La mañana siguiente Serena se despertó un poco aturdida, se había desvelado y bebido un poco, era fin de semana, así que no tenía tanta prisa por arreglarse, bajo la cocina aun en pijama y se encontró con Darién sentado en una de las sillas periqueras tomando un café en la barra de la cocina.
Darién: Buenos días bella durmiente.
Serena: ¿Qué haces tú aquí? -Después de hacer memoria de acuerda de los últimos momentos de la noche-Ah es verdad, te quedaste aquí.
Darién: Si, solo estoy esperando a que tu hermano de termine de arreglar, vamos a salir.
Serena abre el refrigerador, saco un bote de jugo de naranja y se sirve un poco, aun con algo de pereza. Se acerca al lado contrario de la barra para quedar de frente con Darién.
Darién: Te vez sin muchas ganas.
Serena: Es por el desvelo-Solo suelta un suspiro y toma un trago de su jugo-Oye, ¿viste a mi mama?
Darién: Ella salió hace un rato, creo que iba a hacer unas compras para la comida y tu papa se fue a trabajar, Sami sigue durmiendo.
Serena: Bueno, quedo de la cena de anoche, desayunare eso, ¿ustedes ya desayunaron?
Darién: No, queremos ir a un lugar al que solíamos ir, ya sabes, varios meses fuera, se extraña un poco la comida.
Serena: Bueno, calentare solo para Sami y para mí.
Mientras Serena se mueve en la cocina, Darién toma un pedazo de papel y lo hace avión para lanzarlo a la rubia. Justo el avión choca con la cara de Darién.
Serena: Chiba, nunca cambiaras, siempre serás un odioso molestoso.
Mientras Darién no paraba de reír, Andrew bajaba de las escaleras.
Andrew: Buenos días, Sere. -Se acerca lo suficiente para acariciar su cabeza y a la vez revolver más su cabellera rubia despeinada-Listo, Vámonos Darién.
Los chicos se despiden de Serena y salen de la casa.
Un momento después Sami y Serena se encuentran desayunando.
Mas tarde ese mismo día.
Serena y las chicas habían decidido dar una vuelta en el parque número 10, las clases recién habían empezado un par de días atrás y estos días los profesores habían requerido poner exámenes para ver los niveles de los alumnos y donde necesitaban reforzar conocimientos.
En aquel parque se encontraban cinco hermosas chicas, acostadas en la hierba.
Rei: Ya necesitamos este descanso.
Mina: Rei, pero tu ni siquiera vas con nosotras, tus días no han sido tan intensos.
Rei: -Con cara de enojada-Mis clases siempre son exigentes.
Amy: Tranquilas chicas, estamos acá para relajarnos.
Lita: Si, vamos a estirarnos, dejar que las cosas fluyan.
Serena: Que rico tener días, así de tranquilos.
Amy: Dentro de un año estaremos pasando a la universidad, hay que aprovechar estos ratos.
Rei: Si.
Mina: Deberíamos hacer algún plan para nuestra graduación.
Serena: Si, algo como un viaje.
Lita: Un viaje solo de chicas.
A las cinco chicas le brillan los ojos.
Mina: Bueno, podrían ir algunos chicos igual.
Rei, Lita, Amy y Serena: ¡Mina!
Mina: no se hagan solo digo verdades, que todas traen algún galán babeando por ustedes, acéptenlo.
Las cuatro chicas suspiran a la vez.
Lita: Y si comemos mejor.
Serena: Esa es la actitud.
Las chicas empiezan a sacar lo que habían llevado, usualmente cada una le tocaba llevar algo, pero era Lita la que siempre llevaba el plato fuerte, ya que todas amaban como cocinaba.
Cuando las chicas acabaron de comer, empezaron a caminar por el parque para bajar un poco la comida.
El parque tenía varios kioskos. Usualmente siempre estaban ocupados, por grupitos de amigos, parejas, cosas similares.
