Harry Potter pertenece a JK Rowling.

DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.

Harén de Harry Potter.

Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.

DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.

Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.

Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.

1.- Puede ser un Cross Harry Potter / Marvel o Harry Potter / DC o DC / Harry Potter / Marvel.

2.- Puede ser un fic donde Harry es transportado al universo de esas franquicias o uno donde el mundo mágico está escondido, pero los Muggles no tienen conocimiento o poder sobre el mundo mágico, es decir la Reina Isabel no puede hacer o cambiar nada de ese gobierno y no es la soberana del mundo mágico.

Así como Fury o H.Y.D.R.A por ejemplo no saben que el mundo mágico existe y no tienen ninguna jurisdicción sobre ellos.

3.- Harry será una potencia de calibre cósmico, porque Harry será un Rey como en el retorno del Rey, creo que una buena comparación seria que un Rey es como el Phoenix que reside dentro de Jean Gray.

Pueden hacer que sea cualquier cosa que quieran, un Dragón, un Tigre, un Basilisco, eso no me importa, pero ya saben más o menos cuales son las cualidades de los Reyes, tiene que ser como en mi historia.

4.- Como Harry es un Rey (Harry Potter y el retorno del Rey por FxRobalino) y es un Cross tiene que tener chicas de ambos lados, Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones del canon de Harry Potter, Starfire y Blackfire de DC Comics y Jean Gray y Rouge de Marvel .

Cualquiera que sea la combinación que hagan estas chicas tienen que estar si o si, de ahí es más si quieres agregar otras chicas háganlo si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kriptoniana o Amazona estuviera en la corte, así como no quiero que la Viuda Negra o la Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de esas chicas.

5.- Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que los hagan deidades superpoderosas, pero están a la par con los héroes.

Me canse de que en cada Cross que leo, los héroes son más fuertes que los magos y bla, bla, bla, no digo que todos los magos están al mismo nivel, pero al menos los que supuestamente tienen un entrenamiento bien puesto como los Aurores si quiero que sean poderosos, los demás son civiles y no necesitan ese nivel.

Excluyendo a Harry por su puesto, siendo un Rey en más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto el Fénix dentro de Jean que podría ser otro Rey a mi parecer.

No quiero que los Magos sean menos, controlan una energía que rehace la realidad a su gusto así que espero que sean tomados en cuenta como cualquier héroe o villano, eso también permitiría que en ese mundo haya problemas y todo.

6.- Harry y su grupo, no pertenecen a ningún otro grupo, no pertenecen a SHIELD no pertenecen a HYDRA, no pertenecen a los Avengers, no pertenecen a La Liga Extraordinaria o la Liga de la Justicia, o cualquier otro de esos grupo.

7.- Quiero que Harry sea un punto medio entre los héroes y los villanos, se peleará y les sacara la P&%$# a los dos lados, especialmente el Capitán América y Superman, eso dos me caen peor que una patada en la bolas por parte de Hulk.

48.

Lo que el hombre más a anhelado a lo largo de la historia de la humanidad, es poder ser inmortal. Un hombre, cuyo nombre era Anton Hastor, reencarnación de un sacerdote egipcio, consiguió el secreto para alcanzar la Vida Eterna, mientras vivía en una tierra paralela, denominada como "Tierra 1612". Pero en ese mundo, en el cual acababa de finalizar la II Guerra Mundial, y con los Estados Unidos y la Unión Soviética, a punto de iniciar una nueva guerra, el hombre decidió escapar de la futura destrucción a nivel mundial. Para esto, realizó un viaje al Tíbet, luego viajó a distintos rincones del mundo, con el objetivo de alcanzar los más grandiosos hechizos de la Magia Negra y la Necromancia, para así poder sobrevivir a la futura destrucción del planeta tierra, a causa de las armas de energía nuclear, en poder de los Estados Unidos de América y la Unión Soviética.

Pero cometió un grave error: Fusionar distintos conocimientos en la Necromancia, le provocaron la putrefacción de su cuerpo, matándolo... en vida, convirtiéndolo en un zombi y teniendo que vivir como un habitante del mundo de los vivos y del de los muertos. Descubrió su poder, gracias a una fusión de distintos dialectos y magias, que fue consiguiendo con el tiempo, logrando convocar y controlar a cientos de cadáveres, pero también descubrió que podía transformar a otros en zombis y que sus cuerpos se iban pudriendo lentamente.

