Harry Potter pertenece a JK Rowling.

DC y Marvel, pertenecen a sus respectivos fundadores.

Harén de Harry Potter.

Brujas: Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Pansy Parkinson, Susan Bones y Nymphadora Tonks.

DC: Koriand'r AKA Kori Anders AKA Starfire. Komand'r AKA Koral Anders AKA Blackfire. Eva Doe AKA Hawkgirl.

Marvel: Jean Grey AKA Fénix. Anna Marie D'Ancanto AKA Rogue. Sue Storm AKA Invisible Girl.

Boom! Estudios (Irredeemable): Bette Noir y Kaidan/Keiko.

1.- Puede ser un Cross Harry Potter / Marvel o Harry Potter / DC o DC / Harry Potter / Marvel.

2.- Puede ser un fic donde Harry es transportado al universo de esas franquicias o uno donde el mundo mágico está escondido, pero los Muggles no tienen conocimiento o poder sobre el mundo mágico, es decir la Reina Isabel no puede hacer o cambiar nada de ese gobierno y no es la soberana del mundo mágico.

Así como Fury o H.Y.D.R.A por ejemplo no saben que el mundo mágico existe y no tienen ninguna jurisdicción sobre ellos.

3.- Harry será una potencia de calibre cósmico, porque Harry será un Rey como en el retorno del Rey, creo que una buena comparación seria que un Rey es como el Phoenix que reside dentro de Jean Gray.

Pueden hacer que sea cualquier cosa que quieran, un Dragón, un Tigre, un Basilisco, eso no me importa, pero ya saben más o menos cuales son las cualidades de los Reyes, tiene que ser como en mi historia.

4.- Como Harry es un Rey (Harry Potter y el retorno del Rey por FxRobalino) y es un Cross tiene que tener chicas de ambos lados, Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass y Susan Bones del canon de Harry Potter, Starfire y Blackfire de DC Comics y Jean Gray y Rouge de Marvel .

Cualquiera que sea la combinación que hagan estas chicas tienen que estar si o si, de ahí es más si quieres agregar otras chicas háganlo si quieren, aunque no quiero que Harry se acueste con todo lo que es mujer de nacimiento, así que sean razonables por favor, y preferiría que ninguna Kriptoniana o Amazona estuviera en la corte, así como no quiero que la Viuda Negra o la Bruja Escarlata estuvieran con Harry, no me gustaría ninguna de esas chicas.

5.- Los Magos bien entrenados están a un nivel aceptable, no digo que los hagan deidades superpoderosas, pero están a la par con los héroes.

Me canse de que en cada Cross que leo, los héroes son más fuertes que los magos y bla, bla, bla, no digo que todos los magos están al mismo nivel, pero al menos los que supuestamente tienen un entrenamiento bien puesto como los Aurores si quiero que sean poderosos, los demás son civiles y no necesitan ese nivel.

Excluyendo a Harry por su puesto, siendo un Rey en más poderoso que cualquier cosa en la tierra, excepto el Fénix dentro de Jean que podría ser otro Rey a mi parecer.

No quiero que los Magos sean menos, controlan una energía que rehace la realidad a su gusto así que espero que sean tomados en cuenta como cualquier héroe o villano, eso también permitiría que en ese mundo haya problemas y todo.

6.- Harry y su grupo, no pertenecen a ningún otro grupo, no pertenecen a SHIELD no pertenecen a HYDRA, no pertenecen a los Avengers, no pertenecen a La Liga Extraordinaria o la Liga de la Justicia, o cualquier otro de esos grupo.

7.- Quiero que Harry sea un punto medio entre los héroes y los villanos, se peleará y les sacara la P&%$# a los dos lados, especialmente el Capitán América y Superman, eso dos me caen peor que una patada en la bolas por parte de Hulk.

55: Conquistador conoce a Coleccionista.

