[Resumen: Una pequeña discusión, el calor del momento. Ciertas palabras quedan sueltas en nuestro peor humor, sin querer, sin pensarlo. Una cosa lleva a la otra, podría ser esto...]

N/A: También BOYLOVE, pero hay humor y más personajes. Esto ocurre durante el torneo FFI original, en la isla Liocott.

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Estaban corriendo alrededor de la cancha antes de terminar el entrenamiento del día, como siempre lo hacían luego de tener su práctica de fútbol. Apenas terminar, fueron a hidratarse, las botellas con agua estaban en la banca, que ya habían sido preparadas por las managers, lo usual.

- ¡Hey...!- Kazemaru recibió con sorpresa su botella de agua, ya que cierta persona se la había lanzado, pero pudo recibirla sin dificultad.- oh, pensé que se te caería, que aburrido.- y esa persona había sido Fudou.

- Fudou, deja las bromas.- Ichirouta frunció el ceño, mientras Fudou le sonreía socarronamente, y se alejaba con su propia botella en mano.

- ¿Estas bien, Kazemaru-kun?- Shirou se acercó preocupado, al notar la extraña interacción entre el castaño y su amigo con coleta, el más bajo miro con sospecha a Fudou.

Mientras que Kazemaru, sonrió en respuesta.- No te preocupes, no pasó nada ¿Seguimos con el entrenamiento?- le dio poca importancia a eso, había cosas por las que debía encargarse por el momento.

- Por supuesto, hay que mejorar nuestra técnica.- con entusiasmo, ambos se quedaron en la cancha, mientras otros se retiraron a descansar o a seguir entrenando por su cuenta.

- No se sobre esfuercen muchachos.- fue el grito de Aki, quien se llevaba las toallas que no habían sido utilizadas y dejaba algunas para Kazemaru y Fubuki.

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En la hora de la cena, todos estaban tranquilos, conversando, comiendo, teniendo una relajada noche antes de ir a dormir. Cada grupo en su propia mesa; Endou por un lado hablando de fútbol y comiendo al mismo tiempo, no parecía decidirse por que hacer primero, para desgracia de Kidou, Sakuma y Gouenji, que lo escuchaban. Kabeyama pidiendo más comida, Kogure intentando hacer una broma. Fudou como siempre estaba aislado por decisión propia, terminando de comer sin interrupciones.

- Entonces ya están mejorando la técnica.- comentó Someoka, a lo que Shirou, sentado a su lado, asintió.

- Ya casi la tenemos.- respondió Kazemaru con seguridad.- Solo faltaría mejorarla.

- Si tienen alguna dificultad, puedo ayudarles.- se ofreció amablemente Hiroto.

- ¿eeeeh? Me pregunto si la podrán terminar.

- ¡! - los cuatro chicos voltearon a ver a Fudou, quien había terminado su comida y pasó por su mesa, deteniéndose justo a un lado de Kazemaru.

- ¿Qué quieres decir con eso?- Someoka preguntó malhumorado. Akio sonrió complacido ante esa reacción.

- Bueeeno, hay alguien muy leeeento en ese equipo.- eso lo dijo mirando directamente a Kazemaru, quien obviamente se ofendió. Estaba por levantarse y enfrentarlo, cuando la mano de Shirou sobre su hombro le detuvo. Obviamente, los demás chicos dejaron de comer, al notar la escena.

- Otra vez Fudou-san.- murmuró Tachimukai, que sentado a un lado de Tsunami, observó preocupado.

- Oye ya deja de molestar, Fudou.- Tsunami se levantó de su asiento, pero no se acercó a ellos por el momento, de todas formas fue Endou quien lo hizo.

Fudou rompió contacto visual con Kazemaru, ya que todo ese tiempo, ambos estaban en una batalla de miradas.- Fudou, somos un equipo, no debemos pelear.- Endou les detuvo.- Como compañeros debemos apoyarnos.- Mamoru estaba serio, pero Fudou solo le observaba aburrido.

- Como sea capitán.- Akio rodó los ojos y volteo a ver a Kazemaru antes de irse.- Que suerte que tengas a tu capitán para defenderte, Kazemaru-kuuun.- comentó para luego abandonar el comedor, ante la atenta mirada de Shirou y Hiroto, que compartieron miradas al final.