Cuando deseó tomar el continente europeo, para así ser un gran emperador, sin embargo, fue detenido por Katar y Shayera Hol, Hawkman y Hawkwoman, quienes lo encerraron en una prisión, creada por el Dr. Medianoche, algo a lo cual llamaron: "Huevo Nocturno", siendo encerrado luego en una celda del Salón de la Justicia.

No supo cuánto tiempo tardó en escapar del constructo de ese bastardo de McNaider, pero lo logró, usando su propia magia, quedando como un anciano decrepito, ante eso, escapó del Salón de la Justicia, encontrándose con que toda la tierra 1612, había sido devastada, por un enemigo desconocido y solo quedaban los animales, le pudo el pánico a Anton. Quien recorrió el mundo, viéndose como el único sobreviviente, así que empleó su magia, en busca de viajar a otro universo, siendo movido por su odio hacía Hawkman y Hawkgirl, siendo movido hacía las esencias del príncipe Khufu, y de su amante Chay-Ara.

Le tomó una década, poder acostumbrarse a la magia de este nuevo universo (1611), y poder llevar a cabo su venganza.

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Eva Adamson, era maestra de historia en las mañanas (dando a sus alumnos cátedras sobre cómo era la vida en Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma y China), en las tardes descansaba en su hogar, y en las últimas dos o tres noches, había estado saliendo, a combatir el crimen, empleando las cuchillas de una guerrera del Egipto, llamada Aya, quien vivió en el siglo I a.C., había forjado un peto de una armadura romana, llevaba un pantalón leggins y una máscara hecha por ella misma, de vendas de yeso.

Los medios, la llamaban "El Ángel de Arkham".

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Una semana después...

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La chica soltó un grito de horror, mientras sentía la adrenalina recorrer su cuerpo, pronto pudo comenzar a correr.

― ¿Estás bien? ―preguntó una voz femenina. La chica abrió sus ojos, encontrándose con una mujer de cabellos castaños, un peto de armadura romana, un pantalón leggins de color azul, tenía unos cuchillos de luna creciente en cada mano, y unas alas de plumas negras, en su espalda.

―S.… sí, estoy bien. ―Dijo la chica.

―Acompáñame, esto no está nada bien ―dijo la mujer.

―G... Gracias ―dijo la joven, imitando los movimientos de su salvadora, colocando su espalda contra la pared, intentando no hacer ruido, un zombi les pasó por enfrente, pero pronto fue aplastado por algo...

O alguien...

― ¡Corre, hacía la entrada del metro! ―ordenó la mujer, haciendo correr a la joven, mientras que ella decapitaba a los zombis o enterraba sus cuchillas en las sienes de sus enemigos, extendió sus alas y arrojó una ráfaga de aire, haciendo que los zombis salieran volando.

― ¡Agáchate! ―ordenó el hombre, la mujer lo hizo y vio algo pasarle por encima, que le destrozó la cabeza a un zombi, con su mano, el hombre hizo que su herramienta diera un giro, golpeando a otra pareja de zombis y Eva se lanzó contra los últimos zombis, decapitándolos o cortando sus cabezas, e incluso sus rostros verticalmente, causando que se... desactivaran. Más pronto que tarde, todo terminó. ―Espera ―pidió el hombre, agarrando el brazo de la mujer. ―Eres el Ángel de Arkham.

―Creo que ambos lo somos ―dijo ella, al notar las alas del sujeto, pasó su cuchilla que tenía en la mano derecha, a la izquierda, antes de mandar una patada, soltándose del sujeto. Y girándose. ― ¿Quién eres tú?

El hombre al comienzo, no habló. ―Soy... soy yo, soy Khufu, soy... ―ella no bajó la guardia, él suspiró. ―Puedes llamarme Hawkman.

―Llámame... Serafín. No esperes, que comparta mi identidad contigo.

―Khufu... Carter Hall ―dijo él, mientras se quitaba su casco, ella se quitó su máscara, pero definitivamente, ninguno de los dos reconocía al otro.