Los Heli-transportes de S.H.I.E.L.D, habían sido recientemente sustituidos por una nueva generación de heli-transportes, creados por las Industrias Stark y Fabricaciones Richards, esto fue aprobado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pues eran ellos quienes le otorgaban a S.H.I.E.L.D y a A.R.G.U.S, la jurisdicción para actuar a lo largo y ancho del planeta.

Gracias a unas lecturas espaciales, realizadas por Reed Richards (también conocido como Sr. Fantástico), S.H.I.E.L.D y A.R.G.U.S, habían descubierto que tres presencias extrañas, se dirigían hacia la tierra, y hace unos minutos, se había notificado de la aparición de una nave de un tamaño monumental, en la órbita de Marte.

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Superman, Wonder Woman, Lantern, Flash y Batman, se encontraban ante el Dr. Destino.

―Pueden llamarme Dr. Destino. Comparto mi cuerpo y consciencia con el portador del casco, Kent Nelson y soy el único sobreviviente de una realidad alterna conocida como Tierra 2 ―dijo Destino. ―En Tierra 2, se vive una permanente II Guerra Mundial y Post-Guerra, junto a la existencia de un grupo de héroes conocidos como Sociedad de la Justicia de América. Mi motivo para reunirlos a todos ustedes, es porque algo o alguien, se está acercando a la tierra.

―Acercándose ―dijo Lantern. ― ¿Hablamos de una Invasión Extraterrestre?

―Es... No es fácil de explicar esto. ―Dijo Destino, extendiendo su mano hacía ellos, una luz roja surgió y un libro apareció. ―Este libro, tiene cientos de conocimientos, tanto del pasado, presente y algunos del futuro. Esto es sobre el futuro y dice, que más de un grupo de héroes, aparecerá en el mundo, de acuerdo a diversas crisis ocurridas contra el planeta tierra, pero ninguna como esta. Puedo sentir diversos tipos de energía, podría reconocer si son de otro planeta. Incluso, una raza extraterrestre, sería fácil de combatir, pero no algo así. ―Todos esperaban a que siguiera hablando, nadie parecía ir a retirarse. Del libro surgió una figura holográfica y se vio a una flota de naves, listas para atacar la tierra. ―Diría que son... de una dimensión, donde han fusionado magia y tecnología, pues puedo sentir la magia, y sé planean atacar la tierra.

Diana dio un paso al frente. ―Tendremos algo que ellos quieren.

―Exactamente. Pero no sé qué buscan ―admitió Destino. ―Minerales, agua, algún grupo vegetal o animal. El caso es que van a invadirnos, y deseo pedirles su ayuda, para combatirlos.

―La tienes ―dijeron todos.

―Pero una pregunta sigue en el aire ―dijo Clark, dando un paso al frente. ― ¿Quién eres?

Destino se quitó el casco, mostrando a un hombre de cabello rubio. ―Mi nombre es Kent Nelson, arqueólogo de profesión. Cuando encontré este casco, y me lo puse, fui contactado por unos seres de una dimensión mágica, que se hacen llamar: Los Amos del Orden. Ellos me han otorgado un gran conocimiento, que era lo que yo buscaba, me han guiado a lugares, donde he realizado descubrimientos arqueológicos que están adelantados, dos décadas y me han permitido hacerme un nombre.

― ¿A cambio de...? ―dijo Bruce Wayne, también conocido en Ciudad Gótica como Batman.

―A cambio de usar sus habilidades mágicas, a través de mi cuerpo, para proteger el planeta de amenazas, tales como... razas mágicas de distintas dimensiones, las cuales podrían haber destruido distintos continentes, si es que alguien no las hubiera detenido ―dijo Kent. ―En realidad, mis memorias están conectadas con una dimensión que ya no existe. Como si fuera un viaje del tiempo, desplazado de mi línea temporal, o de mi dimensión.

― ¿Y cómo es esa dimensión, de la crees proceder? ―preguntó Diana.

―Es una dimensión que está en una eterna línea entre la II Guerra Mundial y la post-guerra, pero sin llegar nunca a la Guerra Fría ―dijo Kent. ―Es como si todo se reiniciara y la guerra comenzara nuevamente, estando yo combatiendo a las fuerzas del Shogun de Plata, en Japón, evitando una invasión peor contra el Occidente.

