un par de pergaminos, unos sobres y un pote con tinta. Escribió la profecía, para luego doblar los pergaminos, y meterlos en los sobres. Luego de eso, salieron de la Sala de Menesteres.
―Tempus ―dijo Nymphadora, mientras agitaba su varita, apareciendo junto a ella la hora y el día. ―Es sábado, y son las nueve de la mañana. Podemos ir a desayunar ―todas sonrieron, incluido Harry, quien las besó a todas y primero fue a la lechucería, para enviar las profecías, al Ministro y a Madame Bones.
Luego de un largo rato, de haberlo estado esperado, ante las puertas del gran comedor, entraron todos juntos.
― ¡Eh, es Potter! ―dijo un alumno de Gryffindor.
― ¡Junto Patil, Parkinson, Granger, Greengrass y Bones! ―dijo alguien más.
― ¡Por favor, cuéntennos lo que pasó anoche! ―pidió alguien de Gryffindor.
Hermione agarró una edición del profeta.
El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, realmente está vivo.
Potter y Dumbledore no mintieron.
¡La Grandiosa Batalla del Ministerio de Magia!
Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, asesinó a los Potter, producto de una profecía, que fue realizada hace ya dieciséis años.
Después de tantos años, y estando nuevamente en el reino de los vivos, El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, ha enviado a sus esbirros a buscar la profecía, la cual estaba contenida en el Departamento de Misterios, en la Sala de las Profecías, en el Ministerio de Magia.
Pero estaba casi decidido, a que el Ministerio siguiera en contra de Harry Potter, por decir la verdad hace algunos meses, así que empleó sus habilidades de Legeremancia, para llevar a Harry Potter, a una trampa.
Una trampa que de ninguna manera surtió efecto, pues Harry Potter contraatacó a los Mortífagos, con astucia e inventiva, con grandiosos hechizos, logrando deshacerse de todos ellos.
«No puedo culpar a Harry Potter y a sus amigos, por las muertes de Dolohov, Jugson, Nott, ni de los tres Lestrange. Fue en defensa propia, y fueron guiados a una trampa, así mismo, supieron defenderse perfectamente, a pesar de que yo mismo me negué a que recibieran clases de Defensa Contra las Artes Oscuras, este año, estos jóvenes han demostrado el mejor rostro de la justicia y del nunca rendirse» Pronunció el Ministro Fudge, durante la reunión.
La nota venía acompañada, de fotografías, tomadas a los recuerdos del Pensadero, donde se enseñaba, como los Mortífagos iban muriendo uno tras otro, en manos de los jóvenes, o producto de sus trampas.
Daphne y Pansy, vieron como Draco fruncía el ceño, y para ambas fue bastante obvio, lo que él iba a hacer, pero las chicas fueron más rápidas: Pansy le hizo una llave a Draco, mientras que Daphne recuperaba la varita del rubio.
― ¡Protego! ―exclamó Daphne, cubriéndose de un ataque, lanzado por Crabbe.
― ¡Incarcerous! ―exclamó Pansy, atacando al chico gordo, antes de volver a apuntarle a Malfoy, mientras que una ligera luz naranja surgía de la varita de la chica. ―Intentas algo contra Harry, Malfoy... y me haré cargo de que esa carita, sea solo un recuerdo.
Daphne apuntó a la varita de Draco, la cual tenía en su otra mano. ―Reducto―dijo calmada, mientras que la varita se volvía polvo, dejando al rubio impactado. ―Supondré yo, Draco... que puedes comprarte otra, en el Callejón Diagon, pero te lo dejaré en claro ahora mismo, y va para todos: el que se acerque a nosotras, a nuestros amigos, o a nuestro novio: lo llevará muy mal.
Harry sonrió, mientras veía a Daphne y Pansy salir a paso calmado del gran comedor, luego de finalizar su desayuno. Él, continuó desayunando, mientras que escuchaba a Hermione, Neville y Hannah, contestar preguntas.
Él mismo, comenzó a contestar varias preguntas, que le comenzaron a llover, en dichas respuestas recibió la ayuda de Neville.
/-/-/-/
―Ministro ―dijo Amelia entrando.
―Oh, Amelia supondré, que también has recibido una carta del Señor Potter, con el contenido de la profecía ―dijo Fudge.