―No sientes la conexión, de nuestras almas, ¿verdad? ―dijo Eva, con un alivio de no estar conectada nuevamente a ese desgraciado. ―Conozco nuestra historia, Khufu... Carter. ―Su tono de voz, delataba que no estaba intentando corregir el nombre de Hawkman, solo jugando con él. ―Ahora, busca el bono de alma, en ella ―se acercaron a la mujer, sin esperar palabra alguna de su compañero alado. ―Gatita, al subterráneo. No es seguro estar aquí arriba, no con esas cosas rondando.

― ¿Podemos confiar en él, Eva? ―preguntó ella, mirando al hombre que había aparecido de la nada y que tenía alas, como su salvadora, la cual asintió.

―Llámalo Carter Hall, soy Eva Doe.

―S... Soy... Kendra... Saunders ―dijo ella. ― ¿Qué son esas cosas?

―Zombis ―dijo Eva.

―Zombis ―repitió Kendra, incrédula.

Carter interrumpió. ―Usaremos el metro, para llegar a la estación de La Siteoca.

― ¿Planeas, que abandonemos Arkham? ―preguntaron Kendra y Eva. Carter asintió.

―No creo que existan muchas posibilidades de salvar... ―escucharon un chillido y Carter alcanzó a girarse, justo para recibir a un zombi, sobre él, que lo arrojó escaleras abajo, pero a Eva no le tomaron con la guardia baja, abrazó a Kendra y saltó, dando una voltereta hacía atrás, mientras que dos zombis se iban por enfrente suyo.

Algo despertó en Kendra, quien se liberó del agarre de Eva y lanzó una patada, a un tercer zombi, atravesándole la sien y destrozándole el cerebro, se giró agarró al zombi por el cuello y lo mandó a volar, contra otro.

―Incluso el metro está infestado de zombis ―gruñó Carter, haciendo una mueca. ―Hath-Set, solo él podría haber provocado algo como esto. ―Dijo Carter enfadado, mientras arrojaba su mazo a la oscuridad del subterráneo.

― "¿Quién es Hath-Set?" ―susurró Kendra, a su salvadora.

― "No lo sé, ni quiero descubrirlo, gatita" ―dijo Eva― "Mantén tus manos en mis hombros, puedo ver en la oscuridad" ―Las temblorosas manos de Kendra, se aferraron con fuerza, a los hombros de su vida pasada. ―Puta princesita, yo no era así. No señora ―pensó enfurecida con la chica que era su vida actual, o más bien: con la chica, que era la actual reencarnación de Chay-Ara.

Los tres ascendieron a un tren, lleno de cadáveres.

Rápidamente, Kendra vio una bolsa con armas, llevada por un hombre trajeado, ella agarró un lucero del alba, los tres caminaron por los vagones, hasta salir por otra puerta, momento en el cual los cadáveres se reanimaron y tuvieron que pasar a combatir a los zombis.

/-/-/-/-/

― ¡Ronald Weasley, entrégame ese disco! ―ordenó Hermione, realizando sus deberes como Prefecta, el pelirrojo trató de ocultar el disco tras su espalda, la chica rebuscó en sus bolsillos, encontrándose un bronce para el pelo. ―Permutación ―un segundo después, los objetos intercambiaron de manos, Ron miró con enfado a Hermione, antes de retirarse, golpeando el suelo, con fuerza.

―De acuerdo Neville... ―mencionó la profesora McGonagall, mirando las calificaciones del rubio. ―Un extraordinario en Herbología impecable, la profesora Sprout se alegrará de verte allí, y.… escucha esto ―agitó su varita, para que les llegara una conversación entre el profesor Dumbledore y la profesora Sprout, quienes conversaban, sobre que Neville fuera su sucesor de como profesor de Herbología ―eso hizo que Neville se sonrojara.

― "G.… gracias, por creer en mí" ―susurró. McGonagall, aunque no supo si se lo decía a ella, o a la profesora Sprout, así que la mujer solo le devolvió la sonrisa. Un rato después de que Parvati se fuera alicaída, al saber que sus clases de adivinación, no solo las vería con el apuesto centauro Firence, sino también con la profesora Trelawney, fueron llegando un alumno tras otro, hasta que Harry se acercó a la mujer. ―Bueno Potter, tus notas en Defensa, Transformaciones, Encantamientos, Herbología y en Runas, son perfectas, una mezcla de Extraordinarios y Supera las expectativas, las únicas que son más o menos bajas, son Historia y... ―inclinó su cuerpo, hacía su alumno ― "Astronomía" ―era mejor que la profesora Aurora, no escuchara a alguien hablando mal de su materia.