El chico de coleta solo chasqueo la lengua molesto, siempre tenía que ser Fudou que viniera arruinarle su buen humor.

Una suave palma sobre su espalda sorprendió al del coleta en ese instante.

- Que no te moleste, Kazemaru.- le animó Tsunami sonriente.- Están haciendo un excelente trabajo con la técnica y no dudo en que la completarán pronto, después de todo eres muy listo, recuerda que hiciste esa técnica con Kabeyama sin dificultad.- en respuesta a sus palabras, sonrió muy agradecido.

- Tienes razón no debería molestarme sus comentarios, gracias por animarme.

- No hay de que.

La cena transcurrió normalmente después de eso, para alivio de los presentes.

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Otro día de entrenamiento comenzaba, como siempre Kazemaru se levantó temprano ese día para ir a correr, lo hacía todos los días, era parte de su rutina diaria. Había llovido durante la noche, así que apenas salió sintió ese aroma tan característico de la lluvia.

- Buenos días Kazemaru.- Endou también se levantaba temprano, como siempre con un balón ocupando sus manos.

- Buenos días Endou, ten cuidado el campo puede que esté mojado todavía.

- Ah, sí es cierto.- recién se daba cuenta.- Aunque ya está saliendo el sol.- le indicó, Kazemaru sonrió, Endou tenía un punto.- También ten cuidado Kazemaru.

- Lo sé, solo iré a trotar un poco y regresaré enseguida.

Se despidieron, sin saber que alguien más les estaba observando.

Kazemaru corría a ritmo lento y tranquilo, sin prisas. El piso de la calle estaba húmedo, pero se secaría dentro de nada. Había unos charcos en los costados, pero nada que no pudiera evitar. Aunque de eso último estaba muy equivocado, estaba tan concentrado en sus propios asuntos, en terminar de correr para luego ir a comer algo, que repentinamente sintió un empujón y el pie de alguien, que lo hizo caer inevitablemente, y justo encima de un charco.

El golpe le había dolido, incluso sintió la humedad sobre su ropa y parte de su rostro, solo para escuchar una risa divertida.

- Vamos pensé que eras más rápido.

Kazemaru volteo al escuchar esa molesta voz.- ¡Fudou!- el mencionado volvió a reír, al notar la mitad de la cara del otro sucia con barro. Ichirouta gruño por lo bajo, se limpio su cara con la manga de su chándal.- ¡¿Qué te propones?! ¿Sabes que pude haberme lastimado?

- No, no te ibas a lastimar por esa sencilla caída. Pero pensé que podrías ser rápido para evitarla, me equivoque.

- Nadie podría evitar un ataque así.- fue el intento de explicación de Kazemaru, pero Fudou comenzó a alejarse.- ¡Oye, no me ignores! .- y claro, el chico de coleta le siguió. Akio aumentó el ritmo.

- A que no me alcanzas, caracol.- y como si fuera un niño pequeño, Fudou sacó su lengua para burlarse de él, cosa que fue desagradable.

Rápidamente, Kazemaru tomó en serio el desafío de Fudou y comenzó a perseguirlo. Pero de una persecución, pasó a ser una competencia de quien llegaba primero a la entrada del hospedaje y estaba claro quien ganaría.

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- ¿Ahora quién... es... el caracol?- Kazemaru estaba agitado, incluso sudoroso por haber corrido tan rápido y sucio por la caída, pero orgulloso porque había llegado primero. Mientras Fudou recién llegaba a la meta, a duras penas.

- No... te creas... mucho...- tomó una gran bocanada de aire, incluso tosió, antes de seguir hablando.- Estás tan... agitado... como yo...- Kazemaru solo sonrió entretenido.

Justamente Fubuki fue el que salió afuera, y al ver a los dos tan agitados y a Kazemaru sucio se alarmó.- ¿Qué ocurrió? ¿Kazemaru-kun estás bien?

- Si, no te preocupes.- Kazemaru le dio poca importancia.- Solo me caí.- Akio le miró sorprendido, pensaba que iba a decir que él le había empujado. Pero Shirou miró con sospecha a Fudou, obviamente no se lo creía.

- ¿Estás seguro?

