Hola, por aquí mi aporte al evento navideño de la pagina ShikaTema: Hojas de arena, el cual consiste en elegir un numero en la lista de deseos y crear un fic, one shot... en base a ellos, he aquí mis números:
2. Primera vez que Temari ve la nieve.
9. Amigo secreto.
16. Un reencuentro inesperado.
Primera vez que Temari ve la nieve.
La pequeña Temari habría saltado de felicidad al ver los copos de nieve bajar del cielo desde su ventana, probablemente gritaria hasta que su hermano despertara o quizas buscaria a su padre para mostrarle la maravilla que habia descubierto, todo esto la lleno de tristeza al recordar aquella navidad, en la que penso haber visto su primera nevada.
La navidad rondaba por las calles de Suna entre problemas que una niña como Temari ignoraria, ella paseaba y su rostro se iluminaba con cada decoracion, ver las calles llenas de vida era algo nuevo para ella, por dos razones claro, nunca tenia permitido salir y apenas este año Suna estaba adaptando la celebracion extranjera a su propia cultura.
Temari espero sentada en la banca junto a la señora Tohru, quien cuidaba de ellos, aquella mañana su padre les permitió salir para ver los adornos en la ciudad, su hermano había ido a comprar unos dulces y regreso inclusive con otras cosas. - ¿Sabes quien mas llego a la ciudad?
- ¿Quien? - La rubia recibió la galleta con entusiasmo y al primer mordisco sonrio por tan increíble manjar.
- un señor regalador. - Kankuro salto de alegria mientras la señora los acompañaba de camino a casa. - Vive en la nieve y nos trae regalos.
- ¿la nieve? - Temari solo conocia Konoha, Kiri y Kumo... ¿donde quedaba la nieve? - ¿donde es?
- Eh... no lo se. - Su hermano sonrio avergonzado. - El señor solo dijo que es blanca y fría, cae del cielo y puedes jugar con ella.
- ¿En serio? - La chica salto entre su caminata, entusiasmada. - ¿La nieve también vendrá?
- ah... ¿Señora Tohru? - La mujer se giro para mirar a los niños, ambos no llegaban si quiera a su cintura, eran tan pequeños. - ¿vendra la nieve?
- No lo creo... - inmediatamente el rostro de los niños los inundo la tristeza. - Verán, si hace mucho calor la nieve se derretira y se volverá agua.
- ¿como el hielo? - pregunto la niña, la señora asintio. - Oh...
- No te preocupes hermana... segun puedes pedir regalos en una carta a un señor. - Kankuro le conto a su hermana. - El viene en una patineta halada por renos y los lleva a casa. - ambos continuaron su camino, la señora Tohru pensó lo divertida que estaria Karura de escuchar a los parlanchines.
-¿renos?- La pequeña Temari miro confundida a su hermano menor. - ¿que son?
- mm...- El niño busco dentro su cabeza y agregó. - Perros gigantes con cuernos. - su hermana lo miro aterrorizada. - ¿que?
- ¿crees que deberíamos darle nuestra dirección a un hombre así? - Ambos se miraron preocupados para luego soltar una carcajada.
- ¡Son regalos gratis, debemos aprovechar!
- Podríamos pedirle algo a Gaara. - le dijo con una sonrisa, Kankuro asintio entusiasmado. - le diré que haga una carta.
- aunque... el se porta mal. - Kankuro mordisqueo su galleta. - pero inténtalo, procura que papá no te descubra.
- Si. - cerro los ojos entusiasta, pensando que aquel señor desconocido podría ayudarla. ¿Podría pedirle una medicina para Gaara? Su hermano tenia muchos juguetes pero siempre lloraba porque no podía dormir, o se molestaba tanto que lastimaba a otros, su padre le dijo que era peligroso y estaba enfermo así que debia alejarse pero era divertido jugar con el y su arena, Gaara siempre estaba lanzándola por todos lados.