Ese año, se tenía que estar seguro, de haber recibido las calificaciones necesarias en los TIMOS, para poder continuar cursando los EXTASIS, en sexto y séptimo año, en los cuales los horarios tenían muchos momentos libres y Ronald Weasley, veía tales momentos, como horas libres, pero en realidad, eran momentos en los cuales tendrían que estar estudiando y repasando muy concienzudamente, todo lo que habían estado viendo, en los cinco años pasados.

Harry, Hermione, Sally y otros alumnos, fueron a Runas y al salir de allí, comenzaron a quejarse.

― ¡La profesora Tonks está loca! ―gruñó Sally.

―Acabamos de aprender recién la existencia del Elfdaliano, ¿y quiere que traduzcamos un manuscrito redactado en ese idioma? ―se quejaba Harry. Nymphadora era su novia y era una mujer muy divertida, una mujer que brillaba con luz propia, pero creía seriamente, que la pobre había enloquecido por algo.

Hermione lanzó una risilla. ―Quizás Nymphadora tiene Torposoplos. ―Harry lanzó una risa, mientras abrazaba a su novia por los hombros. Según su amiga Luna Lovegood, el Torposoplo era una criatura que entraba en los cerebros de las personas, haciéndolas actuar de formas raras o histéricas.

Caminaron hasta el aula de Defensa, la cual se abrió, encontrándose los alumnos de cara con Snape, quien les ordenó entrar al salón, de forma brusca. La habitación tenía las cortinas echadas y un candelabro de araña, flotaba en el aire con unos fuegos azules. En las paredes colgaban grabados de siglos remotos, donde se enseñaban, imágenes aterradoras.

―No os he pedido, que saquen sus libros ―graznó Snape. ―Tampoco los vayan a guardar, antes deseo que me escuchen por un instante. ―Se hizo silencio. ―Cada uno de vuestros cinco maestros, ha tenido una forma de enseñaros, con sus propias prioridades en el temario: defensa contra criaturas, enseñanza sobre lo que causan las maldiciones en el cuerpo humano y... ―no había forma de describir la basura, que les hicieron leer el año pasado, con Umbridge. Snape abrió la boca, pero la cerró inmediatamente, cuando la puerta se abrió, e ingresó un hombre de tez negra, ojos negros y que llevaba su uniforme. ―Esta clase, será dictada por mi persona, y por el Auror, Kingsley Shacklebolt. ―Todos aplaudieron.

―Adelante, Snape ―dijo Shacklebolt, Snape asintió.

―Gracias. Las Artes Oscuras, son numerosas y variadas, es como enfrentarte a una hidra, pero desde el inicio ya vas contra un centenar de cabezas ―prosiguió Snape.

―Las maldiciones y maleficios, son tan numerosos, que debéis de saber identificar cada momento y cómo responder a ello ―continuó Shacklebolt, mientras que Snape agitaba su varita, haciendo que un cuadro se colocara ante todos, y brillara, como si por detrás le hubieran colocada una vela, haciéndolo más notorio, luego, el cuadro adquirió un mayor tamaño. ― ¿Quién puede decirnos, cual es esta maldición?

―Adelante, Granger ―dijo Snape, sin siquiera mirarla, mientras elegía un nuevo cuadro.

―Mimble Wimble, maldición de lengua atada. Se evita que el maldecido diga una palabra en específico ―dijo Hermione.

―Veinte puntos, muy bien ―dijo Shacklebolt, moviendo su varita y otro cuadro se colocó ante todos. ―Potter, ¿Qué tiene ante usted?

― ¿Cuál de los dos, profesor? ―preguntó Daphne, sonriente.

―El que no es TAN bueno en pociones ―dijo Snape, haciendo que Harry frunciera el ceño.

―Reducto. Transformará un objeto, en cenizas. ―Contestó Harry ―Si se usa contra una persona... puede destrozarle la piel y arterias.

― ¿Cómo sabe sobre ese efecto, Potter? ―se atrevió a preguntar Snape, mirándolo sorprendido, e incluso algo asustado.

―El cuadro de David Black, un mago oscuro del siglo XVI. ―Dijo Harry.