- Claro que sí. Me iré a dar un baño.- Kazemaru entró tranquilamente, pero Shirou se quedó afuera y le dio una mirada sospechosa a Fudou. El castaño solo se recompuso, ordenó su ropa y entró, sin darle importancia a la mirada de Fubuki.

Aunque la mirada de Fubuki no cambió después, ni siquiera durante el desayuno, incluso Hiroto se unió a ella y parecían tener un chisme entre ellos. Fudou estaba realmente incómodo ¿Qué demonios les ocurría a esos dos? ¿Qué le había dicho Fubuki a Hiroto? Le molestaba verlos hablar y dirigir su mirada hacia él y luego reírse, decidió ignorarlos.

Después del desayuno seguían los entrenamientos de siempre, mañana tenían un partido, así que estaban emocionados y con energía.

Esta vez todo el equipo se dividió, Fubuki y Kazemaru usaron una cancha diferente, ya que estaban a nada de terminar la técnica, así que necesitaban otro espacio para terminarla y mejorarla.

Iban a comenzar a practicar cuando fueron interrumpidos.

- ¡O-oye!

El gritó que Kazemaru escuchó, hizo que volteara, notando como Fudou era empujado por Hiroto en contra de su voluntad. Tachimukai y Tsunami venían detrás de ellos, el primero sonriendo nervioso y el segundo muy divertido por la escena.

- Fudou no estas haciendo nada, los chicos ya están por terminar su técnica, podrías ayudarlos unas horas.- fueron las palabras tranquilas del pelirrojo.- Es por el bien del equipo.

- ¡Venimos ayudar chicos!- grito Tsunami, alzando una de sus manos. Kazemaru no comprendía para que habían traído a Fudou, sabiendo la actitud que tenía, aunque tampoco negaba que necesitaban un poco de ayuda. Detrás suyo, Shirou solo sonreía inocente y entretenido.

- ¡Yo no he venido a eso!- corrigió Fudou, aunque al final terminó por ayudar, obligado por Hiroto y Shirou.

Tachimukai estaba de portero, mientras que Tsunami y Fudou estaban en la defensa, Hiroto estaba de árbitro, con un silbato en sus manos.

- Muy bien... ¡Comiencen!- Apenas escuchar a Hiroto, Kazemaru y Fubuki comenzaron a hacer su técnica. Fudou miraba todo muy aburrido, la verdad es que no pensaba ni en esforzarse en detener el tiro, solo observo como el balón iba a la portería gracias a la poderosa técnica que habían realizado. Si, admitía que lo habían logrado a la perfección, pero no se los diría. Tsunami fue el único que se movió para defender, pero no logró ni alcanzarlo, el tiro fue muy rápido para él. Tachimukai lo intentó con toda su fuerza también, pero el balón logro entrar a la portería.

- ¡Es muy poderoso!- decía Tsunami, quien dejó escapar hasta un pequeño silbido.- ¡Bien hecho, Fubuki, Kazemaru!- les felicito el moreno.- Tú podrías haberme ayudado a defender.- eso último se lo dijo a Fudou.

- Yo nunca dije que iba ayudar.- se cruzó de brazos sin la menor intención de escuchar lo que decía.

- No seas desagradable.

- ¿Cómo me llamaste?

- Te dijo desagradable.- repitió Kazemaru, Akio gruño.

- Vamos Fudou, somos compañeros.- ánimo Hiroto.

- ¡¿Quién quisiera ser compañeros de ustedes?!- gritó ya perdiendo la paciencia

- Bueno, somos un equipo, así que somos... compañeros de equipo.- le recordó Kazemaru, Tachimukai solo asintió, sin meterse en la 'conversación'.

- Nadie pidió tu opinión.

Respuesta que no le gustó a Kazemaru.- ¡Nadie te está pidiendo algo imposible, Fudou! ¡Simplemente sé cooperativo y deja de ser perezoso!

- ¡Yo no soy perezoso! ¡Cómo te atreves!

- ¡Claro que lo eres!- Kazemaru también había perdido la paciencia para ese instante.

- ¡EL QUE SEAS LINDO NO TE DA DERECH-

- ¿eh?- soltó Tachimukai que no estaba seguro si había escuchado bien.

- ¿uh?- Tsunami quedó perdido entre sus gritos.