―Por eso no te conocíamos ―dijo Diana. ―Pero sí... recuerdo que nos auxiliaste.

Kent sonrió y asintió. ―Junto a Steve Rogers, los tres abrimos el camino al Ejército Rojo, para sitiar Berlín. Estás en lo correcto, Diana.

―Entonces alguien te trajo, desde tu dimensión, a la nuestra ―murmuró Barry, mientras se pasaba una mano por la parte trasera de la cabeza. ―Vaya, lamento que tengas que vivir en el siglo XX.

―No ha sido una mala experiencia ―dijo Kent.

―Pero sí, que ha sido muy rara para mí. ―Dijo Lantern, quitándose el anillo. ―Mi nombre es Johnny Thunder, y tengo más de noventa años. Cuando eh despertado en esta dimensión, mi poder original, se ha ido. Y también, la Sociedad de la Justicia de América, se ha borrado de la faz de la historia. He intentado visitar a un viejo amigo, Alan Scott, el Mystic Green Lantern que nos apoyó, pero... él había abandonado la linterna y el anillo, después del incidente que debería de haberlo transformado.

― ¿Cuánto tiempo tenemos antes de la llegada de este ser? ―preguntó Superman.

―Dos años ―dijo Kent― ¿Tendré su apoyo, cuando llegue el momento?

―Lo tendrás ―dijeron todos.

Kent extendió sus manos y un aura violeta los rodeó a todos. ―Estamos en un espacio, el cual solo puede ser presenciado por sus mentes y espíritus, aquí tendrán algo así como combates mentales y espirituales. ―Los héroes fueron rodeados por androides. Y se arrojaron contra los villanos falsos, creados por el Dr. Destino.

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Brainiac llevaba casi dos años, tratando de transformar a las Tamareanas, en ciborgs, bajo su control, pero las piezas metálicas, siempre eran rechazadas por sus cuerpos, la energía estelar que sus cuerpos absorbían naturalmente, impidió que pudiera controlar sus mentes, o transformarlas en sus títeres, así que las mantenía encerradas en celdas aisladas.

Pero aquello solo había funcionado para ellas, quienes seguramente, contaba con una suerte enorme. Pues otras razas, habían caído bajo el control de Brainiac, quien iba de un planeta a otro, abduciendo alguna de sus ciudades y transformando a sus habitantes, en ciborgs bajo su control.

Por lo tanto, ambas chicas estaban condenadas, a ver cómo solo ellas sobrevivían. Y no importó que Brainiac les hubiera ordenado a sus sirvientes no alimentarlas, pues inconscientemente, ambas se alimentaban de la energía irradiada por los miles de estrellas, de los sistemas solares, a los cuales iba siempre la nave nodriza de Brainiac, para así continuar con su recolección de ciudades y para agrandar su número de sirvientes.

Pero algo extraño ocurrió en la incursión a un planeta rojo, pues pronto los robots, anunciaron que estaban siendo destrozados por el enemigo. Por lo tanto, Brainiac se vistió con una armadura violeta con detalles blanco en el pecho y en los hombros, para luego descender al planeta, para combatir a las fuerzas de los Marcianos Blancos y Verdes, quienes se aliaron, cuando esta nueva amenaza surgió.

¿Cuánto tiempo estuvieron sobre el planeta rojo, de ese Sistema Solar?

¿Hace cuantos días, semanas o quizás meses, que se inició esa invasión?, nadie dentro de la nave lo sabía.

O quizás lo sabían.

Pero las únicas sin ese conocimiento, eran Komand'r y Koriand'r.

Quizás fuera ya de día, o quizás de noche, quizás habían pasado unas cinco semanas Tamarianas, o dos meses Tamarianos, no lo sabían. Lo único que sabían las mellizas, era que debían de escapar de esa celda.

Pero, cuando Komand'r, estaba a punto de hacer algo muy extremo y que podría perjudicar su salud a futuro, se escuchó la compuerta abrirse y vieron a Brainiac entrar, pues debía de cruzar las celdas, hasta el puente de mando.