―Nos hemos pasado bastante tiempo, en la casa de los Black, haciéndole compañía a Sirius, cosa que él ha agradecido. ―Explicó Daphne.

―Y aquí, vemos lo que causa un Inferi, en su víctima ―dijo Snape, retomando el tema de la clase.

― ¿Entonces, es cierto que se les ha visto? ―preguntó Parvati Patil, tratando de no chillar de temor.

―El Señor Tenebroso, comenzó a generar Inferius, a mediados de 1973, cuando aún la guerra se encontraba en un punto... donde apenas estaba empezando ―dijo Snape. ―Que no les extrañe... si se encuentran con alguno. Por favor, escriban esto: Una redacción, de dos páginas de 30 centímetros, sobre encantamientos, transformaciones y maldiciones de fuego. El fuego, es la mejor arma contra un Inferius. ―Todos anotaron la petición de la tarea y como nota aparte, aquella debilidad. ¿Quién sabe, cual es la ventaja del hechizo no-verbal?

―Creo que lo mejor, Severus, sería dejar este tema, para la próxima clase. ―Aconsejó rápidamente Shacklebolt.

―Lo dejaremos para la próxima clase, pero quiero que sepan de qué se trata ―dijo Snape, mirando a su compañero. ―Adelante, Granger.

―El rival no sabrá con qué será atacado, cosa que te otorga una ligera ventaja. ―Dijo Hermione.

―Casi palabra por palabra del libro, muy bien señorita Granger ―dijo Shacklebolt.

―La clase ya se está acabando, Shacklebolt ―dijo Snape. ―Redacción sobre fuego mágico y veremos si son capaces, de usar los hechizos no-verbales. ―Todos anotaron, se despidieron suavemente de sus profesores, y abandonaron el salón de clases.

Hermione, se colgó de los hombros de Harry y Daphne, quienes iban tomados de las manos.

Harry sacó la moneda de la Auténtica Clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. ―Este domingo, nos reuniremos, al menos los que podamos, para... intentar arrojar hechizos no-verbales. ―Ambas chicas sonrieron y besaron los labios de su novio/esposo.

Después de Defensa Contra las Artes Oscuras, fueron al salón de Pociones, donde encontraron ya varias Pociones, siendo ya preparadas.

―Bienvenidos, a su TIMO de Pociones. Soy el profesor Horance Slughorn ―dijo el hombre. ―Sé que es apresurado, pero de esto tratarán las primeras dos semanas, ¿Cuál es el peligro de las pociones? Y ¿Cómo identificar una poción?

Harry recordó las palabras de Snape, en su primer año. Su presentación, a la materia de pociones.

Recuerdo

(...) ―el delicado poder de los líquidos, deslizándose por las venas humanas, hechizando la mente, alterando los sentidos.

Fin del Recuerdo

―Algunas pociones pueden ocultar su olor, las pociones alteran el cuerpo humano, siempre y cuando se sepa lo que se hace. ―Contestó Harry.

―Excelente ―dijo el profesor Slughorn, mientras se aproximaba a un caldero. ―Señorita Greengrass, ¿le importaría acercarse un momento, por favor? ―la rubia Slytherin, se puso de pie y caminó hasta el caldero, junto al cual estaba el profesor, cuyo color era blanco brillante y el humo subía en espirales. ― ¿Puedes decirme, qué olor encuentras aquí?

―Limón y.… canela ―dijo ella. ―Esto... ¿es Amortentia?

―Supondré, que es el olor de su esposo, señora Potter, diez puntos para Slytherin ―dijo el profesor sonriente y ella asintió. ―Mi lord, por favor ―el pelinegro de ojos verdes, se aproximó al caldero.

―Si. Huele a Gardenia, huele a Daphne ―afirmó Harry ―Estoy mintiendo, esto es una fusión de los olores de todas ustedes: Gardenia, Jazmín, Fresia, Lavanda, y el CHOCOLATE, casi causan que caiga hacía atrás ―les dijo a Daphne, Padma y a Hermione, telepáticamente, las chicas solo sonrieron suavemente, enviándole imágenes mentales de ellas estando en ropa interior.