―Así es, señor ―dijo Scrimgeour, entrando en ese momento, enseñando la suya.
―Debemos de tener a tantos Aurores, en las calles como sea posible ―dijo Fudge ―Ryddle intentará algo, tarde o temprano. ―Sonrió. ―Harry fue muy inteligente, al enseñar aquel recuerdo, sobre lo acontecido en la Cámara de los Secretos y como ese... recuerdo de Voldemort, le contó su verdadero nombre.
Rufus asintió, ante la orden entre líneas. ―Comenzaré a investigar, a los alumnos que hayan estudiado en Hogwarts, de la generación pasada.
―No. No de la generación pasada ―dijo Amelia.
― ¿Cómo dice, Madame Bones? ―preguntó Rufus curioso.
―Como me escuchas, Rufus: El incidente de la Cámara de los Secretos, tuvo lugar hace ya cincuenta años ―dijo Amelia. ―Busca ese nombre, en los registros académicos, de Hogwarts, de hace cincuenta años. No me extrañaría, que Dumbledore supiera su identidad, y jamás dijera nada.
―Tom Sorvolo Ryddle, hace cincuenta años, entendido ―dijo Rufus, haciendo una venia y retirándose.
―Debemos de proteger el Ministerio, Amelia, y a nosotros tres, al señor Potter y a sus amigos. ―dijo Fudge, pasándose un paño por la frente.
―Yo me haré cargo, señor ―dijo Amelia, mientras lo veía firmar algo, y entregárselo. ― ¿Dos cheques, de Doscientos millones de Galeones?
―Cien para el Departamento de Aurores, y los otros para el tuyo, Amelia ―dijo Fudge, la mujer sonrió como el Gato de Cheshire, y se retiró. ―Ganaremos esta guerra, a como dé lugar.
-/-/-/-/-
La última semana de clases, pasó lentamente, en Hogwarts.
Así mismo, según supo el resto del grupo, gracias a Daphne y Pansy, Narcisa Malfoy, había pasado por su hijo Draco.
La noticia sobre el arresto de Lucius no había sido dicha aun, pero estaba claro que Narcissa se daría cuenta de la falta del hombre en su hogar.
Cuando Harry volvió a la mansión Black, acompañado por Sirius, Padma y Parvati, se encontraron a todos los miembros de La orden del Fénix, reunidos.
―Personalmente, pensamos que lo hiciste muy bien, Harry ―dijo Sirius sonriente, varios de ellos asintieron.
―Igualmente, Harry estamos pensando en cómo deberíamos de continuar ―dijo Minerva. A lo cual Harry alzó una ceja. ―Ryddle perdió a casi diez Mortífagos de élite, y perdió también la Profecía, buscará vengarse.
―Y la guerra sale a la luz ―murmuró Harry.
-/-/-/-/-/-
Al mismo tiempo, en la mansión Ryddle, estaba Tom Sorvolo Ryddle, gritando furioso por su reciente falla, por la pérdida de su círculo interno y más importante aún, por haber perdido antes Potter de esa manera.
Ya había investigado todo lo que podía y aun no encontraba información alguna que explicara sobre los hechizos que uso Potter.
Él era el mago oscuro más poderoso de todos los tiempos, no podía perder de esta manera, necesitaba eliminar a Potter, necesitaba volver a poner el miedo en el corazón del Mundo Mágico Inglés, y necesitaba hacerlo ahora, Potter no se esperaría un ataque tan pronto. Miró a Nagini a su lado y su ceño se frunció. ― "Lo siento querida, pero necesito algo de regreso" ―susurró, tocó la cabeza de su serpiente y con unas palabras absorbió nuevamente el pedazo de alma que contenía, su fuerza aumentó enseguida, ahora era más poderoso, pero no tenía ese Horrocrux, aun así, no podía arriesgarse, ya que Potter había demostrado ser más poderoso de lo que pensaba, aún tenía los demás de todos modos (o eso creía).
Ahora solo tenía que planificar correctamente, y Potter moriría bajo su poder, bajo su mano.
Antes de eso, no podría intentar atentar contra Fudge, ni podría intentar matarlo y colocar a alguno de sus Mortífagos, de próximo Ministro.