Serena vio por un momento a Lita ponerse nerviosa y no tardo en darse cuenta del motivo, en uno de los kioskos estaba su hermano.
Prácticamente las cinco eran amigas desde niñas y Serena sabía que Lita guardaba una especia de amor platónico con su hermano, la rubia solo extendió su mano y la puso en el hombro de Lita en señal de apoyo.
Rei: Serena, ¿No es tu hermano?
Serena: Si, les parece si saludamos.
Amy: Si claro.
Las chicas se acercaron al kiosko.
Mientras se iban acercando Serena vio que era Andrew con tres personas más, los reconoció en seguido, uno era un amigo que conocía de vista, solo lo veía cuando pasaba por Andrew a veces a la universidad, los otros dos eran, Darién y Saori, ambos chicos parecían estar un poco alejados de los otros dos y reír de algo entre ellos, por alguna razón esto incomodo a Serena.
Serena: Hola Andrew.
Andrew: -Volteo a ver de dónde provenía la voz y sonrió a verla-Hola Sere, chicas que grato verlas.
Andrew enseguida bajo los pequeños escalones del kiosko y saludo a las cuatro bellas damas. Igual Darién había volteado a ver cuando escucho la voz de Serena.
Darién se separó de Saori y fue a saludar a las chicas, aunque él no las conocía tanto, había platicado con ellas un par de veces, cuando se encontraban en la casa de los Tsukino.
Amy: Andrew que gusto verte después de tanto tiempo.
Andrew: Ya extrañaba mi hogar.
Rei: Darién, que bueno que ya estés por acá.
Darién: Si, ya era tiempo de regresar.
Lita: Andrew, espero que disfrutaras tu estancia fuera del país.
Andrew: Fue una gran experiencia, espero que pronto podamos platicarles bien todo
Mientras las cinco chicas platicaban con ellos Serena vio de reojo como Saori no le quitaba la mirada de encima a Darién.
Serena: -En un susurro- No puedo creer que aun siga enamorada de él.
Mina: Serena, ¿Qué dijiste?
Serena: -Se da cuenta de su pequeño desliz-Yo, no nada, que Andrew tiene razón, deberíamos reunirnos, no creen.
Amy: Es una buena idea.
Darién: Si, de hecho, así ven si quieren igual y se convencen de viajar.
Mina: Andrew la verdad que bueno que regresaste, para que cuides a Serena de…
En eso Rei le suelta un codazo nada discreto a Mina.
Rei: -Algo nerviosa-No le hagas caso a Mina, ya sabes como es.
Esto no pasa desapercibido para Darién y se siente intrigado acerca de lo que Mina iba a decir.
Serena: Bueno y ustedes, ¿Qué hacen acá?
Darién: Como acabamos de regresar y ya llevan unas clases, pedimos ayuda para ponernos al día y ellos han tenido la amabilidad de ayudarnos.
Tal vez porque Rei era sacerdotisa, tal vez porque tenía un sentido más desarrollado o simplemente porque conocía mejor que nadie a Serena, en ese momento se dio cuenta, ahí, debajo de la voz alegre de Serena, se encontraba un tono de algo ¿molesta?
Amy: Bueno chicos, entonces nos retiramos, los dejamos para que sigan en el estudio.
Serena: Te veo más tarde en casa Andrew-En eso Serena dirige una mirada atrás de Andrew y Darién y agitando el brazo-Nos vemos Saori.
Saori: Nos vemos Serena.
Así las cinco amigas se alejaron. Se fueron a otro kiosko que se acaba de desocupar.
Las chicas se volvieron a sentar, esta vez Amy se encontraba jugando y haciéndole peinados a Lita, Serena jugaba con la larga cabellera de Rei, mientras Mina se encontraba diciendo sus comentarios absurdos y haciendo reír a las chicas.
Mina: Chicas, les voy a decir algo, pero no se enojen.
Amy: ¿Qué hiciste Mina?
Serena: No la regañes, no creo que sea algo malo.