Slughorn caminó hacía otra poción. ― ¿Alguien puede decirme, que poción es esta? ―preguntó, ante aquello que parecía más bien ser agua. Una mano se alzó, el profesor miró en la lista de alumnos. ―Adelante, señorita... ¡Granger! ―miró el apellido sorprendido y luego a la alumna de cabello castaño. ―Discúlpeme, ¿es usted acaso, familiar de Héctor Dagworth-Granger, fundador de la Rimbombante Sociedad de los Amigos de las Pociones?

Hermione se sonrojó. ―N.… no. No lo soy, profesor. Soy... hija de Muggles y bueno... ―se aclaró la garganta. ―Respecto a la poción es Veritaserum, obliga a decir la verdad, y a hablar con un tono en el cual, no existen las emociones.

―Diez puntos para Ravenclaw ―dijo, mientras se acercaba a otra poción, la cual parecía más bien barro ― ¿Quién puede identificar esta poción?, últimamente, está apareciendo en los folletos, repartidos por el Ministerio. Adelante, señorita... Patil.

―Filtro de los muertos en vida ―contestó equívocamente Parvati, guiándose por el color oscuro de la poción.

―Poción Multijugos. ―Contestó Padma, con cierto cansancio en su voz, mirando fijamente y con el ceño fruncido a su hermana menor, quien trataba de mantener la vista al frente.

―Cinco puntos para Ravenclaw. Ahora... ―caminó hasta el caldero, sobre su mesa, tomó un cucharón, una botellita y llenó la botella, antes de taparla y presentarla ante todos. ― ¿Cuál es esta?

―Felix Felicis, suerte liquida ―dijo Parvati, rápidamente.

―Diez sorbos, para aquel que pueda preparar el Filtro de los Muertos en Vida ―dijo el profesor ―Y... ¡ahora!

Harry abrió su libro, encontrándolo totalmente rayado, lleno de anotaciones de color rojo. Comenzó a ver como lo preparaban otros, ya Hermione tenía su poción de un color grosella.

Harry, vio que las anotaciones originales decían «cortar el grano de Sopóforo», en cambio, el anterior dueño colocó una nota: «aplastar con la cuchilla (saldrá más jugo)», al instante de aplastar los granos y colocarlo en las aguas del Nilo, se volvió de color violeta.

El libro decía revolver tres veces en el sentido de las agujas.

Pero las notas del propietario decían que lo hiciera tres veces en el sentido de las agujas, y una en el sentido contrario a las agujas del reloj.

La poción se volvió azul.

― ¿Cómo lo has conseguido? ―preguntó Hermione, al ver que su poción se volvía negra con unos cuantos brillos azules.

―Revuelve tres en el sentido de las agujas y una en sentido contrario ―dijo Harry.

― ¡No!, son siete en el sentido de las agujas ―le dijo ella.

Tres veces agujas y una en sentido contrario ―pensó Susan, haciendo lo que su novio acababa de decir― ¡Genial!

¡Funciona! ―pensaron unas extasiadas Padma, Daphne y Pansy.

Los minutos siguieron pasando y, al finalizar la clase, solo Harry lo había logrado, pues Susan, Padma, Daphne y Pansy, habían seguido gran parte de las instrucciones del libro, antes de comenzar a hacerle caso a Harry.

El libro de Harry se cayó y el profesor vio las notas, lo levantó y se puso pálido, Harry temió ser regañado, temió que el profesor Slughorn, reconociera repentinamente, que hizo trampa. Pero le sonrió y devolvió el libro.

―Lily fue una grandiosa alumna, Harry. ―dijo Slughorn, reconociendo la letra de la pelirroja. Parecía a punto de llorar. ―Una de las que más he atesorado su recuerdo.

―Gracias, profesor ―dijo Harry sonrojado, y salió de clases.

Cuando salieron de clases, las chicas estaban felices, de ver que él había ganado la poción.

― ¿Cómo diablos lo lograste? ―pregunto Susan, quien se sentía humillada, y agarró a su novio por la camisa.

―Mira mi libro de pociones, está lleno de anotaciones. ―Contestó rápidamente, mientras veía como el plasma parecía escapar por en medio de los dientes de su enfurecida novia, quien rápidamente agarró el libro, encontrándolo lleno de anotaciones, extrañada miró la contraportada y lanzó un gemido que denotaba sorpresa, al igual que las demás.

―Harry, mira a quien perteneció ―dijo Susan, enseñándole el libro.

Este libro pertenece a: Lily Jocelyn Evans (Potter)