Al llegar a casa estuvieron cenando con su padre como todos los días, el se fue dejando a los niños en la sala rodeados de "juguetes", como su padre solía llamar a los kunais, Temari siempre anhelaba esta hora porque podia asomarse por su ventana y ver como su tío jugaba con su hermano, ella quería bajar y acompañarlos pero mirarlo sonreír le causaba gracia, a veces no estaba su hermano y estaban otros niños lo cual era incluso mas divertido. - ¿Ya se fue el tío?
- Si. - dijo mirando el cabello rojo de su hermano menor.
- Corramos. - ambos se apresuraron a bajar y contarle a su hermano el nuevo descubrimiento en la aldea, inclusive Kankuro se dio el gusto de inventar un poco más, como que el señor tenia alas y los renos ojos verdes, Gaara parecía tan entusiasmado por la nieve como por los regalos gratis, si el plan salia a la perfección harían sus cartas y se las entregarían al señor de las galletas quien era amigo de el regalador, rieron un rato hasta escuchar las voces de unos adultos, los recién llegados corrieron ignorando el llamado de su hermano menor, Kankuro y Temari no querían ser castigados, jugar con Gaara estaba prohibido.
Aquello la ponía tan triste, la hacía sentir mala y ahora tenia que portarse bien si quería regalos gratis, dejar a su hermano llorar era algo malo pero... ¿no era el peor?
De alguna forma su padre descubrió que se habian reunido con Gaara, el castigo duro algunos días en los cuales aprovecharon a gusto para hacer sus cartas, su padre no le haria feliz que aun estuviera pidiendo juguetes, penso Kankuro, los niños grandes no tenian juguetes, los niños grandes tenían que ser fuertes ninjas, Temari por el otro lado estaba mas preocupada de que ya el señor hubiese pasado por Suna sin leer sus cartas. - Hay que hacerlo rapido. - solto su hermano. - Papá no esta en casa... ¿por que no vas por la carta de Gaara?
- ¿ahora? - Temari nego. - es de noche... no podemos molestarlo.
- Debe ser ahora... mañana la señora Tohru ira a la ciudad. - Kankuro continuo dibujando su dragon, era su pedido para el señor, Temari habia optado por pedir otras cosas, entre ellas unos flores. - ve, ve...
- ¿porque no vas tu?
- ¿tienes miedo?
- no. - Ella solto, aunque su corazon latia con fuerza. - Tu eres el miedoso. - diciendo aquello le mostro su lengua con desprecio y salio de la habitacion.
Camino entre los pasillos oscuros y solitarios hasta llegar a aquella habitación que no había visto nunca, de ella en ocasiones salian gritos y gruñidos.- Hermana. - la voz de Gaara se escucho a su espalda, haciendola girar quitandole la oportunidad de acabar con la curiosidad - ¿Has venido a verme? - Gaara sonreia aunque aquello no fue lo que llamo su atencion, era la bola de cristal que el niño llevaba en sus manos, iluminaba aquel oscuro pasillo y la invitaba a acercarse. - Yo recibí mi regalo ¿y ustedes? - Temari abrio los ojos sorprendida, los celos desconocidos la invadieron y bajo su mentón desanimada. ¿Porque Gaara si había recibido regalos? ¿Cuando entrego su carta? ¡el se portaba muy mal! ¿Porque? - Le di mi carta al tío y me acaba de entregar esto. - Le ofrecio la bola de cristal a su hermana, ella la miró con recelo. - Es nieve, pedi nieve hermana. - Continuo ofreciendola con una sonrisa, Temari no queria tocarla, estaba tan molesta, no pudo entregar su carta, ella se habia portado mejor... ahora era el arrepentimiento quien la dominaba, quizás si no hubiese perdido el tiempo avisándole a Gaara aquella tarde habrian entregado sus cartas, al fin y al cabo ella también había pedido nieve y medicina para Gaara así que todos ganarían. - ¿no quieres ver la nieve? - Gaara la miro preocupado, movio la bola con entusiasmo y dentro de ella una lluvia de gotas blancas se movían de aqui para allá, Temari olvido todo lo que rondaba su cabeza y se acerco para mirarla mejor.