Todo se quedó en silencio después de eso, solo interrumpido porque a Fubuki se le escapó una corta carcajada. Enseguida, Shirou llevó una mano a su boca para detener su risa, lo mismo hacía Hiroto.

- ¿Escuchaste?- le murmuró Hiroto a Shirou rato después.

- Si, sí. Te lo dije.- respondió Shirou, parecía que ellos sabían lo que estaba ocurriendo allí.

- Pero que manera más extraña y cruel tiene Fudou de coquetear.

- Pobre Kazemaru-kun.

- ... y-yo...- Fudou estaba rojo hasta las orejas, incluso su cabeza estaba roja.- ¡..y-yo no estoy coqueteando con nadie! ¡N-ni mucho menos con é-él!.- Fubuki y Hiroto siguieron murmurando en voz baja, mientras observaban a Fudou casi con burla. Akio parecía cada vez más alterado y nervioso por las reacciones de esos dos.- ¡Ya basta! ¡Me largo!- Fudou comenzó a alejarse, en todo ese momento no le había dirigido ni siquiera una mirada a Kazemaru, demasiado abochornado por lo que había ocurrido.

Kazemaru por su lado, también tenía sus mejillas en color carmín, pero aún con sus neuronas comprendiendo lo que acababa de escuchar.

¿Fudou creía que era lindo?

De todas formas, esta vez Hiroto y Fubuki dejaron que Akio se fuera, por ahora le darían paz y así ayudar a sacar a su amigo de coleta del shock ocasionado.

- No entiendo...- Tsunami, quien se había quedado en silencio, se rascaba la parte posterior de la cabeza.- Yo también creo que Kazemaru es lindo.- sonrió el moreno.

- ¿Haaa?- Fudou ya estaba lejos del grupo, pero lo suficientemente cerca para escuchar aquello, así que volteo a mirarlo enojado, casi que lo mataba con la mirada. No hace falta decir que Kazemaru se puso más rojo que un tomate maduro.

- ¡Tsu-Tsunami-san!- Tachimukai también se había sonrojado levemente, por la sinceridad y libertad con las que decía esas palabras su compañero.

- ¿Qué ocurre? Solo digo la verdad.- Tsunami, con ambas manos sobre su cintura, no encontraba ningún problema al decir eso.- También creo que eres lindo, Tachimukai.- Si el pobre Tachimukai, quisiera trabajar de semáforo en rojo, sería contratado enseguida en ese momento.- Fubuki y Hiroto también son lindos.- agregó con una gran sonrisa, volteando a ver al par. Ambos mencionados se sorprendieron por eso, pero sentían que Tsunami había desviado el verdadero objetivo del tema.

- Así que es eso...- con la mano en su mentón Kazemaru parecía haber entendido a que se debía todo ese tema.

"No, no es eso" Pensaba Hiroto fingiendo una sonrisa.

"No es eso, Kazemaru-kun" fueron los pensamientos Shirou.

"... demonios" Si, Fudou aún no se había alejado, pero luego de escuchar a Kazemaru, finalmente se fue. De alguna forma se sentía aliviado y al mismo tiempo molesto.

Luego de todo eso, y de que Tachimukai recuperara el color natural de su rostro, volvieron a trabajar en la técnica. Al final del día, tenía una nueva técnica que mostrar en el partido de mañana, lo cual era una buena noticia.

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Aquella noche, Kazemaru salió del baño directo a su habitación, con su pijama ya puesto, que eran unos pantalones holgados de algodón color azul y una playera blanca. Sobre sus hombros llevaba una toalla, para no mojar su ropa por su cabello húmedo. Les deseo buenas noches a los chicos que encontró de camino a su habitación antes de entrar en ella.

Ya en su habitación, secó sus cabellos nuevamente, esta vez con un secador y ya listo, apagó la luz y finalmente se acostó en su cama.

"El que seas lindo no te da..."

- Imposible...- murmuró en voz baja, al recordar como su corazón había dado un vuelco al escuchar esas palabras provenir de Fudou.- No puede ser.

No puede.

No lo es.

No.

Y así se fue, como finalmente se quedó dormido.

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FIN

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N/A: Ya estamos a la mitad de la week! Espero que estén disfrutando los capítulos. Los comentarios son bien recibidos!