Mina: Les dije a los chicos donde estamos y ya vienen para acá.
Serena: ¿Qué Mina? :O
Amy: Decías…
Mina: Vamos, no es malo.
Rei: Se supone que sería nuestra tarde. Ellos me agradan, pero quería una tarde para nosotras
Mina: Lo sé, pero, pero.
Amy, Lita, Rei, Serena: Yaten, ya sabemos.
Mina: Siii-Con corazones en sus ojos.
Amy: Bueno, ya pasamos varias horas solas.
Después de un rato, tres chicos atractivos se acercan al kiosko. Yaten, Seiya y Taiki, los hermanos Kuo. Eran guapos y famosos, habían iniciado un grupo y habían tenido mucho éxito, habían llegado hace seis meses a la ciudad y estaban en las mismas clases que las chicas.
Taiki: Chicas, ¿Cómo les va en su fin de semana?
Amy: Muy bien, ya necesitábamos este descanso.
Yaten: Ni que lo digas, estos profesores son una pesadilla.
Seiya aprovecho para sentarse alado de Serena, Seiya era una gran persona, su carácter era muy parecido al de Serena y era su cómplice en sus locuras.
Seiya: Bombón, ¿Cómo te fue en tu cena de ayer?
Mina: -Voltea a ver con ojos de maldad-Seiya, ya que lo mencionas, su hermano esta por allá -Señalando con el dedo al otro kiosko -Andrew es muy agradable, verdad chicas, ya fuimos a saludarlo, porque no van ustedes.
Serena: Mina.
Taiki: -Sale en defensa de su hermano-No creo que sea el momento, en otra ocasión que sea más casual.
Amy: Además ellos están ocupados con el estudio.
Rei: Y si vamos a otro lado, vamos por unas malteadas, antes que se haga más tarde.
Serena: Me gusta tu idea.
Todos concuerdan con ir por algo de tomar, Seiya se pone rápidamente en pie y le da la mano a Serena para ayudarla a levantarse, Serena toma sus manos con algo de pena y se para, al momento de pararse se tambalea un poco y Seiya la sostiene.
Seiya: Bombón, ¿Qué has comida que ya no coordinas?
Rei: Que no ha comido.
Serena: Rei-Le saca la lengua y Rei le contesta de la misma forma.
Todos los presentes empiezan a reír, mientras tanto a lo lejos, esta escena es observada. Darién vio llegar a los chicos, enseguida empezó a hacer memoria de los compañeros de Serena y no recordaba a ninguno de los tres, trato de no prestar atención, pero no pudo cuando aquel chico de coleta negra se sentó alado de Serena.
Estuvo escuchando lo que le explicaban de la escuela y por otro lado, discretamente, veía al grupo por momento, después de un rato vio que ya se iban, entonces vio como aquel chico, como caballero de cuento, ayudo a Serena a levantarse y todavía tuvo la osadía de sostenerla en sus brazos por un momento, volteo a ver a Andrew, pero él estaba metido en las explicaciones, trato de razonar consigo mismo, Serena al final de cuentas no era su hermana tampoco estaba bien que le contara a Andrew, podría meterla en problemas, acabo suspirando y dándose por vencido, decidió a olvidar aquello.
Al finalizar aquella sesión, Darién se ofreció para llevarlos a sus casas, Andrew seria el ultimo, al llegar a su casa, Andrew se bajó y entro a su casa, Darién estaba por arrancar cuando un carro negro se estacionó atrás de él, alcanzo a ver por el espejo que manejaba aquel chico de cabello negro y de copiloto el platinado, en seguida vio a Serena bajar y despedirse, ambos chicos se despidieron de ella, incluso vio una tercera persona que iba en la parte de atrás, esa voz escandalosa sin duda era la otra rubia. Darién estaba por arrancar cuando escucho aquello.
Seiya: Te veo mañana bombón.
Sin lugar a duda, aquel chico se había ganado su antipatía, por más que quisiera no le agradaba.