- ¿esto es la nieve? - Gaara asintio y ambos sonreían, la nieve era como un montón de espuma, brillos y helado, era en lo que podia pensar la pequeña, en aquella bola habia nieve para siempre, una que no se volvería agua. - ¡increíble!
- Si... ¿Quieres jugar? - el niño señalo su cuarto y aunque la curiosidad la mataba recordo que estaba sola con Gaara y aquello era peligroso.
- No. - solto. - Mejor vayamos a mostrarle a Kankuro. - Ella tomo la bola entre sus manos y corrio, Gaara la siguió entre risas. Los pasillos eran conocidos para los niños pero peligrosos debido a la noche, Temari no pudo evitar tropezar y caer haciendo que la bola en sus manos se volviera trizas, solto un grito al sentir una presión en su mano, Gaara no decia una palabra. - Duele...- dijo la niña antes de soltar el llanto.
Al cabo de segundos el pasillo se ilumino, Temari se encontro con la nieve bañada en un tinte rojizo, la nieve no estaba en la bola, ahora era agua y algo blanco en lo que estaba repleta... ¡oh no, habia derretido la nieve de Gaara!- ¡Señorita Temari! - dijo una señora, la niña la miro y le mostró sus manos, ambas llenas de sangre, al percatarse de aquello su llanto se incremento. - ¿que hiciste? - le grito la mujer al niño a sus espaldas. - ¿Has lastimado a tu hermana? ¿No te cansas de hacer daño? - Temari negaba pero no podía detener el llanto, sus manos le dolian mucho, quería que se fuera el dolor.
- ¿que pasa? - Rasa entro al lugar acompañado de Kankuro, el cual corrió a su hermana rogándole el perdon. El padre miro la escena a la que en segundos se unio Yashamaru. - Llevatelo. - la niña sintio una enorme culpa cuando entre llantos Gaara era obligado a apartarse de su preciado regalo, el cual intentaba recuperar sin éxito. - Mañana pasa por la oficina Yashamaru, tenemos que acabar con esto. - si Temari hubiese sabido que seria la última vez que vería asi de cerca a su tío, hubiese hablado, le hubiese explicado a su padre que todo había sido su culpa, que Gaara solo quería jugar, que ella había tropezado, pero quizás ni siquiera eso lo hubiese salvado.
...
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- Ah... - la rubia suspiro. - La nieve me pone triste.
- ¿como? - Shikamaru, quien miraba la primera nevada desde la oficina de el Hokage, la miro confundido. - ¿no era tu primera vez viendola?
Ella sonrio, entonces el recordaba aquello, que atento. - Lo es. - volvió a mirar al frente, donde la ventana se empañaba con cada respiración. - Pero creía haberla visto antes.
- ah... los de Suna y sus cosas. - Aquello le valió un empujón. - ya quiero ver tu cara cuando te lleve a una cascada. -otro empujón.
- Ya he visto una cascada tonto. - La rubia no pudo evitar defenderse de aquella propuesta, habia insistido tanto en que le acompañara aquella tarde y ahora entendía el porque, o algo asi, quizás solo quería mostrarle la nieve.
- Aw...- la voz de el hokage los hizo girar. - una pareja viendo la primera nevada del año... ¿quieren cumplir la leyenda?*
Shikamaru sonrio y se encogió de hombros, Kakashi solto una suave carcajada y continuo hacia su escritorio, aunque la chica no sabia a que se referían ambos, no quería sonar como tonta y preguntarlo, así que decidió ignorarlo. - ¿Háblamos de la misión? Por favor.- dijo la rubia.
Temari se ahogaba en su almohada cuando descubrió, gracias al gran anuncio que tenia el hotel donde estaba, la famosa leyenda..."¡aprovecha nuestras ofertas, la primera nevada significa estar por siempre con esa persona especial! ¿que tal si es en nuestro hotel?" Definitivamente la próxima vez que viera la nieve vendría otro recuerdo a su cabeza... ¿Porque Shikamaru le sonrio a Kakashi? ¡agh!
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*Nota: Tomo como referencia la leyenda coreana, se dice que si vez la primera nevada con esa persona especial, el amor perdura para toda la vida.