¿Puede un robot sentir dolor? ―se preguntó Koriand'r, al ver a Brainiac sujetarse el costado, del cual saltaban chispas y aceite, dos robots con forma de cerebros y que tenían tentáculos, aparecieron, con un alienígena de piel verde, dejándolo en una celda. ― ¿Viste como Brainiac vino cojeando y sujetándose el costado? ―Komand'r asintió. ― ¿Y si es posible que sienta dolor?

― ¿A dónde quieres llegar?

―Él ha dicho una y otra vez, que... ―preguntó Komand'r.

―La nave está conectada a sus funciones cerebrales. ―Dijo Koriand'r, mientras miraba al suelo, y pensaba.

― ¿Y si fuera posible salir de la celda, y causar un corto circuito a la nave?, todos los extra-Tamarianos capturados, hasta ahora por él, han sido transformados en Ciborgs, menos nosotras, probablemente, si logramos dañar una parte que sea vital para la nave, quizás así podríamos... ―Komand'r concentró energía en su puño derecho y golpeó el suelo, pero a simple vista no pasó nada.

― ¿Qué estamos buscando? ―preguntó Koriand'r.

―Un punto débil ―dijo Komand'r, mientras tocaba el suelo y concentraba energía. Koriand'r tardó un poco en lograr entender lo que quería hacer su hermana, pero pudo entenderla y también tocó el suelo.

Ambas liberaron olas de energía.

A simple vista, no pasó nada, pero pronto notaron una baldosa con un pequeño rayón, concentraron energía en sus puños, y dispararon al mismo punto. Logrando volar la baldosa y encontrándose con varios cables.

― ¡Funcionó, eres maravillosa Komand'r! ―dijo Koriand'r abrazando a su hermana mayor.

―Gracias ―dijo, mientras algunos cabellos cubrían su ojo derecho, extendió sus dedos índice y corazón, concentrando energía en ellos, y liberándola, como un único punto de corte, en los tubos y cables de la nada.

Pronto, un sonido raro fue escuchado y las celdas se abrieron, pero unos robots llegaron para detener a los alienígenas que buscaban amotinarse, y rápidamente capturaron al Marciano, llevándoselo, sin que él pudiera hacer nada, mientras que los demás comenzaban a combatir a los robots enemigos, y a los ciborgs, que comenzaron a llegar.

Una nave inmensa, apareció en un destello dorado, por encima de la nave de Brainiac y una voz potente y masculina surgió de ella.

«¡Pareces necesitar ayuda, Brainiac!»

Pronto, varios cientos de enemigos, quienes tenían armaduras doradas, aparecieron a lo largo y ancho de la nave de la I.A Kryptoniana, comenzando un combate contra los presos recién liberados de sus celdas.

Brainiac trataba de restaurar el control sobre las funciones de la nave, pero el combate dentro de la misma, parecía complicar al menos un poco, su tecnopatía.

Detrás de Brainiac, apareció un ser de rostro azul, que llevaba un casco violeta y una toga verde. ―Te saludo Brainiac, puedes llamarme Kang. Vengo desde el siglo XXX, y estoy aquí en busca de ayudarte a conquistar la tierra.

―Ayudarme a conquistar la tierra ―dijo el robot-Brainiac, mientras comenzaba a caminar, siendo seguido por Kang. ―Para hacer algo así... ¿Deseas acaso, la mitad del planeta?, ¿un continente?

―Quiero eliminar, a cierto grupo de humanos, los cuales a futuro se volverán un auténtico problema ―confesó Kang. ―Te recomendaría, que, en este ataque, solo envíes a tus peones y quizás... alfiles. Pero, guarda para el futuro a los caballos y torres, pues no lograrás...

―No planeo simplemente, ver cómo las fuerzas de la tierra... ―la nave se tambaleo. ― ¿Qué fue eso?

