Escrito para el "Amigo Invisible navideño 2020/2021" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"
Regalo para Roxy Scamander. Su AI desapareció sin completar su regalo, por lo que decidí escribirle esto. Ella pidió un fic sobre Rowena y Helga en su petición fácil, pero yo lo junté con su extra, la canción For good, del musical Wicked, donde habla (si no he metido la pata) sobre dos amigas que se quieren como si fuesen hermanas. Y mi fic va de eso, de varios personajes que son amigas como si fuesen hermanas. O de hermanas que son amigas.
Espero que te guste y lo disfrutes. :)
For good
I'm limited
Just look at me
I'm limited
And just look at you
You can do all I couldn't do
Glinda
Rowena & Helga
A veces ser profesor no resulta sencillo. Y menos si, además, eres una de las fundadoras de Hogwarts, cuyo cargo es mayor.
Y eso es algo que Helga tiene muy presente. Le gusta su trabajo, lo disfruta. Le encanta levantarse cada mañana con una sonrisa, pensando qué le deparará ese nuevo día junto a sus chicos.
Sin embargo, pocos meses después de inaugurar el colegio de sus sueños, Helga se replantea si realmente ese es su destino. Comienza a recordar cuando era más joven, una dulce adolescente que no tenía las cosas claras, y su madre le decía cuál debía ser su futuro. Un futuro donde Helga no tenía tan claro tener. Cuando le habló de sus planes de ser profesora para enseñarles a otros niños sobre magia, su madre se opuso en rotundo. Y cuando al fin esos planes se iban a llevar a cabo, su madre le dijo que, si se marchaba, jamás volverían a verse.
Y allí está, sentada en un taburete junto al huerto. Pensando en si realmente todo aquello está valiendo la pena. Echa mucho de menos a su madre, pero también a su hermana pequeña, Astrid.
—¿Qué te ocurre, Helga? —le pregunta Rowena, preocupada, que la devuelve a la realidad—. Te veo pensativa.
Helga parpadea un poco, mira a su amiga y le sonríe con amargura.
—Rowena, ¿crees que hice bien en ser parte de todo esto?
—¿A qué viene eso ahora? Si fuiste tú la que ideó todo. ¿Es que no te sientes cómoda aquí?
—Sí, cómo no voy a estarlo. Es solo que… Bueno. Extraño a mi familia, eso es todo.
Rowena se sienta en una roca, entre arbustos de pimientos y tomates, se acomoda el bajo de la falda, toma algo de aire y le sonríe a su amiga.
—Helga, si tienes dudas y quieres dejarnos, no seré yo la que se oponga a tu marcha. Me pondré triste, más ahora que hemos emprendido este sueño que hemos podido hacer realidad, y que sabes que no nos ha sido fácil llegar hasta aquí. Pero si es lo que deseas, adelante. Eso sí, no sin antes saber que eres una persona amable, dulce, incluso podría decir que inteligente. Te gusta que las cosas salgan bien, pero solo a base de paciencia se logran mejor. Y tus alumnos, los que tú misma personalmente escogiste, lo saben. Y te aprecian. Y te admiran. Y les partirás el corazón si decides marcharte.
Helga la mira con lágrimas en los ojos y una amplia sonrisa en los labios.
—No tenía intención de dejaros, pero después de tus palabras, jamás se me pasaría por la mente hacerlo. —Se enjuga las lágrimas con el dorso de la mano y se acerca a Rowena para darle un abrazo—. Echo de menos a mi hermana, pero he de reconocer que aquí tengo a otra.
—¿Y qué tal si le mandas una lechuza a Astrid contándole cómo estás viviendo todo esto.
Helga asiente, poniéndose en pie.
—Me parece bien.
NDA: Y, cómo no, tuve que empezar con ellas dos como protagonistas del primer drabble. Porque sin esa amistad, jamás hubiese empezado ninguna de las aventuras de Hogwarts.
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