―Aquí Kang, ¿Qué ha ocurrido? ―preguntó el conquistador, llevando una mano a su oreja, empleando un transmisor.

«Señor, se ha detectado tres presencias extrañas, en proximidad a la tierra, pero... parece ser, que tardarán en llegar y nosotros...» La señal se cortó.

― ¡NABUCODONOSOR! ―preguntó Kang.

Al mismo tiempo, los robots y ciborgs, fieles a Brainiac, junto a los soldados de Kang, se enfrentaban a ciborgs y alienígenas con habilidades nuevas, gracias a la experimentación genética de Brainiac, con sus ex-prisioneros.

Pronto, la nave comenzó a destruirse y llamaradas violetas, fueron hacía los ciborgs y alienígenas, pero Komand'r agarró de la muñeca a su hermana, con intensión de volar hasta el lugar de despegue de las naves de Brainiac, para así escapar de la nave, al tiempo que los robots y ciborgs fieles a Brainiac iban hacía los tele-transportadores.

Kang tecleó algo en una de sus muñequeras, antes de que Brainiac y él, fueran llevados a la nave Nabucodonosor, la cual se estaba desplazando a través del tiempo. Los ingenieros dijeron, que ellos tampoco entendían por qué estaba ocurriendo eso. Así que se desplazaron diez minutos hacía el pasado, viendo a tres robots gigantes que se dirigían hacia la tierra y liberaban una radiación, que causó un crono-sismo, lo que comenzó la destrucción de la nave.

―Interesante ―dijo Brainiac, en ese momento los ingenieros se dieron cuenta, de que Brainiac, de alguna forma había capturado a un alienígena de piel verde, se veía que su armadura estaba astillada, pero que no había perdido aun su espíritu de lucha. ―Dime, ¿cuentas con una máquina para poder trasladar mis funciones tecno-cerebrales, a su cuerpo? ―preguntó Brainiac. ―Él es Wily'am Wils'on, un guerrero marciano, un hibrido marciano blanco y verde, el cual me enfrentó él solo, a lo largo de una semana, logrando causarme todos los daños que aprecias en esta armadura y en los cables que sobresalen. Estaba a punto de trasladar mi mente a su cuerpo, y luego a transformarlo en un ciborg, hasta que has llegado y hemos sido golpeados por... esos robots.

―Creo que hay algo, que te interesará ―dijo Kang, guiándolos a Brainiac y a su prisionero, por la nave.

―Señor ―dijo un sirviente. ―El Nabucodonosor, ha salió muy dañado a causa del crono-sismo, la nave Uruk viene para acá, para llevarlos a usted, a nuestras tropas y a las tropas de Brainiac, lejos, antes de que el desplazamiento temporal se active nuevamente y los envié...

―Buen trabajo ―dijo Kang. ―El cambio de cuerpo, no será más que unos pocos segundos, dile al Uruk, que nos esperé en la bahía de despegue VI.

―Sí señor ―dijo el sirviente, retirándose, mientras que su amo guiaba a Brainiac y al prisionero, hasta una habitación blanca, donde había dos tubos, siendo el marciano encerrado en el tubo amarillo y Brainiac en el tubo violeta, unos anillos de luz roja comenzaron a desplazarse por sus cuerpos, hasta que las maquinas se volvieron negras, al apagarse.

―Sí. ―Dijo Brainiac en el cuerpo orgánico del marciano, salieron de la habitación y se apresuraron a llegar a la bahía de despegue VI, donde ingresaron en otra nave, justo cuando dos túneles de gusano espacio-temporales, destruían el Nabucodonosor, retorciéndolo.

Nadie en el Uruk, se dio cuenta de que una pequeña nave se dirigía a la tierra.

―Lord Brainiac ―dijo un robot con forma alargada y sin rasgos distintivos.

― ¿Sí? ―gruñó.

―Las formas de vida del planeta Tamarian, lograron abordar una nave caza, mientras que nuestras tropas se trasladaban a esta nave ―dijo el robot sirviente. Los ojos de Brainiac se abrieron y gruñó, para luego apretar los puños.